Las estadísticas de VyRT se movían bien, no parecía que nada funcionara fuera de lo normal, bueno siendo sincera aun no estoy segura de que sea "normal" aquí, simplemente seguiré controlando e intentando ayudar si aparece algún problema, si bien de seguro ellos saben más que yo. Tome el cuaderno más pequeño con delicadeza, habían muchas notas sueltas, no podía darme el lujo de perder una, lo abrí y estaba lleno de números de teléfono, fechas, nombres, direcciones, eventos.. Wow! Así que esta es la atareada vida de un Rock Star - Entrepreneur y yo debo encargarme de organizarla. Suspire.

Manos a la Obra. Saque todos los papelitos y me llevo más o menos una hora organizarlos sobre el escritorio conforme a la fecha, pero aun habían mas notas de colores y ya no tenía donde ponerlos, parecía un arcoíris, era como armar un rompecabezas hacer esto, además seguían apareciendo otros, lo que me obligaba a mover a los demás. Bufe. Todos seguían como en sus mundos, absorbidos por la PC, ahora entiendo porque los tiene de empleados, se ven eficientes.

Nadie prestaba atención, así que daba igual, tenía mucho espacio libre al costado mío, empecé a colocar los papeles en el suelo, era como un mural de notas.

Termine de organizarlos, me llevo una hora y quizás un poco más, yo estaba sentada de piernas cruzadas en el suelo, admito que en parte me sentía aislada ya todos seguían en la suya.

Agache mi cabeza y me refregué los ojos, me había dado sueño hacer esto, me estaba aburriendo.

— Que es..?

Quite los puños de mis ojos, los abri y vi un par de pantuflas de peluche marrones, alce la mirada

— Que es esto?

— Tus papeles

El se agacho

— Cuando te pedí que los ordenaras me refería a digitalmente

— Ah?

Del aburrimiento mitad de mi consciente estaba dormido ya

— En la PC?

— No. No te di el Ipad?

— Amm no

Se pasó la mano por el cabello hasta la nuca suspirando y expreso

— Lo siento, debí haberlo olvidado

Arrugue la nariz. El evito pasar por sobre el piso empapelado y fue hacia mi escritorio, abrió el ultimo cajón y saco una caja blanca grande y algo pequeño rosado, los tomo entre sus manos y cerro el cajón, volvió hacia mi y se sentó como cruzando sus piernas a mi lado, parecía un niño. Sonreí ante la idea de imaginarme como habrá sido de pequeño.

— Esto es tuyo -dijo mirándome con sus penetrantes ojos turquesas-

Antes de que yo abriera mi boca para decirle algo, probablemente el intuyo que no iba a aceptar otro de sus "regalos" e iba a hacer otro "escándalo", el continuo.

— Son tus herramientas de trabajo –dejo la caja y un móvil rosado sobre mis piernas-

Tome el celular, un Blackberry, había tenido uno antes de mi Iphone actual, lo deje a mi costado derecho y luego vi la caja, era un Ipad! Creo que vio como se me ilumino la cara tal niño en mañana de navidad cuando vi el grafico sobre la tapa. La abrí con cuidado, el aparato era tambien de color rosa, sonreí al verlo, lo prendí y espere a que se iniciara.

— Es genial -le dije-

— No creo que tengas problema para usarlo, seguro ya has tenido alguno antes

— En realidad no, pero estas cosas no son difíciles de usar. Tocando se aprende incluso más que leyendo el manual

— Mientras no lo rompas en dos días

— Seré cuidadosa, lo prometo

Me miro entrecerrando sus ojos y torciendo un poco la cabeza

— Así como cuidas tu Iphone?

El recuerdo me vino como un flash a la mente, anoche deje abandonado mi Iphone en la mesa del pasillo y ahora llego el momento de enfrentarlo.

— Y tu que sabes?

— Y yo que se? Déjame pensar… cuando me llamaste desde Boston, no –se detuvo- quise decir cuando la mascota de tu amiga me llamo, eso es cuidar de tu móvil? Y veamos ahora, dime donde está tu Iphone?

Invento algo o le digo la verdad?

— En mi cuarto, supongo

Impulsividad 1 – Verdad 0

— Supones. Hazlo sonar

— Cual es el punto?

— Haz lo que digo

— Esta bien –dije pestañeando enojada y torciendo la boca-

Mr. Bossy se esta enojando?

— Con que quieres que lo haga sonar?

— Con tu nuevo movil

— Mi?

— Si es tuyo, necesitamos comunicarnos. Ahí tienes mi número y otros de mi interés. Al dorso está pegado –levanto el teléfono del piso y le quito una pequeña esquela que estaba pegada atrás- tu número actual –dijo entregándome el papel y el Blackberry- ahora llámate a ti misma, a tu Iphone

Disque el numero de mi Iphone, tardo un par de segundos, era una llamada internacional después de todo, cuando comenzar a sonar con el tono normal Princess of China de Coldplay, Jared se inclino un poco hacia el costado y saco mi celular de su bolsillo

— En tu cuarto

Sonreí mirando hacia otro lado y encogiéndome de hombros, recorrí media sala con mi vista y volví hacia la suya, se estaba regodeando de haberme ganado.

— Lo encontré anoche en una mesita del pasillo, estaba sonando. Se que no debí pero atendí la llamada

Que no hayan sido mis padres! Que no hayan sido mis padres! Cruzaba los dedos

— Era una de tus amigas, al principio solo gritaba cuando le dije con quien estaba hablando –rio- en ese momento me arrepentí de haberlo hecho, pero ella me agredecio una y quinientas veces que hubiera tomado la llamada

Nina! Pensé

— Te dijo quien era?

— Creo que se llamaba Nina

— Ella es la chica que te pidió el autógrafo el otro día en el campus –reí-

— Ah! Si! Ahora lo recuerdo. Es amigable pero un tanto gritona

— Cualquiera que es atendido por su ídolo lo seria –conteste aun risueña-

— Tal vez. Bueno, es tuyo de nuevo

Me entrego mi Iphone y me surgió la duda, si atendió mi llamada que mas habrá curioseado?

El se levanto de mi lado

— Nos vemos al rato –dijo y se perdió en la misma parte de la casa de la que había venido-

Bien, eso estuvo mejor de lo que pensé. Quizás me reviso todos los archivos del celular pero no me pregunto qué hacia merodeando por esa parte de la casa.

Investigue las aplicaciones que tenia cargadas el Ipad, hasta que encontré la que me servía para mi trabajo. Me puse a pasar los datos de los papeles al Ipad, mientras iba archivándolos en caso de que me los pidiera luego, las horas pasaron y pasaron, los chicos trabajaban de lo mas autónomos, ni un solo problema en mis primeras. A media mañana vi a Robert, levantarse tarde y desayunar mientras los demás trabajábamos, vago por la sala con un razón de leche y cereales por un par de minutos y converso conmigo otros, había olvidado que al parecer el también vive aquí. Me cuestiono sobre cómo era mi vida en Argentina, como era mi país y como llegue a parar en USA. Chico curioso, me dije a mi misma.

Llego la hora del almuerzo, vino Jeremy, con otra chica, la que se encargaba de la limpieza de la casa, Judith, ambos nos entregaron a todos una vianda, me recordaba a las bandejas de comida que les dan a los estudiantes de secundario americanos, esas como las que se ven en las peliculas. Me dio una bandeja primero a mí y luego a los demás chicos. Se veía muy bien, colorida y nutritiva. Tenía una ensalada de arroz y arvejas, un sándwich de pollo, una banana, una manzana y una naranja, y un yogurt, cuchillo, tenedor y cuchara, supuse que todas las viandas eran iguales, las chicas solemos ser las que tenemos problemas con algunas comidas, somos más ''exigentes'', los hombres son menos juiciosos al respecto, además todo se veía muy ''sano'' en casa de chico vegano, comida sana pensé.

Algunos empleados dejaron suspendidos sus ordenadores y fueron directo al patio a almorzar, luego vino Tom junto a Alex me sonrieron y al ver que iba a almorzar sola preguntaron

— Ashley, íbamos al patio, gustarías almorzar con nosotros? -dijo Tom alzando un poco su bandeja-

— Claro!

Me levante y tome mi bandeja. Alex abrió la puerta de vidrio y salimos. Nos sentamos en una mesa, con sombrilla bajo el sol tenue de invierno.

— Como es que terminaste en LA? -inquirió Tom-

— Créeme que es algo que ni yo aun logro entender -bromee llevando un bocado de arroz a mi boca-

— Una argentina en América -prosiguió Alex- caíste en un buen lugar. Jared es un jefe genial -dio un bocado a su sándwich-

— Estas en lo cierto

— Es bueno ver que hay opiniones positivas respecto a él -dije señalando con mi tenedor hacia el interior de la casa-

— Por? Te ha tratado mal? -cuestiono Alex extrañado-

— No, para nada solo… me pareció extraño su método de selección de personal -iba a continuar cuando ambos rieron-

— No esperes nada "normal" de su parte

— El es fuera de la convencional en todo lo que hace

— Esta no es una empresa común, quizás tu esperabas algo tradicional, esta es una empresa online

— Amm Buen punto

— Solo Relájate y trabaja -Me guiño el ojo- Jared es bueno intuyendo quienes tienen potencial

Continuamos con nuestras comidas, la charla era bastante fluida, me agradaban mis nuevos compañeros más allá de que a la hora de trabajar se pierdan en lo que hacen, prácticamente olvidando el mundo que los rodea.

Al cabo de una hora volvimos al interior, yo continúe cargando datos a la agenda del Ipad, la hora paso y un par de minutos antes de que concluyera el horario de las dos apareció Leto, saludo nuevamente, chequeo que todo estuviera bien, les dio el visto bueno y los dejo retirarse. Luego se acerco a mí

— Ashley, ya puedes dejar eso y seguir mañana

Ladee una sonrisa

— La estas pasando bien?

— Si, gracias. Ahora… puedo irme yo también? -bromee sabiendo que no tenía a donde ir en LA, debí haberlo pensado dos veces-

— En un par de minutos vienen los del siguiente turno, y si, tienes un par de horas libres, de hecho, te vuelvo a repetir a las 5 viene mi representante

— Claro, no lo he olvidado

— De paso luego hablaremos de tu contrato, horarios y demás dudas que te surjan

Un bullicio volvió a copar el salón, los chicos del turno siguiente estaban ingresando

— Vives con "visitas"?

Ladeo una sonrisa y extendió una mano para que me levantara, la tome y tiro delicadamente hacia él.

De nuevo repetimos todo el ritual de presentación, otros 10 nombres para memorizar, solo que esta vez era un grupo mixto, siete chicos y 3 chicas.

Cuando todos se ubicaron en sus lugares de trabajo, yo me fui hacia la sala del piano Jared iba a mi lado

— Te libero por ahora

— Gracias! -suspire-

— Tienes planes?

— Amm no, pensaba salir a caminar y conocer tu barrio, estoy en LA, no voy a volver a Boston sin haber recorrido algo de la ciudad de los Ángeles

— El clima se presta como para estar bajo el sol -dijo mirando hacia el jardín- Haces deportes?

— Me gusta correr y andar en rollers

— Entonces vendrás conmigo a las colinas esta tarde?

Pasamos al living, al escuchar esa pregunta me frene

— Como?

— Ejercito en las colinas de Los Angeles. Puedo mostrarte el lugar, te aseguro que la vista al atrdecer desde alli es bellisima

Siempre me iba a hacer sentir así de incomoda con sus espontaneas y poco profesionales propuestas?

— No creo haber traído ropa de deportes. Tendrá que ser la próxima -dije "apenada"-

— Vamos, no necesariamente necesitas ropa especial para ello

— Te prestare mis tacones para que corras junto a mi en las colinas hoy y veremos

Rio fuertemente cuando dos sujetos entraron, uno de cabello largo y negro, alto y delgado y otro de cabello hasta el hombro castaño, mas petiso y con cuerpo musculoso y fornido como jugador de rugbier.