¡Hola! Lamento la tardanza, pero este capítulo me ha costado horrores terminarlo, digo, normalmente me tardo 1, 2, o máximo 3 días terminar un capítulo, pero este me ha costado mínimo 5 D; También la mayoría ha sabido que Kyle escuchó la conversación pero... Hay más cosas en este capítulo. Muchísimas. (Por algo está tan largo(?) Porque aunque me haya costado escribirlo (no me gustaban algunas partes, luego sí... Y terminó quedando así.) ,disfruté hacerlo también. Creo que los capítulos de Kyle me salen más largos que los de Stan. Ups. Trataré de cambiar eso.

Otra cosa es que casi al final aparece una canción que suena en una tienda y tiene efectos en Kyle por la letra. Les recomendaría que la pusieran bajito mientras leen para darle más "ambiente". Es sólo una pequeña parte, la escena final. Si alguien gusta ponerla, habrá un "*#*#" en el momento recomendable para escucharla. La canción es "Accidentally in love" de Counting Crows.

South Park pertenece a Trey Parker y Matt Stone...(¡Y se acerca la temporada 18!)


*Capítulo 5: "Algo está mal"

Kyle

El coche en el que nos movíamos era antiguo. Muy antiguo. Podía notarse desde fuera, en el color rojo descolorido y gastado en ciertas partes, como si el sol hubiera tostado la pintura de mala calidad. Que sea un coche antiguo no significaba que fuera clásico. Más bien, parecía una de esas imitaciones de los autos caros que estaban de moda por allá en los 80's. El camino y el viaje también resultaron ser un asco. A Denver se llega aproximadamente en una hora desde cualquier otro vehículo 'normal', pero siendo un auto prestado, sin cuidado y de quién-sabe-qué personas, alargaba más la cosa, retrasándonos bastante.

Mientras andaba no paraba de hacer un ruido altamente molesto, agregándole que se movía más de lo que debería. Y no me refiero a moverse más rápido o con más facilidad, sino temblando o hacia los lados. Quizás sólo era a causa del peso, pues era un auto pequeño y si teníamos en cuenta el ligero peso extra de Cartman... Bien, actualmente no está tan gordo, no exageraré. Sin embargo sigue pesando como dos de nosotros juntos, eso jamás cambiaría.

Tuve suerte de quedarme dormido después de quince o veinte minutos de camino.

En cuanto al departamento, también resultó ser un desastre. La ubicación ni siquiera era buena. Debíamos tomar dos autobuses para llegar a la universidad, y no había demasiados sitios al rededor, exceptuando un pequeño parque situado al frente. Paredes manchadas y cosas rotas o en mal estado, en resumen. Lo único bueno era la ventana que se encontraba justo al lado de la cama, dando como vista a los árboles del parque.

—Kenny, parece que has olvidado las llaves. Vamos, te acompaño por ellas. —Stan jaló del brazo a Kenny, sin embargo, este opuso algo de resistencia como si le indicara algo malo el comportamiento de mi amigo. No estaba tan equivocado, a decir verdad. Se notaba que Stan estaba molesto por lo que pasó antes.

—Eh... Pero si las llaves están—

No, las has olvidado, acompáñame. —Antes de que alguno pudiera decir otra cosa, Stan ya había llevado a Kenny dentro, cerrando la puerta detrás de sí con un portazo.

Unos segundos de silencio y-

—Tú... ¡Maldito bastardo hijo de puta, traidor! —Los reclamos y quejas no tardaron en escucharse. No me extrañaría que incluso los vecinos supieran lo que sucedía con nuestras vidas. Con las paredes viejas, pareciendo de cartón o algún material no-resistente, sería de esperarse.

Me imagino un poco de qué va su discusión. O más bien, no me imagino, lo sé. No es que me guste espiar a las personas durante conversaciones privadas o algo por el estilo, sólo se dio, y no pude evitar prestar atención a ciertas cosas que me inquietaron, digamos; un poco.

"—He dicho una muy pequeña atracción. No confundas las cosas.

—De acuerdo, supongamos que es como tú lo dices. Entonces, ¿Qué es lo que buscas exactamente con Kyle, Stan?

—Yo... N-no lo sé, Ken."

Fue todo. Nada grave a simple vista, pero yendo enserio, a quién engaño, mierda. No sé por cuanto tiempo estuvieron hablando de eso, debido a que me quedé dormido durante el camino. Lo que escuché fue sólo eso, aunque mi curiosidad me dice que me hubiera gustado saber más a pesar de que al final terminaría inquietándome aún más. Para empeorarlo, el sueño que había tenido no ayudaba en lo más mínimo. Dicho sin tantas explicaciones ni detalles, básicamente yo besaba a Stan en un cuarto a oscuras (no pregunten por qué a oscuras), y él... Él correspondía. Tampoco es que me desagradara algo así, en realidad, algo que los demás no saben es que ya nos hemos besado.

—¡Lo siento, no ha sido mi intención! ¡Pero dios, admite que fue muy gracioso! ¡Mphhmm!

—¡No lo fue, carajo! —Sus voces se distinguían claramente a pesar de que en mi cabeza sonaban a algo lejano debido a mis pensamientos.

Ah, sí, en lo que estaba, claro.

Fue durante el preescolar, en medio de un juego de 'la casita'. No quiere decir que yo hiciera el papel de mamá. Ni pensarlo. Francamente no recuerdo con claridad, fue hace demasiados años. Con nuestra lógica infantil, decidimos imitar lo que observábamos de nuestros padres. Sí, mi primer beso fue con Stan, en preescolar y en una casita, sin siquiera darnos cuenta de lo que hacíamos o su significado. Por lo menos puedo decir que no compré mi primer beso, como en el caso de Butters.

Stan nunca lo mencionó después ni yo tampoco. Tal vez lo haya olvidado, no lo sé, aunque prefiero creer que aún recuerda nuestros juegos. Para los demás mi primer beso fue con Bebe y el de Stan con Wendy. Así, si alguien preguntaba, no sonaría tan... Extraño.

Me pregunto por qué nunca olvidé eso, siendo algo tan irrelevante como muchos otros hechos que han pasado desapercibidos.

Volviendo al grano, me refería a esto. No debería de inquietarme tanto sólo por algo como un sueño y las palabras que pude alcanzar a escuchar al despertarme... En el hombro de Stan. Maravilloso, Kyle, maravilloso.

Creo que le estoy dando demasiada importancia a algo que no debería. Quisiera actuar de la misma forma en la que lo hice en preescolar. Esto es; no hacer nada, dejar de preocuparme por algo tan insignificante.

Stan puede ser despistado a veces, sin embargo en este caso habría que estar ciego para que no se diese cuenta de que lo he estado evitando. Por lo menos no me habrá tocado dormir con él, aunque, después de lo que dijo Kenny y la razón por la cuál ellos dos estaban discutiendo... Joder, sonaré como Tweek, pero definitivamente sería mucha presión.

No es algo que se pueda tomar a la ligera. Stan prácticamente ha acabado confesando que se siente atraído hacia mí, y diría que es malo, porque lo es, pero incluso yo mismo me he cansado de repetir la misma frase una y otra vez cuando aparece este tema. Si antes todo esto ya era demasiado extraño, ahora se ha salido de control. ¿Qué se supone que haga? Si él espera que vaya corriendo a sus brazos como una jodida princesa, se puede ir al carajo, porque eso no pasará.

Está bien, veamos. Me gustan los chicos y últimamente he estado teniendo pensamientos o sueños extraños en los que siempre aparece Stan. ¡Pero eso no significa que me lance hacia él! Eso es lo último que haría, sin contar que este tipo de cosas son las que precisamente joden todo. Absolutamente todo. La poca amistad que parece quedarnos se acabaría, nada volvería a ser como antes por más que lo intentáramos. Incluso ahora, antes de que suceda cualquier cosa, ya ha comenzado a irse al carajo nuestra convivencia de 'Súper mejores amigos'. Un claro ejemplo fueron las palabras que alcancé a escuchar de mis amigos.

En cualquier otra situación normal, donde Stan se sintiera atraído por una chica, recurriría a mí para contarme las cosas, no a Kenny. Siempre he sido yo el que lo aconseja, lo escucha o consuela. Ahora que esto comience a cambiar por las hormonas o sea cual sea la extraña razón del demonio, no me simpatiza para nada. Espero que sea eso lo que suceda, una atracción que se dio debido a la curiosidad por experimentar nuevas cosas. Y si así fue... ¿Por qué yo? ¿Por qué no otro chico, con tantos que hay? Joder Stan, justamente tenías que fijarte en mí.

Por eso debo dejar de comportarme como un crío y trataré de no inquietarme tanto al hablar con él. Se supone que yo ni siquiera tengo idea de lo que sucede, y así debe seguir siendo, a menos que a Stan se le ocurra la idea de decir lo que piensa... Ahí es cuando todo se irá a la mierda de forma oficial.

—Entonces, ¿Qué tal va todo Kahl? —Cartman me miró con una sonrisa burlona, con una mueca de querer aguantarse la risa. Me irritó su gesto, aunque agradezco el que me haya sacado de mis (tal vez) apresuradas suposiciones.

—No jodas culón. —Respondí más por costumbre que por otra cosa. Ciertamente con Cartman mi autocontrol y buenos modales se iban al carajo. Tampoco me gustaría comenzar una absurda pelea por algo que no viene al caso.

—Vaya, no es para tanto... Sólo iba a decirte que lo que sucedió ahí fue... Eh... Curioso. Y lo que está sucediendo allá adentro... Ni se diga. —Soltó una irritante risa típica en él cuando se burlaba de alguien más. Me llevé las manos a las sienes, no podía dejar que algo como eso me irritara.

El ruido de la pared y los murmullos de Kenny en forma de queja a lo que sea que Stan esté haciendo, tampoco ayudaba demasiado.

—Que gracioso, ¿No? Cuando yo le decía a Marsh "marica" no lo decía como tal, pero ahora resulta que ya tenemos a dos en el grupo. No me sorprende, su gran amor por los animales, la paz, cancioncitas gays y esas mariconadas jamás me pareció normal... —Volvió a reír, mientras se llevaba una mano a la barbilla como si analizara algo. Es todo, no puedo más.

—A Stan le gustan las chicas, ¿O acaso ves que yo sea una? ¿No? ¡Entonces cierra la puta boca y no jodas más!

—Pff... Ojalá el hippie logre sacarte esa arena en la vagina que tienes... —Murmuró. Yo le lancé una mirada fulminante y me interrumpió antes de que pudiera hablar. —Escúchame bien porque sólo lo diré una vez. Que a Marsh le gusten las chicas no significa nada, deja de comportarte como una puta chiquilla adolescente con el periodo sólo por eso. Es que aquí sólo yo me doy cuenta de estas cosas... Diría más, pero todo esto es tan divertido que no quiero arruinar el espectáculo que se armará. Deja de ser tan judío y observa más a tu 'mejor amigo'.

¿Acaso ese fue Cartman intentando darme un consejo? Alguien que me despierte de mi sueño, por favor.

—...Ahora, si no te molesta, me debes veinte dólares por la sesión de terapia emocional.

Ah, no, esperen, sólo fue Cartman comportándose como... Cartman. Y creyendo que sabe más de la cuenta. Tal vez no esté al corriente de todo, y en parte me alegro por eso. Lo que no sabe es que sé algunas de las cosas que Stan le ha contado a Kenny.

—¿Terapia emocional...? No sabía que ahora también se tenía que pagar por la mierda que dicen los demás...

Él estaba a punto de contestar cuando la puerta emitió un chirrido molesto, dejando salir a nuestros amigos. Stan sonreía mientras Kenny fingía una sonrisa, y Cartman no perdió tiempo para soltar una carcajada mientras que yo sólo observaba. ¿Es que Stan no puede dejar de ser tan claro como un libro abierto? ¿Y así es que quiero comportarme normal frente a él? De acuerdo, quizás todo esto sea más difícil de lo que creí, maldito sea mi mejor amigo.

—E-entonces, ahora que tenemos las llaves... ¿Nos vamos, verdad? —Kenny siguió fingiendo sonreír cuando en realidad fulminaba con la mirada de manera 'disimulada' a Stan, quien fingía no darse cuenta y observaba hacia otro lado. Más precisamente, hacia donde yo me encontraba.

Estoy seguro de que estos días serán eternos.


—¿Entonces está diciendo que los exámenes ya se realizaron? ¡No me joda! ¿¡Vinimos hasta acá para nada!? —Un enojado Cartman discutía con la secretaria del lugar.

Nosotros tenemos la peor suerte del mundo entero. ¿Ya lo he dicho antes?

—Oh por favor, ¿Estás de coña, verdad? —Intervino Kenny.

Todo estaba saliendo mal. Nada resultó ser como lo esperábamos. Primero el automóvil, después el departamento y ahora nos anuncian que los exámenes de admisión ya se llevaron a cabo. ¿Acaso puede suceder algo peor?

—Miren, tuvimos un fallo en el sistema y se han publicado incorrectamente las fechas. Pero no hay de qué preocuparse, se ha decidido que habrá otra ronda para la presentación del examen. Con la diferencia que tendrán que mandar los requisitos por correo, escaneando los papeles que se les piden. Luego de unos días se les enviará la confirmación, junto a una ficha que deben imprimir y presentarla el día de la prueba. —La mujer sonrió amablemente, extendiendo unas tarjetas que tomamos donde estaba la información que necesitábamos. Al parecer ya ha tratado con otras personas molestas por el mismo asunto.

Por lo menos no tendríamos que esperar otro año, mas eso no quita que hayamos venido para nada. Sólo para tensiones y situaciones extrañas como lo que sucedió cuando llegamos.

—Me rompes las bolas, puta. —Cartman sacó el dedo medio y sin importarle a ninguno en lo más mínimo la cara escandalizada de la secretaria, salimos hacia el estacionamiento.

Dentro del coche, acomodados de la manera ya habitual, formulándose un silencio de varios segundos en el que los cuatro lo único que hicimos fue mirar al frente. Se podía notar un olor a tabaco y cerveza mezclado con humedad. La humedad por el clima, lo demás, quién sabe de dónde habrá salido, porque, que yo sepa, Kenny no había traído bebidas ni cigarros. Él y Stan eran quienes tenían la mala costumbre de beber. A pesar de que contábamos con sólo 18 años, nadie respetaba la ley de no poder beber o fumar hasta los veintiún años.

—¿Y ahora qué? —Preguntó Stan, formulando la pregunta que todos nos hacíamos mentalmente.

—Esto es un asco. ¿Qué mierda les pasa con eso de equivocarse? —Solté. También estaba molesto. Me había preparado desde meses atrás estudiando lo más posible, y ahora teníamos que esperar más tiempo.

—Ya, pero por lo menos... Por lo menos tenemos más tiempo para ir por ahí a recorrer la ciudad o algo... —El único que intentaba ser positivo era Kenny. Supongo que después de convencernos en venir, debe sentirse mal que el viaje no resultó como lo habíamos esperado. Cartman parecía ser el más molesto, y no por el asunto del examen. Sino porque gastó dinero al acceder en acompañarnos.

—De momento podrías comenzar con prender el estúpido coche, Kinny.

—Es lo que hacía, culón.

—Hey, uh, que mala suerte lo del examen, ¿No? —Sé que Stan trataba de llamar mi atención para saber si estoy molesto o le evito por alguna razón. Es por eso que haré todo lo contrario, y actuaré como normalmente lo hago. Pero tampoco es tonto, y recordará mi actitud inquieta que mostré después de bajar del automóvil. Si tengo un poco de suerte, creerá que sólo fue por alguna tontería del momento.

—Sí. Pero de momento, lo único que quisiera es comer algo. No desayuné por las prisas, y al llegar me sentí mareado. —La excusa perfecta en la circunstancias perfectas. No sería raro que me inquietara por un mareo. Mi mejor amigo sabe a la perfección que mi salud no es buena, y no está mal usar eso a mi favor de vez en cuando.

—Ya veo, ¿por eso lucías tan... uh... nervioso? —Me preguntó, volteando a verme ignorando la discusión que se desarrollaba en la parte del frente, con Kenny y Cartman sin decidir a qué lugar iríamos a almorzar. Por lo que alcanzaba a escuchar, no se decidían si a KFC o a alguna cafetería cercana, a esas que suelen acudir los universitarios.

Asentí y sonrió. No tardé en devolverle la sonrisa, a pesar de que estaba muriendo por dentro. Lo mío no es actuar. Es una suerte que Stan sea despistado y logre confiar tan fácilmente en mí. Suena mal, pero no soy tan buena persona como aparento, aunque lo intento, no es fácil.

Lo correcto aquí sería decirle la verdad. Soltarlo todo. Sin embargo preferí optar por el camino fácil, que es fingir que nada pasa y meterme en mi papel de buen amigo. Sí, en realidad soy un pésimo amigo, no me sorprendería que en cualquier momento Stan decidiera alejarse de mí.


Siempre he odiado las señas o indirectas de los amigos hacia otro que aparentemente no sabe del tema. Ahora, con lo peculiar del almuerzo, aún más. No es porque haya escuchado una pequeña parte de la conversación entre Stan y Kenny, sino porque son más claros que el agua. Lo que me jode es el que crean que yo no noto nada, cuando no son para nada discretos. Es horrible que este tipo de cosas se den entre amigos.

Terminamos comiendo en una cafetería cerca de 16th Street Mall. Kenny ganó la discusión acerca del lugar al que iríamos a almorzar, convenciendo a Cartman del que no podríamos gastar demasiado dinero en comida rápida. El lugar no estaba mal, uno de esos lugares que tienen un leve aspecto inglés, con sillas al aire libre, ambiente "acogedor" y mucho, mucho olor a café. Nos sentamos en una mesa del fondo porque las demás se encontraban ocupadas. Frente a nosotros había unas universitarias a las que Kenny les echaba el ojo, y al costado algunas macetas con plantas. El único detalle es que la comida no era tan buena. Ninguno llevaba demasiado dinero encima, ni siquiera Cartman, por lo que no podíamos ir a comer a donde nos gustaría.

Stan se la ha pasado intentando tener algún pequeño roce conmigo, como tocar el servilletero a la vez o toques "amistosos", mientras Kenny le lanza miradas divertidas y Cartman sólo rueda los ojos, increíblemente, sin comentar nada al respecto. Quien diría que incluso el gordo puede ser discreto algunas veces. Mas que ser discreto, creo que es así porque se divierte observando nuestro patético comportamiento.

Lo que más me molesta es que mi supuesto mejor amigo no intenta disimular ni un poco. Tampoco es que se inquiete, sonroje o actúe como si le diera vergüenza. ¿Por qué me molesta eso? La única cosa que significa es que tenía razón al decir que sólo era una pequeña atracción. Puedo decir con seguridad que le conozco lo suficiente, y sé cómo actúa cuando hay algo más. He podido presenciarlo antes, y no es el caso.

Debería de ser bueno saber que no se trata de algo más allá. Y no obstante se produjo el efecto contrario, estoy molesto con Stan cuando ni siquiera tengo una razón para estarlo.

Moví un poco lo que quedaba de mi comida ante la mirada de mis amigos sobre mí. ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? ¿Qué he hecho mal? Es demasiado difícil pretender que todo es normal cuando por dentro siento que explotaré de rabia.

Ya ni siquiera sé con exactitud por cuál de todas las cosas que he escuchado, visto, o percatado estoy molesto.

—Voy al baño. —Me levanté.

—Yo también. —Miré a Stan con una ceja en alto mientras Kenny y Cartman intercambiaron una mirada rápida.

Oh por favor, basta de eso.

¿Quieren dejar de hacer eso? —Fulminé con la mirada a los tres. No me hace ninguna gracia todas esas miradas e indirectas que al final siempre se convierten en "indirectas muy directas". Kenny hizo un gesto con las manos restándole importancia a mi petición, y Cartman se encogió de hombros con mirada divertida. A ellos podrá hacerles gracia, porque no están en una situación parecida. En cambio, visto desde mi perspectiva, sólo resulta irritante.

No entiendo como pueden ver tan normal que uno de nosotros sienta atracción hacia otro de nuestro mismo círculo. No recuerdo mi vida antes de que apareciera Stan, éramos bebés cuando nos conocimos, debido a la amistad que mantenían Sharon y mi madre. Resulta extraño pensar que, después de tanto tiempo conviviendo, apenas comiencen a darse este tipo de sucesos.

—¿De qué hablas? Creo que comienzas a delirar, Kenny y yo hablábamos de la tipa con blusa roja que está atrás, parece puta, pero está buena.

Una chica del grupo de universitarias que se encontraba sentada cerca de nosotros, miró a Cartman con expresión indignada, y después de sacarle el dedo medio se volvió hacia las que probablemente eran sus amigas. Sin que le chica se diera cuenta, el culón le devolvió el gesto.

—Te recuerdo que tienes novia, gordo. —Le miré con el ceño fruncido desde arriba, olvidándome de que mi destino eran los baños.

—Bah, claro, tú nunca lo entenderías, eres demasiado aburrido y te gustan los chicos. Ya lo había olvidado, no hay remedio.

—¡Eso es mentira! Yo puedo decir cosas como esas si se me da la gana. Eh, por ejemplo... Veamos... ¡El mesero de ahí, tiene buen culo! —Señalé a un chico joven que sostenía una bandeja con bebidas, y lo que pasó a continuación, fue de todo; menos agradable.

Todas las personas de la cafetería me observaban. Todas. Debido a que seguía encontrándome de pie, llamaba más la atención de la gente. Mierda. Mierda, mierda, mierda y más mierda.

—Mamá, ¿Qué significa 'culo'? —Un niño de no más de cinco años sentado en una mesa cercana miraba a su madre con expresión curiosa, y ésta no tardó en dirigirme una mirada fulminante.

—Nada, cariño. Ese chico tendrá problemas mentales o algo. —El niño asintió y siguió comiendo, mientras la señora movía la cabeza de un lado a otro con desaprobación. ¿Qué? ¿Acaso estas personas nunca habían escuchado a un chico decir que otro tiene un buen trasero? ¡Ni que fuera para tanto! ¿Verdad?

Unos muy incómodos segundos después, las personas retomaron las actividades que hacían antes. Volví a sentarme con rapidez en mi asiento, olvidándome por completo de ir a los baños. Coloqué las manos sobre mi cara y la golpeé con la mesa.

Cartman y Kenny soltaron una estruendosa carcajada que logró avergonzarme más de lo que ya estaba.

—¡Oh dios! —Cartman sguió riendo. —¡E-eso fue tan...! —Y no paraba de reír. —Re... Retiro lo dicho, ¡No eres tan aburrido! —No se detenía, apenas y alcanzaba a tomar aire en cada frase que decía debido a su risa. — ¡Pero sí que sabes como ponerte en ridículo! -Mi cara probablemente estaba más roja que mi cabello. Mientras Cartman seguía riendo, por mi parte no paré de golpearme la cabeza contra la mesa. —¡Moriré, enserio moriré, chicos! —Dios unos golpes con la mano en la mesa y al destaparme la cara pude ver que Kenny nos observaba con diversión, igualmente riendo, pero no de forma escandalosa como Cartman.

Stan no había dicho ni comentado nada al respecto. Sólo tenía una mueca en la cara que podría ser una sonrisa torcida, aunque en realidad parecía más molesto que entretenido. Eso es extraño. Se supone que quien debería estar más enojado aquí, soy yo. Y lo estoy, pero Stan luce... Ya lo he dicho, extraño.

Cartman tomó aire varias veces hasta que finalmente dejó de reír. Soltó un suspiro y se limpió unas cuantas lágrimas que se le habían formado en los ojos. Le miré severamente, pero él ni se inmuto. Una palabra: irritante.

—Gracioso, ¿Eh...? Espero que rías de la misma manera cuando Patty escuche como le hablas a ella o a las demás chicas. —Me crucé de brazos y conseguí lo que buscaba. La sonrisa de su rostro se borró, sin embargo tampoco se molestó. Sólo levantó una ceja y, seguido, soltó una risa sarcástica. Por Moisés, como le odio.

¿Y crees que me importa lo que piense esa puta? —Esta vez, fue él quien se cruzó de brazos.

Kenny nos lanzó una mirada rápida a ambos, imaginándose que se avecinaba una pelea. En realidad, estaba en lo correcto. Lo he dicho antes, con Cartman mi autocontrol se va al carajo. No puedo ser la persona amable que soy con los demás. Aunque quizás 'amable' tampoco sea la palabra, ese es el punto.

—¿Encima la llamas así? ¡Pero claro! Había olvidado que tú te mueres por Wendy y no por Patty, pero eres tan cobarde que jamás se lo dirás, ¿Verdad?

—Oh mierda. —Murmuró Kenny, golpeándose la frente.

—¡No metas a esa puta en esto! ¿¡Tú qué sabes, pelirrojo de mierda!? —Se levantó de su silla poniendo ambas manos sobre la mesa, y por instinto reaccioné de la misma manera, colocándome en la misma posición antes de responderle.

—¿Que si qué sé? ¡Sé que tú tienes toda la libertad de reírte de cualquier cosa que no te involucre, pero cuando se meten en tus asuntos eres un mierda!

Stan se apretó el puente de la nariz y Kenny ya se levantaba para tratar de calmar a Cartman, quien estaba hecho una furia.

—¡Nadie se ha metido en tus asuntos! ¿¡O he mencionado tus jodidos problemas, acaso!? ¡Si alguien de aquí es una mierda eres tú, Kahl! —Stan se levantó y Kenny tomó a Cartman por detrás, mientras este forcejeaba un poco. Para entonces, ya teníamos nuevamente la mirada de varias personas sobre nosotras, incluido el personal del lugar.

—¿Yo, una mierda? —Solté una risa sarcástica ignorando a Kenny, quien se encontraba diciendo "basta" desde hacía rato.

Quizás el gordo tiene razón, probablemente yo soy aún más mierda que él. Pues, a pesar de todo, él no ha mencionado para nada el asunto de Stan, y si hablamos de quién ha atacado, más, soy yo. Porque Cartman sabe mucho más de lo que aparenta, y no ha utilizado esa información a su favor.

—Disculpen, tenemos varias quejas de clientes por el escándalo que han hecho. Les pedimos que se retiren, si no es mucha molestia. —Uno de los meseros(por fortuna, no al que señalé anteriormente) llegó para sacarnos del lugar. ¿Así o más mal terminaron las cosas? De todas formas, no sería la primera vez que nos hacen retirarnos de un lugar. Pero jamás había sucedido de esta forma.

—Lo sentimos, ya nos íbamos. —Respondió Kenny, quien tenía su mano sobre el hombro de Cartman.

Stan pagó la cuenta y comenzamos a caminar hacia el auto envueltos en un silencio sepulcral.

¿Qué si odio a Cartman? Sí. ¿Qué si no lo soporto? No, nadie lo soporta. ¿Qué si es un hijo de puta? Sí, literalmente. ¿Qué si aún así es mi amigo? ...La respuesta es sí, a pesar de todo. Él también ha hecho cosas que no debería, cruzando el límite de insultos impuesto por nosotros mismos. En resumen, ambos hemos cometido errores, desde niños ha sido así. Como la ocasión del VIH, o cuando quería encerrarme en un congelador. Podría seguir así durante días y días, recordando las veces donde nos hemos equivocado. Porque son incontables. Esta vez, fue mi error. Lo reconozco, ¿está bien?

—No sé ustedes, pero yo no quiero volver al departamento hasta que sea totalmente necesario, quiero decir, por la noche. —Comentó Kenny, en un intento por romper el silencio.

—En Denver se pueden hacer muchas cosas... Si eres mayor de edad. —Agregó Stan.

—De no saber que Kyle se opondrá, les diría que nos coláramos a algún bar o—

—No. —Interrumpí a Kenny, cerrando los ojos con irritación.

—Conozco un sitio de videojuegos que no es muy caro. ¿Vamos?

Increíblemente, fue Cartman quien propuso eso. Nadie se opuso. Porque era buena idea, y quizás a ninguno de nosotros se nos hubiera ocurrido.


Pasamos toda la tarde en el local de videojuegos. Es una buena manera de perder el tiempo en una ciudad que no conoces y sin mucho dinero. En cuanto a Cartman no pasó a mayores. Era lo bueno de nosotros, a los cinco minutos podíamos estar como si nada hubiera pasado. Lo agradezco bastante, ya he tenido suficiente con Stan como para tener más problemas.

Nos dirigíamos a una tienda local para comprar sándwiches de cenar, caminando por una avenida bastante transitada. Como era de noche la mayoría de las tiendas estaban iluminadas con carteles llenos de luces llamativas y adornos fluorescentes. Es lo que tenían las ciudades grandes, muchas tiendas con demasiados adornos con la intención de que los turistas se interesaran por alguna y entraran. Kenny comentaba a Cartman algo que vio en una revista porno, mientras Stan y yo nos manteníamos en silencio observando las vitrinas de los locales. Gracias al cielo no era uno de esos silencios incómodos, era más bien, casi como- agradable.

Se hubiera mantenido de esa manera de no ser porque, justo antes de entrar al establecimiento, tropecé con una chica provocando que me quedara atrás, y causando que unos cuantos libros se le cayeran de las manos.

—Lo siento. —Me detuve para agacharme y devolvérselos, pero cuando pude verle bien la cara... — ¿Re... Rebecca Cotswolds? —Abrí los ojos más de lo que debería al verla. Rebecca es probablemente la chica más linda que he visto en toda mi vida, y que me gusten los chicos no cambia ese hecho.

—¿Kyle Broflovski? ¡Que gusto verte! —Me abrazó mientras mis amigos nos observaban unos cuantos metros más adelante.

Stan tenía fruncido el ceño. Pequeño gran detalle.

—¿Qué haces en Denver? Ha sido una sorpresa encontrarte... —Pregunté, deshaciendo el abrazo y entregándole los libros.

—Estudio en la universidad de aquí, nos mudamos después del incidente de la primaria... —Sonrió nerviosamente y asentí. Como olvidar eso... Tampoco era sorpresa que ya fuera universitaria, seguramente se ha adelantado uno o dos años. Siempre fue muy lista. Por lo que veo eso no ha cambiado. -¿A ti qué te trae por aquí?

—Vine con mis amigos para el asunto del examen de admisión. Pero han cambiado las fechas.

—Ah, cierto, ya había escuchado algo al respecto... Bien, espero verte en el campus el próximo año, te aseguro que quedarás encantado. Los profesores son muy buenos y las materias interesantes. —Lo único que ha cambiado de ella es su sonrisa. Antes no sonreía mucho y era muy nerviosa. Físicamente luce muy parecida. Con el mismo peinado y el mismo estilo de su ropa.

—Ha sido un gusto verte de nuevo, Rebecca, pero mis amigos me esperan. —Señalé a los tres con el dedo índice y ella volteó a verlos, saludándoles con la malo. Sólo Kenny le devolvió el saludo.

—Claro, para mí igual. Entonces... Nos vemos. —Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla, para después comenzar a caminar nuevamente, despidiéndose por última vez con el brazo. Una vez le devolví el gesto, me encaminé hacia los demás.

—¿Qué te ha dicho? —Soltó Stan. Creo que comienzo a imaginar cosas, porque, o es idea mía o suena molesto.

—Me saludó. —Me encogí de hombros restándole importancia, sin embargo, Stan soltó un bufido. Sí, está molesto. Pero es una estupidez, ¿Qué le sucede?

—Hey, culón, acompáñame a ver esa tienda de ahí.

—¡Oye! pero—

Kenny arrastró a Cartman a una tienda, dejándonos a Stan y a mí solos. ¿Por qué ha hecho eso? Joder, esto no terminará bien.

—Lucías muy feliz cuando te besó... —Murmuró.

—¿Y eso qué? Además, ha sido en la mejilla. —Comenzaba a enfadarme enserio. ¿Estaba enfadado sólo por eso? ¿Pero qué cosas pasan por su cabeza?

—Amigo... Te recuerdo que a ti te gustan los chicos. Tienes eso claro, ¿No? Una chica no puede ir por ahí cambiando lo que eres. —Ahora sí me he enfadado. ¿Por eso era? Maldita sea, juro que tengo ganas de golpearle.

—Stan, ¿A ti qué mierda te importa con quien vaya por ahí? Te recuerdo que es cosa mía.

—¡Sólo me preocupo porque eres mi mejor amigo! -Se defendió (pésimamente) ,comenzando a subir la voz.

—Eso no es preocupación, se llama actuar como crío. A mí me gustan los chicos, ¿vale? -Le repetí la última frase de forma pausada y clara, con un leve toque de irritación.

—¿Ahora estoy actuando como crío? ¡Pero si he visto como te ha coqueteado! Es lo que digo, no puedes ir por ahí tratando de cambiar lo que tú eres...

—Mira, ya me harté de esta conversación. Ella sólo me ha saludado y es todo, ¿qué parte de "me gustan los chicos" no has entendido?

—Espera, tienes razón... Después de lo que pasó en la cafetería, lo que le has gritado a ese mesero... Sí, creo que lo tengo claro. —A pesar de lo que dijo, seguía sonando enfadado y eso me jodía.

—¿Quieres dejar te hacer eso? No es asunto tuyo a quién le miro el trasero o quién me saluda. Suficiente he tenido contigo, Stan. No es culpa mía que cuando dijera mis preferencias estuvieras ocupado mensajeándote con Wendy. —No pude evitarlo, tenía ganas de soltar eso desde hacía mucho tiempo. Si me hubiera escuchado en aquella ocasión ahora no pensaría que las chicas pueden "cambiarme ideas" o cosas por el estilo. Porque es absurdo.

—Oh no, espera, a Wendy no la metas en esto. ¡Te he dicho que sólo me preocupo por ti!

—Pues deja de actuar así, porque parece que se tratara de otra cosa, Stan. ¿Quieres? —Le lancé una mirada enojada antes de dirigirme hacia donde Kenny se llevó a Cartman, dejándolo atrás.

Me irrita que piense que sólo por Rebecca cambiaría algo que ya tengo claro. Me irrita que cuando justamente mencioné eso, él estaba hablando con Wendy. Me irrita que se haya puesto claramente celoso por algo así, cuando le ha dicho a Kenny que sólo era una jodida atracción. Me irrita que yo también me haya puesto celoso de Wendy.

Si hay una sola cosa que tengo clara, es que terminé confundiéndome más que antes.

Maldita sea.


No hablé con Stan en ningún otro momento. Le evité a propósito durante toda la noche y él lo sabía, es por eso que tampoco hizo ningún esfuerzo por tratar de hablarme. Otro punto que agregar a la lista de cosas que me irritan, supongo.

Miré el reloj de mi celular. Eran las tres A.M y no podía ni pegar ojo. Suspiré pesadamente, maldiciendo no tener más espacio en la cama. Al haberme tocado con Cartman tenía menos sitio del que debería. Sus ronquidos tampoco me ayudaban mucho a dormir.

Traté de acomodarme nuevamente, buscando una posición adecuada para conciliar el sueño. Aunque, en vez de eso, lo único que conseguí fue caer de la cama. Arriba de Stan. Mierda. "¿Cuántas veces habré dicho ya esa palabra en el día?"

Él me observó confundido, seguramente preguntándose qué estaba haciendo arriba de él.

—Perdón. —Murmuré. —Me caí porque casi no hay espacio ahí arriba.

—¿Quieres un sitio aquí abajo? —Propuso, dirigiéndome la palabra por primera vez en varias horas.

—Si no es mucha molestia...

Se hizo a un lado dejándome un sitio lo suficientemente grande como para poder sentarme, y al encontrarme inevitablemente con sus ojos, maldije no poder desviar la mirada. Eran de un azul demasiado intenso, de un tono que no lo había visto en ninguna otra persona antes. Su rostro se podía apreciar debido a la tenue luz de la luna que se filtraba por la ventana, dándole a su piel un tono claro y suave, combinando con su cabello completamente negro.

—¿Tampoco podías dormir? —Preguntó.

—No, Cartman no me ha dejado dormir en toda la noche... —Suspiré. Él se incorporó para sentarse al lado de mí, observándome fijamente.

—Kyle... Yo... Lo siento. Tenías razón, no debí comportarme como un crío. —Murmuró, en un tono tan angustioso que a cualquiera se le haría imposible no perdonarle.

—Pero te has comportado como uno. No es agradable oír lo que tú has dicho viniendo de tu mejor amigo.

—Lo sé, y lo siento. En realidad lo siento. Prometo que no volverá a ocurrir, ¿Sí?

—...Ya, de acuerdo.

A pesar de que me reprimí mentalmente por haberlo perdonado tan fácilmente, alguien más que pudiera escuchar el tono suave y a la vez lastimero de su voz comprendería. Es imposible decirle que no.

—Gracias. —Sonrió, soltando un suspiro aliviado.

Nos quedamos en silencio por varios minutos, con sonido de fondo unos cuantos grillos, los ronquidos de Cartman y uno que otro murmuro de parte de Kenny. Stan fue quien rompió el silencio, carraspeando levemente para llamar mi atención. Cuando volteé a verle, él me miraba con una mirada que parecía tan cargada de tantas cosas. No supe descifrar qué, pero era demasiado intensa.

—¿Sabes...? Cuando tuviste fiebre ocurrió algo... —Su voz sonaba suave, era como un murmuro tímido casi inaudible, y a la vez claro para mis oídos.

—¿Qué? —Pregunté, arqueando una ceja con curiosidad. Tal vez podría obtener alguna respuesta a una de mis tantas dudas.

—Me besaste. —Lo dijo en un tono tan bajo que apenas alcancé a escuchar. Sin embargo, le entendí claramente.

—¿A qué te refieres? —Si antes estaba confundido, ahora lo estoy más que nunca. Mi cabeza daba miles de vueltas y sentía que el corazón se me saldría. No me extrañaría que me diera un paro cardíaco ahí mismo.

—Y... Sabes... Me gustó. —Siguió diciendo.

'Por favor que pare de hablar.'

—Stan... Seguramente lo has soñado, eso no ocurrió. —Me sorprende que mi voz sonara tan clara. Por dentro tenía ganas de que la tierra me tragara, ¿yo había hecho eso? ¿Por qué no me lo dijo antes?

Entonces recordé su nerviosismo inusual al preguntarle sobre los medicamentos. Joder, probablemente lo habré hecho delirando o algo así. La respiración comenzó a volvérseme irregular y maldecí a Stan por ello.

—No lo soñé, eso pasó. —Aseguró.

Entonces todo ocurrió demasiado lento. Stan se acercó lentamente mientras que yo no sabía como reaccionar. Sólo observaba sus ojos y ya ni siquiera le daba importancia a los latidos que golpeaban mi pecho. Sería una suerte que Stan no alcanzara a escucharlos, pues podría jurar que incluso Kenny podría oírlos. Inclinó su cabeza hacia la derecha y...

Y me besó. Stan me besó. De forma voluntaria.

No sabía qué hacer, en mi cabeza había una batalla entre dos partes de mí. La que me decía que me alejara, que eso estaba mal, y la otra, que quería corresponderle. Ganó la segunda. A los pocos segundos terminé cerrando los ojos y cediendo.

Imité sus movimientos esperando no hacerlo mal. Él colocó sus manos sobre mis hombros y yo me encontraba jugando con su cabello. Se sentía más suave de lo que creí. No tanto como el de una chica, pero más que el de un chico. Probablemente se deba a que en su casa compran champú para chicas. Lo que al inicio fue un contacto suave y apenas notorio, empezó a ser algo más desesperado. Sus manos dejaron mis hombros para comenzar a bajarlas por mis brazos y después por el torso.

Daba de vez en cuando leves supiros entrecortados que podrían hacerme perder la cordura. Tenía unos labios tan jodidamente besables, ¿Cómo es que nunca antes se nos ocurrió intentar esto?

Su cabello soltaba el mismo olor a moras que noté cuando tuve fiebre. Mordió levemente mi labio inferior, haciendo que-

Un momento.

"Joder, ¡Stan me está besando!"

Le aparté empujándolo hacia adelante. La parte de mi cabeza que había estado nublada reaccionó demasiado tarde. Pero el punto es que pude detenerlo.

Me miró con una mezcla entre sorpresa y confusión.

—Nosotros... No podemos.

Fue lo único que hice antes de acostarme dándole la espalda para intentar dormir, mientras a mi mente aún le costaba procesar lo que acababa de ocurrir, y el corazón seguía latiéndome de manera fuerte en el pecho. Una sensación de nervios, inquietud y nauseas extrañas me recorría el cuerpo junto con algunos escalofríos.

Traté de calmarme mientras escuchaba como Stan tenía arcadas en el baño. Donde vomitaba por mi culpa. "¿En qué momento se levantó al baño?"

Esto... Esto está mal.


*#*#

Por la mañana todo fue mucho más incómodo. No podía ni mirar a mi mejor amigo a la cara sin avergonzarme. Y déjenme decir una cosa: Yo no me avergüenzo tan fácilmente. Más mal no puede ir esto.

Recogimos nuestras cosas temprano para después sólo tomarlas e irnos, porque habíamos decidido recorrer un poco 16th Street Mall* antes de volver a South Park. Stan y yo traíamos unas ojeras que no ayudaban a nuestro aspecto, y demasiado sospechosas para nuestros amigos, quienes observaban nuestro comportamiento con curiosidad.

—Lo... Lo de anoche no debió ocurrir y no deberíamos mencionarlo, ¿de acuerdo? —Logré decirle en voz baja antes de que saliéramos.

—Bien... —Él aceptó mi petición a pesar de que en su voz había algo de decepción.

Al llegar me pareció un alivio salir a caminar un poco. Mi mente seguía en el mismo punto que antes; confundida. Sin embargo, caminar al aire libre y menteniendo distancia de Stan me ayudaba a calmarme.

En uno de los locales a los que entramos sonaba una de esas canciones con tono pegadizo. No pude evitar fijarme en una parte de la letra que llamó mi atención.

What's the problem? I don't know, well, maybe I'm in love, love
Think about it every time
I think about it, can't stop thinking about it

...La tranquilidad nunca dura demasiado. He comenzado a percatarme de pequeñas acciones que siempre he hecho, a las que nunca les había tomado importancia, no obstante ahora asustaban.

Como el mirar de reojo a Stan, la manera en la que arruga la nariz cuando estornuda, como le sonríe amablemente a las personas que lo atienden, como la luz del sol le llega a la cara de forma que frunce un poco el ceño pero hace que su piel y cabello se vean suaves, o incluso cuando bebe agua, la manera en la que se le escurre levemente por la barbilla y después la limpia con la mano.

—How much longer will it take to cure this, just to cure because I can't ignore it if it's love, love...~ —Cantaba Kenny, quien se encontraba cerca de mí. ¿Lo hace a propósito o qué le pasa?

—Kenny... Cállate. —Espeté, mirándole de mala gana.

—Ya, ya, lo siento... —Alzó las manos y siguió observando las cosas del lugar.

Makes me wanna turn around and face me
But I don't know nothing about love

La canción seguía sonando igual que antes, con su letra y tono pegadizo. Pero más allá de eso, lograba asustarme lo que decía.

Se supone que el beso de Stan tendría que haberme desagradado. Mas no lo hizo, todo lo contrario; me gustó. Porque quizás todo esto significa sólo una cosa. Una cosa que significaba algo muy malo, y sin embargo no había forma de revertirlo. Si tenía razón y eso ahí estaba, significaban malas noticias para mí, porque se trata de algo en lo cual no hay marcha atrás.

Come on, come on, turn a little faster
come on, come on,
the world will follow after
come on, come on,
because everybody's after love

Miré a Stan de reojo, quien se encontraba mirando de forma distraída un llavero, y suspiré.

Well, I didn't mean to do it,
but there's no escaping your love

Así que, por más que todo esto me asustara de sobremanera por su significado, aquí, en 16th Street Mall, en una tienda de souvenirs y con esa jodida canción sonando, estaba apunto de admitir algo que no tenía remedio, algo para lo que probablemente no estaba listo.


*16th Street Mall es una calle, avenida o como le digan en su país, muy famosa en Denver, llena de tiendas y donde la gente camina... Por si no sabían(?)

Como es importante lo que dice la canción (la razón del por qué Kyle se inquieta al escucharla) ,pongo la traducción...

"No sé cual es el problema
Bien, quizás esté enamorado
Pienso en ello todo el tiempo
Pienso en ello, no puedo parar de pensar en ello
¿Cuánto tiempo nos llevará remediar esto?
Sólo remediarlo, porque no puedo ignorarlo si esto es amor
Me hace desear volverme y hacer frente
pero no sé nada sobre el amor
Bien, no digo que lo haga
Pero no hay escapatoria a tu amor"

Casualmente yo la escuché hace poco igual en una tienda, y cuando la oí dije "Hey! queda para el capítulo!" XD Entonces la busqué y aquí está :v

Como vimos Kyle al parecer ya se ha dado cuenta de lo que sucede... Al principio tenía planeado que fuera Stan quien se diera cuenta primero, pero luego me dije "No, Stan es más despistado ._." Y así quedó. Si lo han notado, Kyle tampoco lo ha dicho directamente, sólo de forma indirecta. ¿Por qué? Porque me gusta más como queda así.(?)

En fin... Nos leemos luego.