OMG! Actualización? Hay que hacer fiesta XD Bueno no, primero quiero disculparme por dejar los fics incompletos, créanme es difícil administrar páginas, estar en la escuela y tener una vida social u.u' y segundo… a bueno no hay nada ^^

Sin más los dejo leer mi intento de historia ovo

~28 de Diciembre

Datos:

Mei Sawamura, 21 años, ex bailarina profesional, ganadora de 5 premios consecutivos, odia a todo el mundo, se casó por conveniencia.

Kazuo Sawamura, 28 años, trabaja como abogado, solo le importa el dinero, esta con Mei por placer, nunca planeo tener un hijo.

Daichi Sawamura, 11 años, único hijo de la familia, amante de la pintura, heredero de una gran cantidad de yenes que aún no sabe que tiene.

Kaoru Sawamura, 72 años, padre de Kazuo, vive en la ciudad de Miyagi donde trabaja como maestro en una escuela de arte, adora a su nieto~

-Cariño ven un momento- Una mujer no tan alta, cabello negro, con apariencia de unos 21 años se encontraba regando algunas flores, girasoles, dentro de un gran vivero mientras al redor volaban algunos colibrís.

-Si mama, ¿sucede algo?- Junto a una pequeña fuente estaba un pequeño niño muy parecido a la mujer, de 11 años de edad jugaba dibujaba a dos pequeños pájaros mientras se bañaban en el agua.

-Ven acompáñame adentro, estar aquí afuera hace que el sol me dañe- El pequeño dejo sus cosas, no le gustaba dejar sus dibujos a medias, le encantaba hacerlos pero si madre le llamaba tenía que ir.

Fue a donde su madre, la tomo de la mano y entraron a una enorme mansión. Por dentro era hermosa, en el techo colgaban candelabros, había cuadros de algunas personas y pinturas de paisajes hermosos, grandes ventanas que daban vista a grandes árboles de todo tipo pero que permitían el paso de la luz del sol. Todo esto se encontraba en una colina muy lejos de la ciudad.

Entraron al lugar y acto seguido fueron hacia una habitación, dentro se encontraba un sofá frente a una chimenea de lado de esta había una gran estantería de libros. También había un cuadro enorme con una foto de la mujer ya hablada, debajo de ella había una escritura que decía así: En honor a la mejor bailarina de todos los tiempos, Sawamura Mei.

-Bueno sabes que pronto va a ser tu cumpleaños, por eso papa y yo te llevaremos al lugar que tú quieras- Aunque estuviera dando una buena noticia, ella no parecía muy animada.

-¿¡Enserio!? ¿Me llevaran a ese nuevo parque de diversiones?- El chico ni siquiera lo noto, solo había tanta ilusión en su rostro.

-Así es, y podrás pedir lo que se te antoje- Un señor alto de porte fino y mirada seductora abrió la puerta del lugar y se acercó a ellos.

-¡Padre!- El pequeño fue corriendo hacia el hombre y se lanzó en sus brazos- No puedo esperar a que llegue ese día.

-Cálmate, ya verás que nunca lo olvidaras- La madre también se había acercado hasta ellos, y se dieron un gran abrazo. Todo era perfecto, a simple vista parecían la familia perfecta. Pero no lo eran.

.

-¿Y está todo listo?- El pequeño Daichi se despertó al escuchar algunos murmullos cerca de su cuarto.

-Tranquila el plan para deshacernos de ese niño está listo- ¿Ese era su padre? ¿Deshacerse de él?

-Bien solo quiero que parezca un accidente, porque eso fue desde el día en que lo tuve- Ah, así que era eso. Esa no era la primera vez que escuchaba a sus padres hablas a soles a altas horas de la noche. Cuando tenía 6 años aproximadamente escucho a su madre decir…

*-¡Fue un error, gracias a el perdí mi figura, por el mi estrés subió, por su culpa renuncie a mi sueño de ser la mejor bailarina! ¡NECESITA DESAPARECER!*

En aquel entonces no sabía que su madre le odia, pero con el tiempo fue más claro, aunque pareciese que le amaba, no era cierto, solo son mentiras…

-Además nuestro dinero ha bajado debido a que cumplimos mucho sus caprichos, el dinero es lo más importante para nuestras necesidades, ¿Quién necesita un niño?

-Por supuesto que no es necesario, además gracias a mi trabajo conseguí gente que se haga cargo del trabajo, y así parezca un secuestro para después matarlo.

En esos momentos el pequeño Daichi murió, sus padres le abandonarían pronto, incluso querían que muriese, porque no lo aman, porque solo fue un simple error. A nadie nunca le importo,

"¿Qué hay de abuelo Kaoru?, él siempre ha sido bueno conmigo, me dijo que podía confiar en él y que pase lo que pase le llamara si había un problema. Debería irme con el"

.

Al día siguiente se aseguró de que no hubiera nadie cerca, ni sirvientes ni sus padres. Tomo el teléfono y marco.

-¿Hola, quien habla?- Del otro lado del teléfono se escuchó hablar a un hombre con una voz ronca y débil.

-Hola abuelo Kaoru, soy yo Daichi.

-Oh pequeño, que sorpresa ¿cuál es el motivo de tu llamada?- Al parecer su ánimo cambio a uno más alegre pero a la vez preocupado después de escuchar al menor.

-Bueno…

-Vamos dilo, suenas algo triste.

-Yo… yo escuche a mama y papa decir que pronto me abandonarían y matarían, el día de mi cumpleaños, mañana, para ser precisos-Hizo una leve pausa- Ellos no me quieren a-abuelo, nunca l-lo han hecho- Y en esos momentos rompió en llanto.

-…

-¿Abuelo?

-… No te preocupes, ¿porque no mejor te vienes a vivir conmigo? Ya hablaremos más tranquilos después que estés acá.

-¡SI! Gracias abuelo Kaoru.

.

31 de Diciembre

Y así tomo algo de dinero de sus padres y escapo de su hogar. Tomo un tren hasta Miyagi, no sabía en absoluto hacia dónde ir, las cosas cambiaron desde la última vez que visito a su abuelo. Por eso camino en cualquier dirección hasta que la noche cayo, y como cualquier niño termino perdiéndose.

No sabía qué hacer, y solo siguió. Aunque un ruido capto su atención, venia de un callejón junto algunas grandes bolsas de basura.

-¿Hola hay alguien ahí?- No dudo ni un segundo y comenzó a acercarse al lugar

Los pequeños que se encontraban escondidos detrás de toda la basura vieron como una sombra se acercaba lentamente pero al momento en que llegaba a ellos se hacía más pequeña, hasta quedar frente a los dos.

-Hey, ¿están bien?

-¿Quién eres?

-Mi nombre es Sawamura Daichi, ¿acaso no son muy pequeños para estar solos a estas horas?

-Lo mismo diría yo.

-Jejeje tienes razón.

-Onii-san, ¿Quién es él?- Junto al chico rubio había alguien más pequeño que ambos que se aferraba a la camiseta del mayor.

-No lo sé Shouyou.

-No se preocupen no les hare daño, en realidad me gustaría ayudarles.

-¿Ayudarnos? ¿A cambio de qué?

-Ustedes son de aquí ¿cierto? Si pudieran ayudarme a llegar al lugar que quiero les dejare que duerman ahí

-Sabes no confió mucho en ti

-Onii-san esa es una buena idea, no me gustaría que enfermaras por estar aquí afuera, además… no tenemos a donde ir…- Vaya ese pequeño daba una extrema ternura pero a la vez tristeza.

El otro solo lo miro por varios instantes dudando un poco, pero era la mejor opción, después de todo no quería que le pasase algo a su querido hermano

-Bien, pero lo hare por ti- Dirigió la vista al otro chico que se encontraba algo confundido- Bien, nosotros conocemos muchos lugares por aquí, ¿A dónde quieres ir?

-A la escuela de arte más grande de Miyagi.

Y aquí termina el segundo capítulo, fue más corto que el anterior :'v

Lo siento si hay algún error, entiendan que llevo mucho sin escribir :c lo extrañaba tanto

Eeeen fin, gracias por leer, Reviews?