¡Holaaaa!

Lamento muchisisismo la demora DDD: pero mi Beta a andado últimamente ocupada y aunque ya tenia el capítulo hecho, no podía subirlo. ¡mil disculpas! ¡espero disfruten esta capitulo, será algo más largo que el anterior, además de que ya se viene la conclución de esta historia TnT...

ACLARACIONES:

En este capítulo habra una parte donde podrán leer lo que pasa a travez de la mente de Levi por lo que la letra cursiva SERA LEVI y la letra normal SERA EREN.

ADVERTENCIA: Está historia es ficticia, los personajes le pertenecen a HAJIME ISAYAMA yo solo los uso para fines perversos (?) Habrá algo de violencia y asesinato en este capítulo.

DISFRUTEN SU LECTURA.


CAPITULO III:

Bastaron unos días para que comenzáramos a familiarizarnos pero sobre todo acoplarnos a la casa que Hanji nos había dado. Yo me encargaba de la comida y Levi prácticamente se encargaba de los gastos de ambos. Compró alguna ropa para mí y para él aún a pesar de que teníamos la que Hanji nos había dado, compró un pequeño refrigerador donde pudimos guardar legumbres, leche, jugo, y demás cosas. También se hizo cargo del gas de la cocina y del baño, compró un horno de microondas y un juego de tazas según él para "té negro" -que también compró- ahora que lo miraba con detención, tenía una manera poco peculiar de sujetar la taza, supuse que era una de sus manías y yo me reía divertido en secreto. Igual compró una televisión según él "para que no me aburriera". Durante el día salíamos a algún lado, debo decir que aunque no me gustaba su trabajo y volvía algunas veces herido de golpes o lleno de sangre, vivíamos bastante cómodos. Una vez fuimos a un museo de historia que yo le pedí que me llevara, en otro él me llevo a un evento de moto cross descubriendo que eso le gustaba. Ambos distábamos de tener cosas en común ¿Qué era entonces? Ni yo mismo lo sabía. Levi era amargado en ratos, pero su sarcasmo me sacaba alguna carcajada; lo que, igual me hacía preguntarme ¿Qué había visto en mi? él se la pasaba diciéndome todo el tiempo "mocoso" no sé si se debía a mi edad, o a mi forma de ser, lo que me trajo a mi mente la duda de siempre ¿qué edad tenia? Fue entonces que él saco un comentario ese día que me hizo pensar que era ideal preguntárselo y de paso, quizá hasta sabría su fecha de cumpleaños.

-Oí Eren, ¿te gustaría volver a la escuela?-inquirió al salir de la cocina en lo que yo terminaba de aspirar los sillones de la sala.

-¿De verdad?-no pude evitar mi sorpresa, así como también de que la idea no me desagradaba del todo. No le había dicho nada a Levi sobre qué quería hacer con mi vida, pero el pensar en regresar era algo que ya tenía pensado como opción, aunque no sabía si podía hacerlo. Mi situación no era algo fácil.

-Si tú quieres...

-Pues...no lo sé ¿puedes pagar eso? Además...tú también deberías regresar, eres bueno en eso de los estudios. Podríamos ir juntos.

-Yo no regresaré Eren, si te lo pregunto es porque te la pasas casi todo el tiempo encerrado aquí. Debes aburrirte, y más cuando salgo en la noche o en ocasiones en las tardes.

-Eso no es cierto. Me gusta estar aquí y esperarte, aunque no me gusta lo que haces, no puedo quejarme...vivimos bien gracias a eso, pero...

-¿Pero?-alzo la ceja esperando.

-Pero...no sé, mira, me gustaría regresar pero...ya no quiero causarte más problemas, ayudarte en este casa, que tengas algo que comer cuando regresas, es suficiente para mí; mi forma de ayudarte.

-¿Y entonces? ¿Qué es lo que piensas hacer? Aunque no lo dices lo puedo ver. No te gusta esto.

-¿Qué cosa?

-¡No te hagas idiota! ¡Esto! Lo que vivimos, lo que hago.

-Sí pero...también te dije que podrías regresar a la escuela conmigo.

-¿Ah sí? ¿Y de que viviremos? Yo no puedo dejar lo que hago Eren.

-¡Claro que sí! Podrías...podrías... ¡no lo sé! Tal vez conseguirte un trabajo de medio tiempo, en lo que estudias.

-¿Y crees que me va alcanzar para mantenerte a ti, para comprar lo que comamos, los gastos de la casa y todavía solventar la escuela? ¡Vaya, que genial idea has tenido mocoso!

-¡Es solo una sugerencia! Y si te pesa darme dinero ¡entonces trabajare! ¿Oíste? ¡Trabajaré!-en eso pateé la aspiradora y me dejé caer sobre el sillón, quitándome el trapo que puse sobre mi cabeza arrojándolo al suelo-No soy un mocoso...tú no eres tan mayor ¿o sí? ¡Así que ya basta de que me digas de esa manera!-Levi no me dijo nada, se acercó y se sentó a lado mío dejando su espalda descansar sobre el respaldo del sillón y luego me miró.

-Eres 5 años menor que yo Eren, hay mucha diferencia y si te digo así es por la clase de berrinches que haces, como el de hace un momento. No me pesa darte dinero, lo que gano es demasiado como para gastarlo solo en mí, además, yo te arrastré a esto. No me arrepiento, pero creo que tú lo haces cada día que ves como llego. Ni siquiera hemos pasado tiempo juntos como debe ser. Siento en ocasiones que no te gusta del todo, por eso no me he atrevido a tocarte porque si esto que tenemos se hace más estrecho, creo que no podré dejarte ir si algún día amaneces y te das cuenta que esto no es lo que querías para ti. Si quieres trabajar, está bien, no voy a detenerte, pero habrá que darte una identificación falsa, tendrás que dejar tu nombre y vida atrás. La policía sigue buscándote tanto a mí como a ti, y si dan contigo y comienzan a interrogarte, o lo que es peor, te alejan de mí...realmente no sabría qué hacer...

-Levi...-dejó de mirarme y soltó un suspiro, luego de su pantalón sacó un cigarrillo para encenderlo dándole una calada larga y así mismo soltó el humo desvaneciéndose en la quietud de nuestra casa y el silencio que de un momento a otro nos cubrió. Luego me di cuenta, hice cuentas y lo supe-Si yo tengo 18, entonces tú...-guardé silencio y luego lo miré sorprendido-¡Tienes 23! no eres tan mayor Levi, lo haces sonar como si fueras muy viejo, pero para mí no lo eres.

-Tsch...de todo lo que te dije es lo único que te importa ¡no sabes escuchar cuando te hablo en serio! por eso eres un mocoso para mí.

-Si te escuché...es solo que...desde que te conocí quería saber tu edad, ¿Cuándo es tu cumpleaños? Podremos ir a algún lado o... ¡yo sé hacer pasteles! Tal vez podría prepararte uno, ¿Qué sabor te gusta?

-Jajajajajaja ¿Lo ves? Eres un mocoso...

De repente una felicidad extraña me invadió, en el poco tiempo que llevábamos juntos nunca creí verlo soltar una carcajada como la de ahora. Sí, lo amaba, no tenía duda, Levi tenía esos momentos en los que se abría a mí, como el de ahora, sabía que nadie más que yo era el que veía la esencia de Levi y no el que todos conocían; aquel chico asesino que mató por venganza y seguía matando a sangre fría, Levi era humano, igual que yo.

-Puufff...-me mofé de eso y luego le mire, sintiendo que él me correspondía a esa mirada.

-¿Qué? ¿Ahora qué?

-Levi...gracias.

-¿De qué?-vi su perplejidad, era todo un poema ver esa cara de sorpresa en él.

-Por decirme todo lo que piensas...de algún modo me hace sentir que no soy el único que se siente preocupado.

-Yo también pienso en eso Eren, aunque no lo parezca.-Terminó su cigarro y lo apagó en el cenicero que había en una mesa céntrica de la sala.-Ya es algo tarde...-Miró su reloj de pulsera y se paró, tomó su chamarra de un pechera que teníamos cerca de la entrada, y se la puso.

-¿Ya te vas a...?-Me arrepentí de preguntar, era lógico que se iba a "trabajar".

-Sí, parece ser que un cabrón de mierda se está haciendo bien pendejo para pagar, tengo que irle a cobrar. Tsch... esa Hanji...¡si sabe que siempre le queda debiendo ya no debería venderle! Es un fastidio ese tipo de adictos...no tienen con qué pagar, pero se siguen endeudando.

En ocasiones me hablaba de sus "clientes" no tenía idea de quienes o como eran, pero el solo saber que eran adictos a la droga de cualquier índole, no podían ser personas que estuvieran realmente bien, o que hacían cualquier cosa con tal de seguirse drogando ¡qué horrible vida! Entre más me contaba, menos me quería ver involucrado, preguntándome ¿cómo es que Hanji y Moblit se habían visto envueltos en eso? Seguro su vida no había sido fácil, lo cual me revolvía el estómago. ¡No quería saberlo! Seguro no era algo agradable, además ya tenía suficiente con Levi y mi eterno complejo de amarlo aunque era un asesino.

-Ten cuidado. A veces son los más peligrosos.

-Me sé cuidar Eren, no necesitas decirlo.

-Sí pero...no está de más, la otra vez regresaste golpeado y con un roce de una bala.

-Son los gajes del oficio.

-Ya sé pero... me da miedo por ti... miedo de no verte de nuevo después de que sales tras esa puerta.

Bajé la mirada y no dije más, fue que sentí que Levi se aproximó a mí porque vi sus pies delante míos, iba a levantar la mirada, pero él me tomó de mi barbilla y me besó. Sin más se dirigió a la puerta, la abrió para salir, pero se detuvo en el marco en lo que me miraba de perfil sin soltar la manija.

-Eren ¿entonces qué harás?

-Quiero trabajar.

-Bien, hablaremos de eso luego. Nos vemos más tarde.

-Está bien.

Sin más cerró la puerta y se fue, minutos después escuche la puerta que daba a la calle sabiendo que estaba solo. Recogí las cosas de limpieza y me puse a ver un poco la tele, en lo que marcaba con un plumón rojo los posibles empleos en los que podría ser capaz de realizar aún sin haber terminado mis estudios, después de un rato vi que marqué al menos unos 5 posibles empleos. Me dije que sin demora, iría a las entrevistas y quedarme con uno de ellos. En eso pensé que podría ayudarle a Levi en ya no solventar lo que yo necesitaba, cosas personales más que nada, ya que él no usaba el mismo desodorante que yo, o la misma colonia, o siquiera el mismo champoo o jabón; prácticamente el costeaba lo de ambos, y aunque podíamos darnos el lujo por lo que el ganaba, yo no quería seguir dependiendo de él, ya que me hacía sentir un inútil cada vez que me daba algo.

...

...

...

...

Y de la nada, me quedé dormido en el sofá, no me percaté sino hasta que escuché la voz de Levi llamarme; me picaba la mejilla con su dedo.

-¡Levi!-me levanté bruscamente, dándome cuenta que tenía una frazada sobre mis regazo así como también vi que él tenía una toalla sobre su cintura y una sobre su cuello. ¿Tanto había dormido? Levi ya había regresado y estaba recién salido del baño.- ¿A qué hora llegaste?

-Hace rato. ¿Qué pasa contigo? Dejaste la televisión encendida, y luego para colmo te duermes sin una frazada encima ¿quieres enfermarte o qué?

-Lo siento...me dormí sin darme cuenta. ¿Qué hora es?

-Son las 8.

-¡Volviste antes! ¿Por qué? ¿Qué paso?

-Nada en particular...-levantó los hombros sin darle importancia-El maldito drogo se quiso poner al pedo, y bueno... ¿lo sabes no? Después de eso saquee su casa encontrando algo de dinero y algunas cosas de valor que le llevé a Hanji.-En eso un escalofrió me recorrió la espina dorsal al escucharlo decir: "¿lo sabes, no?" si, lo sabía, lo mato sin más.

Se dispuso hacia la habitación para vestirse, yo le seguí por inercia para platicarle que marqué empleos en el periódico, él sólo me dijo que lo había visto y que si quería que Moblit nos prestara el bocho para que me llevara, yo le dije que no era necesario, podía tomar un autobús; anteriormente había salido al súper, o simplemente de paseo con Levi, así que ya estaba acostumbrado y sabía cómo moverme en la ciudad. En lo que yo le hablaba, Levi terminó de secarse el cabello y se puso a buscar un bóxer en el cajón del tocador, sin pudor alguno se quitó la toalla pudiendo apreciar por unos breves minutos su redondo trasero que perdí de vista tras el bóxer poniéndome en una situación incómoda; sin que me lo planeara me giré para no verlo.

-¿Qué...? ¿Te gusta lo que ves?-Con esa pregunta era claro que se dio cuenta que lo vi.

-¡L-Levi!

Rodeó la cama y se aproximó a mí, muy cerca, haciendo que yo diera un paso atrás en busca de escape hacia la puerta que debido a mi bloqueo por ver a Levi así, me hizo perder el tino.

-¡Por favor! Me has visto muchas veces en ropa interior, yo igual ¿a qué le temes?

-A nada pero...dijiste que...no querías hacer esto más estrecho...por...

-Oh, entiendo. Eres tú él que no quieres. Bueno, ahora lo sé-En eso retiró su cercanía aproximándose al ropero para sacar un pantalón, sentir la frialdad de sus palabras. De un momento de tensión sexual, se convirtió en un momento incómodo y frio.

-Levi, no es eso...yo…

-Yo ya di por terminada la conversación, así que cállate la puta boca.

¡Me lleva! Ya lo había enfurecido, seguro sentirse rechazado por mí no era algo muy grato, más porque desde que nos conocimos no había sucedido algo así. Dormíamos juntos, pero nunca pasaba nada más que de un beso o que nos diéramos sexo oral; en ocasiones hasta parecíamos amigos o algo parecido, me gustaba el grado de confianza que nos teníamos, pero simplemente que no pasará de ahí algunas veces me frustraba, y no dudaba que a él igual. Tenía que hacer algo para contentarlo.

Tomé valor y le abracé por la espalda recargando mi cabeza en su hombro desnudo y rodeando mis manos sobre su cintura.

-Levi...quiero hacerlo...-le susurré a la oreja, la cual bese tiernamente, buscando que él me diera permiso, hasta que vi que ladeó su cuello dándome espacio para besarle ahí también; y fue lo que hice.

Bruscamente se dio la vuelta y me devoró la boca; su lengua se paseaba a complacencia por la mía, enredé la mía con la suya soltando un gemido, caminamos sin desprender el beso a la cama que estaba a unos pasos, en cuanto dimos con ella caímos; yo sobre él. Enseguida, en la comodidad de la cama el beso aumentó efusivamente dejándome casi sin aire, Levi bajó sus labios hacia mi cuello, le di espacio mientras me acariciaba la espalda sobre la playera, pero en eso también intentaba quitármela.

-Quiero hacértelo...-le dije tras un beso que cortamos, con nuestras respiraciones jadeantes y erráticas.

-¿Tú? ¿Sabes cómo?

-No pero...

-Mocoso...por supuesto que no...-En eso se levantó de la cama y giramos, de modo que el que ahora quedó abajo fui yo.-Yo te lo haré.

-¿Qué? Pe-pero...

-De ningún modo me dejaré hacer por alguien que no tiene ni puta idea.

-¿Tú sabes? Dijiste una vez que...

-Sí, se lo que dije. ¿Lo olvidaste no? Erwin y Mike, mis tutores, tenían sexo como pinches conejos, que al menos una o dos veces me masturbé de sólo verlos. Joder...eran unos brutos, pero se veía bastante rico, sobre todo por cómo gemía Erwin, me ponía bien pinche caliente.

-¡Levi! ¡No tenías que decirme eso!

-Es la verdad. No es lo mismo solo ver, pero aprendes realmente mucho.

-¡Quiero hacértelo yo!-protesté y me di la vuelta, pero enseguida me giró dejándome de nuevo abajo. Apoyó su trasero sobre mis piernas y me detuvo de ambas manos, dejándome a su merced; me sentí indefenso pero al mismo tiempo mi entrepierna creo que comenzó a despertar, esa manera en la que me miraba, y cómo me dominaba, de algún modo me gustaba.

-Me parece que has perdido...ríndete Eren.

-Bu...bueno...si tú lo haces...la próxima vez...

-Ya veremos.

-No es jus...-Antes de protestar sus labios me invadieron por unos segundos, me besó el cuello y deslizó una de sus manos a mi cadera para acomodarla alrededor de la mía. ¡Iba a pasar! Estaba algo nervioso, pero cuál fue mi sorpresa que en cuanto el beso terminó, él se alejó de mí, dejándome jadeante y excitado.-¿Qué pasa?

-No tenemos el material. Condones, lubricantes, pañuelos, esas cosas. El sexo entre hombres es diferente Eren.

-Lo sé...bueno, no lo sé, pero lo imagino. ¿Qué haremos entonces?

-Esperar, ya es tarde y dudo que una farmacia este abierta a esta hora.

-¡No quiero esperar Levi!

-No seas impaciente ¿Quieres que te duela? Porque debo advertirte. Duele, y ni de broma usare mi lengua en tu culo para prepararte. ¿Has entendido?

-Es...está bien...

Levi me había encendido y de la nada me quiso apagar, yo estaba que ardía, quería estar con él, nunca antes -del tiempo que llevábamos viviendo juntos- había pensado en eso, pero ahora que de algún modo se presentó, más que nada quería estar con él. No me importaba si él lo hacía o yo, solo quería unirme con él, ser uno con él, que nos demostráramos amor como cualquier pareja.

Después de eso cenamos, platicamos un rato y luego eché su ropa a la lavadora, en cuanto regresé al interior de la casa Levi veía la televisión mientras se tomaba una taza de su té negro.

-Oye Levi, no sé qué me asusta más. Que mates gente por cobrarles dinero, o que me moleste que tu ropa esté manchada de sangre. Es difícil quitarla de la ropa ¿sabías?

-¡Cállate mocoso! Suenas como ama de casa y es asqueroso.

-Jajajajajaja.

Reí sin más y me senté a su lado, vimos un rato la televisión juntos en lo que yo me acurruque en su regazo.

-Oí, ¿Quién te dijo que soy una almohada?

-No veo que te quejes.

-Tsch...bruto de mierda...

Su única replica ante mis muestras de afecto, yo sabía que no le molestaban de verdad. Levi era como una cebolla, tenía que pelarla capa por capa; un rompecabezas difícil de armar; sin embargo, dejando a lado que era un asesino, yo amaba descubrir, que cada cosa del amaba, cada una de ellas, me gustaba y mucho.

...

...

...

...

Para el siguiente día nos levantamos más temprano de lo habitual, Levi se fue como eso de la una de la tarde con Hanji, le iba a pagar lo que vendió el día anterior -lo que saqueó- de aquel al que le cobró y bueno...mató durante el "negocio". Me dijo: "traeré una buena tajada, espero que para las 7 ya hayas llegado pienso llevarte a un lugar" le pregunté a donde, pero me dijo que esperara a su regreso, me dejó dinero para el autobús, diciéndome por último: "da un nombre falso ya después nos encargaremos de la identificación" y luego se marchó; yo llené unas solicitudes- con nombre falso, tal como me lo pidió Levi- Salí de la casa como eso de las tres de la tarde, fui a dejarlas a cada lugar, solo en dos me entrevistaron en el momento, uno fue de una peluquería.

Ahí querían un chico que ayudara a barrer, lavar, y secar cabello, también el dueño -que era demasiado gay y que sentí que me coqueteo porque no paraba de decirme "lindos ojos"- me dijo que había posibilidad de crecimiento. En el centro comercial era sólo de acomodar la mercancía, y atender a la gente de vez en cuando, era un súper pequeño y no tan lejos de la casa, además pagaba un poco más que en la peluquería, así que opté por ese lugar. Me pusieron a prueba por al menos cuatro horas por lo que llegué a casa como eso de las 8 de la noche (con empleo nuevo) En cuanto entré, estaba aturdido por el ajetreo del autobús, el calor, y el tráfico de la ciudad, por lo que estaba cansado, lo único en que pensé fue en darme un baño y recostarme; no obstante Levi ya estaba esperándome con una cara de molestia, claro, más de la normal que siempre trae.

-¿Dónde diablos andabas?

-Lo siento...me pusieron a prueba, ¿sabes qué? Tengo el empleo.

-¿Oh en serio? ¿Y se puede saber de qué?-Noté sarcasmo en su voz, intenté no molestarme por eso.

-En un súper, es pequeño y es cerca de aquí. El que luego vamos a veces. ¿Qué bien no? Hasta me dieron un uniforme, es ridículo pero bueno. No me puedo quejar, me pagaran bien.

-Pues bien por ti-sin darle importancia a que le mostraba el uniforme se dio la vuelta, se re acomodo en el sillón y prendió un cigarro.

En seguida el silencio se hizo entre ambos. Estaba molesto, habíamos quedado en vernos a las 7 en casa y yo llegue extremadamente tarde por lo que no era necesario preguntarle nada. Dejé la bolsa donde traía el uniforme en la habitación y cuando regresé el ya no estaba en la sala, estaba en la cocina, pude saberlo por el ruido que hacia la cafetera. Para cuando entré en la cocina ya se había servido el té y se llevaba la taza a la boca.

-Lo siento...

-Tsch...olvídalo... ¿A qué hora entraras a trabajar?

-A las 7, mañana me dan mis horarios.

-¿Horarios? ¿Rolarás turnos?

-Pues sí...

-Ósea que estarás menos aquí.

-Sí, lo siento...

-Eren, no necesitas trabajar, yo puedo solventar todo.

-Ya lo sé, pero tú mismo lo dijiste ¿no es así? Que debo hacer algo, y como estudiar es riesgoso por mi nombre y eso...opté por trabajar ¡déjame hacerlo!

-Bien, ¿Y qué nombre diste?

-Efren, Efren Junger

-¿Es una puta broma? No dista mucho de tu nombre real Eren.

-Bueno, fue lo único que se me ocurrió de momento.

-Tsch...bien, le diré a Hanji que se encargue de eso.

-¿Hanji? ¿Ella hace identificaciones falsas?

-Te sorprendería saber que más hace, es una pinche vieja loca.

Volvió a sorber su té, en lo que yo me busqué una fruta dentro del refrigerador y le di una mordida grande a una manzana. Observé que Levi miró su reloj, y dio un último sorbo a su té.

-Será mejor apurarnos, aún hay tiempo.

-¿Tiempo? ¿Para qué?

-No preguntes, cámbiate y nos vamos.

-Bueno...

Cuál fue mi sorpresa, que, cuando llegamos, me di cuenta que era el cine de la ciudad ¡Levi me llevó al cine! Si hubiera podido lo hubiera besado pero estábamos en público así que sólo opte por abrazarlo, el me dejó escoger la película que le venía diciendo durante días que quería ver, le pregunté si estaba bien, si él quería ver la misma, pero él sólo me dijo: "la que tú quieras está bien". Compró los boletos,-llegando a la última función- por consiguiente pasamos a la dulcería comprando palomitas, refrescos y algunos dulces, después entramos a la sala. En cuanto terminarnos los cortos comenzó la película. ¡Era fantástica! Trataba sobre gente atrapada en murallas protegiéndose de uno seres llamados titanes. Levi apenas si comió palomas y medio le sorbió al refresco, en cuanto la película terminó noté que ya era pasado las 10 de la noche, así que optamos por tomar un taxi de regreso a casa, pero cuál fue mi sorpresa que el taxi nos dejó en una calle que no conocía. Le pagó y bajamos. Iba a preguntarle a donde es que íbamos ahora, pero mi pregunta se respondió por sí sola en cuanto dimos vuelta y reconocí el lugar.

Era el barrio donde, a mi llegada a María, había conocido tras escapar apenas de la policía. Andaban algunas prostitutas, que era más que nada su inicio de "labores" algunos me dedicaron miradas, pero en cuanto vieron que Levi iba conmigo agacharon cabeza, otros más mostraban respeto. Vaya, por alguna extraña razón me sentía afortunado estar con él y no en su contra.

Llegando al edificio del departamento de Hanji nos recibí como la primera vez, con una premura y exagerada emoción. Sí, estaba colocada, pero yo daba por hecho que su forma de ser era igual con o sin droga en la sangre. Levi le contó que yo iba a trabajar, y que necesitaba una identificación y papeles con el nombre de "Efren Junger" ella respondió que me los tendría para el siguiente día, pero que debía ir temprano. Hanji me preguntó cómo iba mi vida a lado de "el huraño" de Levi, le contesté que bien, y le agradecí una vez más por la casa, reafirmando lo que Levi me había ya dicho: "es un pago y aún le sigo debiendo a ese chaparro"

Yo me despedí amablemente y Levi como siempre, soltando improperios a Hanji dándole a entender lo mucho que la odiaba. Creo que no era así, su relación era graciosa, porque la forma en la que se atacaban, la forma en hacerse daño uno al otro, no lo hacía alguien a quien le tuvieras algo de desprecio, aunque Levi, creo que sentía, muy, pero muy, en el fondo aprecio por ella, era eso, o porque le pagaba bastante bien. Levi le pidió prestado el bocho a Moblit pero éste le dijo que ya era muy viejo y se había descompuesto, fue entonces que nos fuimos como regresamos.

Tomamos de nueva cuenta un taxi que pasó, que nos dejó a sólo una cuadra de nuestra casa, según Levi por precaución, creo que no quería que el taxista supiera donde vivíamos, y no lo culpaba, si alguien sabía de nosotros, de nuestra ubicación, no tardarían en dar con nosotros; Mientras creímos que cubríamos a los policías -que según por lo que me informaba Levi, nos seguían buscando- no previmos lo siguiente.

A casi de llegar a donde daríamos vuelta nos atacaron.

Eran dos hombres, nos pidieron darles lo que traíamos, pero Levi los conocía, y ellos no lo negaron en cuanto le dijeron que había matado a "su amigo" supuse que sería ese al que Levi saqueó y mató hace poco. Ellos traían una pistola, Levi sólo su navaja. Y yo, bueno, no era precisamente experto en peleas de ese calibre, lo único que tenía era mis puños.

Estábamos en desventaja.

A mí me pegaron cuando intenté detener a uno de ellos -el que no estaba armado- Levi por el otro lado intentó darle un navajazo, pero el otro disparó y casi le da en el pecho, fue que entonces, en ese pequeño descuido que uno de ellos de aspecto robusto, le pateó el cuchillo aventándolo lejos, entonces Levi intentó quitarle la pistola. Se disparó al menos dos o tres veces haciendo que mi corazón se detuviera por cada estruendoso ruido por temor a que Levi saliera dañado mientras yo era detenido de mis brazos que me los tenía agarrados hacia atrás de modo que poco podía moverme.

De un momento a otro los disparos cesaron, el hombre estaba encima de Levi y le había ganado la pistola, intentó disparar pero, ya no salió ni una bala, fue así que Levi se lo quitó de encima a darle un puñetazo en la cara, al parecer quería matarlo a golpes; el chico que me sostenía me liberó por querer ayudar a su compañero no sin antes darme un golpe en la mejilla que me hizo caer y marearme un poco, entonces, en medio de la oscuridad tirado en el suelo, di con algo que reconocí enseguida: ¡el cuchillo de Levi!

No tenía tiempo para vacilar, para pensar si estaba haciendo bien o mal. El chico que me había soltado sacó una navaja dispuesto a darle a Levi para defender a su amigo que era golpeado. No lo pensé, me lancé, le encajé el cuchillo por la espalda y lo retorcí, se quejó por el dolor pero enseguida cayó muerto.

Faltaba uno.

-¡oye tú!-le hablé al que estaba casi encima de Levi pegándole.

El hombre volteó; le enterré el cuchillo y enseguida lo saque. Aquel se veía la herida, y luego vio a su amigo sobre el suelo.

-ma...maldito...

Intento irse contra mí pero se lo volví a incrustar en su estómago en un movimiento rápido. Se cayó de rodillas y luego de lado. Yo, cegado por la ira, por la adrenalina, me monté sobre él y le enterré el cuchillo una, dos, tres, y no sé cuántas veces, disfrutando como el cuchillo perforaba la piel de aquel hombre que ya no se movía, solo cuando yo le atacaba con el arma. Ahí, en ese frenesí, sentí una mano detener férreamente mi muñeca.

-¡Basta Eren, está muerto!

Como si me sacaran de un trance, pude ver el cuerpo, a la poca luz de la luna de esa noche. Inerte, lleno de sangre, con los ojos abiertos. Reparé entonces lo que había hecho, asustado solté el cuchillo y retrocedí del cuerpo, Levi intentó acercarse a mí, yo me aleje dando con mi mano con el pie del otro al que había matado, me arrastré hacia atrás dando con la pared de algún edificio, no lo sé. Vi mis manos, llenas de un color negro, sabía que era sangre, sabía que no era mía.

-¡¿Qué hice?! ¡¿Qué hice?! ¡¿Qué hice?!

-Eren, cálmate...-Intentó ayudarme a levantarme pero le di un manotazo para que no me tocara.

-Levi...yo...acabo de...

-Está bien, todo esto no debió suceder, el problema era conmigo no contigo. Se lo merecían. Sólo te estabas defendiendo, es todo.

-¡No! ¡Los maté! ¡Los maté!¡Los maté! ¡Los maté!

-¡Cállate de una puta vez!-Me dio una bofetada tan fuerte que caí de lado, vi a Levi, iba a quejarme por su golpe pero entonces me tomó del cuello de la playera y me volvió a pegar al menos dos veces más.-¿Ya eres tú? ¡Debes calmarte! ¿Entiendes?

-Sí...-En eso me ofreció su mano como aquella vez que me pedía irme con él o si no me mataba. Le tome su mano y me levantó del suelo-Levi… ¿qué vamos a hacer?

-Nada, limpiaremos rastro de nosotros, déjamelo a mí.

Yo lo espere a unos cuantos centímetros aún aturdido por lo que acababa de hacer en lo que él reacomodaba la escena de lo sucedido.

-Es hora de irnos.

No repliqué por los cuerpos, algo como: ¿qué pasaría con ellos? Porque ni siquiera me atreví a mirar que había hecho Levi para "limpiar" fue que sentí su chamarra sobre mis hombros haciéndome sentir cálido, y devuelto a la serenidad. La chamara olía a Levi, y eso me ayudó a soportar mi realidad.

...

...

...

Como si me despertaran de una pesadilla, vi frente a mí una taza humeante de té que me era ofrecida por las manos de Levi supe entonces que estábamos en nuestra casa, que yo tenía una frazada sobre mi espalda y estaba encogido en el sillón.

-Tómatelo, te hará bien. Mientras voy a prender el baño.

-S-sí...

Levanté mis manos hacia la taza que me daba para recibirla, cuando me percaté de que temblaba y que mis manos estaban sucias, siendo sangre esa suciedad, di un brinco hacia atrás tirando la taza haciéndose añicos sobre el piso.

-L-lo...lo siento...

-No importa, solo es una taza...

-Ya lo levanto...-Me disponía a levantarme para limpiar lo que hice.

-Yo lo hago Eren-Me detuvo, sólo poniendo una mano sobre mi hombro regresándome al respaldo del sillón.

En eso se agachó y recogió los pedazos de la taza, los tiró en el bote de basura de la cocina y luego regresó con unas toallas de papel para secar el suelo del té derramado.

-Lo siento Levi...-Repetí, pero él no me dijo nada, fue cuando él me miro. Había visto muchas veces esa expresión en su rostro. Imperturbable, sin su ceño fruncido, pareciendo que era un muñeco de porcelana, pero, hallé algo diferente, de algún modo me miraba taciturno, preocupado, aunque no me dijera nada, de algún modo podía sentirlo.

-Noy a prender el baño.

Me aviso y salió.

Me quedé sólo unos momentos, fue que pensé en todo lo sucedido y en lo rápido que fue; ¿qué iba a pasar ahora? ¿Qué estaría pensando Levi sobre lo que hice? No me sentía yo mismo; aún aturdido, dejé la frazada sobre el sillón y fui hacia el baño, encendí la luz y me dispuse a lavarme las manos impetuosamente, viendo como el agua se llevaba aquel color carmesí disuelto; pese a eso, yo no creía del todo que el jabón y el agua se llevaran por el drenaje la acción que había cometido.

-Oí Eren-Escuche la voz de Levi tras la puerta.

-Me estoy lavando...-Informé, sin dejar de tallarme mis manos.

Pasó un rato y no podía quitarme ese color rojo alarmante, por más que me ponía jabón, que me enjaguaba, no se iba, se impregno para siempre en mi piel.

-¡Eren! ¿Por qué demonios tardas? ¡Sal de ahí!-Los gritos de Levi me hicieron brincar pero no le hice caso y seguí en mi labor.-¡Eren, con una fregada, sal de ahí!-Su voz sonó más alterada, incluso los golpes sobre la puerta me lo hicieron saber-¡Mocoso idiota!-Escuché como último hasta que la puerta fue abierta de un golpe.

-Levi...mira, ¡no se me quita! ¡No se me quita!

-¿De qué hablas? Tus manos están limpias.

-¡No es verdad! ¡Están llenas de sangre! ¡No se me quita, no se me quita, no se me quita!-Seguí tallando sobre el fregadero.

-¡Escúchate estúpido! Pareces loco.

Me agarró del brazo sacándome del baño.

-¡Debo lavarme! ¡La sangre no se me quita! ¡Debo lavarme Levi!

En eso sentí una bofetada, regresé mi cara incrédulo por su golpe cuando sentí que me tomó de la nuca y apoyó mi cabeza en su hombro.

-Cálmate Eren...-El calor de Levi, su aroma, su cercanía, y esa voz que usaba conmigo era tranquilizadora.

-Levi...yo...-Sentí mi barbilla temblar y las lágrimas salieron por sí solas, luego levanté mi vista, le tomé de los hombros-¿Cómo puedes hacer esto a diario? ¿Cómo le haces para que no te afecte? ¡Dime como! No quiero ser un asesino...yo no soy un asesino ¡dime que no lo soy! ¡Dímelo!

-¡Debes calmarte maldito mocoso!-Sus manos tomaron mi cara haciendo que no viera nada más que sus ojos, esos ojos grises, afilados, fríos, que ahora me miraban con preocupación-¡No eres un asesino Eren! Que te quede claro, lo hiciste para defenderte, es todo. Eran ellos o nosotros. ¿Entendiste?-Asentí y entonces sus manos se deslizaron por mis mejillas rodeando mi cuello y me abrazo, de modo que me agache a su estatura sintiendo de nuevo su cercanía.

Nos quedamos un rato así, abrazados y en silencio, en cuanto nos apartamos bese a Levi y él no me negó la afinidad, rodeé su cintura con mis brazos, y él se paró de puntillas para hacer el beso más profundo.

-Levi...-Gemí entrecortando el beso, pero no quitando la unión- Hagámoslo...-le bese de nuevo-Hagamos el amor...

-¿Así? ¿Lleno de san...?-Le puse un dedo en los labios, no quería que hablara, no quería que dijera esa palabra.

-Sí, no me importa...solo no quiero sentirme así...quiero estar contigo...por favor...

-No es mala idea...verte manchado de sangre...me excita

-¡Levi, estas demente!

- Jum...tu igual...

Y volvimos a besarnos, pero esta vez nuestros pies caminaban hasta la habitación donde, una vez dentro, Levi me tiró sobre la cama; no protesté, porque no me importaba como fuera, sólo quería estar con él. Lentamente, en medio de besos y caricias me deslizó la playera sobre mis hombros dejando mi pecho desnudo y expuesto, me recargué en la cama viendo como él se quitaba la suya y luego se inclinó para besarme de nuevo en lo que sentía que sus manos me acariciaban el pecho bajando lentamente hacia mis caderas que apretó y juntó con la suya.

-Oh...Eren...me pones...

Tomó mi pierna que apoyó en su cadera juntando más nuestra entrepierna notando que no sólo era yo, él estaba erecto, ansioso, removiéndose sobre mí con urgencia y premura. Mi erección se rozaba con la de él desesperadamente por satisfacernos a pesar de las ropas que nos estorbaban.

Escuché el ruido de la hebilla, y el zíper abrirse, sabiendo que eran los míos, levante mis caderas y Levi me quitó los pantalones, se inclinó sobre mí para besarme el cuello, tomar con una mano uno de mis pezones; apretándolos, jalándolos, chupándolos.

-Le...Levi...-me estribe de la colcha de la cama por la sensación que me recorría la piel hasta hacer que me erizara.

Poco después noté que ambos estábamos en bóxer, acariciando nuestras erecciones una contra la otra. Los besos eran más descarados, nuestras manos se deslizaban a complacencia por el cuerpo del otro. Levi dejó mis labios para continuar con mi cuello, con mi orejas donde metió su lengua, con mis mejillas, con mi cuello de nuevo, mi clavícula, mis pezones que atendió por un largo rato notando que estaban más grandes y rojos de lo normal, bajó esos besos a mi vientre, arqueé mi espalda y luego lo vi, dándome cuenta que no perdía atención ante mis reacciones, sus ojos serenos me desnudaban más de lo que mi cuerpo estaba, y tras esa tenue luz de la lámpara de la cabecera todo lo hacía ver en un entorno romántico y agradable.

Sus besos bajaron hasta mi ombligo donde metió su lengua y jugo un rato ahí como si se tratara de unos labios que besaba, sacó su lengua dejando un camino de saliva hasta mi bóxer, donde lamió a lo largo de mi pene que ya me dolía y sentía mojado.

-¡Levi!-Me moría de vergüenza, no por lo que hacíamos, sino por cómo me miraba, parecía que quería comerme, y así era porque enseguida, lentamente, iba descubriendo mi miembro, cuando yo le detuve-Esp...espera... ¿De verdad lo haremos?

-¿No era lo que querías?

-Sí, pero...dijiste que necesitábamos...cosas...

-Ya lo tenía previsto.

Del cajón vi que saco unos condones, y un frasco.

-Voy a hacértelo Eren...

-Levi, espe...mmmggnn...-Me hizo callar con sus labios sobre los míos.

Los nervios de repente me recorrieron por todas partes; sin embargo era una combinación entre nervios y deseo, porque él, una vez que me quitó el bóxer, abrió el frasco dejando caer ese líquido en su mano derecha, mientras me distraía con besos en mi cuello también hurgaba entre mis glúteos hasta que dio con mi ano el cual acarició por fuera para luego sentir una presión dándome cuenta que uno de su dedos estaba dentro, protesté, pero él me beso bruscamente, devorando todo a su paso hasta sentir la saliva deslizándose por las comisuras de mi boca. Luego una presión más fuerte, y una más junto con unas sensaciones que si en un principio me causaron incomodidad y extrañeza después se transformó en placer; no sólo eso, Levi tenía mi miembro en su boca haciendo que todo eso se volviera algo que me estaba haciendo perder la conciencia.

-Parece que está listo...

-¿Eh?

No comprendí de qué hablaba hasta que vi que se puso un condón y se inclinó hacia mí, puso una de mis piernas sobre su hombro, apoyó su mano izquierda en la cama y con la otra tomaba su miembro que acariciaba entre mis glúteos, como si tanteara el terreno.

-Levi... ¿Qué estas...? aaaahh...

Él soltó un gemido ronco al entrar en mí. Lo sentí claramente, me invadía por completo, pero no tuve tiempo para pensar puesto que enseguida comenzó a embestirme, primero lento y luego más rápido. Perdiendo aquella sensación de intromisión, volviéndose una sensación agradable, mi cuerpo lo sentía más caliente, mi respiración difícilmente podía controlarla al igual que mi voz, no podía callarme, porque cada vez que Levi arremetía contra mí podía sentir claramente que tocaba una zona que me hacía sentir un cosquilleo confortable, placentero, pero sobre todo...delicioso.

-Ah...Le… Levi...más...más...

-Jum... ¿más qué?

-Dame más fuerte...da...aahh...-En eso sentí que entró más profundo, en el momento que apoyo mi otra pierna sobre su hombro dejó todo su peso contra mí.- ¡Levi...voy a...!-En eso dio más estocadas y sentí que mi miembro fue sujetado por él. En lo que terminaba noté claramente como su miembro vibraba dentro de mí, así como su cuerpo se tensó y vi su mirada de placer, fue lo más erótico que pudiera yo haber visto. En lo que se nos pasaba el efecto del orgasmo lo aproximé a mí y lo besé tan fuerte como pude, y fui correspondido, ahogando ambos la respiración en el otro así como la dicha del clímax.

Se recostó a lado mío y yo me acurruqué, volvimos a besarnos y la temperatura volvió a subir.

-Otra vez...

-Mocoso pervertido...

Sus manos me envolvieron de nuevo en caricias, sus labios se pasearon de nuevo por mi piel, y yo volví a sentirlo dentro, era mío todo mío; sobre todo, yo era de él.

...

...

...

...

Desperté muy temprano en la mañana, percatándome de que Eren se aferraba a mí que apenas si podía moverme. La noche anterior él había matado a dos hombres a sangre fría. ¡Diablos! Juro que me excitó ver como apuñalaba a uno de ellos, quería hacerlo ahí mismo, con él, frente a los cadáveres, pero entonces me di cuenta que Eren no era un asesino, ni un loco como yo, si creo que lo estoy ¿qué persona pensaría tener sexo frente a unos cadáveres? Creo que no mucha, sin embargo a él, eso de verdad le dejo mal; no obstante, que hiciéramos el amor fue un forma de olvidarlo pero ¿lo olvidaría?

-Eren...oí... ¿no iras a trabajar?

Le moví y el frunció su ceño disgustado.

-No... no quiero...-Se removió en la cama apretándome más hacia el notando que tenía una erección matutina.

-¿Qué dices? ¡levántate estúpido!-A veces solía ser demasiado hostigador, le zafé de mí y le tiré de la cama de una patada-¡Irás! Tú buscaste ese trabajo, me hiciste pedirle a Hanji papeleo falso.-Él me miró del suelo incrédulo con apenas un trozo de sabana cubriendo su sexo. ¡Joder! Tenía que reprimirme, quería hacérselo todo el maldito día pero él tenía que hacer algo y tenía que ser responsable, no podía acompañarlo en sus berrinches de mocoso.

-Sí...es cierto...tomaré un baño...-Se cubrió con una de las sabanas, tomó una toalla del ropero y se disponía a salir de la habitación.

-Eren...

-¿Qué?

-No, no es nada... apúrate, aún tienes que ir a ver a Hanji a recoger esos papeles.

-¿Qué harás tú?

-Probablemente te acompañe, necesito arreglar algo con esa loca.

-Bien... no tardo...

Fue que me quedé sólo en la habitación. Quería preguntarle si estaba bien, saber si se sentía bien después de lo de anoche y no, no me refiero al sexo, eso fue muy bueno; recordar cómo se retorcía de placer bajo de mí, apretándome hacia su cuerpo, sintiendo su calidez...¡diablos! Pero eso no era, sino ¿qué pensaba sobre a los que mato? Creía que me acosaría con preguntas de que hice para limpiar sus huellas, que me echaría la culpa de que "por mí se hizo un asesino"; no obstante, eso no pasó, en cuanto salió del baño yo me metí a darme una ducha, al salir él ya estaba en la cocina, listo para salir. En silencio me acercó un plato con una cuanta fruta picada con yogurt, mi té en una taza, luego se sentó a lado mío tomando su leche con café y fruta igual que pude ver que cuchareaba.

-¿Qué putas te pasa? ¡Come!

-Jejeje nada...no tengo mucho apetito...-Lo sabía, sabía que pensaba sobre lo sucedido, pero ¿por qué no me decía nada?

Ni modo, tenía que hablar yo, era lo que detestaba de este mocoso, siempre con sus complejos existenciales.

-Oye Eren...sobre lo que paso anoche...-En cuanto dije eso se tensó, y pude ver un sonrojo en su cara que intento ocultar con una de sus manos.

-Me...me gusto...en serio...-Escuché que murmuró, pero no era lo que le preguntaba, y le descubrí el rostro percatándome que lloraba.

-¿Y ahora por qué lloras? ¿Sabes de qué te estoy hablando cierto?

Estoy bien, de verdad!-En eso vi que miró su reloj-¡Pero mira qué hora es!-Se limpió el rostro y se levantó de inmediato de la silla-¡Se me hará tarde para mi trabajo!

¿Me estaba evitando? Sí, lo supe, estaba evitando que le interrogara, y no es que realmente quisiera hacerlo, pero Eren me preocupaba mucho más de lo que yo pudiera decirle con palabras. En cuanto salimos fuimos a ver a Hanji. Ella le dio los documentos y se despidió de mí dándome un beso en la mejilla, volví a insistir sobre lo que había hecho, incluso le dije que yo le llevaba, pero de nuevo, como en el desayuno, me evitó. Esperaba poder arreglar eso luego, por ahora lo que me ocupaba era una deuda con Hanji.

-con esto termino de pagarte lo que te debía-me arrimó una gran tajada de billetes.-cuéntalos, si no estás seguro.

-no, sé que te mearías de miedo si no me pagas lo que me corresponde.

-Jajajajajaja

Como siempre su risa escandalosa y exagerada. ¡Cómo odiaba a esta mujer! Pero era la que me daba de comer, no podía quejarme, cuando me disponía a irme después de darme indicaciones de ver a uno o dos de sus clientes me detuvo.

-Oye Levi... ¿Qué le sucedió a Eren?

-¿Ah? ¿A qué viene tu pregunta? Lo que pase con él es mi puto problema.

Hablo en serio! Se veía decaído...le pregunté pero no quiso decirme nada.

-Él está bien, además no debe importarte, él es mi asunto-No era verdad, pero tampoco le contaría lo que sucedió; me di la vuelta para irme pero ella me detuvo esta vez sosteniéndome del brazo.

-Insisto...él dijo algo raro antes de irse.

-¿Qué cosa?

-Gracias por todo, cuida bien de Levi.

-¿Y?

-¿No te das cuenta? Se estaba despidiendo Levi.

-Tsch.. .no seas estúpida, él teme de mi cada vez que voy a cobrarle a alguno de tus putos drogos, por eso te lo dijo.

-Creo que aquí el estúpido es otro...Levi, es en serio, creo que Eren piensa irse, si es así debe ser una razón muy fuerte ¿Qué demonios le hiciste?

No es tu problema!-Me estaba cabreando, desde que conoció a Eren no ha parado de preguntarme una y otra vez sobre él, y ahora cree saberlo todo. ¡Ella no tenía ni puta idea!

Ah! O sea que sí pasó algo ¿Qué fue?

No es tu problema!-le repetí y ella me volvió a sostener del brazo, fue cuando yo saque la pistola (que ella me dio pero que casi no usaba) de mi chamarra y me giré apuntándole justo entre ceja y ceja-Suéltame...

-¿Es en serio?

-No eres quien, y no me hagas repetirlo, ¡suéltame! O te volaré los sesos y sabes que no amenazo en vano-Lentamente ella me dejó y yo guardé el arma.

Demonios contigo Levi! ¡Escúchame!

-Nos vemos más tarde...-Ya no quería discutir así que salí de su departamento de porquería y me dirigí a hacer mi trabajo.

Ese día tenía que ir a ver a tres cabrones que le debían dinero a Hanji, y no era cualquier cantidad, eran miles. Moblit pudo reparar su bocho (que aún me sigo preguntando porque no lo cambiaba por algo más actual si tenía con que comprárselo) y me llevó. El primero me pagó en cuanto le apunté con la pistola (que normalmente la usaba para amenazar, para matar usaba el cuchillo) se hizo en los pantalones y soltó el dinero, de cualquier modo se llevó una cortada en el brazo como reprimenda para la próxima vez. El segundo fue más difícil. Toqué varias puertas a donde vivía -que era una pocilga aún peor que la de donde residía Hanji- y como no me abrió, entré de una patada, en cuanto estuve dentro pude escuchar aquella música estruendosa y ridícula tan fuerte que me aturdió, revisé todas las habitaciones y en una encontré al susodicho retozando con una puta, disparé a la cama y ambos me dedicaron una mirada llena de terror.

-¿Quién eres? ¿Qué es lo que quieres maldito loco?-Este tenía agallas, eso, o era muy estúpido para no temer a morir.

-Hanji, le debes dinero, vengo por él.

-¿Ah? ¡Se lo pagare cuando tenga! Ahora sal de mi casa.

-¿Disculpa? Creo que no has entendido bien pendejo, si no me das los $15000 te mueres aquí.

Y yo te dije que no tengo!

-Bueno, si así serán las cosas...-recargué la pistola y le disparé a la prostituta justo en un ojo cayendo hacia atrás y muriendo al instante.

Maldito loco! ¿Qué has hecho?

Hablo muy en serio idiota! ¡Dame el dinero o si no serás el siguiente en tener una bala en la

cabeza!

-Es… está bien...tranquilo...ya...ya te lo doy...-En eso se aproximó a una cajonera para sacar lo que yo suponía era dinero, pero cuál fue mi sorpresa que sacó una 45 y me disparó.

Por un pelo la esquivé dando esa bala en el marco de la puerta, entonces intenté darle, pero él me alcanzó a dar en un brazo, cuando vio que flaqueé se acercó para dispararme de nuevo, pero entonces le disparé justo en el estómago haciendo que cayera de rodillas mientras se sostenía el vientre.

Basura inmunda!-Le dije eso para luego dispararle justo en la cabeza.

Estaba herido, pero aún tenía que cumplir con mi trabajo, saqueé por todos lados dando con reservas de cocaína, heroína, y mariguana, lo tomé y lo guardé en mis bolsillos; si lo vendía Hanji con eso me pagaría, revisé aquella cajonera y encontré al menos unos $5000, un reloj de oro y otros $2000 bajo el colchón dentro de un calcetín viejo. En cuanto terminé puse los cuerpos sobre la tina del baño e hice parecer que entre ambos se mataron.

Al salir Moblit me esperaba dentro del bocho.

-¿Te pagó?

-¿Te lo parece?-Me detenía la herida del brazo, cerca del hombro.

Te disparó! ¡Diablos Levi, estas sangrando mucho!

-Tsch… no seas...paranoico...solo fue un rasguño. ¿Dónde está el otro que falta?

Ni de broma! Iremos con Hanji para sacarte la bala.

-No... Esto puede esperar...

No seas terco!

En eso arrancó el bocho y en lo que nos íbamos de él lugar me comencé a sentir mareado, supuse que era la pérdida de sangre; Moblit me ayudaba a apretar la herida muy a pesar de que me había puesto un torniquete, yo no me sentía bien, escuché apenas que me decía que ya faltaba poco para llegar.

No supe de mí al menos un buen rato sino hasta que sentí que dos personas me sacaban del auto viejo y me subían a el departamento. Ahí me dejaron caer sobre uno de los sofás y vi que Hanji se aproximaba a quitarme el torniquete remplazándolo por alcohol que fue suficiente el ardor por la herida para que dejara de estar semi inconsciente.

Estúpida, arde!-Gruñí, pero ella hizo caso omiso.

-Iba a llevarlo al hospital, pero decidí mejor traerlo para acá-Notifico Moblit que parecía nervioso, como si en su vida no hubiera visto una herida de una bala, pinche estúpido.

-Hiciste bien, en el hospital harán preguntas. Moblit ayúdame a pasarlo para la cocina.

-S-sí...

Entre Hanji y Moblit me ayudaron a sentarme en una silla cerca de la estufa para esterilizar un cuchillo.

-Aguanta Levi, voy a sacarte la bala, esto va a dolerte.

-No me hable como un niño, solo hazlo y ya.

-Jajaja...ni una herida merma tu mal genio ¿eh?-Luego de eso miró a su compañero-Ayúdame, necesito que le sostengas aquí mientras le saco la bala.

Moblit me hizo presión entre mi axila levantando mi brazo que lo sentí algo dormido, luego Hanji me pasó una botella con whisky y le di un largo trago, después de eso me metió el cuchillo en la herida escarbando la bala; reprimí el dolor, era punzante e insoportable pero me aguanté hasta que vi que Hanji dejó caer la bala sobre un plato.

-¡ya salió!-informo; coció y luego me vendó, me acercó un cigarro que encendió por mi y le di una fuerte calada.-Es mari, te ayudara a que el dolor pase.

-Odio tener que fumar tus porquerías

-Jajaja sólo es esta vez, tranquilo.

Me estuve un rato en esa silla y cuando intenté pararme Moblit intentó ayudarme pero yo lo aleje, si algo que detestaba era sentirme inútil o dependiente.

Yo puedo!

-Pero...

-¿A dónde vas? Perdiste sangre y necesitas reposar.

-No, a esta hora Eren ya volvió y...

Aaaah! Así que es por él. Deberían comprarse un celular, y le mandarías un mensaje súper amoroso: "mi niño, cariñito, ya mero llego, no te apures, te mando muchos besos, muak, muak muak"-Se burlaba fingiendo que tenía una celular en las manos y escribía en él; sí que era un maldito fastidio, drogada o no era una completa molestia.

- Tsch...deja de decir tonterías, loca estúpida. Me largo ya-Vociferé parándome de la silla con toda la intensión de largarme de ese lugar que ya tenía impregnada el aroma a mariguana y demás porquerías alucinógenas en los muebles deteriorados y viejos de ese chiquero que la loca llamaba casa.

-Que Moblit te lleve...

-Sí, por mí no hay problema.

-Tsch...bien idiotas...-En eso recordé y saqué de mis bolsillos lo que había juntado, dándoselos a Hanji sobre la mesa-Aquí está tu puto dinero y algo de droga que igual puedes vender.

Ella se inclinó hacia la mesa; contó el dinero y vio el reloj; y, de un momento a otro, me abrazo efusivamente, estaba aún débil, pero si no fuera por eso la hubiera golpeado directamente en la cara; no me importaba que fuera mujer u hombre, si me sacaban de mis casillas era igual.

Aah, cuidado loca!

-Jajaja lo siento es que... Levi esto es… mucho más de lo que esos puercos me debían-Le gustaba exagerar, yo le traía siempre más de lo que le debían porque yo me llevaba la otra parte así que básicamente era algo reciproco. Entre más le llevaba, más me tocaba; debía admitir que en eso está loca era justa.

-Sí bueno...es todo tuyo, en cuanto vendas eso necesito mi parte.

Claro! Ahora vete, tu cariñito debe estarte esperando.

-Tsch...-Ni siquiera me molesté en protestar.

Salí del departamento de la loca y Moblit se encargó de llevarme a la casa donde vivía con Eren, ya eran pasadas las 7 de la noche lo que me decía que él ya había regresado de su trabajo.

Cuál fue mi sorpresa que, al estar dentro, la casa estaba a oscuras, Moblit encendió la luces y yo aún débil y un poco colocado por la mariguana busque a Eren ingenuamente.

-No está...a lo mejor sale más tarde de su trabajo.

-No...Esto está raro...

Vi que Moblit se metió a la cocina y regresó con un papel en las manos.

-Levi, creo que debes ver esto.-Me lo entregó y pude leer lo que en el contenía.

"Lo siento, adiós Levi"

Maldito mocoso idiota!

-Levi...

¿En qué momento habrá puesto la nota? ¿Cuándo nos fuimos, o regreso y la dejo? ¡Al diablo! Ahí fue donde pasé a la habitación percatándome de que algunos cajones estaban vacíos y una mochila que estaba dentro del ropero ya no estaba. Se había ido. Regresé a la sala, Moblit me vio y cuando cruzamos miradas pude ver tristeza en él, tristeza que no sentía; Estruje el papel, iba a romperlo en pedazos pero no lo hice, volviendo a releer las palabras escritas por Eren. ¿Cómo no lo advertí? Su actitud ese día había sido decaída, inusual, hasta la idiota de Hanji me dijo y no le hice caso; No, yo no me sentí ni triste, ni arrepentido ni nada parecido a eso, entendí las razones de Eren, pero así como las entendí, también me llenó de rabia al sentirme traicionado y lo único que me cruzó por la mente fue; buscarlo, encontrarlo y... ¡matarlo...!

*.*.*.*.*.*


Wuaaaa *-* ¿Qué creen que suceda? ¿Donde se fue Eren? ¿ Creen que Levi lo encuentre? ¿Qué pasará entonces? pues eso lo sabrán en él siguiente capítulo xD ¡espero les haya gustado :D ¡gracias por leer! no olviden dejar un review, fav, o follow ¡lo que ustedes gusten! será bien recibido. :3

Aquí responderé algunos reviews de personitas queridas sin usuario.

Javier: mi javiiiiii -le abraza- me da muchisisimo gusto que te guste :D después de todo este fic es tuyo y surgió gracias a ti. Lamento muchisisimo la espera, pero espero que este capitulo valga mucho la pena. besos mi buen amiguito *-*

DIMAGEMO:Jajajaja siii amiga, policia y ladrones, pero en este caso es una asesino y su enamorado :v si bizarra, al por mayor XD me agrada que te guste lo que escribo y es bonito tenerte por aca ¡gracias por tu comentario! :D espero te guste este *-*

Ayane: Hola :D gracias por leer y comentar. jajajaj así es Eren, lo ama de verdad y pues si...de hecho el titulo lo escogí con cuidado porque es eso, un amor enfermizo jejjeje ¡me alegra saber que te guste! espero verte en otro review. ¡saludos!

Bueeeeno eso es todo por hoy :D Espero tener el final pronto *-*

¡GRACIAS POR LEER!

¡Saludos! ;)