De ha poco se vuelve adicto a cada movimiento de caderas, debe tratarse de una enfermedad, no hay otra manera de explicarlo, como puede ser que ella cause tantos estragos en su mente. Es que se muere por hablarlo con alguien que no le juzgue, porque siente que le adora incluso por las mañanas cuando baja a por café con su pijama de Mickey, con su pelo despeinado y sus ojos arrugados daría mas que su vida por abrazarla tan fuerte como pueda y confesarle que desde la primera vez supo lo que ahora esta gritando su corazón con mas fuerza que nunca. Esta ultima semana ni siquiera ha tenido el valor de acompañarla a comisaría, si es que verla allí ejercer el poder, sobreponerse por encima de todos desafiar el bien y el mal con tanto coraje. demuestra ser mas poderosa que cualquier hombre, y eso le hipnotiza. Besarla como quiere es imposible, no solo tiene novio también es la chica mas especial que ha conocido, la que se merece el cielo y el solo puede ofrecerle una historia complicada. Siempre sintió celos de cada niño que se le acercaba, se liaba a hostias con aquel que le lanzara piropos, amenazaba a todos los idiotas que pretendían lastimarla.
El psicólogo le aconseja que hable con ella y le cuente como se ha sentido todos estos años pero es que Kate jamás lo entendería si es que desde que pasó los que pasó ella solo se empeña en recriminarle, nunca mas ha escuchado una sola de sus palabras. Los mejor es que se olvide de todo, fingir que nada le pasa y seguir adelante como siempre tratando de tragarse las heridas que provocan el verla caminar de la mano de otro hombre. Ya se ha planteado el volver a Londres pero no quiere huir de forma tan radical, de alguna manera debe recuperar los años perdidos con ella porque el vacío que siente es insoportable. Sabia que cuando se volviese a enfrentar con aquella mirada saldría perdiendo y le dio igual porque la extrañaba tanto que ya se estaba comenzando a desvelar con mas frecuencia imaginándose que lo necesitaría, que a lo mejor el peligro la asechaba y estaba esperando a que la rescatase. Lo cierto es que Kate no necesita puños de escudo ella sola sabe defenderse pero se olvida de que lo que mas necesita es perdonar y eso es algo que ha empeorado con el tiempo, es orgullosa, intransigente y muy obstinada en ocasiones.
-¿Vas a salir?- ella pregunta con tono de resentimiento ha notado lo mucho que la esquiva hace unas semanas lo que no entiende es porque no se larga si ya ni la mira
- He quedado, ¿no te importa?- sacude su cabello logrando desconcentrarla es un príncipe de pies a cabeza
-Por supuesto que no tu puedes salir cuantas mas veces mejor así me dejas el piso libre como tiene que ser- enciende la tele para mostrarse sin interés
-Oye tu novio no vendrá muy tarde no me gustaría dejarte sola- se sienta en el sofá aun debatiéndose entre salir de marcha o quedarse
-No tienes que cuidarme Rodgers ya no soy una niña- él sonríe por su respuesta
-Hace mucho que no me llamabas así, odiaba cuando lo hacías en el cole- ellos vivieron tantos momentos felices hasta aquel día
-Odiabas muchas cosas eras un pijo engreído- le pica siempre ha disfrutado molestándole
- Era un chico sensible es todo- se defiende
-Rechazabas a todas las buenorras del cole en los pasillos se comentaba que eras gay- se burla
-Ahora sabes que no lo soy tengo una larga lista de amantes- habla su vanidad
-Como se que no es una tapadera- continua con su juego ignorando la peligrosidad
- No lo es, lista- le hace cosquillas como si tuvieran diez años otra vez olvidando que hace poco se estaba planteando un alejamiento por el bien de todos
-Suéltame o te pego un tiro- no puede creer que sea tan inmaduro odia las cosquillas
-Estas obsesionada con el poder, a cuantos tíos has esposado- se detiene para mirarla a los ojos ella le hace una llave y queda encima de manera impresionante dejándolo no solamente sorprendido también un poco excitado
-A muchos mas de lo que te imaginas
El calentamiento global le esta jugando una mala pasada o es la manera en que Kate se le tiró encima añadiéndole un soplo de magia a todo este asunto, es de locos lo que esta experimentando, un fuego intenso, confuso, un arte ilógico que no sabe de que manera interpretar. Nuevamente frenó las ganas de besarla en ese instante solo quería danzar al mismo compas de la lengua de la detective y reflejar con sus labios aquello que no puede decir con mas palabras porque no le entendería.
Una chica guapa, inteligente y segura le ha invitado a su casa con el único plan de follar hasta el amanecer sin compromiso, en su momento lo vio como una salida, una buena manera de experimentar algo diferente, algo que no queme y sobre todo que no duela. Con la tontería de estar encerrado en casa luchando con sus demonios hace mucho que no sabe lo que es estar con una mujer teniendo en cuenta que en Londres se tiraba a una por día sin ninguna clase de problema
-Bonita casa- es un apartamento de soltera que esta muy bien se nota que esta chica no quiere hombres en su vida por ahora
-Quítate la ropa- le ordena directamente
Cuando Rick se gira para sonreírle ella ya esta desnuda esperándole esta muy buena eso ya lo sabia incluso cuando llevaba aquel vestido morado pero es que sin tela de por medio esta mucho mejor. Obedece su petición de inmediato le urge dejarse llevar y sentirse fuera de sí por un tiempo.
-Tengo debilidad por los hombres con una buena polla, sabia que eras grande en todo sentido Rick- le muerde la oreja sin piedad bajando hasta tomarle en su boca
Se nota su experiencia a pesar de aparentar muy poca edad sabe como ingeniárselas para manejar a un hombre a su voluntad, en cuestión de segundos le ha puesto tan duro que en cualquier momento puede explotar pero la imagen de Kate se cuela nuevamente en su cabeza como un balde de agua fría. Toma aquella mujer hasta dejarla atrapada en la pared y comienza a besarla pero Kate sigue allí dándole pequeños golpes en el corazón
-Lo siento no puedo- se aparta de repente muy confusa
-Me estas vacilando, ¿qué te pasa?- se asusta hasta ella
- Esto no es correcto- respira con dificultad
-¿Eres casado?- sospecha
-No es eso, perdóname- sale corriendo
Con las prisas dejó hasta su chaqueta jamás le había pasado algo igual a lo mejor las cosas están empeorando y tiene que darle una solución rápida. Necesita volver a buscar ayuda esto tiene que hablarlo porque no esta bien, es que ya le esta afectando internamente, las ganas que tiene de ella ya le advirtieron que podría tratarse de una obsesión. El sabe que es algo mucho peor que eso, se trata de amor, de amor verdadero, ese que solo te pasa una vez y te cambia la historia para siempre.
Se deja caer en el sofá agotado ha estado caminando por la nieve durante horas soportando el frio preguntándose como puede salir victorioso o en todo caso al menos vivo, se conformaría con salir vivo definitivamente. Ella se preocupa, esta tan extraño últimamente.
-Rick estas helado, ¿qué ha pasado?- acaricia su frente con ternura
-Yo no tengo derecho Kate, soy un mierda no tengo derecho ni siquiera a soñarlo- deja caer su cabeza en el regazo de la detective como un niño pequeño
-Sea lo que sea seguro que lo vas arreglar yo confío en ti- pasa la mano por el cabello del escritor
- Tu tienes razón debería volver a Londres- se esta sintiendo muy mal
-No digas tonterías yo nunca quise que te fueras, no se que problemas tengas pero te voy ayudar- lo siente muy desprotegido
-Mi problema eres tu
La actitud de Rick le desconcierta y siente que lo ha vivido antes dentro de su propia carne, es de locos no puede ser y ambos tienen que evitarlo a toda costa. Se ha sentido muy mal al verlo llegar de esa manera tan frágil, y presiente que tiene fiebre por eso acomoda el termómetro debajo de su brazo. Quizás no debería ser tan dura con él después de todo no es culpable de su ataque de histeria ni de las pasiones que despertaba aquella hija de las mil putas, lo cierto es que aquella vez se sintió muy miserable y a veces le sigue pasando.
-¿Esta enfermo tu hermano?- la voz de Josh la sobresalta aparta sus manos de Rick para no parecer demasiado afectada
-Creo que tiene fiebre- a veces quisiera mirar a Josh y sentirse enamorada
-Kate tengo que viajar- confiesa
-Eso no es algo extraño- esta acostumbrada
-Esta vez es por un año
