¡Buenas a todos! Vuelvo con un nuevo capítulo. Gracias por los comentarios, los respondo abajo. De verdad, ¡me habéis emocionado!
Como podéis comprobar... todavía no entiendo muy bien cómo va todo esto... Agradezco a Cereza Prohibida que ha intentado ayudarme pero... no comprendí muy bien. Pido perdón por ello.
Espero que os guste, nos vemos al final del capítulo.
Primer encuentro
Flora abrió un ojo perezosamente, se extrañó al no ver a Bloom peinándose en su tocador. Solía frecuentarlo a esta hora, lloraba por unos minutos y seguía trabajando en su pelo. Después, la engañaba con una sonrisa a la mañana.
Cosa que para ella ya era evidente, sabía cuando mentía. Giró su cuerpo adoptando una postura mejor para llegar al mundo de los sueños. No la molestaría, para una vez que la pobre conseguía conciliar el sueño.
·········
¿¡Dónde estaban!? ¡No encontraba a nadie! ¿Cuánto tiempo llevaba volando? Ya empezaba a notar sus alas cansadas... Tal vez había sido una idea muy mala salir a ver... posiblemente, nefasta.
Descendió lentamente hasta poder sentarse en las ramas del primer árbol que eligió. No debían estar muy lejos, supuestamente, habían monstruos por el lugar, por fuerza algún disparo o golpe podría escucharse. Llevaba vistos una cantidad importante de descampados completamente pacíficos.
Aunque ahora que se paraba a pensar... Si no recordaba mal, dijeron que iban a explorar una zona de la cual, se desconocían los enemigos, a lo que le llevaba a razonar... que debía ser un lugar que no se frecuentase.
¡Eso era! ¡Solo tenía que investigar un sitio en el que nunca haya estado! Decidida, emprendió el vuelo de nuevo, mucho más animada que antes. No perdía nada por intentarlo.
·········
Demasiado silencio, aquello le escamaba. Ahora la que no podía dormir era ella. Desde su ángulo, estuvo pendiente de Bloom, y ni siquiera se movió un solo centímetro. Algo fallaba.
Lentamente, tratando de no despertarla si sus sospechas no eran acertadas, se acercó a su cama. Bajo las mantas, había un gran bulto, se podía notar.
Sin embargo, cuando apartó las sábanas, no fue su amiga quien la recibió. Sino Kiko, durmiendo sobre la almohada del hada del fuego del dragón, colocada estratégicamente de manera vertical para que fingiera que era un cuerpo.
¿Eso significaba que... Bloom había escapado? No, no podía ser... ¡Tal vez estaba en el baño! Sí, sería eso... Por precaución se encargó de comprobarlo.
·········
Estaba empezando a mosquearse, ¿qué tenía que hacer para encontrar si quiera a un solo especialista? ¿Debía rezar al espíritu santo? ¡Ya podía ayudarle!
En ese momento, una bala cargada de una estela de luz casi le acierta, Bloom agradeció a sus reflejos por poder evitarla. Ese disparo parecía haber salido del arma de Timmy, es fácilmente reconocible.
Sin dudarlo nada, bajó en picado al suelo, fue tal la velocidad, que su cuerpo se cubrió de una capa esbelta de fuego. Pudo avistar un monstruo que no vio jamás, mas no titubeó a la hora de aterrizarle encima. Automáticamente, se deshizo hasta convertirse en polvo.
─¿Bloom?
─¿Estás bien?
─Sí, gracias a ti, has llegado justo a tiempo. Ese bicho era inmune a nuestros ataques.
─Me alegro de haber podido ayudar.
─¿Faragonda os dio permiso al final? ─la sonrisa nerviosa del hada la delató, el joven alzó una ceja─. Bloom, no me digas que...
─Bueno, ahora lo importante es pensar en tu seguridad. ¿Hay algún ente más por los alrededores?
─No que yo sepa, pero los demás se adentraron más.
─Algo me dice que eso solo puede traer problemas.
─Así es, mis cálculos indican la presencia de Helia cerca de aquí.
La muchacha sonrió, tratando de pensar matemáticamente como el joven y su novia. ¿Realmente los números cuadraban la posición de una persona?
─En ese caso vamos a ayudarle.
─Bien dicho.
Ambos, en sus respectivos medios de transporte, volaron en busca del joven. Adentrándose más en lo que parecía ser un bosque, dado que los alrededores estaba poblado de árboles.
─No veo nada.
─Un poco de paciencia, pronto le alcanzaremos.
─Confío en ti Timmy pero... estamos expuestos a ataques enemigos.
─¿No percibes nada?
─De momento no...
─Que raro, eres el hada más fuerte de la dimensión mágica.
─Todavía me queda bastante para llegar a eso, aun así, te lo agradezco.
─No es nada. ─el muchacho pasó de largo dado que Bloom se detuvo en seco, consiguió frenar la moto antes de perderla de vista─. ¿Qué ocurre?
─Me ha parecido escuchar algo...
─Voy tras de ti.
Los jóvenes se desplazaron con dificultad, la flora comenzaba a espesarse, no se podía ver más allá de sus propias narices.
─Deberíamos volver.
─¿No era vuestra misión?
─Nos alertaron de que podía ser peligroso, si las cosas se complicaban, tenemos la orden de escapar. Primero es nuestra seguridad.
─Lo entiendo. Layla tenía razón, nos necesitabais.
─Varios especialistas le propusimos la idea a Saladino, sin embargo, se negaba tajantemente.
─Faragonda hizo lo mismo.
─¿En serio? No me produce buena sensación... ─mientras Timmy conjeturaba, la chica pudo ver un monstruo como el anterior, éste estaba mejor definido, con un color violáceo, bufaba bastante enfadado.
─Mi turno... ─susurró casi inaudiblemente cargando parte de su fuego en la pierna, antes de llegar a la bestia, deslizó su cuerpo levemente hacia atrás estirando el pie. Del mismo, escapó una onda expansiva de color naranja, el ataque, se llevó por delante a la oscuridad─. ¡Acerté!
─Muy bien Bloom.
─Gracias.
─¡Mira! ─el joven señaló una cadena de hilos prácticamente invisibles, esa forma de golpear era de Helia, ¡tenía que estar cerca!
Uno de los monstruos, se deshizo del agarre y, estando en el aire, cayó en picado dado que las hebras ya no le sujetaban. Bloom aprovechó el momento para estamparle en el rostro una bola de fuego. Se desintegró en el aire tras un alarido infernal.
─¿Qué...? ─cuando comprobó la presencia del hada, entendió todo─. No sabía que tuviéramos una invitada.
─Yo tampoco. ─Timmy acercó a él la moto─. Monta.
─Genial, gracias.
─¿Dónde está la tuya? ─cuestionó Bloom preocupada.
─Aunque suene a mentira, una de esas... no sé cómo llamarlas, ¿bestias? ─la muchacha asintió dando a entender que valía como nombre─. Se la comió.
─¿En serio?
─Sí, parece encantarles la tornillería y todos sus derivados.
─Y atacar gente.
─Típico de los monstruos, ¿no crees?
─Pues también es verdad.
Una explosión cercana tiró a la joven al suelo, la onda expansiva la había tomado desprevenida.
─¿Estás bien?
─Sí, descuida, no es nada.
─Ha sonado muy cerca.
─Vamos a hacer algo, iré a investigar esa zona, vosotros tratar de encontrar a los demás.
─Me parece buena idea.
─Regresa sana y salva, ahora, tú seguridad es nuestra prioridad.
─Gracias Helia... Y os digo lo mismo, tened cuidado. ─batiendo las alas, alcanzó una altura demasiado elevada como para que los chicos pudiesen verla─. Allí.
Siguiendo su instinto, puso rumbo al lugar, deseando ser Sky quien estuviese peleando. Necesitaba volver a verlo.
·········
─¡Stella! ¡Vamos! ¡Despierta!
─Déjame cinco minutos más Musa...
─Soy Flora.
─Ah... ¿Has decidido mudarte? No hay sitio.
─¿Quieres levantarte?
─¡No! ¡Tengo mucho sueño!
─Se trata de Bloom.
─¿Qué le pasa?
─No está en su cama.
─¿Qué? ─bostezó frotándose los ojos, como si tuviera un resorte en la espalda, se incorporó de manera impecable, pareciese que nunca hubiera estado dormida─. ¿Has mirado bien?
─No sé, puede que no haya visto a una chica de mi altura en la habitación.
─Esa ha sido una malísima ironía.
─Lo sé, pero yo también tengo sueño...
─Te ayudaré a buscarla, ¡me debes una visita al spa!
─Ya estamos...
─¿Qué ocurre?
─Nada Musa, sigue soñando con Riven.
─¡No lo estaba haciendo!
─Pues te has sonrojado.
─¡Mentira!
─¿Cómo lo has visto Stella? Si está todo oscurísimo...
─No lo hice, solo me arriesgué a decirlo. Negándolo tajantemente me dio la razón.
─¡Me has engañado!
─No es verdad.
Flora alzó una ceja, ¿no estaba tan dormida? Ella no habría llegado a esa conclusión estando somnolienta.
·········
Columnas de fuego en sucesión limpiaron de enemigos los alrededores de Riven. El joven oteó el horizonte en busca del origen de ese ataque. ¿Había otro monstruo más fuerte que los anteriores? Entonces lo pasaría mal, ya bastante problemas había tenido con esos...
Para su alivio, cosa que no demostraría, Bloom bajó lentamente hasta tocar suelo con los zapatos. Suspiró algo decepcionada, el chico dibujó una incógnita en su rostro. ¿Esperaba ver a otra persona?
─Apaga el brillo, me ciegas.
─De nada.
─No te he pedido ayuda.
─No necesito tu permiso para hacerlo.
─Oh, genial... Me ha tocado el miembro más insoportable del grupo.
─Digo lo mismo, habiendo tantos especialistas, tuviste que ser tú quien encontrase.
─¿Dónde están las demás?
─Espero que... durmiendo.
─¡No puede ser! ¿La obediente Bloom rompió una regla para ayudar a su príncipe? Pensé que nunca lo vería.
─No me molestes, ¿estás solo?
─Sí y deseo seguir en ese entorno.
─Bien, me marcho, amargado. Aun no entiendo que vio en ti Musa para haberse enamorado.
─¿Cómo has dicho? ─el hada se elevó lentamente haciendo caso omiso a las preguntas del muchacho─. Te estoy hablando.
─Yo no.
─Lo noto, eres una maleducada.
─Mira quien fue a hablar.
─Ahora entiendo porque Sky prefiere quedarse entrenando en vez de estar contigo. ─como una daga, esas palabras atravesaron su corazón. La muchacha detuvo el paso.
Al girarse, Riven juró haber visto un dragón en sus ojos, tal vez por eso poseía el poder del mismo. Tan afilada era la mirada que, sin admitirlo, se sentía intimidado. Bloom desvió la vista enfadada y salió volando de allí.
Ese tío era un estúpido.
·········
─¿¡Dónde estará esta mujer!?
─Stella, tranquilízate, vas a despertar a toda Alfea.
─¡Me da igual al escuela! ¡Me preocupa mi amiga!
─¡A mí también! ¡Y me estás poniendo histérica!
─¡Ah! ¿Ahora sí estás preocupada no? ¡Tarde! ¡Ya te he superado!
─¡Deja de gritar!
─¿Pero qué pasa? ─Layla entró en el cuarto con su pijama de ositos, estaba adorable─. Se os escucha desde nuestro cuarto.
─Míralo tú misma...
─¿Y Bloom?
─¡Eso queremos saber!
─¿¡Ha desaparecido!?
─¡Cómo por arte de magia! ¡Es imposible que se fuera de repente!
─Stella, técnicamente, somos hadas, la magia está en nuestro código genético y...
─¡Flora! ¡No estás ayudando!
─¡Perdona! ¡Estoy nerviosa! ¡No sé lo que digo!
─No... ¿No creeréis que Bloom ha salido para ayudar a los chicos no? ─cuestionó la joven recién llegada─. C-claro, que a lo mejor está dando un paseo fuera.
─¡La mato! ─la rubia gritó con todas sus fuerzas.
─¡Me has dejado sorda! ─Musa se palpó los oídos.
─Antes de que saques conclusiones precipitadas, recomiendo mirar por Alfea, igual anda por ahí. Últimamente acostumbra a levantarse en la madrugada.
─Bien, vamos... ¡Y cómo no esté allí va a saber quien es una princesa de Solaria enfadada!
─¿¡Te quieres tranquilizar de una vez!?
·········
No encontraba a los especialistas restantes, faltaban su novio y el de su mejor amiga. ¿Dónde podía estar? Había volado durante un tiempo ilimitado. Sentía las alas, como parte de su cuerpo, totalmente exhaustas. Era consciente de que así estaba expuesta a cualquier ataque por mínimo que fuese.
Derrotando su cabezonería, aterrizó en un claro. Mentalmente, se había hecho un mapa de la zona, se sabía donde había espacios más abiertos así como, por el contrario, los lugares en los cuales la arboleda era más espesa.
─Bloom, deberías dejar de forzarte. ─Timmy detuvo la moto, agradecido de que la chica hubiese detenido su vuelo, llevaban una hora persiguiéndola─. Además, pronto amanecerá, necesitas las energías que te quedan para volver.
─Pero...
─No seas tan terca, a tus amigas no le gustaría que te expusieras al peligro. ─Helia bajó de la moto, siendo quien acompañaba a Timmy en el vehículo─. Vamos, tienes dos dedos de frente, sabemos que entiendes de que te hablan.
El hada observó la mano que le tendían, tímidamente la tomó como apoyo para enderezarse.
─Está bien...
─Y no te preocupes por Sky y Brandon, están entrenados como todos para sobrevivir bajo cualquier circunstancia.
─Ya me habíais convencido, aun así, mantenerme informada por favor.
─Claro, escápate cuando quieras, rompiendo las reglas y arriesgándote a que te castiguen. Estaremos esperándote para pasarte el informe de la misión.
─Sí, sé que he hecho mal, lo siento.
─Bloom, si solo querías ver a...
─¡No! ─prácticamente, lo gritó. Ella no necesitaba perseguirle, no era tan mala persona como dijo Riven para que Sky la evitara, ¿verdad?─ Nunca vine aquí por él, lo hice por todos. Tenía un mal presagio.
─En cierto modo le debemos la vida. ─replicó Timmy─. A saber que habría sido de mí sino hubiera aparecido.
─Gracias. ─la joven fingió engrandecerse.
─Deberíamos seguir rastreando la zona, es nuestra misión. ─el novio de Flora sonrió─. Vuelve cuanto antes.
─Bien... Lo haré. -elevándose grácilmente, se perdió entre las nubes─. Tienen razón, debo llegar cuanto antes.
Mas su camino parecía no querer terminarse, a unos metros de ella, alguien peleaba. Se escuchaba el choque de una espada contra el suelo u otro elemento de dureza geológica. Sabía que debía estar en su cama antes que los primeros rayos del sol... pero al parecer solo ella podía extinguirlos, así que decidió ir en ayuda por última vez.
Aunque no esperaba que fuese Riven, la última persona que quería ver en estos momentos. Y, posiblemente, en el resto de su vida.
Posicionándose delante de él, apuntó con las manos a cada bestia. Concentrando el fuego en sus palmas, éste salió en forma de espiral en dirección a cada una, siendo tan potente, ninguna fue capaz de esquivarlo.
─Eso ha sido rápido.
─Me estorbas, aparta.
─Piérdete.
─¿Y ese carácter? Que mal genio...
─Adiós Riven. ─con rapidez, se esfumó en el cielo.
No sabía cómo haría a la siguiente que lo viese, ni le iba a dirigir la palabra y con suerte no le mataría estrujándolo hasta que sus dedos no pudieran más. Cuando le dijo eso, tuvo ganas de lanzarlo a volar.
Sus reflejos volvieron a serle útiles, un boomerang casi la golpea, fue fácil esquivarlo a la vuelta dado que estaba pendiente de él. Había venido de abajo.
─Riven... ─enfadada, bajó en picado decidida a impactarle la mano en el rostro, mas entendió que esa no era la postura más correcta (por muchas ganas que tuviese)─. ¿Por qué me has atacado?
─No lo hice.
─¿Aun te atreves a negarlo? ¡Tienes el arma en la mano!
─Quería llamar tu atención.
─¿No podías gritar?
─Estabas muy alta.
─Eres insoportable. ─sus ojos fueron estrechándose hasta mirarle de mala manera.
─Ya me lo has dicho, renuévate el vocabulario.
─¿Has intentado derribarme para molestarme?
─Sabía que lo esquivarías, eso no es un ataque.
─No eres adivino, podría no haberlo visto venir.
─Pero lo hiciste, así que deja de replicarme nada.
─Riven, ¿qué diablos quieres? No tengo tiempo.
─Pedirte, o más bien exigirte, que no me vuelvas a ayudar. Ya te lo dije en su momento, me basto yo solo.
Bloom sonrió maliciosamente, mediante una bola de fuego (la cual estuvo a punto de rozar el rostro del chico) acabó con el monstruo que se preparaba para atacar agazapado entre la maleza.
─De nada.
─¿Eso ha sido a propósito? ─esta vez, los papeles rotaron, ahora era él quien le miraba de manera fulminante.
─Exacto, no aceptaré tus órdenes. Si quiero ayudar, lo haré. Me parece lo más correcto.
─¡Yo no...!
─Hasta nunca Riven.
Esta vez sí, ni se detuvo a pensar, partió de inmediato hasta Alfea. Tenía el tiempo justo para atravesar todo el bosque y meterse a su cama sin ser vista.
Le quedaba un buen recorrido por delante.
·········
─¿¡Dónde se habrá metido esta mujer!?
─Stella cálmate de una vez, ¡sube a tu cuarto a tomarte una tila! ─Layla apuntó a la ventana que daba su habitación.
─¡Mejor báñate en ella! ─Flora apoyó a su amiga.
─¡No me estáis ayudando chicas!
─No consigo rastrear a Bloom.
─Tecna, sabes que ella puede ocultar su energía. La tecnología no nos ayudará ahora. ─la chica suspiró, la habían despertado arrancándole de sus sueños, literalmente─. ¿Qué podemos hacer?
─¿Rezar?
─¡O matarla!
─¡Stella!
La chica siguió buscando mientras refunfuñaba por el camino, Flora observó el cielo, empezaba a sospechar que hizo mal en despertarla. Su amiga se comería una bronca por su culpa.
·········
¡El sol! ¡No llegaría a este paso!
─Vamos Bloom... ─tratando de animarse, aun sabiendo que tenía muy pocas posibilidades, siguió volando sin parar.
Desconocía la fuerza que le quedaba, hasta le pesaban los ojos. Solo esperaba que su transformación no se cancelara por falta de sueño y cayese al vacío. Concentrando todas sus energías en el vuelo, su cuerpo se vio envuelto en una estela de fuego. ¡Ahora notaba la rapidez!
Gracias a ello, consiguió plantarse frente a Alfea en pocos segundos, lo malo fue... la barrera. No se acordó de ella y casi la atraviesa con su poder. Pudo detener la magia y con ello el vuelo, mas, al no poder frenar a tiempo, se chocó contra el escudo y rebotó hasta caer en el lago más cercano.
─Genial... ─estornudó, sintiendo como el frío calaba todos y cada uno de sus huesos.
Manteniendo la tranquilidad, alzó un dedo, del falange seleccionado, una pequeña estela de fuego la envolvió, evaporando así el agua que su cuerpo poseía en ese momento. Una vez revisado que no hubiera más problemas, entró por fin al lugar, siguiendo los mismos pasos que ejecutó a la hora de salir.
─Menos mal... ─susurró mucho más que tranquila, al fin podía respirar con normalidad, ¡ya estaba dentro! Podía inventarse cualquier excusa.
Deshizo la transformación, agotada de la noche, solo quería coger la cama en un brutal abrazo. Era irónico pensar que antes se alejaba de ella para evitar el sueño y ahora la reclamaba con insistencia.
Lentamente, cuidándose las espaldas, llegó hasta su cuarto. Ni siquiera reparó en la ausencia de Flora, su cuerpo cayó sobre el mullido tacto del colchón. ¿Cuántos minutos pudo pasar en ese estado? ¿Cinco? Después, sus amigas la aplastaron entre todas.
─¡Bloom! ¿¡Dónde diablos estabas!?
─Hasta ahora intentado dormir.
─¡Mentira! ¡Te hemos buscado por todas partes! ─la rubia, como siempre, hablaba con gritos.
─¿Ah sí? ─la suerte sonrió a la aludida, nadie pudo ver su sonrisa nerviosa por estar bajo todas─. Lo siento, llevo toda la noche dando un paseo.
─¿¡Cinco horas!?
─Si os quitáis de encima puedo explicarlo.
─Más te vale que sea una buena excusa.
─Stella, cálmate, me estoy hartando de decírtelo. ─Layla se cruzó de brazos entre molesta y cansada, llevaban toda la noche buscándola.
─Vale...
─¿Qué ha pasado Bloom? ─cuestionó Tecna con la preocupación señalada en el rostro─. No te podía detectar con mis poderes...
─Oculté mi energía.
─¿Por qué?
─No quería preocuparos, solo quería dar una vuelta por Alfea.
─¿Algún motivo especial?
─No podía dormir, y por no despertar a Flora, salí fuera. Primero paseé por todo el instituto y después opté por el patio. Para cuando volví, no había nadie aquí.
─A esa hora, seguramente te estaríamos buscando. ─sus ojos azules observaron a Musa.
─Lo siento... no quería destrozaros el sueño.
─Lo único que nos ha molestado es que no nos avises. ─reprochó Stella enfadada, con varios pucheros en sus labios.
─Perdón...
─Bueno, creo que ya vale, ¿no? Pobrecilla, encima de que la hemos aplastado...
─Gracias Layla.
─La próxima vez que estés así puedes hablar conmigo, ¿vale? ─Flora le tomó la mano, sonriendo, con el único fin de tranquilizarla.
─Estarás dormida...
─Me da igual.
─Está bien...
No pensaba volver a abrir un agujero en la barrera para luchar contra monstruos, así que no esperaba que pasara esto de nuevo.
·········
Varios días habían pasado ya. El hada, la cual poseía el fuego del dragón, ahora andaba preocupada por múltiples causas. Temía por la estabilidad del escudo que protegía a Alfea, ¿y si lo dañó? ¿Debería contárselo a Faragonda?
Por otro lado estaban los especialistas, nadie les informaba nada y ella misma había podido constatar la dureza de esos monstruos. Salvando el pequeño detalle de que Riven casi le separa la cabeza del cuerpo.
Bufó al recordar el momento del encuentro, seguía sin entender como le soportaba Musa, ¡era un auténtico cretino!
─¡Griselda! ¡Exigimos que nos deje ir a Fuente Roja!
─Stella, por mucho que grites no cambiaré de opinión. Las órdenes fueron claras.
─¡Pero es injusto!
─Lo siento mucho. Centra todas esas energías en mejorar tu magia, a la larga te vendrá mejor. ─sentenciando las últimas palabras, se despidió de ellas ajustándose mejor las gafas.
─Esa mujer es insufrible.
─Solo es muy severa, en el fondo nos comprende.
─Flora, eres demasiado buena.
─Y tú un poco histérica. ¿No crees? ─Bloom sonrió.
─¡Claro que no! ─con una mano, apartó el flequillo que le tapaba parte de los ojos─. Primera vez que te veo pendiente de la conversación.
─Algo difícil de creer dado que he dormido menos que las otras veces...
─Que raro...
─Bueno chicas... ¿algún plan? ─Layla se mostraba aburrida, ninguna sabía que podía hacer.
─¿Y si vamos a...? Olvidadlo, acabo de caer en la cuenta de que tenemos prohibida la salida.
─¡Entonces vamos a cotillear sobre chicos!
Las jóvenes sonrieron. A falta de algo mejor... quizás lo pasaban bien y mataban algo el tiempo. Habían pasado varios días, pronto, los especialistas darían signos de vida. Al menos, así lo esperaban.
Bloom observó el cielo, si para mañana no habían vuelto, tal vez debía pensar en hacerles otra visita. Aunque eso sonase a locura total, ya que prometió hace casi una semana, no volver a entrometerse...
Hasta aquí el capítulo, espero que os haya gustado y me dejéis vuestra opinión. Aquí respondo a los comentarios, que por cierto, los agradezco de nuevo, sois mi sustento para seguir escribiendo.
Lizz Gaby peralta: Gracias por animarte a comentarme, si tienes cualquier duda, pregúntame lo que quieras. Trataré de revelarte todo sin estropear ninguna sorpresa claro. Espero que este capítulo te agrade, un abrazo.
Guest: Gracias por dejar tu opinión, realmente es importante para el escritor. Muchas gracias, de verdad. Me alegro mucho de que te haya gustado, eso significa que no empecé tan mal XD Un saludo Guest, espero verte muchas veces por aquí.
Cereza Prohibida: ¿Has oído que las casualidades no existen sino lo inevitable? Pues te va a hacer gracia esto XD Leí tu historia, que por cierto se quedó en el capítulo cinco, sigo expectativo por la conti. Y me animé a subir un relato mío de esta pareja también. No sabes lo mucho que me sorprendí al ver que me comentabas. ¡No me esperaba esto! Fuiste quien me animó, muchas gracias.
Y también te agradezco por comentarme y tratar de ayudarme... pero no entendí muy bien, lo siento...
Sí, siento esa multitud de personajes, suelo desarrollar casi todas mis historias con más diálogo que narración, ya que coloco la parte cómica en lo que dicen. Sky te sorprenderá, seguramente. (Eso espero al menos XD)
Gracias de nuevo, espero poder verte otra vez por aquí.
