Muy bien, no tengo mucho que decir, espero que con este capítulo haya llenado sus expectativas; aunque claro está que falta mucho para que terminé esta historia, muchas gracias por sus comentarios y visitas, ahora me despido, nos vemos.

EDIT: Por cierto Cuinsi45, espero que con este capítulo se hayan despejado tus dudas, y por lo demás, bueno leí "Pedro Páramo" pero a diferenciada del gran Autor que mencionaste solo soy un simple aficionado a la escritura, bueno ya dije todo, ahora si me despido.

Disclaimer: Pokémon no me pertenece.


Dreams on a small daily

~ La torrencial lluvia me impide salir por el resto del día, a veces siento que aquellas gotas de lluvia son las lágrimas de mi alma, quizás lo sea. El tiempo parece no transcurrir, lo único que hago es mirar por la ventana el frio espectáculo que me brinda la lluvia; el fuerte viento arrebata con fuerza las pequeñas hojas llorosas de los árboles, algunos pokémon desafortunados buscan cobijo en algún lugar del bosque, en otros tiempos tal vez mirar la lluvia sin hacer nada me parecería aburrido y tedioso, pero ahora es un momento de reflexión y paz en mi interior.

(…)

La puerta se abre, pasaron más de dos horas desde que apaciguó la lluvia, no miró a la persona que entra, solo vivimos dos personas en esta casa, si, solo nosotros dos, creo que está más por decir que ella es Serena.

¿Ya comiste?

Escuchó su pregunta, la verdad es que en estos tiempos comer es el último de los problemas que tengo que pensar.

Si quieres te traje algo de sopa, está en la mesa.

Solo asiento con la cabeza, sigo parado en la ventana observando todo el entorno. Quizás leer el diario de ella me distraiga un poco. Mientras me dirijo a mi habitación me topó con mi compañera.

Iré a recoger la correspondencia…no tardó.

Me habla mientras me sonríe, y otra vez asiento con la cabeza, ella se va. No demoró mucho en llegar a mi habitación, en el mismo lugar en donde lo dejé se encuentra aquel amarillento cuaderno, recostándome en mi cama lo empiezo a ojear.

(…)

Lo leí, fueron hermosos tiempos los que pase con ella cuando estaba en Hoenn y Kanto. Ahora tengo hambre, vaya que soy impredecible. Mientras bajó veo a Serena leer las cartas que llegaron, supongo que la mayoría son de su madre y la mía.

¿Llegó algo interesante? —le preguntó, pero me extraña su reacción, rápidamente oculta un pequeño sobre azul de mi ojos.

N-No lo mismo de siempre—me responde con nerviosismo, quizás debería indagar más, pero la verdad, ni yo mismo le cuento lo que me pasa a mí.

¿Puedes calentarme la sopa?

Claro

(…)

Después de comer, no regresó a mi cuarto, esta vez por lo menos intentare hablar con ella pero creo que escogí el momento equivocado, desde hace varios minutos le veo escribiendo varias cartas…parece que son invitaciones…de todas maneras no quiero preguntar, ya se lo que me dirá: "Solo estoy previniendo" Ahora me invade el sueño, espero que como las anteriores noches pueda soñar con ella…eso espero.


Third Dream

Después de aquel inolvidable baile bajo las estrellas y la luna, la relación entre ambos parecía aumentar de nivel, a veces Brock creía que ya eran novios, pero no lo eran y ese quizás sea el mayor problema que tendrían a lo largo de todo el tiempo que estarían juntos. El campeonato de Hoenn había terminado, Ash quedo entre los 8 mejores del torneo, de todas maneras el torneo no era el único que acababa, el viaje de Ash y May por Hoenn también había terminado, sin embargo esto solo era el fin y el comienzo de otra aventura.

No pasó mucho tiempo para que el entrenador junto con su Pikachu llegara a pueblo Paleta, como siempre estaba listo para empezar otra nueva aventura, ya estaba decidido, iría por Kanto para tratar de conseguir los 8 símbolos dispersados por toda la región. Sin embargo para empezar su aventura tenía que esperar a una amiga o mejor dicho a varios amigos.

— ¿Sabes cómo paso esto? —preguntó cierto entrenador, aun sin entender lo que sucedía.

— ¡Yo no sabría que mi hermano vendría!—decía también cierta coordinadora, mirando de reojo a su hermano que había frustrado sus planes de viajar solamente con Ash.

— ¿Por qué me miras de esa manera? —Dijo el menor de los Balance —Papá y Mamá me dieron permiso para acompañaros.

— ¡No me hables!

Bueno, no todo fue como lo querían, para su suerte también Brock se unía a esta nueva aventura, "como los viejos tiempos" hablaba Max. Pero rápidamente le dieron un golpe en su cabeza de parte de su hermana. "Si, como los viejos tiempos". Respondía.

No fue hasta cierto día donde la relación del entrenador y la coordinadora creció un poco más.

Bastaba ver el cansancio que tenía el grupo después de tan ardua carrera en busca de un refugio para cubrirse de la lluvia, para su mala suerte el repentino torrencial les había sorprendido.

— ¿Brock, no dijiste que no llovería? —interrogaba con molestia el entrenador, mientras cubría de la lluvia a su Pikachu.

—No es mi culpa que la presentadora del tiempo se haya equivocado… ¡en verdad se veía linda!

—Creo que no te jale lo suficiente de tu oreja—dijo Max acercándose al criador.

—Si tan solo...ella y yo…—decía, imaginándose tal vez una inolvidable cita con la hermosa chica del tiempo, pero sus fantasías fueron cortadas — ¡Oye! eso duele…no… ¡ya no lo volveré hacer!

—Eso es para que aprendas.

—Chicos ya dejen de jugar ¿Cuánto tiempo nos falta para llegar al Centro Pokémon? —preguntaba May.

—Haber déjame ver—sacaba su valiosa guía de Viajes Pokémon— ¡Vaya!

— ¿Qué pasa? ¿Falta mucho? —interrogó el entrenador.

—Según mi mapa al parecer no tenía que haber un bosque aquí… Creo que nos pasamos…vaya un error de esos le pasa a cualquiera…

Todo el grupo se detenía, se podía sentir un aura no tan amistosa, por alguna razón la oreja del moreno corría peligro, por alguna razón la vida del moreno estaba en peligro…

— ¿Pasa algo? —Preguntaba el criador… no hubo respuesta.

Tal vez el silencio existente de sus amigos le empezaba a preocupar. Quizás le dio miedo cuando cierto niño se acercaba a él con todas las intenciones de destruir toda la sensibilidad de su oreja derecha, quizás le dio miedo cuando sus otros dos compañeros alistaban dos pokébolas; podría jurar que eran las de Combusken y Sceptile, si, no podía olvidar esas dos peculiares y redondas pokébolas, pero no todo fue en contra del criador, la lluvia por fin acababa, bueno, por lo menos eso terminó, sin embargo el bosque y los pequeños pokémon que rondaban por el lugar, eran testigos de la masacre de un querido criador pokémon.

Minutos más tarde, el grupo por fin salía del bosque, aunque no todos en buen estado...Dejando el tema de quien estaba malherido, el grupo buscó asilo en el Centro Pokémon, ya la noche también les había sorprendido. Era momento perfecto para descansar.

Reunidos en una mesa, cada uno pensaba en sus planes, no faltaba mucho para que el próximo reto de Ash de inicio, también estaba cerca el próximo concurso de May, sin duda esta semana estarían bastantes ocupados. Desde el baile en Portual ambos no habían tenido el tiempo suficiente para hablar.

Pero eso podría cambiar ahora.

—Debo de jugar bien mis cartas —pensaba May, mientras veía al entrenador alimentar a su Pikachu…

—Sucede algo May…te vez muy pensativa—indicó su hermano.

—No, no es nada.

— ¿Disculpa Brock ya pediste las habitaciones?—interrogó de repente May.

—No, no he tenido tiempo, pero ya los pido —empezaba pararse, pero fue detenido por su amiga.

—Está bien, yo voy por ti…

—Gracias May.

— ¡Ya lo tengo!

(…)

En todo el Centro los viajeros se iban a sus habitaciones, esperando dormir cómodamente y tranquilamente, había cierta paz, pero aquella tranquilidad fue rápidamente acabada cuando un fuerte grito se escuchó por todo el lugar.

— ¡¿Cómo qué yo no tengo una habitación para dormir?!—chilló Ash…

—Lo lamento Ash, solo quedaban dos habitaciones, una tiene dos camas; ahí dormirán Brock y Max y la otra solo tiene una y ahí dormiré yo…—explicaba la castaña.

—Pero…

—Nada de peros…solo hay una forma de solucionar el problema. Y esa es…

—Y esa es decirle a la enfermera que nos presté la habitación que tiene en la recepción —indicaba Brock, que había encontrado la solución al problema auto-realizado que tenían. — Iré a hablarle. Así también puedo decirle si tal vez esta noche… ¡No!..¡Eso duele Max!— Brock era llevado a rastras por su verdugo.

Al parecer los planes de la Coordinadora se habían arruinado, se veía bastante preocupada.

—No te preocupes May, ya verás que ellos me conseguirán una habitación—decía Ash, tratando de consolar a su amiga —No es así Pikachu.

—Gracias Ash…aunque no estoy preocupado por eso.

— ¿Huh?

— ¿Te recuerdas lo de esa noche? — preguntó de pronto, ella esperaba que el entrenador contestara con un rotundo no, conociéndolo perfectamente lo tendría que hacer.

—Claro que lo recuerdo, jamás lo olvidaría.

Hubo una gran sonrisa de ambos, no hace mucho tiempo que ellos esperaban con ansias poder estar a solas y hablar lo que sucedió aquella magnifica noche, y lo que sus corazones pudieron sentir, pero estar en verdad solos sería un verdadero problema.

—Listo—decía Brock mostrando las plateadas llaves en su mano —Ahora todos podremos dormir tranquilos.

—Gracias Brock —decía el entrenador recibiendo las llaves, pero la repentina seriedad del menor de los Balance le intrigaba— ¿Qué pasa Max?

—Ah...no es nada. Es solo que la enfermera dijo que tenía varios cuartos, vaci…

— ¡Llenos!, todos están ocupados, si eso era lo que dijo—decía con nerviosismo la castaña, tapando con sus manos la boca de su hermano — ¿No es así Max? —la cara que tenía en ese momento su hermana haría cambiar de opinión a cualquiera, y eso paso con su pequeño e indefenso hermano menor que solo asentía con su cabeza.

Sin entender lo que pasaba todos se fueron a dormir, aunque esta noche estaba lejos de acabar.

No habían pasado varios minutos desde que Ash estaba recostando en su litera observando el techo de su cuarto, tal vez la repentina vuelta de la lluvia le impedía dormir. En ese tiempo solo pensaba en lo que tenía que hacer, pero no referido a su conquista al Frente de la Batalla, era otra cosa…se levantó, quiso prender la luz de su habitación para poder buscar algo en su mochila, pero no se encendió, al parecer había un apagón en todo el Centro. Miró el reloj de su Pokédex; marcaba las 22:34 de la noche, no podía hacer nada, lo que quiso buscar lo haría mañana en la mañana, se volvía a recostar, su Pikachu dormía a su lado tranquilo, su pokémon no percibía la lluvia ni tampoco los escasos pero poderosos truenos que hacia el cielo, algo de envidia tenía el entrenador por la pacifica velada que pasaba su Pikachu. Volvió a mirar al techo, quizás así pueda dormirse era lo que pensaba, pero no fue así. Ahora sentía sed.

Por otro lado cierta persona bajaba con cautela las escaleras, buscaba el pequeño cuarto que se encontraba en el piso de abajo, lo encontró, tocó despacio para no ser sorprendida por otras personas, espero unos segundos, no abrieron, lo intentó por segunda vez, paso lo mismo, su única opción era entrar sin permiso, lo hizo, abrió delicadamente la puerta sin hacer rechinar las bisagras que sostenían la puerta, entró, pero para su mala suerte la persona a la que buscaba no estaba ahí. "¿A dónde se abra ido?" Se preguntaba a sí misma, mientras que cierto roedor amarillo empezaba a despertarse y a notar que su entrenador no estaba ahí.

*Glup Glup*

¿Después de tomar algo de agua a quién no le calmaría la sed?

Ash había ido por algo de agua, se estiró los brazos, y mecánicamente; se dirigió a su habitación, ahora tal vez si pueda dormir, llegando a su cama se recostó nuevamente, se tapó con las frazadas. Ahora parecía que tenía sueño, miró a su Pikachu que tendría que estar a su lado, pero en su lugar solo había un pedazo de papel.

— Buenas noches Pikachu —dijo, para luego quedar totalmente dormido, 3-2-1 — ¿Qué?

Miró otra vez el lugar donde se suponía estaría su pokémon, no lo estaba, ahora sí, esta noche no dormiría.

— ¿Pero qué es esto? —se preguntó, alzando el trozo de papel y enseguida lo leyó:


"Señor Ketchum, tenemos a su Pikachu si lo quiere volver a ver, diríjase a la habitación de su amiga, y recuerde vaya rápido, no seré responsable de lo que pase a su Pikachu o a su amiga".

Atte.

El Skitty


En el final de la carta había una pequeña calaca dibujada apresuradamente que significaba peligro, Ash rápidamente iba con todas sus pokébolas a rescatar a su amiga y su Pikachu.

—Seguro es el equipo Rocket —pensó. Mientras subía las escaleras.

En unos segundos había llegado, no lo pensó dos veces, pateó la puerta con toda su fuerza, claro que cuando sus amigos estaban en peligro él hacia las cosas sin pensarlo dos veces.

— ¡YA ESTOY AQUÍ! ¡DEVUELVAN A MIS AMIGOS!

Si no era por la tempestuosa lluvia, el grito del azabache se había podido escuchar en todo el lugar. Para su sorpresa solo era una broma o algo semejante.

— ¿Ah…?—estaba confundido, entró cautelosamente a la habitación, May y su Pikachu se encontraban sentados en la cama, claro está que no tenían unas caras nada amigables.

—Dime Ash. ¿Por qué entraste de esa manera?—preguntaba May, sosteniendo en sus manos al Pikachu del entrenador.

— ¿Cómo qué porque entre así? Pensé qué les había secuestrado el equipo Rocket

—Pues pensaste mal, de seguro alguien te engaño.

—Si…tal vez—musitaba el entrenador, pensando que le hicieron una broma.

—Ven entra, si no te resfriaras.

—Está bien —aceptó, pero de pronto se detenía — ¿May por qué Pikachu está contigo?

— ¿Eh…? —Rápidamente oculto su rostro—. Pues veraz…Pikachu…Pikachu…

— ¿Pikachu?

— ¡Yo no podía dormir!…si...eso —finalmente respondía—. Con esta lluvia, no podía dormir tranquilamente, así que…

—Tuviste que entrar a mi habitación, dejar esa nota, y robar a mi Pikachu ¿no es así? —dijo Ash cruzando sus brazos y esperando una respuesta de su amiga.

—No lo digas de esa manera, solo estaba algo asustada…además, ¡tú tienes la culpa! —respondía, y lanzado rápidamente la pequeña almohada rosa que tenía a su lado.

— ¡¿Qué yo tengo la culpa?! —Dijo, esquivando el almohadazo de su amiga— ¿Por qué me dices eso?

—Ah…veraz… ¿Por qué no tienes tiempo para hablar conmigo?

— ¿Qué? No entiendo.

— ¡Tonto! —chilló May, aun con el pokémon eléctrico en sus manos, ella se acurrucaba en su cama, solo quería dormir; en la habitación solo la tenue luz de la luna opacada por las nubes grises alumbraba un poco el cuarto, dejó que sus ojos se cerraran para evitar que escapé una lagrima, sus oídos totalmente dejaron de escuchar cualquier sonido, ella solo quería dormir esta noche. Pero de pronto sintió que alguien se sentaba a un costado de ella. Quiso aun cubrirse más con las frazadas, quiso de una vez quedarse dormida, pero una pequeña voz la detuvo.

—Perdón.

Sin perder un solo segundo más, sin dudar, ella nuevamente miró al pequeño muchacho egocéntrico, confiado, pero sobre todo el mejor amigo que haya tenido en su vida, Ash.

—Yo no quería hacerte enojar…—dijo él, apenado y colocando su mano en su nuca.

—No importa, pero debes de hablar más seguido conmigo, ¿está claro?

—Lo haré —respondía con su tan familiar sonrisa— Ahora será mejor que vaya a mi cuarto.

—Espera, tú puedes…

—Está bien, Pikachu puede dormir contigo —respondía, aunque claro que no sabía lo que quería decir su amiga —Buenas noches May… ¿Ah? no puedo abrirlo.

No había mucho que explicar, trató con todas sus fuerzas de forzar la puerta para abrirlo, aproximadamente pasaron 16 minutos y no lo pudo hacer, esta noche la suerte estaba por parte de la Coordinadora.

— ¿Ya te rendiste?—pregunto May, conteniendo sus risas— Ya te lo dije, esa puerta solo se puede abrir desde afuera, debí decírtelo antes, un descuido le puedo suceder a cualquiera.

—No es gracioso May, ¿y tú como lo podías abrir? —preguntaba haciendo un último esfuerzo en abrir la puerta

—Fácil, colocó un pequeño trozo de cartón en la pequeña abertura del marco de la puerta para que no se cierre por completo… ¡Ah! ahí esta —señalaba el pequeño cartón tirado en el piso, seguramente había volado cuando Ash había pateado la puerta anteriormente.

—Me rindo —dijo, sentándose en el piso.

— ¿Ahora dónde dormirás?

—Pues…pues no lo sé.

—Yo sí sé dónde dormirás

— ¿Eh?

—En mi c-a-m-a…

Repentinamente todo se nublaba, él volvía a la realidad.


Siento la agitación de mi cuerpo, estoy empapado de sudor, no puedo creer lo que acabo de soñar, si tan solo aquella vez le hubiera dicho lo que sentía, tal vez este sufrimiento qué carcome mi alma pudo haberse evitado, parece que sigo en la sala, me levantó del sofá, pero cuando lo hago la pequeña manta que me cubría se cae.

Serena esta siempre preocupándose de mí, no tardó mucho en ver que ya es de noche, observó el reloj, son las 2 de la madrugada, debería irme a mi habitación, pero no para dormir, solo quiero reflexionar un poco, mientras me dirijo a mi cuarto veo la gran cantidad de cartas encima del comedor, por curiosidad lo alzó, aunque sé perfectamente lo que está escrito en ella, estas son invitaciones para mi matrimonio con ella, Me queda claro que la mayoría de los invitados son puros conocidos de Kalos, sé por de más que tal vez las únicas personas que me quieren ver son mi madre y Serena…¡Maldición! ¿Por qué no pude enfrentar mis problemas? Pero que digo, ahora es demasiado tarde, hoy es miércoles…solo falta 4 días para que esta semana terminé, aun mantengo la esperanza de que ella retorne hacía mí, tengo fe y nadie me lo podrá quitar.

Subo las escaleras, pero algo me detiene, veo que la luz del cuarto de ella sigue encendido, ¿habrá pasado algo? Con pasos lentos me dirijo a su habitación, la puerta está algo abierta lo que me permite ver que ella está hablando por teléfono.

Si mamá, ya te dije que todo está listo.

Parece que ella habla con su madre.

Mañana repartiré las invitaciones… si… sí. Pero ¿por qué me dices que estoy tan segura que me casare con Ash?

La verdad no quiero saber, hasta ahora no quiero saber lo que sucedería si May regresara, y lo que podría suceder con Serena.

Yo sé que me casaré con él… ¿de cómo estoy segura?…mamá, May no vendrá.

Mi corazón rápidamente empieza a latir con más fuerza, veo que alza con cuidado un pequeño sobre azul de su cómoda, no puedo creer lo que está diciendo, ¿por qué esta tan segura?

Esta mañana llego una carta de ella, ella no vend…

Repentinamente ella suelta el teléfono, entre torpemente a su cuarto, puedo oír las voces que salen del teléfono "Serena…Serena ¿pasa algo?" ella rápidamente trata de ocultar el sobre, pero ya es demasiado tarde, me acercó lentamente, quizás esté a segundos de recibir la mayor decepción de mi vida, no lo sé…

Ash no era mi intención, por favor créeme

Puedo escuchar sus disculpas, pero tengo que saber lo que está escrito en esta carta.

Dame la carta

Ella me lo entrega con temor, lentamente lo empiezo a abrir…en tan solo unos segundos dejo caer aquel sobre, toda mi esperanza y mi fe se fueron aquel día, jamás lo olvidaría, un miércoles 3 de agosto, todo mi vida se derrumbó ahora ya nada me importa, BASTA DE VIVIR DE SUEÑOS, BASTA DE SOÑAR ESTÚPIDAS FANTASÍAS QUE NUNCA PASARAN, QUIZÁS HOY, NUNCA MAS PUEDA CREER MAS EN MIS SUEÑOS.

Lloró desconsoladamente, ahora es cuando todo terminó… y es cuando comienza otra nueva historia de tristeza.

Nunca lo olvidaría .


Capitulo editado ¡Gracias por su visita!