5- Varios despistes
Claire salió de la bañera cuando el agua se hubo enfriado, después de haberse relajado un rato. Cuando se hubo vestido, cogio su ropa sucia y se dispuso a llevarlas al lavadero, pero, ¿Donde estaba? Salio de aquel corredor y se dirigió a la salita. Norrington todavía seguía allí.
-Señor-le interrumpió la chica. El hombre levanto la cabeza- ¿Donde esta el lavadero?
-Enfrente de la cocina-le contesto. Claire se dirigió hacia allí. Era una habitación pequeña, con una pila, una silla y un cesto donde solo había la poca ropa que Norrington había dejado aquella noche. Claire deposito la suya allí. Luego, se dirigió hacia su habitación y, al pasar por la salita, Norrington le dijo:
-¿Os vais a acostar ya?-la chica, nerviosa por saber si estaba haciendo algo mal, se dio la vuelta y se dirigió a el enseguida.
-Eh... Yo...¿Queréis que haga algo mas?-pregunto.
-No, no.-Contestó el hombre-Pero por lo menos podríais decirme que os vais a dormir-La chica, un poco avergonzada dijo:
-Oh, lo siento. Pues... Me voy a la cama. Buenas noches.
-Buenas noches-se despidió de ella el hombre, pero se acordó de algo.
-¡Oh! Mañana vaciare el agua le la bañera y lavare la ropa sucia-dijo.
-No importa. Buenas noches-volvió a decir. Claire asintió y salio de la salita.
A la mañana siguiente, Claire se despertó con un ruido insistente en su puerta. Un poco asustada, pregunto:
-¿Si?¿Quien es?.
-Claire, soy yo-dijo la voz de Norrington-¿Puedo pasar?-la chica se tapo hasta la barbilla, muy adormilada.
-Si, pasa-contesto. El hombre entro en la habitación con prisas mientras se ponía la chaqueta.
-Claire, son mas de las siete. "Deberíais" haberos levantado ya y haberme preparado el desayuno.
-¿A las siete?-dijo sorprendida.
-Si, y yo voy a llegar tarde. Ya me da igual porque he desayunado. Quiero que... hagáis mi cama, limpiéis la bañera, hagáis la tuya, lavéis la ropa y freguéis el suelo de la entrada. Llegare aquí sobre la 1, así que quiero que tengáis la comida lista para esa hora y que valláis al mercado a comprar.-la chica se quedó sin palabras- ¿Esta entendido?
-Si... ¿Que quiere el señor para comer?-pregunto.
-Hoy me apetece pescado-dijo como si fuera un capricho. Espero a ver si Claire decía algo, pero como no lo hizo, se dio la vuelta y se fue. Aunque ella juraría que estaba sonriendo al marcharse... Se levanto de la cama sin ganas y se dispuso a sacar las cosas de su maleta. Entonces abrió el armario y se encontró con un atuendo de sirvienta.
-Oh, no-se quejo, mirándolo con desprecio. Lo saco de la percha y se coloco un sercillo vestido, luego, se puso el delantal y se quedó mirando a un gorrito, a conjunto con el vestido-Si piensa que me voy a poner esto...- dijo, lo cogio y lo hecho al fondo del armario. Luego coloco las cosas en su sitio y salio de la habitación- A ver... Hacer la cama de Norrington-se dirigió al cuarto de enfrente y se encontró con una cama patas arriba.-Este hombre parece que duerme con un león-se dijo y empezó a hacer la cama con desgana. Cuando la termino, se fue a su cuarto, que lo ordeno he hizo su cama. Después se dirigió al baño. Vació el agua de la bañera y la limpio. Luego cogio agua limpia y puso el cubo sobre las cenizas de la noche anterior.-Que hay que hacer ahora...-dijo recordando-Lavar la ropa sucia de Norrington.¡Nunca he lavado nada que no sea mío!-se dirigió al lavadero. Tampoco tenia tanto que lavar. Lavo las prendas una a una y luego las metió en un barreño y salio al patio de atrás. Era muy hermoso y grande. Tendió la ropa y decidió sentarse un rato al sol de la primavera.
-Esta es mi rutina diaria. Que le voy a hacer. Todavía me quedan tres horas para ir al mercado, limpiar la entrada y hacer la comida. Mientras esta se hace, entonces será cuando limpiare la entrada-se decía, pensando para si misma y adormilada por el calor del sol-Las siete... Eso es muy temprano para levantarse. Y por lo menos tendré que hacerlo a las... seis y media para que el desayuno de Norrington... este bueno... y caliente...-y la chica se durmió, tirada en la hierva.
Proximo capitulo: Otra sirvienta.