18- La isla desierta

Elizabeth se desprendió de las cuerdas y se abalanzo contra Barbossa, el capitán del barco. ¡No podía ser! ¡Will estaba en el barco explotado! Pero no era así. En la Perla apareció Will, sano y salvo, que había escapado a tiempo. Todos se quedaron boquiabiertos al verle. El joven se apunto con la pistola.

-¿Quién sois vos?-pregunto Barbossa.

-Me llamo William Turner. Mi padre era Bill el botas. Su sangre corre por mis venas. Haced lo que os digo o apretare el gatillo-contesto. Entonces Claire lo comprendió todo y se liberó también de la cuerdas.

-¡Lo sabias desde el principio!-exclamo- Sobre todo tu-y señalo a Jack- Sabíais el motivo de por que habían secuestrado a Elizabeth. Sabias el significado de por que esa noche atacaron Port Royal, ¡Y no le lo dijisteis!-exploto. Apenas nadie comprendía nada.

-Claire, yo no sabia nada. Fue Jack quien me lo oculto-explico Will.

-Dejemos las discusiones privadas para otro momento-interrumpió Barbossa- Decidme, ¿Cuáles son vuestras condiciones?-preguntó volviéndose a dirigir a Will.

a Elizabeth... y a Claire-contesto.

-Si, ya, ¿Alguna otra?-insistió.

-La tripulación. No sufrirán ningún daño- Barbossa se acercó a el y le dijo:
-Trato hecho.- Momentos después, los tripulantes de la Perla Negra hacían saltar a Claire y a Elizabeth, seguidas de Jack. Y Claire no comprendía nada. Todo había sido tan rápido... y estaba un poco enfadada. Pero por lo que veía, como todos. Llegaron a la isla, y lo primero que hizo Elizabeth fue ponerse a gritar como un histérica a Jack. El hombre parecía no echarle mucha cuenta y andar hacia delante mientras ella le seguía. Claire se sentó en la arena y vio como la Perla Negra se alejaba. Se dio cuanta del error que había cometido, empezando por salir de Port Royal. Iba a morir en una isla desierta con un pirata y la "prometida" del comodoro. Ni le entraron ganas de llorar. Pero si sentía mucha rabia. Entonces Jack se acercó y se sentó al lado suya con una botella de ron en la mano. Elizabeth paro de gritar, cansada, y miro a Claire.

-¿Quién sois vos?-pregunto un poco grosera. Claire la miro tranquilamente, sin darle importancia.

-Me llamo Claire-contesto.

-¿Claire qué?

-Claire a secas-dijo. Pensó que de un momento a otro la chica explotaría y le diría que no le consentiría esa impertinencia. Y mas a un después de decirle esto:- Soy la criada del señor Norrington- y no lo hizo.- Si se cree que por que sea criada de alguien puede gritarme u ordenarme...-pensó.

-¿Y que haces aquí?-pregunto-¿Sois una pirata?

-¿Lo sois vos?

-A mi me secuestraron.

-A mi también-dijo Claire tajante. Jack escuchaba la conversación sin decir nada. Y era mejor que no lo hiciera. Elizabeth la escruto con la mirada, mientras la otra sonreía.

-Con que criada de Norrington, ¿Eh? ¿Y quien os secuestro?- Claire miro a Jack y le sonrió.

-William Turner, creo que lo conocéis-contesto. Elizabeth la miro incrédula.

-¿Will? No, el no ha podido ser. El no es así. No es un pirata.

-Pero, ¿Eso que os importa a vos? Estáis prometida con el comodoro Norrington, ¿No?-por la cara que Elizabeth puso, Claire adivino que había dado en el clavo.

-En realidad no-contesto- Pero eso a vos no os importa.

-Si me importa. Es mi amo y debo de cuidar de el... para que no le hagan daño-dijo. Jack vio que la cosa se ponía fea y, como el que no quiere la cosa, disimuladamente se puso de pie y se fue debajo de unas palmeras.

-¿Qué insinuáis?-contestó casi gritando.

-¡Yo no insinuó nada, lo dijo! Digo que vos no amáis a Norrington, y que le vais a hacer sufrir. Y no sabéis lo que os perdeis- Elizabeth la miro con ojos desencajados y dio una risotada.

-Vos que sabréis. Parecéis celosa. Pero claro, es normal, siendo una sirvienta como vos, de no poder tener a quien quiere...- Claire se puso de pie de un brinco y la miro a los ojos.

-Ya... ¡Pero seguro que Will si es de vuestra "escala social"!-exclamo y Elizabeth se abalanzo hacia ella tirandola al suelo. Empezaron a tirarse de los pelos y a arañarse. Jack se dio cuenta y hecho a correr hacia ellas. Intento separarlas con dificultad, hasta que cogio a Elizabeth de la cintura y la separo de Claire mientras gritaba y daba patadas al aire.

-¡Suéltame! ¡No me toques! ¡NO me toques!-gritaba la chica. Claire, exhausta, estaba tirada en el suelo, respirando entrecortadamente y con un mechón de pelo de la otra en la mano.

-¿Qué pasa aquí? No hace ni diez minutos que estamos en la isla y ya se arma el caos-dijo Jack- Comportaos o tendré que tomar medidas-y señalo a su pistola.

-Entonces, disparadme a mi primero-dijo Claire.

-¡No! ¡Disparadme a mi!-exclamo Elizabeth.

-¡No dispare a nadie! Si a un caso me dispararía yo. Por favor, mujeres, seamos civilizados-soltó a Elizabeth-así me gusta. Ahora, una a una punta de la isla y otra...a la otra- Claire miro a Elizabeth y sonrió.

-Claro que me iré yo. En esta parte de la isla APESTA-dijo y se fue, alejándose todo lo posible, aunque la isla no fuera muy grande.

A la mañana siguiente, Claire se despertó con un fuerte olor a quemado. Ser levanto y miro a la parte donde estaban Jack y Elizabeth. La mujer formaba una gran hoguera mientras Jack dormía.

-¿Cómo ha podido hacerlo?-se pregunto. Pero poco le importaba pues, momentos después, apareció un gran barco en el horizonte. ¡Estaban salvados! Corrió hacia la playa donde estaban los dos. Jack ya se había despertado y gritaba, quejándose. No hizo apenas falta que ella dijera nada, pues los dos se dieron cuenta y echaron a correr hacia la otra parte de la isla. Pero Claire se paro en seco. El barco tenia un bandera inglesa y se temió... lo que era.

Próximo capitulo: Prometidos