holaaaaaa :) ha pasado mucho tiempo y asi también han pasado muchas cosas en mi vida también, además de vivir una experiencia tan fuerte como vivir el terremoto aquí en Chile de 8.8 grados que más encima el epicentro fue muy cerca de mi ciudad, Concepción. Ademas entre a la uni así que comprenderán porque el tiempo me escasea, a medida que se crece cada vez queda menos tiempo para hacer lo que a uno realmente le gusta. Pero bueno de todas formas ahora estas semanas tendre más tiempo así que espero avanzar más este fic, o al menos no demorar 6 meses para actualizarlo, eso seguro xD y tuve que releer el ultimo capitulo porque ya ni me acordaba en que lo había dejado XD el tiempo pasa volando realmente. Bueno sin más que decir, saludos y gracias a todos los que leen este fic ;D
Capítulo 13: Culpabilidad.
La claridad de los nacientes rayos de luz selenita se colaron por la ventana acariciando el suave rostro de la científica. Como si la intención de la hermosa luna hubiese sido despertarla, Bulma abrió sus párpados todavía adormilada. Gracias al efecto del brillo tuvo que cerrar un ojo por la leve luminosidad, que aunque no fuese nada potente, resultaba un poco incómoda de buenas a primeras. Dando un largo y profundo bostezo se masajeó la sien intentando ubicarse en el espacio y el tiempo. Su primera imagen mental fue recordar lo que había sucedido hace poco con Vegeta. Instantáneamente abrió los ojos sobresaltada, saliendo totalmente de su letargo. Tragó saliva y suplicó para sus adentros que todo lo que recordaba haya sido producto de un sueño. Lentamente, aunque sin ningún deseo de hacerlo, se obligó a virar su mirada esperando no verlo allí, esperando que todo hubiera sido tan sólo un espejismo mental, pero desgraciadamente para sus pretensiones el orgulloso saiyajin yacía allí, durmiendo plácidamente a su lado. La realidad la abofeteaba sin piedad nuevamente a la cara y fue una cachetada que no hubiera podido esquivar por más que lo intentase. Su cuerpo se desahogó en un profundo suspiro... ojalá ella hubiese podido dormir tan bien como él, pensó para sí. Sin embargo, el sentimiento de culpa no era el mejor aliado para conciliar el sueño. Sabiendo esto, decidió levantarse de la cama y darse una ducha, para luego prepararse un café... sería una larga noche.
Mirando al suelo mientras caminaba, buscó explicaciones en su mente, preguntándose una y otra vez lo mismo... ¿por qué lo había hecho? Por qué había sucumbido ante sus deseos, traicionando tan drásticamente sus principios. Errar era humano, pero ella ya era una mujer con años de experiencia, y a pesar de ello no pudo controlar sus hormonas, aquel deseo por su amado esposo. Había caído en la pasión desenfrenada traicionando sus principios y su moral. Se martirizaba una y otra vez con esos pensamientos, recriminándose el haber sido tan inmadura y caliente, sí, porque eso había sido, caliente con todas sus letras. ¿Pero era inmadurez amar a alguien de esta forma? Amar tanto a Vegeta que incluso fue capaz de traicionar sus principios... tal vez no fue un error... se dijo a sí misma, intentando apaciguar su culpa. No obstante, sea como sea no había hecho lo correcto, esa era la cruda verdad... y no podía negarla aunque lo intentara. Lamentablemente ya no podía volver el tiempo atrás y reparar lo que había pasado... el silencio existente comenzó a incomodarla... y era curioso como aquel silencio, sin siquiera usar palabras, era capaz de señalarle su culpabilidad sin compasión.
"El silencio me molesta porque me grita la verdad..." -murmuró para sí.
Tenía unas ganas inmensas de poder conversar con alguien, de poder desahogarse y soltar aquel nudo que sentía en el pecho... no buscando consuelo para sentirse inocente, sino simplemente para desahogarse y escuchar unas palabras de aliento. ¿Pero quién podría ser esa persona? Trunks... no, él era su hijo... estaba relacionado directamente con Vegeta y además conocía a la Bulma del presente. No debía involucrarlo y preocuparlo por algo que no le correspondía. ¿Pero quién entonces? ... ¿Nenis? ... No era adecuado, aunque confiaba en ella recién venía saliendo de un embarazo, por lo tanto estaría más sensible y hasta podría padecer del síndrome post-parto. No era conveniente. ¿Pero quién entonces?
Entretanto la lucha entre Goku y Majin Buu continuaba a una intensidad increíble, aunque el largo tiempo de pelea estaba causando mella en ambos contendientes, quienes mostraban evidentes signos de cansancio, tanto en Goku, como sorprendentemente también en Majin Buu, algo que jamás había demostrado en el presente. Sin embargo, los daños en el rostro y cuerpo de Goku eran evidentes, mientras que la apariencia de Buu, a pesar de su cansancio, seguía tal como si hubiera entrado recién al combate. Pero increíblemente, a pesar del interminable maltrato físico al que le estaba sometiendo Majin Buu, el semblante de Goku irradiaba felicidad. Una locura sin duda hubiera pensado la gran mayoría, pero toda esa mayoría jamás hubiese podido entender como se siente un guerrero que ama luchar.
Al ver esa felicidad implícita en el rostro de Goku, Trunks comprendió el porque su padre también amaba tanto las peleas, sólo un verdadero guerrero podría entender aquella sensación. A pesar de saber todo lo que estaba en juego, se contagió con el entusiasmo que desplegaba Goku en cada golpe y sin planteárselo dos veces, decidió darle un sabio consejo:
"¡Goku! ¡Pelea con tus puños, no con tu cara!"
"Es lo que intentó, Trunks" -contestó Goku en tono jocoso.
Una carcajada de Piccoro resonó en el lugar, algo que hubiera sido impensable esperar de un tipo de su seriedad, y es que a pesar de la enorme simpleza del consejo, éste contenía una sabiduría innegable.
Majin Buu frunció el ceño extrañado, pero no dio mayor importancia al asunto, prosiguiendo con sus devastadores ataques.
"Si siguen así esta pelea durará mucho. Tienen el mismo nivel de poder y habilidad" -comentó Piccoro tomandose el mentón con controlada emoción.
"La luna ya brilla en el cielo y ellos siguen luchando. ¿De donde pueden sacar tanta energía?" -preguntó Trunks totalmente asombrado.
"No sé, realmente no lo sé. Pero a este ritmo la lucha tardará en decidirse todavía"
Goku y Majin Buu continuaban intercambiando poderosos golpes; sus puños buscaban con furia los puntos débiles de su respectivo oponente, hasta que el monstruo rosa logró propinar dos golpes certeros en el rostro del saiyajin, provocándole unas lacerantes heridas. Goku salió impulsado hacia atrás a ras del suelo, pero dando un giro mortal en pleno aire y aferrándose con sus manos al piso logró estabilizar su cuerpo. Convencido de que otro ataque letal vendría de parte de la abominación rosa, se cubrió entrecruzando ambos brazos por delante de su cuerpo, pero su oponente sólo se quedó mirándolo de manera extraña... una mirada muy difícil de descifrar.
"¿Eh? Pero que está haciendo Majin Buu" -preguntó Trunks consternado ante esta actitud.
Piccoro arrugó el ceño también sorprendido.
Majin Buu, tras cesar sus ataques, se posicionó quedándose totalmente estático frente a Goku a tan sólo unos metros. El cansancio del monstruo era evidente, demostrando que se encontraba en condiciones similares a las de su rival.
El cuerpo de Goku demandaba descanso, y sin poder controlar sus movimientos, dejo caer su rodilla para poder afirmarse en el suelo.
Al ver el cansancio de Goku, tanto Piccoro como Trunks se alarmaron de inmediato, aunque la escena siguiente los dejo aún más perplejos. Majin Buu caía también sobre su rodilla afirmándose como podía.
"Es increíble, el cansancio en ellos es por igual, pero esta lucha podría seguir por más tiempo sin que hubiese un ganador, tenías razón Piccoro" -comentó Trunks admirando la sabiduría del namek para leer las batallas.
"No obstante, el límite de ambos está cerca, aunque aún no han liberado su máximo poder para conservar energía y esperar el momento preciso para finiquitar este combate"
"¿Qué dices?" -cuestionó Trunks al namek absolutamente asombrado. "¿Pero... quién ganará?" -preguntó después de algunos segundos.
"¿Qué pasa cuando la mejor espada del mundo choca contra el mejor escudo del mundo?" -interrogó a su vez Piccoro.
Trunks lo miro fijamente a los ojos con confusión, para después ensimismar su mirada pensando en la pregunta de Piccoro. ¿A qué se refería el namek con aquella pregunta? Tras varios segundos la respuesta vino finalmente a su mente.
"Si la mejor espada choca contra el mejor escudo... ambos se rompen" -dedujo Trunks.
Piccolo sonrió levemente como respuesta.
"Entonces quieres decir que ambos..."
"Sí" -contestó enseguida el namek, adelantándose a la pregunta de Trunks.
La noche acobijaba a Bulma, quien yacía encerrada en sus propios pensamientos. Después de ducharse y hacerse un café decidió salir del hogar para disfrutar de la particular belleza de la luna. No obstante, la silente compañía de la noche no era suficiente para apaciguar aquel sentimiento de culpa que sentía. Sí, lo hizo por amor pero sabía que no podía excusarse en aquello, simplemente no había hecho lo correcto y punto. Era así. Aunque su corazón intentara apaciguar su culpa aceptando que lo había hecho por amor, su mente protestaba señalándole su culpabilidad. Debía aceptarlo. ¿Pero qué sacaba con llorar sobre la leche derramada? Lo hecho, hecho está y nada podría cambiarlo. Ahora solamente quedaba afrontar el error con la frente en alto. ¿Pero qué podía hacer? Por el momento nada, lo único que necesitaba era conversar con alguien. ¿O tal vez era mejor guardárselo y cargar su propia cruz en silencio...? De pronto sintió deseos de volver a la clínica donde yacía su nieta. Sí, definitivamente eso haría. Ver a su nieta recién nacida sin duda la animaría. Con un atisbo de esperanza para levantar su decaído ánimo, se decidió a partir hacia la clínica Satán.
De pronto, la creación de Babidi se irguió nuevamente y cesó totalmente sus movimientos. El tiempo simuló haberse detenido ya que ambos contendientes no hacían movimiento alguno. Desconcertando a Goku y a los dos espectadores de la lucha, Majin Buu esbozó una gran sonrisa malévola.
"¿Por qué sonríe? ¿Qué piensa hacer?" -preguntó el hijo de Vegeta inquieto por la preocupación.
"No sé, pero si está sonriendo es obvio que algo trama... ¡Trunks! ¡ponte en guardia, tal vez intente absorvernos!" -advirtió Piccoro a viva voz.
El muchacho asintió, adoptando su posición más defensiva.
Majin Buu conservó su malvada sonrisa en el rostro por unos instantes más, pero de pronto su cuerpo ya no estaba ahí. Desapareció de la visión de todos, alarmándolos todavía más.
"Mierda, ¡¿dónde está?"
Tanto Goku como Piccoro cerraron sus párpados, intentando localizar su ki. Y ambos abrieron los ojos sorprendidos al sentirlo en el lugar que menos esperaban... a más de cinco kilómetros del lugar de batalla.
"¿Qué está haciendo?" -preguntó Piccolo confundido al sentir su ki escapando del lugar del combate.
"¿Por qué huye?" -preguntó Trunks también sin comprender la razón.
Goku frunció el ceño sin explicarse el por qué Majin Buu huía; decidido a no dejarlo escapar colocó sus dedos medio e índice en la sien para teletransportarse , pero justo cuando se disponía a hacerlo el ki de Majin Buu se desvaneció por completo.
"Rayos su ki desapareció..." -masculló con impotencia. "¿Pero por qué está escapando? No lo puedo entender" -preguntó Goku mirando al resto con la confusión reflejada en sus pupilas.
"Tal vez se dio cuenta que no tenía posibilidad de ganar" -sugirió Trunks como respuesta.
"No; no fue eso" -fue la contundente respuesta de Piccoro.
"¿Entonces?" -volvió a preguntar el de cabello violeta.
"No lo sé, pero de algo estoy seguro, no huyó porque se sintiera derrotado. El combate estaba muy parejo y Majin Buu aún tenía energía para pelear.
"¿Entonces por qué escapó?" -preguntó esta vez Goku.
Piccoro se tomó el mentón pensativo.
"Es posible que traté de absorvernos. Si yo fuera él por esa razón escaparía, para intentar pillarnos desprevenidos y absorvernos"
"Pero ese monstruo puede destruir la Tierra entera en un santiamén... ¡no podemos arriesgarnos a perderlo de vista! ¡Tenemos que encontrarlo lo más rápido posible!" -exclamó Goku exaltado, preparándose para partir a toda velocidad.
"¡Espera Goku!" -gritó el namek llamando su atención. Eso es precisamente lo que él quiere, que nos separemos. Si nos divide su probabilidad de absorvernos a Trunks o a mí aumentará" -señaló Piccoro.
"Pero si no nos separamos Majin Buu es capaz de destruir el planeta entero" -refutó Goku.
"Si su objetivo fuera destruir el planeta ya lo hubiera hecho. Este Majin Buu es más inteligente y astuto que el del presente... y eso lo hace aún más peligroso"
"¿Pero qué podemos hacer entonces?" -preguntó Trunks con angustia.
"Rayos no quisiera decir esto pero tendremos que separarnos... pero no podemos andar solos, tendremos que andar en pareja. Trunks tú ve por tu padre al hospital, conociéndolo ya debe estar recuperado y listo para la acción, necesitaremos de su ayuda. Esta situación se está complicando más de lo esperado. Yo iré con Goku para encontrar a Majin Buu. Un ki de esa inmensidad no podrá mantenerlo oculto por más de unos minutos"
"¡Esperen!" -gritó el hijo de Bardock, alarmando a sus compañeros aún más.
Tanto Trunks como Piccoro miraron a Goku con caras interrogantes.
"¿Sienten lo que yo siento?"
¿A qué te ref..." -el namek no pudo terminar de formular su pregunta al percibir aquello a lo que justamente Goku se refería.
"Son dos ki de proporciones enormes que se acercan a gran velocidad" -señaló Goku.
"¿Pero de qué mierda trata esto...?" -preguntó Trunks tomando instintivamente su espada; luchar no era lo molesto, sino sentir la desconcertante incertidumbre de no saber que diablos pasaba.
"No lo sé... pero sea lo que sea... debemos estar preparados" -dijo el namek con un semblante que compartía abiertamente su preocupación.
Continuará.
vaya hasta me siento extraño publicando de nuevo xD espero que les haya gustado aunque este fue un capitulo de transicion mas que nada, las cosas en el proximo se complicaran aun mas (por si no estaban suficientemente complicadas ya xD) gracias a todos y en especial a Any que me recordo de este fic, chao ^^
