*inserte aquí la palabra "perdón" repetida 10000 veses*

Espero les guste ;u;

SOUTH PARK NO ME PERTENECE solo uso sus personajes para joderles la vida :)


EL JUEGO SUKE

Capituló 4: Preparativos

—¡Por fin es viernes, carajo! —decía a gritos el rubio cenizo mientras saltaba alrededor de otros chicos. Más específicamente, alrededor de: Stan, Kyle, Cartman, Pip, Damien, Tweek, Craig y Butters.

—Que felicidad. ¿Puedes quedarte quieto? —pronuncio con total irritación el pelinegro del chullo en su cabeza.

—¡¿No entiendes lo feliz que me siento?! —grito a tal punto que los demás tuvieron que taparse los oídos, el chico delante suyo adquirió una mueca de fastidio ante aquel ruido. Posiciono ambas manos sobre los hombros del pelinegro; y comenzó a dar pequeños saltos, apoyando parte de su peso en aquel agarre. Sonrió ampliamente para intentar dar a entender la felicidad que sentía en aquellos momentos—. ¡Mañana los violare a todos!

—¡Suéltame!

Kenny lo soltó y se alejó aun saltando.

—¡Lleven lubricante! —se escucharon sus gritos a lo lejos—. ¡Y condones!

—¡¿Por qué eres muy pobre como para comprarlos?! —nunca podían faltar los comentarios ofensivos de Cartman. La mayoría ya se habían acostumbrado, por lo que no les afectaba en lo más mínimo. Kenny y Kyle, al ser los cuales más recibían tales tratos, directamente lo tomaban como algo cotidiano. Aunque, claro, el inquebrantable orgullo del pelirrojo lo obligaba a contestar a los insultos; generando así, peleas que se repetían todos los días. Pero con Kenny la cosa era diferente. Y la verdad es que nadie aun podía entender a aquel chico. Siempre sonriente, alegre; contagiando a todos de su buen humor y cautivando a muchos con su carisma. Aun con el infierno que él conoce como 'vida'. A varios les gustaría entender. Un motivo. Una razón. Algo. Y es que algunos estaban más interesados en entender a ese chico que otros.

Butters parpadeo un par de veces. El gordo parecía nunca cansarse de recordarle al otro la pobreza en la que constantemente vivía. Le gustaría — no, le encantaría — ayudarlo. Pero el chico parecía estar tan lleno de vida, que ni siquiera aparentaba necesitarla. No. No lo entendía. No podía. Quizás… ¿Eso era una máscara?

—¡Sí! —respondió y luego entro a su aula saltando, ganando de esta manera la mirada de todos los allí presentes.

—Pobretón de mierda —opino Cartman.

—Puta barata —dijo entre dientes Damien.

—Parece que alguien es rencoroso… —comento Stan, lanzando una pequeña risa.

—Pero —agregó Kyle—, aunque lo quiera, tengo que admitir que Kenny si es… Bueno, si actúa como una puta.

—Muy cierto, judío.

—¿Que clase tenemos? —pregunto el británico. No le gustaba por donde iba aquella conversación, por lo que opto por interrumpir y cambiar el tema. Acto que no pasó desapercibido por el Anticristo. Le disgustaba que el rubio se preocupara más por los demás que por sí mismo. ¡Vamos! ¡Estar muerto no es excusa para desinteresarse sobre uno mismo! "Siempre tan amable. ¿Por qué?", pensó el ojirojo. Tal parece que Butters no era el único buscando respuestas ante sus dudas, ante lo que no entendía. "¿Y por qué yo me preocupo por todas sus cosas personales por los que él ni siquiera se interesa…?".

—Ehh... —se apresuró a contestar Damien. Si el otro quería ayudar a los demás, bien por él. Pero no iba a permitir que Phillip descuidara su propia vida solo por pensar en solucionar problemas ajenos. Wow, ¿en serio Damien Thorn pensaba de esa manera sobre su amigo británico? Pero… ¿Qué mierda le estaba pasando?—. Craig, ¿qué clase tenemos?

—Yo que coño se —miro por el rabillo del ojo a su mejor amigo, el cual observaba desinteresado un determinado punto en el suelo mientras de vez en cuando se llevaba el termo de café a los labios—. Tweek, ¿qué clase tenemos?

—¡LA PRESIÓN! —reacciono casi al instante de escuchar la voz del pelinegro—. ¡GAH! ¡¿Tú sabes, Butters?!

—N-No están en mi clase. ¿S-Stan?

—¿Kyle?

—Agh... esto es como una cadena —contesto con un ligero fastidio, intento ocultar la pequeña sonrisa en su rostro por lo gracioso que le resultaba todo aquello. Porque, por supuesto, el serio del grupo no podía ponerse a jugar en ningún momento. No, señor—. Pip; tú tienes biología con Damien, Craig y Tweek.

—Bien —dijeron al mismo tiempo los pelinegros aludidos. Ambos se miraron con el ceño fruncido.

—Stan; tú tienes geografía con migo, Cartman y Bebe —hizo una pequeña pausa para mirar a un aula que no se encontraba muy lejos de allí. Se podía escuchar pequeñas risas y unos '¡No digas esas cosas!' provenientes de aquel lugar—. En el aula donde acaba de entrar Kenny, desgraciadamente.

—Que mierda... —comento el castaño. Stan le reprocho aquella acción con la mirada. No le gustaba para nada las constantes molestias que Cartman le causaba a su súper mejor amigo y a su mejor amigo (Si. Con aquello último se refería a Kenny).

—Butters; tú tienes arte con Wendy, Chris y Gregory.

El rubio claro asintió levemente con la cabeza.

—¿Te sabes los horarios de todos de memoria? —se asombró el pelinegro del pompón rojo.

—No, solo se leer —contesto, mientras señalaba con su dedo índice un papel con los horarios pegado en la pared.

—Me siento idiota —murmuró Damien.

—Lo eres —le dijo Craig.

—Cállate.

La campana se escuchó por todos los pasillos de la escuela.

—Nos vemos en el receso —saludo el pelirojo alejándose junto con Stan y Cartman. Entraron a su aula, y al instante se escucharon los gritos de Kenny.

—¡Suerte! —deseo Pip, caminando junto con Craig, Tweek y Damien.

—¿Por qué siempre estás de buen humor? —espeto el Anticristo, empleando un tono de voz algo molesto. Upps, error. Mala pregunta.

—¿Eso es malo? —obviamente no había entendido el sentido de aquella pregunta. O eso pensaba el pelinegro.

—Umh, no… creo —murmuro aquella última palabra, de manera que ninguno de los tres pudo escucharla.

—¿Entonces por qué preguntas?

—...

—...

—...

—...

—¿Hicieron la tarea? —se escuchó la aburrida voz de Craig interrumpiendo aquel incomodo silencio que se había generado.

—Como si tú la hicieras —contesto Damien. Siempre a la defensiva. Como si temiera que alguien descubriera algo. ¿Algo? Mejor dicho aquello. Pero no nos desviemos del tema, ni siquiera el mismo sabe que es ese aquello… aun.

—Quería cambiar de tema, pendejo —susurro para que solo el demonio lo escuchara.

—Oh… —y ahora se sentía estúpido.

—¿De qué hablan? —hablo Pip.

—De... la tarea… si, la tarea... —empezó Damien. ¿Por qué estaba nervioso?

—No tiene quien le pase la tarea —lo interrumpió Craig—. Yo se la pediré a Tweek.

—¡GAH!

—Pero no creo que pueda también pasársela a Damien, sería demasiada presión.

—No lo digas... —le susurro el pelinegro, prediciendo hacia donde quería llegar con aquello.

Craig le contesto con una pequeña sonrisa pícara de lado, que obviamente contestaba la petición (por no decir orden) del otro. Se aclaró la garganta para proseguir.

—Damien quería saber si tú podrías pasársela.

—No... —advirtió el ojirrojo.

—Pueden sentarse juntos en clase y se la pasas, ¿no?

—Claro, suena bien —contesto el rubio con una sonrisa. Craig le dio una mirada de victoria al ojirojo.

—¡Agh!

—¿Estas bien, Damien? —pregunto el rubio.

—Sí, no es nada.

Seguidamente el paranoico y el británico entraron juntos al aula.

—Te odio...

—Me amas —dijo sarcástico el ojiazul, empujo al otro por la espalda para obligarlo a entrar al aula—. Vamos, ve.

Durante esa hora de escuela, Damien se sentó junto a Pip, y Craig con Tweek.

La clase transcurrió normal, si no contamos todas las miradas asesinas que el Anticristo le envío a Craig, y todas las respuestas de negar con la cabeza y formar un corazón con las manos de este— que según ellos significaba un 'Me las pagaras, pendejo. Te odio' de parte de Damien, y un 'No. Admítelo, tú me amas' de parte de Craig—. Si, el resto estuvo bastante normal.

Vayamos a otro sitio, o mejor dicho, volvamos a otro sitio.

—¿Y qué le dijiste? —pregunto emocionada Bebe, mientras enroscaba uno de sus rizos rubios en su dedo índice.

—Pues que, para mí, solo era una zorra más —contesto Kenny, orgulloso de sí mismo—. Y que si no quería acostarse conmigo, podía irse bien a la mierda.

—Wow, ¿y qué dijo?

—Me golpeo en la entrepierna... —paso una mano por su nuca al contar aquella parte de la anécdota; luego recobro su aura orgullosa—. Pero es la mejor manera de terminar con alguien.

—Querrás decir la manera más divertida.

—¡No fue divertido! —grito indignado—. ¡Me dolió!

—Exactamente por eso fue divertido.

—Mala —hizo un puchero.

—Es ley —comento Kyle desde su pupitre, el cual se encontraba algo más alejado de donde estaban el par de rubios—. Pervertidos con pervertidos se llevan bien.

—Suerte que distrae a Kenny… —dijo Stan, observando el cuaderno sobre el escritorio del pelirrojo, el cual estaba lleno de apuntes y tachones; logro divisar un pequeño corazón en el pie de la hoja con unas palabras escritas en su interior, pero no distinguió lo que estas decían exactamente—. Si no estaría diciéndonos como nos violaría —agrego con horror.

—Pobretón marica —comento Cartman, mientras comía una barra de chocolate. Kyle lo observo con disgusto.

—Culón, ¿siempre tienes que estar comiendo?

—Ocúpate en sacarte la arena de la vagina y no en lo que yo hago, rata judía.

—¡Cierra la boca! ¡Quizás si dejaras de comer tantas porquerías no serias una bola de fraile!

—¡Al menos yo estoy parejo, judío! Y no como tú, que tienes toda la grasa en el culo.

—¡Cállate, gordo de mierda!

—Por eso tiene tanto culo... —susurro Stan.

—¡Marica! ¡Además de hippie, también eres marica! —se llevó el ultimo trozo de lo quedaba de su chocolate a la boca—. Soy el único normal aquí.

El pelirojo bufo mientras se cruzaba de brazos.

—¡KYLE TIENE UN LINDO CULITO, GORDO! —grito desde lejos Bebe.

—¡Redondito y sexy! —comentó Kenny

—¡Cállate, Kenny! —le grito Kyle.

—¡Ah, pero a Bebe no le dijiste que se callara! ¡Eso es discriminación, Ky!

—No, Ken. La cosa es que a Kyle le gusto. ¿Verdad, bombón? —dijo la rubia coquetamente. Movió el cabello mientras observaba al pelirrojo fijamente, logrando que este se incomodara ante la intensa mirada de la rubia y que, además, se sonrojara de la vergüenza.

—¡No! —interrumpió Stan—. ¡Por supuesto que no!

—¿Y cómo lo sabes? —espetó Kenny

—...

—¿Cómo, Stanny? ¿Eh?

—Porque... Porque soy su mejor amigo y lo sé todo.

—Linda excusa.

Cambiemos a otro sitio, a un aula menos ruidosa que aquella donde se encontraba el par de rubios pervertidos.

—¡Chistopher! —grito Gregory—. ¡No seas un vago y ponte a trabajar!

—Haz silencio, no me dejas dormir —contesto el castaño con voz ronca; sus pies se encontraban apoyados sobre el atril donde se suponía debería estar realizando la pintura que ordeno el profesor de arte. Cerró nuevamente los ojos para volver a dormir, pero la ruidosa voz del rubio se lo impidió.

—¡Y quita tus pies de ahí! Vas a romperlo —Chris movió la mano, restándole importancia. El de ojos dorados suspiro harto; tomo su pincel comenzando a dar pequeñas pinceladas al cuadro en el que estaba trabajando—. No sabes valorar lo que es la verdadera belleza del arte. Por medio de una pintura se pueden transmitir diferentes emociones e incluso sentimientos, como una confesión, y también... ¡¿TE QUEDASTE DORMIDO, DESGRACIADO!?

—Ñhe... —murmuro adormilado—. Es que me aburriste.

—¡Hijo de puta! —grito totalmente ofendido al ser ignorado de tal manera—. ¡Quedarte dormido mientras te estoy hablando!

—Si siempre se gritan… ¿Por qué siguen siendo amigos? —comento Butters, que no fue ningún tonto al poner su atril alejado de los dos extranjeros.

—Corrección —dijo Wendy, quien estaba a su lado—. Gregory le grita y Christopher finge escuchar sus regaños.

—A Christopher no le gusta que lo fastidien, n-no entiendo porque se sigue juntando con Gregory —dijo dando leves pinceladas al papel en frente suyo.

Wendy observo fijamente al par. Gregory le gritaba al castaño, y este último le contestaba de tal manera que hacia enfadar aún más al rubio. La pelinegra pudo notar que el mercenario reía y sonreía de vez en cuando.

—Quizás porque es el único que se atreve a gritarle de esa manera al temido Christopher De'Lorne…

.

.

.

Era la hora del almuerzo y la mayoría de los chicos de sexto grado de secundaria, se encontraban en la biblioteca por un examen de química que tendrían en la próxima hora. Aunque, por supuesto que no todos los presentes en la biblioteca estaban estudiando.

Christopher dormía pacíficamente, mientras Gregory estudiaba a su lado mirándolo de reojo de vez en cuando. Kyle y Stan estudiaban juntos, mientras Cartman pedía al pelirrojo a gritos que le enseñara la materia. Pip estudiaba con miles de libros a su alrededor, motivo por el cual apenas era visible que Damien, quien estaba a su lado, estuviera quemando hojas de diversos libros. Wendy estudiaba, mientras Bebe se pintaba las uñas a su lado.

Aunque, claro, que no todos estaban estudiando en la hora del almuerzo.

Kenny estaba intentando no quedar dormido en una mesa apartada de la cafetería, con la bandeja vacía a su lado. Nuevamente no había podido comprar su almuerzo, y esta vez no estaba Cartman para comprárselo (porque, vamos, nadie podía decir un millón de veces la palabra "no" sin hartarse. ¿Verdad?). Butters había pensado el sentarse a su lado, pero al verlo tan adormilado, prefirió no molestarlo.

En otra mesa Tweek y Craig comían con tranquilidad, hasta que un rubio se acercó hacia ellos.

—¿Pu-Puedo sentarme aquí? —pregunto con timidez, con la bandeja en manos.

—No —contesto monótonamente el pelinegro, sin dejar de comer. Tweek le pego un codazo.

—Claro que puedes, Butters —dijo con amabilidad.

—Gr-Gracias... —dijo tomando asiento, quedando en frente a los dos mejores amigos.

—¿Tu no estudias? —comento Craig, realmente le molestaba que se siente allí.

—N-No, estudie antes... Pensé que podría repasar, sin necesidad de perderme el almuerzo.

—¡Ngh! ¡Yo pensé igual! —grito Tweek, jalándose el cabello—. ¡Porque si no almuerzo, entonces tendría que pasar toda la tarde con el estómago vacío! ¡¿Y si luego no puedo merendar?! ¡Moriré de hambre! ¡DEMASIADA PRESIÓN!

Craig iba a calmarlo, pero se le adelantaron.

—Ten calma, Tweek. La mayoría del grado tendrá que cursar la materia en el verano, pero te iría bien en la prueba —afirmó con tranquilidad, el pelinegro se golpeó la frente con la mano ante el fallido intento del rubio por tranquilizar al paranoico. Además, ¿qué carajo había sido aquello? ¿Quién era el que calmaba a Tweek? ¿Butters? No, claro que no. Por supuesto que no. Ese puesto era de, nada más y nada menos, que de Craig. Y nadie se lo quitaba. Nadie—. Si quieres, puedo ayudarte a repasar.

—¡Por favor, ngh!

El de ojos celestes claro sonrió y se inclinó hacia donde estaba el rubio paranoico. Tweek saco su libro con prisa, y le señalo el ejercicio que no comprendía.

—¡Intente hacerlo durante toda la tarde! —explicó Tweek. Craig observo todas las líneas y rayas que se hacían pasar por números en el libro de su amigo—. ¡PERO EL RESULTADO NO DA 3! ¡MALDITO 3!

—La incógnita la pasas para este lado —señalo Butters, el otro dejo de gritar y lo miro intentando entender—. Ese es el error.

Tweek lo miro un rato parpadeando nervioso, hasta que su cabeza capto la información y se dispuso a volver a realizar el ejercicio. Unas cuantas rayas desesperadas en las hojas, y ya había terminado. Craig se preguntaba como mierda hacían los profesores para entenderle la letra. Y como hacia el para entenderla.

—¡DIO 3! —festejo— ¡¿Viste, maldito 3?! ¡¿CREÍAS QUE NO TE ESCRIBIRÍA, HIJO DE PUTA?!

—¡Bien hecho, Tweekers! —lo felicito el rubio claro.

—¿Tweekers? —repitió ácidamente el pelinegro, frunciendo el ceño.

—Ow... Emmm m-me gusto el apodo... —se sonrojo levemente—. Si quieres solo digo Tweek.

—Si —aseguro Craig.

—¡No! —negó el otro—. Dime Tweekers si quieres, Butters. No me molesta. ¡Hasta me suena familiar!

Craig se masajeó las sienes. ¡Por supuesto que le sonaba familiar ¡Él le llamaba así! Por eso todo el mundo usaba el apodo con el rubio en forma de burla hacia el pelinegro… Joder.

—No tartamudeaste mucho hoy, Butters, ¿estás bien? —pregunto el de ojos azul marino. "Espero te sientas mal, muy mal. Porque estoy seguro que si te vas a la enfermería y DEJAS DE JODERME, me harías la persona más feliz de todo el jodido mundo" pensó.

—Oh... Ahora que lo mencionas, es cierto... —dijo pensándolo un poco. Craig puso los ojos en blanco. ¡Por supuesto que era cierto, acababa de decírselo!—. Supongo que es porque no estoy nervioso aquí.

Tweek unió las manos esperanzado.

—¡¿No estas nervioso a mi lado?!

"¿Qué?" pensó Tucker.

—Sí, creo que es eso —sonrió el otro—. Hay que juntarnos más seguido.

"¿QUE?"

—¡Sí! —afirmo el rubio.

"¡Aun sigo aquí, mierda! ¡No soy invisible!"

El timbre resonó por toda la escuela.

—¡GAH! —se alteró—. Suerte en el examen.

—Igualmente —le sonrió—. De seguro te ira bien.

—¡Eso espero, ngh! —dijo comenzando a caminar junto con el rubio claro—. ¿No vienes, Craig? —pregunto, girándose a verlo.

—No, tengo algo que hacer. Luego nos vemos.

—¡GAH, adiós! —se despidió, para luego dirigirse al aula con Butters.

Kenny estaba durmiendo plácidamente con la cara apoyada en la mesa de la cafetería. Craig lo golpeo con fuerza en la cabeza, haciendo que el otro se despertara sobándose la zona lastimada.

—Saca tu encendedor, Mc'Cormick. Hoy no habrá examen —aseguro el pelinegro. Kenny sonrió levemente y se paró de la silla para dirigirse al patio trasero junto con Tucker.

.

.

.

—¿Quién de todas estas hermosuras me va a ayudar a hacer los preparativos para esta noche? —pregunto Kenny dándole una mordida al tostado que sostenía.

Al fin ya era sábado. Era de mañana, y algunos de los chicos habían decidido juntarse a desayunar en la cafetería de los Tweaks.

—Aún falta mucho para eso. Cállate y no me lo recuerdes —hablo Craig, tomando de su café detenidamente. No había tenido una noche muy agradable, debido a un inexplicable insomnio. Y lo último que le faltaba era tener que soportar al pervertido del grupo a las diez de la mañana.

El rubio bufo, volteo su cabeza hacia la izquierda para mirar suplicante al francés que estaba bastante entretenido con su cigarro. Sin desviar la mirada de su adicción, noto los ojos azules sobre sí.

—Tu fiesta, tu problema —contesto el castaño con simpleza.

—Por favoooor, chicos. No puedo hacer todo yo solo —hizo un puchero.

—Creo que eso deberías haberlo pensado antes —comento Kyle, quien estaba sentado a la derecha del ojiazul, mirando hacia la ventana.

—Ooww... —suspiro, sosteniendo su taza de café—. Dami, tú me ayudarás. ¿No? —pregunto ilusionado, mientras bebía el líquido. Al no obtener respuesta, dejo su taza a un lado y miro al pelinegro que tenía la frente contra la mesa de la cafetería—. ¡Damien!

El ojirojo se enderezo de golpe ante el grito, con los ojos entrecerrados, mirando a la nada. Observo con odio a quien lo había despertado. Luego giro a ver al resto de los chicos que se encontraban en la mesa.

—Recuérdenme porque estoy aquí —murmuro somnoliento.

—¡Ngh! Ya tengo el resto de sus pedidos, chicos —se acercó Tweek a la mesa con una bandeja en mano.

Dejo una taza de té junto con unas tostadas para Kyle, otro café para Craig y un tarro de cerveza para el castaño.

—¿Una cerveza a esta hora? —cuestiono Damien.

—Siempre es buen momento para beber alcohol —apago el cigarro y se dispuso a disfrutar de su 'desayuno'.

Kenny soltó una risita y tomo su sándwich tostado, para luego devorarlo.

Tweek dejo la bandeja a un lado, y se sentó al lado de Craig con dos tazas de café en la mano.

—Da-Damien... No ordenaste nada —dijo entregándole el café—. Así que ¡GAH! supuse que esto estaría bien.

El pelinegro tomo lo que le ofrecía el chico, aun algo somnoliento. Se llevó la taza a los labios e inclino la cabeza hacia atrás para beber todo el líquido de un solo sorbo.

—Parece que nadie aquí durmió muy bien que digamos —comento Kyle, comenzando a comer su desayuno.

—No —pronunciaron al unísono Kenny, Damien y Craig.

—¿Y los motivos son…? —pregunto el francés, moviendo la mano con simpleza.

—Insomnio —contesto Craig, apoyando la taza vacía en la mesa y comenzando a beber la segunda.

—Mis padres —dijo Kenny, y eso basto para entender que el rubio había estado ayudando a su hermana a no pasar una mala noche debido a la probable pelea que tuvieron sus progenitores.

—Eso —contesto Damien, robándole un trozo de sándwich a Kenny, el cual no se inmuto.

—¿E-Eso? ¡GAH! ¿Te refieres a la canción del queso? —tembló el rubio.

—¿Qué canción? —murmuró Craig, pidiendo una explicación.

—¿Qué es eso, que te da mucho calcio? —canto Kenny, bailando en su lugar—. ¡Eso es queso con el LGG!*

—No —se fastidio el pelinegro quitándole una tostada a Kyle, quien lo miro con la 'poker face'—. Kenneth no durmió y gracias a eso estuve considerando el tirar mi teléfono por la ventana.

—¿Le mandaste mensajes toda la noche? —le dijo el pelirrojo a Kenny, más como una afirmación que como una pregunta.

—Uh... Tenía que entretenerme con algo.

—Los mensajes fueron solo el principio —anuncio Damien perturbado, quitándole la taza que sostenía Craig y bebiendo un poco de su contenido. El ojiazul se quedó con la mano en el aire, sosteniendo una taza imaginaria—. El jodido principio... —le devolvió la taza al chico del chullo, quien se giró a verlo con una ceja arqueada.

—¿Alguno sabe por qué los demás no están aquí? —pregunto Chris.

—Phillip está estudiando —contesto Damien estirando la mano y quitándole el tarro de cerveza al castaño—. Alcohol, ayúdame —bebió unos cuantos sorbos y dejo el tarro cerca del francés—. ¡Coño! Sigo teniendo sueño…

Chris miro al tarro unos segundos y luego a Damien.

—¡GAH! ¡No vas a tomar de mi café! —se alteró el rubio alejando su taza, al notar que Damien había robado algo del desayuno de todos. NADIE TOCABA SU PRECIADO CAFÉ. Craig puso una mano sobre su hombro logrando calmarlo un poco, y el ojirojo desvío la mirada hacia Kenny.

El rubio le extendió su taza de café, y Damien le agradeció con un leve movimiento de cabeza. Bebió unos sorbos y devolvió la taza. Parpadeo un par de veses, frustrándose al notar que aún sentía un cansancio insoportable.

—Stan tiene un trabajo de la escuela —aclaro el pelirrojo—. Y a Cartman le pareció muy marica desayunar con un grupo de chicos.

—Ese gordo quiere más de lo que puede tener —comento Craig. Todos estuvieron de acuerdo.

—Las chicas se fueron de compras y a Butters no lo dejaron sus padres —hizo un puchero Kenny.

—Gregory también está haciendo un trabajo —comento el francés, terminando su cerveza.

—Y aquí está el resto —concluyo Damien.

—Oigan —llamo su atención Kenny—, aun no me han contestado: ¿Pueden ayudarme con los preparativos para la pijamada?

Silencio general.

—¡Vamos! —se indignó el ojiazul—. ¡Ayúdenme a hacer una noche feliz!

—Yo ni siquiera quiero ir —murmuro el chico del chullo, mientras dejaba su segunda taza vacía sobre la mesa.

—¡GAH! ¿Qui-Quieres o-otra? —ofreció.

Craig lo miro por unos segundos.

—Solo bebo café para no estar tan cansado —el rubio lo miro con un tic en el ojo derecho, sin entender—. No es necesario, gracias —aclaro.

—¡DEJEN DE CAMBIARME DE TEMA! —grito el rubio pervertido, sintiéndose ignorado.

—No ayudaré —contestaron todos al unísono.

El rubio se cruzó de brazos, frunciendo el ceño y haciendo una trompita con la boca. Damien aprovechó para robarle otro trozo de sándwich.

—Se nota que tienes hambre —comento Christopher.

Comete a alguien —sugirió Kenny—. A mí, mejor.

—Nunca —sentencio.

Kyle le dio una tostada al ojirojo, y luego se levantó de la mesa.

—Yo ya me voy.

—Adiós, Ky. No me extrañes mucho —saludo el chico del parka. El ojiverde rodo los ojos—. ¡Oh! Recuerden que deben venir a las siete —informo antes de que Kyle se fuera.

—De acuerdo, luego llamaré a Stan para avisarle —dijo, dirigiéndose hacia la salida.

—¡También avísale a Cartman! —grito debido a la distancia.

—¡Que se joda el culón!

Kyle salió por la puerta de vidrio y se dispuso a ir a su casa.

—Ustedes también avisen a los demás —les dijo Kenny, para luego dejar su taza (con el poco café que aun contenía) cerca de Damien. Donde la tostada ya había desaparecido de las manos del pelinegro, y de ella solo quedaba unas cuantas migas sobre la boca del Anticristo.

Damien tomó de un solo sorbo el líquido.

—Bien, ya no tengo nada que hacer aquí —se levantó Christopher, dispuesto a retirarse.

—Iré a las cinco, no olvides abrirme la puerta —le guiño un ojo el rubio.

El castaño lo miro con aburrimiento y luego se fue del lugar.

—¿Alguno de ustedes me puede acompañar a mi casa, por favooor? No quiero ir solito —rogó Kenny. Al no obtener respuesta alguna, siguió hablando—. Si no, no me iré de aquí.

Tweek y Craig miraron a Damien. El pelinegro les devolvió la mirada, enfadado. Pero al cabo de unos segundos, se resignó y se levantó de su asiento con un bufido.

Kenny sonrió y le dio la mitad de lo que quedaba de su sándwich, mientras él se quedó con la otra mitad.

—¡Bye, Bye, mis amores! —saludo Kenny, saliendo de la cafetería junto con el ojirojo. Damien ya tenía las manos vacías, y picoteaba pequeños pedacitos del sándwich del rubio.

—Bueno —pronuncio Craig en un suspiro—, quedamos tú y yo.

—¡GAH! A-Así parece...

—¿Quieres que te ayude con los pedidos?

—Por favor, ngh.

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El timbre resonó por los pasillos de la desolada casa. No paso mucho tiempo, cuando la puerta de entrada se abrió.

—Alo —saludo un rubio. El dueño de la casa lo miro con fastidio, y simplemente se hizo a un lado para que el otro pudiera entrar.

—NO rompas nada, NO hagas mucho ruido y NO me jodas —aclaro Christopher cerrando la puerta y subiendo las escaleras para dirigirse a su habitación.

—Uh... Que malhumorado... —susurro para si—. ¡Bien! A preparar la comida.

Kenny se dirigió a la cocina. Abrió todas las alacenas del lugar hasta encontrar un bol, tomo leche y huevos de la heladera y busco sobre la mesada una bolsa de harina. Luego, saco de su mochila dos pequeñas bolsitas, una contenía chispas de chocolate y la otra canela.

El timbre volvió a escucharse por toda la casa, haciendo que el rubio dejara de hacer lo que hacía.

—¡Voooooy! —aviso. Pero se llevó una sorpresa al abrir la puerta principal y ver quien estaba del otro lado de la puerta—. ¿Stan?

—Por favor dime que no soy el primero en llegar... —se aterro el pelinegro, estirando su cuello en un intento de mirar hacia el interior de la casa. Kenny soltó una carcajada.

—Se supone que debían venir a las siete, son las cinco y cuarto —explico.

—¡¿Qué?!

—Creí que lo sabias, Kyle dijo que te llamaría.

—Bueno, pues... —dijo, extrañado, sacando su teléfono—. No he recibido ninguna llam... —se detuvo al leer la pantalla de su teléfono. Tenía cinco llamadas perdidas y dos mensajes. Todos eran de su súper mejor amigo.

Por la expresión en la cara del otro, Kenny pudo adivinar lo que estaba viendo en su teléfono.

—¿Que te mantuvo tan ocupado, Marsh? —pregunto con picardía.

Stan suspiro.

—Estuve haciendo un trabajo de Historia con Gregory...

—Cuéntame sobre el 'trabajo' que hicieron —sonrió juguetón.

—¡Kenny! —grito avergonzado, sonrojándose. Por otro lado, el rubio comenzó a reír estruendosamente. Pero se calló al escuchar un fuerte golpe que provenía de la habitación de Chris, el cual obviamente significaba un 'Cierra la puta boca'.

—No creí que se tardara tanto en hacer un trabajo... —dijo arqueando una ceja—. ¿O sí?

Kenny miro a su amigo fijamente, incomodando y logrando que le contara lo sucedido. Después de todo, para Mc'Cormick, el pelinegro era una especie de mejor amigo, lo conocía bien y por lo tanto sabia como conseguir lo que quería por parte suya.

—Me quede en la casa de Gregory hasta la una de la tarde, luego fuimos a almorzar. La verdad es que me cayo bastante bien, no había tenido la oportunidad de conocerlo a fondo —explico.

Kenny lo miro con picardía. Esbozo una sonrisa que le causo escalofríos al pelinegro, ya que esa simple mueca significaba nada más y nada menos que un 'Esa información no será desaprovechada esta noche'.

—Bien... —tomo la palabra el rubio, dejando el tema de lado—. Ya que estas aquí, ¿por qué no me ayudas a preparar las cosas?

—Emm... Pero...

—Tranquilo, no muerdo —dijo divertido.

Stan suspiro y entro a la casa.

—A menos que quieras, claro... —le susurro Kenny, mordiéndose el labio. El pelinegro se sonrojo levente y el rubio cerró la puerta detrás de ambos, eliminado así la opción de Stan por salir corriendo—. ¡Mas te vale que sepas hornear! —advirtió dirigiéndose a la cocina.

Stan se quedó petrificado en el hall de la casa por unos segundos. Negó con la cabeza y siguió a su amigo.

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—Mu-Muchas gracias por ayudarme en matemática, Pip —agradeció el rubio claro frotando sus nudillos, nervioso.

—No hay de que, Butters —le sonrió con amabilidad el británico—. Si necesitas que te explique otro tema, solo avísame, ¿sí?

Stotch asintió.

—Tu n-no dudes en buscarme si quieres ayuda con algo... —le aseguro, intentado no tartamudear—, en lo que sea que necesites. Cualquier cosa. Siempre estaré ahí para ti, lo prometo.

Un fuerte sonrojo se posicionó sobre las mejillas de Phillip.

—Gra-Gracias... —ahora era él quien tartamudeaba.

—¡Adiós, Pip! —se despidió el rubio claro, mientras se dirigía a su casa.

El británico lo siguió con la mirada, aun con el tono carmín presente en su rostro. Luego entro a su casa, cerrando la puerta detrás suyo.

En la esquina de en frente, unos ojos carmesí miraban con odio lo sucedido. Un niño de entre unos siete años se acercó a él.

—Tienes un aura negra —señalo inocentemente al rededor del chico, quien lo miro con un tic en el ojo.

—Aléjate, Tommy, aléjate —dijo su madre empujando al niño hacia adelante para que camine lejos del joven de cabellos negros y extraños ojos que reflejaban fuego.

.

.

.

—Pero en la receta decía que eran dos huevos —repitió fastidiado Stan.

Ambos chicos se encontraban en la cocina, los dos traían un delantal atado a la cintura. Kenny estaba poniendo los ingredientes dentro de un bol, mientras que el pelinegro lo ayudaba con la receta, indicándole que debía utilizar para realizar la masa.

Stan sostenía un libro de cocina cerrado sobre las manos. Había leído tantas veces la receta que ya se la había aprendido de memoria, por lo que no le era necesario releerla una vez más. Pero al parecer el rubio dudaba del funcionamiento del cerebro de su amigo, ya que se negaba a creer que la cantidad de huevos indicada por el pelinegro era correcta.

—Pero yo siempre cocino, y estoy seguro que son tres huevos —el pelinegro bufo—. Revisa si no me crees.

Stan se resignó y abrió el libro de recetas. Dio vuelta unas cuantas páginas, hasta detenerse en una en especial.

—Tres huevos... —leyó entre dientes.

—Aja... —afirmo sonriendo burlonamente, para luego romper un tercer huevo y poner el contenido dentro del bol. Abrió la bolsa de harina y puso una determinada cantidad dentro del bol—. Oye, Stan. Tienes manchada la cara.

—¿Mmgh? ¿Dónde?

—¡Ahí! —grito el rubio, tomando un puñado de harina entre sus manos y arrojándolo hacia el pelinegro, llenándole el rostro y el cabello del polvo (no adictivo) blanco.

Kenny comenzó a reír, y Stan agarró algo de harina para tomar venganza.

En ese mismo momento Christopher intentaba dormir mientras escuchaba música. Las seis de la tarde no era un horario muy común para hacerlo, pero le daba igual. Obviamente no logro conciliar el sueño con las risas y los gritos que se escuchaban en el piso de abajo.

El castaño bufo molesto, despabilándose, rendido ante la opción de poder descansar en paz. No tenía ganas de bajar a gritarles a los dos chicos para que se callaran, después de todo una vez que se halla ido volverían a hacer ruido.

Saco su laptop y se dispuso a conectarse en Facebook.

12 conectados.

No eran muchas personas, pero no se puede esperar una gran cantidad de gente en línea si solo tiene a cincuenta amigos en Facebook. Además, a estas horas, varios de los que tenía agregados en su cuenta estaban durmiendo en un sábado (de hecho el también debería estar durmiendo). Y el resto no estaban desperdiciando su vida organizando una pijamada gay en su casa.

Por mero aburrimiento, reviso la lista de conectados. Quizás podía entretenerse con alguno.

Gregory Fields en línea.

Se detuvo en seco al llegar a aquel nombre. ¿Qué haría? ¿Le hablaría? ¿Estaría bien hacerlo? ¿Y si no le contestaba? ¡¿Por qué se hacía tantas putas preguntas?! ¡Era su jodido amigo, podía hablarle las veces que quisiera hacerlo! ¿Verdad? ¿VERDAD?

"Hola, Greg" escribió. No, el apodo no estaba bien. Sonaría demasiado afectuoso. Pero así le gustaba llamarle... ¡No! Eso no tenía nada que ver. Una cosa es como le gustaba llamarle y otra era como le llamaba. Borro lo que había escrito "Hola" No, eso tampoco. Sonaba demasiado seco. ¿Y si escribía 'Hola' con varias A? No, quedaría como pendejo. "Hola, Gregory". ¡Ya! Eso estaba bien.

Se dispuso a enviar el mensaje cuando se percató de que algo que antes estaba había desaparecido: el punto verde al lado se su nombre.

Se había desconectado.

Cerró la laptop molesto, y la hizo a un lado. Recostó su cabeza en la almohada. ¡¿Por qué se sentía así?! No era porque no pudo hablarle por chat, eso era una estupidez. Quizás porque... ¿Nunca le era directo? ¿Nunca... le demostraba afecto? ¡NO! Que mierda más grande la que estaba pensando. Se removió en la cama, escuchando con fastidio los ruidos que provenían de abajo.

—Pues, ya casi terminamos, entonces —sonrió Stan, quien estaba preparando el glaseado.

—Sip —afirmo Kenny, mirando las galletas hornearse. Se giró a ver a su amigo, y le extendió un frasquito de esencia de vainilla. El pelinegro la tomo y puso unas gotas en la mezcla, para luego seguir revolviendo—. Uhg… Tienes... Algo ahí... — anuncio, señalando hacia la mejilla ajena.

—¿Eh? —se confundió—. ¿Que tengo?

Kenny sonrió acercándose al otro, el cual se asustó al instante.

El cuerpo de Stan se tensó completamente al sentir la lengua del rubio pasar lentamente por la mancha sobre su mejilla derecha.

—Chocolate —contesto, para luego chasquear la lengua saboreando el dulce sabor, mientras se alejaba del otro.

Stan tenía un fuerte sonrojo sobre sus mejillas. Para su desgracia, le resultaba bastante difícil la tarea de apagar el color rojo en su piel. Kenny desvío la mirada hacia el horno.

—Ya están las galletas —anuncio el rubio tomando un guante y disponiéndose a abrir el horno.

El pelinegro quedo aturdido por lo sucedido. ¡¿Por qué?! ¡¿POR QUÉ SIEMPRE HACIA ESO?! Kenneth lo desorientaba, confundía sus propios pensamientos, y le hacía dudar de las verdaderas intenciones que tenía con él. ¿Y luego? ¡Luego cambiaba el tema como si no hubiera pasado nada! Y eso desesperaba a Marsh. Pero... en cierta manera... también le gustaba...

7:09 pm

—¡Stan, abre la puerta! —pidió Kenny desde el baño al escuchar el timbre resonar por toda la casa.

El pelinegro no contesto, solo se dirigió a la puerta. No quería hablar con Kenny, no después de lo que había pasado. Ahora más que nada quería sentirse cómodo con alguien y con su amigo pervertido se sentía totalmente lo contrario a eso.

—¡GAH! —el grito de Tweek lo recibió al abrir la puerta y encontrarse con el paranoico y el mejor amigo de este—. ¡¿Es muy tarde?! —pregunto preocupado, el rubio había obligado a Craig a apurarse por miedo a retrasarse, ya que (según él) seria demasiada presión entrar en una habitación donde ya se encontraban todos los demás invitados y donde solo lo estuvieran esperando a él.

—No, de hecho son los primeros —los otros dos lo miraron desconcertados—. Yo me adelante por error —el rubio asintió con la cabeza.

—¡Bienvenidos, dulzuras! —grito Kenny, apareciendo desde atrás.

Stan se sonrojo levente ante la repentina aparición del rubio, y la mirada que le dedicaba Craig no lo hacía sentir mucho mejor. "Aquí paso algo" pensó él del chullo. Claro que, para suerte de todos, Tweek era demasiado inocente y despistado como para notar todo aquello.

—¿Que esperan? ¡Pasen! —invito el rubio, moviéndose para dejarles el camino libre.

Stan se quedó estático tratando de descifrar el mensaje en los ojos de Tucker. Kenny lo tomó de la cintura y lo movió para que los dos mejores amigos pudieran entrar a la casa. Acto que hizo sonrojar nuevamente al pelinegro. Esta vez, Craig sonrió juguetón a Marsh.

Stan no compartiría tiempo esa noche con ese par, era obvio que allí no encontraría nada relacionado con comodidad.

—N-Ngh... Traje café —anuncio sacando una bolsa de papel de su mochila.

—¡Perfecto, Tweekers~! —se alegró Kenny, Craig frunció el ceño ante el apodo y Tweek solo grito—. Contaba con que lo trajeras. Gracias, querido.

—N-No fue nada...

—Si, como sea —musitó con simpleza Craig sentándose en un sillón de la sala. Kenny lo miro entrecerrando los ojos.

—¿No trajiste nada, Tucker? —cuestiono cruzándose de brazos. El mencionado le arrojo una bolsa, que golpeo al rubio y lo hizo caer de culo al suelo. Stan se tapó la boca para no reír.

—Mi hermana me lo dio —comento con simpleza. Kenny sonrió ampliamente al ver el delicioso contenido de la bolsa.

7:15 pm

—¿Quién abre? —pregunto Kenny sentando en un sillón, con una revista porno en sus manos. Marsh simplemente se removió en el lugar donde se encontraba tumbado y subió el volumen de la música que escuchaba con sus auriculares. Craig enseño el dedo medio.

—¡GAH! ¡No pueden dejarlos esperando en la puerta! —se estresó, comenzando a caminar de un lado a otro— ¡Podrían morir de frió o de aburrimiento! —Kenny río ante la última mención de posibles muertes.

Para cuando al rubio amante del café se le ocurrió volver a mirar hacia la puerta, esta ya se encontraba abierta con Craig sosteniendo el picaporte y, Gregory y Damien del otro lado.

—¡GAAAH! —grito ante la repentina aparición.

Craig le enseño el dedo medio a los recién llegados.

—Wow... Que linda bienvenida —comento Gregory, entrando a la casa. Damien camino lentamente dentro de la residencia De'Lorne, mirando hacia todos lados como si estuviera buscando algo o a alguien.

—¡Holaaa! —grito Kenny, dejando su revista a un lado—. Y hola, cariño —dijo coquetamente, para luego guiñarle un ojo al ojirojo, el cual aún seguía recorriendo el lugar con la mirada.

—¿Alguien más aparte de ustedes llego? —pregunto, ignorando el saludo meloso del rubio.

—No, solo nosotros —contesto Craig. Damien frunció el ceño—. ¿A quién esperabas?

—A nadie —contesto secamente, desviando la mirada. El otro le enseño el dedo medio.

—Hola, ¿qué escuchas? —se aproximó Gregory hacia Marsh, sentándose a su lado. El pelinegro le extendió un auricular—. ¿Three Days Grace? —reconoció. El otro asintió con la cabeza, sorprendido—. Genial, adoro esa banda.

—¿En serio? —se emocionó el chico del pompón, mientras se enderezaba en su lugar para quedar frente a frente con el inglés. Gregory asintió, riendo ante la emoción del otro. Parecía un niño pequeño ansioso por abrir su regalo de Navidad—. Es mi banda favorita.

—Pues ya tenemos algo en común —sonrió. Stan le devolvió la sonrisa. Quizás Gregory seria alguien con el que pudiera estar cómodo esa noche (N/A: No malinterpreten xD). Kenny sonrió juguetón ante la escena, obviamente no había olvidado lo que le dijo el pelinegro con respecto al rubio rizado.

En el sillón de al lado se encontraba un muy frustrado Craig, tratando de descifrar con la mirada que mierda traía tan enfadado a Damien (no era que le importara, pero el 'aura negra' que el chico satánico desprendía, ya le estaba molestando) y al mismo tiempo intentaba tranquilizar a Tweek, el cual no paraba de chillar sobre los posibles peligros que podrían llegar a toparse en la casa del francés.

—Esta será una larga noche... —murmuró el ojiazul.

7:25 pm

El AntiCristo miraba fijamente hacia la puerta, esperando que entraran la o las personas que tocaron el timbre. Kenny se había levantado para abrirles la puerta, y a penas giro el picaporte su sonrisa aumento a un grado increíble. Damien normalizó su mirada al ver entrar a Pip al lugar, pero luego frunció el ceño cuando noto que detrás del rubio se encontraba Butters. Craig bufo ante la actitud de mierda de su amigo.

—Hola, chicos —saludo alegremente Pip.

—Hola —devolvió el saludo Damien, en un tono bastante seco—. ¿Por qué no estabas en tu casa?

—Uhm... ¿Cómo lo sabes? —se sorprendió.

El pelinegro se quedó mudo. Ok, ¿y ahora que mierda le decía? No, Pip, es que te estaba espiando, nada fuera de lo normal. ¡No podía decirle eso! ¡PARECERÍA UN MALDITO ACOSADOR!

—Te llame y no atendiste —mintió.

—Oh... —asintió con la cabeza—. Perdón, esta tarde fui a una heladería con Butters.

—Oh, qué bien por ustedes —pronuncio con todo el sarcasmo posible. Intento fingir una sonrisa, pero lo único que consiguió fue hacer una mueca de disgusto.

"Ósea que no solo lo ayudo con matemática, sino que también tuvieron una cita esta tarde" pensó Damien, comenzando a frustrarse. Un tic se hizo presente en su ojo derecho.

Kenny le cedió su lugar en el sillón a Butters, el cual le agradeció y se sentó. Pip se sentó en él apoya-brazos del sillón donde estaba el rubio claro.

Damien observo con odio la conversación casi instantánea que comenzó a producirse entre los dos rubios. Craig se masajeo las sienes. Tener que decirle a Tweek las mil y una maneras de porque en casa de Chris no había una bomba del gobierno, no era suficiente. ¡También tenía que aguantar a ese pendejo!

Kenny miro a Stan y Gregory que hablaban animadamente. Era genial que el pelinegro pudiera encontrar a alguien con quien pasarla bien esa noche. Porque, vamos, todos saben (o al menos él) que Kyle estaría enojado con el hecho de que, siendo super mejores amigos, no le había prestado nada de atención en los últimos dos días. Además, Kenny notaba de acá a mil kilómetros que el pelinegro aún estaba incomodado por lo que paso previamente entre ellos y el accidente con el chocolate. Por algo Stan lo consideraba una especie de segundo mejor amigo, ¿no? Tenía que conocerlo bien.

—Hola, hermosuras —coqueteo Kenny, acercándose hacia Craig, Tweek y Damien. El paranoico lanzo un grito, el pelinegro le enseño el dedo medio, y el ojirojo no le prestó atención ya que estaba metido en sus pensamientos—. Vengo a salvarte —le susurro a Craig, quien sonrió con sarcasmo.

El rubio pervertido se sentó en el medio entre Craig y Damien.

—¡Dulzura! —grito en el oído del ojirojo.

Damien se alejó un poco del rubio, mirándolo con el ceño fruncido.

—¿Qué quieres?

—¿Eres virgen? —pregunto seductor. Damien lo miro arqueando una ceja. Craig sonrió de lado, adivinando lo que vendría.

—La respuesta es bastante obvia, ¿no crees?

—¿Entonces ya te la metió alguien? —pregunto con fingida sorpresa. Damien abrió los ojos de sobremanera y Craig río cruelmente—. ¡¿Y ese alguien no fui yo?!

—No me refería a esa clase de virginidad —se apresuró a aclarar, moviendo sus manos en negación.

—Uhmm... Entonces eres virgen.

—¡No lo soy!

—¡Pero si de culo! Eso es suficiente para mí —le sonrió coqueto—. Eres virgen, ¡que tierno!

—¡Deja de decir eso! —se enfadó, frunciendo el ceño.

—No te preocupes, Dami —comenzó a decir, pasando un brazo alrededor del cuello ajeno—. Me encargaré de ser yo quien que te la quite —se acercó al oído del otro—. Mmmh... Debes estar tan estrecho... —susurro sensualmente.

El pelinegro se sonrojo. No quería hacerlo, pero fue algo involuntario, casi como un reflejo. Lo primero que hizo fue empujarlo para alejarlo de si, la segunda cosa que haría sería matarlo.

—¡GAH! ¡La primera vez debe doler! —gritaba Tweek, mientras Kenny esquivaba a duras penas los puñetazos que le dirigía Damien—. ¡¿Y si tu primera vez es una violación?! ¡Oh por dios, eso sería muy doloroso! ¡Y TAMBIÉN SERIA DEMASIADA PRESIÓN! —grito, comenzando a jalarse de los cabellos, ganando la mirada de todos los presentes.

—Tweek, tranquilo —su mejor amigo tomo sus muñecas para que no se jalara el cabello—. No habrá violaciones en tu vida.

—Pe-Pero... ¡¿Y si la persona con la que tienes tu primera vez es bruta contigo?! ¡GAH, NOO! ¡La primera vez debe ser suave y lenta...!

Craig ya no lo escuchaba, su mente había empezado a volar. En primer lugar porque, sin pensarlo, Tweek había asumido que su primera vez sería con un chico al aclarar que 'le dolería'. Y en segunda porque el pensamiento instantáneo de Craig al escuchar las palabras del rubio fueron que jamás haría algo que el otro no quisiese, que sería gentil con él, que lo consentiría de todas las formas posibles para que se sintiera bien… Y la lista en su mente hubiera seguido, de no ser que se dio cuenta que ese pensamiento implicaría quitarle la virginidad a Tweek. Una cosa llevo a la otra, y ahora se encontraba con la cara totalmente sonrojada.

Stan reía, contagiando de vez en cuando su risa a Gregory, ante las caras de súplica que ponía Kenny. Mientras Butters miraba la escena con horror, Pip simplemente se entretenía con su teléfono

Entre los gritos de Kenny por sobrevivir, los insultos de Damien y las locuras de Tweek. Ninguno pudo escuchar el timbre que resonaba una y otra vez. Claro que ellos no podían escucharlo, pero Christopher si podía hacerlo.

—¿¡Se puede saber por qué mierda no abren la puta puer...!? —detuvo sus palabras al ver aquella escena. Todos pararon sus acciones para girar a verlo.

Damien en el suelo, sentado arriba de Kenny. El rubio sujetándole las muñecas al ojirojo. Craig rojo como un tomate, tomando a Tweek de los brazos y este último temblando como nunca.

Se podía malinterpretar con facilidad.

—No arruines el momento, Chris —hablo Kenny—. Estoy a punto de hacerlo con Damien.

La estruendosa risa de Stan resonó en la habitación que hasta el momento había permanecido totalmente en silencio. Por su parte, el AntiCristo frunció el ceño al escuchar aquello.

—¡Cállate, pendejo!

Y como una película en la que se vuelve a poner play, todos siguieron haciendo lo que hacían minutos atrás.

Christopher miro a los demás con aburrimiento y se dirigió a la puerta para dejar pasar a los invitados que él consideraba 'intrusos'.

—No pregunten —dijo en forma de saludo el castaño a Kyle y Cartman que estaban del otro lado de la puerta.

—¿Pero qué mierda está pasando? —se asombró el pelirrojo, luego de haber entrado.

—Dije que no preguntaras

—¡¿Es que acaso están todos en celo o qué?! —se exaspero Cartman.

—¡Kyyy! —llamo Kenny—. ¡Si muero quiero que sepas que tienes un culo de la puta madre!

El pelirrojo puso los ojos en blanco.

—Eso ya lo sabemos todos —murmuró Stan, pero casi nadie pudo escucharlo. Excepto Gregory, el cual lo miro con picardía.

—¡Cállate de una puta vez! —intentaba golpearlo (otra vez, ya que un par de golpes había podido darle al inmortal) el AntiCristo—. ¡Si aprendieras a cerrar el culo, no tendrías que morir siempre!

—¡Pero tengo el culo muy abierto! ¡Y no es gracias a ti! —fingió llorar.

—Solo ignóralos —aconsejo Pip. Kyle se acercó al británico. Y Cartman fue a revisar el refrigerador.

—¿No puedes hacer algo? —pregunto el de ojos color esmeralda. Pip dejo su teléfono a un lado, y se giró a verlo—. Quiero decir… Tú sabes, Kenny es una especie de segundo mejor amigo para mí y... no sería muy lindo si muere.

Pip río un poco ante ese comentario. Pero accedió a salvar al rubio pervertido.

Se paró del sillón y se dirigió hacia donde se encontraba el intento de asesinato.

—Damien, ¿puedes dejarlo, por favor? —susurro en un tono dulce, tomando al otro suavemente por los hombros, acto que logro que el pelinegro se detuviera (aun jalando a Kenny del cuello de la camisa).

—Pero…

—¿Por favor? —rogó el rubio, intentando ser lo más dulce posible—. ¿Si? ¿Damien?

El pelinegro se sonrojo levemente por la manera en la que Pip prenuncio su nombre. Kenny contenía una risa burlona, mientras los demás miraran asombrados la escena.

—Agh... Está bien... —se resignó. Soltó al rubio pervertido, haciendo que su cabeza se estrellara sobre el suelo.

—¡Auch! —se quejó con una expresión de dolor, sobándose la nuca.

—Gracias, Damien —volvió a hablar Pip, usando ese tono afectuoso en su nombre. ¡Mierda! ¡¿Por qué hacía eso?! Si supiera lo que causaba en el...

—Si, como sea —contesto secamente, dirigiéndose a la cocina, donde Cartman preparaba un sándwich de cuatro pisos.

—Wow... —murmuró Kyle.

Craig había olvidado sus no muy inocentes pensamientos, y ahora reía a carcajadas ante lo recientemente sucedido.

—Te tiene domesticado —comento Cartman, mientras se llevaba el sándwich que recién había preparado a la boca. Pero antes de que pudiera darle una mordida, el sándwich se prendió fuego, haciéndose cenizas—. ¡Hey!

Pip ni siquiera se movió de donde estaba. Tenía una ligera sonrisa en los labios y las mejillas levemente sonrosadas. Oh, esperen... ¡¿Por qué mierda estaba tan feliz?! No era porque Damien le hizo caso solo porque él se lo pidió. No, claro que no. No estaba así de feliz por la reacción que tuvo Damien cuando el pronuncio su nombre con dulzura. Pfff... ¡Obviamente no estaba feliz por eso!

Desde el suelo, Kenny observaba con un aire divertido la expresión que traía el británico.

—¡A ver, pendejos! —grito el castaño, llamando la atención de todos—. ¡Se terminó el espectáculo! ¡Mi casa no es ningún circo! ¡Sé que no pueden controlarlo, pero déjense de mariconadas!

8:00 pm

Pip reía mientras conversaba con Butters y Kyle. El par de rubios le habían contado lo que hicieron aquella tarde; el pelirrojo escuchaba con atención, soltando algún comentario de vez en cuando.

—Kyle —llamo el británico cuando pudo parar de reír—, ¿y tú que has hecho hoy?

—Umm... Solo fui a desayunar a la cafetería de Tweek —suspiro—. Mi vida es tan interesante…

—Oh... Ke-Ken me invito a ir, pero tenía tareas pendientes y mis padres no me dejaron.

—¿Ken? —se extrañó el ojiverde ante el apodo, el rubio claro se sonrojo al instante.

—A-Así me gusta llamarle... —contesto desviando la mirada.

—Oh —sonrió Pip—. ¿Y cómo le gusta a él llamarte? —pregunto con cierta picardía, haciendo sonrojar aún más a Butters.

—Emm... Umm N-No creo que te-tenga un a-apodo para mí... —tartamudeo, avergonzado.

—Qué raro, él tiene apodos para todos... —comento Kyle juguetón.

—¿Q-Que quieres decir con eso? —se sonrojo aún más.

—Nada, Butters... —río Pip, revolviéndole los cabellos.

Cara de Butters, rizos de Kyle. DingDingDing. ¡Felicidades! La comparación ha sido exitosa. Ambos son del mismo color.

—Volviendo al tema principal —retomó la conversación Pip—. ¿Como la pasaron esta mañana? —le sonrió al pelirrojo.

—Oh... Tu sabes: Kenny, Damien, Christopher... No es una linda combinación —rió un poco—. No habrá silencio si están estos tres.

—Cierto —el británico sonrió para si mismo al imaginarse las posibles cosas ocurridas entre sus amigos aquella mañana. Hasta que recordó un pequeño detalle—. Oh, ¿y fue Stan?

Kyle desvío la mirada.

—No, estuvo haciendo un proyecto de historia con Gregory.

Butters se mantenía ajeno a la conversación de los otros dos, se había sumergido en sus propios pensamientos y parecía no querer salir de ellos.

—Vamos, Kyle. No te pondrás mal por eso, ¿o sí?

—No... —murmuró mirando a Gregory y a su mejor amigo riendo mientras hablaban juntos. Pip lo observo preocupado, sabía lo que aquella triste mirada significada. Podía notar que la relación entre el par de super mejores amigos últimamente no venía siendo la misma que antes, y que aquello al parecer traía bastante deprimido al pelirrojo.

—Hey, que se joda —soltó de la nada, llamando la atención de los otros dos—. Es tu mejor amigo y no está contigo ahora. ¡Quédate con nosotros! La pasaras mejor —le sonrió con dulzura y un pequeño brillo en sus ojos. Butters lo apoyo asintiendo con la cabeza. No tenía ni puta idea de que estaban hablando, pero no iba a llevarles la contraria a sus amigos.

Kyle observaba con suma sorpresa a Pip por las palabras recientemente dichas por este.

—Gracias, Pip —se decidió a hablar, devolviéndole la sonrisa—. Oye... Nunca lo había notado, pero… —dijo mirando fijamente al rubio, aquel brillo aún no había desaparecido de los azules ojos—. Pero tienes unos ojos muy hermosos.

El rubio se sonrojo ante el cumplido y se pasó la mano por la nuca, avergonzado.

—Gra-Gracias, Kyle... Los tuyos también.

El pelirrojo le sonrió con cariño, agradeciéndole el cumplido. Acto que hizo sonrojar aún más al pobre rubio.

Le debía bastante al británico por haberlo animado de la depresión en la que se había metido.

8:15 pm

Craig estaba sentado en el sillón entreteniéndose con su celular, totalmente aburrido. Tweek había sido "raptado" por Kenny, y como el pelinegro no quería volver a quedar como un tomate, prefirió no acompañarlos.

Damien se aproximó hacia el chico amante del dedo corazón. Craig se movió un poco para darle espacio, y el otro se sentó a su lado. El pelinegro continuo jugando en su celular, había olvidado sus auriculares por lo que lo único que le quedaba era jugar al sudoku o al solitario. Y sí. Eran los únicos juegos que tenía en el móvil…

Se quedaron en silencio por un buen rato.

—Craig, ¿puedo besarte? —pregunto de la nada. El pelinegro dejo su celular a un lado, ¡a la mierda el sudoku! ¿¡Qué carajo había sido eso?! Se giró sorprendido para ver a su acompañante. El cual lucia bastante normal.

—¿Quién eres y que has hecho con el verdadero Damien?

—Agh... Es que... —sonaba frustrado en exceso—. ¡Mira! —señalo hacia donde estaban Pip, Butters y Kyle—. Phillip pasó toda la tarde con Butters. Y como si eso no fuera poco. Ahora pasara toda la noche, no solo con el "super inocente", ¡si no que también con la zorra pelirroja! —un tic apareció en su ojo.

—Mmgh... —murmuró Craig, con toda la tranquilidad del mundo. Así que era eso, ¡vaya susto!—. Me parece que alguien esta celoso.

—¡¿Qué dices?! ¡Claro que no! —bufo molesto, tomándose de la cabeza—. Si hubieras visto como se sonrojo cuando ambos le hicieron un cumplido —comenzó a tener tics en ambos ojos.

—Lo acabo de ver, chico celoso.

—Agh... Solo bésame y ya...

—Si lo que quieres es que Pip te cele, no deberías besarme a mí —aclaro.

—¿Eh?

"Wow, ¿¡qué?! ¡No quiero que Phillip me cele!… ¿O sí? AGH, NO. NO. NO. NO."

—Nosotros siempre jodemos entre nosotros. Si nos besamos, no sería tomado en serio —se explicó el chico del chullo.

—Entonces... Tengo que besar a alguien que sea muy serio para que parezca real —Craig asintió con la cabeza—. Pero, ¿a quién?

8:40

—¡Christopher! —lo llama Damien, acercándose. El castaño se giro a verlo—. Emm... Yo... Podría... uh... —intento hablar. Pero al notar la mirada fija del francés sobre él, un casi imperceptible rubor se posicionó sobre sus mejillas.

—Deja, yo le diré —intervino Craig

—Trata de no ser muy directo —el del chullo movió la mano restándole importancia, y luego se dirigió hacia el castaño.

—Mira, este pendejo —empezó a explicar, señalando a Damien—, quiere poner celoso a Pip, porque está muy pegajoso con Kyle y Butters. Así que —volvió a señalar al pelinegro—, ¿le puedes meter la lengua hasta la garganta? —termino de decir como si fuera lo más normal del mundo. Damien, por su parte, tenía una cara de horror.

—¿Que parte de "No seas muy directo", no entendiste? —murmuró el pelinegro, con un tic en su ojo (o mejor dicho: con otro tic en su ojo. Pobrecito)—. Voy a matarte, Craig...

Mientras Damien insultaba a Craig de todas las maneras habidas y por haber, y el del chullo se defendía secamente. Christopher había desviado la mirada, para posicionarla disimuladamente sobre cierto rubio que hablaba animadamente con un pelinegro de gorro con pompón rojo.

—Está bien —corto la discusión de los dos pelinegros. Los cuales lo miraron con sorpresa, en especial Damien quien soltó un "¿Uh?" algo extrañado—. Te meteré la lengua hasta la garganta —le sonrió pícaramente, el AntiCristo enrojeció. Craig no supo si fue de la ira o por las palabras del castaño.

—¡¿Ves lo que causas?! —comenzó a gritarle nuevamente a Craig, el cual rodó los ojos.

—Sí, sí —lo callo el ojiazul—. ¿Alguna idea? —los otros dos lo miraron confundidos—. No creen que van a ir y simplemente se besaran, ¿o sí? Tiene que haber argumento.

15 minutos después...

—¡Oh, claro! ¿Entonces soy un idiota por pensar así? —decía con fingida desesperación Damien, caminando hacia donde estaban todos seguido por Christopher.

—No dije eso —lo detuvo, tomándolo de la muñeca.

—No, ¿pero crees que no me di cuenta? —intento soltarse del agarre del más alto, pero le fue imposible—. ¡Suéltame!

Christopher hizo caso omiso a las palabras del pelinegro, le tomo de la otra muñeca y lo obligo a girarse haciendo que ambos quedaran frente a frente.

—¿Por qué creería que eres un idiota por pensar así de mí? —dijo en un tono sensual, lo cual causo escalofríos a Damien sin necesidad de fingirlos— No... Esta perfectamente bien —murmuró acercándose al más bajo, el cual se sonrojo de la vergüenza. Miro de reojo a Pip, quien observaba la escena entre sorprendido y desorientado. Sonrió un poco ante eso.

—Estaría perfectamente bien... Si tú pensaras igual de mí —dijo en un murmullo un poco más alto que el del castaño.

—Mmh... Entonces... Supongo que me gane la lotería —dijo acercándose aún más, Damien cerró los ojos con fuerza y el castaño sonrió ligeramente—. O quizás me gane algo mejor: ...A ti —el pelinegro abrió los ojos como platos. ¡Esa mierda no estaba planeada! Se sonrojo fuertemente y el castaño corto con sus pensamientos, dándole un beso que el otro correspondió cuando salió de su shock.

—¡Genial, porno! —grito Kenny con una sonrisa de oreja a oreja.

—Agh... consíganse una habitación —comento Kyle, pero cuando desvió su mirada hacia Stan, pudo notar que al lado del pelinegro Gregory observaba ácidamente la escena. Parecía molesto.

Craig se tapaba la boca para no reír por la pequeña frase que el francés había agregado al final, que hizo sonrojar al pelinegro. Al lado suyo estaba Tweek, quien miraba preocupado al británico.

—Ngh... —se escuchó entre el beso. Sonido que provoco que Phillip instantánea e involuntariamente frunciera el ceño.

Christopher se separó de Damien, el cual lo miraba con el ceño fruncido y las mejillas rojas. Craig tuvo que irse al baño. Ya no podía contener la risa.

—¿Por qué me mordiste el labio? —susurro para que los demás no lo escucharan.

—Quería que gimieras. Así se vería más real.

—¿Pero por qué me mordiste tan fuerte? —se enfadó, el castaño soltó una leve risa.

—Quería que gimieras —repitió, soltándole las muñecas y alejándose con una sonrisa burlona.

Damien llevo su mano a su boca y frunció el ceño.

—Hijo de puta... —murmuró.

9:00 pm

Butters estaba sentado en una silla de la cocina, moviendo sus pies que permanecían en el aire.

Kyle y Pip jugaban con el celular del pelirrojo. El rubio claro se había ido de su lado, ya que quería estar a solas para así poder pensar mejor.

Lo que ambos le dijeron previamente lo había desconcertado. ¿Por qué Kenny tenia apodos para todos, menos para él? ¿Acaso no lo quería? ¿Cuál era el motivo para tratarlo diferente? Quizás no lo consideraba su amigo como a los demás y quizás lo odiaba…

Negó con su cabeza para quitarse aquellos pensamientos. Apoyo su mejilla en su mano derecha, y suspiro.

—Hey, Butters —saludo animadamente Kenny. El de ojos celestes se giró a verlo—. ¿Qué andas haciendo?

—Umm... Nada... —contesto, desviando la mirada.

—Oh, entonces no te molestaría si me siento aquí, ¿verdad?

Butters negó con la cabeza, y el de parka naranja se sentó a su lado.

—Ken —le llamó.

—¿Si?

—¿Por qué no ti-tienes un apodo para mí? —pregunto frotándose los nudillos, nervioso. El otro se sorprendió ante la pregunta.

"¿Es por esa pequeñez que estaba tan preocupado?" el de ojos azules había optado por acercarse al menor ya que lo había notado algo desanimado, ¿y quién mejor para animarlo que Kenny Mc'Cormick? Aparte, se había percatado de que Tweek también tenía intenciones de ir a ver qué le pasaba al rubio claro y jajaja NO, eso no estaba en sus planes. Como sea, jamás hubiera si quiera imaginado que el motivo por que el otro se encontrara en ese estado sea por algo tan simple como el no tener un apodo por parte suya. Un leve rubor apareció en sus mejillas "Que tierno…". Se golpeó mentalmente; no, no era el momento. "Bueno... Si es tan importante para el…"

—Pues... Si quieres puedo ponerte un apodo —contesto—. Pero… la verdad es que cuando llamo a los demás por su verdadero nombre, es porque me siento cómodo con esa persona —hizo una pausa, mientras el rubio claro lo miraba sorprendido—. Si, bueno… Con los demás generalmente los molesto y el apodo es una especie de molestia extra, o así lo veo yo —desvió la mirada, nada de lo que estaba diciendo era mentira—. Siempre hablo en serio contigo. No es broma o para molestar… Me gusta est-… hablar con tigo.

Butters lo miro con los ojos abiertos a sobremanera de la impresión y sonrojado hasta las orejas. ¿Acaso iba a decir que le gustaba estar con el…? Kenny se giró a verlo, y le dedico una sonrisa. De esas sonrisas sinceras, que dicen más que mil palabras. Generalmente sonreía con picardía o con burla, era poco común que sonriera de una manera tan cariñosa.

Obviamente esto no fue pasado desapercibido por Butters, haciéndolo sonrojar aún más.

—Si quieres —retomo la palabra Kenny, luego de un rato en de un (extrañamente) no incomodo silencio—, puedo llamarte bombón.

El otro se apresuró a negar con la cabeza.

—N-No, dime Butters —dijo, devolviéndole la sonrisa.

—Genial —contesto parándose de la silla—, Butters —agrego antes de dirigirse a la sala. El rubio claro lo observo marcharse, sonrió para sí mismo.

"Si, eso salió bien" se felicitaba a sí mismo el del parka "Excelente trabajo, Ken, eres el mejor".

—Buen intento, Mc'Cormick —escucho la amargada voz de Christopher desde un sillón no muy lejos de donde se encontraba, el rubio se acercó algo intrigado hacia donde se encontraba el castaño. ¿Había escuchado su conversación con Butters? ¿Qué había querido decir con "buen intento"?—. Pero "Butters" es un apodo que usan sus padres. Su verdadero nombre es Leopold.

—...

—...

—¡Mierda!

.

.

.

Kenny carraspeo antes de hablar.

—¡Queridos y queridas! —grito llamando la atención de todos—. Ah no, queridas no hay... Bueno, no importa —se corrigió—. ¡Son las nueve y...! Y algo, no tengo reloj.

—Nueve y media —contesto Kyle.

—¡Son las nueve y media! —volvió a gritar. Stan se tomó el puente de la nariz, sintiendo vergüenza ajena—. ¡Y a estas horas empieza la verdadera pijamada! ¡Wiiii! —anuncio, comenzando a saltar.

Butters rió ante las locuras del rubio pervertido.

—Me estas jodiendo —murmuró Damien—. Toda la mierda que paso, ¿y dices que recién ahora es el principio?

—No, amor de vida. Ahora no te estoy jodiendo, luego te joderé duro contra el muro.

Damien frunció el ceño.

—Lo repito —dijo Craig en un suspiro—: Esta va a ser una larga noche...


¡Hola, bombones!, ¿que tal? No salude al principio porque me daba mucha vergüenza u/u ¡PERDÓN POR DEMORARME TANTO EN ACTUALIZAR! De verdad lo siento mucho. Pueden tirarme todas las piedras y todos los tomates que quieran, yo les envió galletas y chocolates :'((

*Canción del queso ¿?: ok, eso que puse es de una publicidad. Aquí les dejo el link (quiten los espacios): www. youtube watch?v=J0TlbFZt9Qw No se, me dio bastante gracia imaginarme a Kenny cantando con una voz tan... bueno, tan de pito x'DD

Bueno, entonces:

Parejas que aparecieron en este capítulo: Stenny (a pedido de H.M y SweetBloodyAngel), Damstophe (a pedido de JigokuTsuki), Bip (a pedido de Luis Carlos), Butteek (a pedido de Weenlex), Pyle (a pedido de Weenlex), Gran (a pedido de Weenlex), Bunny (a pedido de Feriol), Crisregory (a pedido de Feriol), Style (a pedido de JigokuTsuki, Feriol, Isla y Pan Arcoiris), Dip (a pedido de Isla) y por ultimo Cramien y Creek a pedido mío (?) Ah, y también una pequeñísima diminuta casi invisible insinuación de Crenny e_e

Me costó bastante poner todas las parejas Dx pero me divertí haciéndolo, y espero que ustedes también se hayan divertido al leerlo :3 Algunas de las parejas fueron más como insinuaciones y otras pues hubo beso, yey. Eh, estoy tratando a Damien como la puta del Fic; anda de boca en boca (¿?). Pues nada, si no les gusto como quedo la pareja que pidieron, háganmelo saber y lo volveré a intentar. Y si quieren que repita alguna pareja díganmelo, y con gusto lo haré ^.^

De nuevo, díganme que parejas les gustaría que aparecieran en el próximo capítulo (si es crack, mejor e_e) y con gusto pondré una escenita de ellos n.n Solo que de nuevo les tengo que pedir que este entre las 12 (bueno, en realidad 13 con Bebe) personas que juegan esta cosa rara; si meto a mas personajes moriré Dx South Park es el único fandom donde no hay ninguna pareja que me desagrade. Ya sea hetero, yaoi, yuri... ESTO ES UN TODOSXTODOS, CARAJOOOOOO ÒwÓ)9

Oh, y ¿se acuerdan que había dicho que no me pidan una pareja homo con Cartman porque con eso tenía 0% de imaginación? Jo… bueno, ya pueden pedir ( ͡° ͜ʖ ͡°) Hasta tengo una pequeña idea con el e_e gujajajakajajajajajajajaj (?)

Fui taaaaaaaaan feliz con sus Reviews, nunca había tenido tantos en un capítulo *llora de la emoción* Muchas gracias TwT. ¡También muchísimas gracias por los favs y los alertas! Significan mucho para mí, muchisisisisisisimas gracias por todo. Y sobre todo, gracias por leer mis locuras, realmente lo aprecio :')

Les juro que no estoy así de nerviosa al subir algo a FF desde que subí el primer cap de este Fic. Cambie algo la manera de redactar, y espero que no les desagrade. Díganme si mejore o empeore. Si no les gusta haré lo posible para arreglar las cosas, y si mejore intentare mejor mas ÒwÓ)9

Emm… creo que la pijamada durara unos dos capítulos xDD Es que quiero poner muchas cosillas u_u Mas o menos tengo planeado como se va a organizar la cosa ewe De nuevo, disculpen la tardanza. El próximo capítulo intentare hacerlo más corto, así puedo actualizar lo antes posible.

Ok, ahora si ya termine de parlotear.


Voy a contestar los reviews que estaban en anónimo :3

Feriol: ¡Holaa! Me alegra que te hayas reído *o*, me hace muy feliz :') jajaja Si, bueno… perdón nuevamente por la tardanza; ¡voy a hacer todo lo posible para que no se repita! u/u ¿Instinto? Sep, lo más probable es que eso sea e3e El Dip y el Creek son mis OTP de la vida *muchos corazones* aish, es que los adoro musho. *-*

Isla: Alooo. ASHAKNACKALAPA ¿EN SERIO? Muchísimas gracias, me haces feliz TwT Ah, es que… bueno, me gusta hacer sufrir a Damien ewe ¡Pero él tiene la culpa! ¿Quién lo obliga a ser tan sensual? u_u ok no xDD ¿VERDAD QUE SI? ESTÁN HECHOS EL UNO PARA EL OTRO, VIVA EL DIP, VIVAAAA (?)

EsteNamenoexiste: ¡Holis! Basta con esto, me van a dar un ataque al corazón por exceso de felicidad u/u ¡Muchísimas gracias! :'D ashcaicnajña dios mío, esa idea ESA IDEA ES TAN *OOO* Espero no te moleste que no la haya puesto en este capi, pero es que se me ocurrió una súper idea con eso *-* GRACIAS INFINITAMENTEEEE *susurra* tiene que ver con la pareja yaoi con Cartman que mencione antes e3e GUAJAJAJAJAJAJAJJAJA (¿?) Te mando un cerazo también ;D AGUANTE EL GORDO HIJO DE PUTA Y EL PARONOICO YEEEEEEEEY! (les juro que no me drogo)


¡Muchísimas gracias por leer! Los quiero mucho, mucho, mucho *-* Gracias por aguantarme siempre *inserte lluvia de corazones al estilo Binan Koukou Chikyuu Bouei-bu Love* (dios mío, ¿están viendo ese Anime? Trata sobre unos chicos que salvan al mundo con el poder del amor. Es muy O.o y muy x'DDDDD)

PD: no odien a mi Damiencito querido por insultar a Ky y Butters, el pobre solo estaba celoso xDDD Oh, y tengo planeado romper dos corazoncitos, ¡pero no se preocupen! Al final van a tener un final feliz… al final e-e NYAJAAJJAJAJAJAJJAJA

Besos y abrazos \(^.^)/