Claro está que esta historia está tomando forma, a veces pienso que alcanzar todo lo que deseamos, tenemos que afrontar varios obstáculos, y es exactamente lo que hago en este escrito. Ah… me parece que jamás escribí una historia tan triste como ésta, pero a veces hay que hacerlo. Ahora agradezco a los que se pasan a leer este escrito, no tengo nada más que decir, así que me despido, nos vemos.

Disclaimer: Pokémon no me pertenece


Dreams on a small daily

~Llevó varios minutos esperándola, giró la cabeza una vez más, aun no aparece; tocó con suavidad la bocina del auto para que se apure. Aún sigo pensando si estoy haciendo lo correcto, el día de hoy recibí una desagradable noticia, con tan solo dos palabras destruyeron la poca esperanza y fe que tenía hasta este momento.

No vendré

¿Acaso me lo merecía ahora? No lo sé, por mucho que lo pienso no encuentro una salida a este problema que arrastró desde hace ya varios años atrás, por simple que parezca, las palabras son nuestras armas más letales que tenemos, con ellas podemos lastimar, alegrar o tal vez simplemente alejar a las personas que más amamos, yo hice la última acción; ahora me arrepiento.

Mis manos tocan el rígido cuero del volante del auto. ¿Por qué estoy en un auto? Tan solo responderé que si ella no vendrá hacia mí, yo iré hacia ella. Pero eso no fue idea mía, quizás nunca comprenderé lo que es el amor por completo; si, nunca lo entenderé. Ella me dio un poco de esperanza, aun sabiendo si las cosas pueden dar un giro en su contra, no, a ella solo le importa mi felicidad, pero posiblemente también quiere que de una vez por todas arranque a May de mi corazón por completo. Quizás solo el tiempo me lo dirá, pasaron cinco minutos y ella aun no sale de la pequeña casa de madera en la que vivimos juntos…espero un poco más… no, todavía no sale…intento tocar una vez más la bocina pero ella por fin sale.

Se acerca mientras que veo que lucha contra el repentino soplo del viento que intenta arrebatarle su sombrero color rosa, ella esta demasiada abrigada, se dirige hacia mí y abre la puerta del coche, se sienta a lado mío.

Te demoraste mucho en salir —le digo sin ninguna expresión en mi rostro, preparó el coche para ya de una vez ir al aeropuerto.

Solo buscaba mi sombrero —responde, tratando de acomodarse mejor en el asiento.

Llevas bastante tiempo sin usar ese sombrero, ¿por qué lo usas ahora?—preguntó por qué después de nuestro viaje por Kalos ya hace varios años, ella no usaba su sombrero favorito.

¿Qué? ¿Te sorprende? Siempre lo usó cuando la ocasión lo amerita, además me tardé porque te olvidaste tu abrigo. Hace bastante frio y no quiero que te resfríes —me trata de regañar mientras trata de coquetearme con su sombrero y entregándome la prenda.

Por un instante puedo ver la sonrisa tierna que dibuja su rostro, por un momento puedo sentir lo que ella realmente siente por mí, pero "No la merezco".

Serena…—le digo alejando por un momento las manos del volante—. Gracias por lo de hace unas horas, la verdad, te lo agradezco bastante, pero debes saber que yo…

No me importa lo que pueda suceder en este viaje, ya te lo había dicho, solo te quiero ver feliz —me dice mientras toca suavemente mi mejilla.

Y con eso detuvimos la conversación, tardaremos unas dos horas en llegar al aeropuerto. Aun el sol no sale, son las 5 AM. En el camino reflexionó las palabras que me dijo Serena después de leer la carta.


"¿Solo dirás sí a esa respuesta?"

"¿Te darás por vencido?"

"Yo no me quiero casar contigo si estarás toda tu vida lamentándote de no recibir una respuesta clara de ella… ¿Me entiendes? Si quieres podemos ir hacia allá y preguntarle, pero por favor ¡NO ESTÉS TRISTE!"


Y fue así de cómo nos embarcamos a este viaje, lo único que temó… es la misma respuesta: "No vendré" estoy en una encrucijada.

(…)

Desde hace varios minutos que llegamos al aeropuerto, ya compré los boletos del avión que nos llevará a Hoenn, antes de llegar a la entrada me detengo, desde hace rato el miedo me invade. No lo puedo hacer, no quiero ir, prefiero vivir con la incertidumbre toda mi vida que volver a recibir la misma respuesta, no lo podré soportar.

No te iras, sé que tienes mucho miedo pero no puedes huir toda tu vida.

Ella me agarra con todas sus fuerzas mi mano, observó la cara seria que tiene…ahora no puedo comportarme como un niño miedoso a su futuro, lo tengo que aceptar, sea cual sea la respuesta, lo tengo que aceptar. Ella una vez más me brinda un poco de seguridad.

En ningún momento ella suelta mi mano, quizás sea para que yo no "escape" pero no es necesario, tengo que redimirme a como dé lugar.

(…)

El sonido de las turbinas es lo único que puedo escuchar ya en la noche del 3 de Agosto el sueño lentamente me empieza a controlar, miró a mi compañera por un momento, su cabeza reposa en mi hombro, sin intentarla despertarla la tapó con la pequeña cobija celeste que trajo, hoy es miércoles, pronto será jueves, solo podemos quedarnos dos días en Hoenn, ya que el domingo es la fecha de nuestra boda, en estos dos días puede suceder varias cosas, tengo que estar preparado para todo, pero ahora solo dormiré. ¿Podré soñar lo mismo de cada noche? ¿Podré recuperar alguna vez las esperanzas que tenía? Son preguntas que rondan en mi mente, Solo el tiempo me lo dirá, lo único que pronuncio antes de caer rendido por el sueño es: May.


Fourth Dream

Con la cara sonrojada como un tomate, además de lo apretado que estaba con ella, un joven entrenador no podía dormir en la cómoda y acolchonada cama en la que estaba, tal vez el estar durmiendo con otra persona en la misma habitación le hacía actuar de esa manera, pero ya había dormido varias veces en la misma habitación con Brock y Max, ¿por qué ahora resultaría distinto? Para empezar; dormían en camas separadas, no dormían en la misma cama, y por si fuera poco no con una chica, se lamentó de aceptar la propuesta de su amiga. Quiso por enésima vez soltarse de las garras que le aprisionaban y le impedían dormir tranquilo, no pudo, le era imposible. May era increíblemente fuerte para él, no sabía si lo hacía por un reflejo o era intencional pero el hecho era que Ash no dormiría de esa forma. Le tenía sujetado por la cintura, más bien le abrazaba como un indefenso oso de peluche, podía sentir el contacto con su tersa piel, pequeños y leves respiros daba la castaña muy cerca del oído de Ash, ella jamás lo dejaría. Pero en esos tiempos ninguno de los dos sabría lo que sucedería más adelante.

— ¿Ya te dormiste? —Preguntó May, con algo de sueño—. Yo aún no puedo dormir.

—Si sigues abrazándome de esta manera, nunca podré dormir—dijo, aun sintiendo la suave respiración de su amiga— May… ¿por qué no me dejas dormir en el piso? —dijo esperando una pizca de piedad de su amiga.

— ¡No! —Refutó—Así no estaremos calientes…no ves que uno se puede resfriar muy rápidamente en estos tiempos, sería una pena que te enfermes ya muy cerca de tu próxima batalla.

—Si lo dices de esa forma…—dijo con resignación. Hubo un momento de silencio, los segundos pasaban lentamente, ambos solamente veían las pequeñas gotas que se estrellaban con la ventana, pronto el sonido la lluvia gobernaría todo el lugar.

—Ash… ¿sigues despierto? —volvió a preguntar.

—Si…—dijo sin ganas, aun seguía viendo la lluvia por la ventana.

— ¿Qué harás cuando se terminé este viaje?—preguntaba, estrechando aún más su cuerpo con la de su amigo.

—Y-Yo ¿May podías…alejarte un poco de mí?—llegaba a sentir todo el busto de su amiga.

— ¡No! hasta que me respondas—afirmó con una sonrisa, y abrazando más a su amigo.

—B-Bueno…pues…aun no lo sé, quizás valla a descansar a pueblo Paleta por un tiempo

—Ah… ¿solo harás eso? Eres muy aburrido.

— ¿Y tú que harás?

— ¿Yo? Haber… ¡Sí! ¡Iré a donde tú vayas!

— ¡¿Qué?! No lo entiendo…. Que dic…

Con ternura colocaba su dedo en la boca de su amigo para que se callara, dejo de abrazarlo, se levantó de la cama, cerca de ella se encontraba su pequeña riñonera amarilla, busco por algunos segundos, de pronto sacó un pequeño cuaderno de tapa roja.

—Ten—dijo May, entregando el pequeño cuaderno.

— ¿Qué es esto? —interrogó confundido el entrenador tocando con cautela el cuaderno, pero cuando lo quiso abrir rápidamente se lo quitaron.

— ¡No lo abras! —Chilló la castaña— Ash como puedes mirar el diario de una chica, eso es imperdonable.

— ¡Pero si tú me lo diste!

—Solo te lo di para que miraras el titulo—dijo haciendo un pequeño puchero.

Rápidamente él miraba el título de aquel cuaderno que estaba en los brazos de su amiga "Mi viaje con mis amigos". Había algunas ideas que rondaba por su cabeza, se levantó de la cama con cuidado para no despertar a su Pikachu que dormía a su costado.

— ¿Ese es tu diario?—preguntó— ¿Desde cuándo lo tienes?

—Desde que empecé a viajar con ustedes tengo este diario, sabes, es muy divertido estar escribiendo todas nuestras aventuras.

— ¿Hum? ¿Y cuando tienes tiempo de escribirlo?

—Lo hago por las noches —respondió—, Lo escribo antes de quedarme dormida, pero como ustedes siempre se duermen muy temprano no me ven, además tú eres el único que sabe que tengo este diario.

—Si es un diario de nuestras aventuras ¿porque no me lo dejas ver?

—Aún no está terminado, te lo mostraré cuando terminé todas nuestras aventuras.

—O sea…

—¡Nunca!

Una pequeña indirecta acababa de lanzar May, justamente ella no quería de ninguna manera separarse del entrenador, pero era hora de que él respondiera y se diera cuenta de los sentimientos de ella, la lluvia por un momento se había calmado, pequeñas gotas lentamente se deslizaban por el vidrio transparente de la ventana. Poco a poco las nubes se alejaban dando paso al esplendor de la luna, la habitación se iluminó un poco; en la cama del cuarto el muchacho reflexionaba con cautela lo que dijo May. En esos lentos pero divertidos días de su travesía por Kanto, Ash aún no comprendía del todo lo que es el amor, simplemente como cualquier otra persona intentaba huir de todo lo que desconocía, pero ignoraba que lo que hacía podía lastimar a sus amigos.

—Ya veo, quizás me lo muestres cuando terminé el Gran Festival, ¿no? —no creía lo que decía, no, era una persona completamente diferente, miró a May, ella solo apretaba con sus brazos el pequeño cuaderno, impedía el contacto directo con sus ojos, pero ella aun creía tener una oportunidad.

—Ash… mañana tengo un Concurso, será mejor que duerma —dijo ocultando su rostro para no ser visto por su amigo, dejó el cuaderno en la pequeña mesita de noche que tenía a lado de su cama, no espero la respuesta del entrenador, se acomodó en la litera y cubriéndose con la cobijas cerró sus hermosos ojos zafiros.

Tan solo el verla actuar de esa manera, lastimo profundamente al entrenador, pequeños pero tristes sollozos se pudo oír, ella quiso contenerlos pero le era imposible, la lluvia una vez más arremetía,. Y otra vez aquella palabra ahogada por el sonido de la lluvia se escuchó.

—Perdón

Era lo único que podía decir, mientras lentamente todo se nublaba de nuevo, otra vez volvía a la realidad.


Yo sé que soy un tonto, yo sé que debí de decirle lo que sentía aquel día… pero en aquel entonces mi miedo me controlaba.

Desde hace varios minutos que estoy despierto, total que soy un imbécil, aún sigo lamentándome del pasado, siento lo entumecido que están mis brazos, quiero estirarlos pero ella me lo impide, suavemente ella abraza mi brazo derecho, aún sigue en la misma posición de cuando me dormí, se ve bastante tranquila a diferencia de mí, por un instante observo el pequeño paisaje del cielo oscuro por la pequeña ventanilla del avión, pronto amanecerá, recuerdo la primera vez que vi el amanecer con ella, fue ese mismo día, apenas el sol salía lentamente por todo el horizonte anaranjado, las estrellas pronto desaparecerían, y fue en ese entonces que cometí el peor error de mi vida.

También recuerdo nuestra canción, nunca lo podría olvidar, aquella melodía que tocó esa noche calurosa en Portual.


Juntos vamos a hacer una promesa

Para no olvidar nunca que todos estamos unidos

Sólo hemos arañado la superficie

De los mundos vamos a llegar a conocer

Juntos avanzando

A pesar de que estamos lejos

Por lo sano y salvo dentro de nuestros corazones

Mantenemos nuestra palabra hasta que estemos juntos de nuevo...


Ja, me sale una pequeña lagrima, ya…ya, aceptaré lo que me deparé el futuro, no importa lo doloroso que pueda ser, al igual que ella hizo conmigo, yo la quiero ver feliz aun si no es junto a mi lado, además no puedo retractarme de mi promesa con Serena, ya es hora de que asuma mis actos. Yo Ash Ketchum estoy preparado para lo que venga…lo prometo.

(…)

El pequeño altavoz del avión advierte que hemos llegado a Hoenn, ya es hora.

Serena…Serena, despierta, ya llegamos —tocando lentamente su hombro la intentó despertarla,

¿Ah? ¿Ya llegamos?—me dice dando un pequeño bostezo—. Bien, hay que alistarnos.

Claro…

Tardamos unos minutos en alistar nuestras pertenencias, somos los últimos en salir, la suave y repentina brisa nos da la bienvenida a este lugar, nada ha cambiado desde la última vez que vine, aunque claro está que yo si he cambiado mucho.

Ash… ¿Estas bien?

¿Hum? Claro

Te ves muy pensativo

No, no pasa nada, es solo que estaba recordando que nada ha cambiado.

¡¿En serio?! A mi parecer es muy hermoso este lugar, no conozco la mayoría de los pokémon de la región de Hoenn, espero que me los enseñes —me dice mientras sonríe—. Además esta es la primera vez que salgo de Kalos, me hubiera gustado que nuestra primera salida fuera en nuestra luna de miel…Oh…Lo siento…

No importa.

Lentamente bajamos por las escaleras del avión, pronto sabré lo que pasa, regreso al lugar donde comenzó todo, el lugar donde la conocí por primera vez y el lugar donde la perdí…

Quizás los sueños nunca se hacen realidad, solo son fantasías que vivimos y anhelamos…eso es lo que creo.

Pronto te volveré a ver…May.


Capítulo editado ¡Gracias por su visita!