6- Otra sirvienta
Claire abrió los ojos y, al ver donde estaba, asustada, se puso de pie y entro rápidamente en la casa.
-¿Que hora es?-se pregunto y se fue corriendo a la salita, donde había un reloj. Eran las una menos cuarto. Y si no pego un grito fue porque se escuchaban ruidos extraños procedentes de la cocina. Alguien había allí. Se acercó sigilosamente y asomo su cara. Era la mujer del mercado, y estaba cocinando.
-¿Que hacéis vos aquí?-le pregunto Claire entrando en la cocina, desafiante.
-El teniente Norrington me ha contratado como cocinera-contesto. Claire no entendía nada-Llegue y nadie me abrió. El señor tuvo que venir a abrir la puerta y ni decidió molestarte. Supongo que vería que estabais muy ocupada durmiendo-la chica, avergonzada, miro al suelo.
-Lo siento..
-Disculpaos al señor, no a mi. Me llamo Susan.
-Yo me llamo Claire.-Entonces la mujer miro al pelo de la chica y dijo:
-No lleváis vuestro gorro-Claire abrió mucho los ojos.
-Eh... Ya. Bueno, tengo que ir al mercado y..
-No. Ya he ido yo-le interrumpió la mujer.
-Bueno, pues, iré a fregar la entrada-dijo ya cansinamente la chica y se fue al lavadero a cojer un cubo de agua.
-¿Que pretende esa mujer?-se dijo-¿Quitarme el puesto? Esas tareas eran mías, o por lo menos la de ir al mercado.- Se dirigió a la entrada, se agacho y se puso a fregar con ahínco, un poco contrariada-Y Norrington me ha visto durmiendo en el patio, que vergüenza... No durare ni tres días. Y esa Susan me tiene manía...-de repente llamaron a la puerta. Claire se acercó y la abrió. Era Norrington.
-Buenos días, señor-le dijo la chica mientras le dejaba pasar y cerraba la puerta.
-Buenos días, ¿Has tenido una buena siesta?-le dijo el hombre andando, pero la chica le paro.
-¡No! Señor, discúlpeme. Ha sido un error. No estoy acostumbrada a levantarme tan temprano, además de que no pase una buena noche, la... noche...anterior-Claire estaba muy nerviosa y muerta de vergüenza. Norrington la miro y dijo:
-No os preocupéis. Lo voy a pasar por alto. Creía que no abríais porque os había pasado algo-el hombre siguió andando hacia la cocina. Luego allí dijo:-¿Habéis conocido ya a Susan?-las dos asintieron- Bueno, pues servid la mesa cuanto antes-y salio de la habitación sin mirar a nadie. Claire no se movió de su sitio.
-¡Eh! Niña,¿No te has enterado? Pon la mesa-dijo Susan regañándola. La chica la miro de mala gana y llevo los cubiertos al comedor. Ahí ya estaba Norrington sentado esperando. Claire le puso los cubiertos en su sitio y dijo:
-Señor, yo...
-Claire, ahora no puedo hablar-le interrumpió el hombre. Susan acababa de aparecer con un vaso y una botella. La chica asintió, miro al suelo y se fue rápidamente a la cocina, un poco afectada. No le dio tiempo ni a pensar, pues Susan acababa de aparecer y le ordenaba que le llevara el plato a Norrington. La chica asintió y volvió al comedor. Le puso el plato por delante mientas oía como Susan, en el comedor decía:
-Ya he terminado por ahora, señor.
-Vale, muchas gracias Susan. Hasta la noche-se escuchaba que decía Norrington. Luego la mujer volvió a la cocina.
-Cuando el señor se termine el plato-le dijo-Llevadle esta ensalada y mirad de vez en cuándo si se le termina el vaso de agua.-Claire asintió y, cuando la mujer se hubo dado la vuelta, la chica le hizo una mueca. Luego se escucho como se cerraba la puerta de la entrada.
Próximo capitulo: El postre secreto.
