Disclaimer: Pokémon no me pertenece.


Dreams on a small daily

Recuerdo la primera vez que lo vi después de mucho tiempo, y tal como me lo esperaba, lo encontré enfrentando una batalla con nada menos que Violeta; Líder de gimnasio de Ciudad Novarte, aún seguía con las mismas ganas de cuando lo conocí, siempre con la sonrisa en alto, además de cumplir con la frase que me dijo aquel día. "Nunca te rindas".

Al día siguiente, después de su pelea de revancha, ambos junto con Clem y Lem iniciamos nuestra aventura por Kalos y la verdad, es que yo nunca quise que se terminara. Aun así, cumplí con el pequeño sueño que tenía desde que era pequeña, aquel día lo atesoraré por el resto de mi vida.

Mis afligidos y llorosos ojos empiezan a derramar pequeñas lágrimas cristalinas, aún sigo durmiendo en mi pequeño cuarto, hace tan solo unas horas que arribé a Kalos, ya realice todos los preparativos para el pequeño evento que tendremos Ash y yo el día de hoy, aún falta que él regresé de Hoenn, pero espero que llegué a más tardar por la tarde; antes, me sentía adolorida por no poder cumplir con el pequeño deseo que tenía, el plazo de nuestro matrimonio se tuvo que postergar; debido a que aún ambos estábamos en Hoenn, pero gracias a mi madre lo pudimos retrasar por dos días, aunque lo único que temó es la poca asistencia de nuestros invitados, ¡pero no importa! Con solo que esté Clem y Lem además de la madre de Ash y la mía, me quedo bastante conforme.

Hoy es 9 de agosto, y por alguna rara razón me siento triste, no debería de ser así, quizás esté algo acongojada por la pesadilla que tuve hace algunos minutos atrás, debería olvidarlo; no más tristeza, ¡hoy seré la persona más feliz del mundo!

Mientras me alisto, el pequeño pokémon a lado mío se acerca, sin duda se trata de mi adorable Fennekin, hace bastante tiempo que no le veía, pensando y agitada en los arreglos de mi matrimonio descuide demasiado a mi amiga, con cuidado le abrazo.

—El día de hoy es un día especial para ambas ¡Fennekin, demos todos lo que tenemos!

Muy bien, empecemos con el pie derecho éste día, aunque la verdad, sigo un poco afligida; me miró en el espejo, al frente de mí se encuentra un chica con los ojos llorosos, la cara pálida y un rostro tristemente infeliz. El tiempo no pasa en vano, aun así debo dar lo mejor de mí misma, no importa la situación en la que este, siempre debo de seguir adelante, tal como me lo enseño mi Ash.

(…)

Cansada y ocupada; sip, no hay mejores palabras para describir lo ajetreada que estoy está mañana, mi madre llegó cerca de las 8 AM. E inmediatamente sin siquiera darme un respiro, me arrastra de un lugar a otro. "Tenemos que ir al salón de belleza" "¿Te queda bien el vestido?" "Espera, ¡ese peinado no te va bien!" Y un sinfín de cachivaches que me dice mi madre a cada momento, no creí que casarme fuera todo un lió aun así. "Nunca te rindas".

Y finalmente después de muchas horas de arduo esfuerzo, ¡estoy lista! Aunque ciertamente yo no hice nada, mi madre con lágrimas en sus ojos me halaga diciendo: "¡Qué no hay mujer más linda que ti!" Por un momento vuelvo a mirarme en el espejo; la chica deprimida y triste que había en la mañana se fue, pero a cambio apareció una hermosa señorita tal cual cuento de hadas, faltan exactamente 2 horas para que dé inicio el compromiso, está planificado para las 4 PM. Cerca de una pequeña catedral a unos cuantos pasos de la plaza central de ciudad Luminalia. En estos momentos me encuentro en la casa de mi madre, esperando a que lleguen mis padrinos.

(…)

Pasó un hora y aun me encuentro esperando la llegada de mis padrinos, por un momento me siento en paz conmigo misma, junto con mi Fennekin y mi siempre molesto Fletchling ¡ah! Y también mi Rhyhorn que mira por la ventana, esperamos tranquilamente en la sala de mi casa, mi madre fue a la iglesia a ultimar los últimos detalles del matrimonio, algunos dirían que estoy sola, pero teniendo a mis amigos a mi lado nunca lo estaré. Pero aun así, no dejo de preocuparme, la tonta pregunta de si él vendrá o no azota con crueldad mi cabeza, duda y miedo es lo que siento. "¿Qué haré si él no viene?" "¿Podré soportarlo?" ¡No! Deja de pensar en esas cosas Serena, me debo calmar, yo confió en él, y aún más después de lo que me dijo en Hoenn.


Serena…éste… es el fin de nuestro sueño… Yo… no puedo estar contigo.

¡No! ¿Aún lo recuerdas no es cierto?

Yo sé que te hice una promesa pero…

Ash, no se trata de la promesa que me hiciste, yo de ninguna manera te obligaría a estar conmigo para toda la vida, no importa que hasta ahora solo estábamos juntos solo por un promesa, ¡no! De ninguna manera…

Serena yo lo entiendo pero… no podemos estar juntos…yo…

Aun amas a May ¿no es cierto?

Y-Yo…

¡Respóndeme por favor!

Sí, es verdad que aún lo amo, pero también sé que ella no quiere estar conmigo, tristemente desperté de mi sueño, si, lo sé, esto ya se venía venir desde hace mucho tiempo, pero yo no lo quise reconocer, es por eso que yo no merezco estar con alguien…

Mientes.

Pero Serena…

¡MIENTES! Todo lo que dices es mentira, no importa lo tanto que intentes alejarte del dolor que te causa la perdida de May, nunca podrás hacerlo si no lo enfrentas frente a frente, es por eso que te mientes a ti mismo, quieres estar con alguien y nunca más caer en la soledad en la que alguna vez estuviste sumergido, yo siempre estaré contigo, aun si tú me odias por hacerlo…

Nunca te rindas…


Levemente soñé despierta, es verdad, no debo preocuparme más por el asunto, él vendrá, tal como me lo dijo él en aquel momento.


Cierto, como pude olvidarme de aquella frase, siempre estuve escapando de la verdadera realidad para no seguir sufriendo, y aun así fracasé, pero hubo alguien que estuvo a mi lado todo este tiempo…yo no lo quise admitir, es más, me molestaba tu cercanía y sin embargo tú estabas a mi lado...No sé lo que de ahora en adelante nos depare el futuro pero, Serena te pido por favor que retornes a Kalos…


"Yo regresaré en dos días, después de todo, tengo una promesa que debo cumplir" Esas fueran las últimas palabras que me dijo y es así que estoy aquí, esperando su llegada.

(…)

"Toc…Toc"

¡Hasta qué al fin llegaron! Aunque estoy algo molesta por su tan demorara llegada aun así, estoy feliz de verlos de nuevo después de mucho tiempo, lentamente me dirijo a la puerta, estoy algo ansiosa 3-2-1.

— ¡Hola chicos!

—Lo lamento, no fue mi culpa. En serio, no creí que mi invento fuera a estallar, solo quería… (Bla, bla y bla)

—Hola Serena.

—Hola Clem, te ves muy hermosa —ignorando por un momento la disculpa de Lem, veo a la preciosa niña en frente mío, tan risueña como siempre. Estoy muy agradecida de que ambos aceptaran ser nuestros padrinos de boda.

—…Y espero que me disculpes por mi tan prolongada llegada, yo en verdad…

—Shh…—por un momento veo a la persona más inteligente que haya conocido en mi vida —Está bien Lem, te perdonó, pero no te perdonaré si no me llevas en este mismo instante a la iglesia.

—No te preocupes, en unos minutos estaremos llegando con mi nuevo inven…

— ¡Nada de inventos Lem! Haremos tal como lo acordamos

—Bueno, como tú digas *suspiro*

Y con un abrazo entre los 3, nos fuimos hacia la iglesia, y tal como me lo esperaba de mis amigos, ellos me sorprendieron una vez más, es curioso que me llevaran en un gran y majestuoso carrusel blanco llevado por 4 hermosos Rapidash y por extraño que parezca el conductor de tan peculiar movilidad es Clembot, no me extrañaría que la causa de su retraso fuera debido a la ingeniosa idea de Lem en hacerle enseñar a su Clembot conducir una carreta, sin duda, tengo a los mejores amigos del mundo.

En el camino, la conversación entre nosotros es muy amena, hay muchas cosas que queremos contarnos después de mucho tiempo, aunque la verdad ninguno de los 3 quiere tocar el tema de la llegada de Ash, pero eso no impide que le preguntara a mi querido Lem, si él ya tiene una novia, pero rápidamente él desvía su mirada, además que Clem trata de contenerse sus ganas de reírse.

—Así que ya tienes novia ¿no Lem? — me encanta cuando Lem se pone demasiado nervioso. — ¿Y? — le miró aún más, se pone rojo como un Magmar.

—Bueno, este…si…no, no… no…digo si…

Aun con el pasar del tiempo, ellos no cambiaron en nada, me preguntó si yo en verdad cambié demasiado en estos años, pero eso no cambiara que nosotros 3 junto con Ash somos los mejores amigos. Después de unos 20 minutos llegamos a la hermosa catedral, antes de llegar por un momento casi me muero de la risa, es de suponer que Clembot debía de abrir la puerta como todo un caballero -o eso creo- sin embargo al llegar a la iglesia ocurrió lo impensable (quizás no sea tan impensable) Clembot tuvo un cortocircuito, y se descompuso en el acto.

— ¡Hermano! Cuantas veces te he de decir que dejes tus inventos en el olvido —y tal como me lo esperaba, Clem regaña a su hermano una vez más.

— ¡No es mi culpa! Creí que ya lo había solucionado.

—No tienes remedio hermano, ahora debes de escoltar a Serena, o dejaras ¿Qué nuestra bella princesa bajé sola?

—Eh…no, yo me encargo.

Con las manos aun temblando, con una mirada seria, Lem abre la puerta, me entrega su mano, por un momento puedo ver lo tanto que ha crecido, el elegante traje oscuro le da un tinte de sofisticación sin duda alguna, ya no usa lentes, puedo ver con claridad su rostro, no me sorprendería que varias chicas estén detrás de él, aunque esa decisión es para Clem, que al igual que su hermano es una linda señorita, haciendo gala de su vestido rojo y manteniendo su infaltable sonrisa y por si fuera poco, en su pequeña cartera trae consigo a Dedennde aquella niña es realmente hermosa.

No puedo esperar más, acompañada de mis amigos, lentamente entramos a la hermosa catedral adornadas de varias rosas rojas en la entrada, además de algunos conocidos esperándonos en la entrada; hay varios invitados que asistieron, me sorprende mucho, no creí que vinieran todos. Este será el mejor día de mi vida, y espero que jamás terminé, no quiero que este sueño terminé, no, yo no lo quiero, aunque esa decisión no depende de mí…

Vagamente aun recordaba el día que comenzó mi felicidad y así también, el triste y sombrío recuerdo del cambio drástico de Ash…


Last Dream

Después de su viaje por Sinnoh, pasaron 3 años.

Su mirada estaba fija en su objetivo, no lo dudó más, el siguiente ataque definiría todo, su poderoso Greninja esperaba los órdenes de su entrenador; al frente, un Dragonite con un ímpetu incomparable hacia lo mismo. Los bullicios y gritos de la gente reunidas en el estadio fueron otra vez divididas, aun no sabían a quién apoyar; ambos dieron lo mejor de sí mismos, fue un batalla de 5 estrellas, tal como lo diría un Conocedor Pokémon, los comentaristas callados solo esperaban el ataque que definiría al ganador de la Liga de Kalos. Impaciencia en algunos, nerviosismo en otros, la gente pedía a clamores que se dé por acabado el tremendo espectáculo que observaron, para ellos, ambos eran merecedores del tan codiciado trofeo, pero para los entrenadores que estaban en el campo de batalla, ese insípido trofeo de oro no valía la pena, saber quién de los dos era el mejor que el otro, esa era su única satisfacción.

Aunque verdaderamente, uno de ellos quería ganar más que ninguna otra persona en el mundo, lo había intentado tantas veces que ahora no se permitiría perder una vez más, no, ya no más. La gente presionaba con más vigor, entre gritos e insultos advertían que de una vez inicien el último ataque, mas apropiadamente llamado: "El ataque de la victoria."

Trató de apaciguar el gran bullicio existente, trató de ser uno con su pokémon, al final, lo consiguió, imaginaba el mundo totalmente en blanco, nada más que él y su rival, además de sus criaturas guerreras que darían su vida en el campo de batalla si así lo decidieran sus entrenadores. Una sonrisa nacía en su rostro, estaba preparado para comandar a su pokémon hacia la victoria, pero por el otro lado, su rival esperaba el movimiento de su oponente, conocido como un verdadero estratega, él analizaría y contrarrestaría el ataque de su adversario en cuestión de milésimas de segundo. Tenía todo calculado "Ataque, contraataque y ganar." Esas 3 palabras retumbaban en su cabeza; esperaría el ataque de su rival, luego lo devolvería el ataque y finalmente ganaría. Codiciado plan el que tenía, no en vano le llamaban el "Estratega ambulante".

El entrenador del pokémon de agua apretó sus puños, fijo su mirada al frente, y lentamente pronuncio las palabras para acabar toda esta batalla.

— ¡Greninja, usa Shuriken de Agua! —gritó con todas sus fuerzas.

La criatura de agua una vez escuchado la orden de su maestro; acometió sobre su rival a una gran velocidad tal ninja fuese, en sus patas delanteras comprimió el agua en forma de un shuriken, al propio estilo de su entrenador, él lo atacaría de frente.

Solo sonrió por la tremenda estupidez de su rival. "¿Por qué ataca de frente?" pensó. La gran velocidad del tipo agua era un verdadero dolor de cabeza para su Dragonite que a duras penas lo podía igualar; sin embargo la pelea estaba en sus bolsillos, la diferencia de poderes era incomparable, su Dragón sería el más favorecido si se daría una colisión de ataques, lo analizó en cuestión de segundos, acomodó sus lentes y luego ordenó.

— ¡Híper Rayo!

El pseudo- pokémon legendario inmediatamente alistó el ataque de tipo normal.

— ¡Ash Ketchum yo gané! —gritó seguro de su victoria, rió de manera estruendosa al ver los pocos metros para que ambos ataques colisionaran, pero olvido un gran detalle que paso por alto; el ataque de su oponente no era dirigido a su Dragonite, justo antes de que el Híper Rayo impactara al tipo Agua/Siniestro, éste colisionó su Shuriken contra el suelo, provocando que varios escombros de tierra, se levantaran y así chocando con el ataque de tipo normal — ¡Maldita sea! ¿A dónde se fue?—exclamó y se preguntó a la misma vez, lo había analizado con suma tranquilidad, no estaba equivocado que el tipo al frente suyo, se caracterizaba por ser demasiado osado y atrevido; en muy pocas ocasiones utilizaba su cabeza para realizar estrategias como lo hizo ahora, sin duda él estaba aprovechando al cien por ciento las habilidades de su pokémon.

Podía ver el miedo en el rostro del hombre llamado como "Estratega Ambulante" la cortina de humo impedía ver el escenario, pero su Greninja desde lo más alto del escenario alistaba otro Shuriken de agua, pero aun no daba por hecho su victoria, inmediatamente el hombre de lentes mandó a su pokémon batir sus alas y así eliminar la nube de polvo existente en el campo; lo despejó, la sonrisa en su rostro era inigualable, de ninguna manera se dejaría engañar de nuevo, divisó a su enemigo, justo como él lo pensaba, un ataque por los cielos se daría, no dio tiempo para que alisté el famoso Shuriken de agua, rápidamente ordenó a su pokémon que volara a una gran velocidad, quizás en la tierra fuera demasiado lento, pero en los cielos era veloz.

Ash pensaba que todo esto había acabado, faltaba pocos segundos para que su pokémon fuera eliminado, se maldecía entre dientes lo tan cerca y a la misma vez lo tan lejos que estaba de ganar. Pensó que la cortina de humo le daría el tiempo suficiente para que su pokémon alistara su ataque más poderoso, sabía perfectamente que un ataque directo era imposible, pero uno hecho sorpresivamente era efectivo, aun así, solo miraba sin hacer nada; El dragón volando sobre los cielos, alistaba su último ataque: "Ala de Acero".

Él solo miraba sin hacer nada…todo había acabado…

¡Ash. No te rindas!

Aquella voz sonaba en todo el lugar, para él era inconfundible aquel grito, buscó entre la multitud de personas a la hermosa niña que le daba ánimos, lo encontró, tal como una hermosa flor nacida en la primavera, Serena era el rayo de luz que iluminaba el sendero de la victoria para el entrenador. Las delicadas manos cruzadas y rogando al cielo para que él ganará, un cara preocupada aparecía en su rostro, pero…ella sabía que Ash aún no daba todo de sí mismo. Él lo comprendió.

— ¡Yo seré el ganador! —Dijo señalando a su rival — ¡Greninja, Hidrobomba!

Captó lo dicho por su entrenador, entendió que esto no era la manera de terminar su osada travesía de Kalos, fue él su primer pokémon de la región de Kalos, y será él, el pokémon que le dé el codiciado título de campeón.

Su agilidad era increíble pero aún más, sus ganas de salir victorioso; tan solo era cuestión de segundos para que impactaran; una gran ráfaga de agua fue lanzada justo en el cuerpo del Dragón/Volador y a la misma vez, unas esplendorosas alas plateadas casi partieron por la mitad al famoso y espectacular Greninja. La gente se levantaba de sus asientos, con una cara de incrédulos observaban como ambas criaturas caían al suelo sin ningún control; pero solo uno de ellos cayó de manera brutal. El famoso estratega no hizo nada para salvar a su compañero, pero por el otro lado aquel chico que lo consideraba como un estúpido sin remedio, puso su físico para apaciguar la caída de su amigo, ahora se preguntaba quién era el verdadero estúpido.

Dudaba, se negaba a levantar ambas banderas, el árbitro no sabía qué hacer, ambos pokémon yacían en el suelo sin signos de levantarse, sería él, el responsable absoluto de la decisión, un empate significaría un verdadero insulto para la gente que se dio cita para la batalla, ellos si o si esperaban festejar al ganador y olvidar al perdedor, así era ésta clase de finales deslumbrantes. Por último, decidió que esto sería un fatídico empate…pero no fue así.

Levantase como un guerrero épico, aquellas heridas en su cuerpo no eran nada, tal vio el asombro de su entrenador, la valiente criatura se alzó con la frente en alto, demostrando que no había pokémon más fuerte y poderoso que él… no había otro ganador que él. No había otra perdida para el joven Ash Ketchum, que a sus 18 años, era el campeón de la liga de Kalos.

La bandera roja fue levantada, el equipo rojo comandado por el joven Ketchum era el ganador de esta final. En lo más alto del escenario, la gran pantalla reconocía a Ash y sus seis pokémon como campeones

Pikachu, Greninja,

Charizard, Talonflame,

Sceptile y Sylveon.

Ask Ketchum de pueblo Paleta ganador de la Liga de Kalos

Con los ojos llorosos aquella niña sentada junto con los hermanos Clem y Lem, no sabía porque lloraba, y a la misma vez sonreía; el Pikachu entre sus manos huyó de ella para así encontrarse con su amigo, ella hizo lo mismo, burló la escueta seguridad existente en el escenario, unos cuantos oficiales la perseguían, no le importó, tan pronto como llegó al escenario se abalanzó a los brazos de su amigo de la infancia, felicitando por su victoria, ella sollozó en su pecho. La gente se conmovió por el espectáculo observado, aplaudía sin parar, tal como una final de telenovela, ellos miraron a la pareja reunida en el centro del campo.

—Ash, lo hiciste, lo hiciste, tu sueño por fin se ha hecho realidad.

—No, yo no hice nada, fue gracias a mis pokémon y en especial a ti.

Los medios de prensa se aglomeraron alrededor del reciente campeón, preguntaban de todo sin pelos en la lengua, básicamente invadían sin permiso el espacio personal de ambos jóvenes, tal fue la lluvia de preguntas que apenas Ash las podía responder, pero había una que le causaba más zozobra que nunca

Uno de los reporteros pregunto:

—Joven Ketchum ¿Es acaso la chica de su a lado su novia?

Aquel reportero esperaba la respuesta, mientras en su pequeño librito esperaba anotar las posibles declaraciones del reciente y consagrado Campeón de Kalos.

— ¿Y? — esperaba impaciente la respuesta.

Serena se alejó un poco del abrazo de su amigo, trató de aclarar la situación, más Ash solo afirmó con un rotundo si la pregunta.

—Sí, ella es mi novia.

Lo dijo con la cara enrojecida, las manos sudando y temblando, no era lo mejor forma de confesarse a una chica, lo sabía, pero aun así, era inevitable darse cuenta de los sentimientos de Serena, alguna vez los quiso ignorar por completo, fingiendo ser un despistado; pero aun siendo así, ella persevero, y con esmeró logró sembrar los frutos, Ash por fin dejaba de ser un niño, comprendía que hacerse pasar por uno ya no valía la pena, pero erraba profundamente, aun no estaba preparado para lo que vendría después.

Ella creyó haberlo oído mal, lo pensó así, sin embargo Ash estaba seguro de las palabras que dijo anteriormente, esta era la pura realidad, lo abrazó sin darle oportunidad al campeón y luego con un profundo beso, ambos sellaron su compromiso.

— ¡¿Qué?! — se preguntaba Lem, mientras miraba en la pantalla arriba de él el beso que se daban Ash y Serena.

Miles de espectadores lo miraban alrededor del mundo, entre uno de ellos, había una hermosa señorita mirando el reciente evento de Kalos en un Centro Pokémon de Petalburgo, sostenía fuertemente entre sus manos un pequeño objeto plateado con hermosas cintas bordeados de color amarillo, al parecer solo tenía la mitad, la otra lo tenía el chico de la pantalla que daba un beso a su novia…

— ¿Estas segura de querer ir?—preguntó el hombre a lado suyo. Mirando de la misma forma el beso del reciente campeón y su novia.

Ella tan solo se quedó callada, dejo de sostener el objeto entre sus manos, y lentamente se iba del lugar…

Tan solo espero que él soporte la verdad, como yo lo hice ahora…

(…)

El encuentro con los miembros del Alto Mando y la campeona Dianta se pactó a principios del mes de agosto, Ash solo tenía dos semanas para prepararse para el encuentro, más no vaciló en aprovechar todo ese tiempo que le quedaba en entrenarse día y noche, no fue sencillo pero aprendió a sobrellevarlo con los escasos días que tenía, además que no estaba solo; la unidad de Lem, Clem y Serena de algún modo hacia renacer las fuerzas al entrenador, su equipo ya estaba listo, sería el mismo con el que ganó la liga anteriormente, la proximidad de la fecha del encuentro se acercaba, pero antes de aquello, justo un día antes del compromiso del actual campeón de la liga, se realizaba un pequeño evento denominado: "Conozca a nuestros héroes" En la noche del primero de agosto, la crema y nata de la alta sociedad fue reunida en un gran palacio cerca de ciudad Luminalia, bastaba ver las semejantes figuras reunidas allí para darse cuenta que no era en vano el título que le ponían al evento; constaba en hacer conocer a la gente ordinaria y común lo tan cerca que pueden estar al lado de sus estrellas, aunque verdaderamente era un intento burdo de atraer personas al peculiar tipo de competencia que Kalos llevaría a cabo en estos meses, eran: los Concursos Pokémon.

Bastaba ver el poco interés de la gente acerca de este tipo de concurso, aunque la gran región se caracterizaba por ser deslumbrante por su belleza y simpleza, la mayoría de la gente no sabía reconocer el majestuoso espectáculo que brindaba un coordinador pokémon y eso para la los miembros de la alta sociedad era imperdonable, reuniese allí coordinadores de todas las regiones; profesionales, gente de élite y también simples personas que alguna vez ganaron un Gran Festival, entre ellos, varios conocidos por el actual campeón de la liga.

Vestía un traje bastante formal, oscuro, acompañado de un moño negro; así se veía Ash, en medio de la gran mesa colocada en medio del majestuoso salón, a su lado, yacía una hermosa señorita, con adornos de rosas en su cabello, además de un vestido coctel rosa bastante caro, ella era la novia del campeón, miradas furtivas y lascivas de varios hombres se dirigían a la señorita a lado del campeón, ya no eran niños, ellos ya debían de comprender como funcionaba este mundo.

Sonreía lo más alto que podía, Ash saludaba a cuanta persona se le acercaba, realizaba un autógrafo de vez en cuando, no lo había notado, pero él también era un chico codiciado por las doncellas alrededor de él, sin duda, ambos eran la comidilla de la gente reunida allí.

Entre las clases altas de la sociedad de Kalos, se encontraban: Duques, Archiduques, Barones y un sinfín de títulos que se ponía a Líderes de Gimnasio, Elite 4 y personas sobresalientes de la multitud.

Solo algunas personas eran capaces de entrar con sus respectivos compañeros y una de las afortunadas fue una hermosa señorita que junto con su Piplup trataba de encontrar al reciente campeón; no estaba sola, claro que no, allí, junto con ella, viejos amigos se encontraban una vez más, esperando volver a ver a su amigo oriundo de Kanto.

Con todo el trajín de la fiesta, difícilmente se podía observar cuando era el comienzo de ésta velada, quizás solo esperaban la llegada de alguien, el reloj marcaba las 9 en punto, fue ahí cuando las luces se apagaron repentinamente, fue allí que la alfombra roja fue puesta en el rígido suelo de mármol; preguntas se hicieron escuchar, algunas personas se sobre exaltaron por el repentino apagón, algunos, trataban de buscar el mejor sitio posible para poder ver a la persona que venía a pasos lentos, ya lo sabían. "¡Semejante entrada, debe ser él!" Decían algunas voces.

Pronto, una pequeña rosa fue lanzada en lo alto del gran salón, la mirada de varios fue desviada a aquella rosa; tan cegados en el espectáculo, vieron como aquella rosa se convertía lentamente en una Roseria, y al mismo tiempo, las luces se encendían nuevamente revelando a los jóvenes que tanto esperaban: Drew de la Rousse y May Balance.

La mirada del campeón fue dirigida directamente hacia su antigua compañera de viajes, nadie lo sabía, pero esta noche iba a cambiar drásticamente la actitud de Ash; se vendría abajo el sueño que trabajó por mucho tiempo, se revelaría la verdadera actitud hacia sus amigos, y aun peor, el inicio de su pesadilla.

La noche del primero de agosto lo recodaría para siempre, lo escrito, escrito está. Al igual que las hojas de un diario, esa noche alguna vez fue escrita, al igual que los días pasan sin misericordia, hubo a veces en el que el tiempo se separa de la realidad, dando así el nacimiento del sueño eterno, eterno pero doloroso.

"Simples páginas de un viejo diario pueden a veces hacer realidad tus sueños, pero también a veces solo son simples fantasías alejándonos de la verdadera realidad."


—Si ella no viene, entonces yo me casaré contigo.

Promesa que duramente podré cumplir lo lamento pero…siempre te mentí, no lo quise aceptar pero lo hice, ya sabes lo que paso aquella noche; simplemente exploté, traté de ser amigable en mi estancia en Sinnoh, lo hize y funcionó. En Unova me comporté de una manera más infantil, hasta el punto de volver a cuando empezaba mis días como entrenador y aunque me costó demasiado, logré engañarlos. Pero toda esa racha de suerte alguna vez tenía que terminar, lo sabía pero no sabía cuándo iba a suceder.

Kalos, era el nuevo destino para mí, estaba seguro que lo haría de nuevo pero no contaba con encontrarme contigo nuevamente; curioso y a la misma vez misterioso, no lo comprendo aun, pero, atesoraré los recuerdos que alguna vez vivimos por nuestro viaje en Kalos junto con Lem y Clem; te lo agradezco mucho. Pero a la misma vez te pido perdón, yo…en verdad me hubiera gustado estar contigo ahí, y que ambos, dijéramos: "Acepto" Pero yo…lamentablemente dejé de existir en la realidad; el miedo me invadió una vez más, al punto de escribir mi propia muerte, lo único que pediría es que te alejes y te olvides de mí, ya que…solo vivo de los sueños…


16 de agosto, es lo que marca mi calendario pegado en la pared: pasó una semana y yo aún no quiero salir de éste encierro en vida; lo pensé, traté de buscar razones para que él diera ese punto final a su vida, todos dicen que es un accidente, yo no lo creo así. ¡No, es mentira! Yo no lo quiero aceptar, pero debo ser fuerte; aun tengo algunas cicatrices en la mano del cuchillo con el que me quise intentar quitar la vida; poco después de que entrará a la capilla de la iglesia, se sentía un ambiente tenso, nadie quiso mirarme a la cara; Lem y Clem trataban de saber lo que sucedía pero nadie dijo nada, es así que mi madre junto con la madre de Ash indagaban con gritos al pequeño oficial de policía. "¿Que sucedía?" Me preguntaba, si era cuestión de esperar, no había problema para mí, esperaría todo un año si fuera posible, pero el repentino grito del policía dejó mis sueños pisoteados.

— ¡Él está muerto!

La gente ahí me miraba, esperaba lo que yo haría. "¿Pero que haría en un momento como éste?" "¿Llorar?" "No lo sé" lo único que hice fue quedarme quieta, y después no recuerdo nada más, posiblemente me haya desmayado. Al abrir los ojos nuevamente me encontré en mi cama, sola, ni siquiera mi Fennekin estaba ahí, no lo pensé demasiado pero fui directo a la cocina, pude escuchar algunas voces pero no me importo demasiado, y lo primero que quise hacer es clavarme ese cuchillo, pero fallé; rápidamente Lem me lo arrebato, él no estaba solo, mi madre, Clem y mi Fennekin también estaba ahí, no lo sé, pero tal vez perdí la noción de la realidad, siento como si esto fuera un sueño del cual quisiera despertarme, pero no creo que se haga realidad.

A veces siento que sueño con él, quizás sea éste el único medio con el que me comunique con él, quizás lo sea, aun así, cada mañana él me dice lo mismo, nada cambia, es como si quisiera que lo olvidara por completo, pero ¡YO NO QUIERO! Quizás la respuesta que estoy buscando se encuentra en las páginas de un viejo diario, quisiera volverlo a encontrarlo como la primera vez que lo hice.

Quizás algún día lo vuelva a encontrar y cambiar todo a mi antojo…eso espero…


Notas finales:

Y bien, me apareció haber utilizado en demasía la actitud que tomó Serena en este capítulo, sin embargo, esa es mi opinión.

Los hechos ya se dieron, el escenario ya está preparado para los personajes, aun así, tuve bastante dificultad en realizarlo o mejor dicho escribirlo, ¿puede ser confuso? Si, pues en ciertas partes es así, no lo niego, pero tomó el rumbo de unos de mis autores literarios favoritos, espero que me comprendan, y, si alguien se pregunta que esto se terminó…pues no, claro que no, fiel a mi estilo –si lo tengo- esto para todos ustedes recién empieza; gracias por sus visitas y comentarios, nos vemos en la siguiente actualización. Gracias.

Capítulo editado ¡Gracias por su visita!