No pensó encontrarla en la vieja habitación de su padre y mucho menos imagino verla llorando. Pero debía suponerlo, todos estaban muy tristes por la desaparición de Rose.

- Te estuve buscando – dijo Teddy ingresando a la habitación.

- Lo siento, necesitaba estar sola – respondió Victoire.

- Te entiendo, pero recuerda que no tienes por qué estar sola, yo siempre te hare compañía – le decía mientras la abrazaba.

- ¿Por qué Teddy? ¿Por qué Rose? – decía la rubia mientras lloraba en el pecho de su novio.

- Es curioso, la primera vez que te vi llorar fue en este mismo cuarto.

- ¿De qué hablas?

- Eras una bebe tan hermosa – sonrió Teddy.

- ¿Qué tiene que ver con Rose? – pregunto Victoire confundida.

- Pero lo que más recuerdo de ese día, fue algo que me dijo mi padrino. Lo que me hace saber que Rose estará bien.

- ¿Qué cosa?

- Pues que todos saben que las chicas Weasley son de temer cuando las molestas. Y yo lo he comprobado todos estos años – dijo mientras veía como su novia sonreía dejando de llorar – Rosie estará bien, porque es una Weasley, porque es muy inteligente, porque es muy buena persona, pero sobretodo porque si la hacen enojar, no podrán con ella. Créeme.

Teddy no sabía que fuera del cuarto, su padrino lo escuchaba, recordando sus propias palabras y recuperando la fe de encontrar a su sobrina.


Victoire tiene 19 y Teddy 21.