Declaimer: Si Hetalia fuera nuestro no tendríamos que escribir fanfics de la serie
Notas del cap.: Natalia me cae demasiado bien, no entiendo como nadie la quiere...
Lo miró observarla con aquella sonrisa arrogante en su rostro mientras conversaba con su hermano amenamente, sonrisa que se ensanchó al verla fruncir el ceño y apretar los puños.
-No sé tú, pero yo comenzaba a cambiar de enfoque-
Fue lo que le dijo cuándo prácticamente la mayoría de los presentes habían abandonado la sala, sus manos rápidamente se movieron al cuchillo que siempre llevaba en el liguero para enterrarlo justo donde segundos antes se hallaba la mano del mexicano.
-¡Hey calmantes montes!-
Rio de buena gana poniéndola aún más molesta.
-You bloody psycho get away from Alexander!-
Dos días después recibiría la visita del moreno.
-Te fuiste antes de que te diera un consejo-
Ella más bien recordaba los hechos como al mexicano siendo llevado a rastras por el maldito capitalista mientras soltaba varios improperios y era monumentalmente ignorado.
-En primer lugar debes de...-
No supo en que momento paso, pero las visitas del mexicano rápidamente se volvieron rutina y pronto noto que su amado hermano no se hallaba nada contento con eso.
-Tú solo imponte-
Le había aconsejado México cuando le ordenó cuchillo en mano que no quería volverlo a ver porque Iván estaba molesto y sus consejos de nada servían.
-Si sigues dándole lo que quiere por las buenas jamás obtendrás lo que quieres-
Esa misma noche después de que el moreno se fuera sucedió...
Iván se presentó en su casa con un aura que le intimidó y antes de que pudiera decir algo este la llevo a jalones a su habitación y sin contemplación la hizo suya.
-Aléjate de Alexander-
Le dijo a la mañana siguiente y sin más se fue.
Paso un año para que lo volviera a ver, no sabía bien la razón pero aquel primer encuentro se repitió constantemente por ese año y cada que su amado hermano se iba le hacia la misma advertencia.
-Aléjate de Alexander -
Aquella obsesión por que no viera al mexicano se hizo tal que mandó a sus mejores espías a seguir cada movimiento del latino.
-¿Esta información es confiable?-
Releyó los papeles no queriendo creer lo que había escrito en ellos. A pesar de todo México comenzaba a agradarle.
-Señora... su teléfono está sonando-
Fulminó con la mirada al idiota que le había sacado de sus pensamientos mientras miraba el número de contacto no identificándolo. No tuvo que preguntar quién hablaba; el tono de voz le era irritantemente conocido.
-Get away from my bro!-
Aquello solo le confirmó lo que acababa de enterarse.
