Ah, me he tardado mucho pero pasaron mil y un cosas. Sin demasiado que agregar, aquí está el capítulo. Sólo una cosa. Se lo quiero dedicar a alguien en especial. Pía, o en fanfiction IneedMyFuckingCoffe, porque hace rato que fue su cumpleaños y hasta el día de hoy no he podido terminar con su fic especial de cumpleaños... Ah, lo siento, sabes que te adoro ;-; ...Pero lo terminaré. Lo prometo.
¡Y algo importante! Me preguntaron bastante si a este fic le agregaría Bunny. Pues bien, después de pensarlo un poquito-mucho-demasiado... Decidí que no. Amo el bunny, pero siento que este no es el fic más indicado para eso... Tengo mis razones, pero son extrañas(?) Como compensación por quienes querían, agregué una escena con Butters. Es muy pequeña y creo que ni siquiera podría considerar Bunny, pero igual quería agregarla...
Y... ¡Este capítulo está narrado por Kenny! Sin nada más, digo que los chicos son de Trey y Matt, pero la historia mía, claro.
*Huye antes de que le maten quienes querían el capítulo narrado desde el punto de vista de Stan o que hubiera Bunny*
*Capítulo 7: "Esto no es una clase de psicología"
Kenny
Desde que era niño he sido el que "sobra" en nuestro grupo de amigos. Alguien que podía morir, literalmente, y nadie lo tomaría enserio. ¿Tienen idea de lo doloroso que es tener que soportar diferentes tipos de muertes? Algunas más impactantes que otras, porque claro, existe de todo. ¡Y una mierda, aun así nunca le ha importado a nadie!
A pesar de esto, de alguna forma aprecio a los jodidos insensibles que se hacen llamar mis amigos. Porque sin mí no podrían vivir. No, no soy egocéntrico. Es la verdad y sólo la verdad.
Basta de tanta arrogancia. En la actualidad hago un cargo que es como la de una puta niñera o una madre soltera con tres críos que todavía no han madurado lo suficiente. Tener que soportarlos y escuchar las quejicas de todos (y sí, incluso de Cartman) a veces se vuelve algo molesto, puesto que yo también tengo mis propios problemas que puedo decir son mayores, pero al final de todo, no me quejo.
Es común que todos piensen sobre Stan y Kyle como las personas más maduras de nuestro grupo. Y sí, Kyle será todo un cerebrito, o Stan bastante racional la mayoría del tiempo... Pero a esos chicos les hace falta más madurez. No sé si sea la persona indicada para hablar de eso, porque distingo bien entre lo que está bien y mal, o cuál es la manera correcta de acuar dependiendo del caso, pero mi problema está en que no sigo los consejos que yo mismo le doy a mis amigos.
La madurez se gana de acuerdo a las experiencias, cayéndose para después levantarse, aprendiendo de los errores y la manera en la cual superaramos los problemas o diversas situaciones que se presentan en la vida.
Y nadie vendrá aquí a decirme que no he pasado por muchísimas circunstancias. Demasiadas, diría yo. He pasado por tanto que con el tiempo aprendí cosas que la mayoría deja pasar por alto, a pesar de ser algo esencial.
Como dije, aún así no suelo seguir mis propios consejos.
Quizás esa es la razón por la que los demás ven a Stan o Kyle como chicos maduros, porque yo, si bien puedo asegurar que tengo experiencia, me cuesta sacar el coraje suficiente como para enfrentarme a lo que se presenta delante de mí. Lo admito.
A veces creo que si soy tan buen amigo es sólo porque escuchar a otros es una buena forma de evadir lo propio. Te centras más en la otra persona y por unos instantes olvidas algunas de las cosas que te perturban. Además, soy grandioso dando consejos. ¡Y siempre lo he sido! ¿quién consoló a Stan cuando se encontraba llorando porque su mejor amigo podía morir? Yo, por supuesto.
Puedo decir que con quien más hablo respecto a lo que me sucede es con Stan. Quizás Kyle lo considerara algo así como una traición, pues él es quien acude a mí cuando su inseparable amigo no puede atenderle. La razón es bastante simple. Él te esucha (cuando algo no lo tiene inquieto, claro) y no es de juzgar por lo que haces. Cuando terminas de hablar, realmente se preocupa por ti, no es que lo haga por obligación. Las cosas las dice con el mayor tacto posible, al contrario de lo que sucede con Kyle y Cartman. Hablando de ellos...
Esos dos hijos de puta se parecen más de lo que las personas creen.
A lo que me refiero es, si acudiera con alguno de ellos a quejarme sus opiniones serían directas, quizás duras y la pura realidad. En cambio Stan sólo me diría lo que quiero escuchar, aunque en ese momento no fuera lo correcto, es lo que me hace sentir bien; me reconforta.
Tampoco es que me guste hablar con otros sobre mis propios problemas, al contrario de mis amigos o la mayoría de las personas, que parecen tener la necesidad de que una tercera persona opine sobre el asunto. Por mi parte prefiero resolver lo que me inquieta por mí mismo. Sé que podría estar equivocado, después de todo, casi todos dicen que es malo guardarse las emociones, pero que va.
Fuera de todo esto, puedo decir que en realidad me preocupan mis amigos. De niño decían que no solía hablar mucho, pero siempre los observaba. Al hacer eso me percataba de muchas de las cosas que sucedían a mi al rededor, y al mismo tiempo podía cuidarlos o algo así.
Las cosas en ese aspecto no cambiaron casi en lo absoluto.
Desde que Stan me contó sobre su atracción hacia nadie más ni nadie menos que Kyle, algo dentro de mí se removió. Como si indicara que las cosas a partir de entonces no serían fáciles. Eso no quiere decir que lo hayan sido. Como en todo grupo de amigos, hemos tenido nuestras discusiones, sí, y algunas bastante fuertes, pero jamás nada parecido a lo que, de alguna forma, ha empezado a formarse.
Como es de suponerse, aquí soy sólo el punto intermedio. Han pasado dos días desde que regresamos de nuestro intento fallido de viaje, y el inseparable dúo maravilla está actuando de forma incluso más extraña que antes. Digo antes porque esto es algo que se notó de a poco desde que entramos al instituto. Al principio Cartman y yo creíamos que era cualquier estupidez del momento, pero nos equivocamos. Ellos seguían comportándose de forma tan peculiar entre sí que fue inevitable para nosotros no sospechar que algo ocurría. Tal y como era de esperarse, ellos fingían que todo seguía igual, ignorando el hecho de que todo cambia.
Decir que Cartman ha estado al tanto de esto y aún así no se ha aprovechado no es extraño. Puede sonar una estupidez para alguien que no le conozca tan bien como yo, pero demonios, él es tremendamente astuto. Sabe bien cuándo actuar y cuándo no, sin embargo, sigue comportándose como la verga. Ninguno de nosotros se ha ido, sólo hemos tenido ligeros cambios, esos que se dan conforme pasan los años.
Stan sólo confirmó lo que Cartman y yo ya veníamos sospechando desde hacía tiempo atrás. Y el comportamiento inusual que han estado teniendo estos días significa que algo ocurrió en el viaje. No puedo decir con exactitud qué, pero puedo estar seguro de que algo sucedió. Sé que no debo indagar en el asunto porque ni siquiera es necesario. Si hay algo más de lo que estoy seguro, es que alguno de ellos, ya sea Stan o Kyle, vendrá a contármelo. Si ambos me lo contaran tampoco me sorprendería, en realidad sería bueno, pues me permitiría escuchar lo sucedido desde ambos puntos de vista.
Creo que mi trabajo como psicólogo acaba de comenzar de nuevo, oficialmente. Demonios, debería cobrar por los servicios, si lo hiciera, ya sería millonario.
Di un pequeño salto cuando Karen abrió la puerta de mi habitación, asomando la cabeza. No esperaba que ella apareciera en este momento.
—Kenny, te busca un amigo.
—Dile que voy en un momento. —Le respondí. Ella asintió, yéndose y dejando la puerta entreabierta.
No me molesté en preguntar de quién se trataba. Apostaría todas mis revistas playboy a que se trata de Kyle, o bien de Stan. Me acomodé el parka y salí de mi habitación pasando de largo a mis padres que veían la televisión mientras tomaban cerveza y discutían por alguna razón seguramente estúpida.
Karen estaba parada en la puerta junto a... ¿Cartman? ¿Qué mierda significa esto? Retiro lo dicho por claros motivos, no pienso cambiar mis revistas, pero... ¿Cómo es posible que me haya equivocado? O más importante todavía, ¿Qué es lo que está haciendo Cartman aquí? ¡El odia venir a mi casa!
Sólo lo hace cuando...
...
Oh no. Por favor, dios, has que no sea por lo que pienso que es.
Él me miraba sin decir nada, con un semblante que aparentaba ser indiferente, mas yo sabía que no era así. Ni cuando algo le es relevante está tan callado.
—¿Qué haces ahí parado, mierda? Si estoy aquí es por algo, joder, sal ya —Me jaló del brazo fuera del marco de la puerta. Después se dio media vuelta, y sin decir nada más me obligó a seguirlo.
Antes de que nos alejáramos más, volteé hacia mi casa y me despedí de Karen con un ademán, sonriéndole. Ella me devolvió el gesto de la misma forma, y con eso pude quedarme más tranquilo de haberla dejado sola. Técnicamente no se quedó sola por completo, pues Kevin y nuestros padres están en casa, pero su relación siempre ha sido más estrecha conmigo que con los demás miembros de nuestra familia.
...
Ahora que lo pienso, Cartman no ha soltado mi brazo desde que apareció en la puerta de mi casa. Y no lo hace hasta que llegamos al parque que se encuentra cerca, un lugar tranquilo donde no suele venir mucha gente. Todo esto es demasiado extraño. Conociendo a mi amigo, su lugar ideal para cualquier caso, sería un restaurante de comida rápida.
—¿A quién has asesinado esta vez, Cartman? Dime que por favor no has matado a Sheila y la has puesto en la comida de Kyle. —Intenté bromear, esperando que dijera algo, siendo que fue él quien en primer lugar me buscó.
Como un dato curioso para aquellos que piensen que Cartman es quien de mayor podría convertirse en un asesino... Déjenme decirles que están equivocados, ese sería yo.* ¿Suena extraño, no?
—Aún no, Kenny, aún no. —Soltó una risa sarcástica y después volteó hacia mí. —He terminado con Patty. —Agregó, de repente.
Ah, así que era sólo eso... Un momento, ¿¡Qué él qué!? Quiero decir, nosotros siempre le hemos molestado con que en realidad va detrás del culo de Wendy, pero jamás creímos que sería así, porque, es seguro, sé que Wendy ha tenido algo que ver en esto,
—¿¡Qué has hecho qué!? ¿Por qué? —Le pregunté, exigiéndole respuestas. Es probable que, de hecho, sea una de las pocas personas con el derecho suficiente como para exigirle algo. Eso lo gané gracias a mi título de mejor amigo.
—Me ha visto besándome con Wendy y se ha molestado. Fin de la historia. Ahora no hagas más preguntas y dime algo. —Él ya no me veía a los ojos. Desvió la mirada desde que confesó la razón por la cual me llamó. ¡Lo sabía!
¿Con que eso es lo que sucedía, he?
Aunque... Ahora comprendo lo que sucede. Dijo que él terminó con Patty, sin embargo puedo estar al cien por ciento seguro de que fue lo contrario. La chica terminó con él porque le molestó lo que vio. Tal vez, muy, muy en el fondo, Cartman se sienta culpable.
Lo que me extraña es el comportamiento de Wendy. Ella no es del tipo de personas que... Es decir, que simplemente se besa con alguien más, en especial si es con Eric Cartman, el chico que ha sido su enemigo desde preescolar, quien por más extraño que suene, tenía pareja.
Por eso lo mejor que pudo haber sucedido es que Wendy y Stan terminaran por su propia voluntad. Estaba claro que algo como esto sucedería. Incluso me atrevo a decir que se tardaron. A lo que me refiero es, estamos a punto de partir a la universidad y apenas hace poco tiempo que esta diversa serie de hechos se presentaron. Se veía venir desde hace mucho, pero no fue hasta hace poco que todo comenzó a tener lugar. Creo que es una ligera gran desventaja, porque cuando las cosas suceden de forma seguida, tienden a dejar más secuelas.
—¿Tú? ¿Con Wendy? Aguarda, hay algo que sigo sin comprender. ¿Quisieras explicarme desde el principio cómo fue que todo sucedió? —Le miré, expectante, aunque él seguía sin mirarme a los ojos.
Bufó, murmurando palabras incomprensibles a mis oídos, y después de un largo suspiro de resignación, habló.
—Me crucé con Wendy de casualidad en uno de los pasillos. Como es nuestra costumbre, nos saludamos amablemente —Bien, si Cartman dice amablemente significa lo contrario, ósea con insultos — ella se molestó por quién sabe qué razón, recordemos que es una perra... Y de alguna manera terminamos besándonos. —Cabe decir que Cartman nunca habla de este tipo de asuntos —Patty nos vio, y... Ya sabes el resto, ¿no?
En resumen, se encontraron, Cartman la insultó, ella se molestó y gracias a toda la tensión sexual acumulada entre ambos, se besaron, Patty vio la escena, se molestó con Cartman y terminó con él, pero el culón dice que fue al revés para salvar su orgullo.
—Quién lo diría... Vaya, ni siquiera yo puedo creerlo. ¿Y qué pasó con Wendy?
—Ella se veía... ¿Apenada? ¿confundida? Quizás sólo estaba asqueada. O algo así, es que me estoy amariconando, mierda —Bingo. Al culón le preocupa que se arrepienta de lo sucedido. De verdad, no sé como me es tan fácil leer a las personas. O será que todos son demasiado obvios sin darse cuenta.
—Seré sincero contigo, ¿ya? ...Está mal que hayas hecho eso con Patty. Pero al mismo tiempo es lo correcto, porque no podías estar con ella si no sentías nada. No fue la manera más apropiada de hacércelo saber, claro. Ahora, con Wendy, si bien me sorprende un poco, se veía venir. Fue innesperado, aunque ya era hora, he. Por lo mismo, no creo que le haya desagradado —Él me miró con el ceño fruncido — no te lo digo porque eres mi amigo, ¿por qué trataría de hacer sentir bien a un jodido hijo de puta como tú? —Agregué, y en vez de fulminarme con la mirada como creí que lo haría, soltó una risa.
Me agradó escuchar eso, Cartman casi nunca reía de manera tan calmada. Incluso puedo decir que algo dentro de mí se sintió... Bien.
—De acuerdo, Kinny, ni una sola palabra de esto a nadie o juro que te corto las bolas. —De la nada se levantó y me miró seriamente, diciéndome eso. La manera en la que lo hacía me hacía sudar frío, por el simple hecho de su tono amenazante.
—Sabes que no lo haría, hermano... —Le dije, levantándome junto a él y rodeándole los hombros con mi brazo.
Él lo apartó enseguida. Bien, volvía a la normalidad, buena señal.
—Aléjate, vas a contagiarme tu herpes, marica.
—Ahh, ese es el gordo hijo de puta que conozco.
—¡Jódete Kenny! —Me sacó el dedo medio, mientras sólo le sonreí.
Pasé un buen rato con Cartman hablando sobre cualquier estupidez. Es lo que hacíamos después de tocar un tema 'serio'. Al final lo vi más relajado que al principio, y eso me deja en paz. Puedo saber que he hecho lo correcto.
Ahora lo único que debería de importarme es regresar a casa antes de que oscuresca por completo y ver si Karen ha estado bien. No obstante algo me detiene. Hace unos cuantos metros que pasé por la casa de Butters y él estaba afuera, sentado en la acera mirando hacia abajo mientras se frotaba los nudillos. Me pregunto si le habrá ocurrido algo. No puedo quedarme en paz, pues sé los duros que pueden llegar a ser sus padres, y miento si digo que no me preocupa el que hayan hecho algo contra el pobre Butters cuando él seguro ni siquiera ha tenido la culpa.
Giré sobre mis tobillos en dirección contraria sin poder contener el remordimiento. Ese chico tenía algo que me hacía preocuparme con él de manera que me sorprendía a mí mismo. Tal vez era por el hecho de que sus padres eran algo crueles y me recordaba mi propia situación. Son casos similares y al mismo tiempo diferentes, pero sé que Butters sería una de las pocas personas que me comprenderían. Cabe decir que desde hace algún tiempo nos hemos vuelto más cercanos. De niños casi no coincidíamos, pero al ir creciendo empezamos a convivir. Tal vez esta es la razón por la cual mis amigos se burlan de mí. Para ellos, él siempre seguirá siendo el mismo niño de hace años.
—¿Qué hay? —Me senté al lado. Él se sobresaltó un poco.
—Kenny, que sorpresa... —Volteó su cabeza y sonrió al darse cuenta que era yo.
—¿Por qué estás aquí? Está bien que sea primavera y casi verano, pero sigue haciendo frío por las noches, te congelarás.
—Tenemos visitas en casa. Mis tíos y primos, viven en Denver, pero han venido a pasar el verano a South Park.
—¿Eso qué tiene de malo? —Arqueé una ceja.
—Nada, supongo que sólo me siento algo aislado y prefiero estar afuera. Además la mayoría de mis familiares me odian. E-es una estupidez, lo siento. —Se disculpó, sonriendo de lado como si fuera culpa suya.
—Hey, vamos, no tienes por qué pedir disculpas.
—Pero tú estás aquí, escuchándome, cuando lo que ocurre es una tontería.
—Sé que no lo es, a pesar de que lo parezca. Nadie puede culparnos de sentirnos mal por cosas que otros pueden considerar insignificantes. Te lo digo porque sé cómo te sientes. ¿Y dónde dormirás?
—Me han mandado al sofá... ¡Ni siquiera al cuarto de huéspedes! Mis tíos y uno de mis primos estarán en mi habitación, y sólo porque el mayor de mis primos quiere un cuarto para él sólo, le han dado el otro. Podían haberles mandado a la sala y al cuarto de huéspedes, y yo hubiera podido quedarme en mi habitación, pero mis padres se empeñaron en que debía dormir en el sofá. Ya ni siquiera sé si lo hacen por crueldad o por la comonidad de los otros.
—¡Eso es injusto! Butters, ¡debes de aprender a decir "no"! ¿Te queda claro?
—¡Sí, eso haré! Quiero decir... ¿"no"? Espera, ¿qué? —Me miró con confusión.
—No, no, quise decir que cuando algo no te parezca.
—Ah, claro... Entendido, en ese caso, sí me ha quedado claro. —Sonrió, y me di cuenta de que comenzó a temblar por la camiseta gris de manga corta que traía puesta, gracias al viento que soplaba.
—Creo que ya es hora de entrar, ¿no? —Comenté, señalando la forma en la que se abrazaba a sí mismo para entrar en calor.
—Uhh, sí, tienes razón —Me levanté de la acera y la ofrecí mi mano para ayudarlo a levantarse. La tomó mientras sonreía — muchas gracias, Kenny. De alguna forma me has hecho sentir mejor.
—No hay de qué, amigo.
—¿Nos vemos mañana en la escuela, no?
—Claro. —Asentí, dándole unas palmadas en la espalda antes de que se dirigiera hacia la puerta de su casa — ¡Cuídate! —Agregué, en lo que nos despedíamos con un gesto de manos.
Una vez entró, cerrando la puerta detrás de sí, pude caminar de regreso a casa con tranquilidad. Dos acciones buenas en el día... Basta para sentirme realizado.
Sigue sorprendiéndome que ninguno del conocido dúo se haya presentado en estos días para hablar conmigo.
Tuve suerte de tener una noche tranquila. Mi madre incluso preparó cena. Waffles fríos para todos, acompañados con jugo, pero algo es algo. Nuestra economía mejoró, sí, pero tampoco demasiado. Desde que Kevin y yo comenzamos a trabajar las cosas en casa han mejorado, aunque buena parte de lo que gano es para pagar la universidad.
Y digo que he tenido suerte de pasar una noche tranquila sin golpes ni gritos por una razón en especial. El instituto es un caos. Un caos total. No creí que la noticia de Cartman llegara a oídos de los demás tan rápido, pero parece que se ha esparcido como pólvora. Patty le contó a sus amigas y estas se encargaron de que todos se enteraran. Sin embargo nada es tan sencillo, así que conforme los rumores corrían, le agregaban algo nuevo. Hasta el momento hay muchas versiones, en unas incluso dicen que el culón manipuló a Wendy especialmente para que Patty observara la escena, sólo por el gusto de herirla, y otros que estaban ahí, en pleno acto sexual cuando ella llegó.
Tonterías y exageraciones.
Ni siquiera he tenido tiempo de preguntarle a Butters cómo le fue con sus padres.
Oh, y Wendy más unida a Cartman que nunca. Ninguno puede mirar a la cara a Patty, en especial Wendy, pero ella se dedica más a calmar a las personas que les acusan de cualquier cosa sin razón o prueba alguna.
Lo más cómico aquí es que el único que se sorprendió porque Cartman y Wendy estén juntos, es Stan. Sí, Stan, su propio ex-novio, debería de ser el primero en decir "ya lo sabía".
Y hablando de Stan... Casi lo olvido, me ha arrastrado a uno de los armarios de limpieza en plena clase de historia para hablar conmigo de algo muy urgente. Es por eso que ahora nos encontramos saltándonos una clase sólo porque tiene algo que decirme. O en realidad, algo que me está diciendo. Casi no le he prestado atención, lo admito. Todo ha sido lo mismo:"¡No puedo creerlo!" "¿¡Cómo es que soy el último en enterarme!?" "¿¡El culón!?" "¡Podía haberme dicho!" "Le patearé el trasero si le hace algo a Wendy!" o "¡Besé a Kyle!"
Un momento.
Paren.
Que... Stan ha-
¿¡Qué hizo qué!?
—¿¡Hiciste qué cosa!? —Creo que me alteré. Sinceramente, me importa una mierda que los profesores hayan escuchado. Porque esto no lo esperaba. —¿¡Cómo que has besado a Kyle!? ¡Estás loco!
—Ya lo sé, ahora cállate, no quiero que los otros se enteren gracias a ti. —Susurró, tratando de calmarme.
Y una mierda, calmarse su madre... Esto es malo. Muy malo. Entenderían la gravedad de la situación de haber convivido tanto como yo con ellos. No me refiero a que el beso sea malo, a decir verdad, es lo contrario, aquí lo incorrecto es la manera en la que se dio. Si bien Stan me confesó su confusión, no sé nada sobre Kyle. Conociéndolo, no me sorprendería si armara la tercera guerra mundial. Mi punto es que, aunque Kyle batea para el mismo equipo, eso no significa nada, puede atraerle Stan o no, pero no es seguro.
La preocupación que siento no sé ni siquiera hacia qué lado va dirigida. Stan dijo que le atraía Kyle. Pero en caso de que Kyle sienta algo más y lo de Stan sea un simple calentón... Sería malo. O quizás Kyle no sienta nada. En este caso debería de preocuparme por Stan. Maldita sea.
—Sucedió durante el viaje, ¿verdad? — Le dije, más en forma de afirmación que de pregunta. Stan asintió. — necesito que me contestes con toda la verdad a partir de ahora. Necesitas comprender la gravedad de esto, joder.
—Entiendo, entiendo...
—¿Él te correspondió?
—Sí... —Contestó, avergonzado.
—Dime exactamente cómo fue.
—Me disculpé con él por lo que antes ocurrió. Después hablamos un poco y... Perdí el control. Me dejé llevar.
—¿Y cómo fue el beso?
—Kenny... ¿Esto es necesario? —Se quejó, soltando un gimoteo.
—¡Qué sí, coño, ahora contesta!
—Al principio él no respondía. Luego fue como si su cerebro se hubiera desconectado, ahora que lo pienso. Me jalaba un poco el cabello, atrayéndome más hacia él, profundizamos las cosas y al final un mordisqueo de labios. Kyle terminó por apartarme. —Suspiró.
—¿Dijo algo después?
—Sí. Que lo mejor era actuar con normalidad. —Volvió a soltar otro suspiro, esta vez de forma más larga y pesada.
Esto explica mucho sobre Stan, pero poco sobre Kyle. Lo que pude notar hasta el momento es que Stan habla sobre el asunto en un tono muy... Peculiar. Algo que, si se pudiera definir en sabores, sería dulce. Como si añorara en volver a repetirlo y eso mismo lo confundiera.
Lo peor de todo es que él no tiene ni idea de lo que le sucede y-
Sucede que Stan es más del tipo de personas que se deja llevar por lo que siente sin pararse a pensar en nada más. Para él eso no es necesario, sólo actúa dependiendo de lo que su interior le dice. En cambio, Kyle primero piensa fría y calculadoramente antes de actuar en definitiva. Su problema es que, a pesar de esto, hay veces en las que es impulsivo. Como con lo del beso.
—Stan... Joder, tienes que pensar en Kyle. Imagina lo líada que debe de estar su cabeza en estos momentos. Tú mejor que nadie sabe cómo es él, su mente estará hecha un caos por algo que no es tan complicado.
—Lo sé, pero incluso así, no lo comprendo. No sé lo que le pasa por la cabeza. ¿Tienes idea de lo desesperante que eso es?
—Tranquilo, me lo imagino, amigo. No puedo decirte qué decir porque eso no me corresponde. Sólo... Hagas lo que hagas, no hagas caso a lo que ha dicho y logra hablar con él sobre eso. Es necesario si no quieres que todo esto termine mal.
—Entiendo, y es lo que menos quiero. Pero es demasiado difícil para mí. —Se colocó las manos sobre la cara con los dientes apretados.
—Necesitas hacerlo, Stan. Es urgente. No debieron de dejar pasar esto durante tanto tiempo, mierda... —Susurré lo último más para mí mismo que para mi amigo.
—Lo intentaré.
—Ahora entiendo por qué estaban más extraños que de costumbre...
—No tienes ni idea, joder, cuando estamos los dos solos es como si me evitara sin darse cuenta por temor a que lo violara o qué se yo... Hemos intentado estar normales,pero eso no es posible.
—¿Lo ves? ¡Necesitan hablar, estando como están no llegarán a nada!
He notado que me preocupo más por mis amigos de lo que creí. Tanto así que olvidé por completo la absurda clase de historia, y el sonido del timbre que anuncia el cambio de hora, que acaba de sonar y apenas logro percibir.
Cuando intentamos incorpornarnos para salir, algo sale mal. Al parecer, tropecé conmigo mismo y caí sobre Stan... Tirándonos a ambos fuera del armario de limpieza, quedando arriba de él en una posición demasiado... Comprometedora.
A pesar de mis ruegos internos porque no hubiera nadie en el pasillo, para mala suerte de ambos, es receso. Y la primera persona en vernos es Kyle, quien observa unos segundos y luego sigue caminando como si nada.
—¿Cómo es que se te ocurrió traerme justamente aquí, de todos los lugares que existen en la escuela? —Le murmuro a Stan, en lo que nos levantamos lo más de prisa que podemos.
¿Lo bueno? Casi nadie nos ha notado. ¿Lo malo? Kyle nos ha visto y su mirada daba miedo. Aparentaba ser indiferente, no obstante conozco esa mirada. Nos dirigió un "Jódanse" directo a la cara. Supongo que Stan lo notó, a juzgar por la manera en la que se lamenta.
Pasados unos segundos ya se encuentra yendo detrás de él con expresión alarmada en el rostro.
'La mirada' también fue dirigida hacia mí. Eso no es bueno. Quiere decir no sólo se ha molestado con Stan, sino de igual forma conmigo.
Gracias a todo lo que ha pasado tengo la leve sospecha de lo que ocurre con esos dos. Pero es jodidamente extraño que Stan, Butters y yo nos encontremos yendo a casa juntos cuando, por otro lado, van Cartman, Wendy y Kyle. Juntos. Sin armarse la tercera guerra mundial ni nada por el estilo.
Creo que podría escribir un libro sobre los vínculos afectivos y demás problemas. No, ¿qué digo? no es momento para pensar en eso. Esto no es una clase de psicología.
—Stan... Esto ya es demasiado. Tienes que hablar con Kyle. ¡Sólo mira eso! ¡No pueden seguir... Así! —Le dije, señalando la dirección en la que iban caminando los otros tres.
—¿Crees que no lo intenté? Si antes estaba todo jodido, ahora aún más. Y yo... Sigo sin entender por qué se molesta tanto conmigo. —Suspiró, como por millonésima vez en el día.
—Ánimo, sé que podrás. —Le apoyó Butters, a pesar de no saber lo que sucedía.
Una vez dicho eso, permanecimos callados todo el trayecto que quedaba de camino a nuestras casas. Stan soltaba un aura que deprimía de sólo verlo.
Joder, que días tan pesados, y algo me dice que lo serán todavía más los que se aproximan.
Oh, no. Creí que este capítulo sería más largo, pero me han salido sólo 4,621. Pobre Kenny, ah, está de psicólogo todo el tiempo... No sé con exactitud cuantos capítulos más estarán narrados por él, creo que no más de tres.
*El asterisco que he puesto seguro lo han notado. Es porque, como dato, Trey hace mucho dijo en una entrevista que de los chicos, Cartman no sería quien se pudiera convertir en asesino serial, sino Kenny, y quise agregarlo XD en esa misma entrevista dice que el que probablemente se haría gay de grande es Stan, yayy. (Ojo, es una entrevista oficial, revisé la página que está en inglés, y lo dice Trey, no yo(?)
En fin. ¡El siguiente sí será más largo, no tardaré tanto y estará desde el punto de vista de Stan!
Nos leemos...
