Disclaimer: Personajes no me pertenecen. Sino a Masami Kurumada y la historia de Saint Seiya
Temas: Yaoi, Drama, angst
Personajes: Aioros, Shura, Saga, Shaka, Aioria
Resumen: Tras el recuerdo de su sonrisa y la sangre derramada, lo único que busca es el filo de su justicia.
Dedicatoria: A Circce, mi papa yaoista y quien me hizo amar y comprender más al Cid y Shura. Dioses, ella es la fan numero uno de esta combinación y el mundo estaria lleno de fanwork de ellos si tan solo ella publicara todo lo que escribe. Creeme que espero que este pequeño fic te guste y te de mucho fanservice, como pago a las horas que te la paso hablando de sashismo xDDDD y defmitismo xDDD Además, esto viene a ser el fruto de todas tus horas invertidas mostrandome cabras (?) xD
Comentarios adicionales: Sinceramente… aún no entiendo como esta pareja no tiene tanto fanwork de este lado del mundo, si es una de las más querida en oriente y hay fanwork hasta para tapizar una pared xDDD Definitivamente adoro esta combinación, por todo lo que representa por esa admiración/culpa de Shura por el recuerdo de Aioros y lo cercano que fue con él. Este fic está basado en escenas de Episodio G. Personalmente me gusta la visión de Okada sobre la relación de Aioros y Shura, y el sentir de este último con respecto a su muerte. Yo no veo a Shura malo, lo veo, lamentablemente, como una victima T_T


Cortando

Afila tu vista, observa a tu objetivo como una masa de átomos que separaras a tu antojo. Llama a tu cosmos, oblígalo a tomar el filo en tu brazo derecho y un sólo movimiento, derecho, ejecutara tu justicia…

¿Cómo era posible que el objetivo fuera el hombre que lo había formado?

El niño veía sin ver.

Tragaba saliva, más no la probaba. No había sabor, ninguno; el frío de la noche penetraba directamente a sus huesos ignorando a la carne y dejándolo con la sensación de tener hielo dentro de sus coyunturas.

Sus ojos le miraban, le observaban, le escrutaban… Aquellos claros, heridos, le observaban como si quisiera un segundo de explicación.

No la había… no…

Aunque quisiera…

—No espero que me comprendas—le escuchó—. Sólo hago lo correcto.

Él también…

Levantó su brazo, afiló su espada. Le miró con ojos tan severos como el filo de su técnica. Ejecutar la justicia sin titubear; la orden había sido dada, no valía nada más, ni los recuerdos, ni esos ojos llenos de una convicción que hacía tambalear incluso la propia. Presionó su mandíbula, tensó sus músculos, ligamentos, huesos… ejecutó.

Y con el filo de la excalibur cruzando su cuerpo, se cortó lo único en lo que había creído.

Deliverando

¿Por qué no atacó? ¿Por qué no se defendió? ¿Por qué se equivocó?

¿Se equivocó?

Daba vueltas en la cama, una y otra vez sin conseguir respuesta alguna. No podía contra ello, contra esos recuerdos de aquellas tardes de verano cubiertos de sudor y arena amarilla, contra el sonido de su voz desvaneciéndose entre el viento caliente de la tarde, el movimiento de los bucles ondeantes en medio del atardecer, donde el sol se derretía tras las ruinas, en un manto de rojas proporciones que terminaba sucumbiendo a la frialdad del negro.

Contra sus palabras, contra sus miradas, contra aquella utopía que le silabeaba entre sus discursos y le sabía a la gloria misma.

¿Por qué él? Le preguntó, le interrogó, quiso hallarle explicación… ¿por qué? Quizás no había ninguna… pero ¿por qué estaba tan claro en lo que hacía?, ¿por qué no dudo en imponer su cuerpo a su espada? ¿Por qué?

Esa noche, como otras no dormiría. Cargaba sobre sus hombros la muerte de su propio ideal, justificándolo como el único método de expiación, pensando que había salvado a Aioros de haber hecho algo aún peor, que fue lo correcto; qué había obrado en justicia. Sin embargo, sus argumentos no eran suficientes para apartar la mirada llena de luz de aquellos ojos, la sensación de que estuvo ejecutando la injusticia incorrecta. Su pecho imploraba una convicción que superara incluso la de aquellas gemas en las penumbras que lo miraron como si fuese un honor pelear y morir en ese lugar, luchar por aquel ideal, aunque fuese el incorrecto.

¿Qué si fue él quien se equivocó?


Gracias por sus comentarios y lecturas ^^ Estos son dos nuevos drabbles, espero les haya gustado

: Gracias por tus palabras, me alegro que te haya gustado y que hayas leido la recomendación que te di por msn. Tus palabras me animan mucho. Aqui va dos nuevos drabbles que habla un poco más de ellos. Espero sean de tu agrado ^^