Konnbawa minna-san:3 Bueno, este capítulo lo subo un día… un día antes de entrar a la cárcel, (Liceo) Por esto también les digo que ahora como entrare al infierno tendré menos tiempo de hacer los capítulos del fic, así que les pido paciencia :c ¡Bueno! Aquí les dejo el capítulo de hoy, Tú Historia*o* suena genial:$! Por cierto, leí todos sus Reviews y déjenme decirles que yo las amoXD no las odio es solo que me gusta dejarlas metidas :cc pero las amoxd

Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! No es mío ;-; es de la gran Amano Akira-sama! *^*

Advertencias: ** - Pensamientos

T/N – Nombre

T/A – Apellido

C/O – Color de ojos
C/C – Color de cabello

N/A – Notas de la Autora

Aclaraciones: Aquí la historia la contara Reborn pero será contada a través de un Flash back.

En este fic Mammon/Viper es mujer e-é y Reborn es Adulto y Mukuro ya no está en el cuerpo de Chrome c: ESTE CAPÍTULO INCUYE PERSONAES OC.

XIX

~Vongola~

-Su pasado- Empezó a contar Reborn mientras todos los presentes que se encontraban en la casa de Tsuna, Nana se había llevado a los niños junto con Bianchi.

-T/N era…- Empezó a relatar la historia Reborn mientras todos prestaban suma atención.

~Flash Back~

Era un día normal en Sicilia, Italia. No guiamos a una de las más poderosas familia de la mafia antes de los Vongola, los T/A, No eran como las demás familias codiciosas y crueles, se caracterizaban por estar con alianza con los Vongola y por ser cálidos y agradables, un día el jefe de la familia T/A escogió su esposa, hundidos en un gran amor, pasaros dos años aproximadamente y tuvieron una hija, color de pelo de su madre y ojos de ella, actitud de su padre y una cálida sonrisa como la de su madre, ella no era hija única, a los meses de su nacimiento nacieron dos mellizas que eran sus hermanas, la familia T/A era feliz.

-T/A-chan, hoy vendrá una persona muy especial para nosotros- Le decía la madre a su hija de solo siete años de edad.

-¿Alguien especial?- Pregunto la pequeña.

-Sí, es un aliado de la familia- Dijo la madre mientras ordenaba algunas cosas y la pequeña jugaba.

-¿Aliado?- Seguía preguntando.

-Timoteo-san vendrá con un amigo, dice que tiene un excelente potencial como asesino- Comento el padre y esposo de la mujer e hija.

-Vaya, me pregunto quién será- Se preguntaba la mujer.

-¿Quién será?- Preguntaba la pequeña a sus hermanas.

-No sé- Respondieron ellas al unísono.

Pasaron algunos minutos y alguien toco a la puerta, una de las sirvientes de la mansión abrió la puerta dejando ver al famoso Nono Vongola con un chico menor de veinte años (N/A: estamos en el pasado e-e). Estaban acompañados de algunos guardaespaldas, digamos que muchos.

-¡Timoteo-san!- Saludo tú madre y tú padre al unísono con una sonrisa.

-Hola- Sonrió de vuelta Nono Vongola.

Tú te asomaste por una pared con tus hermanos y se empezaron a susurrar.

-¿Quién será?- Pregunto una.

-Ni idea- Respondió tú otra hermana.

La mayor de las hermanas no dijo ni una palabra y se quedó mirando a los que recién atravesaron la puerta de su casa.

-¿T/A-chan?- Pregunto una de las hermanas.

-¿Qué?- Pregunto de vuelta la mayor.

-Ese chico… está mirando para acá- Se asustó un poco tu hermana escondiéndose atrás de ti con tu otra hermana.

Tú solo miraste de vuelta al que los estaba mirando y la mayor se topó con unos ojos negros que los observaban o la observaban intensamente.

~Pause Flash Back~

-Cuando llegue a esa casa los padres de T/N eran muy agradables, no se notaban personas codiciosas o de mal carácter, al contrario, cuando Nono los saludo dirigí al instaste mi mirada a unos niños que estaban escondidos detrás de unas paredes- Fue interrumpido Reborn.

-Y esos niños eran…- Espero la respuesta la lluvia.

-Era T/N y sus hermanos- Respondió el peli negro.

-Cuando nuestras miradas chocaron, aun en ese tiempo ser solo una mocosa de cuatro años, en sus ojos pude notar calidez, sinceridad, amor, todo lo que en la mafia no se podía ver en esos días- Termino de explicar el sicario.

~Play Flash Back~

-Niños, vengan a saludar- En ese instante tú madre interrumpió las miradas entre tú y el de ojos negros.

-S-si- Dijiste mientras te acercabas con tus hermanos que estaban atrás de ti.

-Él es Timoteo-san, también conocido como Nono Vongola- Presento tú padre.

-Vongola- Pronuncio la mayor.

-¿Quién es el?- Pregunto uno de tus hermanos apuntando a un chico con termo.

-El, se llama Reborn- Contesto Timoteo con una sonrisa.

-¿Reborn?- Preguntaste.

El nombrado se quedó solo en silencio. Timoteo junto con el chico llamado Reborn pasaron a la mansión acompañados de sus guardaespaldas y tus padres, fueron al salón principal y empezaron a charlar, pasaron varios minutos convertidos en horas y una tema surgio.

-Y, ¿Ya saben que llamas tienen sus hijos?- Pregunto Nono Vongola.

-La verdad es que todavía no- Respondió el padre.

-¿Por qué no lo probamos ahora?- Pregunto Reborn.

-No sería una mala idea Reborn-kun- Dijo la esposa del Jefe de la familia T/A poniendo su dedo en el mentor.

-Sería una gran oportunidad, además que Timoteo-san los vea- Sonrió tú padre.

-¡Chicos!- Llamo la madre.

Los hijos de la señora T/A no tardaron en llegar y los tres se pusieron alado de la madre.

-¿Qué sucede madre?- Pregunto la mayor.

-Hija, ¿Tienes el anillo que te dimos?- Pregunto la madre.

-Si mamá- Dijo la hija mientras la mayor se miraba un anillo que le dieron al nacer al igual que sus hermanos.

-Nunca preguntamos pero ¿Para que funcionan mamá?- Pregunto una de las hijas.

-Ahora sabrás querida- Sonrió la madre.

-¿Qué tenemos que hacer?- Pregunto otra hija.

-Ahora sabrás- Le contesto el padre.

Pusieron a las niñas separadas por dos metros de distancia mientras que estaban siendo observadas por el Nono Vongola y su acompañante Reborn y pos sus padres que estaban explicándole.

-¿Estarán bien? Solo tienen siete años- Pregunto una sirvienta.

-Estarán bien- Respondió con una sonrisa el padre.

-Ahora chicas, solo tienen que poner toda su determinación e imaginársela en una sola llama, esa llama saldrá de su aniño- Explico la madre.

-¿Determinación?- Preguntaron las tres al unísono.

-Determinación, cuando uno está determinado a realizar algo o lograr un objetos, por ejemplo las tres tienen como objetivo preparar el pastel de fresas que les enseño su madre, esa determinación que pusieron mientras lo preparaban-

-Mmm, entiendo- Dijeron ellas al unísono.

-Ahora, primero…- El padre vio a la menor de las hermanas.

-HMMMMM- Susurraba la mejor mientras que apretaba sus ojos y en su anillo pudo salir una llamara color verde, la llama del trueno.

-Que linda llama- Sonrió Timoteo mientras que el joven llamado Reborn solo se mantuvo en silencio.

-Vaya, igual que la madre- Sonrió el padre.

-Muy bien pequeña- Sonrió la cálidamente mientras le daba un cálido beso en su frente.

-¡Ahora yo, ahora yo!- Decía la mediana ansiosa por que su madre la felicitara igual.

-Veamos- Sonrió el padre.

-¡HAAAA!- Gemía la hermana mediana mientras que de su anillo pudo salir una llama color amarilla.

-¡La llama del sol!-Sonrío la madre.

-Me gusta, esa llama- Sonrío de nuevo el padre.

-Tan cálida- Sonrío Timoteo, aunque de nuevo el joven peli negro se mantuvo en silencio observando.

-Ahora, T/A-chan- Sonrío la madre.

-¡A la orden Okaa-san!- Sonrío la mayor cálidamente.

-¡Waaaaaaa!- Grito la mayor sacando una llama… una llama conocida solo por Nono Vongola.

~Pausa del Flash Back~

-Era la primera vez que sentí una sensación así, de miedo, temor, querer huir… aunque T/A representaba en sus ojos calidez y amabilidad, su llamara representaba otra cosa, pero aun así aun que sentí todo ese temor y ganas de huir en una parte de mi corazón juro haber sentido un gran… amor- Dijo Reborn.

Todos seguían escuchando atentamente sorprendido por aquellas palabras de un sádico asesino.

~Play Flash back~

-¡¿Qué es esa llama?!- Pregunto la madre.

La madre de T/A sintió intensamente como la llama fluía por toda la habitación sintiendo una presión, Nono Vongola junto con Reborn se pararon por la sorpresa y la sensación de tal llama.

-¡T/A-chan detén esa llama!- Ordeno la madre.

-S-s-si- Tartamudeo la mayor mientras dejaba su 'determinación' aun lado.

-¿Q-q-que fue eso?- Pregunto asustado el padre.

-E-esa llama- Dijo sorprendido Timoteo.

-¿Nono?- Pregunto Reborn.

-E-e-esa llama- Seguía en shock el Jefe de los Vongola.

-Okaa-san ¿Cómo se llama mi llama?- Preguntaba la mayor ansiosa.

-E-eso me gustaría s-saber…- Dijo la mujer mirando a su amigo Timoteo.

-E-es la llama… atributo al viento- Trago un poco el Nono.

-¿Viento? ¿Existe?- Pregunto Reborn.

-Sí, nunca conté esto porque era confidencial de los Vongola pero dada las circunstancias se los contare- dijo convencido el peli blanco mirando con determinación a los padres de los hijos y a su acompañante.

-Está bien, niña pueden ir a jugar a otra parte- sonrió la madre como siempre.

-Si- Asintieron ellas.

-¿Por qué sigue con esa sonrisa? Enterándose que su hija tiene tal llama- Dijo Reborn mirando a la mayor.

-Porque… aun que sentí temor, seguí sintiendo un amor que solo mi pequeña T/A-chan puede dar- Explico la madre.

-Además ella sigue siendo nuestra hija, eso no cambia- Continuo el padre.

-Ya veo- Dijo Reborn mientras Nono les explicaba tal llama.

Mientras que Nono serio por el asunto le explicaba la situación, los guardias del Nono Vongola no paraban de estar impresionados al igual que las mucamas, mirando desde ese día de forma diferente a tal mayor.

-Eres sorprendente Onee-chan- sonrió una de las hermanas.

-¿estas segura? Todos tenían miedo…- Hizo un puchero la mayor.

-Pero, aun que sentí miedo también sentí el amor que transmitía aquella llama- sonrió la otra hermana.

-¡¿Enserio?! ¡Gracias, las amo!- Sonrió la peli c/c abrazando cariñosamente a sus dos hermanas.

El tiempo pasó, digamos que largas horas donde fue el momento en que Nono y Reborn se iban por marchar, ahora se encontraban saliendo de tal casa y la oji c/o estaba recogiendo algunas flores para sus hermanas en el patio.

-¿Se van?- Pregunto la mayor mientras corría hacia los invitados.

-Nono Vongola, tenga cuidado- Dijo un guardaespaldas mientras se ponía al frente de la mayor de las hermanas impidiendo el paso.

-¿Eh?-

-No tienes por qué preocuparte, todavía es una pequeña muchacha- sonrió Timoteo.

Los guardaespaldas entendieron las palabras de su preciado Jefe y se separaron dejando tener contacto visual en esos ojos.

-Pequeña- Dijo Nono poniéndose a la altura de la nombrada.

-¿Qué sucede?- Pregunto con una infantil voz.

-Desde ahora en adelante, debes tener mucho cuidado tú posees una llama muy especial úsala para proteger a tus seres queridos y no para otra cosa-

-¡Sí!- sonrió la chica.

-Entonces… nos vamos- Dijo mirando a su acompañante.

-Nono-san, si quiere le puedo dar unas flores- Ofreció la chica.

-Gracias- Agradeció.

-Tú también puedes tener… unas rosas- sonrió cálidamente a Reborn.

Reborn se quedó por unos minutos en silencio y las recibió.

-Gracias- Pronuncio sin ninguna sonrisa el de ojos negros.

-¡Adiós!- Se despidió la peli c/c.

Solo un día… un día paso de tal accidente que ya el rumor de una pequeña niña de solo siete años de edad poseía una llama en particular que causaba destrucción, la llama del viento.

-¿Qué haremos?- Pregunto la madre.

-Lo único que podemos hacer es protegerlas, más a T/N, aunque seamos una familia poderosa y tengamos muchos aliados tampoco queremos una guerra- Respondió el esposo.

-Estoy de acuerdo- sonrió ella cálidamente besando en los labios a su esposo.

Las niñas ahora se encontraban jugando afuera de la mansión pero se encontraron con unos compañeros del colegio.

-¡Ella es!- Apunto uno.

-¡Es la escoria que posee la llama blanca!- Dijo otro apuntando a la mayor de las hermanas.

-¿De qué están hablando?- Pregunto una de las hermanas.

-¡Deberías alejarte de ella, es un monstruo!- Le advirtió otro.

-¡Onee-chan no es ningún monstruo!- Defendió otra de las hermanas.

-¡Es una ESCORIA!- Pronuncio la última palabra en voz fuerte un chico.

-¡No lo es!- Defendieron las hermanas.

-Entonces, ¡Ustedes igual son escorias!- Dijo el otro.

-¡Deténganse!- La mayor se puso delante de las hermanas.

-Si ustedes me lo dicen a mí, no tiene que porque meterlas a ellas- Defendió la hermana mayor.

-¡Ahhh! ¡Nos atacara!- Dijo otro.

-¡Corran! Es una escoria- dijo otro mientras corría con el grupo de chicos.

-Onee-chan- Dijo con un tono triste una de las hermanas.

-Está bien, conque ustedes estén bien yo igual- sonrió.

-¡Si!- Dijeron ellas al unísono.

No hace falta mencionar, que mientras el tiempo pasaba y los días continuaban cada día que debía ser alegre y cálido se transformaba en uno sombrío y melancólico.

-¿Cómo están?- Pregunto Timoteo que vino de visita hasta la mansión de sus queridos amigos.

-Estamos bien- Respondió el padre.

-O eso queremos pensar- Continuo la madre.

-¿Cómo está la mayor de las hermanas?- Pregunto Reborn.

-T/N-chan…- Miro la madre en dirección a la puerta y en ese mismo momento apareció ella…

Estaba con sus hermanas, estaban heridas, la peli c/c estaba con los brazos rasgados y sangrando por la nariz y la boca y las hermanas estaban en mejores condiciones.

-¡NIÑAS!- Gritaros los padres con cara en shock por ver a si a sus preciadas hijas.

-¡Hijas!- Gritaba desesperadamente la madre con el padre abrazando a las heridas.

-¡¿Qué que les paso?!- Pregunto Timoteo en shock al igual que Reborn pero el sabia disimular.

-U-unos hombres de n-negro nos a-atacaron- Dio unas de las hermanas.

-¿Hombres?- Pregunto el padre.

-S-si pero ¡Onee-chan nos salvó!- Dijo con una sonrisa la hermana.

-¿Estas bien T/N-chan?- Pregunto la madre.

-Si, solo me lastimaron un poco- Dijo ella mientras cerraba lentamente sus ojos, se había desmayado.

-¡T/N-chan/T/N!- Gritaron todos al unísono.

-¿Qué haremos querido?- preguntaba entre sollozos la madre.

-N-no lo sé- Decía este también a punto de sacar lágrimas.

-¿Qué ara Nono?- Pregunto Reborn que estaba observando la escena.

-Es su decisión, los apoyaremos en cual sea- Término de decir este.

~Pause Flash Back~

-En ese minuto que la vi… tan indefensa, con rasguños, su cuerpo se veía horrible pero aun así sonreía, ahora que lo pienso se parece a ti Yamamoto- Dijo el sicario mirando al peli negro de ojos pardos.

-¿A mí?- Pregunto Takeshi apuntándolo con su dedo.

-Sí, ella siempre sonreía no importa que problema había-

-Jaja, me alegro- sonrió este.

-¿Continuamos con la relatación?- Pregunto la niebla.

-Bueno, el rumor ya se había extendido por casi toda Sicilia y un día- Empezó a relatar el Hitman.

~Play Flash Back~

Pasaron los meses de ese trágico accidente y el rumor ya estaba en toda Italia.

-¡Espera Onee-chan! E-estoy m-muy cansada- Jadeaba una de las hermanas.

-Pero, ¿Ellos ya no están verdad?- Pregunto la otra.

-Tal vez, Okaa-san y Otou-san están muy ocupados en el trabajo así que no les podemos causar problemas llegando a casa heridas, tenemos que hacer algo por nuestra cuenta- Hablo la oji c/o.

-Si- Asintieron las dos.

-Vamos- Dijo la mayor mientras corría con sus hermanas a un lugar alejado de la mansión.

Al parecer habían salido a jugar pero unos hombres de termo, la mafia la habían ido a 'raptar' por tal llama que la pequeña T/A poseía.

Corrieron por largas horas hasta llegar a un lugar muy alejado de la mansión, estaban perdidas.

-¿E-estaremos Bien?- jadeaba una de las hermanas.

-Yo creo- dijo otra.

-Pero Onee-chan ¿Sabes volver?- Pregunto una de las hermanas.

-E-e-eso- Sudaba la mayor.

-¡¿NO SABES?!- Preguntaron las dos restantes.

-L-lo siento, solo corrí- Dijo ella con una sonrisa.

-¿Qué están haciendo aquí?- Les pregunto una voz muy conocida para las tres hermanas.

-¡Ohhh! Es el señor de fedora- Dijo Una de las hermanas.

-¿S-señor?- Pregunto un tanto mal por la palabra el peli negro, el todavía no era un 'señor'.

-En el también usa termo, ¡ENEMIGO!- dijo otra.

-¡El no es un enemigo!- Dijo la peli c/c

-Entonces….- Dijeron ellas esperando la respuesta de su hábil y alegre hermana mayor.

-¡El es Re-chan!- sonrió la chica apuntando a Reborn que estaba solo.

-¿R-Re-chan?- Pregunto nuevamente.

-Si, Re-chan- sonrió ella.

-Mocosas- Dijo el mientras se marchaba.

-¡Espera Re-chan!- Dijo la mayor de las hermanas mientras lo detenía agarrándolo de la manga.

-¿Qué quieres?- Pregunto en seco el chico.

-Acaso… ¿Ah este señor no le importa que unas pobres niñas estén caminando solas en las peligrosas calles de Italia?- Pregunto la menor de las hermanas.

-Si… fedora-san es cruel- Dijo la hermana mediana.

-R-Re-chan y-yo nunca pensé que f-fuera así… ¡¿ACASO NOS VAS A ABANDONAR?! ¡A ESTAS POBRES NIÑAS!- Grito la mayor la última frase con intención de que todos escucharas y a si fue.

-Que cruel, ese muchacho puede ser guapo pero abandonar a sus 'hermanas'- Murmuraban.

-Que horrible-

-Sin sentimientos- Murmuraban otros.

-E-está bien- Cayo rendido Reborn por ver a las niñas entre sollozos.

-Vengan- Dijo el peli negro.

-¡Misión cumplida!- Dijeron las hermanas mientras seguían al de fedora.

Las hermanas siguieron al chico de termo con fedora hasta un departamento.

-¿Aquí vives Re-chan?- Pregunto la mayor.

-Si- asintió el otro.

-Pero, creí que vivía con el señor de canas- Dijo la menor.

-Nono vive con los Vongola, yo no soy un Vongola solo soy un amigo, soy independiente- Dijo el orgulloso de Reborn.

-Solo eres un mocoso- dijo la Mayor.

-¡Ten más respeto por tus mayores!- Le devolvió la palabra el mayor de los cuatro.

-¡Oh! ¡Perdóneme ancestro fósil, testigo de los dinosaurios!- Se disculpó con tono de voz divertido la peli c/c.

Reborn pretendió no escuchar nada y fue donde estaba el teléfono.

-¿A quién llamara fedora-san?- Pregunto una de las hermanas.

-A sus padres, deben estar preocupados-Dijo el mientras marcaba.

-¡Noo!- Grito la menor mientras cortaba el cable del teléfono.

-¡¿Por qué hiciste eso?!- Pregunto Reborn.

-Re-chan, nosotras… no queremos preocupar a Okaa-san y Otou-san, están muy ocupados y no podemos causarles más problemas, nosotras podemos volver solas, por favor- Suplico la mayor mirando sinceramente a Reborn.

-Está bien, las iré a dejar- Dijo Reborn mientras iba a la puerta.

-¡Señor! Tengo hambre- Dijo la menor mientras se tiraba al sillón como un bulto y prendía la televisión.

-No está en tu casa pequeña- Dijo Reborn.

-¡Fedora-san! Su cama es genial- Dijo la mediana mientras saltaba en la preciada cama de Reborn.

-¡Oye!- Grito el nombrado.

-Re-chan, Yo se cocinar- Dijo la mayor mientras sacaba huevos, harina y margarina.

-No están en su casa- Repitió de nuevo.

-Solo tienes siete años ¿en verdad puedes cocinar?- Pregunto Reborn mientras se dirigía a la cocina donde estaba la hermana mayor.

-Si, como nuestros padres están ocupados me tome el tiempo de aprender a cocinar- Sonrío la chica.

-Onee-chan es excelente cocinando- Dijo la hermana que estaba en el sillón.

-Ya veo- dijo Reborn.

-Re-chan puedes sentarte y mirar- dijo la chica con una sonrisa.

-No creas que solo porque sabes cocinar eres mayor, sigues siendo menor- Dijo Reborn.

-Pero soy una sempai en la cocina- Dijo ella.

-Te ayudare- Dijo Reborn mientras sacaba algunas cosas.

-¿De verdad?- Pregunto la peli c/c.

-Si, podemos llamar a tus padres después pero les enviare un mensaje que están conmigo- Dijo Reborn.

-¡Si!- Asintió la mayor.

~Pause Flash Back~

-Cuando les envié el mensaje llamaron enseguida estaban preocupados pero confiaban en mi, así que estuvieron más aliviados. T/A es muy buena cocinando aunque mi cocina fue también víctima de experimentos de otras cosas de ella, debo admitir que me divertí- sonrió sinceramente el peli negro al final.

-Kufufu, hasta el arcobaleno puede sonreír- Rio Rokudo.

-Reborn-san sigue siendo humano- Dijo Gokudera.

-Continuemos- Dijo Reborn para evitar más comentarios.

~Play Flash Back~

-¡Gracias por la comida!- Dijeron las hermanas al unísono después de comer un rico pastel de fresas.

-¡Estuvo delicioso Onee-chan, señor/fedora-san!- Dijeron y agradecieron al unísono las hermanas.

-Hum hum, Onee-chan es genial ¿Verdad?- Dijo la oji c/o con una sonrisa de autoridad.

-Tiene mucha masa- Dijo Reborn mientras que a la mayor le llegaban flechas blancas que decían 'fallo'.

-También no tiene suficientes fresas- Continuo criticando mientras que a la mayor le seguían llegando aquellas flechas.

-Además le falta azúcar- Término de decir hasta que la mayor exploto.

-¡Si me vas a criticar no te lo hubieras comido!- Dijo la mayor.

-Pero, estuvo delicioso- Miro con una sonrisa a la mayor haciendo que ella se sonrojara.

-S-si te gusto- Se sonrojo la mayor.

-Onee-chan ¿Por qué estas roja?- Pregunto la menor.

-¡P-p-por nada!- Contesto ella.

-Mentirosa- Dijo la mediana.

-¡Cállense!- Trato de callar la mayor más sonrojada.

Reborn solo dio una pequeña sonrisa y el tiempo paso y el trio de hermanas volvieron a su hogar, fueron recibidas por los padres de las chicas recibiendo como bienvenida un abrazo por parte de su padre y madre, los padres agradecieron al de fedora por cuidar de sus preciadas hijas, la hermana del medio junto con la menor fueron a dormir y la mayor se despidió de Reborn mientras que los padres se dirigían a la cocina.

-Gracias por cuidarnos Re-chan- Agradeció la peli c/c con una sonrisa

-Es mejor que no me llames así- Suspiro el peli negro.

-Jeje- Sonrío nuevamente la chica.

-Debes tener más cuidado, es mejor que no salgan mucho de su casa- Recomendó el chico de termo mientras se iba.

-¡Adiós!- Se despidió nuevamente la chica.

Reborn escuchando las palabras de la menor sin mirar atrás pero con una pequeña sonrisa se marchó de aquella mansión. El día paso y las tres hermanas fueron a dormir para el día de mañana, ese día tampoco fue tan color rosa como pensaron que seria, otra vez las hermanas que salieron por un mili segundo a la calle nuevamente fueron perseguidas hasta llegar a unas cuantas, largas cuadras fuera de su casa.

-¡¿Por qué siempre nos pasa esto?!- Reclamaba la menor mientras corrían.

-Lo siento, es mi culpa, ustedes corran, ellos me quieren a mi así que si corren- Dijo la mayor mientras corría con sus tres hermanas.

-Pero Onee-chan…- Se lamentaba la mediana.

-Vamos, se están acercando- Dijo la oji c/o

-Buscaremos a alguien- Dijeron ellas mientras corrían y la mayor se escondía en un callejón.

*Aun que, no creo que nadie nos ayude* Pensó con tristeza la mayor. Desde que ella expuso su llama, los días han sido horribles, se sentía tan culpable por poner a sus hermanas en peligro y que sus padres ya no sonrieran tanto como antes, por esa llama tan extraña, tan anormal que lamentablemente tenia.

-¿Dónde estará?- Se escucharon voces que se dirigían para donde estaba la niña.

-Al parecer allá- Apunto uno en dirección donde habían ido sus hermanas.

-No, estoy aquí- Dijo la mayor para protegerlas y empezó a correr a la nada.

-¡Atrápenla!- Ordeno otro.

La mayor de las hermanas corrió por minutos sin ser atrapada pero por la mala suerte que la vida le daba, se tropezó con una roca haciéndole dar vueltas en el sucio piso del callejón que ya tenía su fin por una muralla.

-Estás acabada- sonrió uno.

-¿Por qué me quieren?- Pregunto sin remordimientos.

-Sencillo, con tu llama podemos ser más poderosos. Aclaro uno.

-Por eso eres necesaria- sonrió otro.

Los de termos se empezaron a acercar para atrapar a la chica.

-¡Nooo! ¡Suéltenme!- Se quejaba la pequeña mientras mordía las manos de los que la trataban de secuestrar.

-¡Maldita!- Se enojó uno por la mordida.

Por el enojo del de termo le dio un golpe en la cabeza, la niña por tan fuerte golpe retrocedió cayendo al suelo mientras por su cabeza salían hilos de sangre. La niña aun así se mantuvo firme.

-Que tacaña eres- Dijo otro.

Uno rápidamente le dio otro golpe en la cara, la niña no tenía experiencia de luchas ni nada, cuando se encontraba con los chicos de termo lo único que podía hacer era correr, correr para que no lastimaran a sus hermanas.

Por el golpe que le dieron boto sangre por la boca, poco a poco perdiendo la conciencia.

-Bien, ahora cárguenla y llévensela- Ordeno uno.

*No, no pueden llevarme tengo que ir a mi casa* Pensaba la niña perdiendo la conciencia cuando pudo oír unos disparos y se desmayó.

-¡Onee-chan! ¡Onee-chan!- Repetían las hermanas de la peli c/c mientras lloraban.

-¡Por favor despierta Onee-chan!- Suplicaban.

La mayor de ellas estaba inconsciente en una cama de un hospital, poco a poco empezó a abrir los ojos.

-¡¿Onee-chan?!- Preguntaron las hermanas.

-¿Si?- Pregunto ella lentamente.

-¡Onee-chaaaan!- Gritaron mientras se balanceaban a abrazar a su querida hermana mayor.

-¿Qué paso?- Preguntaba lentamente la oji c/o.

-Estabas rodeada de hombres de la mafia, cuando llegue con tus hermanas ya te habías desmayado- Dijo Reborn que estaba alado de la cama donde estaba la mayor con brazos cruzados.

-Ahh, ya veo… me desmaye- sonrió la chica.

-¿Por qué no traen algo de agua?- pregunto Reborn dirigiéndose a las hermanas.

-Si- Dijeron ellas saliendo de la habitación.

-Gracias por salvarme Re-chan- Agradeció ella.

-¿Qué pretendías?- Pregunto serio el peli negro.

-Como… ¿Qué pretendo?- Pregunto.

-No te hagas la tonta, aunque tengas siente años sabes muy bien lo que está pasando y lo que es la mafia y lo que puede llegar a hacer- Dijo Reborn.

-Lo sé pero, tenía que protegerlas soy su hermana mayor, no podría perdonar si algo les pasara… por mi culpa- Contesto con tono triste la oji c/o.

-Pero no por eso tenías que distraerlos y usarte a ti misma como carnada- Dijo con tono enojado el de fedora.

-Entonces, ¡¿Qué querías que hiciera?!, ¡ELLOS ME QUIEREN A MI!- Sollozo con enojo y alzando su voz la mayor.

-Ellos me quieren a mi… yo lo se- Continuo ella mientras lloraba y se tapaba los ojos con las manos.

Reborn se quedó mirando un poco sorprendido y con una mirada triste.

~Pause Flash Back~

-¿Solo la quedaste mirando?- Pregunto Tsuna.

-No, solo la abrase… era lo único que ahora podía hacer- Aclaro el sicario.

~Play Flash Back~

Reborn se acerco a la mayor y le dio un abrazo, ella se sorprendió un poco pero correspondió el abrazo y lloro en el pecho de Reborn.

La escena fue vista por sus padres y hermanas que estaban afuera de la puerta, los padres entraron cuando los dos se separaron y le dieron un gran abrazo, pasaron horas en el hospital esperando las indicaciones del doctor, otras horas más y llegaron a la conclusión de que ella esta bien y solo debe reposar y no salir de casa.

Los padres asintieron y se llevaron a sus hijas a casa, Reborn ya se había ido del hospital después de lo que dijo el doctor, al llegar a casa pudieron notar como todo estaba desordenado, como si un intruso hubiera llegado.

-¡Jefe!- Grito un subordinado.

-¡¿Qué paso aquí?! Solo salimos unas cuantas horas- Dijo el 'Jefe' de aquella familia mafiosa.

-Si pero ellos aprovecharon- Dijo otro que estaban heridos.

-Ve cariño, yo cuidare a las niñas- Dijo la esposa del Jefe de la familia mientras se llevaba a las niñas.

-Te lo encargo- Dijo el mientras se apresuraba en eliminar a esos intrusos.

La madre de llevo a sus hijas a un ligar seguro dentro de aquella mansión.

-¿y Papá?- Pregunto la menor.

-Papá esta ocupado, yo por ahora las cuidare- sonrió la madre.

-Esta bien- Dijo la mediana.

La mayor de las hermanas pudo ver como su madre se ponía un anillo y salía por la puerta.

-Okaa-san ¿A dónde vas?- Pregunto T/N.

-Las protegeré, estaré afuera para que nadie entre, tengo la llama de la niebla así que puedo engañarlos- sonrió la madre de las hijas mientras salía y cerraba con pestillo la puerta.

-Mamá… ¿estará bien?- Pregunto la menor con susto.

-Estará bien- Dijo la mayor.

-Si ella no está, yo las protegeré- sonrió nuevamente T/N.

Los minutos pasaros y su madre todavía no regresaba, se podían escuchar balazos, gritos y como cosas de gran peso caían.

-Tengo miedo- Decía una de tus hermanas.

-No tengas miedo, esta bien- Trataba de alentar la hermana mayor.

-Por cierto… Onee-chan- Decía la del medio.

-¡Feliz cumpleaños!- Sonrieron dos de las hermanas al unísono.

-Gracias- sonrió ella.

-¡Ahhhhhhh!- Se escuchó un gran grito proveniente de su madre.

-¡OKAA-SAAN!- Dijo alarmada la mayor de las hermanas.

-¡N-n-no vengan!- decía por atrás de la puerta.

-Así que están adentro- Se escuchó decir una voz masculina.

-¿Qué hacemos?- preguntaba asustada la menor.

-Tengo una idea- Decía la mayor.

Después de un rato no se escuchó anda en la habitación donde estaban las hermanas.

-Iré a ver- dijo el de termo mientras que dejaba sangrando a la madre tirada en el suelo.

El chico abrió la puerta lentamente.

-¿Dónde están?- Pregunto con una sádica sonrisa.

-¡Aquí!- Dijo la menor mientras que con su llama del trueno pudo electrocutar al de termo, pero no fue fuerte.

-Cosquilleo- Dijo este.

-¡Toomaa!- Grito la del medio mientras que con su llama del sol que salía de su anillo lo hacía iluminar segando al de termo aprovechando esa oportunidad para escapar y dejarlos encerrados en la habitación.

-¡Okaa-san! ¿Estás bien?- Pregunto, la mayor mientras corría al rescate de su madre.

-E-estoy bien, bajemos- Dijo la madre mientras se paraba del sucio suelo, estaban en el tercer piso de aquella mansión.

Mejor hubiera sido la idea de no bajar, en el primer piso, salón principal estaba todo… cubierto de sangre, hombres tirados en el suelo, otros luchando a muerte, sangre por doquier, las chicas aterradas miraron el lugar donde antes era su casa y ahora como si fuera el campo de guerra.

La madre las vio con lastima, si fuera por ella las hubiera llevado a otra parte pero toda la mansión estaba invadida y no tenían tiempo para llamar a alguien como Nono Vongola o Reborn, estaban solo, ellos contra una familia entera.

-¡Cuidado Mamá!- Dijo la menor de las hermanas viendo como iban a atacar por la espalda a su preciada madre.

La madre sin poder reaccionar rápido por las heridas que tenia lo único que puedo hacer fue abrazar a sus hijas protectoramente, la mujer espero tal golpe pero nunca llego, después de unos segundos se asomó y vio a su esposo dándole un balazo en la cara, la mujer sonrió pero cubrió el rostro de sus hijas para que no vieran tal escena.

-¡Papá!- Gritaron ellas al unísono mientras abrazan a su padre.

-¿Por qué están ellas aquí?- Pregunto el padre mirando a su esposa.

-No hay ningún lugar seguro… lo siento, no sabia donde ir- Se lamento ella.

-No importa, las protegeremos juntos- sonrió el esposo mientras le depositaba un cálido beso en su frente.

-Si- sonrió ella.

-¡Aaah!- Grito una de las hermanas mientras que sentía como alguien tomaba su brazo y se la llevaba.

-¡Onee-chan/T/N-chan/T/N!- Gritaron sus hermanas y padres al unísono.

-¡Sueltame!- Decia ella mientras la bajan al salón principal

Ella le mordió el brazo como siempre hacia para liberarse de los de la mafia, corrió por todo lados viendo como su madre junto con su padre y subordinados que quedaban luchaban, sus hermanas estaban en un rincón viendo la escena, ella corrió para ir a verlas.

-¡Onee-chan!- Dijeron ellas mientras las abrazaba.

-¿Están bien?- Pregunto la mayor de ellas.

-Si, pero Mamá y Papá- dijeron ellas mientras veían a sus padres ser lastimados y luchando.

-Esta es la mafia- dijo tristemente la hermana mayor abrazando a sus hermanas.

Lo sientoXD pero lo dejare hasta aquí porque ya me mandaron a dormir;-; lo sientoooo! También perdón si algo esta escrito de mal manera no tengo tiempo para corregir, lo hago mañana XD Nos vemos en el próximo capitulo de tu historia xdd lo siento nuevamente.

Me pueden dejar comentarios de como esta que opinan y se le agrego algo más:D xd todavía hay tiempo e-e

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