Unlimited Denki Capítulo 5. Tsubaki Ryuutaro [Kyomi]

El primer día de clases había comenzado. El instituto Orishima al que iba Kyomi era de los mejores del área 7. Disponía de cuatro clases por curso, tenía un reloj enorme en la fachada que era proporcional al tamaño del edificio. Cada hora tocaba una campanada enorme que servía para avisar del cambio de clases. No se esperaba que los institutos de Drim fueran como los de Japón.

A su sorpresa, había coincidido con Hajime en la misma clase por lo que podía aprovechar para conocerlo mejor. Solo habían entrenado juntos un par de veces pero el chico siempre intentaba evitarla, o eso parecía. Las tres primeras horas pasaron muy rápido y aún no se habían dicho una palabra, quizás tendría que esperar un poco para hablar con él. Llegó la hora del almuerzo y por fin el chico se acercó a la joven.

- Oe, vamos afuera –Hajime tenía las manos en la nuca cuando se acercó, luego se dio la vuelta y se fue a la puerta.

Kyomi tenía curiosidad por lo que le esperaba afuera y terminó acompañando a su pequeño compañero. Al salir se encontró con Sugimura y Satto, faltaba Ryuma. Sugimura estaba comiendo un par de bollos, la joven supuso que seguramente los había comprado en la cafetería y Satto bebía un zumo de melocotón.

- Buenos días –Dijo la joven. Todos menos Hajime le devolvieron el saludo-. ¿Y Ryuma?

- Supongo que habrá ido al club –Satto terminó de beber su zumo y lo tiró a una papelera que estaba cerca.

- Pero si las clases empiezan en una hora…

- Él aprovecha cada momento para practicar, aunque a veces se salta alguna que otra clase, JA, JA, JA. –Sugimura se zampó su segundo bolló y se limpió la boca con su antebrazo izquierdo.

- ¡Eso no puede ser así, tengo que ir a buscarle! –Podía entender que al chico le apasionase el fútbol, pero los estudios también son importantes.

- ¿A buscar quién? –Preguntó alguien al fondo del pasillo, que se acercaba poco a poco. Cuando el reflejo de la luz dejó de atacar su rostro, todos pudieron identificar a Ryuma. El joven peli-azul sujetaba una lata negra y verde con una enorme C plateada en medio, le dio un sorbo y cuando terminó se encontró con el pie de Satto en su barbilla, la patada que recibió lo dejó K.O.

- ¡Te he dicho que no bebas Sweet Cola, y menos en horario escolar! –Satto parecía cabreado.

- ¡Eso duele! –Ambos chocaron sus frentes cabreados.

- Nunca había visto esa bebida –Kyomi conocía muchas de Japón pero aquella no estaba en la lista.

- Es única en Drim, aunque está malísima –A Hajime no parecía gustarle la Sweet Cola-. Al único que le gusta es a este bobo.

Sugimura detuvo a los dos separándolos con sus enormes y fornidos brazos. Con un '' ¡Ya basta!'' tuvo suficiente para que ambos parasen. Kyomi no pudo evitar soltar una pequeña carcajada.

Al terminar las clases, todos se dirigieron a la cabaña de equipo. La joven se desvió del camino para hablar con unas amigas que había hecho en la clase. No se le daba mal a la chica conocer gente nueva, era una buena cualidad. Cuando terminó salió corriendo para no perderse los estiramientos principales. ''Alguien me está siguiendo'' Kyomi escuchaba otros pasos que la seguían al unísono '' ¿Será un acosador?'' Pensó y acto seguido paro en seco y miró atrás. No había nadie por lo que simplemente dijo en voz alta: ''Creía que alguien me perseguía, bah, imaginaciones mías''. Continuó su camino y cruzó una esquina. Obviamente sabía que alguien le seguía por lo que le pegó una zancadilla al joven que cruzó la esquina corriendo. La caída fue evidente.

- ¡Auuuuuh! –La nariz del joven echó un chorrito de sangre. El chico era pelirrojo y tenía una pequeña coleta de la que sobresalían unos pocos pelos. Tenía parte del cabello de punta y en su lado izquierdo se lo recogía por detrás de la oreja. Era más alto que Ryuma y Satto, por unos cinco o seis centímetros. Sus cejas eran negras y sus caídos ojos poseían un color azulado.

- ¿E-estas bien? –Kyomi pensó que se había pasado. El chico se levantó rápidamente, y en vez de estar enfadado, se encontraba emocionado.

- ¡Ese golpe ha sido genial Kyomi-chan! – ''¿¡Kyomi-chan!? ¡Me acaba de llamar Kyomi-chan!'' Su estado de preocupación no duró mucho y le arremetió una patada en la barbilla al estilo Satto.

- ¿Quién te crees que eres? –Se sentía cada vez más acosada.

- Me llamo Tsubaki Ryuutaro, llámame Tsubaki o Tsubaki-chan

- Lo dejaré en Tsubaki… -De una forma u otra esa patada hizo que se sintiese más cómoda al hablar con el chico.

- Te preguntarás por qué te he estado siguiendo, ¿no? –Ryuutaro no recibió respuesta, por lo que prosiguió-. ¡Deseo unirme a tu equipo!

- ¿Eh? –Todo lo mal que había pensado el chaval se había desvanecido. ''Así que es eso'' pensó. -¿Y cómo sabes mi nombre?

- Os vi ayer jugando y bueno, he de decir que fui atraído por tu cuerp-, digo por tu forma de jugar –El chico miraba a otro lado chorreando sudor-. Busqué un poco de información sobre ti y conseguí sacar tu nombre.

- ''Que alguien me saque de aquí'' –En su conciencia Kyomi estaba llorando de lo acosada que se sentía, aunque la segunda patada se acercaba poco a poco.

Aguantó un poco y por fin llegaron a la cabaña de equipo. Los cuatro estaban estirando y al ver a Tsubaki y a Kyomi se acercaron.

- Hey Kyomi, ¿quién es este? –Preguntó Ryuma sin rodeos.

- No nos habrás traído a algún blandengue, ¿no? –Preguntó Hajime. Al parecer cuando los otros tres estaban cerca si se atrevía a soltarle unas palabras.

Tras la presentación, los seis comenzaron a dar unas vueltas al campo de albero. Kyomi corría junto a Tsubaki ya que este no paraba de acosarla. Cuando se dio cuenta, Satto la estaba mirando y se dio cuenta de que tenía que rescatarla.

- ¿Y de que juegas? – Preguntó el portero acercándose poco a poco.

- Supongo que de defensa.

- ¿Cómo que supones? ¿Llevas mucho jugando?

- Sí, alrededor de un año…

- ¿En serio? ¿Y aun no sabes tu posición?

- Bueno, se me da bien saltar y soy algo ágil. Corro bastante y robar balones no se me da mal.

- ¿En qué equipo estuviste el año pasado?

- Bueno… aunque esté en segundo año he entrado en Drim en este. Pero si os soy sincero… -Ryuutaro bajó un poco la cabeza- No he jugado nunca en equipo.

Satto se quedó en blanco.

- ¿C-cómo?

- Vivo en un pueblo de a las afueras de Osaka pero no había equipo de fútbol en el instituto al que iba… por lo que me tocó entrenar solo –Soltó una pequeña risilla mientras se rascaba la mejilla.

''Tiene que ser duro'' Pensó Kyomi. Ella siempre había estado acompañada en cualquier lado y aquello le había chocado.

De pronto una persona pisó el campo. Todos pararon de correr y se acercaron a este. Era un joven de pelo largo y plateado que le caía sobre los hombros. Detrás de esos dos largos flequillos se encontraban unos largos ojos con unas pestañas aún más largas. Llevaba una chaqueta deportiva y unos vaqueros de marca. Antes de hablar le dedicó una mirada a Ryuma con una amplia sonrisa.

- Hola chicos… cuanto tiempo, ¿no? –Volvió a mirar a Ryuma y le guiñó el ojo. El peli-azul pareció sentir escalofrío.

- A-aokawa… -Satto parecía un poco impresionado-. Creíamos que estabas en el área 3 en un equipo.

- Estaba… hasta que me fui –Aokawa miró hacia abajo un poco triste-, no tenían el estilo que buscaba –Volvió a subir la cabeza pero esta vez alegre, Kyomi se sentía extraña a su lado-. ¡Así que he creado mi propio equipo! Ya tenemos equipación y todo.

- Supongo que no habrás venido para que te demos la enhorabuena –Por el tono en el que lo decía, Hajime quería que fuese al grano de una vez por todas.

- Sí, quiero que Ryu se una a mi equipo. ¿Qué te parece?

Ryuma se quedó callado al recibir el segundo guiño del joven Aokawa. Tras unos segundos volvió a hablar.

- Antes me gustaría ver tu equipo. ¿Qué te parece si jugamos en dos horas? –Aquello impresionó a Kyomi y a Tsubaki. ''¿Lo ha dicho en serio?''

Aokawa rompió en alegría y le dio un abrazo a Ryuma. Antes de irse le susurró algo en la oreja que hizo tiritar al peli-azul. Al volver continuaron el entrenamiento. En una sesión de tiros, Kyomi se acercó al delantero.

- ¿De qué os conocéis?

- El año pasado jugamos muchas veces contra ellos…

- Es el novio de Ryuma JA, JA, JA –Sugimura apareció de detrás de Kyomi.

- ¡Ya te vale, grandullón! –Gritó este-. Simplemente quiere desconcentrarme.

- JA, JA, JA

Llegó la hora del partido y todos fueron hacia la cabaña de equipo de Aokawa. Había un público considerable y cinco jugadores en el campo, el equipo de Aokawa.

- ¡Gracias por venir a ver este encuentro! –Aokawa sujetaba un micrófono.

- ¿Qué está haciendo? –Preguntaba Tsubaki un poco extrañado.

- Le encanta el espectáculo –Dijo Hajime-, acostúmbrate.

Cuando Aokawa se dio cuenta de la presencia de ellos. Se acercó junto a su equipo y se dispuso a presentar a sus jugadores.

- Bien, este es Gerard, mi compañero en la delantera –Señaló a un chico un poco bajito de pelo corto y marrón. Sus rasgos eran normales y parecía inofensivo-. Esta chica tan tímida y sexy es Rika –Recibió un puñetazo en la cara de aquella chica tímida. ''Me llamo Sasagawa Rika, un placer'' Dijo la joven mientras se ajustaba sus gafas-. B-bueno… este de aquí es Yan-cheng, defiende junto a Rika –El joven era bajito como Gerard pero tenía unos ojos rasgados acompañados de una mirada fría y penetrante.

- ¿Y vuestro portero? –Preguntó Satto.

- Aquí estoy –Un gigantón un poco más bajito que Sugimura se acercó a los chicos. Tenía una cinta en el cuello y su cabello estaba rizado, de color marrón. Estaba fuerte, aunque no más que Sugimura. Su aura estaba cargada de confianza-. Llamadme Takeshi, encantado.

Los demás respondieron igual. El árbitro se acercó al grupo para intentar dar comienzo al encuentro. Cada equipo se fue a su lado del campo.

- Bien, esta vez será un encuentro 5vs5. –Satto sacó una pizarrita con el campo.

- Kyomi, Tsubaki –Hajime se dirigió a ellos-. El objetivo es marcar más goles en treinta minutos, es fácil, ¿no?

- Aunque el nuevo se quedará fuera al principio –Comentó Satto-. Lo siento, Tsubaki.

- No pasa nada, lo entiendo –El joven pelirrojo soltó una pequeña sonrisilla seguida de una risa de unos segundos.

Kyomi y Ryuma se acercaron al centro del campo para sacar.

- Por cierto Kyomi, lo que dije antes de que me iba a su equipo era mentira, simplemente quería jugar contra ellos. Necesitamos puntos.

- Me lo imaginaba…

- Bueno, ya que lo entiendes que comience el partido.

El árbitro dio el pitido inicial.

Ryuma se la pasó a Kyomi y esta a Hajime. Los tres corrieron a la portería enemiga mientras Sugimura y Satto se quedaban en la defensa. Hajime no vaciló ni un instante ante Gerard y lo regateó con facilidad. ''El dribleo no se le da nada mal'' Pensó Kyomi que recibía pase del pequeño.

- ¡Tus pases no llegarán a mi Ryuma! –Aokawa se deslizó desde un lateral y robó el balón con tanta facilidad y elegancia que Kyomi creía que aún lo tenía en sus pies.

'' ¡Ahg! ¡Qué rápido!'' La joven ya estaba retrocediendo pero no le iba a dar tiempo a incorporarse en la defensa. Aokawa y Gerard se enfrentaban a Sugimura y Hajime, que estaba llegando poco a poco desde el campo contrario. Gerard recibió un pase de su capitán e intentó regatear a Sugimura pero no lo consiguió. Frustrado, intentó agarrar al grandullón pero el árbitro pitó falta a tiempo.

- Tranquilo Gerard, ya pillarás el balón –Aokawa soltó una pequeña risilla.

- S-sí.

Los primeros cinco minutos trascurrieron lentamente. Kyomi creía que llevaban jugado unos 15 minutos pero se impresionó al ver el temporizador. En un ataque por parte de Ryuma, Rika y Yan-cheng se interpusieron en su camino, pero no a tiempo ya que este saltó y dio un complejo pase a la joven.

- ¡Tira Kyomi! –Gritaba el delantero mientras caía.

De pronto, una persona se interpuso entre el balón y ella. Se trataba nada más y nada menos que el propio portero contrario, Takeshi. '' ¿Qué demonios?'' Pensó esta mientras perseguía al portero.

- Un buen portero debe saber el movimiento de sus propios jugadores y salir cuando sea necesario –Él sabía que era perseguido por lo que aprovechó para lucirse-. Tuya, capitán.

Aokawa la recibió perfectamente y con un autopase de tacón consiguió evadirse de Sugimura. Se acercaba cada vez más a la portería de Satto y cuando vio el momento oportuno dio un salto en diagonal.

- ¡Esta es mi hissatsu shoot! –En el aire dio un fuerte pisotón al balón que hizo caer y botar a la propia altura en la que se encontraba Aokawa. Quizás el balón fuera un balón normal y corriente en la bajada, pero cuando subió hacia el capitán era un balón rodeado de hielo, que fue chutado por este dejando pedacitos de escarcha a su alrededor-. ¡Falling Frost!

Satto para variar no usó las manos para detener el tiro. Sus piernas se interpusieron entre el esférico y la portería pero la potencia de disparo ganó el encuentro. El gol acechó entre las redes.