Y de repente sentí un golpe muy fuerte en la cabeza.

"Narra _"

Huí con mis primas ellas se escondieron en el cuarto de mi padre junto con dos cuchillos y yo me escondí en el armario de mi cuarto con una sartén.

Pasó un rato y entró en el cuarto, me puse muy nerviosa pero en el momento en el que se paró por unos instantes salí del armario con mucho sigilo y le di lo más fuerte que pude un golpe con la sartén en la cabeza por lo que cayó al suelo. De inmediato le tomé el pulso, si tiene.

-¡Reiko, Linseay, ya podéis salir lo he dejado inconsciente.-Las llamé.

Salieron del cuarto y nos pusimos entorno a él.

-¿Está vivo?-Preguntó Linseay.

-¡No jodas que mataste a Jeff the killer!-Gritó Reiko.

-No solo está inconsciente, venga ayudadme a amarrarlo.-

-¿Amarrarlo? ¡¿Tú estás loca?!-Chilló Linsaey.

-Le pondremos algo en los ojos.-Dijo Reiko.

Enseguida lo arrastramos al sótano de mi casa y allí.

Linsaey trajo las cuerdas y una venda. Reiko trajo un esparadrapo.

-Okey ¿alguien tiene una idea?-Pregunté intentando ocultar mi miedo a tener a un psicópata secuestrado en casa.

-No lo sé- Dijeron las dos.

-Se está despertando.-Dijo Reiko.

-¡Mmpmpmp…!-Empezó a gritar pero por el esparadrapo no se le oía.

Mis primas estaban muy asustadas por él, se veía muy enfurecido. Me daba miedo pero le quité el esparadrapo.

-Te lo preguntaré solo una vez… ¡Qué haces aquí!- Pregunté autoritariamente.

-¡Vine a mataros a las tres! (empezó a reírse frenéticamente)-

Le di una bofetada que hizo que se enfadara más.

-¡Hija de p*ta, te arrancaré la cabeza!-

A lo que Reiko se enfureció ya que para ella soy muy importante al igual que Linsaey.

-¡Vamos a ver maldito bastardo de mi*rda! ¡¿Qué haces en esta casa?! ¡Dilo o te arranco las muelas de una *stia!

Parecía que Jeff se asustó de Reiko.

-¡¿Me queréis soltar?! ¿O os arranco las tri…!-

Reiko lo interrumpió con una bofetada y una patada en la entrepierna.

-Última oportunidad… ¿Qué haces aquí?-Dijo Reiko muy enfurecida.

-Reiko cálmate.-Dijimos Linsaey y yo.

Puede que Jeff nos quisiese matar pero si no paramos a Reiko podría acabar la cosa muchísimo peor.

Le puse a Jeff el esparadrapo en la boca otra vez y llevamos a Reiko arriba para que se relajase.

Logramos pedir una pizza por mi teléfono móvil, ya que Jeff cortó el cable del teléfono.

-¿Y qué haremos con…-Dijo Linseay.

-¡No sé pero yo no bajo más porque como baje le parto la cara!

-Reiko cálmate.-

-¿_, y si ya sabes? Haces lo que dijiste hace un año.-Preguntó Linsaey.

-¡¿Casarme con él?!-Grité.

No sé qué hacer, el me atrae pero…

-Bajaré para ver que hace ahí abajo.-Dije.

-¿Segura? A lo mejor te hace algo.-Preguntó Linseay.

-Sí, en el momento que pase algo gritaré para que sepáis si algo no va bien.-

Me alejé de mis primas y bajé al sótano. La verdad no bajaba porque quisiera hacer algo malo o amenazarlo sino para… Bueno creo que me estoy desviando de la situación.

Al bajar me encontré con algo más bien raro. ¿Jeff the killer llorando?

-Esto… hola.-Dije quitándole el esparadrapo.

-¡Si has venido a matar adelante!-Dijo con un tono con algo de sollozos.

-¿Estabas llorando?-Pregunté.

-¡Qué te importa!-Respondió de una forma brusca.

-¿Si te quito la venda me prometes que no me harás nada?-

-No prometo nada.-Dijo con un tono algo pícaro.

Le quité la venda, a decir verdad, bien mirado es guapo y todo.

-¿Qué estas mirando mi hermosura?-Preguntó con un tono insinuante.

-No eres hermoso. Eres lo siguiente.-

Jeff me miró extrañado.

-¿No te doy miedo?-

-¿Deberías?-Pregunté.

-Pues…-

-Oye, ¿soy yo o té estas poniendo colorado?- Dije con una risa burlona.

-Yendo al grano, ¿me vas a soltar o no?-

-No.-

-¡No pretenderás tenerme aquí!-Gritó nervioso.

-Veré lo que hago.-Le dije seriamente.

-Te juro que me escaparé de aquí.-Me amenazó.

-Como quieras, yo me vuelvo arriba.-Dije despreocupadamente.

Le puse el esparadrapo y la venda, se trató de resistir pero se lo logré poner y me fui arriba.

Ví a mis primas, estaban durmiendo. Corrí a ver el reloj, eran las 6 de la tarde.

-Será mejor que las deje durmiendo.- Dije resignada.

Oí un ruido abajo, corrí a mirar a Jeff y…