-si perdí a mi gran hermano jake , a pesar de que ya han pasado más de 50 años sigo recordando a detalle ese día, fue un día muy caluroso y brillante los pájaros cantaban en la copa de la casa del árbol como siempre lo hacían, despertando a cualquiera que estuviera cercas, el día era tan perfecto que hubiera perecido que nada interesante pasaría, fui el primero en despertar sin hacer sonido alguno deje la casa del árbol para hacer mi ejercicios rutinarios que consistían en un caminata d horas dependiendo de mi ánimo.
Al llegar a casa pudo apreciar un total silencio algo raro ya que siempre jake estaba despierto cuando llegaba de mis ejercicios, no pude evitar pensar en que me estaban preparando una fiesta sorpresa junto al dulce reino y por eso no estaba jake.
Camine a la cocina y empezó a hacer mi desayuno que consistía en unos huevos y pan tostados acompañados por jugo de naranja, al ya tener el desayuno listo lo lleve a la mesa y me senté en esta, tome un pan tostado y lo llene de huevo para juntar los sabores al darle la primera mordida oí unos extraños ruidos como si algo se hubiera caído en el segundo piso.
Rápidamente deje el pan relleno de huevo en el plato y me decidí en averiguar qué había pasado en el segundo piso con espada en mano, era sorprende cuantas veces enemigos había tratado de entrar a la casa para tomarnos de sorpresa mientras dormíamos y así matarnos más fácilmente pero gracias a los agudos oídos de jake todos había fallado.
Al llegar al segundo piso me sobre salte al ver a jake tirado en el suelo inerte junto a unas cosas, el cajón estaba medio salido de su lugar pareciera como si alguien lo hubiera forzado, rápidamente corrí hacia mi amigo con solo una cosa en mente, quien la había hecho lo pagaría caro.
Al llegar a este busque con la vista una herida o un morete sin resultado alguno, su cuerpo estaba en perfecto estado o eso pensé antes de tocarlo, estaba tan frio y pálido.
-jake amigo-le dije mientras lo movía de un lado a otro esperando que reaccionara.
Al ver que no reaccionaba a mi llamado, el pánico se empezó a apoderar de mí tome delicadamente su cuerpo y empecé a voltear a todos lados como si eso solucionar mi situación, al divisar una ventana delante de mi corrí hacia esta, sin pensar en otra cosa más que en llevar a mi hermano a un hospital.
Al saltar por la ventana cubrí con mis manos el cuerpo de jake para que no saliera herido, haciendo que se me encajaron unos cuantos vidrios en la cara y manos causando que saliera sangre de estas.
Cay de pies al suelo sin esperar un segundo empecé a correr a todo lo que daban mis piernas al dulce reino, si alguien sabia como ayudar a jake era la dulce princesa.
El cansancio cada vez era más notorio al igual que la falta de aire, sin darle importancia a esto seguí corriendo, ya llevaba corriendo quince minutos el dulce reino se encontraba a una hora caminando y como a media hora corriendo. Sin previo aviso callo un rayo de hielo del tamaño de una persona, que esquive fácilmente mientras seguía corriendo, simultáneamente callo otro y otro que esquivaba igualmente que el primero.
-arggg no tengo tiempo para esto-grite para quien fuera que estuviera haciendo los rayos
-chamaco mal educado, cuando alguien te invita a un duelo tu deber es aceptarlo, que héroe tan maleducado-dijo una vos aguda y vieja que prevenían de un señor de tercera edad, que volaba por el alrededor de una puerta de gran tamaño de caramelo.
-rey helado no tengo tiempo por favor quítate- le dije de la manera más calmada que pude sin detenerme-tan cerca-
-siempre hay tiempo para un duelo-me dijo tercamente mientras movía sus brazos de delante hacia atrás, causando que de la tierra saliera unos pequeños pero filosos picos de hielo, que me obligaron a retroceder.
-maldito vejete quítate del camino –le grite desesperado mientras trataba de idear un plan para llegar más pronto al dulce hospital.
-ya te ganaste tus pataditas-me dijo mientras volvía a mover sus manos de un lugar a otro, haciendo que saliera un pico de hielo del suelo un poco inclinado que se redirigía a mi cara.
Inconscientemente di un salto quedando en la punta de este sin pensarlo dos veces di un gran salto que me hiso quedar a la altura del rey helado, eleve un poco mi puño en donde tenía una pulsera de color verde de donde salió un puño gigante de color verde conformado de plantas y lo baje a gran velocidad, haciendo que impactara con el rey helado causando un gran ruido.
Este cayó como un proyectil hacia la puerta de caramelo destruyéndola y haciendo que se levantara una nube de polvo.
-te dije que no tenía tiempo-le dije cayendo con gracia en la muralla de dulce, al divisar el dulce hospital seguí corriendo, dejando al rey helado inconsciente.
Al llegar al dulce hospital le di un gran puñetazo a las puertas de chocolate haciendo que estas salieran volando, llamando la atención de los médicos y pacientes que pusieron una mirada de miedo pensando que era un criminal pero después de verme bien su mirada se volvió una de curiosidad y terror al ver a jake entre mis brazos.
Una doctora de cabello café se acerco a mí tratando de entender la situación mientras en el transcurso tomaba una camilla con ruedas y ponía a jake en esta mientras otros doctores se lo llevaban a urgencias, trate de seguirlos pero la doctora me tomo del brazo y me dijo que la siguiera.
-¿qué paso finn?- me pregunto después de entrar en una habitación totalmente blanca que solo tenía un sillón de color café.
-yo no sé… jake no despertaba y… y-estaba tan asustado que no podía hablar bien, temía por mi hermano.
-tranquilízate dime que paso con jake-me dijo suavemente tratando de tranquilizarme algo muy eficaz.
-no lo sé…así despertó-le dije un poco más tranquilo
La doctora al oír esto se puso seria mientras desviaba la mirada como si ya supiera lo que estaba pasando.
-usted sabe lo que le pasa a jake, se pondrá bien-le pregunte con un nudo en la garganta
-mira finn…-paro de hablar como si no supiera como decírmelo-debes de tener en cuenta que jake es un perro y como tal tiene un ciclo de vida que es de 13 a 18 años debes de considerar la opción de que no sobreviva-
Quede en shock al oír esto baje un poco la cabeza, claro que sabía que era un perro pero era mágico eso no le daba más tiempo de vida, además no era un perro normal y corriente es jake el perro que ayudo en la destrucción del lich y es un gran héroe no podía morir así, no me podía dejar solo.
Subí un poco mi cabeza para ver a la doctora hablando con otro doctor desde la puerta, la doctora de vez en cuando volteaba a verme con lastima al igual que el otro doctor, después de treinta largos minutos se despido del médico y se me acerco a paso lento mientras me miraba con lastima.
-finn quiero que sepas que no es culpa de nadie si no que cumplió su ciclo de vida como cualquier ser vivo-guardo unos minutos de silencio que para mí fue como una eternidad-jake a muerto por causas naturales… su funeral será mañana en el centro del dulce reino lo siento mucho finn-
Al oír esto sentí un gran nudo en la garganta y un gran dolor en el pecho como si fuera acuchillado varias veces en este, camine cabizbajitas a la puerta arrastrando los pies.
Mucha dulce gente se me acerco para darme su pesadez que ignoraba mientras caminaba a la casa del árbol, sentía como mi mundo se derrumbaba.
A medio camino empecé a llorar como nunca, el pecho no me dejaba de doler, al llegar a la casa de árbol entre en esta sin cerrar la puerta no tenia los suficientes ánimos como para hacerlo, rápidamente me subí al segundo piso y entre a mi cuarto.
Ante mis ojos el día que había comenzado con un brillante cielo y un prometedor cumpleaños, se había convertido en el día más gris de mi vida y el día que comprendí el verdadero significado de la muerte.-
Cerré el pequeño libro mientras eleve baba mis manos para tomar la tinta y el libro, como decía mi madre cada cosa a su tiempo, me acomode en el sillón listo para dormir mañana escribiría mas.
