Primero que nada… ¡Graciiias! Lleguamos a los 101 Reviews… ¿Saben lo hermoso que eso eso? No me importa si tuviera como 23456 caps pero tengo 101 Reviews *u* enserio les quiero agradecer por sus comentarios y también a las personas que se toman el tiempo de leer mi fic, bueno a todas las que leen:DD muchas gracias *-* las amo, las adoro, las violo 1313. Bueno ahora sí, ¡Hola! ¿Cómo están? XD ¿trabajos? ¿Pruebas? Algo… pues yo debería estar haciendo un trabajo de Historia XD pero como soy tan pro lo are el Domingo en la noche e_e seguro me quedo sin Note pero… moriré… bueeenoooo aquí les dejo el cap de hoy ¡Chaela!.
Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! No es mío ;-; es de la gran Amano Akira-sama! *^*
Advertencias: ** - Pensamientos
T/N – Nombre
T/A – Apellido
C/O – Color de ojos
C/C – Color de cabello
N/A – Notas de la Autora
En este fic Mammon/Viper es mujer e-é y Reborn es Adulto y Mukuro ya no está en el cuerpo de Chrome c:
XXIV
Ustedes se marcharon al aula clase 2-A para llegar a tiempo y no ser mordidos hasta la muerte por Hibari.
Al llegar al aula se dieron cuenta que el profesor todavía no llegaba ¡Que suerte era esa! Se salvaron todos y volvieron a sus puestos y la delegada de clases aprovecho el momento.
-¿Ya todos compraron y organizaron sus cosas?- Pregunto mirándolos a todos.
-Si- Fueron las respuestas, tu solo moviste la boca para fingir, en verdad habías buscado todo el maldito día pero con tu buena suerte primero te fuiste del hotel, segundo no encontraste nada, tercero te encontraste con Reborn y su deuda de tres días y cuarto dormiste en el departamento de Gokudera.
-Ya veo, por cierto todos los profesores tienen una reunión así que aprovecharemos esta instancia para procesar todo- Decreto para que todos se pusieran a trabajar.
*¡Maldita seaaaa! En verdad no eh traído nada, me mataran… Haya-chan me matara… Kitamura-san también…* Pensabas sudando frio.
Te dirigiste donde estaba tu grupo y todos pero todos habían traídos las cosas. Estabas muerta y un poco avergonzada.
-Estúpida mujer ¿Acaso no trajiste nada?- Te pregunto Gokudera.
-P-pues… no es que no haya traído algo… es solo que puedo hacerlo sin c-comprar- Tratabas de sacarle el pillo.
-No entiendo- Dijo Tsuna sin comprender nada.
-Acuérdate que tengo el atributo al viento, puedo traer todas las cosas que quiero- Por una vez en tu vida o tal vez la tercera te agradaba tal atributo.
-¿De qué hablas?- Pregunto Hana.
-¿Cómo que de qué? ¿Acaso no sabes de los atributos de la ma- Yamamoto rápidamente y nervioso te tapo la boca y Kyoko tomo del brazo a Hana.
-Hana ¿Puedes por favor acompañarme al baño?- Sonrió con inocencia.
-Está bien- Dijo para marcharse con Kyoko mientras Tsuna y Yamamoto la miraban en forma de agradecimiento la cual solo sonrió.
-¿Acaso Hana-chan no sabe?- Preguntaste.
-No- Respondió el peli plateado.
-Mm, no sabía- Dijiste para luego mirar a otra parte.
Ibas a continuar con lo que quedaste ¡Pero!.
-¿Ustedes todavía no están trabajando?- Pregunto Kitamura Hiyori, la delegada de clases.
-K-Kitamura-san- Sonreíste nerviosamente.
-¿Qué?- Pregunto ella.
-¿P-p-puedo ir al baño?- Preguntaste con nerviosismo.
-¿Por qué?-Pregunto nuevamente.
-P-porque ¿Sí?-
-¿Es importante?- Te presiono.
-Si- Dijiste sudando.
-¿Entonces qué es?- Te volvió a preguntar.
-¡Solo déjame ir al baño!- Le rogaste.
-Está bien- Te sonrió divertida, le gustaba hacerte enojar y estresarte.
-Gracias- Suspiraste para luego abrir la puerta y encontrarte con Hana y Kyoko que ya habían vuelto del baño, les sonreíste y ahora era tu turno.
La verdad era solo para poder usar el viento y traer lo que necesitabas. Tenías que tener una lista de todos los pasteles y cafés que tendrían en el café. Se supone que Yamamoto también tendría que ayudarte pero en verdad querías hacerlo sola no querías ser una molestia.
Corriste para ponerte a tras de la escuela donde habían llegado ya que casualmente no había nadie y empezaste a invocar al viento pero no pudiste por una interrupción no dirigida hacia ti.
-¡Me gustas!- Escuchaste una voz femenina al otro lado de la pared. Te asomaste para ver que una chica de segundo año se le estaba confesando a Hibari Kyoya. *¿Acaso quiere morir?* pensaste.
-No me interesan las herbívoras- Dijo para luego marcharse y dejar a una deprimida chica. No podías dejarlo así, sabias que no podías convencer a Kyoya pero podías ayudar a la chica así que te acercaste a ella.
-No deberías llorar- Le sonreíste al ver como en sus ojos caían gotas.
-¿T/A-san?- Pregunto la chica.
-Vaya, me conoces- Sonreíste para luego apoyarte en la pared y ella solo hacía lo mismo.
-Sí, siempre te veo caminando en los pasillos con el grupo de Dame-Tsuna- Sonrió ella.
-Bueno, no es tan dame como todos creen- Dijiste un poco divertida -¿Por qué te le confesaste a Kyoya-kun?- Preguntaste para poder ayudarla.
-¿Kyoya-kun? ¿Eres cercana a el?- Te pregunto interesada.
-B-bueno no mucho… siempre hace lo que quiere, peleamos pero también es muy amable aunque no lo demuestre- Sonreíste recordando los tiempos con el.
-¡Cierto! Hibari-kun es muy amable… siempre lo veo alimentar a los animales, recoge la basura que hay en el suelo, a veces riega las plantas- No tenías de eso de Hibari, pero al ver a la chica hablar de el su cara se iluminaba de felicidad. Qué lindo es estar enamorada, tú no podías experimentar eso.
-Vaya, sí que amas a Kyoya-kun- Sonreíste tratando de reprimir tu tristeza.
-N-n-no es eso… es solo que no puedo evitar mirar ese lado suyo- Se sonrojo ocultando su mirada -Puede ser que a veces Hibari-kun sea malo mordiendo a todos hasta la muerte pero lo hace para proteger la escuela y a Namimori- Sonrió para ella. *A veces solo por diversión* pensaste.
-Enserio… No pensaba que a una persona le gustara tanto Kyoya-kun- Pensaste en voz alta.
-Bueno… también hay muchas chicas que han visto eso de Hibari-kun y yo soy una de ella que se les ah ahora confesó y rechazado- Se deprimió.
-Anímate, por lo poco que te conozco sé que eres una chica linda y amable- Le dijiste con una sonrisa.
-Gracias- Te correspondió la sonrisa.
-¡Oh es verdad! Perdóname tengo que hacer algo- Dijiste nerviosa.
-Está bien, gracias T/A-chan- Te agradeció.
-No es nada- Te despediste para ir al lugar donde estabas.
-Bien ahora- Dijiste para poder invocar tus llamas y que aparecieran toda la lista que tenías en mente del menú del café.
-¡Listo!- Gritaste contenta.
-¡Aquí estabas!- Te gritaron y tú solo volteaste.
-¿Takeshi-kun?- Preguntaste ocultando la lista -¿Qué haces aquí?- Volviste a preguntar un poco sospechosa.
-Kitamura me pidió que te viniera a buscar- Te sonrió.
*Esa presidenta* La maldecías.
-Pero… ¿Qué no estabas en el baño?- Te pregunto Yamamoto.
-A… ajajaja es solo que no se…- Empezaste a sudar frio.
-¿Qué tienes hay?- Te volvió a preguntar el beisbolista.
-¿Qué cosa?- Dijiste. Si los demás se enteraran de que en verdad no hiciste nada o trataste pero no hubo resultados se molestarían contigo. O eso también pensabas no podías dejar que Yamamoto se diera cuenta de eso porque tal vez se sentiría mal por no ayudarte.
-Eso- Apunto tu mano.
-Yo no veo nada… ¡Cierto Takeshi-kun hay que volver al aula!- Sonreíste nerviosa y empezaste a caminar pero en ese momento Yamamoto te quito el papel.
-¿Menú?- Se preguntó al leer las letras.
-¡No!- Dijiste para tratar de quitarle el papel. El oji pardo cada vez que saltabas el alzaba más la hoja para que no la tuviera y colapsaste y te tiraste arriba del chico para recuperar la hoja.
-¡La tengo!- dijiste quitándole la hoja de la mano al chico pero los resultados fueron una pose comprometedora entre tú y Yamamoto y a un carnívoro mirándolos por la ventana.
-¡Lo siento!- dijiste al sonrojarte al igual que Yamamoto y empezar a retroceder.
-No es mi culpa- Sonrió el tratando de no demostrar un sonrojo.
-B-bueno ¿Nos vamos?- Te pregunto Yamamoto y tú solo asentiste pero ahora si te habían surgido las ganas de ir al baño.
-T-T-Takeshi-kun puedes adelantarte- Sonreíste para alejarte cada vez que movías tu boca.
-¿Por qué?- Te pregunto.
-T-t-tengo que ir baño- Dijiste con una sonrisa.
-¿No habías ido?- Te pregunto de nuevo.
-Sisisi, adiós- Corriste arrancando del peli negro.
Al llegar al baño vaya que disfrutaste soltar todo, te limpiaste y todo e ibas a abrir la puerta pero tu nombre te lo impidió.
-¡T/A-san es muy engreída!- Dijo una chica que pudiste pensar estaban en el espejo mirándose o tal vez maquillándose.
-Es verdad, solo por estar con el grupo de Gokudera-san, Yamamoto-san y Sawada-san se cree la gran cosa- Dijo otra.
-Ajá, perdón pero viene de Italia, solo causara problemas en el festival cultural… Es mejor que se vaya a su país aquí solo es una molestia- Opino.
-¡Jajaja! Es solo… ¿Cuál sería la mejor palabra? Si, E-s-c-o-r-i-a- termino de decir.
Habías aguantado… te había lastimado pero no eras de las mujeres que dejaba a las personas pisotearte y tirarte o usarte. Así que al notar como ellas salieron del baño tu abriste la puerta y las detuviste.
-Vaya ¿No será mejor que me digan las cosas a la cara?-Dijiste con una sonrisa haciendo que ella se asustaran un poco.
-¡¿Q-que quieres?!- Te preguntaron.
-Ah ustedes les pregunto-Sonreíste inocentemente pero la cambiaste a una sádica -¿Qué desean?-.
-¡N-nada!- te respondieron con temor. Iban a marcharse pero el autocontrol que Reborn te enseño se fue a la mierda así que las detuviste.
-¿Engreída? Nunca fui a si o su concepto de esa palabra nunca la aprendieron- Sonreíste -¿Creerme la gran cosa? ¿Para qué? ¿Acaso quiero ganar algo con eso? Lo siento pero 'Creerme la gran cosa' No va conmigo, tal vez ustedes que llaman la atención diciendo rumores- Tomaste aire para continuar-Es verdad que vengo de Italia puede ser que sea una molestia pero estoy dando lo mejor de mí, además yo puedo decidir cuándo me voy de aquí, tampoco es como que quiera estar aquí pero a ustedes eso no les tiene que importar- Terminaste para volver al tema.
-Pero lo que más me molesta es una palabra… E-s-c-o-r-i-a- Pronunciaste haciéndolas temblar de miedo y ver como el viento te podía rodear -Es lo que más odio- De todas las sonrisas sádicas que podías poner la que ahora pusiste fue la numero uno, sonreíste sádicamente y tus pupilas se achicaron.
-¡Ya vastaaa! ¡En verdad lo sentimos!- Dijeron empezaron a sollozar para ver como más viento te estaba rodeando, eso hacia temblar a cualquiera por aquella sensación, ibas a hacer otro movimiento pero.
-¡Detente T/N-chan!- Te grito Tsuna poniéndose al frente de las chicas.
-Tsuna- Dijiste para despertar y todo volver a la normalidad y el viento se extendía.
-¿Están bien?- Pregunto Sawada.
-S-Sawada-san… si- Asintieron con temor y sollozos abrazándose entre ellas.
-Pido perdón por su acto pero si ella se puso así es porque ustedes hicieron algo malo- Tsuna puso una mirada más seria.
-No deberían hacerlo… Nunca más- Dijo para luego lanzarles una cálida sonrisa. Ellas asintieron se inclinaron en forma de perdón y salieron corriendo.
Ahora Tsuna poso su mirada en ti, tú estabas desviando la mirada y apretando tus puños sentías como él se acercaba a ti y esperabas un golpe o tal vez un sermón pero nunca un abrazo.
Tsuna te abrazo cálidamente haciendo que tus ojos se sorprendieran y ambos cayeran lentamente en el suelo.
-¿T-Tsuna?- Preguntaste un poco sonrojada no de vergüenza ni nada solo estabas sorprendida pero no pudiste evitar aquel sonrojo que salió inconscientemente.
-Está bien… no estás sola- Te dijo para luego abrazarte más fuerte y protectoramente haciendo que tu solo correspondieras el abrazo y ocultaras tus ojos en su hombro.
-¿Por qué no me dices nada?- Preguntaste mientras lo abrazabas.
-No se… tal vez ¿Intuición?- Te sonrió.
-Ya veo- Te reíste un poco por tal respuesta ya que no sabías que Reborn les había contado tu pasado.
Estuvieron así largos minutos pero se dieron cuenta que todavía estaban en clases así que se pararon y al separarse se sonrieron mutuamente.
-¿Para qué venias por aquí Tsuna?- Preguntaste.
-Es verdad, necesitamos más hojas así que vine a buscar unas- Te dijo con cara de alarmado ya que todavía no sacaba las hojas.
-¿Te acompaño?- Preguntaste.
-No, está bien tienes que volver- Te sonrió y tu asentiste marchándote a la dirección contraria a la de Tsuna.
Llegaste a clases con un suspiro abriendo la puerta, en verdad ya todas tus ganas de hacer algo se habían desaparecido y querías salir más temprano así que sin decir nada agarraste tus cosas las ordenaste y te mandaste a cambiar pero tu grupo te detuvo un rato.
-¡¿Adónde crees que vas estúpida mujer?!- Te pregunto Hayato.
-No estoy de ánimo Haya-chan- Dijiste para mover el hombro para que su mano que estaba ahí se fuera.
-¿Te sientes mal T/N-chan?- Te pregunto Kyoko.
-Si… me voy- Dijiste pero fuiste detenida por la misma mano.
-¡No puedes irte porque quieres!- Te grito Gokudera tu solo agachabas la mirada.
-No estoy de ánimos- Repetiste.
-¡¿Acaso eres estúpida?! ¡Todos están colaborando!-Te grito otra vez.
-Gokudera ya déjala- Dijo Yamamoto seriamente comprendiendo que algo mal te pasaba y no querías ver a nadie.
-¡¿Qué estás diciendo Yamamoto?!- Dijo Enojado Gokudera para luego mirarte.
-¡Responde!- Te grito.
-¡CÁLLATE GOKUDERA!- Le gritaste dejándolo atónito no solo a el, sino a todos, lo bueno que estaban fuera del aula pero ese grito lo pudieron escuchar casi todos.
Te diste cuenta de la mirada de furia que le dijiste así que bajaste arrepentida la mirada.
-Lo siento- Murmuraste para salir corriendo.
-¡Oye!- Te grito Gokudera para apretar sus puños y entrar al aula.
Saliste corriendo dejando la escuela y pasar por encima a los del comité. Que día tenías pensabas que iba a ser uno bueno pero no fue así, querías que la tierra te tragara pero eso era imposible.
Aumentaste tu velocidad para frenar alado de un pequeño parque donde no había ningún niño ya que debían estar en clases o en el jardín.
Aprovechaste ese momento para dejar tus cosas alado de un columpio donde te sentaste en el y empezaste a columpiar. No querías llorar ni nada sabía que tenías que ser fuerte, ya habías hechos cosas peores como matar gente o hacerla sufrir, eras una asesina después de todo y eso lo sabias, que tu sufrieras era algo ¿Raro?.
Por lo menos aguantaste tus lágrimas y estabas lista para por lo menos pararte e ir a otra parte pero no querías ir de nuevo a la escuela, acabas de tener una pelea con Gokudera y volver… eso te aria sentir incomoda además si te topabas de nuevo con esas chicas peor. Tampoco querías volver al Hotel con Varia ya que te llenarían de preguntas y eso no querías y se repetiría lo mismo de ayer, escaparías y no sabrías donde ir.
No sabias donde ir, no podías quedarte en el columpio toda tu vida así que agarraste tus cosas y empezaste a caminar al vacío. Si ibas a la casa de los Sawada hay estaba Reborn y sabía que si le contabas lo que había pasado te daría un buen sermón o eso pensabas de que todo lo que te enseño no sirvió y no querías hacer a Reborn preocupar o enojar.
No querías ir tampoco a la casa de uno de los guardianes del décimo Vongola, al de Gokudera no, al de Yamamoto tampoco a la de Hibari, pues ni siquiera habías donde vivía y a la de Ryohei hay estaba Kyoko así que no también estaba la casa de Haru pero no sabías si pudieras estar ahí, sería muy incómodo para su familia así que también no.
Por eso la salvación de la vida estaba Mukuro o mejor decir tu amiga Chrome. Podías ir a Kokuyo Land sabias que habitaban más personas allí pero ahora eso no te importaba. Emprendiste viaje hacia Kokuyo Land, recordaste que ya habías ido hay un día pero no te acordabas bien el camino así que seguiste al viento, tu mejor enemigo y aliado.
Aliado esta vez ya que te trajo donde habías visto por última vez a Mukuro, supones que era su habitación especial ya que te asomaste por la puerta y viste un sofá color rojo y otro azul y una alfombra, pero no estaba Mukuro ni Chrome, buscaste por otros lados se podía decir que recorriste toda Kokuyo Land pero ni los chicos que te encontraste la última vez ni Mukuro y Chrome estaban hay.
Ahora si estabas perdida, ahora si no sabías que hacer, no tenías un lugar a donde ir. Todavía era de día así que podías pasarte el tiempo caminando hasta que sea de noche pero tampoco sabias que hacer en la noche pero eso ahora no te importaba te gustaba vivir el presente ya que no sabes cuándo se detendrá y quede en pasado y el pasado, recordarlo era doloroso.
Suspirabas caminando por las calles, estabas aburrida, con hambre y sin hacer nada del día paso a la noche y estabas en las tranquilas calles de Namimori pero no todo es tranquilidad ya que viste como chicos estaban charlando, pero se veía que tenían pinta de delincuentes y eso te hizo recordar el pasado. Que irónico, te recordó el día en que conociste a Gokudera y lo nombraste 'Haya-chan'.
Seguiste caminado y notaste como el buen tiempo pasó a hacer uno melancólico. Las nubes estaban tapando el sol abriéndole paso a la lluvia. ¡Por la gran suerte de tu vida tenías un paraguas!. Aunque estuvieras protegida de la lluvia eso no te agradaba ya que amabas la lluvia pero no querías tener un resfriado que te costaría la vida.
Pensabas que el día había cambiado por tu culpa, pues de un gran día soleado y después de todo lo paso a uno melancólico y sin emociones. El tiempo, el día, la vida… nada estaba de tu lado.
Ahora te encontrabas caminando por un puente donde no pasaba gente, pero en vez de personas pudiste visualizar una cajita de cartón grande que tenía un papel de 'Adóptame por favor'. Te acercaste curiosa a la caja asomándote y viendo por arriba a dos lindos y hermosos gatitos que se estaban mojando por la lluvia.
Te gustaban toda clase de animales, los gatos no eran una excepción así que en vez de cubrirte de la lluvia con tu paraguas la pusiste alado de la cajita cubriendo a los gatitos. Ellos te miraron y te empezaron a ronronear. No pudiste evitar un sonrojo por aquella ternura.
-¡Que lindos!- Murmuraste para luego seguir observándolos.
No podías cubrirlos para siempre pero tampoco podías llevarlos al hotel y tú tampoco pretendías regresar por ese día. Se notaba que tenían hambre pero no podías dejarlos con el paraguas hay puesto alguien podría robarlo, por lo tanto te paraste para tener la intención de poner a los gatitos en tu bolso pero el paraguas salió volando por el gran viento.
Estaba siendo arrastrado por el viento y el paraguas rosaba el piso del puente hasta que se detuvo en los pies de alguien. Estabas mirando hacia abajo recogiste el paraguas y te paraste para pedirle perdón a aquella persona.
-¡Lo siento!- Te inclinaste para ver que no tenías respuestas.
Te pusiste de pie de nuevo para ver a un tímido peli rojo sonrojado y con comida de gato y leche en la mano.
-Perdón… pero ¿Esa comida es para aquellos gatitos?- Señalaste la cajita. El chico solo asintió tímidamente.
-¡Qué bien! Pensaba tenerlos en mi bolso para llevarlos a comprar algo- Sonreíste para caminar hacia los gatitos y sentir los pasos del peli rojo dirigiéndose a tu misma dirección.
El peli rojo nervioso le dio comida a los gatitos y leche que la puso en un mini plato que tenía, sonrió al ver como los gatitos se alimentaban de todo y le lamian cariñosamente la mano que tenía dentro de la caja.
-Que tierna escena- Sonreíste tiernamente al ver como el peli negro a ser lamido por los gatitos sonreía igual que tú. Pero eso cambio ya que como dijiste eso se puso nervioso y se echó para atrás.
-Perdón si te moleste- Estabas hincada al lado de la caja.
-N-no- Susurro algo casi imposible de oír pero entendiste.
-¿Cuál es tu nombre?- Preguntaste acercándote más a él para escuchar bien su voz pero se alejó.
-K-Kozato Enma- Murmuro.
-¿Ko..zato En…ma?- Preguntaste para ver si estaba bien pronunciado su nombre ya que no lo escuchaste para nada bien. El asintió en forma de un sí y le mandaste una sonrisa.
Ya habías colocado el paraguas donde estaba anteriormente así que estabas muy mojada igual que Kozato.
-Kozato-san ¿No tienes frio?- Preguntaste un poco tímida. Digamos que no eras tú en ese momento, si eras tú pero en actitud de todos los días no. El tiempo te arruino tu personalidad al igual que el día si fuera un día normal con sol hubieras estado más animada y dándole un nombre más divertido a Kozato Enma.
-Un poco- Te respondió.
-¿Por qué no vas a casa? Si quieres yo puedo quedarme con ellos- Le sonreíste.
-¿Y tú?- Pregunto tímidamente como siempre.
-Estaré bien, todavía no quiero volver a casa-
-Hm- Susurro.
Enma se paró un poco triste por volver a casa sin los gatitos pero tenía el presentimiento de que tu podías cuidarlos bien, estaba caminando pero antes de dar otro paso volteo un poco sonrojado.
-…¿Cómo te llamas?- Pregunto en murmuro que por la lluvia no se podía oír pero como leíste sus labios le respondiste.
-T/A T/N- Sonreíste.
Enma dio un salto un poco impactado por aquella respuesta.
-¡¿T-t-tu eres… T/A T/N?!- Volvió a preguntar.
-Si…- Respondiste sospechando un poco de aquel 'normal' chico.
Después de unos segundos de silencio Enma salió corriendo a la velocidad que le daban sus piernas haciendo que una gotita cayera por tu sien.
Suspiraste y viste de nuevo a los gatitos, no sabías que hacer con ellos en verdad pero quedarte a su lado era lo único que podías hacer ahora pero tus planes no eran los que el 'destino' quería.
-¡T/N!- Escuchaste gritar tú nombre. Miraste por todos lados pero no viste a nadie. Olvidaste aquello y te paraste para mirar aquellas nubes que tapaban el sol. Ibas a seguir así un buen rato pero.
-¡Estúpida!- Te gritaron, sabias que iba hacia ti por un cuchillo paso por tu lado.
-¿Bel-chan?- Preguntaste impactada por ver a aquel rubio.
-Ushishi ¿Quién más?- Sonrió.
-¿Qué haces aquí?-
-Eso debería decir yo- Su sonrisa paro a una totalmente de enojo, ni se veía su sonrisa que traía todos los días de la vida -¡¿Dónde estabas?!- Te volvió a preguntar agarrándote de los hombros.
-¿Acaso querías escapar? ¿Por qué no volviste? Ayer en toda la noche y hoy…- Nunca habías visto a Belphegor así por ende te quedaste sin palabras tratando de formar algunas.
-Y-y-yo… lo siento- Fue lo único que dijiste agachando tu cabeza.
Sentiste como Belphegor soltó un 'Tch'.
-Vamos- Te dijo para agarrarte la mano.
-¡Espera! Los gatitos- Señalaste para ver que ya no estaban.
-¿Eh?-
-Miau- Sentiste como estaban hablando.
-¡Espera Bel-chan!- Dijiste para zafarte del agarre.
-Ushishi, ellos están bien- Te sonrió como siempre lo hacía para apuntar un lugar que supuestamente no había nadie pero viste como la niebla aparecía y dejaba ver a Fran y Mammon con los gatitos.
-¡Fran, Mammon-chan!- Sonreíste cálidamente a ver a tus compañeros que no querías ver.
-T/N-chan no deberías escapar de nosotros es peligroso- Fran hablo monótonamente cargando a los dos gatitos.
-Todos te están buscando- Dijo Mammon que estaba flotando cargando la caja con la comida y algunas sabanas que tenía.
-¿Todos?- Preguntaste extrañada.
-Si- Asintieron.
Estabas contenta, quien diría que ese día melancólico por solo un suceso estaría así, que irónica era la vida, que triste y dura pero también cálida y agradable.
-Capitán Squalo encontramos a T/N-chan- Informo la rana hablando por audio.
-¡VROOOOII! ¡¿DÓNDE ESTABA ESA MOCOSA?!- Grito Squalo que hasta que donde estabas tú que digamos son dos metros de distancia se escuchó. Estabas muerta.
-¡Menos maaal! T/N-chan- Lloraba Lussuria al otro lado de la línea.
-Esa basura lo pagara- Dijo Xanxus. Eso si ya… te tienen que encontrar una tumba.
-El jefe esta aliviado- Comento Levi.
Fran cortó la llamada haciéndose 'nanai' en su oído por el gran grito del tiburón. Pensabas que se había lastimado el tímpano aunque eso es asegurado.
-¿Nos vamos?- Pregunto Mammon -Odio la lluvia- Agrego para empezar a marcharse.
-Ushishi, te espera un buen castigo- Sonrió Bel.
-¡Nooo! No quiero que sea como la última vez- Lloraste estilo anime recordando aquel vestido de Maid.
-No creo que sea ese- Te alivio Fran con su comentario haciendo que suspires en forma de alivio -Seguramente va a ser peor- Lo empeoro.
Antes de echar a correr Belphegor te tomo de la mano y se dirigieron al hotel rápidamente siendo recibida por todos.
-¡T/N-chan!-Te abrazo Lussuria más fuerte que la última vez pero no te estaba asfixiando te estaba reconfortando.
-Luss-nee- Sonreíste.
-¡¿Dónde estabas?!- Te pregunto separándote del abrazo. Antes de que pudieras formar una palabra o mover tu boca Squalo te interrumpió con sus gritos.
-¡Estúpida mocosa! ¡¿Acaso sabes cuánto te estuvimos buscando?!-
-¿Tanto?- Dudaste.
-Sí, fue difícil encontrarte ya que como eres tipo viento tu presencia no se haya tan fácilmente- Dijo Mammon dejando la caja al lado del sofá.
-Vaya… gracias- Agradeciste con un sonrojo y una sonrisa. Nunca pensaste que el escuadrón de asesinos independientes de los Vongola, Varia te estuviera buscando como locos. Al agradecerles viste como ellos sonrieron y otro ignoraron desviando la mirada.
Te acercaste a los gatitos que Fran los dejo en el sofá, los miraste y acariciaste, estaban un poco mojados por la lluvia y tú igual pero como te abrazo Lussuria a eso no le importo.
Estabas tan contenta que no notaste la gran aura negra que estaba alado tuyo, tu jefe Xanxus no estaba de humor y eso lo notaste mirándolo con temor.
-Basura- Te nombro haciéndote temblar.
-¡Loo sientoooo!- Pediste perdón tirándote al suelo como lo hacía Gokudera con Tsuna.
No recibiste respuesta por el oji carmín pero en cambio recibiste una toalla para ti y los gatitos para cuando alzaste la mirada Xanxus ya se había ido.
-Todos estábamos preocupados eso también incluía al Jefe- Comento Lussuria.
Eso te hizo sentir bien, ellos se preocupaban mucho por ti pensabas que algunas preguntas que te hacían era solo para irritarte pero en verdad algunas eran de preocupación ya que eras la pequeña de los Varia al igual que Fran pero era hombre, los hombres son machos.
Al pasar al rato todo ya estaba normal como si nunca hubiera pasado nada en aquel hotel. Te diste una buena ducha y también a los gatitos aunque no les gustara el baño en ese momento recordaste a aquel chico Kozato Enma. *Me pregunto si lo volveré a ver…* pensaste melancólicamente.
~En una peculiar casa~
Un pelirrojo estaba corriendo hasta que sus pies ya no le daban más al entrar a su correspondiente casa abrió la puerta de un remesón haciendo saltar a aquellos que estaban cerca.
-¡Enma! ¿Sucedió algo Enma?- Pregunto una chica de pelo negro y un busto muy… muy grande.
-A-Adelheid- Hablo entre cortado el chico y más todo mojado
-¿Tuviste otra pelea?- Pregunto un chico de cabellos verdes y que usaba lentes.
-N-no- Trago un poco de aire para formular aquella palabra.
-¿Entonces qué?- Pregunto la peli negra.
-A-acabo de conocer a una asesina- Dijo para luego dejar mudos a todos.
-¿Hablas del ex arcobaleno?- Pregunto.
-No, a T/A T/N- Dijo este.
-T/A T/N- Pronuncio una chica llamada Shitt-P un tanto peculiar de aspecto -¡Asesina!- Comento nuevamente.
-¡¿Te encontraste con ella?! No estaba en una mansión robada en Italia- Pregunto un chico que también usaba lentes pero este usaba una fedora al igual que Reborn pero de color blanca.
-Si Julie- Asintió Enma.
Todos se quedaron en mute.
~Hotel Varia~
Al terminar de bañar a los gatitos viste como uno era hombre y la otra mujer, sonreíste y al ponerte tu pijama en tu habitación te acurrucaste para ver que eran las 12:00 de la noche. Tarde, cogiste a los gatitos y los acomodaste a tu lado para que no pasaran frio, de ahí se te vino a la mente como disculparte con Gokudera… eso lo vería mañana para poder al fin descansar de aquel día.
¡Terminado! ¡Completado! ¡Realizado! Misión cumplida 'u' capítulo 24 y con 101 Reviews, pos me pongo a shorar T_T aaaa por la cresta… las amo;-; mi amor para ustedesXD quiero agradecerles nuevamente y les juro que el prox cap les tengo uno más alegre y más happy:D pero hoy conociste a Enma… eso es buenoXD en el prox será todo más color rosa como dicen por hayXD ¡Nos veemoosss! Graaaciiiasss;-; -Shora de felicidad-.
¿Reviews?
