Jeje... solo tengo un capítulo... Ya se que dije que hoy si llegaba a las 1000 views (cosa que hize) subiría dos capítulos, pero no tuve tiempo por los cortes de lúz. Quienes vivan en Buenos Aires, Argentina, sabrán que es cierto. Por suerte aquí no se cortó durante tanto tiempo, pero el suficiente para joderme. Si puedo, subiré dos capítulos el lunes.
PD: Como se cortaba varias veces en un mismo día, perdía el progreso que podía hacer durante los momentos que había luz :(
NOTA: Naruto no me pertenece, sino a Masashi Kishimoto. La serie What if...? pertenece a MARVEL comics.
Capítulo 7: Salida Forzada
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No había dejado de entrenar ni un momento desde aquella noche. Entrenaba solo, Gai-sensei no debía saber que lo hacía, por alguna extraña razón, no quería que el entrenara. Había ido a hablar con sus compañeros de equipo, pero ninguno lo acompañó, ni le pareció correcto que el entrenara tan poco tiempo después de lo que sucedió.
Tenten dijo que estaba muy ocupada en un entrenamiento especial con su nueva sensei, pero no dijo de quien se trataba, aunque Lee se hacía una idea. Y Neji se encontraba más callado de lo que era normal para él, no quería hablar ni ver a nadie ni su familia ni sus amigos, se veía muy deprimido. No sabía donde se encontraban ni Naruto ni Sasuke, y Sakura no le serviría ni para el precalentamiento.
Supuso que los equipos de Asuma y Kurenai se encontrarían libres, pero nunca se había llevado demasiado bien con Shikamaru, Choji o Ino, ni con Shino, Kiba o Hinata. No había problema, entrenaría solo. Debía de llevar las pesas de sus brazos y piernas en todo momento si es que quería que el entrenamiento fuera realmente efectivo. No se las sacaba nunca, las llevaba incluso cuando no se encontraba entrenando.
Pensó en irse a un lugar apartado, donde ni Gai-sensei ni nadie pudiera encontrarlo. Salió de la Aldea, no se preocupó porque lo vieran salir del hospital, ya todos sabían que no se quedaría allí. El bosque se veía atractivo para la ocasión, allí podría entrenar con tranquilidad. Se alejó de las cercanías de la Aldea y se sumergió más profundo en el bosque.
- "Sí, este lugar es perfecto…" – Comienza a estirarse y calentar sus músculos. – "El camino hasta aquí debería de haber sido suficiente, ¡Pero que va!"
Cuando hubo terminado con sus calentamientos procedió a comenzar. Practicaría sus reflejos, además de su fuerza y velocidad. Partió un tronco caído a la mitad y lo lanzó hacia el cielo. Saltó a un árbol y de él se impulsó hacia este. Partió el medio tronco en dos pedazos, y a esos dos en otros más pequeños, y así sucesivamente hasta que tocó el suelo. Para entonces solo cayeron astillas de lo que había sido, pero observó con desaliento que le había faltado un pedazo de corteza.
- Ay no… - Suspira. – A este no le di siquiera un golpe…
Estaba por intentarlo de nuevo, cuando oyó una gran explosión provenir de una zona más profunda del bosque.
- "¿Debería avisar a la Aldea o…? Mejor iré yo a investigar."
Se dirigió a toda prisa al lugar de donde había provenido aquella explosión. Lo que vio lo que dejó atónito. Era un demonio de fuego y sangre. Se asemejaba a lo que había oído del kyubi, pero este era más pequeño y solo tenía seis colas, pero aún así, se veía extremadamente poderoso e intimidante. Sus garras eran largas y afiladas, y movía sus colas con furia. Los huesos le sobresalían de su cuerpo negro y rojo. Cuanto más se acercaba a él, el aire se volvía más caliente y tomaba un fuerte olor a sangre y azufre. Ahora sabía donde se encontraba el infierno, era donde sea que se encontrara esa cosa.
- "Eso… eso…" – Quiso escapar, pero su cuerpo no le respondió, todos y cada uno de sus músculos se habían puesto rígidos por el terror. – "Debo irme… debo irme y avisar a Konoha…" – No podía abrir las manos, sus puños se habían cerrado con tal fuerza que la palma de la mano le sangraba.
Esa cosa lo miró. Ese demonio de fuego y sangre. Lo examinó detenidamente durante algunos segundos, de pies a cabeza. Lee sentía un terror que nunca había experimentado, ni en la más terrible de sus pesadillas. Miró a través de los ojos de oro fundido de la bestia, y vio… el infierno.
Enormes estructuras y edificios en llamas, derrumbándose violentamente sobre la gente atrapada. Miles de cientos de personas corriendo aterrorizadas de aquí a allá, intentando inútilmente salvar sus vidas. Los guerreros intentando desesperadamente huir, dejando solas y desprotegidas a aquellas personas que habían jurado proteger. Padres incapaces de proteger a sus familias, siquiera a ellos mismos. Niños llorando, sangrando. Bebes no natos pereciendo junto a sus madres. Héroes sin nombre ni rostro pereciendo en silencio. La sangre salpicaba y manchaba los cuerpos con violencia. La ceniza les caía y los cubría con suma delicadeza.
Y allí se vio, en medio de aquel caos, terror y desesperación. En el infierno terrenal. La gente corría a su alrededor, corría y gritaba. Perdía la noción del tiempo y del espacio, ¿Era ese un sueño, una ilusión, o un recuerdo? Una cosa era clara, veía a la gente correr, la oía gritar, y sentía aquel calor abrasador cocer su piel y secarle los ojos. Comenzó a llorar, estaba allí, estaba allí, estaba allí y…
- ¡Corre! – Oyó una voz femenina sobresalir de entre todas las otras, ¿Se dirigía a él o…? - ¡CORRE! – Sí, se dirigía a él, pero desconocía de quién provenía aquella voz. - ¡CORRE!
- ¿Ma…mamá…?
- ¡VAMOS CORRE! – Aquella voz le insistía, ¿Pero por qué habría de escucharla? Ya estaba muerta de todos modos.
- Adiós… - Sonrió con tristeza y cerró los ojos.
- … ¡CORRE LEE!... – Resonó aquella voz en su cabeza por última vez, ahora… ahora la reconocía con claridad, era aquella voz tan familiar, tan familiar y desconocida a la vez… olvidada…
Corrió. Corrió sin mirar atrás, donde se encendían los fuegos y se apagaban las voces.
- Corrió y vio una larga franja de bosque desaparecer junto a él. Sintió la tierra bajo sus pies, había vuelto. – Estoy… vivo…
- ¡No por mucho si te quedas parado, idiota! – Era esa misma voz femenina.
- Lee volteó a verla, era una muchacha de sus misma edad, pelirroja, e iba vestida igual que Kimimaro. - ¡Ey…! – Iba a responderle, pero el monstruo se le abalanzó, y apenas pudo esquivarlo, recibiendo un zarpazo debajo del brazo izquierdo. - ¡Ugh!
- ¡CORRE! ¡VETE DE AQUÏ! ¡Es el kyubi! – La chica de cabello rojo le gritaba desesperada.
- "¿¡El kyubi..!?" – Lo había visto semejante a los relatos, pero no creyó que realmente fuera él. - ¡Tú vete de aquí! ¡Yo lo detendré! – El kyubi se detuvo frente a él y lo volvió a examinar.
- ¡IMBÉCIL! ¿¡Quién te crees que eres!? ¡No puedes con él! ¡VETE!
- Apenas hubo dicho esto, el kyubi lo atacó nuevamente. Saltó hacia atrás y sus garras le cortaron un mechón de cabello. – "Eso estuvo cerca…" - ¡Tú estabas luchando contra él! ¿¡Verdad!? ¡Ya no te debe quedar chakra! ¡Yo me encargaré! – Apenas podía esquivarlo, si no se quitaba las pesas de encima no podría seguirle el ritmo.
- ¡Yo…! ¡No puedo! – Fue entonces cuando se dio cuenta, estaba cargando a alguien, no podría escapar con él a cuestas, al menos no del kyubi.
- ¡Ve a pedir ayuda a la Aldea! – "Ese… ¡Ese es Sasuke! ¿¡Que hace ella con Sasuke!?" – Ella no parecía querer dejarlo. – "No importa." - ¡Sasuke es mi amigo! ¡Llévatelo! ¡Confía en mí! ¡Llévatelo y ve a buscar ayuda!
- "Sasuke… espero que tu amigo sea fuerte…– Asintió con la cabeza y desapareció junto con Sasuke entre los árboles. El kyubi enseguida dejó de prestarle atención y fue a perseguirlos.
- ¡GHAA! – El kyubi sintió el golpe de algo metálico y muy pesado, pronto le siguieron otros tres. - ¡GHAA! ¡GHAA! ¡GHAAAA! – Volteó con furia y vio a Lee.
- ¡Ven aquí kyubi! – Sonríe y le hace gestos con la mano, se lanza nuevamente sobre él con sus garras. – "Aunque le haya lanzado mis pesas, no parece que lo halla lastimado ni un poco." – Lo esquiva y patea en las costillas.
- ¡GRRR! ¡TE MATARÉ! – De su boca salieron llamas y se lanzó contra él.
- ¿¡Ah sí!? ¡Inténtalo! – Entonces, sintió el fuego frente a él.
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Corrió tan rápido con pudo con Sasuke a cuestas. Se detuvo un momento y miró atrás. Sintió una ola de calor, y vio un torrente de fuego ascender, de donde se suponía se encontraba el kyubi, y llegar hasta las nubes. Rogó porque el ninja de la hoja les pudiera dar más tiempo y siguió corriendo.
Cada vez que tocaba el suelo, oía un nuevo quejido de dolor de Sasuke. No lo culpaba, pocas veces había visto a alguien en tan mal estado como se encontraba él, y le costaba creer que fuese Sasuke quien se encontrara así. Cada tanto lo oía decir su nombre, pero nada más.
- Tayuya… - Lo decía débilmente, era como un susurro a sus oídos, aunque sabía que el lo hacía con todas sus fuerzas. - …Tayuya…
- Guarda fuerzas. – Fue lo único que se atrevió a decirle. Estaba sangrando mucho, ella lo sabía. Sentía el líquido caliente empapar su ropa y deslizarse por su piel.
Siguió tan rápido como pudo. No sabía que era peor para Sasuke, que ella fuera lento y el se desangrara antes de llegar a la Aldea, o que fuera rápido y por los saltos y movimientos bruscos perdiera la sangre más prontamente. Pero su amigo estaba luchando ahora mismo contra el kyubi, era un hecho que no podría vencerlo, era solo cuestión de tiempo hasta que el kyubi se aburra y acabe con él. Por eso, por eso debía de llegar a la Aldea, por ambos.
Vio los muros de Aldea aumentar de tamaño mientras ella seguía corriendo. Había dos ninjas en la puerta de la Aldea. Intentaron frenarla, pero ella pasó de ellos. Sabía donde se encontraba la Torre Hokage, y sabía que Lady Tsunade era una gran ninja médico, iría con ella.
Los ninjas de la puerta la comenzaron a perseguir y , al percatarse de quien era al que cargaba, muchos otros se sumaron a su persecución. Logró dejar atrás a todos ellos con relativa facilidad, saltó de un tejado a otro y llegó a la Torre Hokage. Entró de un salto por una de las ventanas y corrió escaleras arriba ante las miradas incrédulas de todo ninja con quien se cruzaba. Llegó a la última planta y cruzó las puertas de la Oficina de la Hokage. Antes de siquiera llegara a ver su rostro, la habían detenido. Un ninja con corte tazón y otro con un cigarrillo en la boca la tomaron de los lados. Una kunoichi de cabello negro y ojos rojos estaba debajo de ella, tomándola por el cuello. Y un cuarto ninja, de cabello plateado y con un ojo tapado, sostenía a Sasuke.
- ¿Quién eres y que hacías con Uchiha Sasuke? – Le preguntó con seriedad la Godaime, a su lado se encontraba otra mujer de cabello negro y corto, que la miraba con miedo. – Responde.
- ¡No hay tiempo para eso! ¡Sasuke está muy herido! ¡Y en el bosque fuera de aquí un ninja de enormes cejas se enfrenta al kyubi! – El jonin de corte tazón la soltó y le habló a la Godaime.
- Godaime Hokage, tenemos que ir y…
- Es imposible que el kyubi se encuentre en las afueras de la Aldea, nosotros… - Pero Tayuya la interrumpió.
- ¡No seas idiota! ¿¡No sintieron ese enorme chakra!? ¿¡No se percataron del escándalo que estuvo haciendo!? ¿¡Eh!? – Tayuya se sacudía con furia, pero los ninjas se mantenían firmes.
- Habló con tranquilidad. – Kakashi, Gai, Asuma, Kurenai, id al bosque inmediatamente. Yo me encargaré de esto. – Se levanta.
Los tres ninjas que la detuvieron desaparecieron, y el de cabello plateado le dejó a Sasuke a la mujer de cabello negro y corto. Esta sacó unas vendas, hilo y aguja, y le realizó unos primeros auxilios. La Godaime Hokage se acercó a Tayuya.
- No sé qué hacías aquí, es más, no sé porqué estás viva. Eres una criminal Rango B, debería encarcelarte ahora mismo… - Tayuya tragó saliva. - … pero has traído a Sasuke y confirmaste nuestras sospechas… vete. Puedes despedirte de Sasuke.
La mujer se hizo a un lado y Tayuya se sentó al lado de Sasuke. Se acercó y lo abrazó con suma delicadeza, permaneció así por varios segundos, iba a separarse, pero Sasuke le habló.
- Tayuya… sí, me gustan las pelirrojas…
- Se sonrojó un poco, pero no dio importancia. – Vive, vive y nos podremos volver a encontrar. Solo… solo hazlo, ¿Quieres?
- Si me lo pides tan amablemente… je, no te preocupes, lo haría aunque no me lo pidieses.
- "Idiota…" – Se separó lentamente de él, y le dirigió una última mirada. Más ninjas entraron y se acercaron a ella, pero la Godaime les hizo señas de que se detengan. – "…adiós." – Una sonrisa se dibujó en el rostro del Uchiha, y ella desapareció del lugar.
- Uno de los ninjas le habló. – Señorita Godaime Hokage, ella…
- Tenemos asuntos más importantes que atender, busquen a Jiraiya y llévenlo con el kyubi, el sabrá qué hacer… - Se sienta nuevamente y los ninjas se van apresurados en busca del sabio.-…y Shizune, lleva a Sasuke al hospital. En cuanto se encuentre en condiciones, quiero que parta con sus compañeros y sus maestros, para cuando suceda Jiraiya ya debe de haberse encargado de estabilizar a Naruto.
- ¿Quiere que el grupo salga? Pero todavía falta… - La salida estaba planeada para dentro de diez días, no entendía porqué apurar la salida.
- Si la mandaron a ella probablemente Orochimaru haya enviado también con ella a otros ninjas para llevarse a Sasuke. Además, no quiero que Sasuke y Naruto se vean luego de esto, podría ser… peligroso. – Shizune asintió con la cabeza y se llevó al Uchiha.
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Apenas hubieron salido de la Aldea, Gai abrió las primeras tres Puertas Internas y, con su ahora mayor velocidad, les sacó una gran ventaja a sus compañeros jonin, Kakashi, Kurenai y Asuma. No era para menos, la vida de su discípulo corría peligro. Sus compañeros lo perdieron pronto de vista, pero lo que él vio fue cuanto menos impactante.
- Se detiene y ve el lugar. – "Dios…"
En la Aldea y en el camino al bosque había oído explosiones, y había visto las columnas de fuego alzarse por sobre las nubes, pero jamás pensó encontrarse con un escenario como ese.
Los árboles fueron calcinados, y las colinas y montículos de tierra aplastados. Hectáreas y hectáreas de bosque habían desaparecido, y en su lugar solo había un terreno llano y desnudo. Solo se veía tierra quemada y humeante, cubierta únicamente por un grueso manto de ceniza. Los pocos árboles sobrevivientes estaban desnudos y negros, apuntando sus ramas como dedos flacos hacia el cielo. Corría un suave viento, pero no era un viento refrescante, sino uno caliente y carente de oxígeno, que quemaba los pulmones y ahogaba a quien lo respirase. Llevaba también consigo a la ceniza, la cual era dispersada y reacomodada.
- ¡LEE! ¡NARUTO! ¡LEE! – Corrió por aquel páramo, levantando nubes de ceniza a su paso, en busca de su alumno. - ¡LEE! – "¿¡Donde están!? ¿¡Donde están!?"
Kakashi, Kurenai y Asuma ya habían llegado al lugar cuando Maito Gai los encontró. Lee y Naruto estaban tendidos en el suelo, uno al lado de otro, ambos se encontraban inconscientes y llenos de heridas. Lee tenía muchos cortes, y su cuerpo evidenciaba haberse llevado al límite por abrir las Puertas Internas. A Naruto le faltan grandes trozos de piel, exponiendo sus músculos, todo su cuerpo se encontraba quemado y cubierto de sangre ya seca.
Gai se quedó frente a ellos, observándolos, por un momento Lee abrió los ojos y le habló.
- …soy fuerte Gai-sensei, pude detenerlo… - Casi en un susurro.
Kakashi fue el primero en llegar, levantó a Naruto casi sin inmutarse y se dirigió a Maito Gai.
- Ahhh… realmente esto no era lo que me esperaba… creo que Jiraiya ya no será necesario. – Lo mira. – Vamos Gai, tenemos que llevar a Lee y Naruto al hospital.
- Si… - Levanta a Lee y va al encuentro de sus compañeros. – Tenemos que volver a la Aldea, necesitan atención médica.
- Sí… - Dijeron Kurenai y Asuma al unísono, y acompañaron a Gai y Kakashi de regreso a Konoha.
Llegaron a la Aldea e internaron a Lee y Naruto en el hospital general. Gracias a los esfuerzos conjuntos de Lady Tsunade y el equipo médico de Konoha, Lee y Sasuke fueron estabilizados, aun así su estado era delicado, y un ninja médico acompañaría al grupo hasta su llegada al País del Hierro, para asegurarse de que la integridad física de los genin no desmejore.
Salieron ese mismo día cuando el Sol se ocultaba, cubiertos por el velo de la noche. Fueron a un ritmo lento, debido a que los músculos deteriorados de Lee no le permitían correr ni saltar, y a que Sasuke no podía manejarse sin la vista, le aseguraron que con el tiempo desarrollaría sus otros sentidos y podría orientarse con suma facilidad, pero esto no pareció subirle los ánimos. Ambos tuvieron que ser cargados por sus respectivos maestros, afortunadamente los otros ninjas, tanto Genin como Jonin, se encontraban en perfecto estado físico y pudieron avanzar sin dificultades.
La versión oficial de lo sucedido fue la siguiente: un grupo de shinobis de otogakure, más tarde encarcelado, intentó nuevamente, por órdenes de Orochimaru, secuestrar a Uchiha Sasuke. Los genin Uzumaki Naruto, Uchiha Sasuke y Rock Lee detectaron al grupo antes que la Aldea, debido a que se encontraban entrenando en el bosque por el que avanzaban los shinobis de otogakure. Los tres genin enfrentaron al grupo, resultando en la destrucción de varias hectáreas de bosque nativo. Fue una cruenta batalla, pero finalmente los genin de Konoha supieron imponerse, aunque con heridas graves. Se previó que Otogakure enviaría a un segundo grupo, por lo que cual el grupo de tres jonin y tres genin tuvo que dejar Konoha ese mismo día.
Parte verdad, parte mentira, nadie debía saber que ese día, el Kyubi no Yoko estuvo a punto de ser liberado. Uzumaki Naruto, jinchuriki del kyubi, se encontraba hospitalizado, siendo supervisado por su mentor y padrino, Jiraiya, el Sapo Sabio.
Siempre les dejo preguntas que no les interesan, pero esta la considero importante para la historia:
¿Debo seguir y hacer los caps de cuando están de entrenamiento? ¿O mostrarlo en flashbacks?
Gracias por su atención (sí claro...) y:
Saludos!
