Unlimited Denki Capítulo 3. Ceremonia de apertura [Akihiro]

Eran las tres de la tarde pero Akihiro Daichi seguía durmiendo. Aquel sueño era realmente nostálgico, estaba jugando con sus antiguos compañeros de equipo: Owara, Seguuchi y muchos más estaban con él hasta que de pronto el campo comenzó a temblar por causas desconocidas. Sus amigos iban desapareciendo uno por uno, y el último se transformó en una mesa de oficina. Cuando se quiso dar cuenta se encontraba en un despacho acompañado de un sonido persistente que atacaba sus oídos. Entreabrió los ojos y como se imaginaba, su ayudante era la culpable.

- ¡Señor! Despierte, son las tres de la tarde –Sin duda alguna estaba cabreada, o más bien preocupada.

- Tranquila Hinata, estoy vivo. ¿Qué hora es? –Preguntó Akihiro que no se había enterado bien.

- Las tres.

Llegaba tarde.

La noche anterior había estado hasta las tantas despierto, trabajando. Le había dicho a Hinata, su asistente personal que le despertase en caso urgente, aunque aquella vez también se le pasó el tiempo a ella. No se extrañó ya que la chica tenía 19 años, al igual que el propio Akihiro. Tenía un lunar bajo su labio y su cabello era corto, un poco extraño para una joven pero lo prefería ya que así podía trabajar mucho más cómoda.

- ¿Cómo que me has despertado tan tarde? –Preguntaba Akihiro mientras se dirigía al armario-. Hemos quedado a las tres y media.

- Lo siento señor… también me quedé dormida.

- Vaya asistente que estás hecha Hinata… -Suspiró mientras cogía su camisa blanca del armario. Él siempre duerme en ropa interior pero le da igual que su ayudante lo vea así. Ambos son amigos desde siempre, y han mantenido esa confianza hasta ese punto, claro-. ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames señor?

- Te recuerdo que eres Akihiro Daichi, líder del área 1 y gobernante de la isla artificial Drim.

Aún no se había acostumbrado al título. Se miró al espejo a la vez que se ponía los botones de la camisa. Su cuerpo seguía siendo igual de fuerte que siempre, intentaba no perder el ritmo de sus entrenamientos para no derrochar el tonificado. Medía alrededor de 1,90 centímetros, una altura que veía perfecta para el nuevo estatus que tenía. Se dio cuenta que su barba había crecido en estos días pero no le apetecía afeitarse, pensó que podría usar como excusa que la barba se lleva de moda. Cuando se abrochó la camisa se intentó peinar pero algunos de sus pequeños rizos no le permitían alcanzar su objetivo, realmente odiaba tener el pelo ondulado. Una pequeña parte de su cabello está un poco rapada aunque la parte superior la tenía acompañada de aquellas ondulaciones que tanto odiaba. Sintió un picor en la mejilla y mientras pasaba su mano por la cara se acordó que poseía una pequeña cicatriz en la parte izquierda del labio, no quiso acordarse del origen de esta.

- ¿No se afeita, señor?

- No, ahora esto se lleva de moda –Excusó Akihiro mientras se remangaba.

- El señor Kojiro le espera fuera.

- Gracias Hinata, vamos.

Al salir se encontró con Kojiro Arashi. Se trataba de un compañero de Akihiro, pero no era compañero de equipo ni nada por el estilo, eran compañero de área. Sí, Arashi era el líder del área 2. Se encontraba pegado a la pared de brazos cruzados. Cuando vio a Akihiro se acercó sonriendo.

- ¡Buenos días dormilón! –Gritó mientras le arremetió una palmada en la espalda al señor de Drim. Arashi tenía una personalidad muy extraña, demasiado para Akihiro. Muchas veces estaba feliz y sonriente pero en otras ocasiones estaba enfadado y sonriente. Hasta el propio líder del área 1 se siente extraño con él al lado. Su pasado es tan misterioso como aquel ojo izquierdo que lo tapa su gran flequillo verde, en cambio, su parte derecha la tiene rapada. Poseía una argolla gris en cada oreja. El chico era alto, no tanto como Akihiro pero se acercaba por unos centímetros.

- Me alegro de verte Kojiro –Mintió Akihiro-. Realmente no soportaba a Arashi por las mañanas, y menos cuando te pegan en la espalda.

- A-RA-SHI –Decía lentamente el peli verde-. Llámame Arashi.

Akihiro, Arashi y Hinata se acercaron a una sala de puertas automáticas. Estas se abrieron y dentro se encontraron con muchos empresarios técnicos de la isla y con otro líder de área, Minutsume Idai.

- Ya era hora, chicos –Decía este último. Idai siempre llevaba puesto un chándal blanco con la parte inferior añil. Lo llevaba por arriba abierto, la cremallera la dejaba tres o cuatro dedos por abajo del cuello y su cinta en la cabeza tapaba su flequillo, excepto por la parte derecha que este tapaba la propia cinta. Le gustaba mucho tener el pelo de punta por lo que siempre llevaba un bote de gomina en el bolsillo de la chaqueta.

- ¡Ja, ja! –Reía Arashi-. ¡Reunión de líderes!

- Solo somos tres, eh –Decía Akihiro, pero se acordó que faltaba uno. '' ¿Ketaru se llamaba?'' pensó.

- Señor, la reunión empieza en cinco minutos.

- ¿Me da al menos para un café, Hinata?

No le gustaba llegar tarde, pero necesitaba su café con leche. Puede que la palmada le hubiese despertado pero lo quería con toda su alma. Adoraba el café sobre todas las cosas y cuando se lo bebió se le cayó una lágrima de felicidad, la gente no paraba de mirarle. Cuando se dio cuenta de la imagen que estaba dando, se dirigió con Hinata, Arashi e Idai a una sala contigua.

Tuvieron una pequeña reunión con un grupo de empresarios. Akihiro se encontraba en el área 7 con Arashi e Idai porque tenían que presentar la ceremonia de apertura de dicha área. Faltaba el líder de la propia área pero este se encontraba ocupado en esos momentos. Aparte conversaron sobre cómo iba a ir enfocado el curso en Drim, sobre la modificación de algunas leyes, sobre los gastos económicos que había dejado el antiguo líder, etc.

La reunión tardó aproximadamente una hora y media. Akihiro odiaba este tipo de cosas, simplemente quería jugar al fútbol o algo aunque no estuviera en el sitio correcto. ''Lidero una isla de fútbol para no poder jugar al fútbol'' Pensó harto de escuchar a los técnicos. La reunión se animó cuando entraron en la sala tres personas más. Akihiro reconoció únicamente a uno, el gordo y viejo Okita.

- ¿Qué hace él aquí? –Preguntó Akihiro, pero no recibió respuesta.

- Señor Daichi… Disculpe la intromisión pero necesitamos más jugadores para Kyoto –Comentó Okita mientras se quitaba el sombrero dejando ver su resplandeciente calva.

- Puede que con el anterior líder tuvieses tanta libertad, Okita, pero esto se acabó –Akihiro sabía de qué hablaba-. No voy a darte alumnos de Drim para que les inyectéis eso que llamáis mejora.

- Sin ánimo de ofender, pero esa mejora funciona. –Interrumpía un hombre con unas gafas redondas y grandes. A la vista de Akihiro parecía un científico, aunque era bastante joven.

- Cierto, nos ha funcionado con un chico y necesitamos más –Continuaba Okita-. ¡Es el futuro!

- Pues en mi isla no os voy a permitir operar con ello, largo de aquí.

- ¡Señor! ¡El N.B.E funciona! –Suplicaba Okita-. Déjenos mostrarlo.

- ¡¿No habéis oído?! ¡Fuera de aquí! –Gritaba Arashi que comenzaba a cabrearse.

- Vosotros mismos… -Dijo Okita que abrió la puerta para marcharse-. Que desgraciados los de Drim, os lidera alguien que no posee las ideas adecuadas.

Aquello hizo fruncir el ceño de Akihiro, pero sabía que no debía responder a la provocación. Aunque el que respondió fue Arashi que corrió hacia la puerta gritando ''¡Ven aquí gordo cabrón!''. Menos mal que Idai lo sujetó para que no hubiera pelea. Akihiro se quedó pensando '' ¿No se liderar? ¡Qué sabe él de liderar!''.

- Señor, usted hará de Drim un lugar mejor, olvide lo que ha dicho el señor Okita.

- Solo llevo dos meses en esto, Hinata… espero hacerlo bien.

La reunión acabó haciendo reflexionar al soberano. Idai tuvo que irse a una firma de autógrafos pero Arashi seguía ahí, persistente como él solo.

- Hinata, ¿asistirán todos los miembros del área 7, no? –Preguntaba Akihiro que quería asegurarse de las faltas.

- Me han informado que acaba de ingresar en la enfermería principal un chico de diecisiete años –Contestó la asistente-. Este año pasa a segundo curso.

- Mmm –Akihiro se paró a pensar y tomó la decisión de ir a verlo. Se preocupaba mucho por los alumnos de la Isla.

Los tres se acercaron a la enfermería. Antes de entrar una enfermera que parecía nueva les comentó que no podían continuar su camino ahora mismo y por supuesto Arashi saltó con su mala cara señalando al líder del área 1. Cuando la enfermera observó a Akihiro, este hizo una pequeña sonrisa inocente y pidió perdón de diez maneras diferentes confirmando ser su primer día en la isla.

Cuando entraron, Akihiro se encontró con un doctor al lado de la cama del paciente. Estaba leyendo un cuaderno con apuntes, seguramente del chico. Al ver a Akihiro, se acercó un poco impresionado.

- ¡S-Señor! ¿Qué hace usted aquí?

- Vengo a ver qué tal se encuentra el chico. ¿Cómo se llama?

- Su nombre es Ryuma Kuroheda, sus amigos lo trajeron aquí tras una pachanga.

- ¿Qué ocurrió en aquél partido?

- Al parecer jugaron en los callejones sin cámaras de vigilancia. Por lo visto el chico despertó su hissatsu tamashi y se desmayó.

- ¿Una tamatsu? Pero si esto es el área 7… -Akihiro estaba muy impresionado. Muy pocas personas en esta área poseen hissatsu tamashi, pero este chico lo había dejado boquiabierto.

Se dio cuenta de una cosa y miró al joven. Preguntó el nombre otra vez y volvió a míralo. ''Este chico lo conozco…'' Pensó impresionado.

- ¿Ocurre algo, señor?

- Sí, dígale que es bienvenido al área 1 a entrenar cuando quiera –Akihiro se retiró mientras decía esas palabras.

Al salir junto a Arashi, este preguntó que pasaba con el chaval. Akihiro se sentó en una silla de una cafetería a hablar con su asistente y su compañero.

- Veréis, este chico viene de Shindai.

- ¡¿Shindai?! –Arashi no pudo contenerse y soltó aquel grito que dejó a toda la cafetería impresionada.

- No grites tanto… -Akihiro se esperaba aquel chillido de todas formas.

- ¿Qué es Shindai? –Preguntó Hinata un poco interesada.

Akihiro se acordó que Hinata no había entrado en la isla el año pasado.

- Shindai, también llamado ''La Promesa'', es un equipo que apareció de la nada el año pasado. Estuvo capitaneado por el llamado ''God Denki'', un jugador de diez. Todos los jugadores titulares de Shindai han sido muy famosos y ahora mismo se encuentran en buenas áreas.

- ¿Y el capitán?

- Se fue de la isla por una grave enfermedad. El equipo decidió disolverse pero no dieron los motivos suficientes. Aquel equipo estaba a la par con el equipo de Arashi, que recuerdos...

- Odio Shindai, su capitán hizo bien en enfermar –Decía Arashi cabreado.

- Eso es porque perdisteis… -Comentó Akihiro con los ojos cerrados.

- Entonces ese chico es prometedor, ¿No?

- Se puede decir que sí, solo jugó dos o tres partidos importantes. Antes de ser líder también estaba en un equipo y un día jugamos un amistoso contra ellos. Aquel chico jugó de titular y su optimismo e insistencia aumento la moral de los jugadores y consiguieron empatar el partido. Me acuerdo de él solo por eso.

Llegó la hora y tuvieron que dejar de hablar del tema. Mientras se dirigían al estadio Uranus, el más grande del área 7 a dar la presentación, Akihiro recordó su último partido, en el que derrotaron al anterior líder y se alzaron con la victoria, un gran recuerdo.

El estadio era grande aunque no tanto como los principales de las otras áreas. Cuando entró el público no paraba de gritar de la emoción. Él saludo y se colocó al lado de Arashi, Idai y del tal ''Ketaru'' que justamente se acordó de que su nombre no era otro que Kitaru, el ''Joven volcán''.

No estaba nervioso, él era un hombre calmado frente al público. Se levantó del asiento y comenzó a recitar su discurso. ''Buenas tardes y gracias por venir a Drim…'' gran parte de la presentación provocó dos o tres bostezos de Arashi. ''… espero que todos nos respetemos mutuamente y que juguemos al fútbol''. El público comenzó a aplaudir y sacaron una sonrisa de este. '' Creo que por ahora todo va bien, esta vez seré como el capitán del equipo en el que estuve, voy a dejarme guiar por este nostálgico viento''.