Aquí os entrego la siguiente parte de esta historia, acotación a pesar de que los pokemons tienen sus diversos lenguajes, aquí todos se entienden entre sí, para no confundir entre traductor en traductor (No será necesario el traductor Google XD). Espero que les guste...
La mañana había llegado y con ello un nuevo trayecto para Ash y sus amigos. Dejando atrás el centro pokemon siguieron más allá del bosque. Las discusiones habían cesado, para gusto de Brock que ya no los soportaba escucharlos a los dos discutir. Decidieron para cerca de un lago y liberar a todos sus pokemon para que pudieran jugar.
Bien iré a preparar la comida para todos.- Dijo Brock, mientras Ash muy adelantado se quita su ropa quedando en bañador y gritando. –Me voy a nadar, los veré luego.- Misty estaba indignada por su actitud, pero de todas formas lo siguió en carrera. –Ash espérame, no seas infantil…-
Ash no se percató de que Chikorita lo estaba observando fijamente, se le notaba un rubor en sus mejillas, aún recordaba como estuvo con él la última noche. Se veía muy meditabunda y algo deprimida, ya que al despertar su amo a causa de un molesto Pikachu que saltó encima de su cara, la pobre Chikorita volvió a ser encerrada en su pokebola como si nada. Ahora mismo lo veía a Pikachu jugando con Onix, Noctowl, Poliwhirl y Geodude a la pelota.
Maldito Pikachu, anoche el maestro se preocupó por mí.- Chikorita se sonroja levemente y lo mira jugando a Ash en el agua. –Parecía que por un breve momento entendía lo que yo decía, incluso me dejó dormir junto a él, jamás había ocurrido.- Mientras miraba a Ash su rostro dibujaba una sonrisa, a la vez cambiaba a disgusto al ver a Misty junto a él.- Esa Misty me tiene de malas, lo trata muy mal a mi amo y él deja que se le tire toda… ¿Pero que digo? Qué bueno que no me escuchan ni entienden mi lenguaje…- Mira con ojos de fuego a Misty. –Pero como desearía deshacerme de ese estorbo. Espera ya se, me meteré al agua y haré como que voy a jugar, con mis látigos sepa tomaré los tobillos de Misty y la ahogaré, luego Ash será todo mío, bien allá voy…- Chikorita fue corriendo directo hacia la orilla, pero quedó algo nerviosa al ver a su amo en el agua, últimamente desde que empezaron a llevarse bien Chikorita era menos conflictiva y se ponía más tímida frente a él. –No, no puedo acercarme… yo.- De repente una patada en su trasero la mandó directo de cabeza al lago. Chikorita salió del agua y miró quién se la había dado.
Arriba en la curva estaba Totodile, riendo entre dientes y haciendo su tradicional bailecito. -¿Te gustó el remojón Chikorita?- Chikorita estaba roja de rabia. –Totodile ¿Por qué hiciste eso?- Totodile solo se reía y seguía bailando. –Estabas que entrabas y que no entrabas, solo te di un empujoncito. Mejor dicho una patadita…- Totodile salió corriendo y Chikorita fuera del agua sacó corriendo a Totodile por todos lados para castigarlo. De todos los pokemon de Ash, se podría decir que Totodile era el más molesto y bromista de todos, le gustaba jugarles bromas a los otros pokemons a costa de su entrenador y fingir inocencia. Chikorita estaba que ardía de rabia, apenas llegó a acercarse, con sus látigos le hizo trancadilla a Totodile y ya en el suelo empezó a reír con sombría expresión. –Bien mi lindo Totodile ¿Qué fue lo que hiciste?- Totodile estaba nervioso, conocía muy bien el carácter de Chikorita en estas situaciones, por ahora solo vemos un arbusto y escuchamos unos sonidos como de golpes, gritos y torturas (Bueno él se lo buscó).
Chikorita lo deja abandonado por ahí, el pobre de Totodile queda atado con lianas, aporreado, con ojos espiralados y varios chichones en la cabeza (Lección: No se metan con Chikorita). De nuevo se dirigía a formular su plan… -Bien una peste menos, ahora vamos al agua y…- Al ver al lago Ash y Misty ya no estaban, desde la otra punta se los veía correr mientras Ash no le devolvía la ropa y Misty lo corría de furia para atraparlo. –No, ya salieron, todo por culpa de…- Sintió unos leves toques en su espaldas y sin dudar sacó sus látigos sepas y golpeó al que la había molestado. –Para que aprendas a no molestarme otra… Ay no.- Chikorita había golpeado en realidad a Cyndaquil, apenada y arrepentida fue a su auxilio. –Quiki-Kun, lo lamento creí que eras Totodile con otras de sus bromas, lo lamento mucho.-
Flashbacks
Cyndaquil era el mejor amigo de Chikorita, también su compañero de confianza. Aún si él es un pokemon de Fuego y ella una pokemon Planta su amistad era más fuerte. Chikorita se encariñó con él al haberla salvado en una batalla con un Umbreon salvaje, fue una noche después de conocerse. Chikorita aún no se había acostumbrado a ser el pokemon de Ash todavía, constantemente escapada rebeldemente de su pokebola para inspeccionar el área y buscar sus propias aventuras. Un día en un bosque casi muerto y de terror ella salió buscando algo interesante, solo para ser emboscada por un Umbreon salvaje que lideraba una parvada de Murkrow. A Chikorita no le costó vencer a los Mukrow, pero eso era un truco para cansarla, ya que en realidad el Umbreon solo estaba acompañado por un Espeon que usaba confusión contra Chikorita. Al estar cansada los dos pokemons aprovecharon para golpearla hasta dejarla agotada. Ya en el piso en una batalla desproporcionada, Chikorita solo cerró los ojos. De repente un ataque Igneo calcinó a los dos pokemons, asustados salieron corriendo. Chikorita abrió los ojos y pudo ver a su lado a Cyndaquil defendiéndola. Fue bastante duro con Chikorita al ver que se había escapado… -¿Pero qué has hecho? Pudieron matarte esos pokemons o aún peor ¿Por qué te has salido siempre de tu pokebola?- Chikorita estaba sorprendida. -¡Sabías que yo me escapaba? De cualquier forma no me importa, yo hago lo que se me dé la regalada gana.- Cyndaquil le da una bofetada. –No es así, somos pokemons con dueño no podemos hacer lo que queramos. Te he seguido en todas estas escapaditas tuyas, la razón de que nadie te atacara es porque yo los espantaba.-
Chikorita le da un golpe con su hoja, inefectivo contra un tipo fuego pero basta para arrojarlo fuera de ella. –Yo no pedí tener un dueño ¿Te has puesto a pensar? Los humanos nos encierran en esas cosas redondas y nos obligan a pelear ¿Acaso eso es lindo? Agradezco que Ash me haya rescatado de la nieve pero… yo no sigo a nadie, no soy una prisionera y si debo volver a ser una pokemon salvaje lo haré, porque soy una…- Sin dejarle terminar Cyndaquil la taclea hacia un árbol y la arrincona. –Escucha a alguien que no seas tú para varear, es cierto no es muy bonito que nos obliguen a luchar pero ¿No es lo mismo que hacemos para sobrevivir? Con la gran diferencia de que los entrenadores lo hacen para que seamos más fuertes, además sanan nuestras heridas y nos cuidan. No discuto que hay entrenadores malos que maltratan a sus pokemon y tal vez estarían mejor siendo salvajes, pero ¿Acaso Ash es así contigo?- La suelta y la ve a ella llorar. –No, Ash no es así. Se nota que es una persona buena y quiere a los pokemon, de lo contrario no hubiera ido a salvarme y hubiera muerto en la nieve… Sin embargo, siento como que no pertenezco aquí, mi antiguo entrenador me hizo ser dura, me maltrataba y me golpeaba, cuando ya no le serví para nada me dejó abandonada en el bosque. No te rías pero a veces tengo miedo de que Ash me deje como mi maestro lo hizo.- Chikorita se puso a llorar desenfrenadamente, pero Cyndaquil se acercó a ella y dándole un ligero masaje con la cabeza trató de tranquilizarla. –Eso no pasará Chikorita, y si llegara a pasar estaré contigo… Para eso están los amigos.- Chikorita se relajó un poco y lo miró directamente. -¿Amigos? ¿Me consideras tu amiga?- Cyndaquil le da un ligero golpecito. –Claro que si hojita loca, si no fuera así no te hubiera seguido.- Al decir eso como que Cyndaquil se sonrojó un poco. -¿Qué pasa Quiki-Kun? ¿Acaso te gusto?- Chikorita movió su hojita coquetamente y le dio un ligero guiño. Cyndaquil solo se hizo el duro y miró a otro lado. -¿Qué es eso de Quiki-Kun? Solo no hagas más idioteces como está o no te salvaré de nuevo.- Chikorita se acerca a él y le da un suave masaje con su mejilla. –Así te llamaré Quiki-Kun y déjame decirte que para ser un pokemon de fuego eres muy lindo.- Cyndaquil solo empezó a caminar fríamente. –Vámonos de vuelta al campamento…- Chikorita se detiene. –Oye ¿No le dirás a los demás lo que hice verdad?- Cyndaquil sonríe y parece darle un guiño (Ellos se entiende, ¿Cyndaquil con ojos? XD). –Con una condición, no lo vuelvas a hacer ¿Oíste? – Chikorita feliz le da un besito en la mejilla. –Por ti Quiki-Kun lo que sea.- Y sale adelantada. Cyndaquil solo suspira amargamente. –No soportaré esto…-
Fin Flashbacks
Cyndaquil se levanta algo atontado por el golpe. –Idiota ¿Qué crees que haces? Venía a avisarte para jugar con los demás ¿Y me recibes con un golpe?- Chikorita seguía muy apenada y en pose de disculpas. –Lo siento mucho, te confundí con Totodile, me tiró al agua mientras yo… estaba a punto de nadar.-
Cyndaquil fuera de su forma tierna era bastante rudo y serio, por lo general no se llevaba bien con los demás pokemon al igual que Chikorita, pero a diferencia de ella eso no le importaba y fingía simpatía antes los demás. –Si como no, apuesto a que estabas en las nubes y Totodile te sorprendió, lo que es extraño ya que eres muy inteligente y astuta para caer en esas bromas de niño.- Chikorita solo se sonrojaba al escucharlo, a pesar de ser bastante dura Cyndaquil era él único con el que se sentía segura y vulnerable. A pesar de sus diferencias de elementos, Chikorita nunca se vio afectada por las llamas de su amigo, al contrario se sentía muy cómoda con su cálida amistad. Eran muy unidos, entre ellos no ocultaban nada, de hecho… -Veo que aún tienes esa obsesión por Ash, Chikorita ¿Cuándo aprenderás?- Chikorita se espantó y retrocedió bruscamente. -¿Quién dijo eso? Simplemente quería nada y Totodile.- Cyndaquil solo la interrumpió. -¿Tenemos que hacer siempre este teatrito? Conozco tu secreto, te gusta Ash no lo niegues… De cualquier forma tienes que controlarte un poco, sabes que entre los pokemon y los humanos hay apenas un ligero vínculo de compañerismo, lo que tú piensas es imposible.- Chikorita se enoja y le lanza un látigo sepa en la mejilla. -¿Pero qué cosas dices? Eso es inmoral…- Cyndaquil la remató con un… "Pero te gustaría una oportunidad" Chikorita se dio vuelta y miró a Ash de nuevo. Parte de su corazón buscaba unirse a él más allá de lo que dicta el orden natural, más que una compañera de batalla, pero para ella era solo una ilusión que no podía cumplirse. –Tú deberías saberlo, eres el único amigo que tengo. En fin, aún si pudiera hacer mi sueño realidad francamente no sé qué haría, conozco todo sobre Ash pero fuera de eso lo único que escucha de mí es un simple Chiko.- Chikorita estaba a punto de tornarse a llorar cuando Cyndaquil le dio un ligero golpecito y mirándola fijamente (Ellos se entiende, yo no le veo ojos a Cyndaquil XD). -¿Acaso planeas rendirte? Esa no es la Chikorita que yo conozco. Hay otras formas de llegar a Ash fuera de las locuras que pasan por tu cabecita, solo debes pensar un poquito más. Y si te preocupas por Misty tú tranquila, no han llegado a nada desde que se conocieron…- Chikorita lo desafía con la mirada y algo asombrada. -¿Y tú cómo lo sabes?- Cyndaquil solo hizo una pose de arrogancia. –A diferencia de ti, yo soy un buen actor. Me desagrada Pikachu tanto como a ti, pero el fingir amistad con él es una carta ganadora. Me dijo todo lo que ha vivido con Ash y la relación con Misty, más o menos así…
Pikachu:-Ay esos dos apenas tienen un gusto pasajero. Misty supuestamente lo sigue para reclamarle por la bicicleta que ambos rompimos, pero se ha olvidado completamente de eso. La razón por la que Misty no se le declara es que Ash es muy infantil, aún no le ha picado el bichito del amor. Mejor para mí ¿Te imaginas a otra chica con Ash? Aunque pensándolo bien, Misty me trata con dulzura… Y sus manos son tan suaves y delicadas al pasarse por mi pelaje brilloso, y su voz… Ay me salí del tema, diablos ¿Por qué no nací pokemon de agua? A lo mejor ella…
Y ese día se la pasó hablando de Misty todo el rato, me dio migraña el solo escuchar ese nombre- Chikorita estaba asqueada con todo lo que dijo Cyndaquil que solo se lanzó a un arbusto para vomitar. Al regresar, con el estómago algo revuelto… -Si lo que querías era vaciarme el estómago lo hiciste, no quitaré esa imagen de mi cabeza en semanas.- Cyndaquil vuelve al tema. –El punto es que Ash aún no está enamorado, solo es Misty haciendo sus juegos estúpidos. En resumen no debes sentir celos, Ash quiere a todos sus pokemon, pero si quieres ser especial para él tienes que destacar sobre Pika…- De repente una sombra apareció frente a ellos. -¿Me hablaban?- Los dos se asustaron al ver en frente de ellos a Pikachu, con una mirada juguetona y sorpresiva, acompañada de una sonrisa de dientes y con sus bracitos en la cintura. –Bien Chikorita, Cyndaquil ¿De qué hablaban ustedes dos hace un rato? ¿Acaso se trataba de mí?- Estaban atrapados, no sabían cómo salvarse de estas ¿Qué pasará?
No olviden comentar, firma y saludos Dakker.
