Hola, un disculpa enorme por la tardanza de verdad, me fui de vacaciones y donde estaba no había internet ni computadoras pero aun así cumplo con el siguiente capítulo y como ya entre a la escuela lo más seguro es que este actualizando más rápido jeje bueno los dejo con el siguiente capítulo.
¿Cómo terminar algo que no ha empezado?
Capitulo 3: Esto no es un cuento de hadas
Nota: como ya lo saben, los personajes no me pertenecen todo es de Hiro Mashima, solo la trama de la historia (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia…si como no)
La otra vez vi a Lisanna robándole un beso a Natsu. Nuevamente no fue mi intención espiarlos, solo quería salir con Erza un rato, ella también los vio. Sin embargo ella no dijo nada, trato de pasar eso por desapercibido, algo no le agradaba de la situación, tal vez el ver la cara de Natsu que no sabía si huir o quedarse, aun era muy inmaduro para esto.
Llegue mi cuarto, vacio. Ya había pasado un mes así, una que otra vez venia Gray a intentar leer mis historias, pero se iba un poco decepcionado ya que hacía mucho tiempo que no escribía. Me acosté en mi cama ¿Cuántos días llevaba haciendo lo mismos? Las lágrimas salían como de costumbre, mis mejillas ya se habían acostumbrado a ellas. Solo me dedique a pensar, a estar sola y a llorar. Esta es la parte en donde en cualquier historia viene un chico a tratar de alegrarme, a tratar de que me olvidara del hombre que me había hecho daño, así se armaría un conflicto amoroso y a lo mejor Natsu se pondría celoso, pero yo me enamoraría de este otro sujeto que me saco de la obscuridad.
Pero no fue así.
La realidad no es así, esta no es una de mis historias ni algún cuento de hadas de los que escribo, la realidad es más cruel. Nadie vino por mí. Natsu quiere a Lisanna. La realidad es así. Esto no es un cuento de hadas.
Las cosas se habían complicado entre Natsu y Lisanna, últimamente Natsu se iba a muchas misiones solo con Happy; se acercaban los exámenes para ser un mago de clase S, Natsu y Lisanna estaban muy distantes. Eso es lo que recuerde de ellos dos antes de haber dormido por más de siete años en la isla Tenrouyima.
Entre más pasaba el tiempo iba olvidando esos dolorosos momentos de mi pasado, aunque hayan pasado siete años para el mundo real, para mí fue como si me hubiera desconectado un mes. Natsu y Lisanna no hablaban mucho, de hecho nunca. ¿Qué habría pasado? Bueno eso no era mi asunto. Habían pasado tantos años desde el ultimo "encuentro" en mi habitación con Natsu. Tantos años habían pasado y yo lo seguía amando.
Sin embargo seguíamos siendo amigos y compañeros del mismo equipo, eso no había cambiado en nada y realmente esperaba que no cambiara. Natsu siempre será igual.
Muchas cosas más pasaron, mi padre murió, eso me desgarro por completo, gracias a Natsu y los demás pude superarlo. Entramos en los grandes juegos mágicos, donde nos llenamos de problemas y líos inimaginables, superándolo con valor. Muchas veces tuve miedo y decidí rendirme, pero Natsu se paraba aun lado de mí y era como si el valor regresara a mi cuerpo. Tal vez ya no éramos nada, todo este tiempo fue como una brecha hueca en cuestiones del amor, solo amigos y compañeros de equipo y tristemente me conformaba con solo eso, ese era el amor que yo necesitaba. Para mí era suficiente.
Ya no veía tan unidos a Natsu y Lisanna, aunque me alegraba, algo en mi me hacía sentir mal por eso. Trataba de despejar mi mente yendo a un parque no muy lejos del gremio, caminaba con Plue a un costado, de alguna manera me relajaba su presencia inocente y temblorosa.
— ¡Oh! Eres la novia de Natsu—Me interrumpió una voz muy familiar, sin embargo no la identificaba, voltee a verificar quien era.
— ¿Novia? —Pronuncie confundida—Tu eres…Sting—Dije al ver al rubio dragon slayer frente a mí. El solo sonrió ante mi reacción.
—Increíble, recordaste mi nombre—Dijo fingiendo sorpresa, eso me llego a molestar.
—Como no hacerlo, tú eres el del gremio de locos—Ataque de igual manera.
—Eres la menos indicada para hablar de gremios locos, novia de Natsu—contra ataco.
—Bueno eso no es de tu incumbencia, además no soy la novia de Natsu — Que pesado es.
—De alguna manera me alegra saberlo—El rubio sonrió coquetamente ¿Qué es lo que le sucede?
—Bueno ¿Que es lo que quieres Sting? —Cuestione finalmente.
—Nada, solo quería charlar con una linda cara—rio levemente y se aparto de mi vista, realmente era un tipo muy pesado.
Camine en el parque directo a mi casa, como todos los días unos hombres en un bote me advirtieron de poder caer. Llegue a mi habitación, lo que me sorprendió fue ver Natsu sentado en mi cama esperándome.
—Hola Lucy ¿Qué hay de cenar? —Sonrió amablemente, como si nada.
— ¿Qué demonios haces en mi cuarto?—Cuestione enfadada.
—Moría de hambre ¿Por qué te tardaste tanto?
—No evadas mi pregunta, tu algún día me sacaras de…—Un momento, Natsu estaba solo, había venido solo a mi cuarto, esto realmente era increíble. Voltee a verlo un tanto nerviosa, hace cuanto que había venido el solo— ¿Dónde está Happy?
—Esta con Charle, insiste en que lo deje solo, gato traidor—Esto me sonaba ridículamente familiar, será que iba a volver a pasar y que pasaba con Lisanna.
—Como sea solo vete—Insistí, no sabía que tenía planeado y me aterraba la idea de que quisiera volver a… ¡Demonios! Mi cara se puso más roja que un tomate y mi corazón empezó a palpitar como si estuviera en un maratón.
—Vamos, tengo hambre Lucy— Se quejo cual niño, bueno aun lo era.
No tenía nada que perder, lo más seguro es que yo exagerara las cosas y si de alguna manera el se había dado cuenta que me quiere más a mí que a Lisanna las cosas podrían resultar muy bien.
—De acuerdo, pero tú me ayudaras, no pienso hacer todo sola—Acepte rendida.
— ¡Aye! —pronuncio con entusiasmo, realmente era un niño, no podida exigirte que actuara con madures en esta situación, el tenía que aprender por su propia cuenta. Solo esperaba que fuera pronto.
Nos paramos a la cocina y me puse a ver las pocas recetas que Mira había preparado para mí, había algo ahí muy sencillo de preparar y se veía delicioso, por suerte, tenía todos los ingredientes justos. Empezamos picar algunos condimentos, Natsu era realmente bueno ¿Cómo era posible?
—Lo haces realmente bien—Dije con alago. El sonrió como el solo sabe hacerlo, eso me puso la piel de gallina y se noto el pequeño sonrojo en mis mejillas. ¿Por qué tenía que ser tan lindo?
— ¡Lucy se está quemando! —voltee a la hoya que teníamos puesta al fuego, le salía un poco de fuego. Grite alterada —Yo lo arreglo.
Natsu absorbió el fuego que salía de la cacerola, saboreaba el fuego que había consumido mientras se tocaba el estomago y sonreía, yo también sonreí. Empezamos a comer, a pesar de todo la comida estuvo deliciosa, hablábamos de temas sin sentidos, otros recuerdos divertidos sobre todas nuestras aventuras. Realmente era un momento perfecto.
Levante los platos de la comida y los lleve a la cocina, Natsu me siguió. Se paro justo enfrente de mí, me sonroje al instante pero trate de disimularlo lo más que pude.
— ¿Qué sucede? – Cuestione, por suerte la voz no me traiciono al momento de salir de mis labios.
Natsu no dijo mas, simplemente me beso. Sus labios contra los míos: es lo único que necesito.
Sin embargo la culpa empezó a invadir a mi cuerpo alejándome de esos labios que durante estos años había anhelado con tanta ansiedad.
— ¿Y Lisanna? Tu estas saliendo con ella – Natsu tenso su cuerpo y se alejo de mi rápidamente, en dirección a la ventana — ¿Qué es lo que te pasa? Solo me besaras y me dejaras así ¡Natsu! – Estaba a punto de salir por la ventana, no podía permitir que se fuera así sin más.
Frustrada agarre lo primero que encontré en mi buro. Calcetines. Se lo arroje con toda la fuerza que tenía, sin embargo no era un proyectil que causara algún daño.
—Lisanna y yo peleamos – Dijo al fin – Realmente estoy furioso con ella.
Era cierto lo que me decía, no podía creerlo, realmente era increíble, sin embargo no podía permitirlo, yo no era su segunda opción.
— ¿Significa que cada vez que pelees con ella vendrás a que yo te consuele? – Cuestione molesta.
—No, no es eso – Dijo esquivándome la mirada.
— ¿Entonces qué es? Yo no soy tu plato de segunda mesa, entiendes. – subí el tono de voz, sin embargo mi voz no tambaleo. – Natsu, estoy realmente cansada de esto, si no puedes decidir entre alguna de las dos, entonces te lo podre fácil. No quiero que vuelvas a mi casa, no quiero volver a hablarte.
—Pero…
— ¡Vete! – Grite. No pude mas con esta situación, mi pecho me dolía, mi corazón se aceleraba, un frio recorrió mi espina dorsal, quemándose por la ira de piel.
Natsu salió por la ventana, un frio invernal entro por ella, dejándome en soledad con el frio del invierno acercándose a mi puerta. Estaba sola, llorando por el mismo chico otra vez, deseando no haber dicho nada de lo que dije, si solo hubiera seguido el beso, si solo me hubiera conformado como siempre con solo eso, pero ya no lo soportaba mas, ya no quería conformarme con solo ser su un ratito, esta vez quería más de él, esa llama intensa que nunca se extinguiera. Sin embargo seguía soñando, seguía pensando en tontos cuentos de hadas que no se harían realidad.
El gremio pintaba un aura un poco diferente, un aura romántica. Natsu y Lisanna se habían reconciliado y aun que los demás en el gremio los vieran normalmente yo lo conocía perfectamente. Un hueco en mi corazón se abrió nuevamente, una herida vieja que recibí con una mueca. Salí de ahí. Camine nuevamente al parque para despejarme, ese lugar me empezaba a agradar cada vez que quería alejarme de todo. Me senté en una banquita y sin darme cuenta las lágrimas brotaron de mis ojos sin aviso previo.
—Novia de Natsu, ¡ouh! Lo siento no sabía que llorabas — Era Sting. Demonios.
—No estoy llorando y no soy la novia de Natsu — me seque las lagrimas, era ridículo que negara algo que estaba a simple vista.
—De acuerdo no lloras y no eres la novia de Natsu, quedo claro, entonces por que tus ojos producen gotas en grandes cantidades — Bromeo, realmente no estaba de ganas para escuchar una broma, me levante decidida a alejarme de él — Espera no te molestes, prometo no bromear mas, no quiero que te vayas.
— ¿Qué es lo que quieres de mi? —cuestione enojada. Por la cara que hizo me di cuenta que estaba gritando.
—Solo no me gusta ver a las personas llorar —Me detuve en seco, el choco con migo — vamos dime lo que te aflija, total no soy de tu gremio no iré a contárselo a nadie de ellos.
Estaba tan abatida y sola que sus palabras me tomaron por sorpresa, mis ojos se inundaron nuevamente y las lagrimas desbordaron, solo me dedique a llorar y llorar, Sting se acerco a mí en un intento de abrazarme, sin embargo titubeo en el último momento y solo se dedico a acariciarme la cabeza con ternura, de alguna manera me sentí confortada me sentía tan bien con el simple tacto de su mano contra mi cabeza, era un tipo extraño pero lograba disminuir el dolor que sentía. Lo próximo que hice no sé si fue la decisión más adecuada para el momento o si estaba enloqueciendo.
—Sting… — las lagrimas dejaron de salir, estaba realmente decidida a lo que iba a hacer — Se mi novio.
Hola, bueno hasta aquí el capítulo de hoy, espero que les haya gustado y se que no es lo que se espera de un fic siempre que el hombre enamore otra vez a la mujer y esas cosas, pero como ya dije este no es un cuento de hadas normal, jejeje bueno otra vez una disculpa por la tardanza
Por cierto muchas gracias por todos los reviews! En cerio me hacen sentir muy bien y no se preocupen seguiré escribiendo.
MirrorWithCream, Guest, Namine drawing, Michie-san, sharik21, sakurita-1491, Lu sh, Misaky Eucliffe, LoveLucky, Andy Okazaki, boddah, (kira :D) , Sayuki Yukimura, Ya'Scarlet
Gracias chicos ustedes me alegran mas cada vez que los leo :D
Nos estamos leyendo… bye bye.
By: erilhiwatari
