Reiko abrió la ventana y ahí estaba Jeff.

-¡Qué haces aquí imbécil!-

-Reiko, primero abre la ventana ¿no?-

Esta miro a otro lado.

-Reiko no repito nada- Respondió chula.

Pero Jeff en su locura rompió la ventana con su cuchillo entrando en el cuarto.

-_, quiero hablar contigo sobre lo de antes.-

-Ella no tiene que hablar nada contigo.- Respondió Lin.

-Estamos casados.-

-Y por eso vas y le pones los cuernos.- Protestó Reiko.

-Yo, yo no quería. Ella, ella…-Se le veía nervioso.

Jeff se había puesto de una manera que yo nunca le había visto. Se arrodilló y me abrazó de las piernas.

A mis primas les dio pena pero yo me mantuve seca e inmutable.

-Lo siento….-Dijo llorando.

-Eso no me sirve de nada, no te acordaste de que estabas casado y eras padre pues yo no me acordaré de que eres ALGO para mí.-

Mis primas se quedaron a un punto de explotar en llanto esa escena era un poco descorazonadora.

Linseay levantó a Jeff y lo sentó en la cama para hablar mientras Reiko hablaba conmigo en la cocina.

-Reiko, no lo perdonaré, no pienso hacerlo….-

-_ haz lo que quieras. Pero no pienses solo en ti piensa también en esa criatura dentro tuyo.-

No pude evitar llorar, yo amo a Jeff pero si se lo perdono ¿qué más me hará? Lo que ocurre una vez siempre ocurre una vez más.

-No te digo que te quedes con él solo te digo que…-

-Sé exactamente lo que dices y sé que debo hacer.- Le interrumpí.

-¿Ah sí? ¿El qué?

-Narra Jeff-

-Puta Kuchisakeona, si no hubiese sido por ella _ y yo hubiésemos estado a esta hora en la cama tan a gusto sin preocuparnos de nada.- Grité.

-Haber pero ¿cómo fue que…? Ya sabes.-Me preguntó la rubia.

-Pues verás yo estaba nervioso porque el bebé no era lo que yo quería, es niña y fui a matar gente para desahogarme. Y entonces a la hora me había cargado a tres familias enteras por lo que fui a por unas cervezas, cuando andaba medio ebrio me apareció preguntándome si era hermosa le respondí y se sacó su máscara y empezó a decir no se qué. Huí de ella durante un buen rato y cuando pensé que la despisté me fui a casa pero me siguió y se armo esto.-

-¡Vaya menudo follón!-

-Sí señor, un follón de las mil mierdas.-

-Venga, ¿pero tú no te acostarías con ella verdad?-

-Pues… Es gracioso porque cuando iba de camino a casa vi a una chica pensé que no era ella, me invitó a una cerveza. Una cosa llegó a la otra y…-

-Dime que tomaste precauciones porque como tengas un Kujefino con ella _ no te perdonará jamás.

-…-Me quedé pensativo unos momentos.

-¡MIERDA!-

-Mierda ¿qué?-

_ estaba en la puerta. Ahora si la cagué.

-Narra _-

Tras pensarlo un rato, decidí perdonarlo y Reiko me apoyo en esto, cuando subimos oí a Linseay a partir de "Kujefino" y a Jeff gritando.

-_ te juro que no quería.-

-Jeff, no sé qué decirte. Yo…- No tenía fuerzas, ¿qué le diría? Estaba muy dolida pero aun así no puedo vivir sin Jeff.

-Volveré mañana a casa pero tendremos que pensarnos lo nuestro un tiempo.-

-_ solo quiero estar contigo ya sea juntos como pareja o como conocidos.-

-Jeff será mejor que te marches, mañana _ irá a casa ¿okey?- Le dijo Linseay.

Jeff solo asintió y salió por la ventana que hacía un rato había roto.

-_ deberías….- Intentó Reiko decirme algo.

-Vamos a dormir.- Dije en un tono seco.

Nadie dijo nada y nos fuimos a dormir.

-¿Eh? ¿Dónde… estoy?- Estaba en un cuarto con decoración infantil.

-Amorcito ¿Y nuestro bebé?- Se oyó la voz de Jeff.

-¿Jeff?-

-_ ¿y nuestra pequeña?- Inclinó la cabeza.

Mire hacia mis brazos y había una niña recién nacida en mis brazos.

-¡Aquí está!-Jeff la cogió y la acuno.

Toda esta escena me parecía una fantasía de la que yo no quería irme. Hasta que de repente Jeff cogió a la niña por el cuello y la asfixio.

-¡Jeff ¿qué haces?!- Chillé.

-Falsa, esa niña no es mía. Me querías engañar.-

En ese momento salió del cuarto que se volvía negro y en la puerta de este se hallaba esa chica con un niño en los brazos, ese niño era igual que Jeff. Blanco, sonrisa y pelusilla negra.

Vi como Jeff besaba a esa chica mientras se reían de mí.

Di un brinco en la cama sobresaltada. Miré de lado a lado.

Suspiré aliviada, fue solo una pesadilla.

Cogí mis cosas y tras vestirme me despedí de mis primas para irme a "casa".

Pasé por el bosque.

-Vaya, vaya mira quien está aquí.- Era una voz femenina, busqué con la mirada hasta que apareció una figura en el camino, era Jane.

-¿Vas a por tu maridito?-Dijo en tono burlón.

-Cállate hija de puta.-

-¡Uy! Que daño me haces…-Se rió.

-¿Se puede saber que quieres de mí?-

-A esa bastarda que tienes dentro.-

-Olvídalo.- Comencé a corre tropezándome con todas las ramas del bosque. Jane no me perdía de vista. Ojalá estuviese Jeff ahí, me ayudaría.

Me choqué contra alguien.

-¿_? ¿Qué haces aquí?-

-¡Ben, que bien que estás aquí!-

-¿Qué?-

-Da igual, Jane quiere matarme y necesito llegar a casa.-

-De acuerdo dame la mano.- Me cogió de la mano y me llevó a la casa. Nunca me alegre tanto de estar en ese lugar.

Entré muy motivada y llamando a Jeff pero...

Me los encontré a todos atados en el salón.

-¡Mmpmpmp!- No paraban de gritar, no sabía que decían y cuando me acerqué sentí una apuñalada en mi espalda.

Me di la vuelta y era Jane.

-¿Dónde está Ben?-

-No te preocupes me encargue de él.- Miré a la terraza viendo a Ben en el suelo.

-Ahora me encargaré de ti.- Se iba acercando a mí poco a poco.

Yo le di una patada en su "aparato" que la hizo caerse.

Jeff me lanzó su cuchillo con el cual apuñalé a Jane en la cabeza muchas veces.

No se movía por lo que corrí hasta los demás para desatarlos.

-Menos mal que volviste princesa.- Me dijo Jeff acercándose para darme un beso. Fríamente lo alejé de mí pero se zafó y me abrazó con fuerza.

Cuando me soltó noté que alguien me tocaba la espalda.

-¿Te quedarás verdad?- Me pregunto Sally.

Le sonreí y asentí con la cabeza. Me quedaría en esa casa pero me plantearía muy seriamente los de Jeff, podemos criar una niña sin estar juntos. ¿Verdad?

Todos me hablaron de que engañe a Jane bien, de que si fui valiente, que nos andaríamos con cuidado y que ellos se ocuparían del cuerpo.

La verdad, no les presté atención, solo quería ir a mi cuarto.

Subí rápido para encerrarme y no salir.

Intento buscar vendas ya que el tajo que me dio Jane aún me duele, menos mal que no le dio a una parte cerca del feto.

Encontré un par de vendas y betadine.

-Me lo eché como pude, me escuece pero… En fin.- Pensé para mis adentros.

-_ ¿puedo pasar?- Dijo una voz tras la puerta.

-Vete Jeff, no quiero hablar contigo.-

-Voy a entrar de todas formas.- Dijo mientras pasaba.

-Dime de una vez que mierda quieres…- Le respondí, no le consentiré que me engañe y piense que le daré el gusto de perdonarle.

-Verás, es que…-