No estoy en mi casa así que tengo que usar una notebook, las odio, por culpa de su pequeño teclado y sus símbolos raros tardo el doble en escribir cada línea... Por suerte este lo llegué a escribir hasta un poco más de la mitad en mi casa. Esto lo escribo este martes y tengo que subirlo el viernes, que es cuando vuelvo, ya veré como lo hago... Sin nada más que decir(porque dije un montón de cosas que no les interesan), aquí el quinto capítulo:

NOTA: Naruto no me pertenece, sino a Masashi Kishimoto. La serie What if...? pertenece a MARVEL comics.


Capítulo 5: ¡Incidente!

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Naruto no pudo reaccionar a los múltiples golpes de Sasuke hasta que este lo dejó caer al suelo, de alguna manera había logrado volverse más rápido y fuerte. Logró alejarse de Sasuke para pensar una estrategia, no sabía que hacer. Sasuke era demasiado rápido y fuerte ahora, y ni siquiera había activado el Sharingan.

- ¡Bastardo! Jeje… - Se limpia la sangre de la boca. – Parece que voy a tener que pelear en serio… ¡Jutsu: Clones de Sombra! – Rodeó a Sasuke con cientos de clones dispuestos a atacar. - ¡Ahora sí vas a ver de lo que soy capaz!

- ¿Otra vez? Parece que no tienes mucha imaginación… ¡Como sea! Da igual lo que hagas, te derrotaré. Pero aún así, prefiero divertirme haciéndolo… Sharingan.

- ¡Todos! ¡A él! ¡Rasengan! – Gritaron todos los clones al unísono.

Sasuke se quedó en su lugar. A medida que los clones se acercaban a él con sus Rasengan él se apartaba de un paso a un lado, y al otro, provocando que impacten unos contra otros sin apenas rozarlo. Ahora con el nuevo poder que había adquirido en el ataúd hasta su Sharingan había aumentado sus capacidades, veía todo con una claridad y precisión inimaginables, los clones se movían absurdamente lento para él ahora. No tenía que dar más de un paso para que ellos sigan de largo y se choquen. Para él era un juego, y uno muy divertido.

Los esquivaba, los empujaba y, a algunos, los estrellaba contra el suelo provocando que sus Rasengan choquen contra el suelo y lo agrieten, eso era lo más divertido y era muy fácil. Llevaba un buen rato jugando, pero quería seguir tanto como pudiese.

Pero el más grande error que alguien puede cometer es ser soberbio, y Sasuke, en su soberbia, no creyó de importancia fijarse en lo que el Naruto original pudiera estar haciendo, si este no jugaba con él, no era de importancia. Naruto logró entretener a Sasuke con los clones, mientras él preparaba su trampa.

El Naruto original cargó hacia Sasuke con un Rasengan en su mano, y como supuso, Sasuke lo estrelló contra el suelo.

- ¡Come tierra, perdedor! – Sasuke estaba feliz, pero en un momento, su expresión cambió a una de terror cuando, al chocar el Rasengancontra el suelo, este se desplomó y dejó ver un enorme hueco excavado por Naruto.

- ¡No! – Sasuke intentó sostenerse de algo para detener la caída, pero no había nada, los bordes estaban muy lejos para alcanzarlos. En el fondo había una multitud de cables con sellos explosivos en ellos. Al caer Sasuke y cortarlos, todos se activaron y explotaron. - ¡AHHHHHHH!

La explosión destruyó a todos los clones restantes, y dejo a unos malheridos Sasuke y Naruto en el fondo del agujero. Sasuke se levantó con gran parte del cuerpo quemado, momentos después también Naruto, quien a pesar de no encontrarse en tan mal estado como Sasuke, estaba herido.

- ¿Te dolió la caída? Jeje.

- ¡Imbécil! ¡Nos pudiste haber matado! ¡A ambos!

El agujero excavado por Naruto se volvía más angosto a medida que descendía. En el fondo, donde se encontraban el y Sasuke, se volvía un lugar pequeño con poco lugar para moverse.

- Ahora ya no me podrás esquivar más… ¡Jutsu: Clones de Sombra! – El pequeño lugar se colmó de clones, que presionaban a Sasuke contra una de las paredes. - ¡Todos ahora! ¡Rasengan!

Sasuke no podía moverse en el abarrotado lugar, solo le quedaba una opción.

- ¡Chidori! – Sasuke avanzó hacia la pared opuesta del lugar, haciendo estallar una multitud de Narutos con Rasengan.

Sasuke no podía ver nada debido a la cantidad de clones, cuando hubo destruido el último en su trayecto, la pared de piedra apareció frente a él y, no pudiendo cambiar su trayectoria, se estrelló contra esta y su mano derecha se incrustó profunda en la piedra. Intentó con todas sus fuerzas sacarla, pero era inútil, estaba atrapado.

Naruto se sonrió y, usando dos clones extra, creó dos Rasengan, uno en cada mano, con los que cargó hacia Sasuke. El esquivó uno de ellos, que impactó en la pared de piedra y la destruyó, pero el otro le dio de lleno en el estómago, empujándolo contra la pared.

- Lo admito… - Saliéndose de la piedra. - … me lo has puesto difícil esta vez, Naruto. Pero tienes que entender… - Activa el primer nivel del sello maldito, cubriendo parte de su rostro. - …que me encuentro varios escalones sobre ti.

- ¿Vas a seguir hablando o vas a pelear, bastardo?

- Si estás tan apurado por que te derrote…

Cargaron uno contra el otro, Sasuke con su Chidori y Naruto con su Rasengan, que había creado hacía un momento con un clon. El Chidori de Sasuke corto el costado izquierdo de Naruto, y el Rasengan de este le dio al otro en el brazo derecho, inutilizándolo.

- ¡AHH! – Naruto se sostenía el costado, intentando evitar que se siguiera desangrando. – "¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡MIERDA! Esto ha ido demasiado lejos.""Sigue luchando, no te detengas.""Tengo… tengo que derrotarlo."

Una pequeña cantidad de chakra del kyubi comenzó a recorrer el cuerpo de Naruto, cerrando parcialmente su herida y deteniendo el sangrado, lo suficiente para permitirle seguir luchando. El sello maldito de Sasuke, por su parte, comenzó a extenderse gradualmente, hasta llegar casi a la mitad de su cuerpo. Poco a poco, comenzaban a perder el control.

Sasuke no podía mover su brazo derecho, lo que no le impidió seguir atacando a Naruto con todas sus fuerzas. Golpeó al rubio en el estómago sacándole el aire, para luego derribarlo y sentarse sobre el vientre de este, y comenzar a golpearlo en el rostro con su único brazo útil.

Naruto no podía sacarse al Uchiha de encima, pero entonces recordó algo: el podía usar ambos brazos. Sin saber como, creó un rasengan sin usar ningún clon, y con él hizo polvo las costillas del Uchiha. Se levantó de un salto y lo derribó para luego impactar un segundo rasengan en la pierna de este, destrozando también su pierna.

Se levantó, no sabía como. Su brazo y pierna derecha no le respondían, y el pecho le dolía de una manera que no era capaz de describir. Pero estaba ansioso, quería seguir luchando.

Se lanzó hacia Naruto, pero este creó rápidamente un clon para que intercepte a Sasuke, golpeándolo en el rostro y enviándolo hacia atrás. Sasuke se lanzó de nuevo contra Naruto, y cuando este intentó de nuevo el mismo truco, Sasuke lo apartó con su brazo, y luego, golpeó de lleno a Naruto en el rostro, haciendo que golpee su cabeza contra la pared detrás de él.

Sasuke comenzó a golpear frenéticamente a Naruto contra la pared sin darle tiempo a responder. El sello maldito siguió extendiéndose, su cuerpo entero se encontraba en perfecto estado ahora, las marcas negras cubrían la totalidad del cuerpo del Uchiha, confiriéndole una resistencia, velocidad, y fuerza bestiales.

El ahora implacable amigo de Naruto lo golpeaba con todas sus fuerzas, sin pensar si quiera un momento en si el seguía consciente o no. El sello maldito… había tomado control de Sasuke. El Uchiha sintió los huesos de Naruto quebrarse al golpear con furia su cuerpo, esto solo lo emocionó más aún. Sasuke no se detenía, no lo iba a hacer, y Naruto comenzaba a flaquear. Entonces… oyó una voz proveniente de lo más profundo de su ser...

- "Dame tu corazón, Uzumaki Naruto, y te libraré de todo dolor."

Naruto no pudo hacer otra cosa que dejarse llevar, el dolor, el dolor era inmenso, y ya no podía seguir resistiendo. El kyubi tomó el control y él se sintió flotar, en medio de un mar de aguas calmas, cuyas olas lo mecían suavemente haciendo que, poco a poco, fuera perdiendo la consciencia.

- ¡Muere Uchiha!

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Saltaba de árbol en árbol, apresurada, si no llegaba pronto el se enojaría aún más. Si es que no era suficiente motivo de furia el que ella lo hubiera traicionado, al dejar a Sasuke en Konoha e irse sin la mínima intención de llevárselo.

Mierda… Y eso no era lo peor. Lo peor es que Orochimaru pensará que ella quedó idiotizada por Sasuke… de hecho, era cierto. Pero no importaba, ninguna chica se su edad podría resistírsele… ¿¡En qué carajo estaba pensando!? Esa no era ella… eran las hormonas, y ahora tenía asuntos mucho más urgentes que atender.

¿Qué le diría a Orochimaru? No podía decirle la verdad, pero tampoco podía intentar mentirle, si hiciera eso definitivamente la mataría, no sin antes pasar por semanas de incesante tortura, era lo menos que le hacía a los que le mentían. Aun quizás su posición en los cuatro del sonido le ayude, después de todo son su elite. Pero estaban todos muertos ahora, ella sola no valía de nada. Ahora ya no se apresuraba, quería tardar el máximo tiempo posible en llegar…

- Umm… ¿¡Qué carajo!? – Estaba saltando de árbol en árbol, cuando de repente, apareció en aquel tan conocido lugar. Había sido invocada por alguien, o mejor dicho, algo. – Tú…

- Así es mi pequeña Tayuya. Te estabas tardando así que te invoqué, espero no te moleste. – Estaba acostado en la cama, con Kabuto a su lado, y tenía el cuerpo cubierto de vendas, solo se veía su boca. - ¿Estuviste jugando con mi nuevo muñeco y no me lo trajiste? – Se relamió con aquella larga y asquerosa lengua. – No, no, no. Muy mal… Me fallaste Tayuya.

- ¡Sucede que yo…! ¡Él…!

- ¡No me interesa con quién te hayas amancebado!

- Ghh… - Tayuya estaba furiosa, pero era mejor intentar mostrarse sumisa. – Orochimaru-sama, lamento mucho no haberlo traído.

- Ahh… pero que tierna… - Esto solo la enfadó más. – Lo que sucede es que no alcanza solo con lamentarlo, ¿No? – Sonríe. – Te mataría en este mismo momento… - Tayuya tragó saliva. - …pero como mataron a todos tus compañeros ando corto de efectivos… - Fingiendo tristeza. - … es una lástima, ¿No? ¿¡No!?

- Sí, es una lástima Orochimaru-sama. – Fingía, no los quería, a ninguno de ellos. Y el lo sabía, pero tenía que decirlo de todos modos. - ¿Hay algo que pueda hacer por usted, Orochimaru-sama?

- Ahh… Que amable de tu parte ofrecerte así… - Se relame. –…pero no, por ahora puedes quedarte aquí, no te haré daño, ya me servirás más adelante…

- Se lo agradezco, Orochimaru-sama… - Se calma.

- Por mientras un equipo de mis mejores, y más calificados en infiltración, ninjas del sonido irán a Konoha a arreglar tu error…

- A qué se refiere, Orochimaru-sama? – Vuelve a ponerse tensa.

- ¿Que no es obvio mi pequeña Tayuya? Irán a traerme a Sasuke-kun…

- ¿Ya? ¡Pero si ahora tienes otro cuerpo!

- Furioso. - ¿¡Quién te crees que eres para responderme!? ¿¡Eh!? ¡Kabuto!

- Sí mi señor.

Kabuto tomó por detrás a Tayuya, para presionar con fuerza su brazo contra su tráquea, asfixiándola. Luego la puso contra el suelo, sin soltarla.

- Ahhhh… Mi pequeña Tayuya…Estos cuerpos se estropean muy rápidamente, ¿Sabes? .Necesito uno fuerte para poder subsistir por más tiempo…

- Por eso Orochimaru-sama necesita que le traigas al Uchiha. – Sin soltarla.

- ¡CALLA KABUTO! – Golpea la mesa, destrozándola.

- Sí mi señor…

- Se calma y mira a Tayuya. – Ahora irás a tu celda y no saldrás hasta que yo te diga, no te preocupes, serán dos semanas cuanto mucho, Kabuto te llevará comida una vez al día… ¿Irás?

- Sí, Oro-chimaru-¡sama! – Casi sin aire.

- Kabuto suéltala que tiene que irse, ¿Sí?

- Sí mi señor… - La suelta, y esta cae y comienza a toser.

- Kabuto la mira. – Apúrate.

Tayuya se levantó con dificultad, y miró a Orochimaru a donde se suponía tenía los ojos. Tenía entendido que los cuerpos normalmente le duraban años, pero ahora dijo que se estropean rápidamente, será… ¿Será que va a morir? Él mismo debía de estar tan deteriorado que ningún cuerpo le duraba mucho.

- La golpea en rostro. – Deja de mirar a Orochimaru-sama y vete.

- Sí… - Salió de la habitación y se dirigió a la salida. – Ese hijo de puta me golpeó. – Se limpia la sangre de la boca. – Se la haré pagar, esta y muchas más… - Comenzó a caminar por los pasillos de piedra… no solía notarlo, pero eran realmente tenebrosos…

Cada pasillo era tan largo que no se veía donde terminaban, si es que lo hacían, puesto que nunca había llegado al final de ninguno de ellos, incluso habiendo pasado allí casi toda su vida. Los techos, por su parte, eran tan altos que las antorchas, que se encontraban a una altura de casi tres metros, dejaban tan solo vislumbrar la piedra de la que estaban hechos. De todos modos las antorchas estaban tan alejadas unas de las otras, que había pequeños trechos de oscuridad entre ellas. Lo peor de todo era el aire, frío y húmedo. Cargado con un asqueroso olor, mezcla del olor a putrefacción, sangre, medicamentos, humedad y encierro.

Cualquier persona enloquecería al intentar salir de aquel lugar, los pasillos subían, bajaban y serpenteaban de manera inconstante. Se conectaban con decenas de otros pasillos, cientos de recámaras, y miles de celdas… Pero la de ella era especial, cuando le fallaba en algo, la mandaba a encerrarse en ella por una o dos semanas. Le resultaba cómico de alguna manera, como Orochimaru podía mandar a matar o torturar a alguien con tanta amabilidad, como si no fuera nada. Y que no mandara a nadie a escoltarla, o a custodiar su celda, siquiera a cerrarla. Realmente podía escapar cuando quisiera, pero entonces sí la encerraría, y por meses.

Llegó a su celda y abrió la pesada puerta de hierro, era mucho peor que los pasillos, aunque ya no le sorprendía. Al contrario que en los pasillos, el techo era bajo, muy bajo, estaba a un metro y medio del suelo, y las paredes estaban a la misma distancia de sus opuestas. Perfectamente cúbica, perfectamente miserable. Esa zona del pasillo era más fría que el resto, lo que se notaba aún más en la celda, era tan frío que podías ver tu aliento, lo que no evitaba que tanto el suelo como las paredes estén siempre mojadas, y que, inexplicablemente, goteara de manera incesante del techo, cuando estaba formado por un único y enorme bloque de piedra.

- Creo que hubiera sido mejor ir a la cárcel de Konoha. – Entra y se sienta.- Al menos serán solo dos semanas.

Extendió el brazo y cerró la pesada puerta de hierro, el lugar se envolvió en tinieblas. Ahora realmente se sentía miserable.

Se acostó de lado en pose fetal, apretando con sus brazos sus piernas contra el pecho. Era inevitable, su lado izquierdo estaba empapado en agua helada, y pronto su lado derecho también. Sintió pequeñas gotas de agua cristalizarse en formas aún más frías por todo su cuerpo. Pronto sintió sueño, y comenzó a dormitar.

Se sentía entre despierta y dormida, se encontraba en su celda, y momentos después saltaba de árbol en árbol, siendo perseguida, persiguiendo. Estas sensaciones le duraban poco más que momentos, pronto volvía a estar en aquella celda. Pero ese pánico y esa furia no se iban de ella, tenía que escapar, tenía que luchar. Aquello fue muy intenso al comienzo, pero poco a poco percibía aquello con menos claridad. Inexplicablemente supo que debía estar en otro lugar, inexplicablemente supo que debía ayudar…

Escapó.


Siempre les dejo preguntas que no les interesan, pero esta la considero importante para la historia:

¿Debo seguir y hacer los caps de cuando están de entrenamiento? ¿O mostrarlo en flashbacks?

Gracias por su atención (sí claro...) y:

Saludos!