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¡Hola a todos! Muchas gracias por sus reviews, me encanta saber que les gusta y que están pendientes de mi fics, me anima muchísimo.

En el capitulo anterior por fin Leonardo esta con sus hermanos, pero después de esta terrible experiencia ¿cuales serán las consecuencias y a quien afectara?…pasen y entérense.

Nota importante: este fics está hecho en el contexto de la serie del 2003, la única diferencia es que tendrá a Spike, la tortuga mascota de Rafa de la serie del 2012.

Renuncia: las Tortugas ninjas y todo lo relacionado a su comic y dibujo animado no me pertenecen (qué más quisiera yo).

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Capítulo 20: "Secuelas"

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La furgoneta avanzaba, llevando a los cuatro hermanos con dirección a su hogar para que Leonardo descansara mejor en su habitación.

Pero de pronto en un monitor se encendió una alarma, pero fue demasiado tarde... simplemente los chicos no tuvieron tiempo para reaccionar…

Algo golpeo con fuerza la furgoneta, haciendo que esta se volcara dando varias vueltas, provocando que todo en su interior golpeara duramente las paredes y pisos. El vehiculo cayo con un fuerte golpe a un estanque… todo se lleno de agua en unos minutos…

Miguelangel aun un poco aturdido había podido retener un poco de aire, abrió los ojos desesperado para ver donde estaban sus hermanos. Vio aterrado al frente de él a Leonardo flotando con profundas heridas en su cabeza y tórax…estaba sin movimiento, sin vida…

El menor intento tomarlo, pero las puertas se abrieron y Leo fue arrastrado por la corriente hacia fuera…

Miguelangel nadaba para alcanzarlo…para salvarlo… pero la corriente era fuerte y su hermano se alejaba… se alejaba a una muerte segura…

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- ¡NOO! – grito Miguelangel sentándose en la cama después de la terrible pesadilla que había tenido.

El chico bañado en sudor y con algunas lagrimas en sus ojos se dio cuenta que estaba en su habitación. Respiro tranquilo para calmarse, esa horrible pesadilla no había sucedido.

Ya habían pasado 3 días desde el rescate de Leonardo, según Donatelo el mayor estaba estable físicamente, pero debía descansar por todo el estrés vivido. Y eso es lo que justamente el cuerpo de Leonardo estaba haciendo; el chico dormía casi todo el día… apenas se despertaba para comer un poco y decirles algunas frases, pero unos minutos después se volvía a dormir.

Donatelo decía que este dormir prolongado era normal y necesario, pero de todas maneras habían decidido turnarse en las noches para vigilarlo de posibles pesadillas.

Miguelangel suspiro calmándose un poco mas de aquel mal sueño, inconcientemente esperaba que Leonardo abriera la puerta de su habitación y lo calmara, pero sabía que el chico estaba agotado. Sin embargo, el menor estaba incomodo después de ese mal sueño, necesitaba ver a su hermano.

Se levanto de la cama y fue a la habitación de Leonardo, entro con cuidado y ahí estaba el mayor durmiendo profundamente como lo había hecho todos esos días. Rafael estaba en un sillón de la habitación hojeando unas historietas.

- Mike ¿que haces a estas horas aquí? – preguntó Rafael extrañado – hoy me toca a mi vigilarlo-

- Solo… solo quería ver si estaba bien – suspiro el menor con la mirada baja – yo…yo tuve una pesadilla…-

Rafael lo miro comprensivo, sabía que a Miguelangel le afectaba en gran manera las pesadillas y no necesitaba preguntar de qué había tratado esta. El de rojo dejo la historieta de lado, se levanto y fue a abrazar a su hermano menor para reconfortarlo.

- Tranquilo Mike, él esta bien -

- Lo sé, pero aun así…- Mike decía oculto en el hombro del rojo- tengo miedo de perderlo -

- Eso no pasara, porque nosotros lo protegeremos – Rafael se separo y lo miro a los ojos – todo estará bien –

- Gracias Rafa – el menor le sonrío – me gusta este lado comprensivo tuyo -

- No digas tonteras zoquete – el de rojo miro avergonzado para otro lado - ahora vete a tu habitación – pero Miguelangel miraba nervioso a Leo - ¿Mike?-

- ¿Puedo… puedo quedarme acompañándolo…?-

- Mike, ayer fue tu turno y no dormiste – Rafael lo miro preocupado - debes descansar -

- Por favor – Miguel lo miro con ojos suplicantes.

- Mike – suspiró Rafael sin poder oponerse – ok, quédate -

El menor sonrío y abrazo a Rafael como agradecimiento. Luego se sentó en una silla al lado del lecho de Leo, apoyo la cabeza y los brazos en la cama tomándole con fuerza la mano al mayor, este se movió un poco…

- Mike…- Leo susurró entre sueños – vete a dormir -

- Solo un rato Leo, solo un rato…- susurro Mike, sonriendo al ver que su hermano lo reconocía.

Rafael sonrió al ver el nexo que tenían sus hermanos y se sentó otra vez a leer las historietas. Al rato, el de rojo se dio cuenta que Miguelangel dormía tranquilamente apoyado en la cama y tomado del brazo del mayor.

- Te llevare a la cama, hermanito terco – susurro Rafael acercándose e intentando cargar al menor para llevarlo a su habitación – demonios que fuerza tiene - Mike aun dormido se aferraba con firmeza al brazo de Leonardo, no dejando que lo separaran – ok, tú ganas esta vez - suspiro Rafa sabiendo que seria una lucha en vano, tomo una manta y cubrió a Miguelangel – duerman tranquilos – sonrío volviendo al sillón a leer su historieta y vigilarlos a ambos.

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Pasaron algunas noches mas en los cuales Miguelangel a través de distintos motivos convencía a sus hermanos de permitirle estar al lado de Leo, total igual dormía en la silla.

Por su parte, Leonardo en estos días estaba mas conciente de su alrededor por el reposo absoluto realizado, sus hermanos habían pensado que tendría alguna secuela grave ante tal experiencia traumática. Extrañamente para ellos, el mayor no había tenido ninguna pesadilla o miedo fuerte…pero Leo les explicaba una y otra vez las razones de esto…

- ¡Les digo que ya estoy mejor!... sé que les cuesta creer, pero la terapia de choque extrema de ese maldito ataúd me ayudo…– volvía a explicar Leo a sus hermanos que lo miraban incrédulos – estuve aterrorizado es verdad, pero pude crear las herramientas para enfrentar el miedo…y esa herramienta es la confianza que tengo en uds – sonrió - esto me ayuda a luchar contra claustrofobia o el del trauma, porque sé que uds llegaran y eso me tranquiliza –

Los chicos le sonrieron por las palabras de su hermano, pero de inmediato sus rostros volvieron a la seriedad, no permitirían que el mayor los convenciera tan rápido.

- No te creeremos hasta que hagamos las terapias necesarias – afirmo Donatelo.

-Y hasta que estemos seguro que nos dices la verdad – señalo Mike

- Y no ocultas nada – asintió Rafael - mira que eres experto en eso-

- Pero chicos…- decía con desgano Leo.

- ¡Nada de peros! no estarás recuperado oficialmente hasta que estemos seguros y punto - señalaron serios los tres menores al mismo tiempo.

Leonardo suspiro resignado, sabia que sus hermanos estaban haciendo esto para protegerlo y el mayor no podría evitarlo.

- Ok…pero ahora me levantare – asintió Leo.

Sus hermanos se miraron analizando la idea de dejarlo o no.

- ¡Oh vamos chicos! - señalo Leo – quiero entrenar un poco o simplemente ver la televisión-

- ¡No veras televisión! – casi gritaron los menores, sobresaltando al mayor

- ¿Porque? – los miro extrañado Leo por la reacción.

- Porque… - Donatelo decía nervioso – se perdió la señal… y no lo he arreglado -

- Ok – señalo Leo – ¿para eso tenían que gritar?, casi me mataron del susto -

Sus hermanos menores se miraron nerviosos, la verdadera razón era porque aun estaba en las noticias lo sucedido con Stockman, querían alejar al mayor de esta noticia y de paso evitar un regaño para ellos.

- Entonces iré a entrenar – señalo el chico sentándose en la cama y poniendo los pies en el piso- necesito moverme…-

Sus hermanos menores asintieron resignados, aunque le dijeran que no, Leonardo igual iría a entrenar… varios días sin entrenamiento, para él era todo un siglo.

Leonardo se apoyo en sus piernas despreocupadamente, pero en el acto sus rodillas flaquearon por el peso y cayó.

- ¡Leo! – gritaron sus hermanos preocupados.

- Tranquilos chicos, estoy bien - decía Leo sentándose como si nada en el suelo - se me había olvidado que hace días que no tenia movimi…- no pudo seguir ya que Rafael se acerco rápidamente, lo tomo y lo sentó en la cama – ¿Rafa? -

- Aun no estas listo – señalo el de rojo con un rostro asustado y preocupado – aun estas débil –

- No Rafa, solo me falta movimiento – explicaba Leo un poco extrañado por la alteración de Rafa, miro a Donatelo – Don, explícale –

- Bueno, es cierto Rafa - asintió el genio también preocupado por la caída de Leo – como ha tenido muchos días sin pararse, sus piernas necesitan volver de a poco a lograr un equilibrio -

- ¡Que no! – señalo Rafa serio – no quiero que el intrépido se vuelva a caer -

Tanto Leonardo como Donatelo y Miguelangel se miraron un poco extrañados por la preocupación en extremo del de rojo hacia el bienestar del mayor.

- Rafa, gracias por preocuparte – decía Leo – pero de a poco necesito volver a ser el mismo -

- Tú lo dijiste, de a poco – señalo serio Rafa – y con el costalazo de ahora, basta y sobra por hoy -

- Mira Rafa, necesito empezar a moverme de esta cama o me volveré loco - Leo lo miro decidido – hoy iré a la sala de entrenamiento… si quieres me puedes ayudar para que te asegures que estoy bien –

Rafael cruzo los brazos y miro preocupado a sus hermanos menores que elevaron los hombros… Leonardo estaba decidido y no iba a cambiar de opinión.

- Ok…- bufo Rafa.

Así Leonardo se apoyo en los hombros de sus hermanos menores para ir a la sala de entrenamiento. En aquel lugar el chico guiado por Donatelo comenzó a volver a acostumbrar sus piernas a caminar. Sin embargo, en cada tropiezo o tambaleo, Rafael casi saltaba para que Leo ni siquiera se acercara al piso, lo cual seguía extrañando a sus hermanos.

Después de unas horas Leonardo volvía a caminar con normalidad, se ladeo hacia un lado pero Rafael preocupado lo tomo de inmediato del brazo.

- Que preocupón andas, hermanito – sonrío divertido Leo, parándose bien de nuevo – ya estoy bien, relájate -

- Solo me aseguro - señalo Rafael mirando a otro lado preocupado - no quiero que te pase nada malo otra vez -

"Otra vez" repitió en su mente Leonardo, pudo ver en la mirada del de rojo temor y preocupación … el mayor suspiro, supuso que su hermano Rafael aun no superaba lo ocurrido hace unos días y era por eso que lo ayudaba al extremo para que no estuviera ni cerca de poder lastimarse.

- Estoy bien, Rafa – Leo le sonrío a su hermano – solo estoy un poco cansado por tanto ajetreo –

- Estonces debes ir a dormir – el de rojo lo miro mas preocupado

- Quiero almorzar con uds – Leo lo vio sereno - Rafa cálmate, estoy bien…-

- Pareces mamá gallina – río Miguelangel, pero recibió un zape de Rafael – ¡Ay! te hare sopa de pollo – rió nuevamente Mike evitando otro zape – a que no me atrapas – salio corriendo de la habitación.

- ¡Ven acá, zoquete! – Rafael iba a seguirlo, pero miro a Leo…no quería dejarlo.

- Estoy bien – suspiro nuevamente Leo.

- Don – Rafael miro serio a su hermano genio - ayuda a Leo – señalo saliendo de la habitación en busca de Mike.

- Pero… si él ya puede caminar solo… - apenas dijo Donatelo pero el de rojo se había ido, miro a Leo – si que esta como mamá gallina-

- Es su manera de enfrentar lo que paso, me protege en extremo –

- Demasiado – sonrió Donatelo mirando a Leo – ¿que pasa? – noto que el mayor le miraba la cara con atención.

- Donnie ¿por qué tienes ojeras? – señalo Leo preocupado – ¿te estas quedando hasta tarde por tus inventos otra vez? –

- Vamos a preparar el almuerzo - miro nervioso Donatelo intentando cambiar el tema.

- Donnie – le dijo serio Leonardo

- Solo un poco tarde - suspiro Donatelo – simplemente estoy perfeccionando algo, cuando lo tenga listo, te lo muestro – el mayor lo miro serio – Leo no te molestes -

- De ahora en adelante te dormirás en un horario normal, Donnie – ordeno Leo – quiero que descanses, después habrá tiempo para ese invento…-

- Pero, Leo…-

- Nada de peros – indico el mayor – dormirás a tus horas y punto –

- Ok – suspiro Donatelo, se escucharon unos gritos – parece que hay una guerra afuera – dijo divertido.

Ambos chicos salieron de la sala de entrenamiento, dirigiéndose a la cocina…pudieron ver que en la sala Rafael tenía atrapado a Miguel del cuello y le daba varios coscorrones.

- ¡Leo ayúdame! – suplicaba el menor - ¡me atrapo un enemigo plumífero!-

- Rafa déjalo – Leo señalo divertido por lo dicho por el menor, el de rojo lo soltó de mala gana. Miguel se acerco y abrazo a Leo.

- Gracias por salvarme de la bestia emplumada -

- Mike, deja de molestar a Rafa -

- Ok – suspiro Miguel, cuando sintió un gruñido de su estomago – hace hambre parece – señalo avergonzado.

Los hermanos sonrieron y fueron de inmediato a almorzar.

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Luego de un rato, los chicos con el estomago lleno arreglaban la cocina.

- Chicos – señalaba Leo secando la loza – ya no quiero que se queden en la noche vigilándome en mi habitación

- Pero ¿y las pesadillas? – lo miro preocupado Rafael

- He tenido solo un par – respondió Leo

- Pero ¿y si tienes una pesadilla fuerte? – esta vez fue Mike

- Uds me escucharan y me despertaran – asintió Leo.

- Pero habrás estado mucho rato…- decía Don, pero fue interrumpido.

- Chicos – Leo los miro serio – les agradezco mucho por el cuidado que han tenido conmigo, pero quiero que uds descansen en sus habitaciones -

- Pero Leo…-

- ¿Les he demostrado que he podido dormir tranquilamente por varias noches no? – sus hermanos asintieron – entonces ya no se deben preocupar por mi en las noches -

Sus hermanos se miraron inseguros, Leonardo suspiro.

- Me preocupa que no descansen como se debe - señalo a Mike – en especial tú, bro -

- ¿Yo?- indico Miguel confundido.

- Todas las noches te has ido a quedar a mi habitación a pesar que los chicos están vigilándome – Leonardo señalo.

- Nosotros le decimos que se vaya a su habitación a descansar – asintió Donatelo

- Pero no hace caso - suspiro Rafael

- Chicos no me ayuden tanto – el menor miro un poco molesto a sus hermanos.

- Están preocupados por ti al igual que yo, hermanito – Leo lo miro - quiero que duermas en tu cama – le acaricio su cabeza – no en una incomoda silla… eso no es descansar -

- ¿Y tus pesadillas? – señalo preocupado el menor.

- Casi no tengo pesadillas – indico Leo, pero Mike seguía mirándolo inseguro – hazlo por mi, estoy preocupado porque duermas bien -

- Ok , Leo… lo hare por ti- suspiro el menor

- Gracias Mike – Leo lo abrazo cariñosamente – es por tu bien –

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Pasaron las horas…Los hermanos menores estaban jugando en la televisión de la sala, mientras Leonardo estaba entrenando con las katanas de bambú.

Rafael en un principio quería acompañar a Leo para vigilar que estuviera bien, pero el mayor le dijo que quería realizar un entrenamiento individual y que se fuera distraer con los menores. El de bandana roja acepto a regañadientes y se retiro preocupado diciéndole que cualquier cosa estaban en la sala.

Leonardo estaba entrenando con mucho entusiasmo, obviamente estaba empezando con un entrenamiento suave. El mayor no podía evitar sonreír, realmente necesitaba hacer sus katas. Justo cuando el chico terminó, sintió que alguien entraba por una abertura de la puerta… era Spike.

- Hey, peque – sonrío el mayor dejando la katana de bambú apoyado en un mueble – ¿quieres entrenar parece? – se sentó en el piso con la mascota al lado – te extrañe bastante pequeño – le acaricio la cabeza, haciendo que Spike lo mirara con ojos alegres.

Leonardo sintió un extraño ruido al lado, vio que la katana de bambú caía chocando con la base del estante en que estaban las demás katanas. El mueble perdió su estabilidad y comenzó a caer, el chico apenas tuvo tiempo de pararse con la mascota en la mano para evitar que se le cayera encima.

El mueble cayo botando todas las katanas, lo cual provoco un gran estruendo…

- Tendré que ordenar todo esto - suspiró Leo

El mayor sintió unos pasos rápidos, la puerta se abrió de golpe entrando un Rafael muy alterado

- ¡¿Que demonios te paso, Leo?! – señalo el de rojo desde el umbral de la puerta.

- El mueble se cayó – apenas dijo Leo.

Rafael pasó rápidamente por encima del estante con las katanas botadas, acercándose a su hermano y mirándolo por todos lados por algún daño que pudiera tener.

- Rafa cálmate – señalaba Leo.

- ¿Estas bien?, ¿no te paso nada? – el de rojo lo miraba alterado

Rafael estaba angustiado, en su mente se cruzaban las imágenes de Leonardo gritando en aquel maldito ataúd, así como la desesperación que sintió en ese momento al ver a su hermano en ese sufrimiento … el no haber estado allí para protegerlo era algo que lo consumía cada vez mas…

Por esta razón el de rojo solo quería protegerlo, que no le ocurriera nada, que no sufriera nada… el solo pensar que a su hermano le podía pasar algo aunque sea leve le provocaba una desesperación constante…

- Rafa, estoy bien - repitió nuevamente el mayor.

- ¿Y si descansas mejor? – dijo el de rojo aun alterado.

- Hermano tranquilízate, estoy bien -

- Leo, debo asegurarme que estas bien…-

- Rafa, tienes que calmarte – Leo preocupado lo miro a los ojos – debes dejar de sobreprotegerme tanto -

- No quiero que te ocurra nada – señalo el chico - debo protegerte como no lo hice antes -

- ¿Protegerme como no lo hiciste antes? – Leo repitió lo que dijo su hermano, entendiendo el tormento en la mente de su hermano - Rafa… -

- No, Leo – el de rojo angustiado negaba con la cabeza - es mi deber… no… no quiero que sufras otra vez -

- ¿Como cuando estaba atrapado en ese ataúd? –

- Si - Rafael bajo la mirada atemorizado - estabas sufriendo y yo no podía protegerte…yo…- apenas decía recordando el rostro agónico de Leo en su encierro.

Leonardo dejo a Spike en el piso, se acerco a su hermano y lo abrazo con fuerza para calmarlo. El de rojo no era de los que les gustaba ser abrazado…pero esto era una excepción a la regla, realmente necesitaba un abrazo del mayor para asegurarse que estaba allí…que estaba con él.

- Rafa… - señalaba Leo preocupado - no recuerdes más eso –

- Me sentía tan impotente – apenas decía el de rojo en el hombro de Leonardo, abrazándolo con fuerza.

- Tranquilo, hermanito – el mayor le acariciaba la cabeza como cuando eran niños.

- Si hubiera detenido a Stockman en la bodega – señalaba frustrado - lo que sufriste no habría pasado… fue mi culpa…-

- Cálmate, Rafa - decía Leo – todo lo que ocurrió solo fue culpa de Stockman… ya lo supere…ahora tú debes superarlo…-

- Tenia miedo de perderte – el de rojo tembló un poco al decir estas palabras.

- Estoy aquí y estoy bien – decía Leo suavemente – y todo gracias a uds…-

- Leo…-

- Gracias a uds, estoy bien ahora y en el mañana – sonrió Leo – porque sé que llegaran a salvarme donde sea ¿cierto? - Rafael asintió separándose, Leo lo miro a los ojos – entonces debes confiar en ti tanto como yo lo hago ¿ok?- el de rojo asintió con una sonrisa en los labios.

- Gracias, bro – señalo Rafa.

- Para eso estamos – Leo levanto su puño - uds se apoyan en mi como yo en uds –

Rafael asintió y ambos sonriendo chocaron sus puños.

- ¡Pero que ternura y yo sin mi cámara! – se escucho una voz inocente detrás de ellos.

Los hermanos mayores miraron hacia la puerta y vieron a Miguelangel sonriendo y atrás Donatelo mirándolos tranquilo.

- Cállate zoquete - Rafael avergonzado se puso a arreglar el estante de las katanas de bambú.

- Pero Rafa…- iba a seguir Miguel, pero fue interrumpido.

- Mike, no molestes con esto, es algo serio – lo miro Leonardo, apagando toda broma del menor.

- No molesto solo digo que es tierno – hizo un puchero – yo quiero un abrazo así -

- Ok, yo te lo daré - señalo Rafa abrazando bruscamente al menor con toda la fuerza posible y presionándole el rostro en su torax– ves como soy condescendiente contigo, también – señalaba divertido

- Leo… – apenas se escuchaba del menor – ayud…- movía los brazos frenéticamente mientras era casi asfixiado por la fuerza de su hermano.

- Rafa déjalo – señalo Leo – creo que ya entendió la idea -

- Vale – señalo Rafael soltando al menor, haciendo que este casi saltara para alejarse de él

- Casi morí…- respiraba agitado Mike – no quiero mas tus afectos a lo bruto -

- Entonces no quiero que te quejes después – señalo Rafael

- Creo que no le conviene mucho a mis pulmones – apenas decía Mike.

Los hermanos sonrieron ante lo dicho por el menor. Leonardo vio a sus hermanos en la sala de entrenamiento y se le ocurrió una idea

- Chicos – señalo Leo – creo que ahora les vendría bien un entrenamiento – pero esta sugerencia no la recibió bien uno de sus hermanos.

- Pero Leo te puedes cansar mucho – asintió Mike intentando zafarse del entrenamiento.

- Como yo ya entrene – indico el mayor – ahora uds harán las katas mientras yo solo los guió - Mike suspiró sabiendo que no se escaparía.

- Bueno, hace un par de días que no entreno - señalo Rafa – no estaría mal para sacar un poco de estrés – movía sus brazos

- No es mala idea – apoyo ahora Don

- Chicos no estamos sincronizados – suspiro Mike

- No, eres tú quien no esta en la misma onda – sonrió Donatelo.

- Ya, a entrenar – dijo Leo cruzando los brazos.

Así los chicos comenzaron un entrenamiento individual guiados por Leonardo, este estaba muy feliz al poder guiar nuevamente a sus hermanos. Por su parte, los menores también estaban contentos al tener a su hermano mayor como antes.

Luego de un rato, Leo quería practicar unas katas especiales con sus hermanos, pero se dio cuenta que le faltaba algo.

- Chicos, sigan con sus entrenamientos individuales – señalo Leo – iré a buscar mi "iaito" – sus hermanos lo miraron confundidos – mi katana de entrenamiento, la que no tiene filo – los menores asintieron recordando - se me quedo en otra lugar de la casa… vuelvo de inmediato – señalo el chico mientras salía de la sala.

Uno rato después…los chicos seguían entrenando pero Leonardo no volvía, lo cual comenzó a inquietar a los menores.

- ¿Porque se demorara tanto? – señalo Rafa preocupado.

- Él es ordenado, debería haber encontrado su katana de inmediato – indico Don pensativo.

- ¿Le habrá pasado algo? – Mike señalo nervioso.

Los chicos se miraron entre si un poco angustiados, inconcientemente las imágenes de terror de lo ocurrido hace unos días se volvían a su mente… ¿y si le había pasado algo?… ¿y si estaba otra vez en peligro?…¿y si estaba solo con sus demonios internos?…

- Veamos - Rafael abrió la puerta de la sala – ¡Leo! – grito hacia fuera, pero no hubo respuesta – ¡Leonardo! – grito con el mismo resultado.

- Ok, esto es extraño – decía Don un poco temeroso.

- Hay que ir a buscarlo - Mike salió de la sala angustiado.

Así los hermanos se separaron en la casa para buscar al mayor. Por mas que lo llamaban este no contestaba, lo cual tenia alterado a los menores pensando que le podría haber pasado algo y ellos nuevamente no estaban allí…

Miguelangel entro rápidamente a la sala de estanque de agua en donde estaba flotando el submarino inventado por Donatelo. El menor estaba angustiado, se sentía nervioso al no saber donde estaba su hermano.

- ¡Leonardo! – grito, pero no se veía a nadie – demonios no esta aqu…- noto que salían unas burbujas del agua

Mike se acerco a aquel sector del estanque mirando con atención y lo vio… un caparazón estaba en el fondo y una bandana azul estaba en la cabeza del dueño de aquel caparazón… Leonardo estaba flotando en la parte mas profunda del estanque…

- No – apenas dijo el menor.

A Miguelangel se le vinieron a la mente varias imágenes… cuando Leonardo flotaba sin movimiento en el lago… cuando Leo no respirada en la orilla…

- ¡LEONARDO! - grito Mike desesperado, antes de lanzarse de cabeza al agua.

Miguelangel nadaba desesperado para sacar a su hermano lo mas rápido posible… la situación en el lago se estaba repitiendo…pero esta vez podría no tener un final feliz para Leonardo…

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Fin del capitulo…

La secuelas están saliendo a la luz, pero no precisamente de parte de Leonardo… ¿Cómo superaran esto?... ¿Las secuelas seguirán apareciendo?... ¿Leonardo tendrá alguna secuela o realmente supero todo?... Esto y más en los próximos capítulos.

Gracias por leer mi fics y por su apoyo :)

Espero sus review.

Cloeh.

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