Pikachu miró a los dos Pokemon con una sombra siniestra en los ojos y una sonrisa maliciosa. –Bien chicos, ¿De qué estaban hablando? Ahhh, ya se lo que pasa aquí, no los creía capaces de eso…- Chikorita preparaba sus látigos sepa para lo peor y pensaba temerosamente. –Bien, Pikachu me ha descubierto, veremos ahora quién de los dos merece estar al lado de…- Antes de terminar su frase mental, Pikachu abrazó a ambos pokemon con su típica sonrisa ratona. –Felicidades Cyndaquil, al fin decidiste declarar tus sentimientos a Chikorita, y yo que creía que no avanzarías…

Chikorita se cayó de espaldas y con su látigo le dio una fuerte bofetada a Pikachu y Cyndaquil. -¿Qué están diciendo? Tarados.- Pikachu fue volando directo al agua y Cyndaquil para el otro lado, Chikorita con ojos de fuego se acerca encima de él y prepara sus hojas navajas. -¿Qué clase de broma es esta? Quiki-Kun te consideraba mi amigo de confianza, el único pokemon quien confío ¿Acaso solo buscabas ligarme?- Cyndaquil la aleja de él con sus patitas y se le ve furioso. –No es así, siempre exagerando en todo.- Acariciaba la herida que le había hecho Chikorita en la mejilla. –Pikachu dijo eso porque siempre nos ve a los dos juntos. Es un idiota que solo hacía una broma, solo eso. Me duele que dudes siempre de mí, aún ahora…- Cyndaquil se va molesto a donde están los otros pokemon y Chikorita trata de detenerlo. –Espera Quiki-Kun, no fue mi intención, perdóname…- En eso vio con sus ojos sus látigos y golpeó con ira el suelo. –¿Por qué tengo que ser tan destructiva? Lastime a un amigo mío sin razón.- Pikachu solo se estaba ahogando en el agua. –Oye Chikorita, ¿Te molestaría echarme una manita o una soga?- Chikorita aún molesta con él le lanzó una pesada roca para que se hundiera en el mismo lago. Chikorita fue directo a donde Ash y los demás quienes estaban preparando el almuerzo.

-Dime Brock, ¿Cuál es el camino más rápido para llegar a Ciudad Iris? No puedo esperar para ganar otra medalla.- Ash comía como un cerdo sin masticar, solo tragando. –Dios, no puedo verle la boca cuando está tragando así, mastica por lo menos.- Misty se sonrojaba de vergüenza y se tapaba los ojos, al igual que Chikorita. –En eso le doy la razón, Ash es bastante apresurado y solo le interesan esas medallas ¿Para que las quiere en todo caso? Los pokemon peleamos con los humanos… ¿Por esas cosas de colores que tiene Ash? Es absurdo…- En eso con un trozo de pan en la garganta, la cara de Ash se pone azul y cae en el piso ahogado. Misty y Brock corren hacia él, pero Chikorita asustada al verlo así lo toma con sus lianas y presionándolo bien fuerte en el pecho escupe el trozo de pan a la cara de Misty. –Dios, por poco muero por comer rápido. Muchas gracias Chikorita.- Chikorita parecía muy molesta, le dio un bofetón con la hojita de su cabeza, haciendo señas al camino y derramando unas lágrimas trataba de decirle algo a Ash. –¿Eh? ¿Qué te pasa Chikorita?- Chikorita solo se derrumbó en el piso. –No tiene caso, ni siquiera puedo decirle que tenga cuidado. Ash escúchame, detente por favor…- Brock se puso al lado de Ash y recostó su mano en el hombro de él. –Chikorita te vio muy apresurado por conseguir una medalla. Ash, debes tomar las cosas en calma, como lo que pasó ayer. Sabemos que quieres convertirte en un maestro pero recuerda que tienes amigos y pokemon que se preocupan por ti.- Ash miró a Chikorita triste en el suelo, en eso acaricia su cabeza y su hojita. –No volveré a apresurarme Chikorita, lo lamento.- La toma en brazos y se acarician mejilla a mejilla. –Me salvaste de ahogarme, muchas gracias.- Ese momento de felicidad se corta al ver el rostro macabro de Misty tronando sus nudillos. –Así que Ash Ketchum, ¿No moriste? Me alegro, porque voy a mandarte a la morgue yo misma…- Ash asustado corrió por todo el bosque con una Misty enojada a punto de apuntar su puño en su cara, corrieron así por horas y horas, la cabeza de Misty solo pensaba en vengarse de Ash.

Mientras tanto Pikachu salía del agua completamente mareado. –Chikorita tiene siempre una mala actitud. Creo que me pasé con Cyndaquil, será mejor buscarlo.- Pero antes de poder hacer algo lo pudo ver mirando su reflejo en el agua y suspirando. –Ahí estás Cynda, he venido a pedirte perdón y…- Cyndaquil solo le dio la espalda. –No quiero hablar ahora Pikachu.- Pikachu se acerca a él despacio para animarlo. –Oye discúlpame, creí que tú y Chikorita bueno…- Cyndaquil se aleja aún más. –Sabes que los tipo plantas odian a los tipo fuego ¿Por qué insistes en que me gusta Chikorita?- Pikachu se pone frente a él. –Porque siempre los veo juntos, desde que llegó Chikorita he notado que no le agrado en lo más mínimo, aun así la dejo…- Cyndaquil se pone curioso. -¿Sabes que ella no te quiere? ¿Y aun así no haces nada?- Pikachu mira el reflejo del agua. –Ella me recuerda un poco a mí, cuando conocí a Ash…- Pikachu se pone más serio, lo cual sorprende a Cyndaquil ya que nunca lo había visto así. –Tanto ella como yo no quisimos a Ash en nuestro primer encuentro. Allá en el laboratorio del Profesor Oak nadie nunca me quiso como su compañero. Llegaban siempre varios entrenadores novatos buscando a sus primeros pokemon, las primeras veces que me vieron decían "Ay qué lindo, es tan adorable" no les parecí lindo cuando les lancé mis Attack Trueno a ellos.- Cyndaquil le pregunta. -¿Por qué los atacabas si me pudieras explicar? Como salvajes es muy común que ataquemos, pero una vez adiestrados no hacemos eso.- Pikachu quedó un momento en silencio. –Ninguno de esos pokemon salvajes, Bulbasaur, Charmander o Squirtle tuvo que pasar algo igual a lo que pasé yo. Esta historia nadie lo sabe… yo tuve un dueño antes que Ash, él realmente no fue mi primer entrenador.- Cyndaquil se quedó sin palabras, hasta donde él sabía él solo le pertenecía a Ash, pero esta historia la dejaremos para más tarde.

Mientras tanto se armaba el ocaso y Ash estaba completamente cansado en el bosque, sin más fuerzas para correr termina tropezando con una rama y girando hasta chocar con un árbol. Ash observa a su Chikorita. -¿Estás bien? No entiendo que le pasa a Misty, fue un accidente… Mujeres, ¿Quién las entiende?- La voz de Misty se escuchaba acercándose. –Ash, ya se me pasó el enojo. Ven aquí para volver con Brock y olvidemos todo lo ocurrido…- Claramente hablaba con sarcasmo, lo que Misty quería decir es "Cuando te encuentre te golpearé tan duro que ni tu madre te reconocerá". Acercándose paso a paso cual cazador a presa, Misty se acercaba atraída por el inconfundible olor de Ash (No pregunten como lo sabe XD). –Estoy casi cerca, puedo sentir que el niño travieso de mami está justo…- Al abrir los matorrales, en el lugar donde estaba Ash no hay absolutamente nada. –No, se suponía que estaba aquí. Ash aparece de una buena vez…- Misty enojada se va refunfuñando. Ash ahora estaba encima de los árboles con Chikorita. –Cielos, gracias a tu látigo sepa nos escapamos de ella. Chikorita eres la mejor…- Aún si escuchaba siempre eso sabía que solo lo decía por conveniencia. –Amo Ash, no importa lo que me digas, siempre estaré ahí para ti, siempre…- De repente el sonido del estómago de Chikorita comienza a rugir. –Parece que tienes hambre.- El de Ash también lo hace, pero el de él es un sonido monstruoso. –Creo que ambos lo estamos, no sé cuántas horas pasamos corriendo de Misty.- Sacando una barra de chocolate la parte a la mitad y le da uno a Chikorita, ambos la comen y se quedan viendo la puesta del sol, juntos. –Sabes, no entiendo a las mujeres, creo que eso ya se me contagió de Brock.- Comienza a reírse un rato y se pone serio. –No puedo entender a Misty, siempre se enoja conmigo por cualquier cosa y me trata como si fuera un bebé. Admito que soy irresponsable a veces y un poco desorganizado, pero quisiera saber ¿Por qué sigue conmigo entonces?- Chikorita se le quedó mirando fijo, con un tono de preocupación. –¿Ash, no será que ella trata de… cambiarte? No Ash, no me digas que…- Ash mira a Chikorita. –Ella siempre es gruñona, se la pasa a cada rato gritándome, se preocupa innecesariamente por mí y nunca deja de seguirme pudiendo hacer su aventura sola… A eso le llamo una amiga.- La palabra rebotó en la cabeza de Chikorita como una pelota de goma en su cráneo. –Ash, te falta mucho por madurar todavía. Aunque en mi gusto, eres perfecto así.- Ash baja junto con Chikorita ya pasada la noche. -¿Sabes? Nunca entendí a Brock con el tema de las mujeres. Solo se presenta ante una chica linda, se hace el tonto y al final no consigue nada de ellas. No entiendo que es eso…- Chikorita mira al suelo. –Y ojalá nunca te pase lo mismo Ash. Brock es un caso perdido.- Pero en eso Ash dijo algo que llamó la atención de Chikorita. –Digo, si le gustara de verdad una chica ¿No debería pasar tiempo con ella y conocerla? Él lo único que hace es derretirse por ellas y no las conoce o se toma el momento de conocerlas. No se nada sobre eso del amor, ya que mi única pasión ahora son las batallas, convertirme en el mejor y capturar todos los pokemon del mundo. Pero, sé que más adelante podré saber qué es eso del amor, tal vez hasta Misty me pueda parecer atractiva…- Esas palabras por poco hacen vomitar a Chikorita. –Lo juro, ella amará a Ash pero sobre mi cadáver.- Al caminar entre las sombras unos ojos rojos los observaban desde unos arbustos, Chikorita podían sentir la presencia de otro pokemon pero por extraño que parezca solo sentía que los vigilaba, ninguna intención tenía de atacarlos. –Chikorita ¿Te ocurre algo? No puedo ver nada en la noche, tampoco tengo a Noctowl para saber dónde están los demás.- Arrodillado en el suelo comenzó a llorar a cataratas. –Estamos perdidos Chikorita.- Ella se bajó y trató de percatar con su olfatos sus pasos, tal vez así encontrarían el camino de regreso. De pronto una luz gigante apareció del cielo y una gran red capturó a Ash y Chikorita en ellas. -¿Pero que está pasando?- Una voz femenina fue la primera en hablar… -Prepárense para los problemas en proporciones colosales. –Y una vos de hombre, o al menos eso parecía la siguió. –Y más vale que teman si quieren tamales.- Ash mira desde la red que se iba elevando un gran globo de Meowth, inconfundiblemente era el equipo Rocket.

Para no aburrirlos omitiré su larga presentación ya que aceptémoslo, es bastante aburrida XD. –Miren lo que atrapó nuestra trampa, si es el bobo pero sin rastros de Pikachu.- Dijo Jessie sosteniendo una rosa. –No nos sirve de nada este tarugo o su Chikorita, nos interesa capturar a Pikachu.- Dijo james con su característica voz aniñada. Ash solo trataba de romper la red. –Entonces déjenme ir, yo no tengo a Pikachu.- El equipo Rocket se comienza a reír. –Puede que no, pero en cuando encontremos a Pikachu no dudará en salvarte y nosotros lo capturaremos, serás la carnada perfecta.- Dijo Meowth condiciendo el globo. Ash comienza a señalar a la red. –Chikorita, usa hojas navajas y sácanos de aquí.- Chikorita atacó una y otra vez con sus hojas pero la red no sufría ningún raspón. –Que bobo, no podrás cortar nuestra red de metal y goma patentada por el equipo Rocket. – Dijo James y Jessie refuta. –Resistente a todo tipo de ataques pokemon, iba a ser para Pikachu pero igual sirve.- Chikorita no aguantaba más la ira de su interior. –Todos quieren a Pikachu, el más fuerte, el más lindo, siempre tratan de robárselo a él ¿Acaso yo soy un pokemon cualquiera? Les demostraré, les demostraré a todos…- Chikorita comenzó a atacar más fuerte, sin caso alguno. Ash se preocupaba por ella. –Detente Chikorita, te vas a hacer daño.- Pero Chikorita no hacía caso, debajo de ellos, la sombra de un Pokemon misterioso los miraba fijamente, los mismos ojos rojos que los habían seguido. –No malgastes energía Chikorita, no podrás romper esa red así que deja de intentarlo.- Le dijo Meowth por encima de la red. –No, no le fallaré a Ash. Les demostraré a todos lo que yo valgo, no solo soy un simple pokemon… Soy el pokemon de Ash Ketchum de pueblo paleta, la más fuerte, hermosa y valiosa de todos sus pokemon.- Meowth le entendía todo lo que decía y hablaba con ella. –Nunca llegarás a ser igual o mejor que Pikachu, eres una tipo planta en bajo nivel.- Eso que dijo hizo enfurecer a Chikorita aún más. -¿Qué dijiste gato horrendo?- Usando Giga Drenado le saca toda la energía a Meowth que cae del globo directo a la red. –Ay no, me voy a caer y no tengo fuerzas.- Jessie veía a Meowth aferrado a la red para no caerse. –Meowth ¿Qué haces jugando? No arruines nuestra suerte.- Meowth gritando y llorando se dirige a Jessie. -¡te parece que quiero jugar? Me lanzaron Giga Drenado y me quedé débil, por favor lánzame una cuerda.- Justo cuando iba a lanzarle una soga, Wobbuffet salta de su pokebola dándole un susto de muerte a Jessie y quedando aferrada a la canasta del globo desde afuera. –Maldito Wobbuffet, a veces me pregunto por qué aun te tenemos. James ayúdame.- James sin pensarlo solo dice… -Vamos Victreebel, salva a nuestros amigos.- Como ya se imaginarán, Victreebel empezó a comerse a jemes ¿En qué pensaba en realidad? –Cabeza de chorlito, solo debías tomar mi mano.- James con sus alaridos de dolor solo corría por todo el globo con su pokemon encima. –Payasos de cuarta, en cuando veamos de nuevo al jefe les pediré no solo que me trasladen a otra división, sino que los manden a trabajar como conserjes.- Jessie solo gritaba furiosa. -¿Quién te crees para decirnos que somos un desastre?- Meowth solo movía sus patas para no caerse. –Ustedes son la causa de que siempre nos manden volando a la luna, si yo fuera el humano y ustedes mis pokemon las cosas serían diferentes. Me crearon para ser un súper genio ¿Por qué después de varios intentos no hemos podido robar un mísero pokemon?- Meowth estaba completamente furioso, cansado de la típica rutina de siempre. Si bien era un genio, se veía opacado por el mismo hecho de ser un pokemon y ellos ser algo así como su dueño, Jessie y james, que no eran más que idiotas de lastre para Meowth. –Chikorita ¿Crees que yo no te entiendo? No eres la única en sentirse inferior frente a los demás, con un potencial que explotar.- Chikorita miró a Meowth, aunque Ash no entendía muy bien lo que pasaba. -¿De qué hablas Meowth? Solo déjanos salir…- Meowth lleno de ira viendo a sus compañeros sacó un control. -¿Eso es lo que quieres bobo? Deseo cumplido… Adiós equipo Rocket.- Activando el botón el globo explotó automáticamente mandando a Jessie y James lejos del bosque y con Ash, Chikorita y Meowth cayendo al vacío. Ash sostuvo con fuerza a su Chikorita y la cubrió con su cuerpo. –Amo ¿Qué haces? Aún si no le pudo entender, Ash dijo… -Yo no dejaré, que nada malo te pase…- Un brillo cubría el cielo y la caída inminente de los tres. –Pero, saldrás lastimado… Ash en caso de que no salgamos de esta yo…- Pero en ese instante… Ash. –Chikorita, debo estar al borde de la muerte. Podría jurar que te he escuchado hablar… No me importa salir lastimado, en cuando tú estés bien. Y ¿Qué quieres decirme Chikorita, en caso de no salir de esta?- Chikorita quedó sorprendida, Ash la escuchaba claramente, por desgracia solo metros los separaban de suelo ¿Llegarían a salvarse?

Continuará