Segundo día de trabajo. Levante temprano. Seguí lo que me había dicho mi jefe y me vestí un poco más informal hoy, por supuesto sin abandonar los tacones. Me gusta el toque femenino y sexy que le agregan a cualquier look además de me dan cierto aire de superioridad, no hablo por ser presumida, simplemente lo digo porque si no los usara probablemente estaría una cabeza por debajo de todos aquí. Las desventajas de ser un poquitín baja. Baje las escaleras, el retintín de los tacos contra la madera de los escalones debieron escucharse por casi toda la casa.
— Buenos Días
Escuche pronunciarse desde una de las salas del fondo, llegue al final de la escalera y me dirigí a la sala del piano
— Buenos días para ti también
Jared venía con dos platos de comida en sus manos
— Gustas desayunar hoy?
Desayune junto a mi jefe nuevamente, se podría decir que le tengo un poco mas de confianza ahora. Entre palabras que iban y venían me dijo que le agradaba tener compañía para el desayuno, que era bastante solitario estar en esa casa desde que su hermano se había mudado. Luego volvimos a lo que nos unió, nuestra relación laboral, me explico un par de cosas sobre sus demás negocios virtuales, MarsStore y Adventures in Wonderland, que cualquier consejo que le pudiera dar le sería muy útil.
La mañana y la tarde transcurrieron normales, empiezo a adaptarme a este ambiente, pensé, además ya todos empezaban a relacionarse un poco mas conmigo lo que me hacía sentir mucho mas cómoda. Poco a poco dejaría de ser la nueva y quién sabe, quizás hasta realmente decida quedarme en este trabajo, aun tengo que contemplar los pros y los contras. Suspire.
A media tarde, yo estaba caminando por el living con un par de papeles en la mano, papeles de mi universidad. Cuando entras a Harvard te dan un Código de los Alumnos, no creo que todos lo sigan a pie de la letra pero es bueno saber de qué trata, nunca esta demás leer un poco para poder más o menos ubicarme y aprender a moverme en ese ambiente académico nuevo para mí. Mientras me concentraba en intentar leer los primeros artículos, sonó el portero eléctrico. Una, dos, tres veces pero nadie si siquiera se molesto en venir a ver; quizás porque el ruido de fondo de alguien tocando la batería no les permitió escuchar el portero, los distraía o confundía. Me moví hacia la puerta y al ver el aparato del portero presione el botón de respuesta. Vi en la pequeña pantalla la imagen de quien estaba afuera
— Hola? -dije tímida-
El hombre de afuera volteo y miro hacia el aparato, tendría esta cosa también pantalla exterior? El me vería también? me pregunte a mi misma cuando oí la voz de mi interlocutor
— Entrega para el Sr. -se fijo en los sobres que llevaba en la mano- Leto
Dude un par de segundos en contestar, soy su asistente así que no creo este mal recibir la correspondencia por él.
— Enseguida voy -deje de presionar el botón de respuesta-
Voltee hacia la otra pared y habían un montón de llaves colgadas, fruncí la boca, alguna de esas tendría que abrir el portón de entrada, revise los llaveros, algunos tenían imágenes de LA pero había uno que decía "Front Doors" y tenía tres llaves, tome esa y salí, camine por el caminito del medio que dividía el jardín entre dos bastante extensos campos césped. El cartero me vio.
— Buenas Tardes
— Buenas -conteste-
— Tengo unas entregas para el señor Leto -mire al piso, tenía una caja entre la piernas y varios sobres en la mano-
Probé abrir la puerta con una de las lleves, no funciono, probé con la otra, tampoco, me estaba poniendo nerviosa.
— Cerradura nueva? -pregunto-
No conteste, probé con la tercera, la última llave, esta si abrió, corrí la verja.
— Firme aquí y aquí Señora Leto -dijo pasándome los documentos y marcando con la birome donde debía de asentar mi firma-
Señora Leto? Lo mire alzando una ceja, pero no conteste nada, tome los papeles y firme la constancia de entrega con un garabato de mi nombre. Le devolví la planilla y alzo el paquete para entregármelo. Tome la caja con todas los sobres encima, estaba bastaste pesado.
— Que tenga un buen día.
— Muchas gracias, lo mismo para usted .
Patee la puerta de rejas con mis tacos para entrecerrarla y sosteniendo los paquetes con una mano cerré la puerta con llave. Mire los logos de los sobres que descansaban sobre la caja, tenían el logo de la NASA, que hacia un rocker con la NASA? Comencé a caminar hacia el interior cuando oí la puerta de la casa abrirse y vi a Robert salir.
— Ashley! -troto hacia mí y me quito la caja de las manos-
— Dámelo, yo lo cargo -dijo risueño-
— Ok -solté la caja dejándola caer sobre sus manos- Gracias. Déjame que llevo esto -quite los sobres de encima para llevarlos yo-
Entramos a la casa, yo cerré la puerta y Robert dijo mirando los datos de la caja a los chicos de VyRT que ahora estaban en el living.
— Llego el Marsmerch -siguió hasta el interior de la casa y dejo la caja sobre la mesa-
Jared y Shannon aparecieron de alguna parte de la casa. Shannon tenía una toalla colgada al cuello y estaba algo transpirado, me pregunte a mi misma si tendrían algún gimnasio en alguna parte de la casa, hasta que me fije en sus manos y traía batas, ya saben los palillos con los que tocas la batería, era él quien había estado practicando y haciendo todo ese ruido.
— Llego el correo?
Robert rompió el envoltorio de la caja al mismo tiempo que Jared preguntaba
— Si -dije estremeciéndome por el crujir del papel al romperse-
Jared se acerco a mí, y le entregue los sobres, al ver el logo de la NASA sus ojos brillaron como zafiros, su cara era la de un niño en una tienda de dulces.
— Oh! Mira nada más! -exclamo-
— Aceptaron? -inquirió Shannon mirando lo que sostenía su hermano-
— No tengo idea, veremos -dijo rasgando el sobre, saco la carta o documento del interior y sus ojos se movieron velozmente por las letras de lo que estuviere escrito- Esta hecho! El primer Up in the Air estará literalmente Alto en el cielo -sonrió-
— Genial! -dijo Shannon palmeando la espalda de su hermano-
Los demás empezaron a felicitar a Leto Jr.
Tomo ingreso al salón
— Porque tanto escándalo? De que me perdí?
Jared levanto el sobre de la NASA, Tomo rio fuertemente.
— Felicitaciones bobo -dijo uniéndose al grupo-
— Es un logro del grupo así que, Felicitaciones al equipo.
Todos empezaron a aplaudir, yo copie lo que hacían los demás aunque no está del todo segura acerca de por qué tanta felicidad, curve una sonrisa.
Un par de horas más tardes luego de terminar mi turno nocturno con el último grupo presencial de VyRT, deje en suspensión la Mac y me levante para ir al patio. Había pasado todo el día encerrada, si bien era de noche y estaba fresco, me senté a la orilla de la piscina a apreciar el estrellado cielo hollywoodense. Si aquí era de noche, en mi país ya seria de madrugada. Me preguntaba que estarían haciendo mi madre y mis amigas, por lo general acostumbraba a pasar el sábado en sus departamentos, acostumbrábamos a comer pizza y luego salía a bailar con mi grupo de cisnes negros. Aun reía recordando el porqué de ese nombre. Nat era diseñadora de indumentaria, ella había sido amiga mía desde muy pequeña, las dos íbamos a danzas clásicas juntas. Dai estudia Diseño grafico en la misma facu que yo termine mis estudios y habíamos sido compañeras de secundario, le debía el 50% de mi puntaje en Marketing 3.0; junto a ella aprendí diseño de páginas web y edición, era toda una nerd respecto a tecnología y yo la ayudaba con las cosas de ingles, nos complementábamos y por último, pero no por ellos menos importante, Vanne, ella es hija de una amiga de mama, nos conocemos desde la cuna, luego por un par de años permanecimos separadas por peleas tontas hasta que logramos resolver nuestras diferencias, ella es psicóloga. Somos completamente distintas en cuanto a nuestras carreras pero completamente compatibles como para formar una amistad. Un día lluvioso empapadas ingresamos a una tienda de accesorios carnavalescos para hacernos algún disfraz para halloween, habíamos sido invitadas a la fiesta del prometido de Nat con motivo de Noche de Brujas y realmente teníamos ganas de asistir y divertirnos un rato, lo teníamos bien merecido ya que aviamos aprobado todos los exámenes parciales de ese cuatrimestre. Los empleados de la tienda estaban muy ocupados atendiendo a un grupo de gente trajeada, que hacían unos tipos así en un lugar como este? Pasados los 5 minutos, golpeando los dedos sobre los mostradores sin que nadie nos atendiera, decidimos "auto-atendernos" Vanne y Dai insistían que debíamos disfrazarnos como Natalie Portman en el cisne negro, habíamos sido bailarinas y éramos muy perfeccionistas en todo, encajábamos en la descripción según ellas; nosotras le decíamos que esa no era nuestra idea, no para este año, Nat quería ser de diablo, yo quería plumas blancas para unas alas de ángel que al menos lucían bien en mi construcción mental. Me acompañaron hasta el fondo del lugar donde vi que estaban las bolsas de plumas, lamentablemente estas estaban en unos 5 estante de altura, bastante lejos del alcance de cualquiera de las cuatro, intentamos cazar la bolsa saltando pero ninguna llegaba a ellas y los empleados continuaban muy ocupados. Dai me dijo
— Súbete a mí, ganemos altura
Yo me subí a sus hombros, la bolsa de las plumas blancas estaba justa debajo de un par de bolsas de plumas negras, yo me mantenía agarrada de una mano por uno de los estantes y con la otra tiraba de la bolsa de las plumas que quería
— Apúrate Ashley, estas algo pesadita rubia
Reí, las 4 estamos de taco para completar, aun más difícil mantener el equilibrio de esa forma. Tire de la bolsa y las demás se vinieron encima, llovieron plumas negras y Dai y yo terminamos en el suelo, yo termine sobre la bolsa de plumas negras y Dai sobre las guirnaldas hawaianas con un taco roto. Nat y Vanne se hicieron hacia atrás pero las plumas las alcanzaron, como nuestra piel y ropa estaban aun húmedas por la lluvia que había caído afuera estas se nos pegaron al cuerpo, parecíamos pichones desplumados de cuervo. Reímos fuertemente las cuatro.
— Mírense parecen dos cisnes recién salidos del huevo –dijo Vanne-
— Ah sí? -tome plumas negras del suelo me levante y se las puse por el cabello a Vanne-
Peleábamos como niñas con las plumas, Dai se reincorporo del piso trayendo consigo mas plumas cuando las tiro hacia nosotras, los empleados aparecieron a preguntar si estábamos bien y a ver qué desastre habíamos hecho. Nos asesinaron con sus miradas. Nos miramos entre todas y nos encogimos de hombros.
— Lo sentimos
Tuvimos que arreglar el desastre que habíamos provocado y pagar parte de los destrozos
— Una vez que las plumas se mojan, son inútiles, no pueden venderse al cliente así, en que pensaban? –Dijo furioso el gerente del local-
Nos disculpamos nuevamente y terminamos comprándole las plumas. Allí fue nuestro presupuesto para los disfraces que teníamos pensados. Pero Nat tenía un haz bajo la manga, sabia como recuperar las plumas. Volvimos a su departamento y pasamos la tarde secándolas con los secadores de cabello de ella. Una por una pudimos recuperar todas las plumas quedaron como si fueran nuevas y decidimos que las cuatro nos disfrazaríamos igual, como cisnes negros, Nat se dedico a la confección de lo vestidos de bailarina mientas nosotras la ayudábamos dentro de lo poco que podíamos y armábamos las alas como de ángel pero negras. Ese año el cuarteto termino ganando a mejor disfraz en esa fiesta .
Deje ir mis pensamientos mientras miraba como las estrellas se reflejaba en el agua de la piscina. Me gusta estar aquí pero extraño mi hogar.
— Que haces con este fresco afuera a esta hora?
Me sobresalte. Jared rio, estaba vestido completamente de negro y se escondido bajo una campera con capucha.
— No quería asustarte – se sentó con cruzando las piernas a mi lado a orillas de la piscina, con un tazón de cereales y una libreta bajo el mismo-
—No te preocupes, estoy bien -sonreí-
— Extrañando a alguien? -inquirió curioso, como si supiera exactamente que me pasaba pero aun así necesitaba confirmarlo-
Volví mi mirada hacia él, sus ojos lucían cristalinos y hermosos bajo la luz de la luna
— Tal vez –dije y volví mi mirada hacia adelante-
— Mm.. Que hacías los sábados a estas horas?
- De donde viene tanta curiosidad?
Metió una cucharada de cereal en su boca, mastico y trago
— He sido curioso desde niño, ya es tarde para cambiar -siguió comiendo-
Reí cortes
— Los sábados me gustaba salir con mis amigas o pasar la noche en alguno de sus apartamentos, mirando películas, comiendo algo dulce, tu sabes, cosas de chicas – sonreí-
— Bueno, no soy una chica, ni tampoco una de tus amigas, pero si quieres ir a algún lado puedo llevarte, no quiero tenerte aburrida aquí dentro
— No estoy aburrida
No lo suficiente como para salir a bailar con mi jefe
— Tampoco considero que me tienes atrapada-sonreí poniendo mis manos alrededor de mis rodillas y volviéndome hacia el- Que hay de ti? Que hace un rocker los fines de semana a la noche?
— Trabajo, como ves – puso otra cuchara de ceral en su boca, dejo el tazón de cereal a su costado derecho, me mostro la libreta, saco una birome del espiral de la misma y escribió algo-
— No me estas psicoanalizando, verdad?
— El sujeto demuestra signos de aburrimiento
— Que? Noo
— El sujeto se encuentra en la fase uno: negación de los hechos, si queremos pasar a la fase dos -seguía apuntando algo-
— Déjame ver eso –me incline hacia él y manotee el libreto, se los quite de las manos fácilmente-
Hojee los papeles, estaban llenos de dibujos raros y frases mezcladas
— Estas bromeando, verdad? –alcé una ceja- Que es esto? –Me quito el libreto de las manos-
— No soy psicólogo -sonrió mostrando sus dientes- y … tampoco creo esa sea una forma educada de pedirme prestadas las cosas
Me sonroje
— Lo siento, soy impulsiva a veces -evadí su mirada- debía asegurarme que no estabas apuntando cosas sobre mi - volví a verlo a los ojos- Debo decirte que haces tantas cosas que ya no puedo estar segura de cuantas profesiones tienes –sonreí-
— Descuida, se tanto de psicología como tú de… de… -movió la mano derecha como intentando buscar con que completar la oración-
— Futbol?
— Exacto, se tanto de psicología como tú sabes de futbol -dijo dejando la libreta a su costado, en el suelo-
— Y que pasa si realmente se de futbol
— Oye –frunció el seño-
— Que son esos? esos cosos? –Dije apuntando mi mirada hacia su libreto-
— Cosos?
— Esos bichos que dibujaste ahí? –Señale con mi dedo índice-
— Son creeps
— Creeps? Parecen los dibujos de mi sobrino
— Qué edad tiene?
— Ah amm
"Bien Ashley, adelante oféndelo por su falta de talento para el dibujo''
— Va a cumplir cinco
El se rio a carcajadas
— Deberías presentármelo algún día –dijo-
Sonreí nuevamente sabiendo que no le habían caído mal mis palabras, sino le habían hecho gracia.
— Pensaba traerlo su próximo cumpleaños con su tía, pero los planes han cambiado -dije mirando alrededor-
— No creo que..
Sentí la puerta correrse
— Interrumpo algo? -pregunto Shannon-
— No –dijo Jared mirándome- ven
— Creo que tengo el -movió los palillos que traía en su mano como si estuviera tocando una batería de aire- para Conquistador, suena mejor que el anterior.
— Estas seguro?
— Claro, o no hubiera venido a molestarlos -dijo volviendo su mirada a mi-
— Esta bien, haremos la prueba. Ashley me disculpas -dijo apoyando una de sus manos en el suelo para levantarse mientras que en la otra llevaba el tazón-
Asentí y sonreí. Ambos se dirigieron al interior de la casa.
— Nos vemos - Modulo Shannon cerrando la puerta-
Tome mi celular, 0 mensajes. Torcí la boca y me cruce de piernas nuevamente, mire hacia mi costado, Jared había llevado su tazón pero no la libreta, la tome y me supero la curiosidad, la empecé a hojear, tenía muchos dibujitos en las primeras hojas, luego otras en blanco pero más adelante tenia poemas
"You saved my life
With blood and through sacrificed
Lessons that I learned
I promised you I said never again, no never
It began with an ending
My desire never ending
Hearts are made for making and for pain"
Hoja tras hoja, habían mas y mas poemas con muchas palabras encimadas, tachonadas o incluso hojas a la mitad. Seguí mirando el cuaderno pero no encontré poema similar al que cantaba la otra noche.
Cerré el libro y lo deje sobre mis piernas, tal vez a mi no me hubiera gustado que él hubiera hecho lo mismo con mi cuaderno de dibujo. Ahí estaba mi estúpida moral queriendo hacerme sentir mal por algo que ya hice. Cuando entre a la casa le devolveré el cuaderno, después de todo el se lo olvido, no sabrá si lo leí o no.
Me levante del suelo y di unos pequeños saltos para entrar en calor, abrí la puerta e ingrese. El último grupo aun trabajaba, me abrace al libro y fui al otro lado de la casa, el piso y todos los muebles vibraban al sonido de la batería, Wow. Deje el cuaderno sobre una de las mesitas del pasillo, frente a la puerta de una de las habitaciones que tenía un cartel en el que desprolijamente decía ''Lab'' y de la que venía el sonido, en ella vi un folleto de viajes, instantáneamente recordé que ya estábamos en madrugada de domingo, en un par de horas debía estar regresando a Boston. Saque de mi bolsillo el Blackberry que me había dado y le envié un texto.
"Olvidaste tu cuaderno afuera, lo dejo en el pasillo del Lab. Necesito hablar contigo luego.
XX.
'La chica del avión'"
Dude que escuchara el sonido de su Blackberry con todo el escándalo de la batería de Shannon. Guarde mi móvil y cuando iba hacia la cocina, mi este vibro.
"Gracias. No me hubiera gustado que husmeen en mis notas. Aguarda a que terminemos aquí y puedes preguntarme lo que deseas. El chico del avión ;)"
Woops, nota mental: no mencionar NADA de lo que haya leído en ese libro.
Ingrese a la cocina y me robe un par de tentempiés, justo cuando iba a salir me choque con Dai
— Ashley
— Dai
— Estas con hambre? -cuestiono mientras yo le daba unos bocados a los galletitas de granola que había sacado de unos frascos-
— Si, además el -iba a mencionar encierro pero sonaba mal- sedentarismo me da aun más hambre que estar en actividad.
Dai se sirvió un jugo de naranjas
— Te comprendo. Cuantos más encerrado estas, mas ansiedad tienes. Cuando haces cosas olvidas el hambre -siguió bebiendo su jugo hasta terminarlo, tiro el envase al cesto de la basura- Tenemos que hacerte una fiesta de bienvenida -continuo- podríamos ir a algún club, con los demás chicos los sábados luego del trabajo, nos distendemos con unos tragos. Hoy pensábamos ir a "Eleven" te nos unes? Un brindis por tu llegada -sonrió-
— Es que..
— Oh, vamos! Sera divertido! Luego puedo traerte de vuelta a casa si quieres
Sabia ella que estos días yo estaba parando aquí?
— Prometo que estarás de vuelta temprano. Tengo auto, para nada me molestaría darte un aventón.
— Lo siento Dai pero quiero volver a Boston cuanto antes, pretendo irme mañana por la mañana, no puedo desvelarme toda la noche.
— Esta bien, comprendo. Pero el viernes que viene hacemos algo y no podrás declinar mi oferta!
Reí
— El viernes que viene –repetí asintiendo-
Dai saco su móvil del bolsillo y vio la hora
— Vaya, ya es tarde. Es hora de la fiesta! –salió la cocina sonriendo-
— Diviértanse! –dije siguiéndola-
Cuando salí de allí y fui hacia el living el último grupo se estaba retirando, yo me encargue de cerrarles la puerta, Dai fue la última en abandonar. Volví al salón VyRT el cual ya estaba a oscuras, la luz de la luna que se filtraba por las ventanas me permitió guiarme, me moví entre los escritorios, hasta llegar al mío y me senté en me silla, aun se oía el ruido a la batería y a música así que asumí que los hermanos seguían en sus cosas. Prendí la Mac y comenzó a navegar por la internet un rato, me puse los auricular y busque videos en youtube.
Perdí la idea del tiempo, sentí mi teléfono vibrar y lo saque del bolsillo, no era mi Iphone, sino el Blackberry.
"Haciendo mal uso de los elementos de trabajo?"
Me sobresalte, me saque los auriculares y levante rápido. La silla con rueditas se fue un par de metros hacia atrás hasta chocar la puerta corrediza. En el otro extremo de la sala estaba Jared, mezclado con la misma oscuridad riéndose apoyado sobre el marco de la puerta.
— Te asuste de nuevo?
— No -dije con cara de "estas bromeando?"
— Prometo no hacer más mal uso de tus cosas
— Son TUS cosas
Antes de que dijera algo continúo
— Que escuchabas? -pregunto acercándose al escritorio-
— Rihanna -espete- me gustan sus canciones.
— Tiene una buena voz. Igual tu .
Espera? No era la primera vez pero.. Había estado cantando sin darme cuenta mientras tenia los auriculares puestos? Lo mire entre sorprendida por haber escuchado esas palabras salir de su boca y desentendida, si había estado cantando realmente no iba a admitirlo, mejor fingir inocencia y además, que fue eso ultimo? obvie esa frase, no quería caer en pensar y repensar algo donde quizás no lo existía, no eran más que palabras.
El vino hacia mí, trajo la silla hasta mi escritorio se sentó, tomo los auriculares, se los puso y clickeo reproducir para continuar el video. Casi gritando bajo el volumen ensordecedor al que me gustaba escuchar música dijo
— Bien, eso explica porque no te escuchabas a ti misma -se corrió los auriculares dejándolos descansar tras la nuca, sobre sus hombros-
— Creo, deberías saber que acostumbro a hacer ese tipo de tonterías
"Desafinar frente a una estrella de rock. Que vergüenza, Ashley"
El clickeo "Pausa" para detener el video
— Todos somos cantantes de duchas, guitarristas de aire y bateristas de mesa - curvo una sonrisa-
— No lo creo, tú no eres exactamente un cantante de ducha o un guitarrista de aire -dije incrédula- tu eres de los que tienen suerte allí afuera, tú eres el de la voz linda aquí.
Sonrió y giro la silla de rueditas para quedar frente a mí
— Eso es porque no te has escuchado
Unos segundos de silencio incomodo cayeron sobre ambos. No sabía que contestar a eso.
— Voz linda? Entonces has estado escuchando mi música –puso brazos en el apoyabrazos de la silla y se recostó aun mas en ella-
— Mi amiga me paso un par de temas por Bluetooth antes de subir al avión, he escuchado algunos -mentí descaradamente-
Te escuche anoche mientras cantabas y maldecías en el sótano
Sonrió
— Que singles te paso?
Genial, no podía mentir en cuanto a los títulos.
— No recuerdo pero, me gusta lo que escribes –sonreí-
— Gracias. Es bueno saber que he hecho una nueva fan -se quito los auriculares, los dejo sobre el escritorio y se levanto- puedes continuar con lo que estabas haciendo, ya cumplí con mi maldad del día.
Bien, eso había sido bastante extraño, el es extraño. Se iba retirando del salón cuando recordé
— Espera! -exclame-
El volteo
— Olvidaba que debía recordarte que mañana -sacudí la cabeza, cerré los ojos y volví a abrirlos- digo hoy, debo regresar a Boston y bueno, tú sabes -dije de hombros caídos, tomando mí brazo caído con mí otra mano-
Volvió hacia mí
— Te había reservado un boleto en el vuelo matutino del Lunes -dijo alzando una ceja y volviendo hacia mi- pero si quieres irte mañana mismo, puedo cambiarlo.
— De hecho, te lo agradecería.
— No es problema -Abrió el primer cajón de mi escritorio y saco la Laptop, la apoyo y la abrió- Hoy por la noche?
— Amm, se puede más temprano? Por favor?
Me miro con sus ojos cristalinos, volvió sus ojos a la pantalla del ordenador, y tecleo algo.
— Veré que puedo hacer -agarro la laptop con una sola mano y se puso erguido- Mientras tanto, se libre. -sonrió- en la mañana te daré tu datos para el ticket.
— Gracias -apague la Macbook, tome mis cosas del escritorio y cuando me disponía a salir de la habitación el me siguió con la laptop aun en sus manos. Cruzamos el umbral de la puerta hacia la otra sala y el se sentó en un sofá
— Buenas Noches - me despedí-
— Que descanses. No dejes que las chinches te muerdan.
— Que? -retrocedí-
Rio
— Solo bromeaba.
