Creo que me salio algo OoC Ash... en todo caso mis disculpas. En fin, disfruten de la lectura. Nos vemos.
EDIT: Y muchas gracias a los que revisaron.
Disclaimer: Pokémon no me pertenece.
Dreams on a small daily
~ La noche se apodera de todo el lugar, solo falta unos pocos kilómetros para que llegué a "casa" aunque realmente no lo es. Aunque tardo en llegar. Son pequeñas nostalgias provenientes de mi corazón que impiden que siga caminando por este inmenso bosque, son aquellos dolorosos recuerdos que me detienen pensar con claridad. Siento la gélida brisa pasar por todo mi rostro, las estrellas aun no aparecen, quizás pueda reposar por un minuto.
(…)
Parece que me deje llevar por el tiempo, sin pensar absolutamente en nada, descanso mi cabeza en la corteza de un árbol, las ganas de dormitar aparecen sin ningún aviso, tal vez ahora pueda volver a soñar con ella, eso espero. ¿Acaso podre soñar lo mismo de anoche? Me preguntó…quizás si o quizás no… ~
Second Dream
No hace mucho que Ash esperaba el veredicto final de su amigo.
—Te ves bien —afirmó—. Ahora podrás ser el alma de la fiesta.
Miró otra vez su vestimenta, consistía en un pantalón jean algo ajustado color azul, además de una camisa negra y por si fuera poco no tenía su gorra.
—Me siento desnudo —habló— ¿Por qué no puedo llevar mi gorra?
—Pero que dices, te ves bien así —contestó —Debes en cuando tienes que probar nuevas cosas.
—No lo sé, esa gorra es parte de mí…
—Te ves bien así Ash—habló Max uniéndose a la conversación.
—Pues, si ustedes lo dicen…—y otra vez volvió a mirarse en el espejo — ¿Puedo por lo menos llevar a Pikachu?
— ¡No!—respondieron ambos y de esa forma terminaba la conversación.
Los pequeños bullicios de los chicos eran escuchados por los huéspedes de la habitación contigua. May apretaba el botón de apagado de la televisión, soltó un largo suspiro, se levantaba del sofá, miró otra vez la hora 10:34 PM. Ya la fiesta de clausura se estaba realizando, aun no salía de su impresión, recordó por un momento lo sucedido anteriormente mientras buscaba una limonada en el refrigerador.
Ella rápidamente se interpuso en el camino del criador que trataba de hacer "escapar" al entrenador.
—No me moveré de aquí hasta que me digan lo que está pasando —dijo May abriendo completamente sus brazos.
Brock buscaba una buena excusa para salir de la tan apretada situación en la que estaba.
—Yo…Ash… ¿Eh?...Baile —jamás en su vida había tartamudeado de esa forma, pero no tenía otra opción que fingir estar nervioso y distraer a su amiga, con una señal indicaba a Max salir con vida junto con el entrenador mientras él se sacrificaba por su grupo. —P-pues…Ayer…Hoy… ¿Joy?
Parecía que su plan daba resultados a pocos pasos de llegar a las escaleras y subir a sus habitaciones intentaban salir de la cantidad de preguntas que hacia la Balance pero se habían olvidado de algo, había otra persona que quería saber las respuestas.
— ¿Max a dónde vas?—preguntó con las manos cruzadas la mamá de los Balance
— ¿Yo? —Max giraba para ver a su madre — Voy a-a dormir
—Que tengas buenas noches hijo —respondió —. Pero deja a Ash por favor.
En ese momento el entrenador no sabía lo que pasaba, mirando el comportamiento de Brock que increíblemente seguía distrayendo a May además de la cara de disculpa de Max que se iba a su habitación, solo tendría que decir la verdad. No había ningún problema en contarlo lo que pasaba, no era como si se acabara el mundo o algo por el estilo.
—Tengo una cita —dijo, aunque claro estaba que no sabía perfectamente el significado de aquella palabra.
— ¿Cita?—rápidamente hablo May acercándose al entrenador…—Primero dices que se te confesó y ahora dices que tienes una cita con ella ¿Cuánto tiempo la llevas conociendo?
—2 horas más o menos —respondía, claro que no miró la actitud de Brock que al parecer hacía gestos graciosos para que Ash no abriera la boca.
Se había formado todo un malentendido…
Suspiró de nuevo, dejo de beber, era increíble cómo era Ash, y luego se dirigió a su recámara, tenía cierto malestar.
— ¡Y todo es por su culpa! —decía mientras se lanzaba a su cama.
No era como si estaría celosa o algo así, tal vez simplemente era que...que ni ella misma sabía lo que pasaba. ¿Acaso eran celos? Suspiró de nuevo, alguna vez le contaron que nunca era bueno suspirar demasiado, si lo hacías cada vez se escapaba la felicidad de tu cuerpo, si era verdad lo que le contaron, ella era una persona infeliz en estos momentos.
Apretó su almohada contra su pecho.
—Tonto —Fue lo último que dijo mientras trataba de dormir.
Ella no se dio cuenta que su madre la veía.
(...)
—Acabaros Charizard.
— ¿Qué? —preguntó confundido Ash, al parecer lo comparaban extrañamente con el pokémon de fuego.
—Ya...vete. Llegaras tarde a tu "ci-ta"—dijo el moreno, aunque no era necesario hacer tanto énfasis en la última palabra, de todas maneras deseaba suerte a su amigo.
— ¿En verdad no puedo llevar a mi Pikachu?
— ¡Adiós!
Rápidamente le cerraron la puerta, no tuvo otra opción que irse, llegaría tarde si no lo hacía, le molestaba algo el pantalón ajustado que llevaba mientras bajaba por las escaleras, no era de las favoritas del entrenador. Por último, antes de irse miró otra vez el edificio, no olvidaba nada, pero habría jurado que vio que alguien le miraba por una de las ventanas, para luego cerrar rápidamente la cortina.
No era demasiado largo el camino hacia la fiesta, estaba a unas calles del hotel en donde estaban, curiosamente en su camino varias chicas al parecer comían al entrenador con los ojos, pero él ni cuenta se dio.
Sin duda las estrellas y la luna combinaban perfectamente con el hermoso escenario de la fiesta, varios entrenadores y coordinadores se lanzaban por las calles de todo Portual para disfrutar del cálido ambiente festivo que había, con o sin novia, eso no importaba, este tipo de eventos era perfecto para conocer gente nueva, lo que se perdió Brock. Por Arceus.
No tardó en llegar, el único problema que había era encontrar a Sarah, buscó entre toda la gente, mientras que el animador de la fiesta subía al escenario.
— ¡Hola a todos! ¡Sean bienvenidos a la fiesta de clausura del Gran Festival! ¡¿Están listos para bailar?!
La gente alegremente y con gritos afirmaba, lentamente la música empezaba a sonar por los grandes parlantes…Ash aún no había encontrado a Sarah, era imposible encontrarla entre toda esta multitud, pero de pronto una mano le sujetó por el brazo alejándolo un poco de toda la muchedumbre.
— ¡Viniste! —exclamó Sarah.
— ¡Claro que vendría!
Se quedaron callados unos segundos, ninguno de los dos iniciaba la conversación, hasta que ella al fin se animó.
— ¿Y? ¿C-Cómo me veo?—preguntó apenada ocultando su rostro en su hermoso cabello rubio.
La miró otra vez, sin duda alguna el hermoso vestido plateado le sentaba espectacular, con unos grandes aretes en forma de un Lugia, ella era realmente hermosa.
—Te ves bien—contestó, era la primera vez que hacia un cumplido a una chica, aunque eso lo aprendió hace unos minutos por parte de Brock.
—En serio —dijo alegremente — ¡Pues vamos a bailar!
Un simple gesto en su sonrisa confirmaba la propuesta.
— ¿Por qué tenía que hacerse la fiesta a unas calles de aquí?—se preguntaba así misma, la melodía de las canciones se podía escuchar claramente en su habitación. Trataba de taparse los oídos con las almohadas, pero era imposible, esta noche no dormiría, por un momento se levantó, miró por la gran ventana que conectaba con la calle, y vio las grandes luces vario color que sobresalían de la fiesta.
— ¿Podrá bailar?—preguntó a ningún lado —Él se veía lindo.
De alguna manera soltó una pequeña risa, imaginaba como bailaría su amigo, podría ver los pequeños tropiezos que tendría, pero sería bastante gracioso y divertido…Quizás ella podía enseñar al entrenador "¿Pero qué estoy pensando?" rápidamente alejó ese pensamiento de su cabeza, además, él ya tenía una pareja… Suspiró de nuevo, había algo que no podía describirlo perfectamente, quizás era hora averiguarlo…rápidamente abrió su closet, y observó el hermoso vestido para esta calurosa noche de verano.
—Auchhh
—Perdón —por enésima vez en la noche se disculpaba el entrenador, no era uno de sus fuertes el bailar Vals, no en serio, no era bueno bailando. Le era difícil seguir los pasos de su amiga, tenía algo de preocupación en su rostro los consejos de Brock no funcionaban. "Si tienes problemas al bailar solo imagina ser un Volveat volando por las grandes praderas junto con tu Illumise" Bien no entendió lo que dijo su amigo. Quizás solo debería seguir el melodioso ritmo de la música, si, tal vez eso funcionaria.
—Auchhh
O quizás no.
Llevaba varios minutos viéndose en el espejo, solo faltaban algunos toques y estaría lista.
— ¡Seguro con esto bastara! —exclamó con algarabía, justo cuando abrió su puerta una persona la esperaba.
— ¿Ya te vas hija?—era su madre la que le preguntaba.
—Yo…
—Que te diviertas mucho—dijo.
—Gracias mamá
Una madre siempre estaría feliz si su hija también lo estaba, ya sabía desde hace rato lo que sucedía, pero era mejor que May lo descubra por si sola.
Buscaba alguna bebida para su compañera, sentía que había causado grandes problemas a Sarah, por un momento la música descansaba, tanto los jóvenes y muchachas buscaban algún lugar para descansar, pronto iniciaría la siguiente ronda, entre tanto movimiento de la gente, para Ash le fue difícil encontrar a su nueva amiga, después de unos minutos la pudo encontrar, pero no de la forma en la que quería.
— ¡Hasta que al fin lo hiciste Sarah! —exclamó una de las tres chicas a lado de la rubia
— ¡Sí!, ¡no sabía que tenías ese lado tan tierno! ¡Me sorprendiste por atrapar a ese estúpido entrenador! —decía otra de las chicas
—Fue fácil, pero vayamos al grano, me deben la apuesta —dijo Sarah
—Pero que dices, si aún no termina la fiesta —habló la tercera chica
— ¿Ah…? Si mas no recuerdo la apuesta era invitar al primer idiota que veías…ya lo hice —dijo —Además que ya sufrí demasiado con ese idiota que ni bailar sabe… ¡Parece un Ónix, no tiene pies!
La carcajada de las chicas se pudo escuchar. Pero se detuvo cuando un vaso de cristal se partió en mil pedazos. Ash no podía creer que fue engañado…
— ¿Oye ese no es el chico con el que estabas bailando?
—Sí, si es él. ¿Qué harás Sarah ahora?
— ¿Acaso me importa? —Dijo la rubia —Oye niñito, que tal si me traes otro refresco y que sea rápido.
Rápidamente Ash se alejó de ahí.
—Te pasaste Sarah
— ¡Y a mí qué! Ya de una vez paguen la apuesta…
Entre toda la multitud se podía ver a un entrenador saliendo a toda costa de la fiesta, le era imposible retener las lágrimas, no era por los insultos de aquellas chicas, solo era que no pudo aprender a bailar. Recordaba muy bien la noche cuando los Volveats y Illumise de Romeo y Julieta bailaban por todo el cielo, en ese momento May dijo que quisiera bailar de esa forma, sin dudarlo Ash se comprometió en aprender a bailar. Fue esa razón por la que aceptó la propuesta de la tal Sarah, pero ahora eso no importaba…todo era un engaño.
Justo cuando llegaba a la salida una delicada mano le detuvo.
— ¿Ash? ¿Estás bien?
No podía imaginar lo que pasaba, justo era la persona con la que no quería encontrase. May. Rápidamente trato de reponerse.
—May… ¿qué haces aquí?
—No me respondiste la pregunta
— ¿Qué?...no pasa nada, es solo que quería un poco de aire fresco. Mejor me marcho.
Justo cuando se iba fue detenido otra vez. May ya no quiso preguntar más, con una sonrisa, invito a su primer amigo de viajes.
— ¿Bailamos?—Fue lo único que dijo, mientras varias parejas se alistaban para la siguiente ronda.
—Y-Yo no sé bailar—trató de excusarse.
—Yo tampoco—dijo —Sera divertido si aprendemos los dos.
No supo cómo aceptó, quizás sea por la sonrisa que tenía en su rostro, o simplemente porque su corazón latía a toda velocidad. Está vez fue muy divertido que bailar con esa tal Sarah. Con pequeños tropiezos, risas y una inmensa alegría ambos se divirtieron toda la noche, la noción del tiempo desapareció para ellos, después de una horas eran casi todo unos expertos aunque una que otra pisada se podía ver… la música se detuvo por segunda vez, pero eso no evitó que ambos dejaran de bailar.
—Aun no me dijiste como me veo esta noche… ¿Es que acaso no estoy linda? —una pregunta simple pero profunda llena de algarabía y mucha felicidad preguntaba May.
La miró con detenimiento, llevaba puesto un hermoso vestido azul oscuro, su cabello estaba suelto, parecía todo un ángel. El entrenador no pudo hablar. Era la primera vez que le sucedía esto.
— ¿Por qué no me respondes?
—Y-Yo.
—No importa ya me lo dirás.
Con el pasar del tiempo solo ellos eran los únicos bailando en el escenario, para May al fin había comprendido lo que no podía entender, ahora estaba más que segura lo que de ahora en adelante tendría que hacer. Por otra parte, Ash sentía algo que nacía desde lo más profundo de su corazón. Esto se podía definir como algo más que amistad.
— ¡Vaya! ¡Qué hermosa pareja tenemos esta noche! —Dijo el animador de la fiesta — ¡Por favor DJ ponga la música más hermosa que tenga!
Lentamente la música empezaba a sonar, para ambos lo sucedido esta noche jamás se olvidaría.
— ¿Qué tal si bailamos esta última pieza?
— ¡Claro!
La tonada sonaba, sin nada más que hacer, ambos coordinaban sus pasos, pronto se escuchó el coro de la canción.
Together We'll Make a Promise
Todo parecía perfecto, un recuerdo fue vuelto a revivir, quizás en las pequeñas páginas de un diario sea posible volver a soñar, y tal vez y solo tal vez tus anhelos puedan ser cumplidos
"Simples páginas de un viejo diario pueden a veces hacer realidad los sueños de uno, pero también a veces solo son simples fantasías alejándonos de la verdadera realidad"
Pero... esto era un sueño.
—Ash…Ash…despierta
Oigo que alguien me llama, tengo que despertar, siento las pequeñas lagrimas que salen de mis ojos, y no es para menos, lo pude recordar.
—Me tenías preocupada… ¿Estás bien?
No tengo ganas de responder, solo me levantó, solo espero que pase rápido esta semana.
— ¡Detente!
Una mano me sujeta la chaqueta, quizá fui demasiado grosero con ella.
—Está bien, me disculpó — respondo.
—No es eso…es solo ¿Por qué lloras?
—Eso no importa ahora ¿o sí?
—Quizás.
—Entonces me voy
—Cumplirás con tu promesa ¿verdad?
Me detengo, si es verdad, no puedo romper mi promesa.
—Lo voy a cumplir…
—Está bien…yo…
—Siempre y cuando si ella no vuelve…si eso pasara, entonces me casare contigo…Serena.
Y era así el comienzo de mi última semana.
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