Notas: ¡Hola! Dudo que alguien por acá recuerde este fic, pero bueno lo publicamos hace bastante tiempo, ahora después de más un año lo decidimos continuar y esta vez sí lo terminaremos. Decir también que los cap anteriores están editados.
¡Lamentamos la enorme, enorme demora! Pero la inspiración no llegaba.
Amarillo~
Capítulo 4: Destinado a la derrota.
Habían pasado ya algunos días luego del partido y del "abrazo" de Aomine, pero solo esas dos cosas estaban en la mente de Kise Ryouta. En cuanto a lo primero y gracias a los discurso de su senpai, Kise ya había recuperado todos sus ánimos y cada día estaba más decidido en entrenar, mientras pensaba en los futuros partidos que esperaba tener, contra Kurokocchi y por supuesto contra Aominecchi, esta vez sí pensaba ganarle a ambos. En cuanto a lo segundo, el rubio simplemente intentaba pensar que ese "abrazo" había sido de pura coincidencia y que Aominecchi simplemente era un hombre muy cruel que había ideado ese plan para luego empujarle, es decir sorprenderlo con el abrazo y luego empujarlo para luego quizás reírse de él.
—Sí que eres cruel Aominecchi~— dijo en voz baja, casi en un suspiro, mientras miraba un pizarrón con un montón de difíciles ecuaciones, ni siquiera dándose cuenta de que las clases ya habían terminado y todos sus compañeros arreglaban sus cosas para irse a casa o a algún club, si no fuera porque uno de ellos le había hablado, seguro Kise se hubiese quedado ahí sentado.
— ¡Hey Kise! Tú que eres modelo, ¿conoces a esta chica? — El muchacho sostenía una revista con una idol bastante provocativa en la portada, quizás eran de esas mismas revista que pasaba leyendo Aomine.
—No soy tan famoso, lamento decirte que no la conozco. —Miro la revista fijamente, recordando inevitablemente a su ex compañero. —Además no conozco esa clase de chicas…
—Que mal, yo si fuera tú aprovecharía para conocer un montón de chicas, de estas guapas y con grandes dotes. — A Kise le molestaba un poco esos comentarios, tan parecido a los de Aomine, pero simplemente soltó un suspiro y siguió observando la muchacha de aquella revista, esta vestía un pequeño bikini y lanzaba un beso, mientras cerraba uno de sus ojos. Inevitablemente Kise no pudo dejar de pensar "¿Qué diablos le ve a esa chica?" la respuesta era tan obvia, pero a la vez le parecía tan molesto. — ¿Ves que esta buenísima? — De nuevo aquello lo había sacado de sus pensamientos, miro a su compañero y se limito a mostrar una sonrisa.
—Sí creo que sí… —Se limito a responder aquello, aunque no con muchos ánimos. Siguió mirando la revista fijando su atención ahora en los titulares que estaban en los costados. "Las vacaciones de Mari-chan en la playa, ve sus fotos en bikini", "Miki-chan nos enseña a cocinar", "Consejos de amor de Rise-chan: ¿cómo saber si estas enamorado?". Al leer esto último, se levantó de su asiento, le quito la revista a su compañero y comenzó a ojear las paginas en búsqueda de aquel artículo. Su compañero le miro asombrado, luego rió pensando que Kise era igual que él y había quedado flechado por la idol de la portada.
El artículo de la revista era bastante sencillo, la muchacha de apodo "Rise-chan" daba algunas pistas, luego había una especie de test acompañado con una fotografía de la muchacha vestida como una especie de enfermera del amor. Kise poco intereses le prestó a la fotografía, miró a su compañero y soltó un "Me prestas la revista" puso un rostro suplicante y su compañero no tuvo como negarse al rostro de un modelo.
-o-o-o-
Habían sido tres veces las que la pelota había golpeado su cara en esa tarde, incluso un par de veces estuvo a punto de caerse en medio de la cancha, lo que indicaba que definitivamente ese día Kise Ryouta no estaba concentrado, eso también le había costado una cuantas patadas de Kasamatsu-senpai. Quizás fue debido a su poca concentración por la cual el entrenamiento había terminado más temprano que de costumbre, aunque Kise no estaba demasiado seguro.
A pesar de que en la mañana el día había estado soleado, ahora parecía que unas nubes estaban oscureciendo el día, sin embargo el rubio no se fijo demasiado en eso. Se dirigió a la estación, abordo el primer tren que paso y se sentó en algún asiento desocupado. Saco la revista que le había prestado su compañero y leyó de nuevo el artículo, pero esta vez con minuciosidad, este era sencillo así que no tenía que preocuparse con palabras complicadas como las de los libros de la escuela, luego entusiasmado se puso a responder el test.
La primera pregunta hizo que sonriera y negara, pensó entonces que todo era un malentendido y su ex novia estaba equivocada al decir que a él le gustaba Aomine, ¡por supuesto que no! Si le gustará entonces él sería una persona que sentiría miedo de equivocarse cuando hablara con Aominecchi, tal como indicaba la pregunta, suspiro alivio y continúo con el test. La siguiente pregunta hizo desaparecer su alivio, esta decía "¿por pensar en esa persona te desconcentras en lo que estás haciendo?"
—Cla-claro que no —dijo entre un ligero nerviosismo, lo pronuncio en voz alta haciendo que la muchacha que estaba a su lado le mirará, sin embargo la sonrisa nerviosa de Kise hizo que ella se sonrojara y bajará la mirada.
El muchacho de Kaijo decidió seguir con la siguiente pregunta, daría por afirmativa la que paso y es que últimamente si estaba pensando más de la cuenta en su ex compañero y estaba desconcentrándose bastante, claro ejemplo era lo que le paso hoy en las clases y seguro que también en el entrenamiento.
La siguiente pregunta decía "¿Le buscas el significado a sus palabras o a sus actos?"Kise volvió a sonreír nervioso, luego quiso negar aquella pregunta, sin embargo era imposible ¡imposible! Había estado durante días pensando y recordando aquel supuesto abrazo que Aomine y buscando su significado. Cerró los ojos y evoco el momento; La mano que sostuvo la suya con firmeza, el tirón que luego vino para que se acercara y finalmente aquel cálido abrazo, acompañada con aquella sensación que sintió por estar rodeado por los brazos de Aomine, para que finalmente los latidos de su propio corazón se aceleraran con fuerza.
Se quedo un rato pensando en aquel acto, "¿Por qué lo abría hecho?" "¿Solo por gusto?"…o puede que "¿Quizás Aominecchi siente algo por mi…?" Aquella última pregunta se formo por sí sola, quizás como una especie de anhelo, sin embargo al igual que lo que ocurrió luego del abrazo con Aomine, la realidad empujo sus pensamientos al suelo y Kise choco con unos sentimientos un poco amargos, que al parecer empezaban a intensificarse.
Guardo la revista, ya no quería seguir respondiendo preguntas, cerró los ojos y volvió a recordar aquel momento y es que ¿cómo era posible que un abrazo llegara a provocar tanto en él? Ese sentimiento que tuvo era un poco similar a otro que había experimentado en el pasado, no le costó demasiado recordar cuál había sido ese otro acontecimiento.
o-o-o-o-
Había dicho exactamente que iba a derrotarle, estaba completamente seguro que lo lograría, lo había desafiado en frente de todos, pero había sido demasiado ingenuo, demasiado tonto en creer que ganaría, teniendo tan poca experiencia aun en el basquetbol, incluso Aominecchi le había advertido que aun era demasiado temprano.
Todavía se encontraba en el suelo cuando logro escuchar la voz de aquella muchacha que hablaba con Shougo-kun ¿desde cuándo ellos estaban saliendo? ¿Desde cuándo…? Se quedo inmóvil pensando la respuesta a esa pregunta, mientras su frustración aumentaba al darse cuando que la respuesta solo era una venganza por parte de ella y una especie de burla por parte de Haizaki… se estaban riendo de él, de lo ingenuo que era y de lo tonto que parecía ahí tirado en el suelo, sin poder levantar la cabeza.
De la nada su vista se empezó a hacer borrosa, quizás sus ojos se estaban empezando a poner llorosos, mientras que un nudo en su garganta le estaba indicando que eso era cierto. "Maldición", ¿Por qué tenía que ser tan sentimental? Lo que menos quería en ese momento es que sus compañeros lo vieran llorar solo por el hecho de haber perdido, pero es que él no estaba acostumbrado a perder… Claro, perdía casi todos los días contra Aominecchi… pero eso era diferente, perder contra él que perder contra un sujeto como Shougo-kun… Era tan frustrante, pero todo se lo había buscado él, nadie le había obligado a desafiar a Haizaki en un intento por obtener la plaza de titular, había terminado completamente humillado.
—Oye Kise, escúchame…— Aquello no logro que Kise levantara su cabeza. — Escúchame o te voy a golpear. — Eso sí hizo que el rubio levantara su cabeza y mirara a la persona que estaba en frente de él. — ¿Qué haces todavía en el suelo? —El rubio se quedo sin palabras y por ende sin respuestas. — Oye tienes los ojos llorosos, ¿no me digas que vas a llorar?
— ¡No! ¡Claro que no! — Rápidamente Kise se llevo una de sus manos a sus ojos. — En donde estaba tan cerca del suelo, seguro me entro una mugrecita. —Dejo de refregar sus ojos y se apresuro en mirar el lugar, buscando algo que decir para poder desviar la atención de Aomine, que seguía mirándole. — ¿Dónde están los demás?
—Seguro ya se fueron, llevas tanto tiempo inmóvil en el suelo que se aburrieron y se largaron. — EL moreno rio mientras decía esto.
—Y… ¿tú? — Ladeo la cabeza al preguntarse el por qué Aominecchi no se había ido a su casa, después de todo ya había terminado el entrenamiento.
— Yo ¿qué? Yo estoy aquí esperando a que me retes a un uno contra uno… o ¿a caso ya no quieres jugar contra mí? — Kise solo se limito a mirarle, era como si aun no se hubiese recuperado del todo. — ¡Anda bobo! ¿No me digas qué perder contra Haizaki hizo que te desanimaras?
— Estaba seguro que podía vencerle…— Bajo su mirada, recordando la reciente derrota. — Al final solo yo fui el que termino humillado. —Forjo una pequeña sonrisa, en un pobre intento por animarse. — Yo solo quería… solo quería llegar a ser un titular más rápidamente, —Rió un poco, con una risa que poco tenia de real — Estaba muy confiado creyendo que era bueno en esto, pero veo que todavía me falta mucho.
—Oh… pero eres muy bueno. —El moreno le sonrió, luego miro a otro lugar, al parecer intentaba animar a Kise pero no sabía que decirle, se estaba esforzando por encontrar algo para animar al rubio. — Desde que te uniste al club, todo se me ha hecho más divertido…—Rió un poco. — Eres muy bueno y me divierte mucho competir contra ti, llevas poco tiempo pero ¡eres genial Kise!
Kise se quedo observando a Aomine y su intento por animarle, le hacía verse algo adorable, como un niño inexperto en eso… Luego le vio dedicarle una sonrisa, se estaba esforzando por él, incluso se había quedado con él para animarle, ya que no recordaba que aquel día hayan quedado para otro uno a uno. Aomine le tendió la mano para que se levantara, entonces Kise la toma y sintió una extraña sensación, su corazón extrañamente empezó a latir con mayor fuerza, ese contacto hizo que se empezara a poner nervioso y Kise lo único que atinó a hacer, fue a soltar la mano de Aomine de inmediato a haberse levantado.
Pasaron las horas y la calidez de la mano de Aomine todavía estaba presente en su mano izquierda, lo que hacía que recordará en la sonrisa de Aomine y sus ganas de animarlo…En ese momento no sabía el significado e intento no darle demasiadas vueltas al asusto, sin embargo esos sentimientos quedarían guardados y en algunas ocasiones volverían a aflorar.
-o-o-o-
Se bajo en la estación que estaba cerca de la academia Too , mientras aun seguía recordando aquel momento en Teiko en donde con solo un agarrón de manos se había puesto nervioso. "Que tonto que eres Ryouta…" se decía así mismo mientras ya iba camino a la escuela de Aomine.
—Y ahora vas de nuevo a verle… eres muy tonto Ryouta. — Esta vez lo dijo en voz baja, mientras caminaba a paso lento. En el cielo ya se habían acomodado las nubes grisáceas y pequeñas gotas empezaban a caer.
Cuando estaba casi a unas pocas cuadras de llegar al instituto, el rubio se arrepintió, diciéndose que era muy estúpido lo que estaba haciendo ¿Para qué quería ver a Aomine otra vez? ¿Para que le volviera a decir frías palabras? No quería eso otra vez, además sentía una especie de miedo, tenía miedo que su corazón se descontrolara de nuevo por algún otro motivo. Volvió a dar otro suspiro, últimamente lo estaba haciendo con frecuencia y es que si tenía tantos motivos para no volver a encontrarse con Aomine, no comprendía por qué ahora estaba ahí.
—Quería volver a verlo…— Se respondió por si solo mientras caminaba por una calle cuyo nombre desconocía, intentando alejarse un poco del instituto Too. La lluvia ya estaba azotando con fuerza sobre él y ya tenía su ropa completamente empapada. Llego a una especie de parque y se intento refugiar debajo de un árbol, con la esperanza de que la lluvia cesara un poco, luego quizás regresaría a casa.
Miro a su alrededor, por supuesto que no había casi ni un alma, sin embargo a unos metros delante de él había un sujeto durmiendo en una banca, el rubio parpadeo un par de veces porque su mente le estaba jugando una mala jugarreta y le hacía ver que Aomine era la persona que estaba durmiendo en aquel lugar.
— ¡Imposible! — Se acerco despacio hacía aquel hombre y le miro detenidamente, para confirmar que efectivamente no había sido ninguna mala jugada de sus pensamientos, si no que realmente Aomine estaba durmiendo en aquella banca en medio de la lluvia.
—Un beso…— Soltó Aomine en voz baja, pero que si llego a los oídos de Kise. ¿De qué diablos estaba hablando? ¿Un beso….? ¿Con quién? Observo que Aomine abría sus ojos, ya no tenía tiempo que escapar así que permaneció en el lugar, esperando actuar como si nada pasará.
— ¿Por qué cada vez que te veo, siempre estas durmiendo? —Le dijo como si nada pasará, el moreno le miro con ojos de molestia. — Estas durmiendo en plena lluvia, no sé cómo puedes. —Dió una pequeña risita, simulando gracia.
"….No me mires con esos ojos…"
— ¿Por qué siempre debo encontrarme contigo cada vez que sueño?
— ¿Qué? — Le miro asombrado, ¿es qué a caso Aomine estaba soñando con él? Y con un beso…
—Nada olvídalo…— El moreno se inclino, miro a Kise con un claro enfado y le preguntó qué hacía ahí, Kise simplemente le mintió diciendo que venía de compras, no iba a seguir pareciendo un tonto si le decía que había ido a verle otra vez, ya le era demasiado dolorosa esa mirada, para provocar otro enfado.
—Pero fuera de eso… me preguntaba qué era eso de "beso", lo dijiste mientras dormías…—Dio otra risita luego de hacer aquella pregunta, la curiosidad lo mataba por el hecho de que estuviese soñando con él y encima mencionara un beso…Una ligera luz de esperanzas estaba aflorando.
— ¿Qué mierda dices? —Aomine se levanto molesto y le dio un empujón a Kise, haciendo que el rubio retrocediera para no caer al suelo. — ¡Mantente alejado de mi vista! —Le grito con rabia, pero eso no le había bastado y prosiguió. —Fuera de mi vista y fuera de mis sueños…
Una especie de nudo en la garganta empezó a molestarle a Kise, acompañado con un sentimiento bastante molesto…
—Estás mojado… ¿No quieres ir a cambiarte a mi casa? — "Qué estupideces estoy diciendo, no me basta con lo que ya me está diciendo…" Ese pensamiento le vino de inmediato luego de haber soltado la pregunta, pero es que sabía que no quería que Aomine se fuera molesto.
—No somos amigos Kise…. No somos nada…entiéndelo. —Con esas frías palabras Aomine termino por liquidar cualquier esperanza, luego se marcho dejando a Kise solo en medio de la lluvia.
Una terrible amargura empezó a aflorar en el pecho de Kise, toda esperanza que había tenido antes ahora habían sido fulminada con aquellas palabras, sin embargo la pregunta era ¿Esperanzas de qué?
"Parece como si estuvieses enamorado…"
Esas palabras seguían revoloteando alrededor de su mente, quizás, solo quizás eran reales, pero eso ya no importaba, las esperanzas de Kise habían muerto por completo, mientras en su pensamiento seguía diciéndose así mismo "Que tonto eres Ryouta"
-o-o-o-
— ¿Qué clase de chicas le gustan a Aominecchi? — Kise miraba entusiasmado a su compañero que estaba acostado en un futón puesto al lado de su cama. Aquel día el moreno se había quedado a dormir en su casa, debido a que se quedaron hasta muy tarde entrenando y su compañero había perdido el tren.
—Las de grandes pechos…—Aomine no titubeo en responder, seguro teniendo claro sus preferencias. Tenía sus ojos cerrados, pero estaba completamente despierto.
— ¡Eso ya lo sé! —Le reclamó Kise y es que cualquiera ya conocía las preferencias del moreno. —Yo preguntaba por la personalidad, seguro debe haber alguna otra cosa de tu preferencia en cuanto a chicas.
—No… con que tengan grandes pechos me basta. —Otra vez había respondido sin siquiera pensárselo.
— ¡Que superficial Aominecchi! — Dio un suspiro, para luego cerrar los ojos y disponerse a dormir, por algún motivo que en ese momento desconocía, la respuesta de Aomine le hizo sentirse ligeramente triste. —Yo soy popular con las chicas, quizás algún día podría presentarte alguna. —Kise había soltado aquello antes de disponerse a dormir.
-o-o-o-
¿Por qué no había recordado aquello con anterioridad? ¿Por qué no pensó antes que a Aomine le gustaban las chicas? ¿A caso era tonto? Al menos Aomine había hecho trizas sus esperanzas antes de que llegará admitir que le gustaban los hombres, más principalmente que quizás le gustaba Aomine… "No es que me gusten los hombres, solo me pasa con Aominecchi" Pensó para sí, sin embargo eso ya no importaba, desde el momento en el que su corazón había latido por un simple agarrón de manos y un simple abrazo, Kise estaba destinado a la derrota.
—Ehh… Kise-kun…—La chica estaba parada en frente de Kise, estaba agarrando sus propias manos y se veía bastante nerviosa. Vestía el uniforme de Kaijo — Kise-kun…—La chica tenía un aspecto bastante normal, sin embargo había algo que a Kise le llamo la atención y aquello eran sus ojos azules, de un color muy similar a los de Aomine.
—Disculpa, ¿qué me quieres decir? — El rubio le sonrió para luego fijar su mirada en aquellos ojos azules. Kise sabía perfectamente que pensaba decir aquella chica y sabía perfectamente que le debía responder "Lo siento, por el momento estoy muy ocupado para tener novia…"
—Kise-kun… la verdad es que…. —titubeo un poco, luego bajo la mirada sonrojada y soltó rápidamente lo que pensaba decir. — ¡Me gustas! Y si fuera posible me gustaría ser tu novia…
¿Qué hubiese pasado si Kise se hubiera declarado a Aomine? Aquello vino a la mente de Kise, luego imagino las horribles palabras que le hubiera respondido el moreno…"¡Me das asco!" , " Siempre te me hiciste algo afeminado, pero de verdad eras un rarito…" , "Nunca me vuelvas a dirigir la palabra", "No quiero saber nada de ti". Se imagino el rostro de desprecio que le mandaría Aomine, un rostro mucho más doloroso que todos los que había recibido antes, ese rostro acompañado por aquellas palabras, realmente Kise no quería algo así.
"No quiero esa clase de sentimientos, así que no dejare que vuelvan a aparecer" se dijo así mismo Kise en sus pensamientos, no encontraba que estuviese mal enamorarse de un hombre, pero no quería ser rechazado y principalmente no quería ser detestado por Aomine, prefería mil veces ocultarlo todo… ¡nadie debía saber lo que en algún momento había sentido!
—Claro, puedes ser mi novia…
Quizás lo olvidará todo si salía con esta chica, nadie se iba a percatar que él alguna vez estuvo atraído por un hombre…
Notas finales: Gracias por leer, en una semana más estará el otro cap, de verdad u.u
