14- El secuestro
Se hacia tarde, y Norrington no llegaba. Claire tenia la comida lista y preparada. Ella ya había comido. El hombre estaba tardando demasiado. Decidió no preocuparse e irse a la cama. Estaba muy cansada y lo necesitaba. Cuando ya se había puesto el camisón y echado para atrás la ropa de la cama, un gran estruendo la hizo pararse en seco. Se dio la vuelta, asustada, y se asomo por la ventana. ¡Un barco estaba atacando Port Royal, en concreto el fuerte donde se encontraba Norrington! Se puso una bata encima y salio rápidamente de la casa. No era un lugar seguro si un cañonazo caía allí. La gente huía despavorida de un lugar a otro, sin saber donde meterse. Y Claire estaba en la misma situación. Entonces vio como un grupo de piratas con muy malas pintas corría en dirección a la casa. Claire hecho a correr en sentido contrario. La ciudad estaba invadida por los piratas y ningún sitio era seguro. De repente, alguien que huía tropezó con ella, he hizo que cayera de espaldas. No pudo ver quien fue quien la empujo, pero si como un par de piratas, a toda prisa, arrastraban a Elizabeth Swanm hacia el puerto. Se puso de pie, sin quitarle los ojos de encima a la chica, viendo como ella no podía hacer nada. Entonces, ante sus propios ojos, un joven que también había visto la escena, era atacado por un pirata por la espalda y caía al suelo inconsciente. Se acercó a el, pero enseguida tuvo que volver a echar a correr, pues otro grupo de piratas venían en esa dirección. Giro a la derecha y entro en el fuerte. Subió escaleras arriba sin apenas ningún soldado reparar en ella y se fue a las almenas donde, efectivamente, estaba Norrington. Cuando el la vio, muy asombrado, se fue corriendo hacia ella.
-Claire, ¿Qué hacéis aquí?-le pregunto, preocupado.
-Señor, ningún lugar es seguro. Además de que os tengo que decir algo -contesto. El hombre la miraba con impaciencia- Han secuestrado a Elizabeth Swanm.- casi al momento, los cañones cesaron y alo lejos se vio como el barco de las velas negras zarpaba. Norrington la miraba incrédulo.
-¿Cómo decís?-musito sin creerlo.
-He visto como secuestraban un par de piratas a la señorita Swanm y se la llevaban al puerto.-repitió la chica. De repente apareció Gillette.
-Señor, la Perla Negra huye-dijo el joven. Pero el comodoro seguía mirando a Claire sin poder creérselo- ¿Qué ocurre señor?-Norrington se dirigió a el.
-Tenemos que hacer un plan ahora. Hay que trazar una ruta y preparar el Interceptor y el Impávido-dijo y luego miro a Claire- Tu debes volver a la casa y no moverte de allí. Esta noche no iré.
-Pero, señor...-se fue a quejar Claire, pero el hombre la interrumpió.
-Te lo estoy ordenando-le espetó, se dio la vuelta y se fue con Gillette.
A la mañana siguiente, Claire despertó malhumorada. No le había gustado la manera como le había tratado Norrington la noche anterior. Además, le daba coraje la manera tan rápida de actuar ante el secuestro de Elizabeth, .¿Habría hecho el lo mismo por ella?¿Iba a hacer algo por las otras personas heridas o muertas en la batalla?
Se dirigió al despacho de Norrington, esperando poder al fin habar tranquilamente con el. Pero se lo encontró en la oficina del fuerte, hablando con el joven a quien ella había visto que había sido atacado por un pirata. Y no hablaba muy amistosamente. Intento escuchar algo, pero enseguida el joven salio de allí. Claire decidió seguirlo. Ella suponía que le había dado la misma noticia que ella, pero, ¿Por qué estaban tan enfadados? El hombre cogio hacia los calabozos, y Claire se extraño mucho. A una distancia prudente le seguía. El joven bajo las escaleras, y luego ella. Entonces se asomo. ¡Estaba habando con el pirata que había secuestrado a Elizabeth la mañana anterior!
Próximo capitulo: La huida del pirata
