¡He vuelto!...Aunque sólo sea para escribir esto
Si a Naruto le preguntaban cuáles eran sus aficiones o preferencias, podría decirte muchas, pero tenía exactamente cuatro que eran las que más le gustaban.
1- Comer ramen
2- Estar con sus compañeros/equipo y amigos
3- Aceptar los retos
4- Estar con Hinata
Aunque ahora que se daba cuenta, tenía que cambiar el orden de las preferencias…
Empezando por la primera. ¿A quién no le gustaba el ramen? El ramen era…era…la mejor comida que podía existir en el mundo. Esa deliciosa pasta que podías absorber, sintiendo el sabor algo picante, el caldo, la carne picada…ooh, se le hacía la boca agua sólo de pensarlo.
Le gustaba, sin embargo no tenía ni idea de como se hacía. Bueno...tampoco le preocupaba. Mientras estuviera el viejo Teuchi para preparárselo, además de su preciosa Hinata, no tendría porque sufrir. Porque no sólo al viejo le salía bien el ramen no, Hinata era una estupenda cocinera y si le pedía que le preparara ramen, ella lo hacía.
Exactamente ese era su principal afición. Comer ramen hasta reventar de felicidad.
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Seguidamente, sus compañeros. Puff… ahí tenía sus dudas.
Adoraba a Sakura, la amaba, de hecho fue la única mujer que amó durante años. Era –y es– la mejor amiga que puede tener. Siempre atenta de él, cuidándole, regañándole, pegándole- eso lo dice bajito, por si acaso- y que bueno, siempre indicándole que sería lo mejor para él.
Aunque Naruto no le prestara mucho caso…a veces.
Sai. Aaaah, ¿Qué podría decir de Sai? Era un gran amigo. Un gran shinobi. Le costó mucho que se abriera a él. Pues al ser entrenado para esconder sus sentimientos era difícil saber que podría estar pensando o sintiendo.
Al final, entre Sakura y él pudieron convencerle de que eran amigos, que podía confiar en ellos. Al fin y al cabo, estaban en el mismo equipo y los tres formaban un gran, gran equipo.
Le gustaba Sai. Aunque a veces le sacara de los nervios con sus extraños motes.
Kakashi-sensei…Kakashi-sensei era un espécimen bastante raro. Por supuesto que le gustaba, era como un padre para él. Le enseñó y ayudó a comprender el mundo, al igual que Jiraya-sensei, otro hombre que también quería desde el fondo de su corazón. Y otro hombre pervertido.
Kakashi-sensei los conocía, siempre se anticipaba a sus movimientos, sabía cómo calmarles… Sí…es un buen sensei, sin duda. Alguien fuerte y admirable. Aunque también era muy, muy pervertido. Se pasaba horas leyendo esos pervertidos libros. Además… ¡¿Por qué demonios no podía verle el rostro al completo?!
Algún, se prometía que algún día, descubría la verdad sobre ese misterioso rostro.
Y bueno, también pervertido, molesto, sabiondo…
—Naruto, ¿Piensas todo eso de mí?—a su lado apareció de pronto Kakashi-sensei, asustando al alumno.
—¡Aaah! Kakashi-sensei, ¡No se meta en mi narración! ¡Fuera, fuera!
—Que alumno tan poco considerado—suspiró este, desapareciendo entre hojas.
¿Y ahora donde se había quedado? Ah si... el último de sus compañeros. Sasuke Uchiha.
De él sólo podía decir una cosa. Molesto. Irritable hasta el infinito. La persona más odiosa del mundo entero. Chulito, egocéntrico…y un sin fin de cosas malas que tenía en mente y no diría. La lista es muy larga.
Y eso que sólo había dicho que diría una...
Pero a pesar de todo-pero de todo, todo lo de su lista, claro estaba- muy al fondo de su corazón sabía que apreciaba a ese chico. Incluso lo consideraba…hasta su amigo.
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Pasar el rato con los demás compañeros era algo que también le agradaba mucho, sobre todo cuando cumplían misiones o celebraban fiestas. Era divertido estar con todos ellos.
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La otra cosa que le gustaba también eran los retos. Si alguien se atrevía a retarle en algo, no dudaba ni un segundo en aceptar. ¿Él miedo? ¡Ha! Era el gran Natuto Uzumaki. Hijo del ex hokage Minato Namikaze, del tornado rojo Kushina Uzumaki, el jinchuriki del demonio de nueve colas. Tsk, el miedo sólo era para los cobardes.
—¡Naruto-kun!
—¡Cejotas!—exclamó sorprendido al ver a Lee plantado a su lado— ¿¡Qué haces…!?
—¡Te reto a dar la vuelta a la aldea solo con las manos cinco veces! ¡No, cincuenta veces!
—¿Qué? ¡Ahora no puedo...!
—Entonces, eres un cobarde que sólo…
—¡Lo haré, lo haré'dattebayo!
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Y muy finalmente, por fin, y tras dar esas cincuenta vueltas, muerto de cansancio, Naruto podía decir, que otra de sus preferidas aficiones era Hinata. Su Hinata. Afición o gusto o preferencias… era lo mismo. Amaba a esa tímida chica que tan dulcemente le trataba. Que ahora que lo pensaba, era la única, por cierto.
Ella no le gritaba, era paciente con él, le mimaba, le preparaba su ramen…aah, Hinata era…era perfecta. La adoraba. La amaba. Y quería casarse con ella. Aún estaba en trámites de conseguir un anillo. Su presupuesto no le alcanzaba nada más que para comer ramen. Y eso que siendo chunin el sueldo de las misiones ya era un poco más elevado.
Pero volviendo a Hinata…la verdad es que de tanto amarla, se estaba volviendo un débil. Le gustaba apachurrarla entre sus brazos-sentir sus pechos contra el suyo- también besarla y hacer cosas para adultos. Oh, eso sí que le gustaba.
—Naruto, quita esa cara de pervertido—masculló Sakura levemente sonrojada.
—¡Oi, dejad de meteros en mi narración!
También provocarle esos sonrojos que sólo él podía hacer. Así que Kiba, ten cuidado con lo que haces.
—¿Y a mí por qué me nombras ahora, idiota?
—Tsk, tú sólo mantente alejado de mi Hinata'ttebayo.
—Porque tú lo digas.
—¡Exacto, porque yo lo digo!
—Na-Naruto-kun…—musitó sonrojada Hinata
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Y bueno, acabando con toda esta narración, Naruto sólo diría una cosa. Había llegado el momento de cambiar el orden de aficiones.
1- Hinata (la verdad que ella valía para ser la primera, si)
2- El ramen
3- Sus compañeros /equipo y sus amigos.
4- Los retos (aunque este estaba empezando a dudar)
Ahora si podía decir que todo estaba en perfecto orden.
—¡Espera!—gritó Naruto—¡Se me ha olvidado añadir algo! Aunque no sea una afición pero si algo que conseguiré—y sonriendo zorrunamente, con los brazos en jarras, exclamó— ¡Yo seré el futuro Hokage de Konoha'dattebayo!
Sí! la inspiración llegó a mí como la alergia a mi nariz.- Es decir, repentinamente y sin avisar-
Espero que este breve capitulo os haya gustado. Como dije, es algo que hice improvisadamente y que posiblemente pasen días hasta que otra brisa de inspiración llegue a mi. En todo caso, gracias por los que seguís leyendo mis historias y dejándome vuestros RR.
Jan di se siente muy afortunada.
¡Oh, y ahora que digo afortunada! Si teneis tiempo, me gustaría que os pasaráis por el otro fic que tengo.
Amor y otras drogas: Los personajes son Kakashi y un personaje occidente llamada Jan di. ¿Si soy yo? Bueno, podría ser...todo en este mundo puede ser posible. Es mezcla de todo, sólo que lo que más destaca es el lemon. Ejem ¿por qué será? Coffcoffescritorapervertidacoffcoff
En fin, ya no os molesto más. ¡Hasta la próxima y gracias por leerme!
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Se agradeceran muuchos comentarios. :p
