Dr Paradox and Gwendolyn


Sabia que pasaría algún día, ya era y estaba predestinado, más que intentase buscar otra alternativa, terminaba volviendo al mismo lugar viendo como ella seguía estando dormida angelicalmente en esa cama con un libro en sus manos de física cuantica, no era su intención invadir su propiedad e privacidad estando ahora en está habitación dónde no pertenecía pero tenía que estar.

Esa jovencita de cabellos rojos largos y ojos verdes zafiros lo a interesado tan profundo que no puede evitar pensar en ella en unas ocasiones, cuándo sentía esa necesidad de verla lo hacía sin que se diera cuenta de su presencia hasta que un día ella quiso jugárselas en viajar en el tiempo por salvar a su novio rebelde Kevin Levin.

Le desagrada mucho que ella sea tan ingenua ante ese muchacho, sabia que el joven Levin engañaría a Gwen por Julie, la noviecita de Ben, que después de todo, no iban a terminar juntos.

–Eres tan hermosa e inteligente mí querida anodita. Susurro inclinándose ante la adolescente y dándole un beso en la frente.

Al final Gwendolyn se quedara con él, y no ahí manera de revertirlo…Bueno si la ahí pero traería consecuencias agraviantes en el futuro, trayendo caos y lo sabe porque lo intento y era algo que no quería que sucediera de nuevo. Gwen era la madre futura para sus dos hijos que además de Ben Tennysión salvarían más que un solo universo.

Ella era especial: Aún inclinado toca levemente los labios rosados de ella con su pulgar, observándola un largo y deleite silencio, sabia que ella no aceptaría esto desdé el principio pero lo entenderá debido a su tiempo, claro a los veinte años. Ya había tenido discusiones con ella en el futuro pero aún así no podía dejar de quererla más de lo que su intelecto magnifico en esté momento, de necesidad y responsabilidad obligatoria si no llegase a tiempo en tomar cartas en el asunto.

Es momento Gwendolyn, lo siento tanto. –Piensa sonriendo levemente incorporándose un poco mientras colocaba gentilmente su mano en el hombro de ella y sacudiéndola un poco. Despertó lentamente hasta que se levanta rápido mirándolo preocupada mientras se paraba y lo miraba con esos esplendidos ojos verdes. Jamás se cansara de embelesarse por ello.

– ¿Profesor Paradox? ¿Qué…

No la deja terminar ya agarrándola de la cintura e sorprendiéndola y rápidamente llevándosela a otra dimensión dónde él podrá libremente mantenerla cómoda y segura por un tiempo mayor. Sus enemigos harían cualquier cosa para que ellos dos no interactuaran.

De un momento a otro de la desaparición del viajero con la anodita se abre justo en el mismo lugar un portal blanco, y de el aparecen dos hombres con trajes e mascaras avanzadas de aspectos futuristas.

–Llegamos tarde. De nuevo. –Dice serio el sujeto alto.

–Él tiene la ventaja, jamás podremos alcanzarlo. –Dice el otro de la misma altura.

En otra dimensión aparecen el científico y la anodita hibrida aferrada al científico.

– ¿Dónde estamos? –Pregunto preocupada.

–Necesitamos hablar. –Dice serio y dándole una pequeña sonrisa, soltándola de la cintura y tomando dulcemente su mano con la suya, viendo su expresión sorprendida y confusa, viendo el leve sonrojo en sus mejillas y ese brillo en sus ojos verdes. Realmente jamás se cansaría de verla así.