Capitulo 2
Diez minutos antes de la hora acordada Sherlock ingresaba al salón de bailes impecablemente vestido con traje oscuro y camisa blanca. El salón estaba vacío pues así debía de ser, él debía esperar a que llegara el jovencito y no al revés, pues no debía olvidar que se trataba de un príncipe.
No tardo en llegar un pequeño grupo de señoras, que inspeccionaron el lugar sin dirigirle a él la palabra. Poco después un jovencito de piel morena y ojos profundos entraba por la puerta de madera, sabía que no tenía más de doce años, aunque bien podía pasar por mayor, de semblante serio y templanza al andar, se dirigió al centro del salón y Sherlock lo saludó inclinando ligeramente la cabeza; cuando se disponía a hablar, el príncipe dirigió su mirada a la puerta de entrada exigiendo con ella la presencia de alguien.
Y allí estaba aquel desconocido de la mañana, se aceró sigilosamente y se colocó un paso por detrás del jovencito y a su derecha, bajando ligeramente la mirada al suelo pues al parecer estaba siendo descortés al hacer esperar al joven príncipe. Sherlock observo todo con una mirada extrañada, que era lo que ocurría ahí.
Entonces el príncipe empezó a hablarle con una voz demasiado profunda para su edad, ¡dios, no había entendido nada!
—El príncipe Ausan le agradece que haya podido dejar todas sus obligaciones para atenderle— el hombre de su derecha le traducía cada frase con una voz melodiosa— es un placer pare él poder contar con un maestro de baile tan renombrado como es usted— en ningún momento levanto la mirada lo suficiente para mirarlo a los ojos, aquello era desconcertante.
—El placer es todo mío—y no sabía a cuál de los dos se refería, Sherlock inclinó nuevamente la cabeza— ¡Comencemos!— se dio media vuelta quitándose la chaqueta y remangando un poco su camisa. Ausan permaneció quieto hasta que Sherlock regresó al centro y empezó a dar indicaciones, no iba a ser sencillo enseñar en estas condiciones, ya que todo lo que decían debía de pasar por el traductor, ese hombre que se negaba a mirarlo a los ojos.
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Cuando la clase terminó Sherlock estaba satisfecho con la progresión del joven, mostraba serenidad y destreza de movimientos. Se despidió con una leve reverencia e igual que entraron, el grupo de mujeres abandonó la sala seguidas por el príncipe Ausan, dejando relegado al traductor que avanzaba dubitativo hacia la puerta. Sherlock se permitió observarlo, llevaba un pantalón de mezclilla azul, un jersey a rombos grises y el cuello de una camisa azul cielo asomaba bajo este; su espalda parecía fuerte bajo toda esa ropa, su atuendo no concordaba mucho con su oficio. De repente el sujeto de su análisis giró sobre sus pasos, se movió rápidamente.
—John Watson— le tendió la mano y le miró fijamente, Sherlock se la estrechó inmediatamente pero se perdió en el azul de sus ojos, claro por eso el color de su camisa, resaltaba el color natural de esos ojos profundos; el tiempo pareció detenerse en ese instante y fue incapaz de hablar. Una pequeña sonrisa cruzó la cara de John iluminándola y se retiró rápidamente; dejando a Sherlock en el centro del salón aun con su mano estirada, perdido en sus pensamientos.
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—Querido… ¿acaso la comida no es de su agrado?—la señora Hudson se sentó a su lado a la mesa, no le molestaba comer en la zona de servicio, le molestaba simplemente tener que hacerlo con gente, así que acudía a última hora, esperando estar solo en el saloncito.
—No, simplemente es que no suelo comer mucho— movía la comida de un lado a otro con la mirada perdida.
—Sí eso ya se nota, ¡estas demasiado delgado hijo! Deberías cuidarte más.
Permanecieron un buen rato en silencio, Sherlock apenas si tomó dos porciones de su cena, la cual obviamente estaba deliciosa.
—Perdone, ¿sabe algo del señor Watson?— aquella mujer le inspiraba confianza.
— ¿Señor Watson?—le miraba con claro desconcierto.
—Sí, el joven rubio que acompaña al príncipe Ausan.
— ¿El traductor? Así que ese es su nombre…— rio sonoramente— querido lleva aquí cerca de un mes y no ha hablado con nadie— bajo la voz hasta los susurros como si le contara un secreto— solo sé que tiene un horario estricto y que prefiere comer en su habitación.
—Uhm… ¿no ha hablado con nadie?
— ¡ja, ja, ja! bueno, todos le hemos oído hablar claro, pero para transmitir al señorito Ausan— se quedo pensativa un momento— supongo que eso te hace especial, querido.
— ¿Cómo?— Sherlock no terminaba de entenderla, el trato con la gente no era lo suyo después de todo.
—Bueno querido, está claro que ha decidido hablarte, le habrás llamado la atención— la señora Hudson se levanto rápidamente, se disponía a abandonar el saloncito cuando dio la vuelta, se apoyo en su hombro y le dijo muy bajito— su habitación es la 225 de ala B— Sherlock no pudo evitar un leve sonrojo, iba a contestar pero la mujer ya abandonaba la estancia canturreando un audible— ¡Vive y deja vivir! Ese en mi lema. No pudo contestarle a la mujer sin parecer descortés, así que lo mejor fue quedarse callado.
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Ya entrada la noche salió a la terraza del ala B, daba a la parte trasera, desde allí se observaba el inmenso bosque y un gran lago, tal vez artificial, en el que se reflejaba la luz de la luna.
Sabía perfectamente que era un mal vicio y más con su profesión, pero en las circunstancias que se encontraba no podía evitarlo, lo necesitaba. Estaba sumido en las sombras fumando, disfrutando del silencio de la noche, cuando escucho susurros.
—Schss… no hagas ruido.
—jajaja, lo siento… ¡vamos Andy, no seas tan remilgado!
—Nos puede oír la señora Hudson, se más silenciosa por favor… ¿Sally? Pero que haces… ¡estate quieta!— la voz salió chillona.
—Oh por favor… ¡Sally!—suspiró— Vamos, aquí no podemos hacer esto…
Dos figuras cruzaron en la oscuridad y se dirigieron a lo profundo del bosque, entre besos y risas. El silencio regresó, que poco apreciado era el silencio a veces.
Pese a ser verano, las noches eran frías, cuando ya iba a retirarse, escuchó a alguien que se acercaba corriendo y se tensó, pudo verlo pasar rápidamente, era él. John Watson en pantalón corto y tirantes, corriendo a un ritmo casi profesional. Pudo seguirle con la vista mientras bordeaba el lago, no le veía pero pudo oírlo zambullirse en el agua. Las aguas antes nítidas que reflejaban una luna perfecta, ahora ondulaban y una pequeña figura la cruzaba, con brazadas perfectas. Y allí estaba él, observándolo escondido en las sombras, como el que ve algo prohibido.
¿Qué tenía ese John Watson que lo mantenía tan intrigado? Tal vez era el aburrimiento en el que estaba sumido. Decidió salir a su encuentro y tal vez hablar un poco con él, entro y bajo rápidamente las escaleras que separaban las habitaciones con la salida. Cuando ya alcanzaba la puerta, esta se abrió, Sherlock quedó petrificado ante la imagen que tenía enfrente; John Watson entraba por la puerta, solo vestido con unos pantalones rojos cortos, la camiseta en su mano izquierda y muy húmedo, el pelo ahora muy desordenado le goteaba por la frente, las gotas recorrían su pecho, su respiración era agitada por el ejercicio. Sherlock se perdió observando cada músculo expuesto de su trabajado cuerpo… un suspiro salió de sus labios sin permiso, subió avergonzado la vista para encontrarse con unos ojos azul oscuro que le observaban casi analizándolo, una leve sonrisa cruzo en su cara, esa cara enrojecida tal vez por el esfuerzo físico que acababa de realizar.
—Venga para ya, tonto— Sally regresaba del bosque arreglándose el cabello, quedó parada al ver a los hombres en la puerta, pero no dudo mucho y pasó— Buenas noches caballeros— un muy despeinado Anderson la seguía sonrojado, les hizo un ligero saludo con la cabeza y tomaron caminos distintos.
Cuando giró de nuevo en busca de los ojos de John este ya se estaba yendo, solo pudo ver su espalda al desaparecer por la escalera. Sherlock subió a su habitación muy despacio, cerró la puerta y de dejó desplomar en ella, necesitaba pensar, que pasaba por su cabeza, porque quería saber más de él. Se tumbo en su cama, sabía que no podría dormir mucho, pues unos ojos profundos se habían instalado en su subconsciente y lo estaban volviendo loco.
N/A: Espero que les haya gustado, ¿mucho, poco? Solo ustedes me lo pueden decir… espero sus rewiev, gracias a los que lo marcaron como fav o folow!
Mil gracias a todos, espero haberlos entretenido ;)
Vniklord
