21- La sentencia de muerte

Claire estuvo toda la tarde tirada en al patio, pensando. Se preguntaba tantas cosas que no le daba ni tiempo a comprenderlas. Se encontraba sola y confusa, como si no tuviera nada que ver en todo eso. ¿Pero que iba a pintar ahí una simple sirvienta?

La puerta del patio se abrió. Claire se incorporo, pero no se puso de pie. Era Norrington.

-Sabia que estaríais aquí y no haciendo la cena-dijo el hombre, pero no enfadado. Claire no le miro directamente. Norrington se sentó junto a ella- Claire, creo que tengo que contarte algo-la chica le miro, un poco a regañadientes- Elizabeth... se ha ido con Will. Sabia que era un error, pero, no podía correr ese riesgo. Debí de tener mas cuenta en tus palabras, que son mas sinceras que las de ella.- Claire no sabia que hacer. Por una parte se alegraba de que Norrington no estuviera con Elizabeth, pero por otra, lo veia tan triste y abatido. Pregunto lo primero que le vino a lamente.

-¿Y Jack Sparrow? ¿por que lo decidisteis matar? Habíais hecho un trato con el.

-Es cierto. Pero es la ley, no depende de mi-se excuso.

-¡Pero aun así hicisteis el trato!-exclamo la chica , y Norrington puso cara de que le molestara el ruido.

-De todas maneras Jack ha escapado. Le he dado una oportunidad de que huya mientras nosotros nos preparamos- Claire no insistió. Al fin y al cabo no sabia ni por que se estaba interesando tanto por ese pirata- Pero, si Inglaterra se entera de esto...- puso cara de preocupado. Entonces se dirigió a la chica mirándola fijamente- Claire, nunca me abandonareis, ¿Verdad?-esta no se podía creer lo que estaba oyendo. Por una vez veia a Norrington como una persona débil.

-Claro que no, señor. Jamás- contesto, y ambos se sonrieron.

A la mañana siguiente, Claire estaba de bastante buen humor. Se había levantado temprano, hizo el desayuno (sin levantar a Norrington) y se sentó junto con el a desayunar.

-Después de todo lo ocurrido, creo que hoy tendré bastante trabajo, así que puede que llegue un poco tarde-le dijo el hombre.

-No os preocupéis, señor. Le diré a Susan que prepare la comida un poco mas tarde- Claire ya se había casi olvidado del todo de esa mujer, pero, poco le iba durar la felicidad de volver a estar a solas con el.

-Eres muy amable-y le sonrió. Claire pensó que estaba haciendo su trabajo- Cuando lo tengamos todo preparado, si tenemos una pista fiable, puede que me ausente durante un tiempo-comento.

-Oh, no os preocupéis. Cuidare de la casa.

-Y tendréis que hacerlo también mientras estoy en el trabajo-dijo Norrington y se puso de pie- Hay la que me espera...-se dijo para si mismo.

-Suerte, señor-le deseo Claire. El hombre le volvió a sonreír y se fue.

Estando Claire limpiando la cocina, se escucho un portazo de la puerta principal. Todavía quedaba un rato para que viniera Susan. Y ya podía haber llamado a la puerta. La chica se fue al recibidor, pero no encontró a nadie. Se asusto un poco. Pero entonces alguien la llamo.

-¡Claire! ¿Dónde estas?-era la voz de Norrington. El hombre de repente apareció donde estaba ella.

-¿Qué pasa?-preguntó la chica al verle. Parecía alterado, pero no como aquella vez en que le había dado la noticia del ascenso...

-Claire, tenemos que marcharnos de aquí ahora-le dijo. A ella no le encajo nada y se quedo callada- Claire, tenemos que irnos de Port Royal. ¡Lord Beckett viene hacia aquí!- Claire se asintió. No sabia de que estaba hablando. El hombre tiraba de ella, dándole prisa.

-¿Quién?-pregunto.

-¡Lord Beckett! Nos han... condenado a muerte, por piratería-contesto. A Claire le entro de repente un sudor frio. Casi se cae al suelo si Norrington no la estuviera agarrando.

-¿Co...como? ¿Por qué?-consiguió decir con un susurro.

-Yo por dejar escapar a Sparrow y vos por iros con el. Will y Elizabeth creo que también están condenados, y tenemos que huir ahora, pues pronto estará aquí. Un barco nos esta esperando.- Claire se le escaparon unas lagrimas.

-Y... ¿Vuestro puesto?-dijo débilmente.

-¿Por qué os preocupáis por mi? ¿Por qué no os preocupáis tanto por vos?-el hombre le cogio las manos- Me prometisteis que me acompañaríais. Solo así podré irme y soportar la vergüenza.

-Yo no tengo nada que perder, señor. Y nunca os dejare. No solo porque os lo halla prometido, sino...-Claire le miro a los ojos.

-¿Sino que?-pregunto esperando una respuesta. La chica respiro hondo y dijo:
-Sino... sino porque os amo-y se acercó a el sin pensárselo dos veces y le besó. Y todo lo contrario a lo que ella hubiera pensado, el la beso también, agarrándola de la cintura. Desde aquel momento ellos estaban en la misma posición social, fugitivos para ser condenados a muerte, por algo que no debieron hacer...

FIN

Que bonito! Y que triste. Quiero aclarar una cosa, Norrington no la beso solo porque ahora estuvieran en la misma "posición social", eh?

Bueno, respecto a la segunda parte... ya esta escrita (El sueño de Claire 2) y empezaré a publicar en seguida (si, está terminado, terminado de verdad xd), aunque agradecería los reviews