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¡Hola a todos mis queridos lectores!

Muchas gracias por sus comentarios y una disculpa por la tardanza de este capitulo, pero escribí un one-shot la semana pasada y cuando me disponía a escribir este capitulo me llenaron de trabajo, dejándome sin tiempo para escribir u.u…¡pero mas vale tarde que nunca!, así que aquí esta la actualización. No les adelantare nada de este capitulo…solo pasen y lean ;)

Nota importante: este fics está hecho en el contexto de la serie del 2003 (con Casey y Abril adultos), la única diferencia es que tendrá a Spike, la tortuga mascota de Rafa de la serie del 2012.

Renuncia: las Tortugas ninjas y todo lo relacionado a su comic y dibujo animado no me pertenecen (que más quisiera yo).

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Capitulo 11: "Fobia"

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Estaba anocheciendo en las calles de nueva York y los cuatro hermanos se habían separado después de la lucha contra los del pie, Leonardo se había ido a la guarida y sus hermanos a la casa de Abril. Pero este alejamiento no había sido por la batalla, sino porque los menores habían arriesgado sus vidas por ver un expresión de miedo en el mayor. Esto provocó tal molestia en Leo que no quería verlos por un rato por lo irresponsables que habían sido.

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En la guarida, Spike estaba caminaba tranquilo en la sala cuando sintió que se abría la puerta, la pequeña mascota miró confundido, ya que, hace poco que los chicos habían salido, pero quedo mas extrañado al solo ver entrar a Leonardo, quien llegaba notablemente molesto y murmurando para si mismo.

- Aún no entiendo como pudieron hacer algo así…realmente pensé que pasaría lo peor...- decía el chico- ¡en que demonios estaban pensando chicos!- gritó enojado- ¡ahgg! ¡necesito un té! – se dirigió a la cocina a paso firme.

Después de unos minutos, sentado en una silla del comedor Leo tomaba mas tranquilo su infusión. Sintió que algo le empujaba la pierna, miró hacia abajo y vio que Spike estaba empujándolo con su cabecita. El chico le sonrió, tomo la pequeña mascota y la dejo encima de la mesa mientras le daba una hoja de lechuga. Leo apoyo su brazo en la mesa y en el su cabeza para que sus ojos estuvieran a la altura de Spike.

- ¿Puedes creer que tu dueño y los demás se pusieron en riesgo en una batalla, para ver algo de miedo en mi? - susurró Leo.

La pequeña mascota lo observo atento y por su mirada Leo dedujo que Spike si creía que podían hacer algo así.

- Casi fueron heridos de gravedad por una estupidez- señalo Leo, haciendo que Spike lo mirara preocupado – pero no te preocupes, no le paso nada… ¡pero aun no se como no midieron las consecuencias!- elevo la voz enojado, pero luego suspiró - creo que debo meditar un rato para calmarme - miro a Spike - ¿me acompañas, pequeño?- la mascota lo observó feliz, provocando una sonrisa en el intrépido - ok, vamos - tomo a la tortuguita con lo que le quedaba de lechuga y se dirigió a la sala de entrenamiento.

En el lugar, Leonardo se sentó en el piso y dejo a Spike al lado suyo. De inmediato el chico comenzó a meditar como le había enseñado su padre en situaciones de estrés. La guarida estaba tranquila para la meditación y hasta Spike intentaba comer muy silenciosamente su lechuga para que Leo no se distrajera.

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En el departamento de Abril, el regaño de la mujer adulta se escuchaba hasta en la calle.

- ¡Pero como pudieron hacer algo así!- señalaba Abril enojada caminando de un lado para otro en la sala de su hogar - ¡entiendo absolutamente el disgusto de Leonardo!... ¡si por una estupidez pudieron morir, chicos!-

- Si lo sabemos - decía con desgano Rafael – Leo nos dijo eso varias veces-

- ¡Y yo se los volveré decir miles de veces mas! - señalo Abril - ¡deben medir las consecuencias! -

- Especialmente en batalla - asintió Casey serio, sentado en unos de los sillones – fue irresponsable de su parte -

- Tú no eres el mas apto para hablar de responsabi...- decía Rafael, pero Casey lo interrumpió.

- Ok – señalo Casey - pero jamás he soltado mis armas poniéndome en riesgo por una estupidez - indicó seguro a lo que Rafa no dijo nada- y otra cosa, estoy segurísimo que esta idea fue tuya -

Los hermanos lo miraron sorprendidos y asintieron.

- Lo sabia – dijo Casey feliz por su deducción correcta – es obvio… porque Donatelo hubiera visto las consecuencias en el planteamiento de este plan y por otro lado Mike no hubiera planeado esto para evitar el enojo en Leo -

- Tienes razón - asintió Abril

- Por supuesto- sonrió Casey - y como Rafa no piensa en las consecuencias y no le interesa mucho enojar a Leo...entonces el planeo esto-

Rafael hizo una mueca de molestia, pero luego asintió dándole la razón a su amigo.

- Buen análisis - indico Donatelo

- Ten cuidado Abril - señalo Rafa- Casey debe tener fiebre -

- ¡Hey!- lo miro molesto el aludido

- Es un chiste - rió el de rojo

- En todo caso Casey - indico Mike - con lo que dijiste solo corroboraste lo que sabemos... que Rafa es un irresponsable e insensible - pero recibió un zape de Rafa - ¡y un abusón también! – señalo esta vez tomándose la cabeza.

- Deben ser mas responsables chicos – dijo una Abril mas tranquila- uds. saben que Leo quiere protegerlos a como de lugar y con esto que hicieron le demostraron que poco les importa su protección -

- Ok, entendimos – bufó Rafa arrepentido- fuimos unos imbéciles-

- Unos estupidos- señalo Mike

- Unos tarados – indico Donatelo mirando al piso

- Y todo esas palabras les quedan chicas para lo que hicieron - Casey y Abril asintieron al mismo tiempo.

- Espero que este bien - suspiro Mike.

- Después de meditar lo estará - señaló Abril, poniendo su mano en el hombro del menor - solo debe meditar para tranquilizarse -

- Pero uds. deben pedir disculpas si o si -

- Obvio, Casey- asintió Rafael decidido.

- Ahora solo pueden esperar a que Leo se tranquilice y ahí uds le darán mil disculpas si es necesario – señalo Abril y los demás asintieron – bueno… ¿comamos una pizza y después vemos una película? – pregunto la chica para distraerlos.

Los hermanos sonrieron, pero a la vez se miraron algo tristes, les faltaba su hermano mayor y no estaba ahí por culpa de ellos.

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En la guarida…

Leonardo ya estaba terminando de meditar, aun no podía entender la irresponsabilidad de sus hermanos, pero la rabia y miedo que lo confundía se habían ido….esto le serviría para estar con sus hermanos como siempre, su maestro siempre les había enseñado que la familia sea como sea, era familia. El chico abrió sus ojos ya serenos y vio su pierna en donde Spike estaba apoyado durmiendo.

- Creo que no fui el único que se relajo – susurro el chico, tomo con cuidado la tortuga para no despertarla y la llevo a la sala en donde estaba una pequeña cama que le había hecho Rafael.

El chico se estiro ya tranquilo y con ganas de hacer algo para distraerse, se le ocurrió repasar unas katas. Pero justo cuando se dirigía nuevamente a la sala de entrenamiento, una cucaracha se atravesó.

- Pero si yo saque todas las cucarachas de la broma de Rafa – señalo Leo extrañado, observo de donde provenía el insecto y noto que había salido del ascensor.

Leonardo recordó cuando Donatelo había construido este elevador pequeño, era para el maestro Splinter cuando ya no podía subir las escaleras por sus años de vejez. Leo sonrío cuando recordaba lo feliz que había estado su padre con el invento de su hermano genio, ya que el elevador llegaba al segundo piso de la casa y así el maestro podía ir a visitarlos a sus habitaciones.

El intrépido se acerco al elevador y abrió sus puertas, se encendió una tenue luz dejando ver que el sitio estaba todo sucio y habían alrededor de 3 cucarachas dando vueltas. Era obvio que estuviera descuidado, después del fallecimiento del maestro Splinter, nadie uso mas el ascensor quedando en el olvido.

- Creo que ya se en que me distraeré – sonrió el mayor – limpiare esto para pasar el rato-

Sin perder el tiempo el chico fue a buscar todos los elementos para limpiar todo. A los minutos volvía con una esponja y un balde con agua y detergente. Ingreso al interior del elevador y dejo el mecanismo del elevador de manera que quedara en el primer piso y con las puertas abiertas.

- No quiero que estas puertas se cierren y este subiendo y bajando a cada rato – señalo el chico algo nervioso…el mismo sabía que esa no era la verdadera razón.

Leonardo después de eliminar las cucarachas comenzó a limpiar con cuidado las paredes dejando ver su verdadero color. Luego se agacho y vio una pequeña sombra casi en el umbral de la puerta del elevador, dio un pequeño salto y sintió que algo se le cayó del cinturón al agua del balde.

- Spike – señalo en un suspiro al notar que la sombra era la pequeña mascota – me asustaste un poco por aparecer de pronto – el chico se giro rápidamente y saco lo que había caído en el agua, era el comunicador – demonios, Donatelo me matara – señalaba viendo como el artefacto estaba con la pantalla negra y echando chispas – bueno, talvez si lo dejo secando se arregle – señalo el chico dejando el comunicador en una esquina seca del ascensor – ahora a seguir trabajando –

Spike se acomodo en una almohada cercana y miraba desde afuera como Leonardo se esforzaba en la limpieza, hasta la pequeña mascota sabia que el chico cuando se le ponía una idea en la cabeza, no pararía hasta terminarla.

Después de un rato, Leonardo estaba limpiando el techo del elevador parado encima de un pequeño banco, noto que había en una esquina superior un poco de moho.

- Ya te alcanzo – decía el chico poniéndose en las puntas de los pies sobre el banco – ya…ya…- pero el chico hizo mucha presión en el pequeño banco y este se deslizo afuera del elevador.

Leonardo cayo pesadamente y por el golpe el ascensor se movió un poco.

- Que costalazo que me di – señalaba el chico sentándose - me pasa por…- no siguió hablando porque su mirada quedo petrificada al ver como las puertas del elevador se cerraban producto del movimiento de la caída – ¡No! –

El chico intento en vano evitar esto, las puertas se cerraron.

– Ok, solo tendré que llegar al segundo piso y ahí dejar las puertas abiertas… - señalaba el chico intentado tranquilizarse justo cuando el elevador subía.

Pero en medio de su ascenso, se escuchó el sonido de unos engranajes oxidados y una pequeña explosión de fusible roto….el elevador se detuvo, quedando atorado entre los dos pisos, dejando a Leonardo encerrado en su interior.

- No…- dijo el chico mas nervioso, apretó rápidamente todos los botones, pero nada.

Estaba atrapado sin posibilidades de ayuda, había estado antes en lugares encerrado, pero siempre estaba con sus hermanos o con sus amigos humanos, pero esta vez era distinto…estaba encerrado en un lugar pequeño y estaba solo… combinación que le traía un horrible recuerdo de su niñez…

Su respiración empezó a estar agitada, sentía como las paredes se le venían encima…

- ¡Debo salir de aquí! – grito de pronto el chico desesperado, salto varias veces para ver si el elevador reaccionaba.

Leonardo observo como el ascensor seguía sin movimiento, comenzó a sudar frío y por los nervios sentía que no había oxigeno.

- ¡Demonios! ¡ ábrete maldita sea! - gritó desesperado y con los puños golpeo con fuerza la puerta tratando de que abriera para salir a como diera lugar - No... no puede ser...- entre abría la boca respirando con fuerza.

Se apoyo en la pared del elevador desesperado y aterrado, su respiración era rápida y empezó pensar que por falta de aire moriría en solo unos minutos en ese espacio tan estrecho.

- Por favor – apenas decía, su garganta se estaba apretando por los nervios – ábrete…- por favor... - sudaba aun mas.

Su corazón empezaba a latir muy rápido, sentía que el tórax se le saldría por la respiración agitada y las palpitaciones a mil que tenia…

Y de pronto unas imágenes de una situación de su niñez empezaban a cruzarse por su mente…

- Esto no es igual…- salía de su boca, pero su mente desesperada le decía todo lo contrario…- debo salir de aquí ahora…- decía agitando su cabeza disipando aquellas imágenes.

En su mente veía como las paredes se empezaban a venir encima, como el espacio era más pequeño…como el aire se estaba agotando… el terror y la desesperación ya lo tenían dominado.

- Por favor ábrete…- su garganta estaba mas apretada - por favor, alguien…¡alguien ayúdeme por favor!…- gritaba en vano ya que no había nadie – ¡No quiero morir así! -

El chico dominado por el terror comenzó a golpear con puños y patadas la puerta y las paredes para abrir cualquier salida…mientras hacia esto gritaba con desesperación, pero nadie lo venia a auxiliar.

El único que sentía los ruidos de los golpes y los gritos desesperado de Leonardo era Spike que miraba asustado lo que ocurría…obviamente la pequeña mascota solo podía caminar lentamente frustrada de un lado a otro.

Después de varios minutos, Leonardo cayó en cuatro apoyos cansado y con sus manos y pies lastimados por los fuertes golpes que había propinado a las gruesas paredes, levanto la mirada desesperado y vio que todo estaba igual, el elevador estaba sin movimiento…pero para su mala suerte, la pequeña luz tenue empezó a apagarse y a prenderse…

- No…- apenas dijo mas aterrado pensando en como esto se complicaría mas si estaba en la oscuridad… se levanto agotado y dio una patada a la puerta…pero al retroceder dio vuelta el balde con agua, resbalándose y cayendo pesadamente hacia atrás.

Se sentó agitado, apoyándose en la pared, veía casi rendido como la luz se apagaba y se prendía…ya no podía mas… temblaba de pies a cabeza…su corazón estaba a mil por hora…apenas respiraba…apenas hablaba por una garganta casi cerrada…

Y de pronto…

"¡Padre, Rafael, Donatelo, Mike! ¡Ayúdenme!" escuchó en su mente su propia voz cuando era niño, volviendo a recordar esa situación que lo atormento en su niñez.

Leonardo cerró los ojos desesperados tomándose la cabeza, intentaba distraerse pero la voz infantil volvía...

"¡Moriré aquí solo!… ¡moriré de hambre!… ¡moriré ahogado!… ¡ayúdenme por favor!"

Los ojos del chico comenzaron a humedecerse…

- Por favor para…- susurraba Leo

"Moriré solo"

- Basta – el chico decía aterrado, dejando caer sus lágrimas

"Nadie me ayudara…moriré solo…sin mis hermanos"

- Cállate -

"¡Sin mis hermanos, moriré en la oscuridad!"

- ¡Cállate, maldita sea! – Leo elevo la voz, abriendo sus ojos llenos de lagrimas.

Y en ese momento noto algo…mientras la luz se encendía y apagaba, pudo ver que en los lapsus de oscuridad, había una pequeña luz que iluminaba una esquina…

- El comunicador…- apenas salio de su garganta agotada.

Un Leonardo cansado tanto física como mentalmente se acerco con desesperación en cuatro apoyos, tomo con sus manos temblorosas el artefacto que aun lanzaba chispas, pero esta vez tenia una luz tenue.

- Por favor…por favor funciona- rogaba mientras apretaba un botón.

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En la casa de Abril…

Abril y Casey habían salido por unos bocadillos a un almacén cercano, los chicos se estiraban en los sillones después de haber visto una película.

- Yo quiero tener los poderes de esa chica Carrie – señalaba Mike mirando fijamente una cuchara intentando moverla.

- Era herencia de familia, zoquete – Rafael decía divertido – y nosotros no somos descendencia de humanos precisamente –

- Aunque con esa mamá loca que se gastaba – indico Mike con fastidio – que vieja más loca -

- Pero la mejor parte fue la de la graduación – decía Rafael entusiasmado.

- Es obvio que te gustaría esa parte Rafa – suspiro Don - porque hubo violencia a lo bruto –

- Es decir, violencia a lo Rafa – asintió Mike, recibiendo un zape – eso corrobora lo antes mencionado –

Rafael bufo algo avergonzado, mientras los demás sonreían divertidos…cuando de pronto se escucho el comunicador de Donatelo, el chico miro la pantalla y abrió los ojos sorprendido.

- Es Leonardo – dijo Don y contesto el comunicador – Aló Leo -

El genio noto de inmediato que algo no estaba bien…el comunicador se escuchaba con interferencia y no había imagen, como si estuviera malo…pero le preocupo mas que solo se escuchaba a alguien respirar agitado…con miedo…con desesperación…

- Leonardo ¿que pasa? – Donatelo se levanto de su sillón sumamente preocupado, haciendo que sus hermanos lo vieran y pusieran atención al comunicador que Don había puesto ahora en altavoz.

- Ayúdenme…- susurraba un Leo agitado y cansado –… tengo miedo… -

Todos los que escucharon se sobresaltaron y preocuparon de inmediato, Leonardo estaba aterrado y apenas le salía la voz… era algo realmente serio.

- Leonardo ¿estas herido?,¿donde estas? - casi gritó Rafael con miedo que lo hubiera atrapado el enemigo.

- No estoy herido…estoy en casa…- apenas decía el chico - vengan por favor… …ayúdenme-

Los hermanos se miraron confundidos y asustados…si no estaba herido y estaba seguro en casa, entonces ¿que demonios estará pasando con Leo?

- Hermanito estaremos en un dos por tres allá – decía Miguelangel preocupado en el umbral de la ventana de la casa de Abril, miro a sus hermanos – vamos chicos, Leo nos necesita –

Los otros hermanos asintieron y salieron de inmediato, pero antes le dejaron una nota a los dueños de casa. Por mientras que corrían por las azoteas, Donatelo y los demás trataban de calmar a Leonado.

- Leo, ten calma – señaló Rafael

- Ya nos queda poco – aseguró Mike.

- Solo ten paciencia – dijo Donatelo.

- Ya no puedo mas - se escuchaba sollozando un Leonardo desesperado, alterando mas a sus hermanos – ¡el lugar es estrecho!…¡el oxigeno se me acabara! - decía el chico como hablando consigo mismo…la mente de Donatelo se activo.

- Leonardo ¿en que parte de la casa estas? – preguntó el genio.

- En el elevador…estoy encerrado –

Donatelo sorprendido entendió todo y detuvo en seco su carrera, provocando que los demás también frenaran.

- Leo, ¿tienes claustrofobia? –

- Si…- apenas se escucho de Leonardo.

Donatelo miro ahora asustado el comunicador, lo cual no le gusto nada a sus hermanos.

- Escúchame Leo, nosotros estaremos allí en un momento – señalaba suave el genio, pero su rostro se veía alterado - por mientras que llegamos quiero que trates de respirar lento…trata de no pensar que estas allí… quiero que respires lento, Leo prométemelo –

- Te lo prometo…- se escuchaba de un Leo mas ahogado…- pero apúrense…ya no pue…- se escucho una interferencia y el comunicador quedo en silencio

- ¿Leo?…¿Leonardo? – alzo la voz Don – ¡demonios se corto la comunicación! – grito el chico, sabiendo la desesperación que su hermano debía estar viviendo otra vez.

- ¿Que es claustrofobia? – pregunto Mike

- Es una fobia... es un miedo irracional y exagerado a permanecer en un espacio cerrado pequeño - decía el genio comenzando a correr otra vez.

Miguelangel un poco asustado por esa explicación comenzó a seguir a Donatelo, pero Rafael se quedo parado mirando atento atrás suyo. Sus hermanos se detuvieron también.

- ¡Rafael vamos! –

- Espera Don…siento que alguien nos observa – decía el chico acercándose a un sitio oscuro de la azotea -

- No tenemos tiempo que perder – señalo Donatelo mas alterado – Leo tiene claustrofobia y eso no es como los miedos estupidos nuestros -

- Pero…-

- ¡Rafael! – le grito Donatelo – ¡Leonardo piensa que se puede morir por falta de oxigeno! …¡esta en un ataque de pánico en estos momentos y eso puede acabar en un paro cardiaco o respiratorio! – Rafael y Miguelangel lo miraron asustados – ¡tenemos que llegar ahora con él y tranquilizarlo! -

Sus hermanos asintieron y comenzaron a correr nuevamente, ahora ya sabían cual era el miedo de Leo, pero eso ya no les importaba… solo querían llegar lo más rápido posible hasta él para ayudarlo…

Pero por lo rápido que se fueron, no observaron que en la azotea en donde había sospechado Rafael, aparecían un par de ojos rojos…

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Fin de este capitulo… esos ojos rojos que vigilaban a sus hermanos en la azotea ¿traerá consecuencias mas adelante o será algo inofensivo?...

Por otro lado, por fin salio a la luz la terrible fobia que tiene el mayor…¿Pero los hermanos llegaran a tiempo para ayudarlo?…¿Y que recuerdos horribles son los que aparecen en su mente?... esto y mas en el próximo capitulo…

Intentare actualizar lo más rápido posible.

Gracias por leer mi fics :)

Espero sus review

Cloeh.

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