¡holaaa!

Esta historia me supero (?) no tenia ni la más posibilidad de que continuara pero debido a una que otra personita que me metio la idea decidi continuarla :D ¿no es genial? espero que si, probablemente no pase de tres o cuatro capítulos :P pero necesitaba también satisfacer esa necesidad mía de escribir el "que paso después" :P ¡ojala les guste! *.*

ADVERTENCIA: Esta historia es ficticia, los personales le pertenecen a HAYIME ISAYAMA yo solo los uso para fines perversos (?)

DISFRUTEN SU LECTURA.


CAPITULO II:

Aún en la huida de la policía que iba tras de Levi por matar a mis amigos y mi padre, tenía la vaga duda de si estaba haciendo lo correcto al irme con él. ¡Amo a Levi! Más incluso que mi propio odio hacia él; sin embargo, ¿A dónde es que íbamos? ¿Qué pasaría ahora? ¿Estaríamos huyendo todo el tiempo? Pensar en eso me causaba una gran pesadumbre sombre mis hombros, y sobre esa mano que seguía sujetando la mía.

En eso, mi estómago comenzó a hacer ruidos extraños en busca de alimento.

-tsch...que molestia...no es momento para tener hambre mocoso, debemos huir.

-¿ah?-nos detuvimos en un callejón ocultándonos del ruido de las sirenas de las patrullas que pasaron por la calle. En todo ese rato no habíamos hablado, solo no la pasamos corriendo; el que me hablara de un momento a otro me hizo abstraerme de mis pensamientos-lo...lo siento...yo...

-Eren...-me hablo por mi nombre y mi corazón dio un vuelco, él había visto algo en mis ojos, o quizá en mi cara, no lo sé, pero le hizo saber que yo no estaba realmente bien.

-¿que...?

Me mostró la cartera de mi papa, se la había traído mostrándome que tenía algunos billetes.

-lo tome-como si no fuera obvio el que me lo enseñara, me lo dijo-pero, solo nos alcanza para tomar un tren a la ciudad próxima.

-¿el tren? Pero... ¿a dónde? ¿Qué haremos en otro lugar?

-¡no te quejes! Viniste conmigo y te aguantas. Las cosas dejaran de ser como las conocías, ahora...-miro hacia arriba, haciendo que yo le siguiera, pudiendo ver una ventana a lo alto-necesito que me ayudes a subir.

-¿para qué?

-es una bodega abandonada, aquí podremos ocultarnos en vía de mientras, mañana tendremos que irnos a primera hora.

-¡¿dormiremos aquí?!-inquirí perplejo por la idea.

-sí, ahora, ¡ayúdame!

Me hinque frente a la ventana y el subió sus rodillas, luego sus pies sobre mis hombros y me pidió que me parara para que el alcanzara la orilla de la ventana. No pesaba realmente demasiado, luego sentí que recargo sus pies más en mis hombros haciendo que yo trastabillara, escuche que me ausculto un "no vayas a tirarme mocoso" cuando de un de repente perdí el peso percatándome al mirar hacia arriba que ya había logrado entrar la mitad de su cuerpo, para luego ver que también sus piernas desaparecieron tras la ventana. Tras eso escuche un ruido sabiendo que ya había tocado el piso del lugar.

-¿Levi?-le hable pero no me respondió, entonces pensé que quizá se había lastimado no calculando bien la caída-¿Levi estas bien?

-S-si...ahora sigues tu-escuche un ruido más y luego lo vi asomarse por la ventana dándome sus manos; no pude evitar ver que aun las tenía sucias de sangre, pero ya se veía negruzca haciéndome vacilar en si tomarle las manos, o salir corriendo y dejarlo ahí ¿que estaba pensando? Estaba contradiciéndome, ya no podía dar marcha atrás ¿qué me pasaba?-¡qué esperas! Estoy apoyado en unas cajas que no aguantaran mucho ¡apúrate!

-ah...S-si...-di un brinco y alcance sus manos, en ese momento me tomo con fuerza y me jalo hacia adentro.

Debo decir que Rivaille era bastante fuerte pese a su baja estatura, de hecho me seguía sorprendiendo; tal vez se debía a que al ser de cuerpo pequeño tenía más agilidad. En cuanto estuve dentro sentí un golpe contra algo blando percatándome que estaba sobre Levi-¡ah! ¡Lo siento!

-mocoso de mierda...¡quítate!-con su mano me alejo de él de manera brusca-¡dejaste todo tu peso y me aplastaste! ¡Idiota!

-lo siento...

Pude reparar en el lugar; estaba semi oscuro, lleno de cajas con el nombre de una marca impreso en ellas, también había unas bajo mi trasero. Rivaille se sacudía su camisa y su pantalón, en lo que me percaté de que a pesar de haber caído sobre él me lastime el hombro izquierdo, llevando mi mano derecha a él para sobarme en lo que en silencio Levi acomodo unos cartones; yo lo imite. Cuando termino se recostó sobre ellos, me tumbe a lado del.

-¿Qué demonios haces?-pregunto con un sonido parco, frio y distante que me paralizo.

-¿acos...tarme?

-lo sé, no soy idiota pero ¿no puedes hacerlo un poco más para haya?

-¿Por qué?

-¡solo hazlo!

No entendía nada, un momento me decía que me amaba, en otro me mandaba al diablo. Rivaille era extraño, aunque sabía su pasado, ¿sería siempre un misterio para mí? Me seguía preguntando si había hecho bien.

Me acosté a unos centímetros lejos de él dándole la espalda, quedamos ambos en mutismo. Por mi mente llego a pasar muchas cosas. Hace tan solo unas horas estaba durmiendo en mi cama, hace unas horas estaba mi papá vivo... ¿y qué estaba haciendo yo? Huyendo con el asesino de mis personas queridas.

-Eren...

Escucharlo hablarme después de un rato de no hacerlo me hizo brincar de la improvisada cama de cartones que preparé para mí. No le conteste; cerré los ojos fingiendo que dormía, lo que tuviera que decirme yo no quería escuchar, quería pensar, quería que alguien me dijera si estaba haciendo bien, pero nadie podía tomar decisiones por mí. Solo yo.

-Eren... ¿porque tiemblas? Deja de hacerte el dormido, sé que no lo estás.

Volví a brincar de mi lugar, ¡malditos temblores! Me delataron desde el primer momento en que me había hablado; y es que, escucharlo decir mí nombre por una razón que no comprendía, me paralizaba. Su voz, esa voz que él tiene, ese poder que él tiene sobre mí.

-S-so...solo tengo un poco de frio...este lugar es muy grande...-mentí, la verdad era que estaba asustado, aun me pregunto cómo es que le estaba dando la espalda si temía que me apuñalara en cualquier momento.

-Eren...

-¿Qué cosa?

-¿Me odias?

¿Cómo preguntaba eso? Le confesé que estaba enamorado de él, incluso hace tan solo unas horas había asesinado a mi padre a sangre fría ¡y yo lo pase por alto! Indignado me gire a verlo quedándome mudo. No había luz en el lugar, pero la ventana por donde entramos proyecto en ese momento la luz de un auto que pasaba por la calle pudiendo ver su mirada, sus ojos afilados, su nariz fina, sus labios delgados. Todo su rostro estaba en perfecta armonía, y más por la forma en que me vislumbraba. No se veía afligido, ni arrepentido; solo quieto, receptivo, como si esperara paciente mi respuesta a su pregunta.

-Levi...digo...Rivaille...yo...-abrí la boca para decir algo más, pero no salió nada de ella hasta que cruzo por mi mente su nombre ¿cómo debía llamarlo ahora?-no se ni...como llamarte...-entristecí por eso.

-Levi está bien- vocifero solo eso, luego guardo silencio de nuevo; aunque yo casi no podía verlo, sabía que me seguía mirando-Eren...-lo supe, el que me llamara de nuevo, eso me decía que aún quería saber lo que yo pensaba.

-no lo sé...-mi mente me decía muchas cosas que no sabía cuál escupir, un "no se" era mejor que decir todo lo que pensaba, porque ni yo lo tenía claro.

-¿no lo sabes? ¿Qué clase de respuesta es esa?

-sé que no es una respuesta pero...yo no...estoy muy confundido...-no creo que eso lo haya convencido, pero tampoco insistió; no obstante, me dije que tenía que decir algo, sacar esto que me oprimía el pecho no dejándome respirar-cuando...cuando asesinaste a mi mamá...no pude verte, ¿tú a mi si?

-no, tampoco ¿A qué viene eso?-quería entenderlo pero ¿de verdad no tenía ni un remordimiento siquiera de lo que había hecho? Su voz seguía sonando igual, sin ninguna alteración por lo que hablábamos.

-¿En esa noche...si...si la policía no hubiera llegado...? No, olvídalo...-deje mi pregunta en el aire, no quería saber la respuesta a eso, pero ya la había formulado y era seguro que Levi la entendió sin necesidad de que la auscultara completa.

-sí, te hubiera matado.

Él supo lo que yo intente saber, no quería saber la respuesta, pero el sin más me la había dicho de esa manera indolente que hizo que algo en mi pecho se oprimiera y juntara con todo lo que en el guardaba.

-¿entonces...si yo era tu objetivo...por qué no me mataste?

-¿A qué quieres llegar?

-¡solo responde!

Volvió a guardar silencio; supe que se acerco, porque de un momento a otro su respiración la pude sentir cerca a la miá, la escuchaba; erá envelesedora.

-aahh...de haber sabido que serias tan problemático...

-¿Qué...quieres decir?

En eso sentí que me tomo de la cintura jalándome hacia el de modo que en cuanto me tuvo en su poder ya no pude escapar; enredo sus piernas con las mías de manera en que sentí su entrepierna juntarse con la mía haciendo que me tensara, trate de calmarme y no tener una erección que el pudiera notar por la cercanía.

-Eren, te quiero.

-¿Q-que?

Qué bueno que estaba oscuro, porque juro que sentí arder mi cara hasta las orejas y no quería que él lo viera. La forma en la que dijo aquello me convenció. Sabía que era sincero que por un momento mande al diablo lo que había hecho, lo que durante años su acción contra mi padre le había dejado secuelas a mi sistema.

-no me hagas repetirlo.

- jeje...está bien...-sonreír en la semi oscuridad de esa bodega; él era orgulloso y poco expresivo por lo que debía guardar ese momento por siempre en mi memoria porque tal vez nunca volvería a escucharlo.-Levi...

-¿qué cosa quieres ahora?

-sobre tu pregunta...-hice una pausa, ordenando mis ideas- estoy resentido... pero, no te odio...lo que hiciste, es eso: "hiciste" pasado. Quiero olvidar, no quiero pensar en nada que ya haya pasado, solo quiero estar contigo.

-bien...es bueno escucharlo.

-también te quiero Levi, por favor...dame tu mano.

-¿para qué?

-por favor...-implore en un susurro.

Entre las sombras de la noche y la oscuridad de la bodega, encontré su mano para entrelazarla con la mía, él no me negó el afecto. Jugamos con nuestros dedos como dos tontos enamorados, yo me reí por lo bajo el me callo con un cálido beso que acepte. ¡Por todos los santos, que bien besaba! Sus labios me oprimían, su lengua me dejaba sin aliento, su respiración tranquila contra mi nariz, su calor, todo eso me hacía caer en un agujero profundo. Yo lo besaba entre travieso e inquieto, yo me alejaba, el me buscaba jadeando roncamente y gruñendo molesto por jugar con él; mientras el beso continuaba, nuestras manos seguían entrelazadas al igual que nuestras piernas. Éramos uno en ese momento; y como si el mundo se hubiera detenido, ya nada me importo.

...

...

...

...

No recuerdo que paso primero, si terminó el beso y nos quedamos dormidos, o nos dormimos mientras de vez en vez nos besábamos. Si solo eso, aunque yo hubiera querido llegar a algo más, fue mis nervios y duda que no me lo permitieron, creo que él lo supo, porque no incito en ningún momento; sin embargo el cómo me acariciaba a través de la ropa mientras nos besábamos me daba a entender que quería que esto pasara a algo más que solo un beso, pero no sucedió. La mañana llego y nos azoto de un golpe, o al menos a mí, que escuche carros pasando y gente hablando por la calle. Levi no estaba a lado mío provocando que yo me levantara buscándolo, dando con él, a unos cuantos pasos de mí acomodándose la ropa.

-tenemos que irnos. ¡Ponte esto!-Me extendió una peluca de color negro y él se puso una de mi color de cabello; Castaño.-así nos confundiremos.

-si...-aun somnoliento me senté tratando de asimilar la realidad que ahora me acompañaba, recordando todo lo de la noche anterior, sintiendo en mi pecho la sequedad de una cruda. Vi la peluca y me la puse, entendía la razón pero al mismo tiempo no del todo, exhortando que él lo tenía todo planeado desde el inicio. ¿Y si no me hubiera ido con él? ¿Y si me hubiera matado? ¿Que estaría haciendo ahora? ¿Cuál hubiera sido su plan B? ¡No podía preguntarle eso! No obstante la vacilación no se iba.

-tomaremos el tren, y en cuanto estemos en la ciudad iremos a buscar a Hanji.

-¿Hanji?

-si...tsch...-trono sus dientes y pareció molesto, creo que no le agradaba la idea de ver a esa persona- es un fastidio...le falta un tornillo a esa loca mujer, pero no nos queda alterativa.

-¿entonces a que vamos a verla?

-ya lo veras. Levántate ya, tenemos que salir de la misma forma.

-sí, está bien.

Así como entramos a la bodega, así salimos; fue un tanto diferente porque del otro lado no nos aguardaba un montón de cajas que amortiguaran la caída por lo que yo salí primero para luego ayudar a Levi.

En cuanto estuvimos fuera sentí que el hambre hacía de las suyas en mi estómago, no pudiendo ocultárselo a Levi.

-tenemos que comer algo antes de partir...no quiero que vayas a desmayarte por ahí y me causes problemas.

-pero... ¿no decías que el dinero que tenemos solo nos alcanza para el tren?

No me respondió, porque enseguida salimos del callejón para dirigirnos a una plaza donde Levi tomo dos sudaderas de un puesto.

-¡¿Qué haces?! ¡Devuélvelas!

-¡no jodas! Ya no estamos para pensar en la moral Eren. ¡Sígueme o te dejo!

Ya no objete más, pero al ver que el señor de aquel puesto seguía anunciando su mercancía sin percatarse de que le habíamos robado, no pude evitar sentir culpa y remordimiento, pero tampoco podíamos regresárselo, Levi tenía razón, éramos prófugos y la moral ahora ya no era tan importante; me preguntaba ¿cuantos delitos más tendríamos que cometer para subsistir?...de ahí nos dirigimos a una tienda de autoservicio. Sabía que Levi iba a robar de nuevo, proteste pero de nada sirvió porque enseguida el entro, yo le dije que me quedaba afuera, tenía miedo de que nos descubrieran, pero el al parecer ya tenía experiencia en eso porque casi enseguida salió del lugar. Me extendió unas barras de chocolate y un pequeño bote de lo que me di cuenta era jugo pero yo dude en aceptarlo.

-¡esto lo compre! ¿De acuerdo?-me enseño el ticket para que yo ya no dudara, y en lo que abría una barra de chocolate el sacaba de la sudadera más paquetes de frituras, comida, barras de fibra, etc.

-¡dijiste que lo habías comprado!

-solo lo que te di, lo demás lo tuve que tomar.

-¡no es tomar! ¡Es robar Levi, ro-bar!-le hice inca pie.-además, si pudiste comprar esto ¿porque no compraste lo demás?

-¿estas sordo o que idiota? No podemos darnos el lujo de gastar más de lo que tenemos, las tarjetas de crédito de tu padre es posible que las estén rastreando para ver si no las uso en algún lado y den con nosotros... seguro se dieron cuenta que tome su cartera en cuanto llegaron a inspeccionar el cuerpo de tu padre...

Ahí estaba otra vez, la soltura con la que Levi hablaba sobre sus asesinatos me helaba la sangre y me oprimían el pecho, porque no se trataba de la muerte de cualquiera ¡era de mi familia y amigos! Eso provoco que dejara lo que intentaba comer a un lado, era suficiente para quitarme el apetito, pero ¿qué más podía yo hacer? Ya había tomado una decisión, y si lo pensaba, fue una decisión precipitada que no sabía si era la correcta, pero tampoco podía dar marcha atrás, porque entre más lo pensaba, más me dolía la sola idea de dejarlo. ¿Porque tenía que será así?

-¡Eren! ¿Qué demonios te pasa?-noto mi ausencia, mi cuerpo estaba ahí pero mi mente...

-¿ah? Lo siento yo...

-¿fue por lo que dije no? Lo de tu padre.

¡Bingo! Justo en el blanco, ¿cómo le hacía? Me hacía sentirme desnudo. En ese momento baje la vista, no podía con sus ojos, esos ojos que me quemaban en un profundo infierno.

-tsch...eres tan trasparente... ¡escúchame!-me tomo de las solapas de mi camisa, mirándome fieramente que no pude evitar su mirada-ahora estas aquí conmigo ya no hay nada que puedas hacer ¿entiendes? Nadie sabe si una decisión u otra es la correcta, lo sabrás cuando veas las consecuencias de ella. Ahora que...si quieres irte...no ha cambiado mi pensar, si te vas, o intentas traicionarme. ¡Te mato Eren!

-Levi...

-¿escuchaste?-me jalo sintiendo su aliento cálido y tranquilo sobre mi boca. Yo asentí.-bien, buena decisión

-¡esto es injusto! ¿Cómo puedo tomar otra decisión si me estas amenazando?

El comprendió eso, fue que me veía estupefacto, le había retado, como tantas veces, pero esta vez era diferente porque ahora sabía quién era, lo que había hecho y de lo que era capaz.

-bien...no eres tan idiota como lo pareces. Eren te lo preguntare solo una vez... ¿quieres irte?

-¡no! ¡No podría!-respondí de inmediato, esa era la verdad, pero mi pena por la pérdida de mis seres queridos era la que me abrumaba haciéndome dudar del amor por el.-es solo que... ¿harías algo por mí?

Resopló, creo que la idea no le gusto del todo pero dejo ese silencio que comenzaba a conocer, ese silencio que hacia cuando esperaba que respondiera una de sus preguntas, o que le diera mi opinión.

-Levi...quiero estar contigo pese a todo, pero por favor...evita hablar de la muerte de mi padre, o de cualquier persona que...mataste. Eso realmente...me pone mal...

Ahora soltó un suspiro, y vi que tanto sus ojos como su postura se relajaron, eso me hizo reblandecerme a mí también porque supe en ese momento que yo había ganado, esta vez.

-de acuerdo...si así dejaras de quejarte y poner esa cara tonta. Lo haré.

-¡gracias!-él solo asintió dándome a entender que no tenía nada que agradecer.

-Ahora que hemos comido, es preciso que partamos de inmediato.

-si ¿que sigue ahora?

Me miro un momento, creo que lo vi soltar una sonrisa apenas perceptible para su insufrible cara lo que me hizo saber que le gustaba que yo lo obedeciera, pero no era eso, yo haría lo que él me dijera con tal de que nada nos separara; ni mi imprudencia, ni la policía que seguro nos buscaban. Lo que me hizo advertir algo ¿Pensarían que Levi me secuestro? ¿Levi había hecho algo para justificar mi ausencia en lo que mato a los de seguridad y a mi padre? ¡Diablos! Muchas preguntas me abordaban en la mente, y aunque quería que él me las resolviera de inmediato, sabía que se molestaría si lo interrogaba, así que opte por esperar un poco, por lo menos hasta que llegáramos a salvo donde él quería llevarme.

...

...

...

...

"Tienes que hacer todo lo que te diga, una estupidez tuya y todo se habrá ido a la mierda ¿entendiste?" Me dijo antes de entrar al tren subterráneo. Cada uno caminaba a una distancia prominente, el adelante de mí en una distancia de no más de dos metros de modo que no nos viéremos sospechosos; el giraba su mirada de vez en vez para indicarme donde dar vuelta. Me preguntaba porque tanta precaución, ¿acaso la policía nos buscaba aquí? ¡Era seguro! De otro modo Levi no tendría razón para hacer lo que estábamos haciendo. En cuanto di vuelta de un lado vi una flecha verde que decía: "María" ¡era lejos! Pero cerca de mi distrito ¿porque ahí precisamente? Esperaba que si todo salía bien, mis dudas se aclararan solas sin necesidad de preguntar; entonces, en ese momento que di vuelta, vi que la policía (más de la normal seguridad que hay en los subterráneos) estaba considerablemente exagerada. Miraban para todos lados, inspeccionaban a la gente que podía considerarse "sospechosa". ¡Nos buscaban! Mi corazón latió más rápido, incluso cuando me percaté de que me miro uno de ellos le aleje la mirada siguiendo mi camino y solo observando a Levi que llegaba justo a la línea divisoria de seguridad para esperar el tranvía. Llegue a un lado del, ni muy lejos ni muy cerca.

-¡Levi...nos están...viendo...nos están...!

-¡¿crees que no lo se?! Te buscan a ti, pero seguro si dan conmigo también será demasiada conciencia. ¡Maldición, son muy perspicaces!

-¿qué quieres decir?

-¡te lo explico luego, ahí viene el tranvía! En cuanto llegue, ¡te subes!

-¿y tú?-la solo idea de separarme de él era inconcebible ¡no podía irme sin él!

-tienes que irte primero, yo los distraeré-hizo una pausa en lo que miraba el tranvía y los policías que nos veían con recelo, supe que Levi ya tenía un plan de emergencia por si algo así se presentaba- Este tranvía hace paradas en los distritos colindantes con María. En el primero ¡te bajas! Yo te alcanzo luego.

-¡no! ¡No tenemos celular ni nada para comunicarnos! ¡No quiero apartarme de ti!

-¡obedece Eren!

-pero...

-¡ahí viene!-se refería al tranvía, que estaba deteniéndose en lo que los policías se aproximaban a nosotros sigilosamente y se hacían señas entre ellos.

Yo estaba asustado, pero no por los policías, si no por irme sin él y dejarlo a merced de ellos ¿y si lo atrapaban? ¿Y si nunca lo volvía a ver? ¡No, todo menos eso! ¿Qué haría yo solo en un lugar desconocido, sin dinero, si nadie más que Levi? ¡Él tenía que venirse conmigo no importaba como!

Me había dicho que no hiciera una estupidez, pero lo que tenía en mente no era una estupidez, era mi amor por él y el profundo hueco que me dejaría si no volviera a ver.

Por fin el tranbia se detuvo, Levi me hizo señas para que yo subiera, pero yo me negaba.

-¡no seas infantil, vete!-me decía entre dientes.

-¡oigan, ustedes dos! ¡alto ahí!-ese fue uno de los policías.

Era ahora o nunca, jale a Levi del brazo, juntándolo a mi cuerpo; en cuanto las puertas estaban a nada de cerrarse y comenzaba a querer avanzar, escuche que un policía decía: "manden refuerzos a Trost creo que lo encontramos, ¡ahí lo atraparemos!" y en ese momento las compuertas se cerraron, El policía golpeaba contra la puerta, los otros hablaban por radio, perdiéndolos en el túnel obscuro. La habíamos librado por poco. Afortunadamente los tranvías una vez que arrancaban y salían de la estación ya no podían pararse; sin embargo, pensar que podían detenernos en esos distritos antes de llegar a María me hizo sentir un miedo atroz, aun no la librábamos del todo.

-¡bruto de mierda! ¿Qué fue lo que te dije?-no bastando con sus ya de por si conocidos improperios que me dedicaba, me dio un jalón de oreja tan fuerte que me hizo inclinarme hasta su altura.

La gente del lugar nos miraba de manera asustada y otros con sorpresa, pero luego intentaron ignorarnos; no se querían meter en problemas; supongo, lo cual agradecí, porque de verdad que no querrían meterse con Levi por la forma en la que me reprendía.

-¡aaahh Levi, eso duele!-me soltó y fue que pude sentir ese dolor aún más agudo provocando que mi oreja se pusiera colorada puesto que la sentí caliente.

-¡mocoso...pedazo de...! ¡Diablos! ¿Qué pasa contigo?

-¡no podía irme sin ti! ¡No podía! ¿Qué tal si no te volvía a ver? ¿Y si me estuvieran esperando en la siguiente estación? ¡Los escuche Levi! Nos esperan en Trost ¿Qué haremos para entonces?

El solo se cruzó de brazos, se sentó en uno de los lugares vacíos a un lado de la puerta por donde entramos, cruzo sus piernas, cerró sus ojos dejando salir un largo suspiro, que enseguida fue sustituido por una mirada furtiva a mí. Me senté a lado del, sé que algo pensaba, así que esperaba que tuviera una buena idea.

-Trost es un distrito algo concurrido para ser un distrito, Mucha gente va a subir, tendremos que camuflarnos entre los que se suban. Tendré que hacer lo que no te gusta.

-¡robaras a los pasajeros!-no era una pregunta, era una afirmación que no me gustaba en absoluto.

-¿alguna otra idea? Porque no veo que aportes algo que no sean actos estúpidos.

-¡oh vamos! ¿Sigues molesto por lo que hice?

-¡fue estúpido Eren!

-no quería irme sin ti...-le reproche, su reclamo me dolía, porque pensé que si mi acto fue precipitado, funcionó y ahora no me iba solo en ese tren. En eso sentí su mano posarse sobre mi cabeza de manera brusca, solté un quejido pero en ese acto su mano se entremetió en mi cabello y me aproximo a su cabeza oscura.

-eres tan infantil...-yo no podía ver su cara, pero su mano, esa mano que había sido cruel con sus víctimas, esa misma mano me tomaba con sutileza, en lo que su voz me hablaba lentamente, como si fuera una canción de cuna que me envolvía y me calmaba.-yo tampoco quería irme sin ti...-¡oh no! Levi tenía ese...algo, que me hacía estremecerme hasta la médula. Normalmente era duro, grosero; y, en ocasiones, me daba miedo, no solo por el hecho de que fuera un asesino, sino también por su carácter que, debía admitir, era más maduro que el mío. ¿Cuantos años tenía? Supe que aún había muchas cosas que no sabía de él, una parte de mí se entristecía porque Levi no era muy replicador, lo que haría difícil saberlo de su propia boca, y por otro lado me llenaba de una inmensa curiosidad combinada con alegría, porque el también conocía muy poco de mí; ¡teníamos que salir libre de esta! Para que tuviéramos mucho, mucho tiempo para conocernos más.

-oí, Eren...-y de un tono condescendiente, volvió a su tono pueril e insufrible, alejando también la cercanía; dejó mi cabeza y se acomodó en su lugar sin mirarme a la cara. Él sabía que yo lo escuchaba porque igual que él me acomode en mi asiento, aunque no me veía, yo si-en cuanto comienza a llenarse de gente te levantas de tu lugar, yo tomare más que nada algunas carteras para poder llegar a María sin las manos vacías, es probable que nos tengamos que bajar en algún distrito después de Trost por lo que es importante prevenir por cualquier cosa. ¡No hagas una idiotez! ¿Entiendes?

-pero Levi...

-¡¿entiendes o no?!

-si...está bien...

No podía replicar, él tenía razón, no podíamos arriesgarnos a separarnos por una tontería mía. Pero me dije, que si de ser posible tener una oportunidad para no separarnos, lo haría sin vacilar, tal vez Levi me reclamaría luego, pero mientras pudiéramos estar juntos nada me importaba.

...

...

...

...

Todos me reclamaban, me reprochaban haberme ido con Levi, en lo que sus cuerpos llenos de heridas y sangre me perseguían en un abismo que no parecía tener fin.

*.*.*.*.*.*

-oí, ¡despierta idiota!-el movimiento brusco de Levi sobre su hombro (ya que no sé cómo termine recargado en su hombro mientras me dormía) me despertó del sueño que estaba teniendo, un sueño que esperaba no volver a tener.- ¡ya mero llegamos!

-¿de verdad?-me talle los ojos tratando de despertar y estar al cien para lo que iba a acontecer.

En cuanto llegamos, nos esperaba una sorpresa.

Tal como había escuchado de aquel policía, por los ventanales la gente estaba reunida en una área de la estación detenidos por una barra de policía con cascos y protección, y un listón amarillo que decía: "precaución, no acercarse" en lo que otros agentes esperaban que el tranbia se detuviera. No obstante, cuando así fue, algunas gentes que venían con nosotros también tenían que bajar lo cual Levi me dio a entender que lo aprovecharía.

Las compuertas se abrieron y la gente salió lento, alguna más asustada, pero sobre todo nerviosos.

-¿qué pasa?-dijo una señora.

-¡solo es una pequeña precaución, no se altere!-le respondió un agente.

Nosotros nos colamos entre la gente que salió, tratando de pasar desapercibidos y preparados para cualquier cosa, en lo que Levi les robaba su cartera. Debo decir que tenía una genial agilidad para solo usar dos dedos que metía en los bolsillos traseros de un muchacho y algunos hombres mayores.

-¡ellos son los que buscan!-dijo aquel chavo, más o menos de mi edad que nos señaló a mí y a Levi.

La gente rápidamente se hizo a un lado dando campo abierto a mí y a Levi quedando expuestos. Él soltó una maldición y luego me dijo "escóndete Eren" Yo lo intente, pero me quede inmóvil al ver que Levi ataco al policía más próximo con un cuchillo de forma curvilínea que no vi de donde la saco amenazando que lo mataría.

-déjenme ir y nada le pasara. ¡Bajen sus armas!

- está bien, tranquilo solo no le hagas daño-dijo un policía que arrojo su pistola.

Yo seguía metido entre la gente, esperando lo peor para Levi, no dudando en hacer algo si se presentaba la oportunidad ¡por supuesto que no me iba a esconder! ¡No era un cobarde! Y si tenía que hacer algo que nunca había hecho lo haría.

Se escuchó un disparo.

Levi a tiempo alcanzo a poner a aquel policía enfrente del usándolo como escudo para protegerse del tiro; iba a aproximarme cuando la gente comenzó a correr despavorida en busca de un lugar para salvar sus vidas. Yo me quede parado viendo todo, y luego lo busque ¡no estaba por ninguna parte! De un momento a otro, cuando sentí que estaba todo perdido, una mano me tomo y me jalo, percatándome que era la mano de Levi.

-corre, tenemos que perdernos.

La policía tanto del lugar como los que iban por nosotros trataron de calmar la situación pero entre tanta gente difícilmente podían hallarnos. En cuanto pudimos, a base de empujones y pisotones, salimos del subterráneo, pero no nos detuvimos, Levi me obligo a seguir corriendo hasta que dimos con un callejón en el que nos resguardamos mientras yo recuperaba el aliento.

-Levi... ¿Qué...qué fue...eso?-vocifere apenas, la falta de oxígeno en mis pulmones, en lo que recuperaba el oxígeno perdido, era lo único que me permitió articular.

-un acto premeditado.

-¡pudimos morir!

-tenía planeado llevarme al policía y matarlo luego, pero creo que salió mejor de lo que esperaba.

-¡pudimos morir!-repetí

-tsch... ¡Cállate! Ya no podremos regresar al subterráneo, tendremos que tomar otra alternativa y rápido.

-¿cómo llegaremos a María?

-lo único que se me ocurre...es...por autobús, pero antes tenemos que quitarnos lo que traemos, y disfrazarnos-vi que se llevó una mano a su bolsillo, luego guardo el cuchillo con el que había amenazado al policía minutos antes para revisarse el otro bolsillo. Saco varios billetes y algunas carteras que inmediatamente vació para tirarlas a unos contenedores de basura que estaban cerca.-bien...tenemos lo suficiente para ir a María y aún nos queda un poco para comer algo en cuanto lleguemos.

-¿cómo nos disfrazaremos? ¿Robaras de nuevo?

-tengo que hacerlo. No tenemos mucho tiempo antes de que nos cubran la única vía de escape. Ahora Eren, tienes que esperarme aquí-iba a protestar pero me miro en una manera que me dijo; "ni siquiera te atrevas" que solo cerré la boca sin decir más-pasé lo que pasé ¡tú espérame aquí! ¿Has entendido?-asentí y de inmediato salió del callejón dejándome solo.

...

...

...

...

Paso un largo rato, comenzaba a tener algo de hambre, además de que la idea de que Levi me dejara solo no me era nada grata ¿Qué tal que ya lo habían agarrado? ¿Si lo salía a buscar? No sé cuánto tiempo había pasado desde que se había ido, pero paciencia era lo que menos yo tenía y estar solo mi mente y yo no era precisamente la mejor compañera. Espere solo unos minutos más y luego salí del callejón, camine al menos hasta la esquina cuando una mano me detuvo de la muñeca fuertemente.

-¿A dónde rayos vas?-reconocí esa voz inmediatamente.

-¡Levi! ¿Porque tardaste tanto?

-¡cállate y ponte esto!-me daba una bolsa negra.

La abrí percatándome que era otra tonta peluca, solo que esta con el cabello largo, un vestido floreado, unas zapatillas, y un bolso pequeño.

-¿que se supone que haré con esto?

-¡es obvio mocoso! ¡Te lo pondrás!

-¿ah, porque? ¡Ni de broma!

-es eso o que nos atrapen, también traje uno para mí, volvamos al callejón y ahí nos cambiamos.

Estaba irritado por la idea pero no teníamos otra alternativa que hacernos pasar por "otras personas" ya que seguro nos tenían identificados no solo por la ropa sino también por nuestros físicos. En cuanto nos cambiamos en aquel callejón que había sido nuestra guarida no pude evitar reírme de Levi. El portaba un sombrero, un bigote, y un traje que era de talla grande pues sus manos se perdían tras las mangas.

-puf...

-¡no te atrevas a reírte! Tome solo lo que vi, además, tú te ves "tan linda"-esto último lo soltó con un tono sardónico que no pude evitar molestarme.

-¡¿porque yo soy el que se tuvo que vestir de mujer?!

-porque si este traje que escogí es grande, el vestido ni se diga, además yo me vería ridículo en ese vestido. A ti te queda bien.

-¡no es gracioso Levi!-le grite dejando caer mis brazos a mis costados con los puños cerrados.

-no, no lo es.

Sentí mi cara arder ¿en realidad me veía bien? Apenado por la idea, y por preguntarle aferre mis manos a el vestido, atisbando que él se arremangaba el saco para dejarlo a su tamaño.

-en serio crees que... ¿me veo bien?

Ahí su mirada se incrusto en la mía, por un momento sentí que él no veía el vestido, si no lo que había debajo de él.

-si... ¡diablos! ¡Hasta el puto pantalón esta enorme!-me respondió pero enseguida me cambio el tema; me daba gracia como se veía con esa ropa tan grande, parecía un niño probando la ropa de papá, pero no se lo iba a decir, aún seguía apenado por aquella afirmación que me hizo sentir una punzada en el pecho, por lo que solo me agache a sus pies y le remangue el pantalón, pude sentir su mirada sobre mi haciendo que en ese acto lo mirara. Esa manera tan peculiar de vislumbrarme, miraba mis ojos, mis pupilas, he incluso más adentro, yo podía sentirlo; es algo que me gustaba, pero también me ponía terriblemente mal pues en ese instante surgió la pregunta: ¿cómo es que puede ser tan hermoso y la vez un cruel asesino? Esperaba que un día pudiera comprender eso.

...

...

...

...

-mmm... hay algo que falta...-dijo Levi cuando me vio de pies a cabeza con el vestido.

-¿qué? Me puse todo lo que trajiste. ¡Por cierto! Sé que está de más pero... ¿lo robaste?

-no, lo compre, era un lugar concurrido y no podía arriesgarme, temo que solo nos queda para el autobús, ya nos arreglaremos al llegar haya.

-de acuerdo... ¿y bien, que es lo que según tú me falta?

-¡bruto!-vi que la ropa que llevábamos anteriormente hizo algunos jirones de ella y los hizo bolita. Se acercó a mí y me los metió por la parte de arriba del vestido.

-¡O-oye!

-sí, ¡mucho mejor!

-¿es demasiado no te parece?-me había metido mucha tela que parecía una mujer con un exagerado pecho que rayaba en lo ridículo, al menos para mí.

-no, me gustan las mujeres con senos grandes.

-¿te gustan? Creí que eras gay.

-y yo que tú eras hombre ¡y solo mírate!

-me vestí así por las circunstancias-justifiqué.

-deja de decir tonterías y apurémonos, está oscureciendo, tenemos poco tiempo antes de que salga el ultimo autobús; antes de regresar pase a la estación y el ultimo sale a las 9.

-de acuerdo, vayámonos.

En efecto, había policía en la estación pero al ir vestidos de esa manera pasamos desapercibidos. Nos checaron el boleto -previamente comprado- y pudimos abordar al autobús que se dirigía a María.

Ese camión nos llevaría directamente a donde queríamos ir, por lo que solo haría paradas para cargar gasolina, ir al baño o comprar algo para comer en alguna gasolinera que tuviera un auto servicio. No llevábamos más que la ropa puesta, unas cuantas monedas de cambio, los disfraces y las calurosas y molestas pelucas; al menos durante el trayecto pudimos dormir un poco, ya nadie nos seguía, y pudimos relajarnos. No tenía idea que haríamos primero, ni quien era la tal Hanji y para que la íbamos a ver, pero tenía la esperanza de que aunque él se quejó porque estaba loca, confiaba en ella para ayudarnos.

...

...

...

...

El autobús se detuvo al menos unas dos o tres veces durante el viaje; yo me bajaba al baño o Levi a robar algo del autoservicio cerca de la gasolinera para que comiéramos y volvernos a quedar un rato dormidos. En ratos tuve sueños de lo sucedido con mi madre, mi padre y mis amigos; en esas veces, Levi dormía. Sus ojos cerrados, sus pestañas negras y largas, su boca entre abierta, su pecho en ese sube y baja embelesador; hermoso, solo eso, su expresión que cuando está despierto mantiene fruncida ahora se ve pacifica ¿quién pensaría que es un asesino? Ni yo, en ocasiones parecía que lo olvidaba o que quizá no podía creerlo del todo.

Volvió a detenerse el autobús y en ese instante abrí los ojos viendo por la ventanilla que no había pasado mucho para que amaneciera así como también de que estábamos en la estación.

-oye...Levi...ya llegamos...-le moví despacio para despertarlo.

Abrió lentamente los ojos, bostezo un poco, se estiro y se levantó de su asiento.

-vamos ya, no podemos perder tiempo.

-si...

En cuanto bajamos del transporte que nos llevó directo a María cruzamos una rampa que nos llevó al centro de la estación; la recorrimos, para salir del otro extremo y en eso Levi se detuvo en un teléfono público, le metió unas monedas y yo espere cerca de una jardinera del lugar. Debo aclarar que, aun llevábamos los disfraces por lo que deseaba ya quitarme la maldita peluca que comenzó a acalorarme de nuevo y más por el sol que ya iniciaba a salir. Vi entonces que Levi colgó de mala gana en cuanto termino la llamada para luego aproximarse a mí con un ceño de disgusto, era claro que, a quien quiera que le haya hablado lo había hecho enfadar.

-¿qué paso?

-solo la estúpida de Hanji...

-ah... ¿y bien?

-vendrá por nosotros Moblit para llevarnos donde están viviendo.

-¿Moblit?-un nombre nuevo, que Levi hablara de la tal Hanji y ahora del tal Moblit me hacía saber que los conocía de tiempo, que posiblemente ellos eran algo parecido a Levi. Asesinos.

Esperaba que no fuera así, solo buenos amigos.

-si... ¿quieres comer algo?

-eh...no, estoy bien.

-de acuerdo, voy por un refresco y regreso.

Fue por el a una máquina expendedora cerca de la estación, luego lo vi regresar con dos latas, una me la dio a mí y la otra la abrió para tomarla él.

-oye Levi...

-¡ahí está!-quería preguntarle sobre esas personas, pero enseguida fui interrumpido por el que miraba hacia un lado de mí, yo gire mi vista, percatándome de un chico algo joven que en cuanto llego a donde estábamos me miro indiferente y luego se dirigió a Levi.

-¿Levi? ¿Qué pasó? Hanji se veía bastante feliz en cuanto la llamaste.

-pues fui a hacer lo que tenía que hacer.-Me miro a mi y luego a el chico recién llegado-él es Eren.

-oh... ¡un gusto Eren!-me extendió la mano y se la recibí-eres... ¿chico?-¡lo sabía! Su mirada era de morbosidad ante mi apariencia lo cual me hizo sentir avergonzado, y molesto con Levi porque él me había obligado a vestirme así.

-tuvimos un percance que por eso estamos vestidos así-explicó.

-jajajaja ¡con razón! Otro poco y no te reconozco Levi. Bueno, vayámonos, mi auto esta por ahí.-señalo un bocho de color rojo algo viejo pues la pintura la tenía algo escarapelada.

-bien...vamos Eren.

-¡ah...s-si...!-titubee un poco, me sentía extraño en todo esto.

Moblit se subió en el piloto, yo atrás y Levi en el copiloto, en cuanto estuvimos dentro, tanto Levi como yo nos quitamos las pelucas, el me paso el saco que a diferencia de él, a mí me quedo exacto; en eso el carro arranco nos alejándonos poco a poco de la estación para adentrarnos en el tráfico del distrito. Este chico intento hacer conversación con Levi, pero como siempre, respondía tan escueto y franco que al menos una o dos veces le hizo reír a Moblit. Por un momento me sentí ajeno tanto a la plática, como a las dos personas delante de mí, era claro que tanto Levi como Moblit eran mayores que yo ¿pero que tanto? Aún moría por saber la edad de Levi entre tantas otras cosas, esperaba que después pudiera preguntarle sin que se viera interrogado o acosado.

El trafico nos detuvo al menos un rato, pero en cuanto se liberó, Moblit tomo una calle que parecía no muy transitada; y así era, porque en cuanto avanzábamos bajo la velocidad pudiendo distinguir que se trataba de un barrio, había grupos por varias esquinas y algunos tirados tomando, otros más drogándose con lo que me pareció que era cemento, prostitutas sin distinción; hombres y mujeres. Debo recalcar que me asuste, conocía de la existencia de estos lugares pero jamás había conocido uno ¿en qué pasos andaba Levi? Todo esto era nuevo y aterrador, fue entonces que escuche una pequeña risa sardónica que provenía de la boca del tal Moblit.

-¿qué pasa Eren? ¿Nunca habías venido por aquí?-me miraba por el retrovisor.

-¿ah? Ehm...no, la verdad es que no.

-tranquilo, mientras estés con nosotros no te pasara nada, además Levi es muy conocido por aquí, aun así...cuídate, con esos ojos y esa carita...es seguro que quieran convertirte en la princesa del lugar.-y volvió a reír con ganas, mientras yo estaba invadido entre la rabia y el miedo.

-no lo molestes-vocifero Levi, y enseguida Moblit volvió su vista al frente para relajar la expresión de risa a una más seria y nerviosa. ¿Quién era realmente Levi para hacer temblar a este chico?

-jeje tranquilo Levi, solo estoy jugando con el chico.

-¡conduce! Estoy jodidamente cansado.

-bien, bien, como digas.

Dio vuelta en una calle deteniéndose a mitad de esta. Bajamos del auto y nos metimos por una pequeña puerta que conducía a unas escaleras hacia arriba, cuando llegamos al final de la escalera, recorrimos un pasillo largo escuchándose en algunos gritos, en otra más música a todo volumen, hasta que topamos con pared dando con una puerta que indicaba "15". Moblit abrió y nos metimos. En cuanto estuvimos dentro me percate que era un pequeño departamento, no había muchas cosas, solo unos sofás viejos y sucios, una televisión que emitía poca recepción, apenas si se escuchaba, y aun lado de esta una ventana con una cortina que también estaba deteriorada, a un lado se veía tres puertas y de lado derecho se encontraba una mesa con chicos tirados ahí, otros más haciendo líneas de lo que supuse era cocaína, otros más inyectándose, hasta que dimos con la barra que separaba el pequeño comedor de la cocina igual de pequeña. No solo eso, él aroma que azoró a mi nariz era nauseabunda y desconocida, estando rodeada de un humo que supuse que de eso provenía esa aroma. Justo ahí, en la cocina, estaba una mujer de cabello castaño y lentes cortando unos cuadros en forma exacta de yerba comprimida, en cuanto se percató de nuestra presencia dejo lo que estaba haciendo para lanzarse a Levi y besarle en los labios, acción que me tomo sorpresa, así como también a Levi; iba a decirle una o dos cosas a la mujer, pero enseguida Levi la alejo con un gran sonido de molestia en su voz lo cual me tranquilizo en lo que la mujer se atacaba de la risa.

-¿entonces qué? Terminaste tu pendiente ¿no es así? ¡¿Porque tardaste tanto?! ! ¡Te extrañe cariño!-su forma melosa de tocarlo y de acosarlo me puso los pelos de punta, pero enseguida su mirada se posó en mí y fue que trague fuerte-¡oh! ¿Quién es el?-se aproximó exageradamente haciendo que yo retrocediera hacia atrás para que no invadiera mi espacio personal.

-¡déjalo en paz maldita loca!-Levi la agarro de su blusa y la alejo bruscamente de mí provocando que ella cayera de espaldas contra el suelo.

-¡Levi!-le hable pero el solo me miro desairadamente sin permitirme decir algo más

-jajajaja pero que delicado...

-Hanji, estás drogada, cuantas veces te he dicho que no debes tomar de la mercancía, quedaremos en bancarrota- Moblit se acercó para ayudar a levantarla del suelo donde la dejo Levi.

-solo pruebo que sea de la buena.- se acomodó la ropa y como si fuera otra persona, me sonrió extendiéndome la mano-perdona, soy Hanji ¿quién eres?

-ahm...soy Eren...-le iba a aceptar el saludo cuando Levi me dio un manotazo dejando a Hanji con la mano extendía.

-¡no te le acerques!-la amenazó o así fue lo que percibí de él.

-¿y eso? ¿Es de tu propiedad? ¿De dónde lo sacaste?

-tsch... ¿eres de la policía?, si vine aquí a ver tu puta cara fue porque me dijiste que podrías ayudarme.

-¡y por supuesto que puedo! ¿Qué necesitas?

Me miro a mí, luego a Moblit, para luego mirar alrededor.

-a solas, saca a tus malditos drogos de mierda de aquí.

-ok, ok... ¡que genio caray!- salió de la barra, y de nuevo pareció transformarse porque cambio completamente su cara a una más recia y autoritaria.- ¡escuchen idiotas! ¡Necesito que salgan a la de ya!

-no, aun no me terminó mi pipa-dijo uno.

-no seas mala, deja que se me pase y me largo-escruto otro.

-dije: ¡a la mierda! ¿O quieren que Levi los saque de aquí hechos cadáver?-en cuanto dijo eso sin pensarlo mucho se levantaron de sus lugares, algunos ayudaron a los que ya habían perdido la conciencia arrastrándolos hacia la salida hasta que en el departamento quedamos solo nosotros cuatro. Moblit, Hanji, Levi, y yo.

-Moblit, querido, déjame a solas con estos dos.

-pero...-se vio indignado por la petición de Hanji, aun así se lo pensó mejor y se fue hacia la puerta- está bien, pero estaré haya bajo por si me necesitas.-sin más salió del departamento.

La mujer tiro a un lado todo lo de la mesa del comedor -pipas, jeringas, y demás cosas-dejando solo un cenicero que puso cerca de Levi; le acerco unos cigarros y una taza llena de lo que pude alcanzar a ver era té.

-¿tú quieres algo querido?-se dirigía a mí.

-ehm...no, estoy bien.

-¿seguro?

-sí.

-bien...-me sonrió y luego se sentó a lado de Levi junto a la mesa-¿y bien Levi?

-necesito un lugar donde quedarme...-me vio, rectificando-quedarnos...tienes un lugar ¿qué no?

-¡ah sí! La casa que me heredo mi abuela, la verdad es que no la ocupo porque está lejos de esta zona donde está el negocio. Tiene pocos muebles, pero están cubiertos los servicios básicos: luz, agua, etc.¡ah! ¡eso sí! esta algo sucia, tendrás que limpiarla si quieres habitarla.

-tsch...bien ¿Dónde se encuentra?

-está al otro extremo del distrito, es una zona tranquila ideal para alguien como tú. ¡Por cierto Levi! ¿Ya dime no? Te fuiste solo, diciendo que arreglarías un "asunto pendiente" sin embargo...volviste con el-me miro-sin ofender Eren.

-no hay problema-no lo había realmente, no la culpaba por tener curiosidad sobre mi yo también la tenía por ella porque conocía a Levi.

-eso no importa, dame las llaves de esa casa para irme de aquí. Apesta a mariguana.-hizo un gesto de repulsión y es que era verdad, olía tanto que a mí ya comenzaba a marearme.

-uuyy que misteriosoooo-se acercó a la cocina y saco algo de uno de los cajones de la alacena, regreso y le puso aquello sobre la mesa-estas son las llaves, Moblit se encargara de llevarte, pero antes déjenme darles algo de ropa, ¿mira cómo lo tienes? Si lo ven así por aquí será presa fácil-se aproximó a mi tomándome de la mano-ven cariño, te daré una ropa que seguro te quedara muy bien.

-ehm...está bien...

-¡oye cuatro ojos de mierda!-inmediatamente replico en cuanto vio que me llevaba a una de las tres puertas que vi cuando entre al lugar.

-tranquilo, no tardaremos.

Hanji y yo nos metimos a esa habitación, me senté en la cama en lo que ella buscaba en el closet.

-donde esta...estoy segura que por aquí la deje...-escuche que decía en lo que saco un pantalón, unos tenis y unas cuantas playeras, luego una caja llena de ropa que dejo caer sobre la cama provocando que yo me levantara para ver.

-esta ropa era de Moblit, te servirá-del mismo closet saco una bolsa negra metiendo toda la ropa que estaba anteriormente en la caja de cartón.- ¿qué talla eres? Bueno no importa, pruébate esos zapatos y esos tenis, espero te queden. Te dejo para que te cambies.

-sí, gracias... ¡oye Hanji!-la detuve antes de que saliera en lo que escogía una playera que me gustara, pero sobre todo que me quedara.

-¿dime cariño?

-¿de...de donde conoces a Levi?-ahora que tenía la oportunidad de saber un poco más de Levi no iba a echar marcha atrás.

-uhm... ¿qué tanto lo conoces tú? Digo, no vaya a meter la pata, a él no le gusta que todo mundo ande sabiendo de su vida.

-el...ahm...ustedes... ¿estuvieron en la correccional?

-¡oh no! La verdad es que Moblit conoció a Levi en la correccional, cuando Moblit salió, me contó sobre Levi, y me pidió que lo ayudáramos, así que, cuando salió supimos que se fue a la casa hogar, pero luego se independizo, fue entonces que vino a buscarnos. El necesitaba trabajo, así que, como él no es de consumir, ni vender, lo contrate de cobrador. Lo cual me ha traído muchas ganancias.

-¿cobrador?

-sí, ya te habrás dado cuenta ¿no? Vendo droga, Moblit y yo, Levi solo se encarga de cobrar a los que me deben dinero por comprar mi mercancía ¿comprendes?-en eso me guiño el ojo y algo en mí se revolvió, provocando que imaginara lo peor.

-y si no pagan...Levi... ¿los mata?-en cuanto pregunte eso pase saliva con dificultad, imaginando que no solo había matado a mi madre, mi padre y mis amigos sino también a otras personas.

-¡así es! Él se ha ganado su fama por aquí incluso le compre una pistola, que creo ha usado poca veces pues el muy engreído solo usa ese cuchillo raro que siempre trae.

No pude evitar que eso no me afectara, Hanji se dio cuenta porque se hinco frente a mi levantándome la barbilla.

-oh...lo siento...acabo de meter la pata, ¿prometes que no le dirás lo que te dije?

-no es eso es que...Hanji, ¿sabes porque él estuvo en la correccional?

-si, por matar a una mujer.

-esa mujer...era mí...

-tu mamá ¿no?

-¿Cómo es que lo...sabes?-me dejo estupefacto, esta mujer lo sabía todo de Levi.

-pues...la verdad es que no lo sabía...-se levantó del suelo y se sentó a lado mío-supongo que lo adivine jejeje-en eso me tomo de la mano, era cálida y suave pero olía a esa yerba que estaba cortando hacer rato, a pesar que aún estaba en el viaje pude percibir una extraña preocupación hacia mí-una noche que Moblit y yo le hicimos tomar, se puso borracho hasta la mierda, y nos contó todo. Dijo que tenía que ir a Sina para matar al hijo del doctor que dejo morir a su tutor. Creo que realmente los quería, aunque no lo dijo lo pude sentir por cómo se expresaba de ellos. Luego un día desapareció, solo llamo para decirnos que regresaría pronto; Moblit y yo supusimos que fue a matarlo pero...al verte aquí, no lo hizo. ¿Qué paso Eren? Bueno, si quieres contarme.

-no mucho, solo que...el entro a mi escuela como un estudiante, por casualidad le conocí y...nos enamoramos, bueno...creo que él también lo está, por momentos parece que sí, pero por otros...no sé, ¿es retorcido no? Sé que el mato a mi madre, mato hace poco a mi padre y a mis amigos, eso ultimo lo hizo por mí, o eso me dijo...pero ese no es el asunto... ¿cómo puedo estar enamorado del asesino de todo lo que yo conocía?

-sí, creo que es complicado, pero si Levi no te quisiera realmente no se hubiera tomado la molestia de traerte, es más, no estarías aquí. Sé que puede parecerte un poco grosero y frio, pero realmente es amable y cálido, claro...a su manera.

-¿te gusta el?

-¿Levi? Jajajaja ¡por Dios no! Solo me gusta molestarlo, a veces no sé si se enoja fácilmente o solo es conmigo. En fin, te dejo para que te cambies ¿de acuerdo?

-sí, gracias, gracias por todo Hanji.

-no es nada-en eso cerró la puerta y yo pude quitarme el molesto vestido y aquellas zapatillas, que aunque no eran muy altas ya me habían lastimado los pies de tan cerradas que eran.

Guarde lo que restaba de la ropa una que escogí para mí y otra para Levi esperando que le gustara y que le quedara claro, porque seguro no me perdonaría que le quedara grande. Cuando termine, ya había apartado lo que me pondría; un pantalón de mezclilla con los tenis que por fortuna me quedaron y una playera de manga larga con unos listones en el frente. Era cómoda y eso me bastaba.

Salí de esa pequeña habitación con la bolsa a rastras en eso vi que Levi fumaba y en cuanto me vio se levantó de la silla para ayudarme con la bolsa.

-Moblit nos espera abajo para llevarnos.

-sí, está bien.

-veo que encontraste algo que te quedo. Se te ve bien cariño.

-gracias, ¿nos veremos otra ves?

-claro, si gustas-contesto ella.

-¡ni una mierda!-protesto Levi.

-¿Por qué? Hanji fue muy amable al darnos casa.

-si claro...vayámonos ya.

Me despedí de Hanji para luego salir de su departamento, bajamos las escaleras para salir afuera donde ya se veía muy arriba el sol, no sé cuántas horas había pasado pero ya era algo tarde; fue aquí que sentí la necesidad de comer algo, sin embargo no le comente nada a Levi. Abordamos el bocho y Moblit nos llevó a la supuesta casa.

El trayecto fue igualmente pesado, nos detuvimos en varias ocasiones debido al tráfico, creo que fueron al menos unas horas hasta que pude ver que ya era más de las tres de la tarde y la hambre ya era más fuerte al punto que me dolía el estómago. Cuando llegamos al destino solo nos bajamos Levi y yo, Moblit arranco el coche y se fue.

Levi saco el llavero buscando la llave correcta y abrió la puerta de aquella casa. La fachada era pequeña con una puerta color azul. Al estar dentro tenía un pequeño corredor que parecía el patio, y de lado derecho estaba la casa, en cuanto busco otra llave que abriera la puerta del interior inmediatamente nos recibió un olor a guardado, polvo y humedad. Yo busque el apagador, dándonos cuenta que servía la luz -como dijo Hanji- viendo inmediatamente unas sábanas que cubrían unos sillones, de lado izquierdo se veía una pequeña cocina con comedor junto, y de lado derecho una puerta que era el baño y otras más con dos habitaciones. En una había cajas con cosas; un ropero vació y unas cobijas y sabanas en bolsas, en la otra un colcho viejo a lado de un tocador con un espejo lleno de polvo y una ventana que daba hacia el patio de la misma casa.

-en verdad es pequeña.-escrute al salir de la habitación que tenía el colchón en lo que Levi salía de la cocina y quitaba las sabanas de los sillones de la sala.

-¡maldita sea! Es una porquería.

-solo falta limpieza, tal como dijo Hanji, deberías ser agradecido, ¡nos dio una casa!

-cállate Eren, ella me debía dinero y fue la forma de recompensarme.

-¿en serio?

-sí, últimamente su estúpido negocio de la droga no ha ido bien por las redadas de la policía por lo que reponerse le costara, por lo pronto con esta casa servirá para escondernos.

-si...supongo...

-oí Eren, necesitamos limpiar esta pocilga, así que busca una cubeta, una jerga, y una escoba, hay mucho que hacer por aquí. Mientras yo iré por algo de comer.

-¿con que? ¿Robaras de nuevo?

En eso me enseño una tajada de billetes que hizo que mis ojos se abrieran por la sorpresa.

-Me dio un adelanto, regreso con algo de comer. Esta vez comeremos como se debe, así que apúrate.

-¡sí!

Teníamos una casa, y aunque no me gustaba que Levi trabajara de cobrador, al menos teníamos dinero para poder comer y subsistir, por lo que tal vez todo mejoraría de ahora en adelante; aun así no me sentía bien del todo, que Levi trabajara mientras yo...¿mientras yo que? Deje todo por él, la escuela, todo ¿Que haría a partir de ahora? Tenía ganas de estudiar, de hacer algo conmigo, pero una vez más Levi tenía razón, en cuanto hui con él toda mi vida dio un giro de 380° grados. Yo no quería ser asesino, ni vendedor de drogas, ni nada parecido. Y mientras encontraba el objetivo de mi existencia, inicie a limpiar la casa.

La habitación que estaba usada como bodega encontré lo que necesitaba. Jabón, cubetas, escobas, trapos y algunas jergas para limpiar además de unas sábanas que sacudí y lave al percatarme de que teníamos una lavadora fuera, donde era un pequeño techo como un centro de lavado. Limpie la sala, luego me seguí con la cocina encontrando trastes que lave y deje en el escurridor; no sabía que traería Levi para comer pero más valía tener trastes donde comer. Continúe con el cuarto colocando las sabanas que ya se habían secado, limpie el tocador, y el espejo del mismo. En cuanto termine me seguí con el baño, al finalizar de todo me deje caer sobre el sofá cayendo dormido por el agotamiento.

...

...

...

...

Una aroma a sopa instantánea invadió mi nariz haciendo que despertara, me levante del sofá y vi a Levi en la cocina... ¿cocinando? Creo que trataba de hacerlo porque tenía todo un desastre sobre la mesa. Etiquetas desperdigadas, huevos rotos, harina tirada.

-Levi...

-Nada mal, limpiaste todo ¿quieres comer algo?

-sí, creo que sí pero...mira todo este desastre.

-no se me da bien cocinar, quise traer algo como legumbres y esas cosas pero no tengo ni puta idea de cómo prepararlas.

-jejeje, me lo hubieras dicho, yo sé un poco de cocina, la próxima vez podrías traer algo de verduras, y demás, yo me puedo encargar de eso.

-bien, supongo...

Juntos recogimos el desastre para luego comer la sopa que trajo junto con un poco de jugo y el tomo una cerveza. Después, pasamos un rato en la sala hasta que de un de repente él se levantó del sofá, se cambió la ropa -de la que nos había dado Hanji encontró una de su talla- lo vi ir hacia la puerta.

-¿a dónde vas?

-tengo que salir.

-¿a dónde?

-voy a trabajar...

-más bien, vas a matar personas.-le reproche dirigiéndome a la habitación, no quería discutir pero Levi no pensaba lo mismo porque inmediatamente me detuvo del brazo.

-Hanji te dijo ¿no es así?-no le respondí-Eren ¡te estoy hablando!

-sí, ella me dijo. ¿Por qué Levi?

-es lo que se hacer, si la gente no paga muere, es así se sencillo.

-¡no te importa ni un poco! ¡No quiero que lo hagas!

-¿Te lo dije no? Mi vida cambio desde el momento en que asesine a tu madre.

-¡no hables de la muerte de mi madre como si no fuera nada!-me solté de su agarre y lo mire desafiante.

-mocoso idiota...-en eso me soltó una bofetada partiéndome el labio-tú fuiste el que tocaste el tema, no yo. Si quieres largarte ¡hazlo! Igual no espero que estés cuando vuelva.

-¡si probablemente ya me haya ido! ¡maldito idiota!-le respondí, auscultando el ruido estrépito de la puerta azotarse, quedándome solo.

Me tome la mejilla, me limpie la sangre del labio y me fui directo a la habitación, me tumbe en el colchón ganándome las lágrimas de rabia, de incertidumbre, de miedo, de angustia, era todo un maremoto de sentimientos que no podía poner en orden. ¿Siempre seria así? Un rato estábamos bien, otro no ¿que debía hacer? Fue así que por mi mente paso la idea de que, si Levi me hubiera matado hubiera sido lo mejor.

...

...

...

...

Desperté en la noche y Levi aún no había llegado, salí de la habitación percatándome de un sonido repiqueteante que provenía del baño, en cuanto me asome supe que Levi se estaba bañando, vi su ropa sobre la tapa de él retrete; la inspeccione, dándome cuenta de lo que temía. Su camisa estaba con algunas manchas de sangre igual que su pantalón. Quería decir algo pero mejor salir tal cual entre, con sigilo.

Fui a la habitación e intente dormir, al poco rato sentí su presencia porque escuche la puerta abrirse y se sentó sobre la cama.

-Eren...

Me habló pero yo no le respondí, aún estaba resentido por lo de hace unas horas, además descubrir que efectivamente, había matado a alguien, eso solo hizo que mi enojo aumentara.

-bien, como quieras...-sentí que el peso de su cuerpo se perdió del colchón, no quería que esto continuara, así que, antes de que se alejara de la cama le abrace por la espalda percatándome de que tenía la temperatura baja.

-lo siento...lo siento...no quiero estar peleado contigo, pero entiende...saber que andas matando gente por ahí no es algo de lo que me pueda sentir orgulloso o feliz.

-eso lo sé...yo tengo la culpa por traerte a este infierno junto conmigo.

-¡no digas eso! Yo pude escoger entre morir o irme, escogí venirme contigo porque te amo Levi.

-tsch...eres todo un mocoso...

Se giró hacia mí y me beso. Ese beso ganó más que cualquier otra cosa, sus labios eran mi adicción y mi medicina; me tumbo sobre el colchón, me acaricio la nuca y luego se apartó de mí.

-estas todo frio.

-no hay agua caliente, así que tuve que improvisar.

-¿estás bien? Déjame darte calor...-le abrase, escondiendo mi cabeza en su pecho frio y fresco.

-mañana comprare gas para el baño, también algo de comida, si hace falta algo me dices.

-si...-guarde silencio un poco, iba a decirle algo mas pero él se me adelanto.

-no mate a nadie Eren, solo le di una pequeña advertencia, le debe mucho dinero a Hanji y a mí, lo que cobro me llevo una cierta comisión.

-¿es en serio?-le mire a la cara, percatándome de que sus ojos se clavaron el los míos en medio de la luz que se asomaba por la ventana-

-lo es. Ahora intenta dormir.

-no, quiero saber otras cosas ¿me las dirás?

-a su debido tiempo.

-esto no puede esperar Levi, por favor.

-bien, ¿de qué se trata?

-desde que me vine contigo algo ha pasado por mi mente, tú me dijiste que me explicarías luego así que... ¿la policía cree que me raptaste?

-no, creen que te fugaste. Te dan como desaparecido.

-¿cómo es eso?

-escribí una carta donde decías que huías porque tu papá no te prestaba la atención necesaria, que te obligaba a estudiar lo que no querías...cosas estúpidas.

-¿y si no me hubiera ido contigo y me hubieras matado...? ¿Qué pensabas hacer luego?

-lo mismo que ahora.

-mataste a todos mis amigos...bueno, a Sasha no ¿porque? No es que quisiera que los matarás, por mi hubiera sido mejor que no lo hubieras hecho pero...

-dijiste que no querías hablar de eso.

-lo sé pero, necesito saber todo.

-pues...no fue por nada en especial, no representaban peligro, solo los demás que querían alejarte de mí. ¿Algo más? Esto ya parece un interrogatorio.

-jejeje no, es todo.

-bien, duérmete entonces.

Aun quería saber más, mucho más, pero quizá en otra ocasión que se presentara esa disponibilidad de Levi podría preguntarle, o tal vez con el tiempo descubriría poco a poco las cosas que necesitaba saber, por lo pronto me conformaba con tenerlo a lado, sintiendo que recuperaba el calor del su cuerpo así como también se quedaba dormido.

*.*.*.*.*


¿Les gusto? *o* ¡ojala y siiiii! aun falta más de estos dos y su retorcida relacion :P gracias por leer y comentar, no olviden dejarme un lindo review, fav, follow, lo que gusten :)

¡GRACIAS POR LEER!

¡saludos! ;)