-¿Diga?-

-Hola le llamo desde el hospital es el teléfono de la familia _ (Tu apellido)-.

-Sí es este, ¿pasó algo?-

-Si el señor _ sufrió un accidente y ha entrado en coma.-

-¿Qué?-

-¿Hay alguien que dependa de él? Necesitamos saberlo para avisar a servicios sociales.-

Estuve pensando un minuto y respondí…

-No, no hay nadie.- Dije con un tono seco.

-Bien pues adiós y muy buenos días…- Dijo la voz por el teléfono.

-¿Le pasó algo al tío?-Dijo Reiko a mi lado.

-Si… Sufrió un accidente y está en coma. Espera… ¿desde cuándo estas despierta?-

-Desde "No, no hay nadie".-

-Me preguntaron si dependía alguien de él. Si les digo que sí llamaran a servicios sociales y me llevarán.-

Reiko se quedó en silencio.

-Pero, no puedes vivir tú sola ¿y si te ocurre algo?-

-Que nos llame- Dijo Linsaey detrás.

Hoy es el día de hacer apariciones dramáticas al parecer.

Tocaron a la puerta.

Fuimos las tres a abrir.

-¡Jeff!-Dije muy feliz mientras lo abrazaba.

-Parece que alguien se alegra de verme…-.

Notaba como mis primas se reían sin poder parar.

-Jeff, ¿sabes si ocurrió algo en el hospital psiquiátrico que hay en la ciudad? ¿Sabes cuál es? El que tiene la fuente enorme. –Le pregunté.

Jeff parecía algo nervioso.

-No sé, ¿por qué lo preguntas?-

-Es que mi padre es el director y ha sufrido un accidente por el cual está en coma.-

Jeff rió pero parecía que quería ocultar algo.

-No sé de que hablas pero supongo que lo siento por tu padre princesa.-

- ¿Princesa?- Preguntó Reiko.

-¿Eh? NO, es solo, que, bueno, yo, solo, emmm, no sé oíd ¿qué bonito día hace, no?- Dijo Jeff.

Se le nota a la legua que está nervioso y Lin se puso a pincharlo.

-A Jeff le gusta _... Jeff y _ sentaditos en un árbol se dan un bes…-Cantó hasta ser interrumpida.

-¡Linseay para ya, ya sabes que a _ le gusta Jeff! Mierda ¿lo he dicho en voz alta?- Preguntó Reiko muy nerviosa.

Mientras Jeff y yo nos mirábamos absolutamente rojos. Parecíamos tomates.

-*Ejem* yo solo te traje esto _- Me dio un collar con un corazón.

-_, ¿Podemos hablar en privado?-

-Por supuesto.- Dije cada vez más roja. Mis primas casi se hacen pis de la risa.

Jeff y yo pasamos a la cocina para hablar.

-Verás, yo soy una asesino y bueno. No me interesan las chicas… o no me interesaban hasta ayer. Hasta ayer cuando te conocí y bueno yo me preguntaba si…- Se pudo más rojo aún pensé que se desmayaría.

-¡¿QUIERES SER MI NOVIA Y LA FUTURA SEÑORA THE KILLER?!-Chilló.

De detrás de la puerta se oían las risas de mis primas. Me callé unos instantes.

-_ si no quieres le entendí…-

-SÍ QUIERO-Dije dándole un beso apasionado.

Nos besamos, el beso llegó a más…

Jeff me tocaba el muslo suavemente, yo le tocaba "abajo"…

De repente él me sentó en la mesa quitándome las bragas y él bajándose el pantalón.

Estábamos muy acelerados, pero tratábamos de no formular ningún ruido ya que si mis primas nos oían la cosa acabaría en internet.

Jeff me susurró…

-_ te amaré por siempre princesa de mi corazón.-

Cada vez Jeff iba más rápido, no pudimos evitar gemir muy alto al llegar.

Cuándo acabamos salimos de la cocina y mis primas estaban en el sofá.

-¿Ya acabasteis?- Dijo Reiko con tono sarcástico.

-_ tenemos que irnos a casa nuestro padre dice que le han llamado por lo del tío y quiere que vayamos a verlo al hospital. Llámanos si pasa algo.-Dijo Linseay.

-Vale, lo prometo.-

Tras cinco minutos se fueron al hospital.

-_ ¿quieres venirte a mi casa un rato?

-De acuerdo.- Dijo muy ilusionada.

Subí y me puso una camiseta de tirante, la falda blanca y unas converse negras. Con esa ropa se me destacaban las curvas de mi cuerpo más las del pecho.

-Ya estoy Jeff.-No respondió.

-¿Jeff?-

Miré y tenía un brazo sobre sus ojos, estaría durmiendo. No quería pero lo moví para despertarlo.

Jeff se despertó y me miró fijamente.

-Jeff, mis ojos están aquí.-

-Sí, bueno. ¿Ya estas lista, no?- Preguntó muy nervioso.

-Sip-Dije sonriéndole.

Jeff y yo salimos de casa, tras cerrar la puerta con llave empezamos a caminar. Un rato después Jeff me tomó de la mano. Cada vez era más feliz, tenía al chico de mis sueños.

Caminamos durante una hora hasta llegar al bosque, me sentí algo asustada pues ese bosque era realmente profundo.

-No tengas miedo, yo estoy aquí.-Dijo Jeff sonriéndome y agarrándome con confianza de la manos.

-S, si…-Me sonrojé.

Seguimos un buen rato y llegamos a una casa enorme bastante alejada de la entrada del bosque.

Al entrar vimos a un chico de pelo castaño leyendo un libro.

-Hola Jeff.-Dijo apartando la mirada del libro.

-¡Papi Slender vino Jeff con su novia!- Gritó una niña pequeña.

Al oírla llegaron más personas.

-Caray, ¿no me habías dicho que no te gustaban las chicas?-Dijo un chico algo bajito, rubio y vestido de Link.

-Hola, hola de nuevo…-Dijo Laughing Jack riendo.

-Jeff ¿no nos presentas a tu novia?-Dijo un chico con máscara azul.

-Como queráis…, chicos ella es _, _ ellos son todos los majaderos con los que vivo.-Dijo en tono burlón y monótono.

Después de eso Jeff cogió mi mano y me llevó al sofá de la sala.

Un rato después apareció Nina The Killer llena de sangre.

-¡Jeff, batí mi record, 50 asesinatos en una noche!-Dijo motivada.

-Bien Nina… Para la próxima a ver si consigues 70.-

Claramente estos quieren acabar con la población española…

-¿Y esta es la chica de la que tanto hablas te esta madrugada mientras matábamos a…?-

-¡NINA CÁLLATE!-Le gritó, parece que no quería que supiese a quien mataron.

Entonces Nina me bombardeó con un montón de preguntas a la cuales se le juntó Sally.

-¿Te gusta Jeff?, ¿cuántos hijo queréis tener?, ¿qué harías si te pone los cuernos?, ¿cuándo os casaréis?...-Preguntaban sin parar.

-Chicas será mejor que los dejéis en paz.-Dijo Masky.

-Solo tenemos curiosidad.-Respondió Nina.

Slender intervino

-Sally, ve a jugar con Laughing Jack y Nina ve… a hacer lo que te dé la gana me nos molestar que luego no quiero peleas.-

Jeff parecía molesto, me tomó de la mano y me llevó al piso de arriba, a una habitación con una puerta llena de sangre y la frase "GO TO SLLEP" tallada. Sin lugar a dudas era el cuarto de Jeff. Al cual entramos casi a empujones.

-Aquí no nos incordiarán.-Dijo él.

-¿Quieres hacer algo?-Preguntó.

-No sé… Hablar quizás.-Dije.

-Pues ya estamos hablando.-Bromeó.

-No lo sé…-Sonreí.

-¿Te apetece ver alguna peli?- Señaló a un televisor que había en su cuarto.

-Vale.-Sonreí

-¿Te parece la del exorcista? Es que no tengo películas muy nuevas.-Dijo.

-No pasa nada por mí está bien.-Dije.

Jeff puso la película la cual empezó de forma extraña pero me dio igual.

Nos sentamos en la cama de Jeff, Jeff se puso detrás de mí abrazándome por detrás.

-Así no tendrás miedo princesa.-

-Va-vale…-Me sonrojé.

Pasó el rato y a decir verdad Jeff y yo lo pasamos besándonos. Cuando de repente oímos un ruido detrás de la puerta.

-¡¿Qué fue eso?!-Pregunté algo sobresaltada.

-No lo sé.-Dijo

Se volvió a oír ese ruido. Jeff se levantó a mirar que era, abrió la puerta y…