Capítulo 6
Annabeth se encontraba en los vestidores viendo la diminuta ropa que querían que se probara. Piper, trataba de averiguar cómo es que un vestido podía tener tantos tirantes y, pensaba que no tenía tantas extremidades en su cuerpo para mantenerlos todos sujetos. Hazel…, bueno, Hazel estaba hiperventilando en el probador con solo ver el traje de baño que aun estaba colgado en la puerta.
¿Qué como habían llegado ahí? La respuesta es sencilla.
Flash Back
Siete mestizos entraban al set de grabación; un hermoso montaje de algún restaurante italiano caro. Los habían dividido en parejas. El director, un hombre con cara de caricatura de ojos saltones, había decidido que las parejas que habían llegado ante él, no combinaban para nada.
—Ustedes, los rubios —señaló a Annabeth y Jason—, vayan al centro izquierdo. Tú, la bonita, ¿cómo te llamas?
—Piper McLean.
El hombre no se inmutó al escuchar el apellido, al parecer, a él le importaba un pepino si era la misma reina de Inglaterra en persona.
—Tú vete al frente. A ver —sujetó la barbilla de la chica y la giró en varios ángulos—, quédate en tu perfil derecho, es el bueno. A ver —paseó la vista por los demás—… Tú, el latino, te sentarás con ella, a ver… no, no tienes ángulo bueno.
Leo frunció el ceño. Nico y Percy ahogaron una carcajada.
—Solo siéntate con ella y deja que se luzca. —sentenció.
—A ver… ustedes dos; la morena y el emo, ustedes se acomodan al centro izquierdo y…, a ver… chico problema, a ti te pondré en… mmmm, vete al frente medio derecho, justo detrás de Tristán.
— ¿Solo? —preguntó Percy.
—Claro que solo… ¡obvio que no, bobo! Tú, la de pelo castaño… siéntate con el bobalicón este.
Una hermosa chica castaña de ojos color azul claro, se sentó delante de él. La chica sonrió amablemente y, trató de ser agradable.
Annabeth, por otro lado, no estaba muy complacida y, le hizo un mohín al mantel.
Se acomodaron algunas parejas más y, algunas mesas terminaron con grupos de adolecentes y adultos. Annabeth y Jason, terminaron siendo los felices hijos de un matrimonio adinerado. Percy, representaba un chico en su primera cita con la "ojos de pescado" como le llamaba Annabeth en su cabeza.
Leo y Piper, se encontraban con un grupo de adolescentes a los que no habían visto nunca en su vida y, siendo sinceros, no planeaban volver a verlos. Nico y Hazel, representaban a un adolescente problemático y su amiga "paño de lágrimas".
— ¡Acción! —gritó el director y, todos quedaron en blanco.
Jason se quedó viendo como varias personas movían la boca sin que saliera ningún sonido de ellas.
—Creo están locos. —susurró a Annabeth.
—Tú sígueles la corriente. —le contestó con los labios apretados.
Percy se sentía como idiota al mover la boca como pez. La chica delante de él, le sonrió y le animó a continuar. Piper y Leo, hacían un gran esfuerzo por no romper a carcajadas a causa de las muecas que hacia Leo.
Tristán, entró a escena y recitó sus líneas como el profesional que era. Después de dos repeticiones más, terminaron de filmar.
—Sip, a eso le llamo dinero fácil. —anunció Leo.
Las chicas compartieron una mirada mortal entre ellas; habían acordado no decir nada hasta que tuvieran un plan de ataque, después de todo, la venganza es un plato que se sirve frio.
—Tienes razón —coincidió Piper dulcemente—. Aunque habría sido más fácil de no ser por la estúpida comezón.
El chico soltó una risilla.
—A lo mejor fue algo del spa —ofreció—. Ustedes no saben qué cosas habrá en esas bañeras.
—Sí, debe ser eso. —convino Hazel mordazmente.
—Señoritas —interrumpió Jamie—, el señor Monsalve, quiere hablar con uste…
Antes de que terminara de hablar, un hombre pelinegro de ojos grises lo interrumpió.
—Monsalve, Alexander Monsalve. Pero pueden decirme Alex.
Estrechó las manos de todos y se concentró en las chicas.
—Si me permiten decirlo, me gustaría resaltar que las tres son unas jovencitas muy hermosas…
—No, no te lo permitimos. —gruñó Jason.
Monsalve lo ignoró.
—Sin embargo, este no es un medio en el cual puedan sobrevivir sin un representante. Yo soy su mejor opción en este asunto…
El hombre se extendió explicando las ventajas que tendrían con él y no con su competencia. A pesar de las explicaciones de que solo estarían en la ciudad por un par de semanas, él explicó que ha hecho carreras con menos que eso.
Al final, logró convencerlas de ir a una sesión fotográfica como apoyo.
— ¿Y para nosotros? —preguntó Leo— A ellas les pagan 350 dólares la hora por dejarse tomar fotos; yo también puedo hacer eso. —reprochó.
—Bueno, lo cierto es que, también buscamos modelos masculinos pero… —los evaluó con la mirada—…, tenemos estándares, ¿saben?
Annabeth y Piper no pudieron contener una risita burlona.
Nico frunció el ceño, éste tipo cada vez le desagradaba aun más.
—Aunque… necesito chicos para un comercial. Llámenme y les daré fecha de audiciones, aunque, no prometo nada.
Se despidió amablemente de las chicas y, se perdió entre los demás actores de relleno ofreciendo tarjetas.
—Ese tipo me da mala espina. —soltó Leo.
—Solo estás celoso porque no quiso sus cuerpos esqueléticos en sus fotos. —se burló Hazel.
—Yo no estaría tan contento —saltó Percy—, de seguro las torturarán con horas de maquillaje y todas esas cosas de niñas. —dijo en tono triunfal.
—Al menos, me podré comprar un coche antes que tú. —contraatacó Annabeth.
*Fin del Flash Back*
Así que, ahora se encontraban arrepentidas de haberse dejado persuadir por las estúpidas promesa de Alex.
Piper, se colocó lo mejor que pudo todos los tirantes y, cuando finalmente salió del vestidor sintiéndose victoriosa, la muchacha del vestuario rió divertida y le informó que se lo había puesto al revés.
Hazel se rehusó a ponerse el traje de baño que le habían dado, obligando a los del vestuario a darle algo más convencional, o sea, el vestuario de Annabeth —con algunas modificaciones—. Annabeth maldijo a su amiga romana y se enfundó el estúpido traje de baño. Ahora entendía el rechazo de su amiga; el traje era escandaloso incluso para ella, una chica moderna el siglo XXI, solo de verlo se sonrojaba, no quería saber que pasaría una vez puesto.
A pesar de que se encontraban rodeadas de decenas de personas, que el espacio era reducido y que hacía un calor infernal, se divirtieron. Eran unas simples adolescentes teniendo una experiencia extraordinaria —en la que no ponían en peligro sus vidas—; poco vestidas para su gusto pero, aun así extraordinaria.
Por su parte, los chicos estaban en un cuarto pequeño, encerrados con muchos más chicos, esperando ser llamados para pasar a su prueba.
—Podría estar en estos momentos en mi cabaña sin nada que hacer. —se lamentó Nico por quinta vez consecutiva.
—Tener contacto con los seres humanos no te haría daño. —le regañó Leo.
—Oh, lo dice el chico que se la pasa encerrado con sus máquinas. —contestó.
— ¿No deberíamos preocuparnos por rescatar a Frank? —preguntó Percy.
—Nah, el chico bestia es un chico duro, él entenderá. —alegó Leo.
Y esa había sido su discusión la noche anterior: ¿Cómo demonios salvar a Frank sin que las chicas exigieran su pellejo? Ese era el nombre de la misión, aunque aun había detalles que refinar, como por ejemplo, de dónde iban a sacar a unos ninjas y morfina para dejarlas fuera de combate y; cómo iban a conseguir a un hipnotizador capaz de borrarles la memoria.
Sí, el plan aun estaba por pulir y, detalles que discutir pero, no había nada imposible; no paro los salvadores del mundo… Aunque las chicas enojadas eran peores que la misma Equidna en persona. De hecho, preferían enfrentarse a un ejército de monstruos sin arma alguna que ha alguna de las chicas en sus días hormonales.
—Yo no creo que sea tan comprensivo —alegó Jason.
—Es Frank —dijo Leo como si eso lo explicara todo—, el chico no es tan malo, me preocuparía si fuera alguien más. Él es más mansito. —terminó como si nada.
—Mansito o no, nos va a matar.
—Y va a empezar por ti. Yo soy demasiado fabuloso para morir; tú eres más estirado —volteó a ver a Nico y susurro—. Aunque apostaría a que mata primero a Nico, chance y se le bota la vena sádica y comienza una masacre.
Percy lo miró cansinamente.
—Leo, ¿de dónde sacas tantas estupideces?, ¿es natural o tomas cursos?
—Pues, por las noches ensayo todas mis bromas que diré al día siguiente. —contestó con una sonrisa traviesa.
Jason y Percy voltearon sus ojos. Nico se limitó a ver con el ceño fruncido la pared, ignorando lo mejor que podía la discusión de sus "amigos".
.
Una vez que Annabeth, Piper y Hazel se sacaron de encima las toneladas de maquillaje y productos de cabello, regresaron a casa a hacer lo que mejor sabían hacer: planes de ataque.
—Habla. —ordenó Annabeth al pequeño pajarillo, sacándolo de su jaula.
El pajarito aleteó por toda la habitación en busca de algún escape.
—Ni se te ocurra escapar, Frank. —sentenció Piper.
El pequeño Frank quedó aleteando a mitad de la habitación. Su sentido común le decía que si quería vivir, debía escapar de esas locas, pero su cuerpo se negaba a obedecer a sus deseos. ¡Estúpido cuerpo!
—Frank—canturreó peligrosamente Annabeth.
La furia era visible en sus ojos y, Piper tenía las mejillas sonrojadas a causa de la ira. Nunca había visto una imagen tan tenebrosa. Hazel entró a la habitación y en su mano había un puñal.
Era oficial, la situación había pasado de tenebrosa a macabra.
Sus pequeños ojitos daltónicos casi se salen de sus ojos al ver a su novia con un arma y estuvo a punto de desfallecer y caer en espiral al suelo.
—Los chicos están fuera —informó Hazel—. Regresarán más tarde. Les dije que Jamie había llevado al ruiseñor al veterinario a vacunarlo. Deben estar buscando por todas las veterinarias de la ciudad. —rió divertida.
Hay que ver que sus amigos brillaban por lentos.
—Bien, Frank, esta es tu última oportunidad de confesar voluntariamente —amenazó Piper—. ¿Hay algo de lo que te arrepientas?
Hazel suspiró cansada.
—Frank, simplemente transfórmate. Nos vemos ridículas hablando con un pájaro.
Cuando Frank, recuperó su enorme tamaño, pensó que era lo más estúpido que había hecho en su vida; al menos como pájaro tenía menos oportunidad de que lo atraparan.
—Bien, esto es lo que harás, Frank: te quedarás callado acerca de este asunto y no les dirás ni una sola palabra a los chicos, ¿has entendido? —preguntó Piper.
El chico asintió un tanto asustado.
Hazel lo miró reprobatoriamente. De todos los chicos, pensaba que su novio era el más prudente, pero, chicos eran chicos y, no podía esperar tanta madurez de alguien que tiene diecinueve años.
—Bien —terminó Annabeth—. Qué bueno que hemos aclarado eso. Ahora, quiero que nos informes de cada cosa que planee Leo.
—¿Cómo un espía?
—Exactamente como un espía.
—Eso es traición a la patria.
—No nos interesa —tajó Piper—. Así Leo cambie de shampoo tu nos avisas.
—Okey. —aceptó derrotado.
—Ahora vete antes de que lleguen los demás. Diles que lograste escapar de la veterinaria. —dijo Hazel fríamente.
El chico solo pudo bajar la mirada y tratar de salir de esa cámara de tortura rosada lo más rápido posible.
—No puedo creer que hayan hecho esto —comenzó nuevamente Piper—. Pensé que tenía urticaria. ¡Y Jason no dijo nada! Si no fuera por tu estúpido plan, Annabeth, lo mataría.
— ¿No creen que exageran? —intervino Hazel.
Piper elevó su ceja.
—Hazel, parecías dálmata de tanto talco que te pusiste.
—¡Dioses! Frank estaba en el baño, ¿tienen idea de cómo llegó ahí? Lo más seguro es que los chicos también hayan estado escondidos en la habitación. —intervino Annabeth.
Hazel enrojeció profundamente al comprender que la habían espiado sus amigos.
—¿De todos modos, para qué es el cuchillo? —pregunto Piper, apuntando con su cabeza al puñal que tenía su amiga.
—Oh, cuando subía las escaleras me atoré con una de las raras esculturas que tiene tu padre y, corté la tela de mi blusa.
Annabeth puso los ojos en blanco.
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Durante la cena, todos se comportaron de lo más normal… si ignoraban el hecho de que la tensión podía cortarse con un cuchillo.
—¿Así que ya te sientes mejor? —preguntó Hazel en un intento de mantener las apariencias.
Frank palideció y Leo sudó.
—S-sí. —tartamudeo un poco.
—Me alegro, no quiero tener que llevarte a un hospital.
—¿Cómo les fue en su audición? —preguntó Piper.
—Bien —contestó Leo—. Mañana debemos a grabar el comercial.
—No suenan muy emocionados. —detecto Hazel.
—Porque no lo estamos —replico Nico—. Es solo un estúpido comercial de jugo.
—Por algo se empieza. —argumentó Piper.
—¿Cómo les fue en su sesión? —quiso saber Percy.
Annabeth se encogió de hombros.
—No ha estado del todo mal. Lo que no me gusto fue que anduvimos con ropa diminuta. —una sonrisa socarrona se coló en sus labios.
Percy entrecerró sus ojos; conocía esa sonrisa.
—A Hazel le pareció genial la sesión del día de hoy.
Hazel puso los ojos en blanco.
—Ya te dije que no es para nada. —se quejó.
Piper ahogó una risita con el vaso de té helado.
Frank las miró desconcertado.
—Cosas de chicas. —informó Annabeth, restándole importancia al asunto.
Los chicos fruncieron el ceño, confundidos ante las risitas tontas de las chicas.
Hazel murmuró algo por lo bajo; algo así como "estúpido pelirrojo".
—Era lindo. —intervino Annabeth.
—Pero muy torpe. —soltó la morena.
—No pensaste eso cuando se quitó la camiseta. —replicó Piper, haciendo que los colores subieran al rostro de su amiga.
El tenedor de Frank cayó, haciendo ruido al estrellarse en el fino plato de porcelana.
Leo se ahogó con un trozo de papa.
—Tampoco las vi a ustedes muy alertas en ese momento. —se defendió.
Jason y Percy pararon de reír.
—Yo dije que era lindo. —se defendió la castaña.
—Y yo no dije que no fuera atractivo.
Hazel, mentalmente concordó con ellas, pero que el pelirrojo le haya tirado encima su latte por accidente, no le daba muchos puntos con ella. Pero, fuera de eso, sí, se podía decir que el modelo pelirrojo era lindo… muy lindo.
— ¿Debo preocuparme? —pregunta Frank temeroso.
—No. —asegura su novia.
Piper y Annabeth, comparte una mirada pícara.
—Debes de preocuparte de Larry, tanto como Percy de Darren. —bromea Piper.
Percy alzó su cabeza tan rápido que crujió.
—Entonces, sí hay de qué preocuparse. —se burló Leo, ganándose una mirada envenenada.
Bueno, después de quién sabe cuánto tiempo les traigo actualización.
No piensen que voy a abandonar mi historia, nunca lo he hecho y,
no está en mis planes hacerlo. Lo que pasa es que me borraron la historia
y, como les dije cuando comencé, yo ya tenia tiempo trabajando es esta historia y,
me la borraron por completo. Casi me da un infarto y, créanme, varias cabezas rodaron.
Y, por si no leen mi otra historia "Monse" le digo que, me fui de vacaciones y, no tuve tiempo
de escribir y de actualizarles. Pero, ahora ya cuanto con tiempo para ponerme al tiempo.
Un ENORME gracias a sus reviews y por agragar a favoritos a pesar de que tardé horrores en
actualizar esta historia.
Espero les guste y, se hayan reido un ratito.
Besos *3*
