-Eres muy especial para mí y me gustaría estar contigo por siempre.- Me dijo Jeff bastante sonrojado.
-Jeff yo… La verdad tú también eres muy especial para mí. Y yo también quiero estar contigo por siempre, tan solo te pediré algo Jeff.-
-Dime princesa.-Dijo Jeff muy atento.
-Tan solo te pido que me esperes Jeff, tú eres mayor que yo, eres mayor de edad.- Dije algo triste.
-No tiene que ser así…-
-¿A qué te refieres Jeff?-
-Podemos casarnos aquí y ahora.-
-¡¿Qué?!-
-Dime que sí _ y hazme el chico más feliz del mundo.-
-Yo, ¡Sí, acepto!-
-¿De verdad?, ¡Te juro que te haré muy feliz!-
-Pero ¿No te importa que estén mis primas? Es que no tengo hermanos y ellas son lo más parecido.-
-Está bien. ¿Qué te parece si nos casamos mañana?-
-Por mi perfecto.-Respondí.
Acto seguido terminé la cena, Jeff se puso a hacer el tonto pero gracias a él la noche se me hizo muy divertida.
Nos acostamos y Jeff me abrazó toda la noche, en cierto momento me susurró:
-Siempre te cuidaré, a partir de mañana por fin seremos marido y mujer.-
Tras oírle decir eso me dormí.
Me desperté a las siete de la mañana, Jeff no estaba en mi casa. Miré en el salón y encontré una nota suya en la que ponía:
-Princesa he ido a buscar a los majaderos para tener público y de paso a avisar a tus primas de la boda. Nos vemos esta tarde. Te amo Jeff.-
Me dirigí a la cocina para desayunar un tazón de cereales. Puede que lo fuese a ver por la tarde pero he pasado tanto tiempo con él que creo que por un poco que estemos separados lo extraño. Olvidé mis pensamientos y terminé de desayunar, más tarde lavé los platos y me fui a cambiar ya que era lunes y debía ir al instituto. Me puse la camiseta blanca de botones, la falda a cuadros, las medias y unas converse negras.
Cogí mi mochila y salí a la parada de guagua, sentada esperándola vi a un chico dirigiéndose hacia mí, no era Jeff, era aquel chico rubio que vivía con Jeff, solo que en lugar de ir vestido de Link iba vestido con unos vaqueros, un polo y unas playeras verdes.
-Hola, soy Ben, Ben Drowned.-
-Hola Ben.-Le sonreí.
-Jeff nos ha dicho a todos que esta tarde os casareis ¿es cierto?-
-Si, la verdad estoy muy emocionada.-
-Bueno era solo para eso que vine, ahora tengo que ir a la tienda que está por la ciudad, hoy venden un juego bastante interesante. Nos veremos esta tarde.-Se despidió.
En un rato aparecieron mis primas, quienes me hicieron la misma pregunta que Ben.
Subimos en la guagua y nos fuimos al instituto, no me gusta para nada asistir pero esta vez me animaría el que Jeff y yo nos casásemos esta misma tarde.
Al llegar nos dejaban media hora antes de entrar en clase el cual tiempo lo pasé hablando con Reiko mientras Linseay dibujaba al hombre de su vida Slender.
-¿Y te mudarás con Jeff?-Preguntó Reiko.
-A decir verdad no lo pensé.-
-Y ¿qué? ¿Nerviosa por tú boda?-Preguntó Lin mientras dibujaba.
-Un poco.- Me sonrojé.
-Vaya, vaya… Aquí tenemos a las primas imbéciles.- Dijo Michelle la chica pija del instituto quien iba acompañada por sus coristas.
Michelle era una chica de 17 años (y que aún estaba en tercero del instituto) siempre decía que yo era una prostituta, aunque solo hacía falta verlos para saber quien lo era. Se dejaba la camiseta desabrochada de una forma muy de exageración y una falda mal cortada y en lugar de llevar zapatos normales llevaba una especie de tacones de 25 cm de alto con las medias.
Como la mayoría de los profesores aquí son unos salidos nunca le dicen nada.
-Y aquí tenemos a la puta.-Respondió Reiko.
-Bueno supongo que los perros también hablan…- Dijo riéndose Michelle a lo que la empujé y cayó en un charco de barro atrás suyo por lo que se llenó de barro.
-¡Qué ha pasado aquí!-Apareció el director y las "víboras" de las amigas de Michelle huyeron a toda prisa.
-Díganme de inmediato quien ha hecho eso.- Exigió el director.
Nos quedamos calladas mientras Michelle fingía llorar.
No me querían delatar sin embargo admití ser yo.
-He sido yo, si me quiere castigar adelante.-
-Perfecto, si quieres un premio aqui lo tienes esta expulsada del instituto una semana y se le dará parte a los servicios sociales. ¿Sabe cuántas veces la hemos expulsado del instituto señorita _?-
-Si, 4 veces por agresiones.- Respondí.
-¡Muy bien! Pues ahora van 5 veces y los servicios sociales se encargarán de usted y de hablar con su padre.-
No respondí, pero la verdad, no sé qué pasaría si descubriesen que mi padre estaba en coma y no tengo con quien estar.
Fui a clase, las seis horas pasaron rápido y llegó la hora de volver a casa y prepararme para… mi boda. Mis primas fueron conmigo a mi casa. Al poco de que llegáramos a casa tocaron en la puerta y Linseay fue a abrir. Jeff estaba en la puerta junto a los demás.
Yo mientras estaba arriba con Reiko preparándome.
Me vestí con un vestido blanco que me llegaba hasta las rodillas y unas bailarinas color plata. No era un vestido para casarme tipo princesa pero podría simularlo.
-Creo que estoy lista.-Dije sonriente.
-Aún no, espérame.-Dijo Reiko mientras salía de la habitación. Cuando volvió, a los veinte minutos, traía un velo y unas flores.
-¿De dónde has sacado esto?-
-No importa, tú solo ven.-Me agarró de la mano conduciéndome al salón. Cuando entramos algunos estaban sentados en el sofá y otros en el suelo.
Jeff estaba de pie junto a Linseay sonriendo de verdad dejando aparte su sonrisa.
Reiko se sentó en el suelo y Slender se levantó para conducirme hasta Jeff como en una boda real.
Me posicioné al lado de Jeff, Ben estaba entre nosotros, solo dijo una cosa y se sentó…
-¿Aceptáis comprometeros por toda la eternidad?-
-Sí quiero…-Dijo Jeff.
-Yo, también quiero.-Dije sonrojándome más a cada segundo.
Sally caminó hacia nosotros con dos anillos iguales con una piedra en forma de corazón. Nos los pusimos, tras hacerlo Jeff me besó apasionadamente.
Los demás solo se reían.
-¡Parejitaaaaa…!-Gritó Nina apunto de un ataque de risa.
-¡Hasta la garganta prima!-Gritaron Lin y Reiko.
-¡Os podéis cortar un poco ¿no?!-Chilló Jeff.
-Bueno una vez hecha la boda…-Intentó decir el chica de la máscara azul.
-¡El espectáculo!-Gritó Laughing Jack el cual fue a sacar unas bolas de colores pero Slender lo cogió por la pierna y lo elevó dejándolo boca abajo.
-Emmm… Creo que sería un buen momento para irnos.-Dijo Masky.
-Opino lo mismo.-Le siguió Liu.
En ese momento todos nos felicitaron y se marcharon incluyendo mis primas quienes me felicitaron. Reiko tuvo que agarrar a Lin cuando Slender iba saliendo por la puerta. Menuda obsesión pero bueno… Quien la sigue la consigue.
Jeff me cogió en brazos.
-¿J, Jeff?-Gemí.
-Shh, Ahora toca consumir nuestro matrimonio.-Me sonrió.
Subimos a mi cuarto y empezamos a desnudarnos poco a poco hasta que sonó el timbre de la puerta y oímos algo que nos paró en seco.
-Servicios sociales….
