2-Conociendo a Norrington
De repente se había dado cuenta de todo lo que necesitaba esa puesto y pensó que, si no le agradaba, lo dejaría.
-No seas tonta-se volvió a decir-No tienes a donde ir.
Llego a la casa, muy bonita por fuera, y llamo. Nadie le contestó. Volvió a llamar con mas insistencia, pero fue inútil. Se sentó en el escalón de la puerta a esperar. Esperaría todo lo que hiciera falta.
-¿Y si el puesto esta cogido?... No. Entonces me habrían abierto. Tenia que haber ido ayer con mi tía. Pero es que...-sollozó. No podía olvidar a su madre, que la había dejado sola. Si se metía en esa casa significaba que no saldría nunca mas, no relacionarse con nadie, y acabaría siendo una vieja soltera, que de lo único que sabe es de cocinar, limpiar y coser. Se entristeció tanto pensando en todo esto que se puso a llorar.
Eran las 7 de la tarde, se había pasado todo el día allí, sin comer y el teniente no llegaba. Ni la mujer del mercado se había pasado por allí. Estaba cansada y hambrienta, y también harta de llorar. Empezaba a caer la noche cuando un hombre de uniforme se acercó a la casa. Claire no le reconocía, aunque tampoco sabía como era el teniente. Se puso de pie y se sacudió el vestido. Cuando el hombre estuvo lo suficientemente cerca, la chica le pudo ver bien. En efecto, no le conocía, pero era un hombre joven y atractivo. Ella le sonrío.
-Buenos dias-le dijo y se inclino ante el.
-Buenas... noches-dijo el hombre sin entender nada y con las llaves de la casa-¿Queréis algo?
-Oh-la chica se sonrojo-Mi nombre es Claire, soy la sobrina de Kate y vengo a ocupar su puesto-contesto. El hombre asintió sonriendo.
-¡Ah! Yo soy el teniente James Norrington. Pero, os esperaba para ayer-dijo y se acercó a la puerta-Si queréis lo hablamos mejor dentro-Claire asintió y paso tras el. La casa era hermosa. La chica siguió al hombre, quien le condujo hasta un salón donde le indico que se sentara.
-¿Habéis estado esperando mucho?-le pregunto Norrington.
-Eh...bueno, si.-contesto nerviosa-Desde la mañana.
-¿La mañana?-se sorprendió-Disculpadme pero, os esperaba para ayer. Estuve todo el día esperándoos-explico.
-Perdonadme...es que... No pensaba venir, y todavía no se si me quedare con el puesto. Le doy las gracias por ofrecérmelo, pero no se si...-se quedo en el aire y le sonrió. El hombre se puso de pie.
-No digáis eso. Pienso trataros bien. ¿Alguna vez se quejo vuestra tía?-el hombre se rió y sin esperar respuesta dijo-¿Queréis beber algo?-Claire, aunque estaba muerta de hambre y sed, dijo:
-Solo un vaso de agua, por favor-el hombre se dio cuenta de su modestia. Se dirigió a la cocina y cuando volvió, se puso alado suya y sin entregarle el vaso, dijo:
-Para trabajar tendréis que tener confianza conmigo. Sedme sincera, ¿Vale?-Claire asintió, luego Norrington le entrego el vaso y se sentó. La chica bebió todo lo lento que su sed le permitía.-¿Sabéis cocinar?-le pregunto. Claire asintió-Bueno, pues poneos en pie-los dos se levantaron-Venid conmigo a la cocina-avanzaron hasta una gran habitación con sus fogones, su fregadero y sus armarios-¿Podréis preparar una sopa?- la chica asintió-Bien, pues yo me voy a dar un baño. Familiarizaos con la cocina. Ya os avisare cuando quiera que este servida-luego se dio la vuelta y se fue. Claire aspiro exageradamente. Cuando habia estado con el era como si se estuviera aguantando la respiración.
-¿Que me pasa?-se dijo-Vamos, tienes que preparar la mejor sopa de tu vida,¡A cocinar!
Próximo capitulo: Comer juntos