Adivertencia: este capítulo tiene un poco de contenido sexual, obviamente no llega al lemmon.
Nada es lo que parece I.
YAMAZAKI POV
Las semas pasaron rápidamente y el cambio en Syaoran era cada vez más notable, pasaba cada vez más tiempo con nosotros, iba siempre a los mismos lugares que nosotros y hacía las mismas estupideces que nosotros, poco importaba si eran crueles o no.
A pesar de eso Syaoran no ha pasado de beber alcohol o fumar tabaco, por eso esta noche le queremos mostrar un viaje más allá de eso, aprovechando que es viernes.
—Mi querido aprendiz ¿Estás listo para esta noche? —Él le dio una calada a su cigarro.
—Por supuesto —dijo sonriéndome de manera arrogante.
— ¡Oigan! —Grite a los demás llamando su atención—esta noche iremos a una fiesta y el pequeñín de Syaoran comerá sus primeros dulces,—guiñe el ojo y los demás rieron—claro a menos que mamá Eriol no quiera dejar que su bebé se divierta—los demás comenzaron a reír a carcajadas y a decir cosas como "mandilón".
—Solo una vez le hice a caso a Eriol, además él solo se preocupa por mí—Gire los ojos con molestia.
—No te molestes, es solo que cada vez invitamos a Eriol el muy puto no quiere y siempre reclama, parece tu mamá —espete con molestia.
A Syaoran no pareció gustarle lo que le dije, pero aún así no dijo nada, poco a poco ha dejado de defender a los idiotas de Eriol y Tomoyo, muy pronto será una porquería al igual que nosotros, muy pronto cambiara totalmente, solo tengo que seguir con la misión que me ha sido encomendada.
***O***
SYAORAN POV
La noche ha llegado y yo me cite con Yamazaki y los demás para ir a una fiesta, dónde estoy seguro armaremos destrozos, además el día de hoy según Yamazaki me tiene una sorpresa preparada.
Me miro en el espejo antes de salir, mi cabello está desordenado, inclusive más que antes, mi nuevo pircing resalta en mi labio, mi chaqueta de cuero me da un aspecto más rebelde, no sé puede decir que he cambiado mucho, pero algo en mi aspecto me hace ver diferente, más rebelde, más duro, como esa clase de personas con las que no te meterías nunca.
Salgo de mi casa y tomo mi moto y me dirijo al punto de reunión que acordamos, pero de camino paso por la casa de Sakura, no puedo evitar detenerme, me quedo unos minutos viendo hasta su cuarto, tiene la luz prendida, al final decido ignorar eso y sigo adelante, a veces me pregunto la razón de hacer eso, pero creo que es la costumbre.
Finalmente llego al punto de reunión y todos nos vamos a la fiesta, que está en las afueras de Tomoeda.
Al principio me siento un poco tímido y fuera de lugar, recuerdos sobre mi pasado asaltan mi mente, me alejo de ellos al momento, no quiero volver a ser esa persona, no quiero volverme a sentir de esa manera, nunca.
Yamazaki me da una cerveza que tomo sin pensar, mi compañero me mira fijamente, como tratando de buscar alguna duda en mi cara y yo me siento ligeramente avergonzado, nunca he ingerido algo como las drogas y de sienta forma me asusta hacerlo, pero trato de mantener mi careta por fuera, pero al parecer los nervios me traicionan.
Veo a los demás haciendo señas desde la esquina del lugar, un escalofrió recorre mi espalda, pero aún así sigo avanzando, llego hasta donde están ellos que sonríen a mi parecer de forma maliciosa, como un niño que ha hecho una travesura inocente, grita mi mente.
—Syaoran mira—dice Yamazaki apuntando con su dedo la mano de uno de los chicos que tiene unas pastillas en su mano—son éxtasis— dice como saboreando la palabra y un escalofrió me vuelve a recorrer.
—Nos vamos a divertir un montón—Dice con su mirada entusiasmada, ahora que lo pienso todos parecen ansiosos por probar, menos yo.
Todos toman una de las pastilla y yo hago lo mismo, los demás me sonríen y me miran de forma cómplice como esperando que yo haga lo mismo que ellos, temeroso tomo mi cerveza al mismo tiempo que ellos, meto la pastilla en mi boca y le doy un largo trago a mi bebida para luego sentir como la pastilla raspa en mi garganta.
—Hay que divertirnos Syaoran—susurra Yamazaki en mi oído, yo volteo a verlo y casi puedo jurar que veo una mirada perversa en su rostro, pero no estoy muy seguro porque todo a mí alrededor se comienza a sentir diferente.
Siento como soy prácticamente arrastrado a la pista de baile en donde prácticamente pierdo a los demás, me siento confundido y a la vez desorientado, pero también me siento muy relajado y tengo ganas de bailar al ritmo de la música, las luces se mueven y forman figuras extrañas que me dan un poco de risa y de repente la veo, una chica hermosa su cabellera castaña y larga resalta de entre las demás, me acerco cautelosamente, pero la pierdo entre la multitud.
Me siento repentinamente muy sediento por lo que busco algo que beber, y cuando finalmente consigo un vaso lleno de algo que no sé que es, pero estoy muy seguro de que debe de contener alcohol, ella reaparece, choco accidentalmente con ella derramando un poco de mi bebida.
Ella parece molesta y a punto de reclamarme, pero cuando alza la mirada no dice nada, solo sonríe seductoramente.
—lo siento—digo atropelladamente.
—No te preocupes guapo, no ha sido nada—en alguna parte de mi confundido cerebro algo funciona y le lanzo una seductora sonrisa.
—Si no aceptas mis disculpas, sé muy bien que aceptaras otra cosa, lo que tu pidas—le "susurro" en el oído y por un momento me preguntó ¿Qué rayos estoy haciendo? .
Ella me sonríe de la misma manera que yo le estoy sonriendo y después de eso todo se vuelve confuso, pierdo la percepción del tiempo y de mí alrededor, creo que en un momento estoy bailando con la misma chica y después estoy con otra, luego estoy besando a alguien que no estoy seguro de quién es, y después estoy en un cuarto oscuro con alguien más o tal vez la misma persona no estoy muy seguro, siento sus labios sobre los míos y la forma en que se pega a mi cuerpo, quién quiera que sea es muy ligera o tal vez solo es mi extraña percepción de todo, porque sus piernas están enredadas alrededor de mi cadera.
—Sakura—susurro contra sus labios.
—Solo porque eres demasiado guapo te dejare que me cambies el nombre las veces que quieras—gruño cuando ella me muerde el labio.
—Siempre soñé con hacerte esto—digo restregándome contra ella.
La chica lanza un fuerte gemido y eso solo me hace querer más, las sensaciones que siento en mi cuerpo son muy profundas.
—Sakura—susurro contra su cabello mientras la encamino hacia la cama—siempre me has encantado—le digo mientras beso su cuello y siento como sus manos se desasen de mis pantalones y me preguntó en dónde habrá quedado mi chaqueta y mi camiseta.
******O******
Estoy en una especie de bosque corriendo, me siento perdido desorientado, no sé a dónde ir ni por donde regresar, corro de un lado al otro hasta que finalmente llego a un lugar que al parecer en un claro, en donde hay 2 espejos, en uno puedo ver mi reflejo ahora y en el otro…soy yo hace uno o dos años, con mis lentes feos y mi raro peinado, ambos yo me miran, cada uno tan diferente del otro, una extraña sensación me impregna.
—¿Qué me has hecho?—pregunta el chico que alguna vez fui—Tú no eres así—su mirada está llena de pesar.
Pero antes de que pueda contestar despierto sobresaltado cuando siento como alguien se mueve a mi lado y escucho ruidos en mi habitación, incluso me pregunto si Meiling habrá venido desde Hong Kong o tal vez sea mi madre o una de mis hermanas, pero cuando abro bien los ojos me doy cuenta de que no estoy en mi cuarto y frente a mi hay una chica que definitivamente no conozco y además está en ropa interior.
—Lo siento—se disculpa mientras se coloca su vestido—no era mi intención despertarte, sobre todo después de la grandiosa noche que me diste—me siento confundido, no comprendo la mitad de las cosas que ella dice.
—Yo no…—trato de decir, pero mi voz está muy ronca y además me siento bastante atolondrado.
—Es una lástima que tenga que regresar a mi país— ¿país? Ahora que lo pienso tiene un acento diferente—pero te dejare mi numero para que me llames cuando quieras guapo—dice dejándome un papel junto a mi almohada mientras se calza los zapatos y sale del cuarto.
Una vez solo no puedo evitar sentirme más confundido, realmente confundido, no tengo recuerdos de lo que hice anoche, solo unos cuantos, pero ninguno es claro, ni siquiera tienen coherencia.
Creo que me acosté con la chica que acaba de salir de la habitación, pero no estoy muy seguro, me levanto y me doy cuenta de que toda mi ropa esta esparcida por la recamara y yo no tengo nada puesto, me sonrojo tratando de recordar algo, pero todo se revuelve en mi mente y no puedo ordenar nada.
Una vez que me he vestido salgo del cuarto cuidando no caerme con todas las cosas que están esparcidas en el suelo, además aun me siento bastante torpe y confundido, aunque mi mente se ha aclarado un poco, ni si quiera tengo idea de cómo he logrado salir de la enorme casa que se alza a las afueras de Tomoeda, me siento muy hambriento y ahora que lo pienso la última vez que comí algo fue ayer en la cafetería de la escuela.
Tomo mi moto y manejo con cautela a mi casa ya que me siento extraño y aun me siento bastante aturdido, mi mente se pregunta ¿Qué rayos he hecho? Y no dejo de reprocharme por haber sido tan estúpido, tal vez no debí de haber tomado esa cosa, comienzo a dudar de lo que estoy haciendo.
Al llegar a mi casa entro corriendo y tropezando con todo a mi paso, hasta llegar al baño en donde abro la llave de agua caliente y me meto sin importarme en quitarme la ropa, siento mi cara arder al pensar en la chica de esta mañana, la vi desnuda y ni siquiera me importo, pero ahora me siento muy avergonzado, demasiado, necesito hablar con alguien ¿pero con quién? Pienso en el sueño que tuve ¿de dónde salió eso?
Finalmente termino por quitarme la ropa y darme un baño como Dios manda, hasta que finalmente salgo envuelto en una tolla, me cambio y tomo el teléfono que esta sobre el buro que esta junto a mi cama y marco el número de Eriol esperando que me conteste.
Pero Eriol nunca me contesta estoy seguro de que lo que menos quiere es verme o escucharme, así que finalmente tiro el teléfono a la cama con frustración y salgo a la calle, no sin antes tomar una chaqueta ya que ha comenzado a refrescar y salí de mi casa sin tomar mi moto, solo necesitaba caminar y despejar mi mente.
Al llegar al parque pingüino me senté en una banca mientras miraba al cielo y no dejaba de sentirme miserable, finalmente cerré los ojos pensado en las cosas que había pasado la noche anterior y suspire frustrado.
— ¿Estás bien?—dijo una voz a mi lado y rápidamente di un brinco.
—¡No me asustes así!—grite y entonces la vi con su apenada sonrisa y un leve sonrojo cubriendo sus mejillas.
—lo siento Syaoran, no quería asustarte, pero es que te salude y no me contestas—le sonreí.
—No te preocupes Sakura, vamos toma asiento a mi lado—ella me obedeció y se sentó junto a mí.
—¿Qué tienes?—me pregunto y yo la mire alzando una ceja—Estas muy extraño, como pensativo.
—No es nada…—dice mientras me sentaba derecho viendo al frente.
—Supongo que no quieres contarme, de todas formas no somos de confianza ¿no?—sonó herida.
—No es eso, es solo que…—una ráfaga de viento frio soplo—me siento muy solo.
Aparte la mirada en cuanto lo dije y trate de ver al lado contrario de Sakura, las palabras salieron por si solas, sin siquiera pensarlo.
—Yo también—dijo ella.
Voltea verla, ella llevaba vestido una cazadora café que hacia juego con su cabello y una bufanda roja junto con unos Jeans y unas botas hasta la rodilla cafés, sus cabellos castaños tapaban su rostro y no me dejaba ver su expresión, así que coloque su cabello detrás de su oreja.
—Pero tienes a tus amigas, siempre te veo con ellas a la hora del almuerzo—le dije y ella negó con la cabeza.
—Desde el día en que te fuiste y Tomoyo tomo otro rumbo las cosas cambiaron, en mi casa casi nunca hay nadie, Chiharu se enfermo y tuvo que pasar mucho tiempo hospitalizada—se tapa la boca—lo siento no debía de decir eso—susurra apenada.
—no escuche nada—le dije con una sonrisa y ella asintió.
Lanzó un suspiro al aire—Creo que aunque estemos rodeados de gente siempre estamos solos de todas formas, de vez en cuando salgo con mis amigas, pero eso es solo de vez en cuando, no tengo a nadie con quien platicar realmente, por eso aunque tenga amigas no le veo mucha diferencia estar sola—la brisa le revuelve el cabello y por primera vez en mucho tiempo me permito pensar que se ve hermosa.
La abrazo y la pego a mi pecho, ella parece sorprendida al principio, pero no me aparta, de hecho se acurruca aún más sobre mí y yo comienzo a acariciar su cabello, nos quedamos así tal vez unos minutos, pero para mí pareció toda una vida y por primera vez desde hace mucho me sentí bien, me sentí reconfortado y no necesite de alcohol, tabaco o drogas para sentirme así.
Las horas pasan y se hace tarde, finalmente Sakura termina apartándose de mí, dejando un extraño vacio en mi pecho, ella me mira y sonríe para luego acodarse su perfecto cabello.
—Me gustaba más corto—comentó y siento como me sonrojo.
—¿eh?—ella parece sorprendida—yo…me lo deje crecer porque así le gustaba más a Yue,—no estoy seguro de haber escuchado la ultima parte porque lo dijo muy bajito—además a Tomoyo le gustaba porque podía hacer muchos peinados y era tan bonito que causaba envidia en muchos, por eso ya no me lo quise cortar—al decir lo ultimo comprendo que tal vez Sakura no ha dejado de ser la Sakura que aborrezco, vanidosa y presumida.
—Supongo—es lo que digo antes de estirarme y levantarme—me tengo que ir es tarde—ella parece desconcertada por mi actitud, así que solo asiente.
—Me alegro mucho haberte visto hoy, gracias por todo—dice y yo me sonrojo, por un momento ambos hemos vuelto a ser los de antes, aquellos niños tontos sin preocupaciones, yo un tímido idiota y ella una inocente y tierna chica y duele mucho ver que ahora solo somos esto, dos personas solas, que están transformando su vida en una mierda.
—Nos vemos—digo antes que más pensamientos estúpidos sigan rodando mi cabeza y salgo practicante corriendo, pero antes de que me pueda marchar por completo ella me sujeta de la mano.
—¿Nos volveremos a ver?—pregunta y yo asiento—¿Cuándo?—cualquiera que nos viera diría parecemos dos enamorados, desesperados por su próximo encuentro, pero no es así.
—Mañana, a la misma hora y lugar—le digo antes de soltarme y salgo de vuelta a casa.
******O******
ERIOL POV
Observo mi celular nuevamente, por…de acuerdo perdí la cuenta de cuantas veces lo he visto, las llamadas perdidas en la pantalla me inquietan y solo me frustran más.
Escucho el timbre de la puerta sonar y camino perezosamente hasta la puerta y al abrirla me encuentro con nada más y nada menos que Tomoyo que me sonríe tímidamente mientras me muestra sus dos manos en una tiene una bolsa llena de palomitas y dulces y en la otra una película.
Suspiro y sonrió—Hola Tomoyo—la saludo—Pasa por favor—digo haciéndome a un lado mientras hago una reverencia y ella se ríe.
—Yo…estaba sola en mi casa y pensé que tal vez, podríamos ver una película y…—sus mejillas están sonrojadas.
—Por supuesto—le quito la película de las manos y le doy un vistazo rápido al título—¿quieres que ponga el DVD en lo que preparas las palomitas?—le pregunto y Tomoyo asiente con una gran sonrisa.
Suspiro mientras prendo la televisión, observo de reojo a donde se ha ido Tomoyo, no puedo creer que he estado enfadado tanto tiempo con ella, después de todo no se merece que yo la trate de esa forma, tan indiferente y grosera.
Tiempo después de que Syaoran se separo de nosotros, comencé a acercarme nuevamente a Tomoyo, aunque ninguno de nosotros dijo un "lo siento" que debió de haber sido de mi parte, ambos comenzamos a llevarnos bien, pero a veces las cosas vuelven a estar tensan y yo vuelvo a incriminar a Tomoyo por algo que esta fuera de su alcance y eso es el hecho de que no está enamorada de mi.
La película empieza y Tomoyo llega con las palomitas y unas vasos de refrescos, la ayudo a cargar todo y ella me sonríe, ambos nos tiramos en sillón, luego ella comienza a bañar las palomitas de salsa.
—Oye Eriol—simplemente hago un sonido para que vea que la he escuchado—¿sigues molesto conmigo?—frunzo el ceño y volteo a verla.
—¿De qué hablas?—le pregunto a lo que ella me mira alzando la ceja—Nunca he estado enojado contigo.
La risa de Tomoyo se escucha por toda la sala—Y lo del aeropuerto fue solo una actuación ¿no?—hago una mueca de desdén —Mira no sé qué rayos es lo que te pasa, pero me harte de ser yo la que lo trata de averiguar, en un momento estás feliz conmigo y al siguiente molesto—volteo el rostro al otro lado de la habitación.
Nadie dice nada después de eso, solo nos quedamos "viendo" la película en un silencio incomodo, la tensión se puede cortar con un cuchillo, pero nadie va ceder y menos yo.
Observo nuevamente mi celular y veo el número de Syaoran y nuevamente pienso que no debo ser yo quién se disculpe, esta vez tengo razón y sin embargo me siento como si todos estuvieran en mi contra.
La película pasa demasiado lenta para mi gusto, en el momento en que acaba no puedo estar más aliviado, Tomoyo también, ella no me dirige la palara solamente recoge sus cosas y se va, no sin antes darme una mirada de reproche.
—Syaoran y tú deberían de hablar—sentencia antes de cerrar la puerta.
Frunzo el ceño y chasqueo la lengua, no necesito que nadie me diga que hacer, mucho menos una niña mimada e idiota como Daidouji, ni si quiera entiendo que le vi, nuevamente me siento indeciso y confuso, una parte de mi aun le quiere mucho, pero otra se encuentra en negación.
—Maldita sea—gruño.
Busco entre mis cosas una cajetilla de cigarros, prendo uno y me lo llevo a la boca, la última vez que fume fue con Syaoran cuando él regreso y de eso ya hace bastante tiempo, miro el techo de mi habitación con coraje, entonces escucho la puerta, me caigo de la cama, mientras intento apagar el cigarro desesperadamente, pero antes de que lo logre la puerta de mi cuarto se abre, siento el sudor frio recorrerme la frente.
—¿qué mierda se supone que estás haciendo?—tiemblo inconscientemente mientras doblo la cabeza peor que la niña del exorcista.
—je… N-Na-Nakuro—mi risa nerviosa se hace presente—Que bueno que llegaste…pensé que tal vez terminarías de trabajar más tarde—Una mirada asesina me deja estático.
Se truena los dedos—Estabas fumando ¿verdad?—¡Mierda! ¡Estoy muerto!
Un fuerte puñetazo me manda a volar al otro lado de la habitación, luego siento como me jala del cuello de mi camisa, trato de escapar en balde.
—¡Pendejo de mierda, te de dicho miles de veces que no me gusta que fumes y menos en la casa!—una cachetada que casi me tumba los molares me hace arder la mejilla—¿Qué hubieras hecho si se incendia la casa?—Trato de hablar, pero la furia de mi hermana no me deja.
—Yo…yo—estoy a punto de llorar como un niño pequeño, pero mi orgullo no me deja.
Nakuro me suelta y yo me hago bolita en medio de mi pieza temiendo un nuevo y repentino ataque, pero este nunca llega, seguramente tuvo un día difícil y está cansada. Me desenrosco y la veo con atención, aun trae puesto su uniforme de enfermera, en sus ojos destella la resignación, si bien ambos somos medios hermanos, hemos crecido juntos por lo que nos consideramos hermanos más que otra cosa.
Nuestros padres trabajan mucho en Inglaterra, pero mi hermana recibió una beca en un prestigiado instituto de Tokio aquí en Japón, por lo que termino graduándose y entrando a la universidad de aquí, en una de mis locuras se me ocurrió escaparme y venirme con ella, porque la extrañaba mucho, además también por una estupidez, pero mi hermana en lugar de enojarse me recibió con los brazos abiertos, mis padres dejaron de negarse cuando ella prometió cuidar bien de mi, pero ella decidió que sería bueno establecernos en Tomoeda, ya que estaba cerca de Tokio y era más tranquilo y así fue como comencé mi vida en este lugar.
—Debería de golpearte aun más, pero salí temprano y pienso aprovechar para dormir—ella se agacha a mi altura y me ayuda a levantarme—¿Te paso algo?
—No—miento y ella me sonríe.
—¿Te peleaste con Tomoyo-chan?— me sonrojo de inmediato—¡Kyaaaa!—chilla emocionada—mi pequeño hermanito y sus problemas adolescentes—me da un asfixiante abrazo—Las cosas se arreglaran, pero…—una mirada escalofriante me hace temblar—no vuelvas a fumar—asiento frenéticamente ante la amenaza—Voy a cenar algo—dice mientras cierra la puerta de mi cuarto.
Suspiro aliviado, por un momento pensé que sería mi fin, me tiro en mi cama y observo el techo, Tomoyo tiene razón, tengo que hablar con Syaoran, después de todo es mi mejor amigo, aunque yo no sea para él.
Tomo mi celular y marco el número de Syaoran, pronto me contesta, no escucho mucho lo que me dice, pero puedo escuchar que me dice un lugar y una hora y sin más cuelga. Suspiro algo molesto, primero me busca y ahora no parece importarle ¡Qué gran amigo! Pero sigo el consejo de Tomoyo, debo de arreglar las cosas, es de cierta forma mi culpa, estoy distanciando a mis amigos por una estupidez, esto ya no puede continuar.
******O******
Camino al parque lentamente, me siento en un columpio y espero a Syaoran, hace frio y me comienzo a sentir nostálgico, me gustaría regresar a Inglaterra, ver a mis padres nuevamente, de cierta forma me gustaría que las cosas fueran como antes, cuando la vida parecía más sencilla, pero ¿cuándo ha sido realmente sencilla para mí?
Escucho sus pasos acercándose, no volteo pero no lo necesito para reconocerlo, simplemente espero a que se siente junto a mí, volteo la mirada de lado, estoy molesto con él por tantas cosas, por haber rechazado a Tomoyo inclusive, realmente no quiero verlo y comienzo a arrepentirme de mi decisión.
—Hola—murmura y yo casi no puedo escucharlo.
—Bien…ya estoy aquí, así que…desembucha—unos minutos de silencio llenan el ambiente—Syaoran ya es tarde, mi hermana me va a matar si se entera que no estoy en mi casa, así que lo mejor será que me vaya…—estoy a punto de levantarme cuando la voz de Syaoran me interrumpe.
—Me acosté con alguien—Alzo las cejas mientras vuelvo a tomar asiento.
—Mira si vas a presumirme a tus miles de mujeres con las que te revuelcas no estoy de humor—le digo medio en broma, medio molesto.
—Eriol, yo sé que no me comportado bien últimamente y mucho menos contigo y con Tomoyo, pero me siento extraño, he estado teniendo sueño extraños, además…—puedo ver como sus piernas se mueven comenzando a darse impulso—fue mi primera vez—el ambiente se queda en silencio.
Le doy una leve palmada en la espalda—Así que el pequeñín dejo de ser un chicuelo para convertirse en un hombre— Con la leve luz de las lámparas puedo ver la cara sonrojada de mi amigo.
—Mira quién habla asalta tumbas—siento un golpe en el hombro.
—¡Oye!—le devuelvo el golpe—¿Y?—le pregunto con evidente curiosidad.
—¿Qué quieres que te diga?—volteo la mirada a otro lado—No fue la gran cosa, ella sólo, era normal ya sabes—le despeino el cabello.
—¿Era una mujer tan siquiera?—me rio.
—Por supuesto—su cara esta toda colorada y me rio con mayor intensidad—Pero sinceramente no hay muchos detalles que contar, de verdad, no fue la gran cosa.
—¿Me citas en un parque para hablar sobre que te acostaste con una chica y no quieres entrar en detalles?—preguntó en broma.
—No Eriol, es que yo…he pensando mucho y hay dos cosas que quiero hacer y he venido aquí a decírtelo—sus palabras me confunden, pero trato de actuar normal.
—¿Me vas a decir que eres gay y estas enamorado de mi?—Syaoran no se ríe pero continuo molestándolo—Lamento decepcionarte, pero mi corazón ya le pertenece otra persona y…—él no me deja continuar.
—Lo siento Eriol, pero creo que es mejor que terminemos nuestra amistad—me quedo pasmado.
—¿Qué?—pregunto.
—Lo siento—se levanta de los columpios pero yo lo detengo.
—¿ Sólo me llamas y me citas aquí después de tratarme cómo una basura y luego rompes nuestra amistad?…no entiendo—le digo y lo veo hacer una mueca.
—Yamazaki me dijo que…—antes de continúe todo en mi mente encaja perfectamente.
—¿Haces todo esto por el estúpido de Yamazaki?—le grito—Ese imbécil está mal, quedo mal después de lo de Chiharu y ni siquiera sabe la verdad, eres un grandísimo estúpido para creerle ¿qué no te das cuenta?—se voltea con evidente enojo—¡Te está usando!—se acerca a mi peligrosamente, pero no retrocedo.
—¿Y a ti qué?—su ceño esta fruncido—Te la pasas enojado con Tomoyo porque ella no te hace caso, pero mientras decías amarla te estabas acostando con la maestra de matemáticas—la furia me invade y antes de que siga hablando le encesto un buen puñetazo en la cara que estoy seguro que ni siquiera vio venir.
—Bueno al menos no nado sufriendo cómo pobre imbécil por una chica que nunca me va hacer caso, porque así es ¡acéptalo!—lo veo retroceder en el piso—¡Sakura no te hará caso nunca!—las palabras fluyen por mi y ya no es posible pararlas—porque para ella siempre seguirás siendo un pobre inútil que no merece el respeto de nadie, un pobre niño pendejo y feo, un pobre idiota manipulable cómo siempre los has sido al que todos puedan pasarle por encima y nunca harás nada, ni siquiera tu madre te quiere ni te soporta, por eso te mando lejos donde no tenga que lidiar contigo…—un puñetazo me llega directo al estomago y me saca todo el aire.
Toso en el suelo y puedo ver la mirada herida de Syaoran y comprendo que he rebasado el límite, aquel que nunca debe de ser cruzado.
—Siempre creí que eras mi amigo, pero veo que todo lo que Yamazaki decía de ti era verdad, tu sólo tienes envidia de lo que hago, te sientes mal por ser siempre el que está debajo de mí, eso ha pasado desde que llegue, estas molesto porque ya no soy el enclenque al que podía manipular con facilidad y poner tu pie sobre mí y sobretodo porque Tomoyo me eligió a mí y no a ti—una patada llega antes de que pueda pararme y vuelvo a toser—Te arrepentirás de todo lo que dijiste hoy, al igual que todos los que me pisotearon, Sakura no me interesa, ella es sólo una más de la lista y nadie se salvará de lo que está por venir…—La amenaza se cierne sobre mí y me siento culpable.
Me sujeto el estomago y vuelvo a toser, Syaoran se aleja y me deja tirado en piso, sintiéndome una mierda y muy culpable, Yamazaki está tratando de manipularlo y yo sólo lo he empujado más al vacio, se supone que iba ayudar a salir de ese hoyo, pero lo único que he logrado es que se sumerja más, pero las cosas que me dijo también dolieron.
Y así fue cómo termino nuestro dichoso encuentro en dónde se supone nos reconciliaríamos y nuestra amistad volvería, en una mierda…
Bueno este capítulo es muy largo, porque lo que lo dividiré e partes, esta es la primera.
Y bueno…¿recuerdan que el capitulo pasado mencione que tendría mi examen de ingreso a la universidad? Por los que no han visto mi perfil, pues ¡quede! Ahora soy una muy orgullosa estudiante de Odontología, pero pfff adaptarme fue difícil, apenas tengo tiempo para mí y ahora que estoy de vacaciones todos quieren que salga con ellos y además tengo que repasar u.u, pero procurare apurarme para subir el siguiente capítulo si es posible en esta semana o en la siguiente, antes de que vuelva a entrar a clases.
Otra cosa, es probable que los siguientes capítulos tengan contenido sexual, no habrá lemmon, o eso creo, no sé qué digan usted, pero bueno eso ya se verá más adelante.
Recuerden que los Reviews son gratis y le sacan una sonrisa a la escritora.
