Abrí lentamente los ojos al sentir el cálido ambiente de la cueva, el lugar estaba a oscuras, levante mis manos mientras decía un hechizo, haciendo que el lugar se iluminara por una llamarada de color azul que apareció delante de mí.

Nuevamente dije otro hechizo que hiso aparecer una bandeja de acero llena de comida de la cual la mayoría era fruta, comencé a comer melada lentamente por la falta de dientes.

Cuando termine avente la bandeja al suelo que al instante que toco el suelo se evaporo dejando un polvo de color morado, tome el libro y la tinta que había dejado en la mesita de alado, nuevamente hice el mismo procedimiento que había hecho ayer para poder escribir en el diario.

-en donde me había quedado-hice memoria unos minutos hasta que se me vino a la mente los recuerdos de ayer- con jake creo-

- el funeral fue en el centro del dulce reino a las 6 pm, la dulce princesa había ordenado que todos debíamos de vestir de negro, el dolor se había apaciguado un poco, pero no desaparecido.

Me acerque a lo que sería el cadáver de jake mientras me convencía de que todo lo que había pasado era real y no un sueño.

Al mirar el cadáver de jake el dolor volvió aumentado por dos, mire su cuerpo inerte, parecía que tan solo estaba durmiendo metí mi mano en el ataúd de dulce dejando una flor de color azul con amarillo que me había dado la muerte y me había dicho que si lo la enterraba junto a un muerto este conservaría su piel en el mundo de los muertos, y una grabadora que conservaba una cinta que era de mama cuando solía cantarnos una canción de cuna, cuando tenía pesadillas me hacia cantarle la canción mientras ponía la cinta.

Acaricie un poco su pelaje que aún conservaba lo suave, lo moví delicadamente de un lado a otro esperando que despertara de su sueño eterno y me digiera un hola o lo que sea pero que me digiera algo, al ver que no pasaba nada me aleje del ataúd con unas cuantas lagrimas.

Pude ver como la dulce princesa se paro enfrente de todos y dio la orden de enterrar el ataúd mientras se preparaba para dar su gran despedida, al terminar de poner el ataúd en el hueco de tierra un dulce hombre empezó a aventarle tierra con una pala ocultando el ataúd y a mi hermano con él.

La dulce princesa empezó a dar su gran discurso a cual no le tome importancia por estar sumido en mis pensamientos el cual termino en unos minutos de silencio.

-te encuentras bien-me dijo la dulce princesa mientras me ponía su mano en mi espalda.

-si solo necesito descansar un poco -le dije mientras soltaba un suspiro

-si necesitas algo no dudes en decírmelo-me dijo amablemente.

-sí adiós- le dije mientras me alejaba a paso lento.

De camino a la casa mi mente divago por los que pudieron ser los momentos más felices con jake causándome un gran dolor, el tan solo pensar que ya no lo voy a poder ver me dolía.

Al llegar a la casa bmo me había preguntado de jake a lo que le respondí secamente que se había ido antes de que me pudiera hacer más preguntas me subí corriendo a mi habitación dejándolo con las palabras en la boca.

Desde ese día mi vida se había convertido en una rutina, ya no salía de aventuras ni entrenaba, lo único que me dedicaba hacer era lamentarme de mi vida y comer helado mientras jugaba con bmo, siempre que bmo sacaba el tema de jake, cortaba la plática con un buenas noches ,después de casi seis meses ocurrió otra gran perdida.

Me levante a media noche al oír extraños ruidos en el primer piso, me levante torpemente mientras me sobaba los ojos para quitarme el sueño que seguía teniendo.

Al acercarme más al baño pude ver el foco prendida y el típico sonido que hace el agua cuando cae al suelo, me congele al acordarme que solo yo y bmo estábamos en la casa…