Cap.11 ¡Al centro comercial! ¡Doki Doki! ¡Mogege!(? Parte-3
En alguna parte del centro comercial…
-¡Ahh! ¡Es por su culpa!- gruñía Yuma a sus compañeros.
-Cierra la boca, que por tus gritos nos corrieron- dijo Kou.
-Ya, ya. Yo creo que fue culpa de ambos que nos corrieran de los videojuegos- dijo Carla.
-¿¡Ehh, por que!?- gritaron al unísono.
-Bueno, Yuma tu no parabas de gritar y Kou tu comenzaste a lanzarle cosas a Yuma "solo para callarlo"- dijo serio- así que, en teoría es culpa de ambos- termino con una sonrisa.
-¡Pero…- gruñeron ambos hermanos, pero una voz familiar los interrumpió.
-Hola- saludo Tomoko quien se acercaba a ellos seguida de Reiji y Ruki.
-Ah, hola ¿ya terminaron sus asuntos en la biblioteca?- pregunto Carla a lo que los dos chicos detrás de Tomoko gruñeron.
-Lo hubiéramos hecho, si estos dos chicos no causaran problemas- respondió la chica con una voz serena, aunque se la podía apreciar con el ceño fruncido.
-Oh, que interesante me pregunto ¿Qué hicieron?- dijo Carla con una pequeña sonrisa.
-Oh fue horrible, la biblioteca termino destruida, lo hubieran visto habían sangre y vísceras por todas partes y al final la hicieron arder en llamas…- dijo la chica monótonamente para terminar co un "es broma" dejando a los chicos con una cara de espanto por su pequeña historia.
Todos se quedaron en silencio por un momento y cuando menos se lo esperaban…
¡BOOOOM!
-¡Que diablos fue eso!- gritaron los hermanos Mukami presentes.
-¡Escucharon! Creo que viene por allí- dijo la voz de Ayato a lo lejos que corría junto con Nanami, Raito, Shin y Shuu (quien avanzaba a un paso mucho menos apresurado que el resto)
-¡Hey, Ayato!- grito Reiji- ¿Qué están haciendo?
-Perseguimos el sonido de las explosiones- respondió.
-¡Corran, escuche otra por aquí!- se oyó la voz de Subaru.
-¡Subaru!- grito Shin- ¿Qué haces?
-Alexandra, Sara, Aíra y yo buscamos de donde provienen las explosiones.
-Nosotros también~- dijo Raito.
-Bueno, ya que todos estamos aquí ¿Por qué no las buscamos juntos?- propuso Ruki y todos estuvieron de acuerdo.
Todos se acercaron a la tienda de ropa en la que Subaru, Alexandra, Sara y Aíra se encontraban anteriormente, y todo seguía igual (igual de destruido). Después fueron al restáurate al que fueron Nanami, Shin, Raito, Ayato y Shuu, y no había nada diferente…
-¡Ahhhh!- grito la mesera que los había atendido antes.
-¿Qué le pasa, señorita?- pregunto Raito.
-E-e-e-el chico de antes… ¡Sigue vivo!- grito sorprendida señalando a Shuu que la vio confundido igual que la mayoría de los jóvenes (a excepción de los que estuvieron en ese momento)
-… h-ha… h-ha-a- Shin trataba de contener la risa cubriendo su boca con ambas manos.
-Ah, si, resucito- dijo Raito.
-Si claro ¡es un milagro!- dijo Ayato con sarcasmo- Ahora sigamos- dijo apresurando el paso y todos lo siguieron.
-Creo que… me vieron la cara- dijo la mesera.
Y después de eso fueron a la sala de videojuegos (excepto Kou, Yuma y Carla ya que no se les permitía la entrada) y, al igual que los lugares anteriores seguía exactamente igual a como la dejaron (destruida), lo mismo paso en la biblioteca…
Siguieron caminando y caminando y caminando sin ningún rumbo fijo, parecía que habían pasado horas desde que comenzaron a seguir los sonidos de las explosiones… se iban a dar por vencidos, ya "sin ninguna esperanza" estaban por salir del centro comercial dispuestos a quedarse con la duda, hasta que todos lograron recordar, algo que nunca deberían haber olvidado o por lo menos nunca dejar que pasara, algo tan obvio que se sentían idiotas de solo haberlo olvidado y era que… dejaron a los cuatro personajes más raros de esta historia solos, en un centro comercial y sin supervisión
-O-oigan… ¿alguien sabe donde se metieron May, Azusa, Kanato y Shyo?-dijo Aíra con un total nerviosismo en su cara.
Todos negaron con la cabeza.
¡BOOOM!
Se escucho otra explosión, un poco más cerca que las anteriores pero el cuarteto no se encontraba en ninguna parte de ese perímetro así que deducieron que estaban en el techo.
Y subieron muy apresurados al techo de aquel centro comercial, en busca de cuatro vampiros de 16 a 18 años intentando detenerlos así no mataban a nadie (o por lo menos a nadie más) y cuando por fin llegaron, los encontraron con montones de cajas llenas de explosivos. Reiji ya iba a darles el sermón más grande de su vida pero antes de que pudiera decir alguna palabra los cuatro chicos aventaron explosivos en la dirección donde se encontraban sus "queridos amigos".
-¿¡Que, están locos!? ¿¡Acaso quieren vernos morir!?- grito Yuma aventando los explosivos lejos de ellos.
-Si- contestaron al unísono y sin remordimiento alguno.
Cuando los cuatro chicos ya estaban cantando victoria se acerco Aíra, más furiosa que cuando Subaru la hizo enojar dentro de las tiendas de ropa (y mucho mas furiosa que cuando no la dejan escuchar K-Pop)
-Si se mueven les arrancare los brazos- dijo Aíra, caminando con un paso firme.
Ya estaba a unos pocos centímetros de poder ahorcar a los cuatro chicos cuando, aquellos cuatro, sin previo aviso, aventaron la caja de explosivos mas cerca.
1, 10, 20, 30. Aquella caja de explosivos cayó 30 pisos.
-¡Feliz navidad!- grito May.
-¿Y eso a que viene?- pregunto Kanato.
-Fácil, a que no hicimos especial de navidad- dijo Shyo.
-¿A que te refieres?- pregunto Azusa confundido.
Y antes de que la chica pudiera responder el porque rompió la cuarta pared Reiji interrumpió.
-¿¡Pero que rayos es lo que les pasa!? ¿¡Están locos!?- grito el chico, demasiado molesto.
-Somos el "cuarteto explosivo", es nuestro deber explotar este centro comercial- dijo Shyo.
-Creí que éramos el "cuarteto de idiotas"- dijo May.
-¿Idiotas?- dijeron Kanato y Azusa, pero fueron ignorados.
-No, tu, Aíra y yo somos el "trío de idiotas".
-Oh, genial y ¿Quién es la líder?
-¿La más idiota?
-Entonces… ¡tu eres la líder!- la señaló.
-…-
-…-
-¡Pues soy la líder, no te jode!
-Si, si- dijo May dando pequeños aplausos.
-¡Esperen!- interrumpió Nanami- Si ustedes cuatro son el "cuarteto explosivo" y ustedes dos junto con Aíra son el "trío de idiotas"… nosotras cuatro ¿Qué somos?- pregunto señalando a Sara, Tomoko y Alexandra.
-Pues…- pensaron las hermanas.
-¿El cuarteto de raras?- sugirió May.
-… ¡Ok!- dijo Nanami.
-Y ya que estamos en esto, todos los chicos ¿Qué son?- pregunto Alexandra pensativa.
-Obviamente son los "doce sádicos"- dijo Aíra.
-Pero, Azusa esta con ellos- dijo Tomoko.
-Entonces, ¿los "once sádicos y el masoquista"?- dijo Sara
Y todas las chicas estuvieron de acuerdo.
-H-hombre, las chicas son raras- dijo Subaru.
Y todos los chicos estuvieron de acuerdo.
-Como sea, quisieran explicar ¿Por qué explotaron medio lugar?- dijo Carla.
-Creo que fue más de la mitad- dijo Shyo viendo hacia abajo.
-Me sorprende que el techo siga bien- dijo Kanato.
-¡Respondan!- grito Yuma.
-Bueno…
Flashback~
Se encontraban Shyo y Kanato sentados en una banca.
-Quiero un dulce~- dijo Kanato.
-Me leíste la mente~- dijo la chica- Pero… la… tienda… esta muy lejos.
-Es cierto.
-¡Hey!- se escucho el grito de May quien corría hacia ellos mientras tomaba a Azusa de la mano.
-¿Qué están haciendo?- pregunto la chica cuando llegaron con ellos.
-Queríamos dulces pero la tienda esta lejos- dijo Kanato.
-Ah.
-Espera, Azusa ¿Qué es lo que tienes en la mano?- pregunto Shyo.
-¿Esto? Es un explosivo que nos vendió un señor misterioso en la entrada- explico.
-Parece divertido, Kanato ¿vamos a comprar algunos?
-¿Y los dulces?- pregunto.
-Los compramos de camino aya.
-Ok.
-¡Vamos, vamos!- decía May alzando su puño.
Cuando llegaron compraron varias cajas de explosivos, fueron por algunos dulces y subieron al techo ya que "hay no había molestos humanos".
-Que divertido~- dijo May monótonamente, quien se encontraba sentada arriba de una caja de explosivos comiendo unos dulces.
Pasaron varios minutos y el cuarteto aun no sabia que hacer con las cajas.
-Oigan- dijo Azusa- quedan solo unos cuantos dulces, no alcanza para todos.
…
-¡Yo los quiero!- gritaron al unísono.
-No se vale, ustedes dos ya comieron muchos- dijo May cruzándose de brazos- sería justo que Azusa y yo los comiéramos ¿Verdad?- volteo a ver a el chico quien asintió.
-¿Y a quien le importa eso?- dijo Shyo.
-Es su culpa por ser tan lentos- le siguió Kanato.
Kanato, Shyo y May ya casi se asesinaban para poder comerse esos dulces cuando a Azusa se le ocurrió una idea.
-Oigan ¿y si hacemos una apuesta?
Todos lo miraron confundidos
-¿Y si hacemos algo con estos explosivos?
-Como… ¿El que asesine más humanos se queda con los dulces?- dijo Kanato.
-Mmm… no es mala idea pero ¿Cómo sabremos a cuantos asesinamos?- dijo May
…
-Bueno, ¿El que explote más lugares?- propuso Shyo.
-Ok~- contestaron los demás.
-¡Comencemos!
-Y así las cosas- dijeron ambas hermanas.
-Oh~ ¿Y quien gano?- pregunto Shin.
-Pues…- cuando se voltearon las chicas vieron que Kanato se estaba comiendo los dulces.
-¡Kanato, maldito gane yo!- dijo Shyo.
-En tus sueños, ganamos Azusa y yo ¿verdad?- dijo May y Azusa asintió.
-¿Y por que ustedes estaban en equipo?- pregunto Shu quien creían que estaba dormido.
-Bueno, se suponía que era en equipos pero aquellos dos son unos avariciosos
Señalo a los dos chicos que se peleaban por el último dulce de la bolsa
-Ya veo…
-¿Celoso?~- dijo Raito divertido pero Shu no respondió.
Todos se quedaron en silencio, dejando oír el sonido de las patrullas de policía, las ambulancias y los camiones de bomberos.
-deberíamos irnos antes de que nos atrapen- dijo Kou.
-Si~- contestaron todos.
Y así partieron cada quien hacia su casa.
En la mansión Sakamaki.
Todos estaban tumbados en la sala exhaustos por el agitado día que tuvieron.
-Miren Sara me envío un mensaje- dijo Alexandra.
- Y ¿Qué dice?- dijo Ayato.
-Dice~… deberíamos repetirlo.
-…-
-¡No!
Continuará…
Hola gente, aquí Kao~. Puess perdonar la tardanza u.u
P-pero aquí esta el capítulo :D
Con cariño para Nagi-Can y LadyLemon (Hika~ 7w7) para que dejen de joder -w- y a las personas que leen esta cosa
Dejen sus comentarios (~°v°)~
Chao °3°
