12- Fiesta destrozada
Después de estar Claire un rato mirando como unas gaviotas volaban de aquí para allá y una se hacia sus cosas en el vestido de una mujer, un grupo de soldados empezaron a correr hacia el puerto. La gente empezaba asustarse. Claire se atrevió y les siguió. A alguno de ellos creyó escucharles el nombre de Norrington, y eso no le pareció ser nada bueno. Mientras corría, pensó en lo peor... y también en lo mejor. Casualmente, era lo mejor. Se encontró de frente a un gran numero de soldados, precedidos por Norrington y el gobernador, y en mitad de todos, Elizabeth Swamm, presa de un pirata de largo pelo negro y trencitas en la barba. Parecía que estaban negociando. Desde donde estaba Claire no se escuchaba nada.
-¿Qué habían estado haciendo Norrington y Elizabeth para que acabaran así?-pensó.- En especial Elizabeth, que estaba mojada y... ¡No llevaba vestido!-de repente el pirata soltó a Elizabeth y salio volando por los aires. Los soldados empezaron a disparar, y el hombre se escapaba. Entonces, en un abrir y cerrar de ojos, los soldados se dieron la vuelta y Claire ni se pudo mover. Como una avalancha, se les echaron encima, y ella los intentaba esquivar. Uno de ellos la empujo de tal modo que la tiro al suelo. Al momento siguiente, el lugar estaba desierto. Se levanto con dificultad y se levanto el vestido. Tenia la pierna raspada con un poco de sangre y tierra. Tenia que desinfectarlo. Abatida, se dirigió lentamente hacia la casa. Quien sabe lo que estaría haciendo Norrington con Elizabeth, y ella estaba herida y se le había acabado la fiesta. Llego a la casa y se fue al baño. Se quito el vestido, quedándose en camisón. Se lo subió hasta debajo del muslo y cogio un bote de alcohol y, mordiéndose el labio, se paso el algodón empapado por la herida. Pego un salto y se puso a dar vueltas y saltar por la habitación. Se le iban a saltar las lagrimas. De repente, sin esperarlo, la puerta del baño se abrió de par en par y apareció Norrington, con la espada en ristre, apuntando a la chica. Claire pego un grito, perdió el equilibrio y callo para atrás. El hombre soltó la espada y se acercó a ella para ayudarla.
-¿Estáis bien?-pregunto cogiendole la mano e intentándole mirar lo menos fijamente posible. Pero no pudo evitar ver la herida de la pierna.- ¿Qué os ha pasado?- Claire intento disimular y se tapo mejor con la poca tela.
-Nada. Me he caído-contestó nerviosamente. Norrington se agacho para ver la herida mejor, pero la chica se aparto enseguida.
-Dejádmelo ver. ¿Cuándo os lo habéis hecho?-pregunto preocupado.
-Hace un rato. En la ceremonia. ¿No deberíais estar allí?-Norrington se quedo un porco sorprendido por la aspereza de su palabras.
-Veréis... Surgió un problema. Apareció un pirata, que secuestro a la Señorita Swamm. Pero ya lo hemos capturado. Os estaba buscando.-Claire frunció el ceño.
-¿Y por que habéis aparecido aquí, apuntándome con la espada?
-Escuche ruidos, y no pensaba que estuvierais aquí-contesto. La chica pensó un momento y luego dijo:
-¿Y que hacíais aquí si me estabais buscando?-Norrington no quiso contestar a la pregunta y se dio cuenta de que a ella le pasaba algo.
-¿Qué ocurre?¿Qué os ha molestado? Ah, ¿Es por mi intromisión, no? Por el susto. Pues lo siento. Hablaremos cuando estéis vestida-dijo rápidamente y salio del cuarto. Claire no pudo soportar la presión y se puso a llorar. Por su culpa iba a estropear el mejor día de Norrington, y el no se lo merecía. Se puso otra vez el vestido, dejando a un lado a pierna, aunque le dolía, y salio del baño, cojeando. El mas mínimo roce con el vestido en la herida le dolía. Fue valiente y, disimulando, se dirigió al salón.
Próximo capitulo: Nuevos sentimientos
