3 Comer juntos
Claire estaba atareada removiendo una olla cuando Norrington apareció.
-¿Como vais?-le pregunto. Claire le miro.
-Bien, creo que me esta saliendo bien-contesto.
-Vale. Cuando este hecha, llevadla al comedor. Podréis comer conmigo.
-¡¿Contigo?!-exclamo.
-Si, no tenéis por que hacerlo sola, al fin y al cabo somos los que estamos aquí. No me importa que lo hagamos juntos para no estar solos-la chica asintió-además de que creo que tenemos que hablar bastante.-Claire volvió a asentir. El hombre sonrió y salio de la cocina.
-¡Tonta!-se dijo y se dio un golpe en la frente-¿Por que no hablas?¿Que me pasa?-la chica estaba desconcertada.¿De que tenían que hablar? Creía que ya estaba todo explicado. Bueno, esperaba que pudiera dormir en la casa, por que si no...
Cuado la comida estuvo hecha, y la mesa puesta, Claire llamo a Norrington y llevo los platos a la mesa. Luego, tímidamente, se sentó junto a el.
-Espero que os guste-dijo la chica.
-Seguro que si-dijo Norrington y empezaron a comer- Decidme, ¿Por qué no pensabais venir?
-No lo se...-contesto- Todo ha sido muy repentino y... bueno, ha sido un cambio muy brusco para mi, de estar viviendo con mis padres en mi casa a de repente dejarme sola y ponerme a trabajar. Me da miedo pensar que no volveré a ser libre...
-¿Ser libre?-repitió el hombre extrañado- No creáis que os voy a tener encerrada todo el día-y sonrió.
-Ya pero... no es lo mismo. De todas maneras no sabría a donde ir...
-No os preocupéis-dijo Norrington para tranquilizarla y luego dijo:- La sopa te ha salido riquísima.
-Bueno, pero mi especialidad son los postres. En especial uno, que tiene un ingrediente secreto y los hago riquísimos. Es solo para ocasiones especiales.
-Espero que un día lo pueda probar.-dijo interesado- Y, sobre todo, que tengamos eventos que festejar.
-Ojalá-dijo Claire y cambio de tema- Dormiré en la casa, ¿no?
-Si, claro-contestó- Bueno, yo no obligo a nadie, pero en nuestras situaciones, en las que estamos solos, podréis quedaros- Entonces a Claire le vino una cosa a la mente que hizo que pegara un brinco de la silla. Norrington la miro asustado.
-¡Oh!-exclamó ella- Ahora que lo decís, no he traído mi equipaje ni mis cosas- El hombre, calmándose, dijo:
-Pues..., ¿qué haremos?-y sonrió sin darle importancia.
-No me importara ir a en un momento a recogerlo-dijo , pero a Norrington no le pareció muy buena idea.
-¿De verdad? Es muy tarde...
-No importa, no vivo tan lejos-se excusó.
-¿Y tampoco puedo acompañaros?-preguntó, y Claire, para no causarle molestias, dijo:
-No, no se moleste, señor-Norrington no insistió y siguió comiendo. Poco después saltó, un poco de broma.
-¡Me va a remover después la conciencia al dejar a una mujer ir sola a su casa de noche, y luego volver.- Claire empezó a pensar si seria una descortesía denegar su acompañación.
-Lo siento-se disculpo- Ha sido culpa de mi torpeza. Pensaba que no me iba a quedar.
-No se disculpe-dijo el hombre y la miro-¿Y ahora os vais a quedar?
-Bueno, he de decir que en un principio me preocupaba saber a quien iba a servir, pero... estoy mas tranquila-contesto y se rió. El hombre se rió también.
-Sabéis, vuestra tía estuvo mucho tiempo trabajando para mi y, aunque nos llevábamos muy bien, no tenia esa facilidad de habla que tenéis vos y, ni mucho menos, me dejaba que le ayudase en las tareas, ¡Creería que se lo iba a descontar del sueldo!-dijo riéndose. Estaban muy relajados y habían congeniado muy bien.
-Bueno, yo no me hable mucho con mi tía, sobre todo desde que murió mi padre. Pero he de decir que ahora me alegro de que me halla dejado este trabajo. Y no se lo pude decir. Estaba tan... desconcertada.-dijo la chica y acabo de comerse la ultima cucharada de sopa.
-Seguro que ella lo entiende. Es muy comprensiva-dijo Norrington y se acabo también su plato- Me ayudaba y me daba consejos incluso de trabajo. Y siempre me sirvieron-la chica le sonrió, agradecida, y se puso de pie.
-Siento no poder haber hecho nada mas-dijo y se dispuso a recoger los platos, pero Norrington la interrumpió.
-No os reocupéis. Yo recogeré la mesa. Vos id cuanto antes a vuestra casa- Claire, agradecida, asintió y salio de la casa. Estaba contenta. Era mejor de lo que esperaba. Aunque solo había estado unas horas con el Teniente Norrington, pensó que le trataría bien. Además de que era atractivo... Podría haber sido un buen partido si ella no fuera su sirvienta y fuera, coma antes, una niña que espera tener la edad para casarse con quien sus padre eligieran, situándola en una buena posición y sin tener que mover un solo dedo en todo el día. Pero no se entristeció. Pensó que era mejor vivirlo como si fuera una aventura.
Llego a su casa, cogio una maleta y metió adentro todo lo que pudo, desde objetos hasta toda su ropa. Luego, sin entretenerse, se despidió de la casa y salio de allí, un poco afligida.
Próximo capitulo: Explorando la casa
